Hola a todas/os
Perdonenme la vida... volví de vacaciones y no tuve iluminación divina de ninguna manera.
Agradesco a la Zopenca Chio y a Vania por la insistencia, sin ellas no hubiera actualizado hasta invierno xD
Sin nada que decir, ¡leean!
12º Problemática situación no-conveniente
- ¿no tenía que venir Kath? – preguntó la lisiada al ver entrar a Josh con una bandeja de comida para ella.
- Si, pero se fue de compras, ¿cómo estuvo tu mañana?
- Aburrida a mil, seguro la tuya fue más emocionante
- Lo dudo – Josh le sonrió. – Estuve leyendo algo sobre... es lo de menos que era.
- Yo terminé este libro por decimanovena vez - le dijo con una sonrisa de autosuficiencia
- ¿no me digas? – Sam asintió. - ¿Cómo comienza la página 348? – le preguntó divertido
- Con el nombre del capitulo, "Bajo presión" – respondió sin ni siquiera mirar el libro.
- Wow... Lo tuyo fue mucho más aburrido – Sam tomó unos cuantos servicios y comenzó a servirse la comida.
- Chanqui hace cosas exquisitas - dijo con la boca llena de comida. Josh se la quedó mirando divertido.
- ¿Sabes algo, Sam? Creo que la perdida de sangre te hizo mal
- ¿por qué lo dices?
- Estas cambiada, antes ni siquiera me hubieras hablado
- No lo hacía por que te pasabas con la sangre sucia de Evans... te encontraba un desperdicio y ahora... todo es distinto. Eres un desperdicio en recuperación, me gusta ayudar
- ¿Cómo es que vas a Gryffindor?
- ¿Cómo es que eres Ravenclaw?
- Interesante
- Digo la verdad – rebatió Sam. – No eres tan inteligente
- Ahí está la Sam que yo conozco
- ¡Oh, cállate! – exclamó.
- Comete todo – le dijo Josh – voy a comer en mi autismo
- Ven a comer conmigo... – Josh la miró confundido – me da pena la gente autista – él se rió y fue por su plato. Al volver se sentó en el borde de la cama y comieron amenamente. - ¿No que estabas desaparecido?
- Es lo que decidió el ministerio de acá. Si hablas, te matarán.
- Estuve muerta hace semanas, Josh.
- Lo sé, yo lo estuve hace meses, también. – Sam le sonrió. En ese momento una lechuza entró por la ventana y dejo una carta y un paquete sobre lo que quedaba del almuerzo de Sam. Ella tomó el paquete y lo abrió. Era un libreto. Tomó la carta y la leyó - ¿Qué dice?
- Tengo que volver a Hogwarts mañana
- Oh, te extrañaré – dijo él. Sam hizo una mueca de asco y luego la cambió repentinamente.
- ¡Son unos explotadores! ¿Quieren que me aprenda todo esto en menos de dos semanas? - dijo al leer la fecha del musical que salía en el sobre. Josh tomó la carta.
- Sam dice dos meses, no dos semanas. "El musical se realizará luego de navidad" – leyó. – Debido a ti y a Lily.
- ¿Entendiste todo, Kate? – ella asintió. – Muy bien
- No podemos fallar en esto – se auto dijo.
- Es de vida o muerte – completó Sirius. Kate volvió a asistir
- Y será muy divertido
- ¡Hey! – la sobresaltó Sirius – Esto es sin beneficio personal
- Lo sé – dijo ella con una sonrisa misteriosa.
- Kate, es en serio. No te lo puedes tomar personal... Si lo haces, fallaremos. Disfruta todo lo que quieras cuando todo salga bien
- No seas aguafiestas, Sirius... talvez salga mejor si...
- ¡Kate, dije que no! – la cortó Sirius alterado. - ¡Las cosas al beneficio personal no funcionan! Y yo... yo pensé que ellos eran tus amigos.
- Ya no, par de traidores
- ¿traidores? ¿Liz tuvo que comenzar a salir con Ign para que tú te dieras cuenta de que te gusta él? ¿Eso los hace traidores?
- Que bueno que lo entendiste – le dijo Kate mordaz. Salieron del aula en que estaban sin darse cuenta.
- ¿entonces te gusta Ign?
- ¡No! ¡No me gusta! Me da rabia lo lindo que se ven juntos
- ¿Estas envidiosa?
- Vete al diablo, Sirius – le exclamó y se fue por el pasillo. Sirius soltó un bufido sarcástico.
- Mujeres – y salió tras ella, no podía realizar su plan "de vida o muerte" sin ella.
James la dejó en la entrada de la enfermería. Lily bailando torpemente entró a la enfermería. Saludó a la enfermera y se sentó en el sillón que había a un lado de la puerta.
- Hoy puedes dormir en tu torre – le dijo la enfermera – Víktor te llevara, procura no olvidar la contraseña. - Asentí, feliz. Hasta que caí en un detalle.
- ¿Quién es Víktor? – le preguntó al aire, ya que la enfermera salió del recinto, sin llegar a escuchar la pregunta.
