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Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Princes Of Tennis no me pertenece.


Cap. 11: La Cita Con El Ginecológo

Emprendio la marcha hacía el hospital donde sería la cita con el ginecológo, ladeo la cabeza mirando a la cobriza que leía un libro con calma, sonrió al darse cuenta que era de maternidad, sin duda alguna su novia era más que especial, entendía porque lo estaba leyendo, tenía miedo de no poder sobrellevar el embarazo pero él como su pareja iba a estar allí a su lado apoyandola así que no tenía nada de que preocuparse, giro a la derecha sonriendo cuando la vio hacer un mohín, al parecer algo del libro no le había parecido del todo a su novia que en esos momentos se veía más que linda con ese puchero en sus labios.

- Bunta - ladeo levemente la cabeza moviendola un poco dandole a entender que la estaba escuchando mientras giraba la derecha cuidando que ningún auto viniera en su dirección - ¿Me vas a querer cuándo este gorda? - pregunto de la nada ella y él solo encarno una ceja mientras trataba de no reir pero fallo en el intento al soltar una suave risa ganandose una mirada de molestia de la cobriza pero es que le había sido inevitable teniendo en consideración que una persona embarazada era muy diferente de una persona gorda sin ánimos de ofender.

- Cariño, no estarás gorda... estas embarazada - le indico como si fuera lo más obvio del mundo viendo que ella solo asentía un poco más contenta, era consciente de que iba a tener que lidiar con situaciones así y tenía que aprender a dar la respuesta que ella quisiera escuchar porque no le apetecía que se enojaran, era lo que menos deseaba siendo sinceros - Bien... pero tienes que saber que tendras que lidiar con cada uno de mis antojos - le señalo ella y asintió mientras dejaba pasar algunos vehículos.

Se había dado cuenta de que ahora que ella estaba embarazada tenía que tener precauciones si no deseaba que nada malo sucediera - ¿Quieres qué hagamos una escala? Lo digo por si tienes un antojo - comento de la nada y ella solo negó con la cabeza entonces continuo con su camino, se detuvo en un alto y giro un poco la cabeza, su novia seguía leyendo el libro haciendo algunas muecas que le divertían demasiado, llegaron a su destino finalmente y condujo hasta el estacionamiento del hospital que era uno de los mejores de Japón según tenía entendido.

Observo salir varias camionetas con niños dentro, ya se imaginaba que tendría que cambiar el auto pero era algo que estaba dispuesto a hacer después de todo, estaciono el auto, se desabrocho el cinturón de seguridad mientras veía a Sakuno tomar su bolso con algunas chucherías que habían mandado a comprar, en verdad que cada cosa que se le ocurría a su novia - Vamos cariño - abrio la puerta de la cobriza para tomarla de la mano y cerrar la puerta, entrelazo sus dedos con suavidad y emprendio la marcha hacía el elevador.

- ¿Tienes frío? - pregunto al notarla temblar un poco, ella negó con la cabeza como si nada malo sucediera aunque sabía que sucedía algo - ¿Q-Qué sucedera cuándo entremos a la universidad? - pregunto ella mientras él apretaba el piso al que se dirigían, sabía que ella tenía miedos o preocupaciones pero no esperaba que fueran tantos y eso lo preocupaba - Cuando regresemos de nuevo me encargare de hacerle saber a todo el mundo que eres mía, que te amo con todo mi corazón, que la tonta apuesta esta de lado, que estas esperando un hijo mío y al que siquiera intente molestarte no dudare en darle una paliza, te dije que todo mundo sabía excepto tu amigo pero en cuanto regresemos solo tendre ojos para ti y les dejare muy en claro que solo te amo a ti y no como un juego - aseguro este y ella solo sonrió, le gustaba su sonrisa como siempre.

El elevador se detuvo y se apresuraron a bajar, caminaron por el pasillo con calma en dirección hacía donde el ginecológo se encontraba o al menos su consultorio, sonrió como un niño pequeño porque Sakuno lo hacía feliz, estaba listo para lo que viniera siempre cuando fuera con ella.


