Capítulo 11: Planes.
Hola a todos ¿Cómo están? no tengo mucho que decir, tu Lawliet amiga.
(No nada, creo que ya dijimos todo en el cap. Especial)
Bueno pues empecemos el capítulo.
Sentía los labios de Mello recorrer todo mi cuello, para luego bajar a mi hombro. No pude evitar suspirar sonoramente. Echaba de menos la sensación de sentir las caricias características del sexo. Ansiosamente dirigí mis manos al chaleco de Mello para quitárselo, luego sentí las manos de Mello tirar de mi blusa. Levante mis brazos para que está pasará fácilmente.
Sentí la mirada de Mihael pasearse por mi torso semidesnudo. Sin decir nada se volvió a acercar a mi para quitar mi sostén. Mi respiración era ya bastante irregular, me sentía entre ansiosa y culpable. Puse en blanco mi mente y me acerqué a besar su cuello aferrándome a su nuca. Su aroma era realmente maravilloso, al igual que su sabor, parecía que el hecho de que comiera chocolate todo el tiempo lo hacía bastante apetitoso.
Mis manos se impulsaron por si mismas a la cintura de Mello para quitarle el pantalón. Sentí que sus manos tomaban mis muñecas y las apartaba de en medió, lo vi a los ojos, parecía ansioso por dominar la situación. Me sonrió maliciosamente antes de soltarme las muñecas, las cuales volví a dirigir a su cintura, pero nuevamente las apartó de en medió.
-Sigue así y terminare atándolas- susurro en mi oído antes de lamer el lóbulo para luego morderlo, gemí algo fuerte –shhh, ¿quieres que Matt nos oiga?- negué levemente –entonces calla.
Sentí que Mello tomaba mis muñecas y las juntaba para atarlas con el cinturón que le había quitado y las aseguro a un barrote de la cama. Mi respiración se agito aún más, veía mi pecho subir y bajar con rapidez, eso era lo más erótico que había hecho en mi vida. Estaba segura que Elle jamás me habría atado a la cama.
Sentí la lengua de Mello bajar por mi cuello hacía mi pecho, entreteniéndose por un largo rato antes de continuar bajando hasta que llegó a mi cadera, donde desabrocho mi pantalón y me lo quitó con todo y bragas de un tirón. Me moví algo inquieta, deseaba poder tocarlo, acariciarlo, pero con las manos atadas me era imposible. Seguí retorciéndome intentando zafarme del amarre, pero estaba bastante ajustado. El rose empezaba a lastimarme.
-Vas a hacerte daño- murmuro Mello entretenido.
-Por favor- suplique agitadamente.
-Esto me gusta mucho, creí que nunca se haría realidad- comentó acariciando mi muslo.
-Pervertido, ¿qué tantas fantasías tienes conmigo?- Mello se sonrojo ligeramente.
-Más de las que quisiera admitir- dijo antes de abalanzarse a mi cuello.
Cerré mis ojos, dejándome llevar por las sensaciones que recorrían la totalidad de mi cuerpo. Estaba muy ansiosa, deseosa de lo que ocurriría a continuación. Sentí la cama moverse y abrí los ojos ligeramente. Sentí nuevamente el peso de Mello sobre mi cuerpo. Su mirada ardía, me quemaba la piel, podía ver en su mirada lo ansioso que estaba, pero al parecer no haría nada sin que yo se lo pidiera. Mis brazos empezaban a dolerme de estar en la misma posición por tanto tiempo.
Intente acercarme para darle un beso, pero me era imposible. Mis ojos nuevamente se cerraron y deje de estar consiente de que era Mello quien me estaba tocando. Sentía a Elle, haciéndome el amor como lo hacía luego de meses sin vernos, intenso, Elle podía llegar a ser muy exigente en el plano sexual cuando se lo proponía. Me agite, lo necesitaba, necesitaba con urgencia sentirlo.
-Vamos, date prisa- pedí aún con los ojos cerrados.