- Yo – dijo un chico que salió con hielo en la cara, Lily rió levemente, se le notaba que lo habían golpeado.
- Hola, Víktor. Soy Lily – se presentó.
- Lo sé – dijo él con una sonrisa. – Estoy en el musical contigo, ¿Recuerdas?
- Claro, ¡Ahora si! – Lily se dio un golpe en la cabeza con la mano. - ¿Cantamos la segunda canción, verdad? – Víktor asintió.
- ¿Cómo te lo has tomado? – le preguntó Víktor – Todo esto de no recordar nada, debe ser difícil, ¿verdad? – Lily asintió- Pero no tan solo es difícil para ti, ¿Sabes, Lily? Para todos el hecho que no recuerdes nada también es difícil, sobretodo para mí, Lils.
- ¿Para ti? – Lily estaba confusa - ¿Por qué para ti? – Víktor fue a sentarse a su lado en el sillón. Le tomó la mano.
- Lils, nos pidieron que no te dijéramos nada, ya que tú tenías que recordarlo todo sola. Pero eso me vale, estoy cansado de todo esto, Lils... No soporto verte con Potter por todos lados mientras deberías estar conmigo en ves de él. ¿No entiendes? – Lily asintió a la pregunta retórica- El mismo día en que te paso todo esto, tú habías aceptado ser mi novia – Lily abrió la boca, formando una perfecta O. Víktor le cerró tiernamente la boca con un dedo y le sonrió. – No estoy mintiendo, Lils – le acarició la cara. Se acercó un poco a ella.
- ¿Somos novios? – preguntó sorprendida. La culpa la invadió de golpe, se había besado con James mientras estaba de novia con otro, pobre James. Se había comportado como una cualquiera. No, no podía ser. No podía haberse comportado así. La tristeza que a veces conlleva la culpa se manifestó en ella y algunas lágrimas escaparon. - ¿Por qué nadie me lo dijo? – se levantó de golpe. Víktor igual se levantó.
- ¿no lo sientes, Lils? – le secó la lágrima de manera tierna. Víktor la abrazó y le besó la mejilla. – déjame ayudarte a recordar – susurró. Lily desvió la mirada.
- ¿Quién te golpeó? ¿Qué paso? – preguntó.
- Fue tu amiguito, James
- ¿Qué? ¿Por qué?
- Celos, supongo, Lils... pero no quiero hablar de eso, ¿Ok? Ahora que ya lo sabes todo, hay que recuperar tiempo – tomó su rostro y, Lily no pudo hacer nada, Víktor la besó. Y ella le correspondió, por el simple hecho de que no quería herir a alguien más. Luego hablaría con James.
Kard iba caminando con una sonrisa en el rostro, su hermano y su recién estrenada novia, ya se habían ganado un castigo, por saltarse clases... los tórtolos. Dobló al pasillo que lo llevaba a su torre cuando sintió como algo lo abrazaba por atrás. Era Susan.
- Te encontré – dijo ella. Kard congeló su sonrisa.
- ¿Vienes a decirme a que se te quitó esa estúpida idea? –preguntó seriamente. Susan miró al suelo, seguía abrazándolo. – Muy bien, no hay nada que hablar, entonces – se soltó del abrazo. Y trató de irse, pero Susan corrió por él y se subió a su espalda. Kard inconscientemente sonrió.
- ¿Soy bonita? – susurró, Kard notó la tristeza de su voz, la bajó de su espalda y la miró, tenía los ojos rojos de llanto, con el delineador corrido con marcas negras en las mejillas. La abrazó.
- ¿Qué pasó?
- Responde, ¿soy bonita? – ella se había soltado del abrazo.
- Si, Susan, eres bonita, todas las chicas lo son – respondió – de distintas maneras, pero todas son bonitas al fin.
- Pero no más bonita que Lily, ¿verdad? – gritó. Kard la miró sorprendido. – Si, por eso la prefiere a ella, ella es más linda que yo. Ella tiene el pelo lindo, el mío es seco, ella tiene los ojos anormales mientras los míos son normales. Ella es inteligente...
- Y tú también – la cortó Kard. - ¿De donde sacaste tantas tonteras? ¿Qué importa como sea tu pelo? Los ojos de toda la gente son bonitos, sin importar el color. Que los tuyos sean café oscuro, no los hace menos bonitos que un verde.
- Para ti, para él no. – susurró.
- Ah, Susan, ¿te dijo que entre ustedes no podía pasar nada? – ella asintió. - ¿desistirás de no hacerlo? Tendré que contárselo a tus hermanos si decides seguirlo, Su. No puedes hacerles daño de esa manera... piensa en todo lo que Joel y Kathleen han hecho por ti.
- Lo sé – susurró ella – Abrázame, Kard – él accedió a la petición, la abrazó dulcemente – No sé que hacer, Kard... No quiero verlo con ella, ella no sabrá hacerlo feliz como yo, no sabrá. – Kard la abrazó con más fuerza, mientras su corazón partía a pedacitos. No podía permitirse quererla tanto.