Dio un leve suspiro, llevaban esperando una hora a que el médico saliera de su consultorio pero al parecer estaba demasiado ocupado con su paciente, ya se estaba haciendo ideas raras al ver que este no salía, se mordio ligeramente el labio mientras se acomodaba en el hombro de su novio quien solo volvio un poco la cabeza para besar sus cabellos con una sonrisa, estaba cansada, tenía sueño y simplemente deseaba dormir pero al parecer eso no iba a suceder porque a su médico o el médico de su mamá no se daba prisa.

- Disculpe - alzo la cabeza para ver que su novio le hablaba a una enfermera que salía del consultorio del médico, la misma le sonrió coquetamente a su novio y ella solo la miro de muerte, era su novio, suyo y de nadie más, puede que sonara egoísta pero simplemente quería para ella a Marui, solo para ella - ¿Sucede algo? - pregunto esta aún sonriendole al pelirrojo que tan solo le devolvio un poco la sonrisa - Llevamos esperando una hora al médico, ¿cuánto tiempo más va a tardar? - pregunto como leyendo su pensamiento y eso le encanto.

La enfermera la miro a ella, al parecer no había reparado en su prescencia, maldita vieja, eso era lo único que podía pensar en esos momentos - La paciente con la que esta ahora mismo esta dando algunos problemas, estara libre en una hora como mucho - aseguro esta haciendo una reverencia para salir rápidamente de allí, solto un suspiro, ella realmente deseaba ir cuanto antes a casa porque aún tenía sueño y sabía que Marui también porque habían hecho un viaje de cinco horas además de que estaba segura que después de hacerle el amor este no había dormido.

- ¿Cariño? - giro el rostro viendo que este la estaba mirando un poco de preocupación - ¿Mande? - este solo negó con la cabeza para extenderle la mano que no dudo en tomar con una enorme sonrisa, le encantaba que le dijera de esa manera o que usara palabras así porque la hacía sentirse amada realmente - Vamos por un helado a la cafetería del hospital, no quiero que estemos aquí - asintió efusivamente comenzando con su camino, caminaron por el pasillo mirando algunos pacientes además de que noto a algunas mujeres embarazadas, no logro evitar sonreir al saber que en un tiempo ella estaría de esa manera.

Se detuvieron en el elevador con calma cuando sonó el celular de su novio que la ayudo a entrar primero para contestar - ¿Bueno? - realmente lo iba a matar si estaba hablando con una mujer - ¿Ahora mismo? No, no puedo, estoy con Sakuno en el hospital, no, no, si, si estamos bien, ¡que si!, bien, no, si, yo te llamo al salir, si, cuídate, si, si, tenemos cita con el ginecológo, no, si, ¡obvio que esta embarazada!, si, también te amo, nos vemos - este colgo y la miro con una enorme sonrisa mientras ella solo reía un poco por la llamada reciente.

Bajaron del elevador cuando chocaron con una señora algo mayor que cargaba unos papeles por lo que el pelirrojo se apresuro a ayudarla soltando su mano, ella solo se quedo de pie viendo como este recogía todo con gran rápidez - Lo sentimos, veníamos un poco distraídos - comento este y la señora que no se veía de más de 20 o 23 años le sonrió coquetamente a su novio, ¡Dios si hasta podía ser su hijo!, se contuvo de no arrancarle los cabellos, es que con las hormonas estaba teniendo arranques de celos que tenía que controlar como fuera.

- No hay problema - aseguro esta con una sonrisa mientras se acomodaba el cabello - Nuevamente lo sentimos, si nos disculpas mi novia y yo nos retiramos, de nuevo perdón - se disculpo su novio tomando su mano, sonrió enormemente porque estaba feliz, al menos le había dado su lugar porque si no entonces si que hubiera ardido Troya - Sakuno - choco con la espalda de su novio, había estado tan absorta en su mente que ni siquiera se había dado cuenta de que este se había detenido, lo miro con una sonrisa y este solo se inclino para dejar un casto beso en sus labios.

- Te amo solo a ti, no tengo ojos para nadie más cariño y quiero que estes enterada de ello, hay dos personas importantes en mi vida, el bebé o la bebé y tú ¿de acuerdo? así que no tienes porque estar celosa de nadie - aseguro este y ella solo sonrió como una niña pequeña, por razones como aquellas amaba como a nadie a Bunta porque siempre sabía que estaba pensando y siempre decía lo que quería escuchar, estaba completamente segura de que ambos serían buenos padres sin duda alguna.


