Capitulo 12: "La Furia del Neko ken. Primera parte: Conspiración"
Mansión Kuno.
Tatewaki Kuno descansaba tranquilamente sobre un mullido sillón e intentaba concentrarse en un libro de cuentas que tenia ante el, aunque solo lo intentaba ya que su hermana Kodashi caminaba frente a el de un lado a otro como león enjaulado.
-Se que me voy a arrepentir por preguntar –Dijo guardando finalmente el libro de cuentas- ¿Qué es lo que te molesta querida oneechan?
-¡Esa bruja de Tendo! –Estalló finalmente Kodashi- ¡No puedo aceptar una derrota tan humillante!
-Yo también perdí mucho ese día –Dijo Tatewaki en un tono condescendiente- Aunque tuvo mucho que ver tu querido "Caprichito"
-¡No lo llames así! –Kodashi lo amenazó con un dedo- Ranma sama es el amor de mi vida.
-Oneechan por favor… ¿Amor? Tú ni siquiera sabes como escribirlo. Conveniencia suena mas apropiado.
-¿Cómo lo tuyo con Nabiki Tendo? –Aguijoneó la chica.
Por un instante Tatewaki pareció afectado pero soltó de inmediato una sonora carcajada.
-Estas hablando del pasado. En su momento fue un buen negocio pero me parece que no estamos hablando de mí.
-Debe de haber una manera de humillarla –Kodashi recobró su odio inicial- De destruirla…
-Algo publico… Y cobrando una módica suma por el espectáculo.
-¿Es que no puedes pensar en algo diabólico sin meter negocios en el Onisama?
-Lo lamento pero no soy un amante del arte por el arte. –Kuno se detuvo y miro un rincón de la habitación. Ahí entre las sombras apareció la delgada y pálida Yurei Gozonkouji.
-Mi señora –Dijo la chica dirigiéndose a Kodashi- Aquí están las fotos que me pidió.
Kodashi iba a tomar el sobre que le ofrecían pero su hermano fue más rápido.
-Veamos, veamos –Dijo Kuno mientras veía las fotos y caminaba alrededor del cuarto esquivando a su hermana- Akane saludando a la salida de la escuela, saludando en un café, saludando cerca de su casa, en traje de baño –Aquí el silbó y se guardo la foto- Esta se venderá como pan caliente en la escuela. Entrenando… -Se detuvo y dándole las fotos a su hermana miró a Yurei- Y dime… ¿Lograste tomarle una sola foto en donde no se diera cuenta que la seguías?
-Pues no –Admitió apenada.
-¡Esta posando en todas las fotos! –Kodashi las arrojó al piso furiosa- ¿Qué clase de espía eres?
-Es que parece que tiene ojos en la espalda –Trató de disculparse- No pude tomarla con la guardia baja.
-Un desperdicio de tiempo entonces –Kuno se volvió a sentar y miro con burla a las dos mujeres en la habitación
-Quizá no –Dijo Yurei en voz baja- Pasó algo extraño en la mañana antes de que entraran a la escuela.
Los hermanos Kuno prestaron atención a la delgada muchacha.
-Un poco antes de que pudiera cambiar el rollo de mi cámara. Mientras salían a la escuela…
Akane despertó algo cansada aun. La escuela y los estudios resultaban aun más difíciles que un entrenamiento de artes marciales. Su padre estaba sentado en su futon con la vista perdida en alguna punto del infinito lo que significaba que tardaría un rato en volver al mundo de los vivos. Ella podía recordar que hubo un tiempo en que el se levantaba mas temprano aun y en mejores condiciones.
-Maldito alcohol… -Murmuro ella con amargura.
Salió del cuarto con sus cosas para tomar una ducha. Al llegar a la puerta del baño se topó con Kasumi… O mejor dicho media Kasumi. La chica estaba enterrada hasta la cintura en un hoyo en el suelo.
-Buenos días… -Akane no estaba segura de cómo reaccionar.
-Oh Buenos días Akane –Kasumi le sonrió como si nada pasara- Hoy mi madre hará el desayuno.
-¿Necesitas ayuda?
-La ayuda seria muy apropiada en este momento –Kasumi sonrió y extendió los brazos para que Akane la ayudara a salir de aquel agujero.
En un rincón del pasillo se podía apreciar una pala con tierra fresca en su borde.
Un poco mas tarde Ranma y Akane se preparaban para ir al colegio. La chica había descubierto para su disgusto que las hermanas le habían escondido el uniforme masculino y fue obligada a ponerse el jumper de la escuela.
