Capitulo 12

Y entonces la beso….

La beso durante un largo instante y permanecieron abrazados, hasta que el gimió y la beso con más pasión consiguiendo que Bulma se excitara al máximo.

Perdida en el mundo, Bulma le rodeo el cuello y se entregó a su boca y a sus manos. Vegeta acepto la invitación y sin dejar de besarla le acaricio los pechos sin delicadeza, a lo que Bulma reacciono por el dolor, pero le parecía delicioso el tacto de Vegeta, su piel rasposa masajeando sus montes, estrujándolos, le parecía una sensación dolorosa y embriagante a la vez, por un segundo pensó que era una masoquista.

Vegeta levanto la cabeza y sonrió, mirándola a los ojos la soltó y se bajó de la hamaca dejando a Bulma mareada de la excitación. Ella miro a su alrededor y volvió a la realidad.

Se sentía estúpida por haberse rendido ante él.

-¿Cómo diablos lo haces? –susurro ella.

-no se trata de un hechizo -dijo el-. Tu eres una hermosa mujer y yo un hombre saludable con el apetito habitual.

-no me refería a cómo te afecto –contesto ella en tono irónico…. La mayoría de los hombres son fácilmente…

-la mujeres no son tan diferentes de los hombres –interrumpió Vegeta-. y no trates de convencerme de que esto no te había sucedido nunca… sabias lo que hacías.

-nunca sin sentimiento –contesto ella rápidamente tratando de olvidar los besos que aun quemaban sus labios y las caricias que habían encendido la intimidad de su cuerpo-. Me marcho.

-la noche que nos conocimos me miraste con una especie de resistencia desafiante –dijo el-. Lo reconocí porque así era como yo me sentía también, como si estuviera enfrentándome a un reto embriagador y peligroso.

Vegeta se agacho para estar al nivel de la hamaca y acaricio, y el cuello de Bulma bajando lentamente por su estómago hasta llegar a su entrepierna, dejo su mano hay apretando delicadamente y ella se estremeció. Al ver esto Vegeta no aguanto más y la beso de nuevo disfrutando de la sensaciones que inconscientemente le provocaban esos besos.

Para la decepción de Bulma, Vegeta dejo su boca para besar su cuello y aunque le encantaba probar y explorar su boca, la sensación de sus labios en su cuello era maravillosa, su lengua húmeda se amoldaba perfectamente a su piel, los dientes de el enterrándose era dolorosa pero tan deliciosa que no podía contener los gemidos, pero para sus sorpresa esto no terminaba ahí, Vegeta quería excitarla más y bajo a uno de sus pechos y mordió su pezón por encima del bikini mojado, Bulma sintió espasmos de excitación que recorrían todo su cuerpo y sin poder contenerse se arqueo hacia él.

-este es el problema –dijo él y se levantó, cuando estaba de pie cargo a Bulma y con ella en brazos camino hacia la piscina y bajo los tres escalones como si ella no pesara nada, se zambullo en el agua sin soltarla.

Una vez adentro la beso otra vez y la soltó, empujándola hacia la superficie.

Al abrir los ojos, Bulma se fijó en la musculatura de su espalda mientras el salía de la piscina, se dio la vuelta y nado hasta la orilla.

Vegeta estaba esperándola con la mano extendida para ayudarla a salir.

-ven a dar un paseo conmigo –dijo el en tono autoritario.

-¿puedo elegir?

-por supuesto que puedes elegir.

-¡siempre y cuando haga lo que tú quieras!

-si eso fuera –dijo el mirándola fijamente-, ahora mismo estarías debajo de mí en la hamaca.

Bulma se sonrojo, se soltó de su mano y se apresuró a ponerse la camisa.

-¿es así como se comportan normalmente los monarcas? ¿Creía que estaban educados para servir al deber y al sacrificio personal?

-hum, me encantan las ceremonias –contesto en tono interesante.

-¿Cómo el sexo? –Dijo enfadada porque deseaba ser algo más que un entretenimiento-. Lo siento pero no soy parte de ninguna ceremonia.

-y el sexo tampoco –dijo Vegeta y se dirigió hacia el jardín.

-espero que no halla cámaras en la zona de la piscina –dijo ella al notar que por las esquinas había cámaras de vigilancia.

-las apagan cuando estoy afuera –le contesto seco.

-no quiero aparecer en ninguna película pornográfica –soltó ella convencida de que él había pasado seduciendo a diferentes mujeres en ese mismo lugar-. Es más, quiero ver las películas de esas cámaras.

-hum –dijo Vegeta soltando una carcajada-… -Tranquila, la encontraras muy aburridas.

-al igual que mis negativos te parecerán aburridos –contesto ella.