Miro a Sakuno que estaba comiendo su cuarta copa de helado, le estaba entrando un poco la preocupación para ser sinceros, no era como si se fuera a volver gordita pero no deseaba que nada malo le sucediera a los dos así que se tendría que encargar de que el médico les diera una dieta o algo porque no deseaba malos inconvenientes, su celular sonó y lo tomo entre sus manos ante la atenta mirada de la cobriza que claramente decía "espero que no sea una mujer", le encantaba que se comportara como una niña pequeña, amaba esa faceta suya sin duda alguna.

- ¿Bueno? - escucho pacientemente la respuesta del otro lado de la línea mientras miraba a Sakuno hacer pucheros con el helado de vainilla que se le había antojado después del de fresa y chocolate, ya se imaginaba como tendría que correr detrás de cada antojo - Cariño tenemos que irnos, el doctor se desocupara en diez minutos y si no estamos allí no tomaran en cuanta la cita - la vio asentir con la cabeza para dejar la copa de helado y él se apresuro a pagar lo que habían consumido, agradecía que estuvieran en la cafetería del hospital y no en otro lugar.

Tomo su mano con suavidad entrelazando sus dedos con una sonrisa mientras caminaban hacía el elevador, se quedaron esperandolo cuando este se abrio y noto a algunas mujeres embarazadas, las mismas se veían cansadas además de que su piel parecía no tener brillo, esperaba que Sakuno no fuera así aunque no lo creía porque notaba ese brillo en sus ojos, entraron en el elevador en silencio y sin nadie más por lo que la hizo girar hasta quedar delante de él - ¿Estás nerviosa? - pregunto con calma notando que ella negaba con la cabeza.

- Mentirosa - susurro sobre su oído para después besar su mejilla con suavidad, le encantaba sentirla temblar ante el mínimo contacto, lo hacía sentir feliz porque solo él podía causar eso en ella, las puertas del elevador se abrieron y la tomo de la mano de nueva cuenta comenzando con su camino hacía el consultorio, tendría la cita con el ginecológo por primera vez, bueno aunque habrían más pero esta sin duda alguna era especial porque eran primerizos pero estaba seguro de que irían aprendiendo poco a poco.

Él se iba a esforzar mucho porque después de todo Sakuno y su bebé lo merecían y mucho.


La puerta del consultorio se abrio y ella solo atino a apretar un poco más la mano de su novio que le sonrió con tranquilidad, el médico los invito a pasar por lo que así lo hicieron cerrando la puerta detrás de si - Un gusto conocerlos, se que son primerizos así que me presentare primero, mi nombre es James McKenley y a partir de este momento sere su médico ginecológo así que espero nos llevemos bien - saludo este con una sonrisa mientras ellos se la devolvían aunque notaba lo receloso que estaba su novio porque después de todo el médico era joven, seguro más joven que para el gusto del pelirrojo.

- U-Un gusto - saludo con una sonrisa tierna mientras Bunta solo lo saludaba con la mano, su novio si que era un celoso pero había un problema, ella solo lo amaba a él y punto - Bien, entonces comenzamos, según tengo entendido quieren hacer una prueba para comprobar al 100% tu embarazo, si es así entonces tendremos que hacer una exámen que te explicare antes de proceder a hacerlo para asegurarnos de que el feto esta allí porque las primeras semanas son siempre críticas - se tenso al escuchar lo último.

Ella no deseaba que nada malo le sucediera a su bebé, Bunta le sonrió tratando de calmarla por completo pero al ver que no lo estaba haciendo bien se inclino para besar su mejilla con suavidad - ¿Qué quiere decir con qué las primeras semanas son críticas? - pregunto su novio con calma aunque se notaba que estaba preocupado y ella no quería verlo de esa manera, el médic los miro con una suave sonrisa pero ella no quería que los compadeciera si algo malo les sucedía porque estaba completamente segura de que todo iba a salir bien.

- Aún no se sabe porque suceden esas cosas, el asunto es que son microabortos, la persona embarazada no siente nada, solo se sabe que por ejemplo en cierto día esta el feto pero antes de llegar a los dos meses no aparece en el monitor por eso si estas embarazada necesitamos precauciones por completo, mientras tanto te hare el exámen de sangre, estara en menos de media hora - este se levanto caminando hacía un anaquel que tenía del cual tomo tres tubos, se sintio un poco nerviosa pero Bunta simplemente le sonrió con calma.

