Al fin. El final. Tarde pero es que no se me ocurria nada mas que una hoja. Es largo para compensar la espera. Pero bueno... ¿Quien se sabe la cancion de Mambru?...

Gracias por leer hasta aqui. Pronto seguire con TDH.

Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece.

Capturando un Corazón

Round Final

Fate estaba a mitad del patio con su dorado cabello recogido en una linda coleta. Su vestimenta era simple. Unos ajustados pantalones negros sobre los cuales descansaba un hezam rojo con las monedas doradas, y un corpiño también bordado con lentejuela y chaquira.

Pero el vestuario no le importaba mucho a Nanoha, sus ojos estaban clavados en la cintura de la rubia que la movía sensualmente mientras se ponía lentamente de pie. Y cuando el ritmo de la canción aumento Fate movió aun mas rápido sus caderas.

Hayate reconoció los movimientos. Una vez había acompañado a Suzuka a sus clases de danza árabe. Siendo sincera, Fate efectuaba ese baile mucho mejor de lo que su amiga lo hacía. Se pregunto cuánto tiempo estuvo Testarossa con Suzuka para hacer esas lindas caderas se movieran tan bien.

Nanoha parpadeo recordando que ese baile no solo se trataba del trasero de su amiga agitándose de manera impresionante, se obligo a buscar su mirada. Grave error. Estaba fija en ella, por primera vez se estremeció por lo intensidad con la que Fate la miraba. Afortunadamente la rubia hiso un movimiento de brazos que distrajo a Nanoha de sus ojos.

Irremediablemente los ojos azules volvieron a posarse sobre las caderas de Fate, apreciando de reojo el movimiento que hacía con sus brazos. Apenas notando que la iluminación cambiaba al ritmo de la música sincronizado con el baile de Fate.

Entonces se dio cuenta de una cosa. La Fate de ahí era un holograma, con ese pensamiento se dispuso a buscar a la real en el patio. La encontró con una sonrisa que nunca había visto en ella, lucia temerosa, insegura. Se acerco a ella sin que Hayate o Rein lo notaran. Tenía que saber porque estaba actuando tan raro.

- Fate-chan tenemos que hablar – la rubia asintió de manera nerviosa

- ¿Podríamos hablar en otro lugar?

- Claro

- Etto… sígueme

Fate parecía un robot. Estaba muy tensa y nerviosa, cosa que solo aumentaba la preocupación de Nanoha. Cuando Fate sintió que Nanoha estaba por detenerse y preguntar algo, apresuro el paso obligando a su compañera a seguir andando.

- Por aquí – dijo Fate tomándola de la mano y, casi arrastrando a Nanoha, camino hacia una calle que llevaba a un parque. Soltó su mano cuando diviso un brillante cartel – ya casi…

- ¿A dónde…? – Su voz murió cuando Fate desapareció de su vista – ¿Fate-chan?

"¿Por qué tiene que hacer de todo un juego?" se pregunto siguiendo las flechas fosforescentes que se encontraba. Sabía que la rubia las había puesto por que sus dispositivos estaban dibujados en la punta. Lo curioso era que cuando volteaba hacia atrás para ver una flecha anterior, esta ya no estaba.

Entre mas flechas se encontraba mas intrigada se encontraba. Además de ansiosa por llegar al final, ya que algunas de las flechas tenían frases, algunas sacas de anime, sin duda.

Las frases eran extrañas, aunque sabia que le estarían dando una pista de las intenciones de Fate, no les encontraba sentido. Unas eran cortas y sin sentido como "Nyu" y otras la hacían sonrojarse como "Aunque no sepa quererte de la forma que a ti te gustaría, siempre te querré con todo mi corazón de la mejor forma que sepa"

"Yo no quiero conseguir el amor de una persona a la fuerza, aunque esa persona no me quiera, si es feliz, yo ya soy feliz"

- … Fate-chan… - no sabia que le perturbaba mas, si la frase o que perteneciera a Card Captor Sakura, serie que no toleraba la rubia

El sonido de sirenas distrajo a la chica de su recorrido. Una gota de sudor bajo por su nuca cuando vio pasar a tres patrullas con un largo trozo de tela atado en sus espejos, que decía: "Sigue adelante para saber el resto de la frase: "Takamachi Nanoha…"

Ella devolvió el saludo a los patrulleros agitando torpemente su mano derecha. Suspiro continuando con el camino de flechas. Hasta que un camión de bomberos se escucho a lo lejos, se pregunto si tendría relación con Fate, por lo que espero.

