Hola Hermosos lectores, doy gracias a los que comentan y me animan a actualizar mas rápido, lamento la demora pero la inspiración me abandono a parte de la falta de tiempo pero Doy gracias a los nuevos lectores a los que leen y no comentan y mas a los que me dejan sus ánimos pidiendo un próximo capitulo, espero no tardar en actualizar ya que el fic esta en su totalidad estructurado solo para redacción, Sin nada mas que decir que lamento si hay faltas de ortografía los dejo para leer.

Los personajes no me perteneces, solo el contenido de la historia.

CAPITULO XII

El ruido de la puerta fue lo que nos despertó, ambas nos incorporamos a tiempo para ver entrar a Henry y sus abuelos. Haciendo los saludos correspondientes todos tomamos lugar en el salón, era el momento de contar lo que nos había dicho Gold.

-¿Qué les dijo en abuelo?-la voz de Henry saco el tema que no quería comentar, temía a la reacción de mis padres, así que fue Regina la que contó a detalle mi actual situación.

Según iba pasando la información el rostro de los tres iba cambiando de preocupación a miedo, algo se estaba oprimiendo en mi pecho a causa de los rostros de mis padres, por un momento recordé mis días en casa de acogida cuando el rechazo se aproximaba.

-Y ¿no te va a pasar nada Regina?- la voz de mi madre me saco de mis dolorosos recuerdos infantiles, los ojos de Regina reflejaban fastidio ante la pregunta de Snow.

-¿No escuchaste lo que dije? Gold y yo somos los únicos en estar exentos, no corremos peligro, hasta Henry que es un niño lo entendió- con un movimiento de cabeza de Henry afirmo lo dicho logrando que mi madre se sonrojara y que incluso mi padre se avergonzara.

Con esto dicho y pidiendo a David que cubriera los turnos de día en la comisaria y yo los nocturnos mis padres se marcharon aunque no deje de notar la molestia que sentía mi madre al despedirse, nadie lo noto pero estaba claro que de los dos ella era la más incómoda.

El resto del día paso sin contratiempos intentamos que fuera lo más normal, habíamos acordado que durante el día no saldría si no era necesario y al llegar Regina practicaría magia para después ir a trabajar.

Sin decir más nos fuimos a dormir de nueva cuenta Henry pidió dormir con nosotras y no se lo negamos, era de esas noches en donde necesitaba a mi familia para sentirme más segura.

Había pasado varias horas en donde no podía conciliar el sueño a diferencia de mis dos acompañantes, con cuidado me levante de la cama y salí de la habitación, me sentía encerrada con ganas de mandar todo al infierno y regresar a Boston o a cualquier otro lugar lejos de este pueblo; salí al patio trasero para respirar la brisa nocturna que acariciaba mi piel en un intento de calmar mi alma.

-Parece que no puedes dormir- la voz de Regina me asusto por un momento, se encontraba recargada en el marco de la puerta solo con su bata puesta contra el fresco de la noche.

-No realmente… lamento si te desperté- camino hacia mí y me envolvió entre sus brazos dándome un confort que necesitaba.

-Deja de pensar, cuando necesito que no lo hagas se te ocurre prender el cerebro Swan- sus labios me regalaron un beso en la mejilla sacándome una gran sonrisa.

-Ya sabes que me gusta llevarte la contraria- yo también pose mis brazos en su cintura mientras escuchaba una sonora carcajada salir de sus labios, comprendí que esos simples momentos junto a ella eran los que quería atesorar en mi memoria.

-¿Mamás?- miramos y Henry con solo un ojo a medio abrir nos esperaba en la entrada, tome la mano de Regina y comenzamos a ir al interior.

-Sera mejor regresar a la cama, mañana será un día largo- regresamos a la habitación y ambos confabulados contra mí me colocaron en el centro y cada uno se coloco a un costado mío y así evitar el levantarme de nuevo.

Realmente no dormí solo disfrute del silencio y del calor de mi familia y cuando menos me di cuenta la mañana ya había llegado y con ella la realidad que me embargaba.

-No dormiste ¿verdad?- la voz de mi esposa rompió el silencio de la habitación, me gire y le regale una sonrisa algo cansada por la falta de sueño pero llena de amor.