-quizás –admitió Vegeta con descaro

Bulma trago saliva y busco algo en su alrededor para comentar, no tenía idea de que decir, ese hombre la dejaba sin palabras.

-Oh, una rosa de algodón, en los parques de la ciudad del este hay de estas rosas.

-¿una rosa de algodón?, creí que era una flor doble.

-se parece a una flor doble, pero la flor dura más tiempo… tres días al menos.

-y cada día cambia de color.

-si, cuando están floreando me encanta ir al parque, el primer dia son blancas y al siguiente son rosas –acaricio una con cuidado y pensando en que comentar pregunto: -¿Por qué necesitas todas esas medidas de seguridad?

Y Vegeta no pensó dos veces en lo que le iba a contestar y dijo con brusquedad: -tu debes de saberlo-.

-la noche en que nos conocimos estuviste a punto de ser atacada.

-eso fue en la ciudad –dijo Bulma y continúo caminando por el gran jardín-. Nadie sabe que estas aquí, y aunque lo supieran, no entrarían. Puede que quiera entran algún periodista loco pesado y obsesivo, pero podrías mandar a sacarlo con uno de tus sirvientes.

Vegeta le agarro la mano y le dijo:

-de eso me puedo encargar yo solo y Bulma no tardo un instante en comprender lo que quería decir.

-estamos en el planeta Tierra, aquí no nos dedicamos a secuestrar ni a asesinar.

-puede ocurrir en cualquier sitio. Esto es para mantener alejado a los medios. Y si, puede que sea un paranoico, pero la gente de tu profesión es muy astuta cuando trata de acorralar a una presa.

-no soy fotógrafo y mucho menos de prensa –contesto Bulma rápidamente-. Puedo imaginarme lo frustrante que debe ser que te acosen los paparazzi, pero has pensado que de alguna forma la publicidad que te hacen estos ha sido buena para ti y tu planeta.

-¿en qué sentido, aparte de darme ventaja cuando se trata de negociaciones? –pregunto Vegeta.

-Nadie espera que un príncipe con fama de playboy sea bueno en algo más serio que esquí –explico Vegeta.

-jajaja…. Así que te han subestimado –dijo Bulma riéndose por escuchar el autonombre de Vegeta, aunque por dentro sabía perfectamente que si tenía fama de playboy y ahora COMPROBABA que era un playboy el todo el sentido de la palabra, aunque no la haya confirmado al cien por ciento.

-oh, y quien es el –pregunto a Vegeta con ternura cuando vio a un perro labrador aparecer y moviendo la cola. Ella se detuvo y la acaricio la cabeza.

-buen chico –dijo Bulma -. ¿Es tuyo?

-no, es de los guardes y su esposa. ¿Crees que debería tener un perro?

-son animales sociables. Necesitan amigos, no compañeros de viajes.

-valla, al menos estamos de acuerdo en algo –dijo el con ironía.

-si estas tan preocupado porque los paparazzi se cuelen a tu residencia deberías tener varios dobermans o pastores alemán y no un viejo labrador.

-hay varios en la parte de enfrente –dijo el mirando al perro-. Me da envidia de que estés tan convencida de que este planeta o mejor dicho, de que este universo sea un buen lugar.

-no, no me envidias, piensas que soy una ingenua –y se adentró en un arbusto lleno de flores-. Estoy segura de que alguna vez has confiado en alguien ¿en tu familia? ¿O en tu guardaespaldas?

-si uno no puede confiar en su familia, ¿en quién va a confiar? Y el insecto de Kakaroto no es un guardaespaldas, es un experto en seguridad –diciendo esto último casi inaudible, y es que para su fortuna Kakaroto era una persona muy comprometida con su trabajo y sabía que podía confiar en el, claro hasta cierto límite.

-jajaja…. Y porque lo de insecto.

-hum, simplemente lo es.

Y en ese momento Bulma se dio cuenta de que evadía su pregunta sobre la confianza.

Vegeta la miro tan profundamente que Bulma ni siquiera pudo objetar.

El paseo por el jardín era una advertencia. Él quería que ella supiera que no tendría oportunidad de colocarse en su casa sin que nadie se diera cuenta.

Bulma estaba enfadada y dolida, pero la excitación que sentía en su interior hizo que tuviera ganas de reírse y trato de contenerse.

Vegeta se fijó en su mirada tan trasparente y comenzó a sentir decepción de sí mismo, y se preguntaba el porqué. Quizás porque tenía que enfrentarse a ese estúpido deseo de confiar en ella.

