RESUBIDO.
Howdy-Ho!
¡Nuevo capítulo! :D *Inserte aplausos* :'D
Disfruta. :) Nos leemos abajo. ;)
Amenazas y recuerdos.
Kyle y Craig llegaron a la casa de este último. Se tomaron un tiempo afuera para recobrar el aliento al tiempo en que hablaban de la situación antes de entrar a actuar.
–¿Ella no sabe que esto es una mentira?
–No pude decirle. Alguien se adelantó y le contó sobre "nuestra relación". Ahora no quiere verme.
Kyle frunció el entrecejo e hizo una mueca con la boca, denotando su molestia.
–Tenemos que hablar con tu hermana ahora.
Craig asintió, abrió la puerta y dirigió a Kyle a la habitación de Ruby.
–Por eso te necesito.
Subieron las escaleras, llamaron a la puerta de la habitación. No obtuvieron respuesta. Craig intentó abrir, pero la puerta estaba cerrada con llave. Golpeó la puerta con el puño derecho por impulso. Kyle tomó su mano, evitando que golpeara una vez más (en caso de que quisiera hacerlo), notando los raspones en sus nudillos enrojecidos.
–Craig, ¿qué te pasó?
El mencionado negó con la cabeza, soltó su mano del agarre para meterla en el bolsillo de su chaqueta y sacar una cajetilla de cigarros.
–Nada.
–Craig...
Sacó un cigarro. Levantó la vista hacia el otro.
–No quiero que Ruby sea afectada por esto, Kyle.
Kyle lo miró sacar un encendedor de la bolsa delantera de su pantalón. No encendió el cigarro, puesto que estaba dentro de la casa, sólo colocó el cigarro entre sus labios y empezó a jugar con el encendedor. Kyle puso una mano sobre el hombro del más alto.
–Craig, ella no será afectada si tú estás bien. Créeme. No te preocupes de más, hablaremos con ella y areglaremos todo. Te lo debo.
Craig asintió. En cuestión de segundos salieron de la casa para continuar su búsqueda por Ruby.
En la cafetería 'Tweek Bros', Kenny estaba sentado frente a la caja, aburrido. No había clientes, a excepción de Ruby y Karen, pero él les pagaría la cuenta, por lo que no tenía que prestar atención a su salida. Butters las atendía, después volvía con Tweek en otra de las mesas para conversar. Kenny revisaba sus mensajes en el atractivo celular que portaba, producto de sus meses vendiendo sustancias ilegales en las ruinas de SodoSopa junto a Craig, a quien consideraba un hermano. Alguno de sus compañeros de escuela le había enviado un video, no sabía quién era porque sólo aparecía su número de celular como remitente (al no tener el número registrado en sus contactos). Vio de qué se trataba y soltó una risa corta al descubrir que era un video de Craig y Kyle conversando en la cafetería. Por la parte final del video aparecía Tweek, el audio del video había sido alterado para que sonara la "Marcha Imperial", tema del personaje de la serie de películas 'Star Wars', Darth Vader. Kenny sacudió la cabeza. Era un video estúpido, pero aún así se encargó de enviarlo a Kyle escribiendo lo siguiente: "Míralo. Te va a gustar, Kylie". Sólo para molestarlo. Volvió a revisar sus mensajes, le interesó encontrar uno de Cartman entre muchos otros de chicas lindas a las que ignoraba de vez en cuando. Abrió el mensaje sin más. El contenido decía: "Hey, Ken, mira a este par de maricas, ¡ha! ¿Debería esparcir esto por todo internet?" Adjuntaba una fotografía que dejó a Kenny con la boca abierta. Kyle y Stanley besándose en los vestidores contiguos al campo de fútbol americano. La foto estaba algo borrosa, pero se apreciaba a la perfección la espalda de Kyle, de frente a Stanley, muy cerca, tanto que daba alusión a que se estaban besando, sin contar que no se veían sus caras. Kenny guardó la fotografía, sin perder tiempo escribió una respuesta para Cartman. "¿Cómo la conseguiste?" A pesar de que Cartman se había distanciado del grupo, él y Kenny seguían siendo buenos amigos que se veían de vez en cuando para conversar. O, como en esta ocasión, se enviaban mensajes a través de alguna red social. Había enviado la foto el día anterior, sin embargo respondió en menos de un minuto al mensaje de Kenny. "Eso es un secreto. No fui yo, pero te aseguro que soy el único que tiene la evidencia. Le voy a arruinar la vida a Stanley... y a Kyle, por ser su mariquita." Kenny contrajo los labios emitiendo un sonido de molestia. Sabía que Bill y Fosse eran los "secuaces" de Cartman. A este punto lo que le hiciera a Stanley lo tenía bien merecido, pero tenía que hacer algo para proteger a Kyle. Él no merecía más humillaciones.