"Sigue caminando, no te distraigas" Nanoha alzo una ceja preguntándose cómo es que Fate esperaba que un camión de bomberos pasara desapercibido, mas cuando los bomberos en el le gritaran que continuara.

- Ya estas cerca, nyu

Leyendo la última flecha siguió al lugar al que apuntaba "¿Mi casa? ¿Qué hace en mi casa?" parpadeo confundida caminando hacia ahí esperando encontrar alguna otra pista. No contaba con encontrar a Caro con una camisa que reconoció como suya, aparentemente era la única prenda que tenia puesta.

- Nanoha-san – dijo cuando la mayor se acerco a ella – Fate-san la espera colgada de un puente, si no llega en menos de veinte minutos, la soga se cortara y ella morirá

- Caro-chan...

- Bien, bien – alzo sus manos en señal de rendición – Fate-san la espera en algún lugar de este vasto mundo

Nanoha miro hacia su casa notando que todas las luces estaban apagadas. Volvió a mirar a Caro, la niña le sonreía tiernamente.

- ¿Para qué es todo esto? – pregunto sin querer entrar a su casa, temía que fuera una broma

- ¡No vamos a soltarle una bomba de Ántrax! – Nanoha ahora si estaba nerviosa – ¿Por qué le haríamos una broma?

- Me da más miedo pensar cómo es que sabes acerca del Ántrax

- Etto… - soltó una risa nerviosa jugando con sus dedos – Erio la espera en el patio para darle instrucciones

- ¡Nanoha-san! – la voz de Erio hiso saltar a la pelirroja, mas al ver su traje

- Erio-kun ¿Estas consciente de que llevas una falda escocesa y que esa blusa es mía?

El chico asintió enérgicamente haciendo saltar las pequeñas trenzas que tenia a los lados.

- Ah… solo quería asegurarme de que sabias lo que tenias puesto… – dijo Nanoha preguntándose porque Fate los dejo esculcar a su armario

- Pero no le haremos ninguna broma – insistió Erio – Ah, por cierto. Lo que leyó en las patrullas, la continuación está por llegar

Notando que los niños miraban hacia el techo de su casa, elevo la vista esperando ver a Fate. Y siguió esperando… esperando… esperando. Hasta que una avioneta invadió su campo de visión, la siguió mirando notando que estaba moviéndose sobre su casa.

Un enorme "Te amo" estaba escrito en el cielo. Nanoha sintió que sus piernas le fallaban. ¿Ese mensaje era para ella? Miro a Caro quien asintió entendiendo la duda en los ojos de su mayor, Erio por otro lado estaba moviéndose apresuradamente hacia el patio.

- Fate-san aterrizara en breve – informo Caro siguiendo a Erio

Nanoha no se movió de su lugar, digiriendo lentamente lo que estaba ocurriendo. Cosa que Fate había anticipado, y por eso estaba saltando en paracaídas hacia el patio de su amada. Esperaba que eso le diera suficiente tiempo a Nanoha para aterrizar la idea de que era amada por ella.

La pelirroja volvió su vista al cielo para leer nuevamente el resto del mensaje. Entonces noto dos paracaídas en forma de corazón, uno con una F y otro con una N. Sonrió corriendo hacia el patio donde Erio y Caro planeaban atrapar los paracaídas cuando estos estuvieran a su alcance.

Pero no pudo lanzarse a los brazos de la rubia para besarla. La razón era que había dos Fate quitándose el paracaídas. Una tenía ropa masculina y una sonrisa traviesa adornaba su rostro. La otra llevaba puesto el atuendo con el que fue guiada al parque con flechas, solo que esa tenía una sonrisa un tanto nerviosa.

- Entonces – dijo Erio arrastrando el paracaídas con una N - ¿Sera la novia de Fate-san?

- ¡Erio-kun! – La voz de una Fate se hiso escuchar – mou que cruel

- ¡Yo quería decírselo! – La segunda rubia se quejo inflando sus mejillas – Erio malo

Caro suspiro con desgano mirando a la pálida chica que pasaba de una Fate a otra.