Después de que Kakaroto le dijera que había registrado la casa y no había encontrado más cámaras, ni algún rastro de que ella fuera la que mandara la información a la columnista, Vegeta comenzó a imaginarla posibles explicaciones de como habían aparecido las tres columnas que hablaban de ellos en el periódico, aunque sabía que la verdadera era la mas lógica.

Ella se las había vendido a la prensa. No habían aparecido mas desde que le había quitado el teléfono y las cámaras y durante una milésima de segundo imagino en como podrían ser las cosas entre ellos, pero rechazo la fantasía antes de que se arraigara en su cerebro, adema el no podía pensar en ese tipo de cosas en este momento. Tenía que mantenerse alejado de ella, a pesar de que la tentación de aceptar lo que le ofrecía era muy fuerte y convertía sus sueños en algo apasionado.

El bienestar de Tarble era mucho más importante que saciar su urgente deseo de desnudarla y poseerla hasta que su cuerpo se curvara de placer entre sus brazos.

Una vez que se firmara el acuerdo entre los rebeldes y los namek, Tarble ya no tendría valor como rehén y no importara que Bulma contactara con los periodistas para contarles cuál era su paradero, entretanto Vegeta debía mantenerse al margen para que no se filtrara ninguna noticia acerca de un posible proceso de paz ni de su participación en el.

Tendría que mantener a Bulma como su prisionera y asegurarse de que no abandonara la isla ni se pusiera en contacto con nadie. Y lo más difícil era mantenerla allí donde el pudiera vigilarla.

-no me gusta la idea de que te vayas a la cabaña sin electricidad –dijo el después de razonar el porqué de mantenerla cerca.

-puedo arreglármelas –dijo ella.

-no hay agua, no puedes cocinar…

Hay un fogón, y si alguien –enfatizando en esa palabra- abre la trampilla podría sacar agua.

-¿Por qué no pasas la noche aquí? Mañana ya abra electricidad. –Bulma miro al perro y volvió a mira a Vegeta. Vegeta estaba acostumbrado a sentirse deslumbrado el atractivo sexual y por la belleza de una mujer, pero había algo en la sensual curva de los labios de Bulma y el Angulo de su barbilla que afectaba su corazón. Era una debilidad que no debía permitirse-. No volveré a tocarte, admite que estarás más cómoda aquí.

Bulma sabia que devia regresar a la cabaña y que si quedaba allí estaría jugando con fuego. –me sorprendes ¿eso quiere decir que confias en mi y que cuando regrese a la ciudad no voy a ir a contarle a un periódico mi cita secreta con el Principe de Vegita?

Vegeta solto una carcajada. –no me importa si lo haces, ya abre disfrutado de unas tranquilas vacaciones y estoy acostumbrado a mentiras oportunistas. Además no creo que sea tu estilo.

-¿pero si es mi estilo vender chismes a una columnista? –dijo con enfado.

-el jurado todavía está deliberando –dijo Vegeta con una sonrisa de medio lado-. Ssi te quedas te prometo una cena mucho mejor que algo que pueda cocinar en un fogón, y una ducha decente.

-convencerme con la comida es un golpe bajo –contesto ella-. Gracias, no me importaría pasar la noche a qui, pero necesito recoger algunas cosas de la cabaña.

-podemos ir para dar un paseo… o mandar a Uranai Baba.

-yo iré a recogerlas –dijo Bulma amable.

-te acompañare

-de acuerdo –contesto ella con resignación.

Antes de acostarse, Bulma se miro al espejo. Había pasado la tarde tratando de mantenerse distante de Vegeta, mientras el con su humor agrio e interesantes conversaciones la mantenían poniéndole atención a el.

-tenias que haber dicho que no. Mañana haya o no haya luz, te vas a la cabaña –se amonesto-. Esta noche has conseguido mantenerte en tus casillas por un pelo.

Al dia siguiente estaba más tensa e inquieta que nunca y cada vez que Vegeta la miraba a los ojos se ponía más nerviosa, podía haber aguantado las miradas, pero las conversaciones que tenían eran muy fascinantes. ¿Al igual que él?, pendo Bulma y continuo andando hasta el otro lado de la piscina. No era justo que un hombre con un físico tan estupendo la obligara a pensar en el. Y ademas trataba sus opiniones con mucho más respeto, algo que al Bulma le parecía caballeroso y encantador.

-es hora de salir –dijo Vegeta desde el borde de la piscina.

-¿por qué?

-porque estas cansada mujer. ¿Quieres que entre para ayudarte?

-no hce falta –dijo ella y nado hasta la escalera. Vegeta le tendio una toalla -. Gracias –Bulma se seco y se dirigió a donde estaba la sombra. Tenia las piernas cansadas porque llevaba nadando mucho rato para tratar de calmar su mente.

-crema –le ofreció Vegeta.