Desde su mesa, Karen llamó a Butters, pidiéndole que se sentara a su lado para poder platicar un rato, como en toda rara ocasión en que su hermano mayor se desprendía de él. Butters no pudo negarse. Kenny fue testigo de esto y le pareció tan adorable que se dedicó a tomarles fotos sin que se percataran de ello. Ruby se levantó, se alejó de la mesa, pasando desapercibida para Kenny; caminó hacia la mesa de Tweek. Sentía la necesidad de hablar con él.
–Hola, Tweek.
El mencionado saltó del asiento, desprevenido, regando un poco de café por la mesa.
–Ho-Hola, Ruby, ¡Perdón! Quise decir, Tricia.
La joven habló con un poco de vergüenza.
–Ruby está bien.
Tomó asiento. Tweek la observó alterado, quizá porque había estado bebiendo café toda la mañana. Estaba preocupado por Craig, no podía evitarlo. Ruby se dio cuenta de esto, se sintió molesta otra vez, frunció el entrecejo. Comenzaba a distinguir que lo que sentía era algo más parecido a la tristeza.
–Sí... ¿Qué... qué pasó, Ruby?
Ruby sonrió menos de un segundo, desviando la mirada para regresar a su obligado semblante inexpresivo.
–Yo... eh... Tweek. Lamento lo que pasó entre tú y... mi hermano.
Tweek estaba confundido.
–¿Eh?
Ruby negó con la cabeza.
–Sé que Kyle y Craig están juntos ahora... Es desagradable. Lo lamento, Tweek.
Con esto se levantó de la mesa. En ese momento Craig entró a la cafetería, seguido de Kyle.
–Ruby...
Su voz sonó bajo; ahora que había encontrado a su hermana no sabía cómo explicarle todo. Ruby volteó a su llamado. Su cara lo decía todo. Estaba decepcionada. Con afán de no discutir, se quedó callada. Se dirigió hacia la salida junto a Karen. Kyle intentó detenerla.
–Ruby, espera. Tenemos que hablar.
–¡No! –gritó. Procuró recobrar la compostura para sus siguientes palabras–. No me llames así.
Con el silencio que se había creado, las dos jovenes salieron de la cafetería. Craig quería detenerla, aclarar el malentendido aún sin saber cómo, pero antes tenía que hablar con el desconcertado Tweek.
–¿Cómo estás?
Preguntó suave. Tweek se removió de su asiento mientras observaba a Craig tomar un lugar a su lado.
–Craig... no entiendo nada...
El mencionado asintió, tomándole las manos para envolverlas con las propias.
–Lo sé, Tweek. No debí haber aceptado hacer esto. Sólo ha traído más problemas. No quiero que te afecte a ti también... Perdón.
Kyle observaba todo a una mesa de distancia, con un semblante de tristeza. Kenny se dio cuenta de esto y lo llamó.
–¡Kyle, tienes que ver esto!
Salió de su transe y asintió, dirigiéndose hacia la barra. Con el celular en mano, Kenny se dispuso a buscar la conversación que había tenido con Cartman hace unos minutos (que había concluido al dejar en "visto" a su gordo amigo) para mostrársela.
Tweek, por su parte, no sabía qué decir. Craig se acercó a él, pasando una mano sobre su mejilla, los dedos peinaron su rubio cabello, su rostro se acercó y lo besó una, dos, tres veces. Ambos se sonrojaron. Tweek más al estar tan distraído. Los labios le temblaban. Craig sonrió, sin dejar de acariciar su cabello.
En la barra, Kyle terminó de leer la conversación entre Kenny y Cartman. Furioso y retrospectivo a la vez. Kenny emitió una risa en tono bajo.
–¿Fue ahí donde se besaron? ¡Estuve a punto de verlo y me lo perdí!