- Alicia-san es la de la camisa morada – explico Caro – nos ayudo a cubrir la ausencia de Fate-san mientras preparábamos todo esto

Nanoha estaba por desmayarse, hasta que Fate se acerco a ella frotando uno de sus brazos de manera dolorosa. Entonces lo supo, esa era su Fate-chan, la del brazo roto.

- Creo que valió todo lo que había preparado – dijo Fate con su característica sonrisa traviesa – Yo quería hacer la pregunta ¡Erio, limpia los pétalos del cuarto de Nanoha!

- ¡A la orden!

- ¡No, espera! – Le detuvo Alicia – haz la pregunta, yo iré con los chicos a ver televisión

Fate asintió viendo a su hermana partir junto con los mini relámpagos. Nanoha siguió a Alicia hasta perderla de vista, cuando regreso su mirada a Fate, ella estaba hincada con sus ojos cerrados, posiblemente pensando en que hacer.

- Ne, Nanoha… ¿Me aceptarías como tu novia? – Pregunto finalmente, omitiendo el hecho de que Alicia llevaba lo que pensaba darle junto a la pregunta – prometo que seré buena novia… a mi manera

- No lo esperaría de otra manera

Fate pareció confundida cuando Nanoha se agacho para estar cara a cara con ella, pero se mantuvo quieta como estatua. Hasta que Nanoha le sonrió poco antes de reclamar sus labios. Fate agradeció que Nanoha cerrara los ojos, si no la hubiera matado por tener a Caro tomando fotos del momento, aparentemente intimo.

Por suerte, la pequeña logro desaparecer segundos antes de que el beso llegara a su fin.

- Entonces… tu preparaste todo esto para mí… - Fate asintió guiñándole un ojo

- Lamento que tuvieras que lidiar con Alicia

- ¡Te escuche! – Reprocho Alicia saliendo de un arbusto – Agradece que acomode tu cuarto. Tenías mucha basura en las repisas

- ¿Eh? – Se giro para mirar a su hermana para luego girar hacia Nanoha - ¿Por qué la dejaste?

- ¡No sabía que no eras tú! – Se defendió retrocediendo lentamente – ¿Sabías que Hayate uso tu cama para besarse con Rein?

- ¿Qué? Ahora sé cómo se siente Okaa-san cuando regresa a casa ¡Karma-baka! – Nanoha comenzó a correr lejos de Fate - ¡No huyas! ¡Estamos juntas hasta que la muerte nos separe!

- ¡Yo no dije que si a eso!

- ¡Claro que si! Etto… ¡Es algo que está implícito en la declaración!

Hayate rodeaba a Arf, esta estaba atada a una silla en medio de un oscuro cuarto, la única luz provenía de una pequeña lámpara que Rein sostenía apuntando a la Testarossa mayor.

- ¡Tengo derecho a un abogado!

- Nada de eso – dijo Hayate poniéndose frente a ella – dime donde esta Sonsaku Hakufu

- Nunca

- Ne, Hayate-chan – la castaña se giro para ver a Rein – dudo mucho que nos diga donde esta Fate-chan

- Entonces tendré que persuadirla – salió del cuarto provocando que Arf pusiera los ojos en blanco.

Ella era prima de Fate ¿De verdad creerían que se doblegaría? ¡Vivió muchos años con Fate! Fue su blanco durante todas sus sobredosis de azúcar. Nada podría ser peor que Fate con azúcar en la sangre.

Nada excepto Hayate vestida como detective. Inclino la cabeza pensando en que la chica se veía bien con la gabardina de Signum.

- Sherlock, Fate tiene una pipa de burbujas bajo su colchón – era obvio que Arf nunca había lidiado con una Hayate molesta, pues no mostraba signo alguno de tener miedo

- No estaba ahí… digo ¡Dime donde esta Fate-chan!

Llevaba un buen rato torturando a Arf. Cuando Fate-holograma dijo que era una transmisión en vivo desde casa de Suzuka para distraerlas mientras colocaba una bomba fétida en casa de la castaña. Al segundo siguiente Zafira fue enviado a revisar mientras el resto le daba caza a la rubia. Encontrando solamente a Arf, sentada cómodamente sobre la cama de su prima, casi como si las esperaba.

Arf busco algo que le indicara el tiempo que llevaba soportando a Hayate. Al no encontrarlo, pensó en recurrir a Rein.

- ¿Qué hora es? – el grito de desesperación de Hayate coloco una gran sonrisa en Arf

- Cerca de las once – contesto Rein

- Ah, Sonsaku debe de estar por llegar junto con Chubou

- ¿Chubou?