-No te pasara nada si te pones el jumper una sola vez –Dijo Ranma poniéndose los zapatos en la entrada.
-Odio las faldas –Dijo Akane enfurruñada- No puedes pelear con ellas se te ve todo si pateas alto.
-Me imagino que te pusiste unos shorts bajo la falda…
-¡Claro que si! –Dijo Akane- Nunca sabes….
-¡Kuiiiiiii!
Justo en el momento en que Ranma abría la puerta de la casa el pequeño cerdito negro pasó como una exhalación bajo sus pies.
-¡Hey! –Exclamó el muchacho.
-¡P-chan! –Gritó Akane mientras corría detrás de el- ¡Ven acá en este momento!
-¿P-chan? –Ranma corrió también y se le emparejó- ¿Ya le pusiste nombre?
-Si. Tus papás aceptaron que me quedara con el –Akane miró a su alrededor. El animalito se había escondido en algún arbusto de los que rodeaban la casa.- ¿Dónde se habrá metido?
Un pequeño movimiento llamó su atención y lanzando una exclamación de victoria metió la mano en un arbusto. Pero en lugar de sacar al cerdito desaparecido tenia en sus manos a un pequeño gatito marrón.
La chica palideció y lanzando un grito de terror soltó al animalito que en lugar de huir lanzó un maullido y se acercó a la chica.
-¡ALEJATE! –La chica retrocedió hasta que se topó con Ranma que la miraba desconcertado. Ella instintivamente lo abrazó y comenzó a temblar de miedo- ¡DILE QUE SE VAYA!
P-chan salió de detrás del otro arbusto y miró la escena. No entendía bien pero aparentemente el gato estaba tratando de atacar a su dueña. Lanzó un chillido de batalla y embistió al desconcertado animal que solo atinó a correr aterrado.
-Que se vaya, que se vaya… -Akane escondía la cara en el pecho de Ranma el corazón de ella estaba como loco.
Y Ranma no estaba precisamente ecuánime. Por un momento permaneció con los brazos en los costados, después con manos temblorosas la abrazó. Le sorprendió mucho lo bien que ella se acomodaba entre ellos.
-Tranquila -Le susurró- Tu… Tu cerdo lo espantó…
Akane pasó de estar asustada a estar nerviosa ¿Cómo acabo abrazada de Ranma? Solo recordaba el animal… Aquel horrible y peludo animal y después… bueno pues ella abrazada así. Lo peor del caso era que no estaba tan desagusto. Ese era el problema, la cercanía de el le agradaba, le quitaba el miedo pero no le disminuía los saltos que estaba dando su corazón.
-¿Ran…Ma? –Ella se dio cuenta de lo nerviosa que se oía su voz- ¿Podrías… Podrías soltarme?
-Claro… -Los brazos permanecieron en su sitio y ella no protestó.
En ese momento aparecieron Nabiki y Kasumi.
-¿Porque tu cerdito estaba persiguiendo a un gato? –Nabiki miraba hacia donde los dos animalitos habían desaparecido. Al mirar a los muchachos estos estaban a unos dos metros de distancia de cada uno y rojos como tomates, evitando verse a la cara- ¿Pasó algo malo?
-No nada -Ranma fue el primero en reaccionar- Se nos hace tarde. –Dicho esto tomó su mochila y se fue corriendo del lugar.
-Cierto… Ya es tarde –Akane reaccionó segundos después y tomando la mochila saltó por encima de la barda.
Las hermanas Saotome se quedaron viendo un rato la barda.
-Tengo la sensación de que metimos la pata horriblemente –Dijo Nabiki.
-Y yo de que debo de apurarme a terminar los kimonos para el seppuku…
Yurei Salió de entre los arbustos sin ser detectada.
-¿Gatos? –Kodashi estaba sorprendida- ¿Dices que la salvaje esa le tiene miedo a los gatos?
-Pánico mi señora –Corrigió Yurei- Créame. No hay manera de que estuviera fingiendo.
Kodashi comenzó a pasearse por la habitación mientras un plan se desarrollaba en su mente. Tatewaki la miro con gesto indiferente y después regresó a las cuentas de su libreta.
-¡Eso es! –Kodashi se detuvo de golpe- Será mi jugada maestra. ¿Hermanito?
Tatewaki dejo sus cuentas.
-Tengo la sensación de que tu jugada va a salir muy cara.
En pocas palabras Kodashi les expuso la idea. Yurei aplaudió admirada y Tatewaki solo asintió con la cabeza.