-Buenos días a ti también- con un beso selle mi saludo mañanero el cual ella respondió. Después del beso y sin indagar mas por el momento por mi desvelo inicio con su rutina diaria al igual que ella cada uno iniciamos con nuestra rutina para terminar todos desayunando en la cocina.

Todo transcurrió en completa calma, despedí a los dos como días antes lo había hecho y de nuevo la casa se quedo sola, hice de todo para entretenerme hasta la llegada de Regina la cual en menos de lo que me di cuenta ya había llegado más temprano para las clases de magia.

-Hola cariño, te parece si ¿comemos primero y después iniciamos con la magia?- nos sentamos e iniciamos nuestra comida la cual era del negocio de la abuelita.

-Emma, ¿pudiste dormir? Recuerda que trabajaras de noche- su mirada se notaba preocupada como últimamente estaba, le regale una sonrisa para intentar tranquilizarla.

-No realmente pero no te preocupes voy a estar bien, ahora terminemos para iniciar con las clases- seguimos comiendo con comentarios entre bocado y bocado hasta que concluimos.

-Bien vamos al bosque será mas cómodo y seguro- la voz de mi esposa inundo la cocina dando las indicaciones necesarias. Tomamos las cosas indispensables y nos dirigimos en su mercedes al lugar que ya tenía asignado.

Al descender coloco de inmediato un campo que impedía que alguien se acercara era mejor ser cuidadosas.

-Bien me prometiste o más bien me debes algo- con un movimiento de manos hizo aparecer en mi cuello un collar en forma de manzana era muy hermoso ya que tenia incrustaciones de rubíes en el.

-¿Para qué es?- inspecciones mas el objeto, era claro que tenia magia en él, lo podía sentir al momento de tocarlo.

-Es un localizador, por el momento necesito saber donde estas en caso de emergencia, así estaré más tranquila ya que ahora trabajaras por las noches- estaba totalmente asombrada, no creía que realmente iba a cumplir con ponerme un GPS mágico pero GPS al final, intente reclamar pero su mirada detuvo todo movimiento de mi boca, no me quedaba más que resignarme.

-Esa bien no me lo quitare si eso te hace feliz- con una sonrisa resignada de mi parte y de ella de triunfo iniciamos con las clases.

-Recuerda Emma la magia son emociones necesito que te concentres y que todas aquellas que te inundas las utilices para llamar a tu magia pero controlada, por eso necesito que repares esta pequeña taza- de entre las cosas que portábamos posiciono una taza frente mío en un pequeño tronco la cual estaba en su totalidad partida a la mitad.

Siguiendo sus instrucciones inicie a detectar mis emociones las cuales ninguna era muy positiva que digamos, aun así seguí y cuando creí pertinente moví mis manos para reparar la taza que de inmediato regreso a su estado original.

-Muy bien ahora rómpela de nuevo, déjala como yo la coloque en el tronco- su petición me desconcertó pero de nuevo no dije nada y me concentre en mi clase, pero algo andaba mal aunque intentaba no lograba llamar a mi magia para romper la taza.

-¡Diablos!- en un momento de frustración mi magia salió disparada y rompió por completo la taza dejándola irreconocible; mire asustada hacia Regina y esta me miraba seria, no podría decir que enojada pero si la típica mirada de un profesor a su alumno.

-No te desesperes Emma, tus emociones pueden hacer eso, tu magia es muy poderosa y el controlar tanto poder puede llegar a costar trabajo ahora más que no solo estas manejando tu magia- se acerco a mí y acaricio mi mejilla para tranquilizarme lo cual surtió efecto en corto tiempo.

Pasamos un rato mas entre ejercicios básicos para el control de mi magia en los cuales muchos no salían como se esperaba y otros salían a la perfección, algo extraño ya que se suponía que al ser el nuevo devorador mi magia estaría restablecida lo cual no parecía ante tantas dificultades en esta primera clase.

-Sera mejor que por hoy aquí terminemos, mañana seguiremos tenemos que ir por Henry y que tú te prepares para ir a la comisaria- sin oponerme a su orden nos dirigimos al departamento, me encontraba totalmente cansada pero ya descansaría en el transcurso de la noche si no salía ningún percance.