Sentí mi el miembro de Mello entrar en mí, no pude evitar gemir sonoramente, por lo cual Mihael se apresuro a besarme para ahogar el ruido. Comenzó a moverse con lentitud a un principió, para luego acelerar el paso. Se sentía bien, como si él ya supiera con exactitud que hacer para complacerme.
-Ka... Kara- susurró Mello –te amo.
Sentí que me desataba las manos y me reacomodaba, colocándome bocabajo. Me sujete de los barrotes de la cama mientras sentí que nuevamente entraba en mí. Se movió rápidamente, a un ritmo que me quitaba el aliento. Las fuertes manos de Mello sostuvieron mi cadera para tirar de mi y recargarme en su pecho con su pene aún en mi interior. Sus manos dirigieron las mías a su nuca para que me colgara de esta.
Continuó moviéndose de aquella manera tan exquisita mientras besaba mi hombro y masajeaba mis pechos. Yo comencé a moverme a su ritmo, en busca de mi placer. Sentía que pronto llegaría al orgasmo, lo deseaba. Mello resoplo entre dientes antes de tirar de mi para encajarse lo más posible en mí. Exhale una gran cantidad de aire cuando llegue al clímax, pero Mello aun no terminaba, me volvió a recostar en la cama y se posiciono sobre mi. Aunque lo deseaba, temía las posibilidades de quedar embarazada, yo no quería, no en ese momento, pero parecía que Mello no se detendría si no se lo pedía.
-Me... Mello, por favor, no... no dentro- suplique.
Pero Mello no se detuvo sino hasta que sentí su miembro palpitar, entonces salió de mi y dejo salir su orgasmo en mi vientre. Mi respiración se entrecorto, sentía mi cuerpo pesado, engarrotado. Me abracé a Mello mientras él se acomodaba en la cama. Me acomode en su pecho.
-¿Lo ves, Kara?- murmuro -sientes lo mismo que yo.
-Mello, ahora no puedo pensar en nadie de esa manera, por favor, dame tiempo, primero necesito que acabemos con Kira para que pueda ordenar mis ideas, pero te lo prometo, te daré una oportunidad a su tiempo.
Mello no dijo nada, simplemente apegó su cuerpo al mío. Podía sentir su resentimiento, lo que me dolía de verdad. No quería que me odiara.
-Yo nunca te interesare Kara- dijo –susurrabas su nombre, para ti yo no era quien te tomaba.
-Mello.
-Solo déjame disfrutar un poco ¿quieres?- lo hice, me quedé callada, recargada en su pecho hasta que me quede dormida.
A la mañana siguiente, cuando desperté no estaba Mello conmigo, supuse que se fue cuando amaneció. Me di un baño rápidamente antes de vestirme y salir de mi cuarto. Mello no dijo nada de lo ocurrido la noche anterior, lo cual me alivió mucho. Me sentía culpable, por alguna razón sentía que lo que había hecho era algo de lo que me arrepentiría.
Pasadas las semanas cada vez sentía que la investigación no estaba yendo a ningún lado, Misa no era la segunda Kira, eso ya estaba claro, pero aun así no podía dejar de pensar que Kiyomi Takada tenía algo era algo más de importancia con Kira que sólo su portavoz, pero no podía decir nada hasta confirmar mis sospechas, debía de ser por arriba de un 80% y apenas sospechaba en un 70%, mientras tanto Matt trataba de mantener al día la información que teníamos, no queríamos pasar nada por alto, no sabía exactamente que hacia Near, lo único que sabía era que el también sospechaba de algún modo de Takada. Una tarde íbamos por los pasillos de la NHN, Misa había sido elegida para ser el número principal del festival de música, era una celebración por el año nuevo, pero para ella no bastaba eso, se iba quejando prácticamente de todo.
-Si soy el número principal ¿Por qué no encabezo el cartel promocional?- preguntaba enojada a Mogi, el cual se hacía pasar por su agente.
-Ya te lo dije Misa, encabezar el cartel es algo muy difícil- le explicaba Mogi pacientemente, yo solo me limitaba a observar y a hablar solo cuando era realmente necesario.