Kyle respondió exaltado, pero en murmuros.
–¡Por supuesto que no!
–Dime, ¿cómo destrozaremos a Cartman?
Kyle negó con la cabeza severamente.
–No lo haremos.
Kenny se extrañó con la respuesta.
–¿No?
–No.
Dicho esto, Kyle se dio la vuelta hacia Craig y Tweek, quienes compartían un beso más lleno de cariño. Algo se revolvió en su estómago, no por asco, sino por... ¿celos? Craig se despidió de Tweek para continuar siguiendo a Ruby. Kyle se acercó a la mesa para dedicarle unas palabras a su amigo.
–Tweek, te ofrezco una disculpa. Esto va a terminar ahora.
Tweek asintió. Miró a ambos irse por la puerta principal, sin poder sacar de su mente la sensación de los labios de Craig contra los suyos.
En la escuela media superior, Kevin Stoley limpiaba su casillero. Tenía una hora libre y había olvidado su Nintendo Switch; no encontraba qué más hacer. Voces conocidas lo tomaron por sorpresa, alegrándole la tarde. Token y Clyde se detuvieron a su espalda para conversar con él.
–Mira, Kevin, lo conseguí para ti.
La voz era de Token, quien sacó de su mochila un mini póster original de la nueva película de la franquicia "Star Wars". La sonrisa de Kevin se desvaneció de a poco, tomando el obsequio sin entusiasmo.
–Gracias, Token.
–¿Qué? ¿Aún no la has visto?
Dijo Token, refiriéndose a la película. Las palabras sonaban con un deje de burla. Kevin respondió.
–Sí, la vi.
Clyde habló esta vez.
–¿Entonces no te gustó?
Kevin le dio un vistazo al póster antes de responder.
–No estoy seguro.
Token sonrió y dijo:
–Kevin, eres la persona más aficionada a Star Wars que conozco, quiero saber tu opinión al respecto.
Kevin rió en tono bajo, guardando el póster en su casillero.
–No quiero hablar de eso.
Token y Clyde rieron alto. La plática continuó, al menos para Kevin y Token; Clyde se perdió en sus pensamientos. Sus ojos se centraron en Token, quien no dejaba de hablar y de sonreír de una forma hipnotizante, su voz resonaba en su mente, aunque no podía entender qué era lo que estaba diciendo. Sus ojos apenas parpadeaban, sus labios formaron una sonrisa mientras continuaba viendo a su mejor amigo hablar y expresarse. No sabía qué era, pero en ese momento todo el asunto de Bebe importaba poco o nada.
Ruby y Karen descansaban en la cama de la primera, en su habitación. Un día tan cruel y sin tarea, no sabían cómo afrontarlo. Ruby no dejaba de jugar con sus manos mientras recordaba cosas, vivencias, tanto las pasadas como las recientes. Recordaba la adorable confesión de Ike y el lindo gato negro que le había obsequiado, el cual reposaba entre ella y su mejor amiga, Karen. Después vino a su mente que Ike era el hermano menor de Kyle, su voz resonó en su mente llamándola "Ruby"... Ruby no era su verdadero nombre, estaba segura de que todos lo sabían. Sin embargo su familia y sus amigos más cercanos la llamaban así. Tricia era su verdadero nombre. La razón por la que el mundo la llamaba Ruby (incluyéndose) era su hermano mayor, Craig. Años atrás, cuando este era un niño de cuatro años de edad y su hermana acababa de nacer, estaba tan fascinado por su belleza y ternura que la apodó "Ruby", como la piedra preciosa. Su cabello rubio fresa acentuó mejor ese apodo. Tanto gustó que hasta sus padres comenzaron a llamarla así de vez en cuando. Craig, del otro lado de la puerta, suspiró al tiempo en que golpeaba despacio esperando que su hermana le abriera, en un intento más por arreglar las cosas con ella. Kyle estaba a su lado. Habían ingresado a la casa después de que Craig había fumado un cigarro. Nadie respondió al llamado. Craig volvió a tocar. Kyle estaba a punto de argumentar que ella quizá no estaba ahí cuando Karen salió de la habitación, cerrando la puerta detrás de ella.
–¡Hola, chicos!
Saludó Karen tan alegre como siempre. Kyle la saludó. Craig quería ver a su hermana.
–Necesito hablar con Ruby.