Hayate estaba a punto de lamentar no haber visto la tercera temporada de Ikkitousen, cuando el sonido de una moto derrapándose en la calle atrajo su atención.

- Ya llegaron

- ¡No, dios mío, no! – grito Chrono

- Eso me recuerda el día que llegue – comento Rein saliendo de la casa junto a Hayate

Sobre la moto de Arf había dos Fate, atrás de ellas estaba Nanoha, con unos patines puestos sujetando una cuerda que iba atada a la moto. Lo más extraño era que tenia a Caro sobre sus hombros. Entonces una de las Fate bajo cargando a Erio… Zafira aparto la mirada apenado. Le había fallado al chico como figura masculina.

- ¡Hermana del mal! – Siguió gritando Chrono - ¡Okaa-san te prohibió experimentar con la clonación humana!

- Es Alicia – dijo Fate defendiéndose – no me clone. Somos gemelas

Signum azoto como res ante sus palabras mientras que el resto palidecía al imaginarse a una segunda Fate en sus vidas.

- ¡Mi moto! – Arf salió corriendo hacia su amada motocicleta

- No le paso nada, como prometí… ¿A-Alicia? – La aludida volteo hacia su hermana - ¿Qué hace Vita colgando de la ventana de mi cuarto?

Alicia hiso un curioso gesto de disgusto antes de contestar.

- Esa pervertida entro cuando me estaba poniendo el traje que dijiste que usara… y por alguna razón supo que no era tu. No la pude dejar ir

- ¿Te cubriste cuando entro? – Alicia asintió – por eso supo que no eras yo

- Exhibicionista – murmuro Alicia

- Quiero piña – dijo Fate provocando un suspiro en Nanoha y una mirada extraña en Alicia

- Son las once de la noche Fate – dijo Alicia a modo de regaño - ¿Dónde piensas conseguir una piña a esta hora de la noche?

- ¿Estas embarazada? – Pregunto Hayate abrazando a Alicia por la espalda – confiesa

- Bueno, aunque hice cosas de adultos con Nanoha, dudo mucho que quedara embarazada – frunció el ceño de manera pensativa, ignorando la mirada sorprendida de la castaña – sería muy pronto para mostrar síntomas… tampoco llegamos muy lejos.

- Lo cual me sigue molestando – agrego Nanoha inflando infantilmente sus mejillas – pero no quería desperdiciar los esfuerzos de Fate-chan en mi cuarto

- See, claro – murmuro Alicia – bueno hermanita, es hora de que parta antes de que madre mande al equipo de búsqueda y rescate

- Vaya que se nota la diferencia – dijo Chtono – Lindy-san llamaría a la guardia nacional para capturar a Fate

- ¡Eso solo paso una vez!

- Ni los secuestradores te quieren

- Mejor quiero manzana – Chrono abrió la boca para decir algo, pero definitivamente, su hermana había matado toda discusión coherente

- ¿Desde cuándo consumes fruta? – Pregunto Hayate mientras Alicia se iba sin querer prolongar su estadía. Su madre verdaderamente mandaría en su búsqueda – come carne

- Arf dice que como tanta carne como un lobo – se encogió de hombros restándole importancia – creo que algo de fruta o verdura no me matara

- ¡Fate-chan! – Grito Hayate de manera casi desesperada – queda poco de tu cumple-navidad y no hemos hecho nada que lo haga especial

Fate pensó sobre eso. Aunque ese cumpleaños tenia de especial que Nanoha era su novia, ciertamente no había hecho nada con Hayate, como acostumbraba cada año. Tenía poco tiempo para planear algo que hacer con la castaña. Algo tan grande como lo de Nanoha.

- Mambrú se fue a la guerra ¡que dolor, que dolor, que pena! – Cantaba Fate ajustando sus lentes de aviador – Mambrú se fue a la guerra, y no se lo demás

Aun tarareando la canción, que no recordaba bien, miro a su compañera de vuelo, Hayate. Ambas estaban en un parapente recorriendo la ciudad. Ambas tenían gran experiencia haciendo eso, solo que esa vez era especial. Se dirigían al mar tratando de llegar antes de que pasara de media noche.

- Nanoha-chan – canturreo Hayate por la radio – ¿Cómo va la pasajera?