Al llegar al departamento no salí del auto y fue nuestro hijo que se unió a nosotras para irnos de inmediato a la mansión a cenar y que yo me alistara. Platicamos de los acontecimientos del día con nuestro hijo y Regina me permitió usar el escarabajo ya que tenía el colgante, al llegar a la estación se encontraba Rubí esperándome, por un momento las ganas de alzar mis manos en su dirección me invadieron por lo cual las guarde en mis bolsillos traseros.

Rubí solo había pasado a ver como seguía y a ofrecer su ayuda para cubrirme algunas noches si lo necesitaba, yo intentaba que la conversación fuera lo más rápida posible, la ansiedad iba en aumento y el dolor en las manos me decía que de no salir mi amiga de la estación terminaría por cometer una locura.

Pero como si alguien escuchara mis suplicas el teléfono de rubí sonó y con esto último abandono el lugar prometiendo pasar pronto. Yo la despedí de lejos, al escuchar la puerta cerrarse saque mis manos notando como las marcar se hacían de un negro más intenso que poco a poco regresaban a su normalidad; logre soltar el aire que estaba conteniendo desde hace minutos y me prometí tener más cuidado al interactuar con seres mágicos.

Para mi suerte esa noche no existió problema alguno en el pueblo, aunque intente dormir un poco aprovechando la tranquilidad inusual del lugar no logre llegar al mundo de Morfeo, las constantes pesadillas me invadían en cualquier momento.

Al llegar la mañana y a penas mi padre llego me marche a casa, estaba muriendo por tocar mi cama y comer algo de desayuno, no tarde mas de 15min en llegar y el olor del desayuno ya invadía la casa.

-Bueno días, ¿Cómo fue tu noche?- la voz proveniente de la cocina guio mis pasos para encontrarme con Regina a la cual salude al igual que a Henry que ya se encontraba en la mesa comiendo sin reparo alguno.

-Muy tranquilo la verdad, ahora lo que quiero es comer y dormir un rato- la ceja de Regina se formo en un arco en pregunta ante el hecho de que no dormí cuando no existió una razón para que no lo hiciera.

-Sera mejor que te sientes para que comas y descanses y asi estés lo mas repuesta para la clase de la tarde- sin más comentarios los tres desayunamos sin mucha platica por lo menos yo estaba más concentrada en terminar mi comida para poder descansar o por lo menos intentarlo. Al poco rato los dos se marcharon, me duche rápidamente y dormí por un par de horas solamente las constantes pesadillas habían hecho imposible dormir.

Al llegar Regina seguimos el mismo procedimiento del día anterior y llegando al campo de entrenamiento de nuevo coloco la barrera y en esta ocasión el control de mi magia fue más preciso y casi sin ninguna falla, lo cual hizo que me sintiera orgullosa y que la mirada de Regina denotara lo mismo.

-Me alegro mucho que nos fuera mejor este día, si sigues así pronto tendrás de nuevo el control total de tus poderes.

Con un beso que había sido ansiado desde la mañana regresamos a la mansión en donde Henry ya nos esperaba para cenar.

Desperté diaforética me encontraba en mi sillón de la comisaria, ni siquiera recuerdo el momento en que caí dormida pero estoy segura que las pesadillas o por lo menos esta ultima había sido más intensa, mas real, como si me dijera que algo podía pasar, mis manos comenzaron a doler un poco igual que el día en que rubí me visito lo cual entendí que era porque así sentía a los seres que portaban magia.

No salí de la comisaria hasta que la sensación se aparto de mi, prefería ser precavida ya que de ser algo de cuidado el teléfono hubiera sonado así que solo era alguien pasando por el lugar. Inicie a hacer ejercicios de relajación para calmar mi ansiedad de magia que me embargaba, después de ese evento de nuevo no dormí y solo un reporte de robo se registro en la noche y gracias al cielo nada involucraba magia.

Al llegar a mi hogar de nuevo Regina se me quedo mirando preguntando solo con la mirada por mi estado, esta vez no dejaría pasar el asunto su posición firme me lo confirmaba.

-Estoy bien, no dormí por que se reporto un robo y fui a atenderlo- aunque era la verdad no lo era en su totalidad pero Regina no hizo más por indagar lo cual me facilito las cosas para poder descansar para poder después pensar como hablar con ella sobre las pesadillas que me invadían a penas cerrar los ojos.

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Gracias si llegaste hasta aquí, espero te gustara el capitulo y espero dejen sus comentarios para mejorar y claro actualizar mas rápido trabajo mejor bajo presión.