Luna salió del baño de mujeres cautelosa y con lágrimas en el rostro. En su cara se reflejaba el dolor y el miedo que sentía. No vio a nadie, así que avanzó por el pasillo de la derecha en dirección a la enfermería, necesitaba una amiga, aunque no se esperó lo que iba a encontrar ahí. Avanzó con precaución, no habían Remus en la costa. Llegó a la enfermería y entró en ella. Víktor y Lily estaban recostados en el sillón hablando y besándose de vez en cuando. Eso hizo que la sorpresa se uniera al dolor y al miedo. Pero le importó un comino, de momento, necesitaba una amiga. Se acercó a ellos.
- ¿Lily? – dijo. La pareja, cuya Luna no sabía de la existencia, se separó. Lily la miró algo avergonzada y Víktor le sonrió, pero luego cambió la voz por una de preocupación al ver su expresión facial. Y entendió de inmediato.
- Nos vemos al rato, amor – le dijo a Lily, le dio un beso – Luna, Lily ya puede ir a dormir con ustedes a la torre, llévala y dile la contraseña. – Luna asintió. Víktor salió de la enfermería.
- ¿quién primero? – dijo Luna. Lils sonrió.
- Tú, siéntate – le pidió. Luna se sentó a su lado y abrazó a Lily. - ¿Qué pasa, Lu?
- Es Remus – dijo y rompió a llorar otra vez. Lily la abrazó fuertemente.
- ¿te hizo algo? – ella negó con la cabeza. - ¿qué paso?
- Me dijo algo – susurró. – Y es horrible, Lils... él es, es un... ¡Lily, por merlín!
- Relájate – le dijo. En ese momento, como en situaciones típicas de una historia o una teleserie, Remus entró por la puerta de la enfermería.
- ¡Luna! – exclamó algo desesperado. Ella lo miró y el miedo volvió a su rostro, Lily lo notó. Luna se escondió tras Lily.
- ¡Vete! – gritó Luna.
- Luna, yo solo quiero...
- ¡No quiero oír nada! – gritó. Lily estaba en segundo plano y no entendía nada.
- No me acercaré más a ti – dijo Remus – te daré tiempo para que lo pienses, Luna. Y... luego veremos que pasa. Eso quería decirte. – se dio vuelta con intención de marcharse, pero Lily lo detuvo.
- Remus, ¿Qué pasa?
- Lily, tú lo sabes. Ahora Luna también. – fue lo único que dijo y salió. Lily se volteó. Y se encontró cara a cara con Luna.
- ¿Tú lo sabías? ¿por qué no me dijiste?
- ¿Qué yo sabía qué cosa, Luna? No se si recordarás, pero un golpe a la cabeza me hizo perder la memoria – le gritó.
- ¡Remus es un licántropo!
Lo tenía en la mente desde que se había despedido de él. El "te extrañaré" que Josh le había dicho aún estaba en su cabeza. Lo había intentado todo, leyendo el libreto del musical (lo cual la hizo enojarse al ver el papel que haría), comiendo chocolate, mirando el paisaje, leyendo cualquier otro libro e intentando colocarse al día... pero nada había servido, el muy especial de Josh aún estaba en su cabeza. Sam había tomados polvos flu desde la casa de los Wood a Hoesmeade y ahora iba en carruaje a Hogwarts. Como era tan seca ella, ya se sabía la mitad de sus diálogos y no había intentado con las canciones por que no sabía el ritmo, pero las mayorías de las letras no le gustaban. El carruaje se detuvo. Y vio a Brian, esperándola. Se bajó del carruaje y le pasó su mochila a Brian.
- ¿Qué tal? – dijo ella, Brian le sorprendió abrazándola. Ella se soltó de él quejándose.
- Pensé lo peor, tonta. – Sam sonrió mirando al castillo. - ¿Te dieron de alta?
- Obvio, Krause, si no fuera así. ¿Qué rayos hago acá?
- ¿Puedo tomar eso como un "Te extrañe, Brian"? – Sam rió y Brian se le unió. Ahora Sam le abrazó.
- Claro que te extrañe, imbécil – Brian levantó una ceja. - ¿Extrañabas que te tratará mal?
- Obvio, ¿Y tú que yo intentará besarte?
- Siento desilusionarte, pero la perdida de sangre me hizo mal. ¿Qué tal las cosas?
- Víktor y yo averiguamos quien es. – Sam miró sorprendida – Luz Valdivieso.
- ¡Lo sabía! ¡Se los dije y no me creían!
- Lo decías solo por que te cae mal – la defendió Brian. Sam lo miro asqueada.
- ¡Estas colado por ella! – exclamó llena de asco. - ¡Suéltame, haz tenido contacto con ella! – Brian la miró desconcertado, pero divertido - ¡Dame mi mochila! – se la quitó y partió sola castillo adentro. Brian escuchó algo como "tendré que quemarla", antes de seguirla.
Gracias por los reviews a Sami-Marauder girl, Luna712, Rochio Lovegood y a la que lo leyó.
Luna712: ¡Gracias por tu review!
Suerte en todo
Pasense por mis otras historias, si quieren
Jana Evans