Tras unos segundos de silencio, la voz de la chica se escucho en cielo.

- Creo que sigue gritando lo que les hará cuando las atrape – contesto Nanoha sonando divertida

- Entonces hay que asegurarnos de que no nos atrape – dijo Hayate frunciendo el ceño – Fate-chan, deja de tararear

- Pues dime como sigue la canción

- Este… me niego

- No te la sabes – dijo Nanoha sin querer admitir que ella tampoco recordaba el resto de la canción

- Si las encerrara en una casa, como en Big Brother, seguramente ustedes se matarían antes de terminar el primer día – opino Rein tratando de desviar el tema de la canción

- Claro que no – dijeron las tres – nos uniríamos contra los demás

- Les creo, les creo – paso saliva esperando que eso no les fuera a dar una idea para encerrar a todo el grupo y hacer un programa – este… apresúrense o no llegaran antes de media noche

Hayate suspiro decidiendo revisar su carga. Ella estaba unida a Fate por una larga soga, de la cual colgaba Lindy-san. Fue muy difícil encontrarla mientras planeaban por la ciudad, aun mas difícil fue lograr pescarla.

La pesca de personas en parapente era algo nuevo para Nanoha y Rein, para Hayate y Fate era algo casi cotidiano desde que la madre de la rubia las castigo a ambas por, accidentalmente, dejar caer alrededor de veinte pasteles al director. Realmente había sido un accidente. Amabas tenían planeado bombardear la casa del director, no al director. Solo que la catapulta se desvió de su destino.

Así que ambas se vieron obligadas a vengarse por haber sido injustamente castigadas. La convención de anime a la que planeaban ir, fue prohibida. Dolidas por eso, comenzaron a practicar pescar gente cómodamente suspendidas en el aire. Y esa noche era perfecta para llevar a cabo su venganza contra Lindy.

- Casi como el viento – comenzó a cantar Hayate al ritmo de "Navidad, navidad" – en un parapente, vamos volando ¡llevamos a mami! Estoy congelada, no quiero volar más, si no llegamos pronto, me pondré a gritar

- ¡Hey! Estrellita, estrellita, todo esta mejor, si no te gusta este verso, te hago uno mejor – siguió Fate tratando de no moverse mucho – oh, liberemos carga

Hayate sonrió ampliamente soltando la cuerda que sostenía a Lindy, bajando la vista para verla caer al mar.

- Hora de llegada – dijo Fate por la radio

- ¡Puntual! – Exclamo Rein – justo antes de que acabara tu cumpleaños Fate-chan

- Misión cumplida – dijo Hayate chasqueando su lengua – regresemos a casa

- Ju, ju – rio Fate sonriendo ampliamente – superar este cumpleaños será difícil

- Tenemos todo un año para planear el siguiente

Y Fate comenzaba a tener algunas ideas para la próxima cumpleañera. Lo difícil seria conseguir el tanque. Bueno, ya pensaría en algo. Por ahora tenia que ocultarse en la habitación del pánico o su madre seria culpada de doble homicidio… si es que no averiguaba que Nanoha y Rein tuvieron algo que ver con eso de arrojarla al mar.

- La vida es bella… aunque siento que olvide algo…

En un parque oscuro y desértico, Erio y Caro ataban a Yuuno a un árbol. Después de asegurarse de que no podría tener descendencia nunca mas, Erio pego una foto del chico en su frente escribiendo "¿Chico Huron o Chica Huron?". Foto que había sido tomada por Fate unos cuantos años atrás.

El primer día de Fate en la escuela, ella para darle variedad a su día se metió al vestidor de chicos con una cámara. Al día siguiente, Yuuno fue burla de la escuela durante largos meses. Todo porque Fate lo tomo desnudo. El chico hurón era demasiado delgado y escuálido, además de tener ausencia de ciertas cosas importantes para un hombre. Nadie nunca supo si la foto fue alterada por Fate o así era realmente Yuuno…

Pero desde ese día Fate comenzó a jalar a Nanoha y a Hayate a hacer bromas, enseñándoles a saciar su curiosidad de la manera más escandalosa bordeando las leyes.