-Kiyomi Takada- dijo Misa en voz baja al ver a la reportera –es una tonta, todos saben que Light solo la está usando para la investigación- dijo en un tono de voz muy alto.
-Shhh Misa eso es un secreto, si te escucha terminaras muerta- dijo Mogi tapándole la boca.
-Ya lo sé, por eso lo dije en voz baja- dijo infantilmente, yo solo rodé los ojos y Takada dejo salir una pequeña carcajada –Miren se burla de mí, ya me las pagara- Misa hecho a correr por el pasillo.
-Misa-san espere- dije siguiéndola, estaba a punto de llegar a donde estaba Takada cuando fue detenida por Halle Lidner, la agente encubierta de Near.
-¿Qué tenías pensado hacer?- dijo tomando a Misa de ambos brazos, en cuanto llegue a donde estaban tome una de las muñecas de Halle.
-Suéltala- dije firmemente, al parecer reconoció mi voz ya que por un momento se tensó pero logro recobrar la compostura.
-Señoritas, no es necesaria la violencia- dijo tranquilamente Takada –Halle, la señorita Misa es amiga mía, no seas tan ruda con ella- Halle soltó a Misa dejándola caer al piso, casi enseguida solté su muñeca.
-Lo siento Takada-sama- dijo Halle y se reunió con las otras guardaespaldas para alejarse del lugar.
Así que Takada-sama, Halle era aún mejor actriz que yo, había salido tan natural esa palabra, a mí me costaba decirle a alguien como Misa "Misa-san", pero ese no era el caso, debía de concentrarme en mi "trabajo" de guardaespaldas de Misa.
-¿Misa-san se encuentra bien?- pregunte hincándome a su lado.
-No, no estoy bien, odio a esa mujer- dijo Misa haciendo berrinche en el piso.
-¿Que tiene ella que no tenga usted?- pregunte ayudándola a levantarse.
-Tienes razón, Light es mío, nos casaremos pronto, en cuanto capture a Kira lo cual creo que será pronto- dijo Misa sonriendo tontamente –Vamos creo que necesito descansar algo, esto de ser actriz es muy agotador- dijo Misa estirándose.
Luego de unas horas Misa volvió a su departamento y dijo que yo podía ir a descansar al mío, realmente me era estresante estar con ella prácticamente todo el día, no parecía tener cerebro como para pensar en algo que no fuera o Light o lo hermosa que lucía.
Cuando llegue encontré a Matt jugando con un videojuego y a Mello sentado en el sofá comiendo chocolate, pero no parecía el mismo, se veía muy decaído.
-Hola Kate- saludo distraídamente Matt sin apartar la vista de su aparato.
-Hola Matty, Oye Mells ¿Está todo bien?- pregunte al ver que ni siquiera parecía importarle lo que pasaba a su alrededor, temía que estuviera resentido conmigo.
-Eh, oh si no te preocupes Kate, solo pienso en algunas cosas- volteo a verme, yo solo asentí y me retire a mi cuarto para tratar de descansar.
-La que no se ve nada bien eres tú Kara- dijo Dalil al ver que no lucia como siempre.
-Me preocupa algo, solo es eso- dije a Dalil tomando un dulce que había en un tazón en la mesita de noche.
-Ya me imagino que es, pero no puedes hacer nada, solo si lo aprecias asegúrate de que sea tranquilamente- dijo Dalil, yo solo asentí y deje el dulce sin abrir, luego me recosté con la laptop en mis piernas e intentaba seguir trabajando, lo cual me fue imposible gracias al cansancio.
El sonido de mi teléfono fue lo que mi hizo despertar, lo tome y conteste un poco cansada.
-Kate, lamento despertarte, creo que estabas dormida, pero hay algo de lo que quiero informarte- dijo la voz tranquila de Near.
-No, no estaba dormida Near, solo descansaba la vista, dime que sucede- dije despabilándome y mirando el reloj, eran las cuatro de la mañana.