El médico tomo su brazo con suavidad y ella cerro los ojos solo sintiendo el pinchazo de la jeringa, abrio los ojos viendo que este dejaba tres muestras de sangre en los tubos y salía de allí con una sonrisa - Tranquila, ya paso - aseguro Bunta mientras le sonreía con calma, se inclino para besar sus labios y después de separarse beso su frente, la primer cita con el ginecológo no era tan mala como había pensado.


Habían terminado sentados en uno de los sófas del consultorio médico, Sakuno estaba sentada entre sus piernas de frente mientras su rostro estaba sobre su pecho, respiraba con calma, la puerta se abrio y miro al médico que les sonrió a ambos - Hicimos el exámen con las tres pruebas y tienes hormonas HCG lo que comprueba que tienes aproximadamente dos semanas con dos días de embarazo, felicitaciones Sakuno-san - sonrió como niño pequeño al escuchar la noticia, miro a su novia que solo se aferro a su cuello con una enorme sonrisa.

Beso su mejilla en repetidas ocasiones sonriendo para que ella se levantara y se sentara aún en esa posición pero de frente al médico que solo les sonreía - Bien, para empezar te hare un exámen ahora mismo, te recostaras en la cama, abrieras tus piernas sin que te ofendas pero es el procedimiento, entonces metere un tubo pequeño y delgado con una camarita para ver tu útero y ver al feto así que... - beso su nuca para ayudarla a levantarse, personalmente no deseaba que nadie viera a su mujer pero no era algo que pudiera hacer así que no había de otro.

La vio entrar al sanitario para cambiarse de ropa puesto que con la que portaba no podía hacerse el exámen - He escrito una dieta para que coma saludablemente, si tiene antojos no dudes en que sean cumplidos porque de lo contrario le causara algunos problemas al feto, me refiero a que le empezara a doler el vientre así que deben ser cuidadosos - asintió mientras ella salía del sanitario con calma, el médico le indico donde recostarse así que la vio apresurarse, se subio a la enorme cama, por lo general era una camilla pero el hospital tenía lo último en tecnología además de las mejores instalaciones.

- Coloca un pie aquí y el otro aquí - ella lo hizo con timidez y él agradecía no estar viendo nada de su piel porque de lo contrario eso no terminaría bien para el médico - Bien, empezare a introducir la camarita así que relajate un poco - Sakuno asintió temerosa mientras escuchaba algunos sonidos raros, sabía que le dolería a la cobriza y eso no le gustaba en lo absoluto pero era por el bien de ambos, de pronto una imágen se vio en una pantalla enorme, se veía negro pero después vio un puntito diminuto, diminuto, en aquella obscuridad.

- Ahí esta su hijo o hija - ambos sonrieron mientras la imágen solo permanecía allí, el médico apreto algunos botones para después sacar la mano dentro de la tela que cubría a Sakuno, observo el tubito envuelto en lo que parecía ser plástico que deposito cerca de la pantalla - Puedes vestirte - Sakuno se levanto con cuidado y vio que si le dolía un poco el caminar pero solo le sonrió para apresurarse a entrar al sanitario - Aquí esta la imágen de su bebé - miro al médico que le extendía una especie de placa donde estaba el puntito, sonrió para tomarlo con una enorme felicidad.

- Tendremos su siguiente cita dentro de un mes, si le duele el vientre o si notas algo extraño no dudes en llamarme o acudir aquí a mi consultorio, si pasa este mes el bebé no corre ningún riesgo - asintió un poco más calmado viendo salir a Sakuno del sanitario - Aquí estan las recetas de los suplementos, vitaminas y la dieta que debes seguir, entonces eso sería todo, espero verlos el siguiente mes - ambos asintieron y salieron del consultorio con una enorme sonrisa, estaba feliz de saber que si estaba embarazada.

Se detuvo para acuclillarse y tomarla entre sus brazos escuchando un gritito de parte de ella que le parecio adorable - Te amo - beso sus labios con suavidad sintiendola sonreir, su primera cita con el ginecológo había sido perfecta, esperaba por las demás con ansias porque ansiaba conocer a su hijo o hija cuanto antes.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

Gracias por los comentarios.