Karen asintió, alentando a los dos para que retrocedieran.
–Perdón, Craig, pero Ruby no quiere hablar contigo ahora. ¿Puedo hablar contigo en la sala?
Craig desvió la mirada, cerrando los ojos antes de asentir y darle el paso a la joven. Kyle sólo los siguió a la planta baja.
–Ruby está confundiendo las cosas.
Habló Craig una vez en la sala. Karen tomó su larga coleta de cabello y comenzó a jugar con ella.
–Está muy confundida ahora. Si la dejas pensar un rato estoy segura que te escuchará... en unas horas. O mejor mañana.
El celular de Kyle sonó, interrumpiendo.
–Disculpen –sacó el celular de la bolsa delantera del pantalón para saber de quién se trataba–. Es tu hermano.
Karen miró muy entretenida cómo hacía muecas mientras apagaba y guardaba su celular. La voz de Craig llamó la atención de ambos.
–Vuelve con Ruby.
Karen asintió. El celular de Craig sonó después de esto. Tomó la llamada dirigiéndose a la salida.
–McCormick...
Kyle rodó los ojos, Kenny era imparable. Se despidió de Karen para seguir a Craig. Parecía que la resolución quedaría inconclusa, al menos por ese día. Cuando salió de la casa, Craig ya estaba fumando otra vez; continuaba la llamada telefónica con Kenny.
–Esta noche habrá acción, Craig.
–¿Conseguiste a quien follarte?
–¡No para mí! Para ustedes...
El sonido de los pasos de Kyle se oía cada vez más cerca. Craig, quien estaba dando la espalda a la puerta de su casa, se dio media vuelta para encararlo.
–¿De qué mierda hablas?
Una risa fue audible a través de la línea.
–¡Tu tensión sexual con Kyle, obviamente! –habló en tono de burla–. Esta noche podrás follartelo en el lago.
Craig cerró los ojos, negando con la cabeza y dándole una calada a su cigarro. Pasaron varios segundos sin que hablara, sólo prestaba atención a la maquiavélica voz de Kenny emitida por la bocina de su celular. Kyle se preguntaba qué estaría planeando ahora. Lo conocía. Craig, aún sin hablar, comenzó a caminar. Su cigarro se consumió por completo. Kyle lo siguió, intrigado, sin dejar de verlo. Un rato después intercambió palabras con Kenny para despedirse. Cortó la llamada con la voz de Kenny aún sonando en la línea, ya que le encantaba jugar al típico "cuelga tú, no tú primero..." de los enamorados con Craig (aunque este jamás le seguía el juego). Guardó su celular y se detuvo para encarar a su acompañante.
–Entra a casa, Kyle. Descansa –dijo posando una mano sobre su hombro–. Nos vemos esta noche en el lago. McCormick te explicará después.
Fue en ese momento que Kyle se dio cuenta que estaban afuera de su casa. Aún con el desconcierto, volteó hacia la ventana en donde usualmente se vislumbraba la silueta de su madre espiándolo cada vez que salía. No tardó nada en aparecer. Rodó los ojos y fijó la mirada en Craig, sólo para asentir en acuerdo. Craig se dio la vuelta, despidiéndose con un movimiento de su mano por sobre su hombro. Kyle vio una oportunidad perfecta.
–¡Sí...! ¡Adiós, Craig!
Su voz sonó amable, complacida. Sabía que su madre notaría eso. Lo confirmó cuando su silueta desapareció tan rápido como había aparecido detrás de la cortina de aquella ventana. No pudo hacer más que reír en un tono bajo. Su madre no tenía remedio.
Ha pasado tanto tiempo. :'v
Tengo que decir que me encantó la idea de que "Ruby" fuera un apodo cariñoso hecho por Craig. ¿No suena adorable? :3
Quiero hacer mención de muchas cosas en este fic. Tanto cosas relacionadas a la serie y el universo de South Park, como a los acontecimientos actuales (películas, música, redes sociales, etc.). Así que, por favor, dime tu opinión al respecto. Escríbeme en un review qué tal te parecen estas menciones, si tienes alguna recomendación o cualquier otra cosa. Tu opinión es muy importante para mí. :)
Espero que este capítulo les haya gustado tanto como a mí. :kokoro: Nos leemos en el próximo. :)
¡GRACIAS POR LEER! ;)