-Antes de que se presente Misa en el festival de música vamos a secuestrarlos, quiero que te asegures de que el secuestro se lleve a cabo de forma exitosa- me quede sorprendida.
-Me gustaría que todos los secuestradores fueran como tú y me avisaran del secuestro para abrirles espacio en la agenda, la próxima vez recuerda que debes pedir cita para ver a Misa con una semana de anticipación, pero bueno hare lo necesario- dije con una media sonrisa.
-Gracias Kate, nos veremos luego- Near finalizo la llamada y yo solo trate de despertar bien, mi trabajo empezaba a las seis de la mañana y debía de prepararme bien.
Cuando salí a la sala no vi movimientos, Matt estaba acostado en el sofá profundamente dormido y Mello no estaba a la vista, tome una frazada y tape a Matt con ella, luego salí del departamento para encontrarme a Mello fuera sentado en las escaleras. Me acerque con temor a que estuviera enojado conmigo.
-Mello, por favor dime que tienes- le dije sentándome a su lado.
-Es solo un mal presentimiento, no sé porque siento que algo no va cómo debería- dijo monótonamente.
-Tranquilo Mello, no pienses así ya verás que pronto acabara esto, derrotaremos a Kira juntos- dije acercándome a él lentamente, sabía que él tal vez lo mal entendería pero repentinamente me abrazo fuertemente y comenzó a llorar.
-Kara, tengo miedo- dijo sollozando.
-Ya tranquilo Mello, no pasa nada, no te diré que no temas porque últimamente yo también he sentido mucho miedo- le devolví el abrazo y nos quedamos así por unos momentos más, no pude evitar que unas lágrimas escapan de mis ojos.
-Lo siento, te haré llegar tarde a tu trabajo favorito- dijo Mello casi en su tono normal.
-Oh es cierto, sabes Mello, hoy es navidad, me pregunto qué harán en Wammy's house- repentinamente vino un sentimiento de melancolía.
-Seguro todos los chicos disfrutan de una buena taza de chocolate caliente- respondió Mello sonriendo.
-Si llegó hoy temprano les haré un poco- le dije a Mello que ya estaba más tranquilo.
-Eso parece bien, hace mucho que no nos relajamos o y ¿me podrías traer más chocolate?- yo sólo asentí y él sonrió –También es tú cumpleaños.
-Lo sé, realmente nunca me ha importado mucho ese día pero creo que por alguna razón cada vez me es más difícil olvidar como siempre él pensaba en algo que regalarme a pesar de que le decía que no- suspire y Mello puso mala cara, pero yo no podía evitar recordar a Elle –Pronto acabaremos con esto y vengaremos su muerte.
-Si Kara- susurro con algo de resentimiento en su voz, pero mi corazón ya tenía dueño y siempre sería de Elle sin importar que estuviese muerto -pronto acabaremos con esto y podremos volver a rehacer nuestras vidas- intente sonreír.
-Ya debo irme- me levante de la escalera –los veré más tarde- dije antes de irme, mirando a mi alrededor, nuevamente sentí que alguien me vigilaba a parte de Dalil
Pasadas las cuatro de la tarde recibo una llamada en el móvil de Misa, es Halle, la guardaespaldas de Kiyomi Takada, ella comienza a hablar cómo si no nos conociéramos, trato de concentrarme solo en su voz ya que también misa habla quejándose de lo "miserable" que es su vida.
-La señorita Takada quiere que misa cene con ella hoy- dice sin más.
-Misa-san la señorita Takada desea cenar con usted esta noche- le dije a Misa que puso una cara de desagrado pero luego una de burla.
-Creo que es muy normal que la conductora del festival de música y la estrella principal se reúnan- dijo de forma burlona -di que acepto- Mogi puso una cara de exasperación y yo me guarde para mí una lista de los peores insultos que se me ocurrían para Misa luego le di la respuesta a Halle.
-Listo Misa-san, la cena será a las ocho- comente lo más tranquila que me fue posible.