- ¿Crees que le diga a Fate-san que la desobedecimos? – pregunto Caro alejándose del parque

- No – contesto Erio confiado – estamos lejos de casa, nadie lo conoce por aquí y no llame a la prensa. Si le dice algo a Fate-san sobre esto, me asegurare de que este día se conozca por el mundo

Seguros de que Fate no se enteraría de que desobedecieron la orden de no ir contra Yuuno, se fueron del lugar ignorando los ahogados gritos del chico. Mientras que en el aire, Fate seguía tratando de recordar el resto de la canción, y en tierra, Nanoha y Rein esperaban a que las chicas tocaran suelo para poder ir a casa a dormir un poco… antes de que Lindy saliera a cortar cabezas.

Comercial

(Próximo Fic)

Cuando Fate entro en su cuarto noto que su historia, The Destiny of the heart, estaba desparramada por toda la cama. Inclino la cabeza cuando distinguió algunos dibujos de ella, o más bien su hermana, en su traje de chica gato.

- - No me pude resistir a dibujarte – dijo Hayate sin darle mayor importancia al asunto – Dormiremos las cuatro en tu cama ¿Verdad?

- Solo que quieras arriesgarte a ir a la habitación del pánico y averiguar que al colchol que le prendimos fuego en tu cumpleaños fue el de ahí

- Muy bien – dijo Rein empujándola hacia la cama – dormiremos aquí y luego ustedes iran a la habitación del pánico para evitar la muerte

- ¿Cómo decidiremos quien dormirá con quien?

- ¿Qué no eso es obvio? – pregunto Rein alzando una ceja

- Déjalo – suspiro Nanoha poniendo una mano sobre el hombro de Rein – cuando se les mete algo en la cabeza, es más fácil mover el Everest de su sitio que hacerlas desistir… ¿Y como será decidido?

Hayate movió sus ojos hacia ella ampliando su sonrisa. Cosa que casi hiso lamentar a Nanoha abrir la boca… casi. Pero no fue Hayate quien le dio una respuesta.

- ¡Torneo de Dead or Alive 4!

Nanoha y Rein terminaron con un mando de Xbox en sus manos, sin saber en lo absoluto como seria calificado el resultado. Fate y Hayate por otro lado, hacían equipo contra Rein sin realmente pensar sobre el resultado. Nanoha intuía que lo decidirían en un juego de piedra, papel o tijera, como siempre.

- ¡Fate Testarossa Harlaown! – Exclamo Hayate, repentinamente entusiasta, pese a haber perdido contra Nanoha – tu dormiras con Nanoha-chan

- Pero si aun no acaba el torneo

- Lo se, pero necesito que estes descansada para cuando nos encerremos en la habitación del pánico

- ¿Qué tienes en mente?

- Que vas a escribir una historia de nosotras en un torneo de Dead or Alive

Fate esboso una gran sonrisa infantil mientras asentía enérgicamente ante la idea. Un par de segundos después, la rubia ya se encontraba dentro de las cobijas abrazando a Nanoha y murmurando ideas sobre la nueva historia.

- Rayos, me tocara guardar esto – murmuro Hayate dejando los controles sobre la Xbox

- ¿Y como llamaras a eso que haras escribir a Fate?

- Le dejaremos el mismo tituto que el videojuego – luego sonrio perversamente – y me hare cargo de que yo sea quien quede triunfante

- ¡Eso ni pensarlo! – Dijo Nanoha desde la cama – Yo soy su novia, yo sere la ganadora

- ¿Ninguna ha considerado algo justo?

- ¿Una pelea verdadera para decidir al gananor?

- ¡Olvidenlo!

Rein se sorprendió de que Fate no se despertara por la pelea, poco después noto que la rubia fingía dormir para no verse envuelta en una disputa por un ganador que, muy probablemente, ella ya hubiera decidido.

- ¿Fate-chan, aceptas sobornos? – pregunto Hayate sabiendo que su amiga no estaba dormida

- Nada que tú puedas ofrecerle me supera a mí

- ¿Por qué?

- Porque soy su novia

- Puedo ofrecerle lo mismo que tu sin ser su novia

- ¡Hey! – Se quejo Rein, siendo brutalmente ignorada – esta historia será muy problemática

- Y Arf piensa que soy yo la que debe de dejar el azúcar – murmuro Fate sin abrir los ojos

- ¡Deberías! – gritaron a coro Nanoha, Rein y Hayate.

Aunque la segunda estaba muy cerca de darle la razón a Fate, al ver a Nanoha seguir discutiendo con Hayate sobre quien presentaría el mejor soborno.