-Ve a hacer tu parte Yurei –La delgada muchacha asintió con una reverencia y se retiró. La "Rosa negra" miró a su hermano- ¿Harás tu parte Onisama?
-Pierde cuidado –Contesto el tomando el teléfono- todo lo que necesitas estará en la escuela al medio día.
Kodashi también salió de la habitación. Tatewaki jugaba con el cable del teléfono. La idea de su hermana aunque infantil prometía ser divertida… Tal vez podría agregarle algo más… Interesante. Marco un número de teléfono diferente. Una voz masculina le contesto casi de inmediato.
-Zoológico de Nerima…
-¿Matsui? Habla Tatewaki Kuno… Referente a esa deuda que tienes conmigo creo que ya se como podemos arreglarnos…
Ranma estaba tirado en el medio del patio de la escuela rodeado de un centenar de chicos que aprecian haber sido atropellados por un dieciocho ruedas. Aquella mañana el habitual "grupo de practica" que esperaba a Ranma en la entrada de la escuela estaba particularmente enfadado con el. Aparte de tener a la que según ellos era la chica mas bonita de la escuela resulta que se corrió el rumor de que la nueva chica popular Akane Tendo Estaba comprometido con el ¿Comprometido y además con novia? Aquello era más de lo que se le podía perdonar a cualquiera. Ranma tenia que ser castigado a como diera lugar.
Claro esta que el resultado fue que el chico termino mas cansado que de costumbre y los del "Grupo de practica" mas aporreados que otros días.
-Parece que ya te agarraron idea –Akane apareció en ese momento acompañada de sus nuevas amigas Yuka y Sayuri.
-¡Pse! –Bufó Ranma fingiendo que no se sentía molido- No es nada que no pueda manejar.
Una repentina lluvia de petados de rosa le anunciaron a Ranma que las cosas se iban a poner peor. Virtualmente de la nada Kodashi cayó en sus brazos y antes de que pudiera parpadear esta le planto un largo y apasionado beso. Sintiendo que se ahogaba la alejo de una manera un poco brusca.
-Lamento haberme ausentado tanto amor mió –La voz de Kodashi destilaba un exceso de dulzura-Pero no quería que vieras mi rostro con algunos detallitos causados por… Tú sabes. La tipa esa
-Que modesta Kodashi –Akane estaba mirándolos como si lanzara cuchillos por los ojos- "La tipa esa" no te causo unos "detallitos" te hice un facial a patadas.
-¿Acaso me estas retando "zorrita"? –Kodashi se separo del muchacho.
-Ven y compruébalo –Akane arrojó su mochila aun lado y se puso en pose de combate. Yuka y Sayuri retrocedieron.
-¡Nadie va a pelear aquí! –Ranma se interpuso entre ellas- ¡Bastante tengo con los locos estos! –Señalo a todos los muchachos sembrados en el suelo- ¡Cómo para tener que estar metido en un lío con ustedes!
-Pero Ranma mi amor….
-Un momento ella empezó y…
El muchacho les lanzó una mirada fulminante a las dos.
-Ni una palabra más. –Ranma se dirigió a Akane- Para ser una persona que no le gustan los problemas te estas volviendo demasiado complicada Akane san.- Dicho esto se dio la vuelta y se metió en la escuela.
-Nunca lo había visto tan enojado –Kodashi se sintió algo dolida. Volteo a ver a Akane y le lanzó una mirada de reproche- Parece que esto es tu culpa "zorrita". –Después reparó en Yuka y Sayuri- Veo que ya tienes tu propio grupo de seguidoras.
-Hemos renunciado al club de Gimnasia –Sayuri la encaró en un repentino ataque de valor- Tu ya no tienes que decirnos nada.
-Así me evitan la molestia de expulsarlas –Kodashi tomó una actitud digna y se alejó de ahí.
Akane estaba enfadada aun. Dio una patada en el suelo y después se metió también a la escuela seguida por sus amigas.
-¿Estas enojada? –Preguntó Yuka resaltando lo obvió.
Ella solo asintió con la cabeza.
-¿Por qué Kodashi te insulto o porque beso a ranma? –Preguntó Sayuri.
Akane se detuvo en seco y miro a la chica.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Bueno… Ranma esta comprometido contigo…
-Solo porque a los viejos se les ocurrió –Aclaró ella.
-¿En serio no te dan celos Akane chan? –Pregunto Sayuri.
Un silencio. La chica miraba el piso considerando la pregunta.