-Quiero que tu estés ahí, entendiste Rose- ordenó Misa igual de altanera que siempre -sé que es navidad pero no tomará más de dos horas- yo solo asentí no es que tuviera otra opción pero sabía que el estar cerca de ambas mientras conversan podría beneficiar de cierto modo mi investigación.
Antes de ir a la cena con Misa me pase por las tiendas para comprar lo que le había prometido a Mello, también compre regalos para ellos, por navidad, le compre a Matt un videojuego llamado "Final Fantasy" y a Mello chocolates finos, luego les compre envolturas y los envolví. También compre dulces para luego subir a mi auto.
-Feliz navidad Dalil- le dije mientras le daba la bolsa completa de dulces -aprovecha para comerlos ahora, si no yo lo haré.
-Gracias Kara, no eres tan desagradable cómo creía- respondió Dalil devorando los dulces.
-Viniendo de ti es un hermoso cumplido- dije riendo de verdad por primera vez desde que... Realmente ya no recuerdo cuando había sido la última vez que había reído así.
Luego la noche llegó, me dirigí a la casa de Misa para llevarla a su cena, desde el momento que íbamos en canino era obvio que esa cena iba a terminar en desastre, simplemente me limitaría a escuchar pero no sé si soportaría tanta banalidad.
No me equivoque, era cómo una competencia a muerte de quien era mejor que la otra, Mogi se había quedado afuera del restaurante y Halle estaba cómo yo acompañando a Takada, Misa seguía bebiendo cada vez más y más, a mi punto de vista todo iba bien hasta que se coló el nombre de Light en la conversación.
-Anunciaré mi compromiso con Light en el festival de música, me propuso matrimonio hace un mes y fue tan romántico- dijo Misa sirviéndose otra copa de vino.
-¿Y él lo sabe?- pregunto Takada de forma altanera.
-Claro que lo sabe, no te puedes casar sola, lo mejor será que pronto atrapará a Kira y como tu eres su cómplice, acabarás muerta- al decir esto Takada oculto una fuerte carcajada fingiendo que se ahogaba, en seguida Halle se acercó a ella.
-Lo siento, no debí invitarte a cenar, es obvio que aún eres muy inmadura, hasta pronto- Takada se levantó y se fue.
-Así pues mira quien es la inmadura, tú te estas yendo a media cena- Misa tomó la botella de vino y comenzó a beberla, estaba totalmente ebria, salió del restaurante tambaleándose.
-Misa-san, espera- dije siguiéndola.
-¡Oye Mogi aquí estoy!- grito misa fuera del restaurante.
-Mogi, ayúdame a subirla a su auto- le dije cogiéndola de un brazo y Mogi del otro.
-Ni se cuanto más hoy a aguantar esto- dijo Mogi algo desesperado.
-Ya somos dos- respondí.
-Tres- agregó Dalil, por supuesto yo sólo escuche el comentario.
Luego de lograr subir a Misa a su auto, Mogi se la llevó y yo me fuí a mi departamento, una vez ahí llegó a mí un olor entre quemado y algo delicioso.
-Hola chicos- los salude -¿Que se quemó?- pregunte preocupada por sus caras de no saber qué hacer.
-Nada, comestible, sólo que el idiota de Matt quemo un guante de cocina por estar jugando en su estúpida consola- dijo Mello entre enojado y divertido, Matt se ruborizo levemente y yo sólo me reí, haciendo que ambos me vieran asombrados.
-Bueno no importa, les taje algunas cosas, pero antes preparare el chocolate que te primero Mello- él sonrió.
-Que lindo verte reír Kara- comentó Matt.
Es raro pero por alguna razón siempre que siento que mi vida ya ni tiene sentido, basta con levantar mi mirada y en seguida encuentro algo porque seguir.
Continuará...
Bueno, que les pareció, esperamos que este capítulo haya audio de su agrado, nos llenos la otra y lamentó de nuevo el no haber publicado antes
Sayonara :3