-No –Fue su única respuesta antes de dirigirse al salón
-¿Tu le crees?
-Ni media palabra.
Durante las clases había un cierto aire de tensión que tenía a los estudiantes algo preocupados. Tres auras de batalla encendidas y a punto de hacer explosión. Akane en una esquina Ranma en un extremo y Kodashi en el otro.
Ranma estaba enfadado porque parecía que lo habían agarrado de trofeo. Kodashi todo el tiempo luciéndose a sus costillas y ahora Akane… Bueno en realidad no se estaba luciendo con el… Aun así había algo en la actitud de ella que lo molestaba. A veces parecía que podían ser amigos. Otras simplemente era una molestia. Una chica fingiendo ser un muchacho y otras veces, como aquella mañana en el patio de la casa, donde parecía otra cosa totalmente diferente.
La hora del receso llegó en la escuela para jóvenes de San Hebereth. Ryoga Hibiki salió de su salón y buscó un sitió para comer cuando notó que un grupo cuchicheaba tratando de pasar desapercibido. Entre ellos estaba Kuno Tatewaki, así que no podía ser bueno. Con cautela se acercó y alcanzó a escuchar parte de la conversación.
-Los camiones del refugio de animales ya están el auditorio de Furinkan como lo ordenó jefe –Dijo uno de los muchachos.
¿Camiones con animales en Furinkan?
-¿Que hay de mi encargo del Zoológico? –Pregunto satisfecho Kuno
-Fue el primero en llegar –Confirmó el muchacho- No se preocupe señor todo esta en orden
Ryoga alzó una ceja preocupado ¿Qué pretendía hacer Kuno con todo eso?
-Mantengan la discreción señores –Dijo Kuno- Es la fiesta de mi hermana y ella sabrá que hacer
Muy bien. Ryoga sumó las partes: Animales, zoologico, hermana de Kuno. Lo que significaba que la desquiciada rosa negra tenía en mente hacer una broma pesada a alguien o…
-¡Akane san! –Ryoga recordó la pelea del fin de semana. Sin duda Kodashi pensaba cobrárselas.-Tengo que avisarle.
De repente Kuno desenvainó el boken que guardaba en su cintura y sin previo aviso lo lanzó hacía donde Ryoga estaba. El chico esquivó el ataque y saltó a una distancia segura. Kuno caminó con calma para recuperar su boken y después lo blandió en dirección del muchacho.
-Es de muy mala educación escuchar conversaciones ajenas Hibiki san –Kuno comenzó a rodearlo buscando el mejor ángulo para su ataque.
-¿Qué esta planeando ahora Kuno sempai? –Ryoga vio con preocupación que los seguidores de Kuno comenzaban a rodearlo lentamente.
-Yo nada en particular –Kuno levantó una mano y los otros chicos se quedaron en sus posiciones- Solo soy un patrocinador de una inocente travesura de mi hermana.
-Nada de lo que hacen ustedes es inocente –Ryoga comenzó a retroceder.
-¿Qué va a hacer señor Hibiki? –Kuno parecía un gato cazando un ratón- ¿Delatarme con la señorita Tendo? –Sonrió al ver la mirada de desconcierto de el- Así es señor mío. Nada escapa ala sagaz vista del relámpago azul.
Ryoga estudió sus posibilidades y antes de que los demás se movieran corrió hacia uno de ellos y le lanzó una patada al estomago. De la nada Kuno saltó a su espalda y le asestó un certero golpe con el boken en la espada. El impacto lo hizo caer de rodillas y una media docena de chicos le cayó encima. Superado en numero no pudo moverse.
-Enciérrenlo en la bodega del gimnasio –Ordeno Kuno- No quiero sorpresas innecesarias antes de la fiesta
-¡Malvado! –Ryoga trataba de soltarse sin mucho éxito- ¡Deja a Akane san en paz!
-Yo no tengo nada en contra de la bella damita Tendo –Dijo Kuno mientras se llevaban al chico- Es un asunto exclusivo de mi hermana.
-Sempai –El chico que recibió la patada en el estomago se acercó a el- ¿Vamos a instalar las cámaras?
-Iré con ustedes –Kuno le lanzó una ultima mirada a Ryoga- Esto es algo que no me quiero perder.
CONTINUARA…
Notas del autor:
Nuevamente me vi en la necesidad de partir este capitulo a la mitad. Este capitulo es uno de los mas elaborados que he hecho para esta serie. espero les guste
Desde mi pequeño planeta en algun lugar del anime.