-gracias –dijo ella y se sentó para untarse en la pierna, en los brazos y en los hombros.

-espero a que no te acostumbres a agotarte dentro del agua, es peligroso.

-tengo mucho cuidado cuando nao sola –contesto ella.

Vegeta con su ceño fruncido se sentó en una silla.

Bulma se obligó a controlar el deseo que sentía por el, pero al ver que no podía se dio media vuelta y dijo:

-hace mucho calor! Voy a cambiarme, y después será mejor que regrese a la cabaña.

-iré a ver si hay electricidad –dijo Vegeta y se puso de pie.

Bulma se dio una ducha con agua fría, pero no sirvió de nada. Se puso una blusa blanca, un pantalón azul y unas botas vaqueras que le daban debajo de las rodillas, se peino con una cola de caballo y guardo la ropa mojada en la bolsa. Después se sentó en porche y podía oir la voz de Vegeta que provenia desde el interior. Y al cabo e un momento apareció diciendo:

-todavia no han cambiado el transformador, así que todavía no hay luz.

-da igual, tengo que marcharme, el se sento y dejo un monton de paapeles sobre la mesa.

-quedate a comer –le dijo Vegeta tratando de convencerla, pero para la desgracia de ella el ya sabia que método usar para convencerla, aunque para el inconscientemente era fácil, no era fácil de admitirlo.

Bulma se disponía a rechazar la oferta pero al ver el cambio de su sonrisa cambio de opinión. ¿Qué podía tener de malo comer allí? El se marcharia pronto y nunca lo voveria a ver.. el dejaría de ser Vegeta para convertirse de nuevo en el príncipe de Vegita.

-gracias –contesto ella.

Después de comer el sugirió que fueran a montar a caballo y ella acepto. Cuando regresaron a la casa ya era bastante tarde y ella dijo:

-aunque no haya luz, me iré hoy a la cabaña-

-iré a ver –dijo Vegeta, llamo por teléfono y fruncio mas el ceño al oír la respuesta a su pregunta.

-Aun no –dijo cuando colgó el teléfono-. Uranai Baba ha llamado hace media hora para ver que pasaba y le dijeron que cambiaran el transformador mañana.

Será mejor que te quedes otra noche mujer.

Bulma mordio su labio inferior. Si el hubiera tratado de precionarla se hubiera marchado, pero le parecía ridículo marcharse cuando podía quedarse allí mucho mas comoda. Y en realidad no corria ningun riesgo. ¡no era como si estuviera enamorada de ese hombre!... de acuerdo, le fascinaba fisica y mentalmente pero se le pasaría en cuanto saliera al mundo real, o al menos eso era lo que ella quería creer.

Una noche mas y despues se marcharía. Para asegurarse de que no terminaría metida en un lio regresaría a la ciudad, sin decírselo a Vegeta para que no se lo impidiera. Quizás cuando el viera que no aparece nada sobre ellos dos en el periódico, se daría cuanta de que podía confiar en ella.

-gracia –dijo ella y miro su ropa-. Huelo a caballo, será mejor que valla a cambiarme.

Como era su ultima vez hay se puso un vestido rojo y una chaqueta naranja.

-cenaremos junto a la piscina –dijo Vegeta después de mirarla de arriba hacia abajo… va a ser una magnifica puesta de sol

Así era, el sol estaba cubierto de tonos rojos y la noche comenzaba a tomarle ventaja al dia. Alguien había encendido las antorchas y la luz del fuego resaltaba sus facciones.

-¿un poco de licor? Le pregunto cuando terminaron de cenar

-no gracias –aunque había bebido poco vino, se sentía un poco mareada. -no gracias.

-estas temblando –dijo el con tono preocupado.

-tengo un poco de frio, creo que será mejor que entre, es mas… deveria irme a mi casa.

Durante un segundo Vegeta se quedo inmóvil. Bulma lo miro y sintió que se le paraba el corazón

Entonces el la agarro y la abrazo contra su pecho.

-esto no es buena idea –dijo ella.

-no puedo evitarlo, me vuelves loco desde el dia que te conoci, y se que a ti te pasa lo mismo. Besarte es como conseguir un pedazo de cielo. –Vegeta se inclino y la beso de manera apasionada.

Bulma se dejo llevar, sin importarle a donde podrían llegar...

continuara...

hola chicas y chicos (si alguno por hay... bueno antes que nada gracias por sus comentarios,y aqui esta este capitulo mas largo como lo pidieron ;) .. espero que le guste y que lo disfruten..

Sora147: hola, gracias por tu comentario... y si estos capitulos estan mas interesantes, y gracias por la observacion dde los capss... y ntp voy a checar eso, por lo mientras aqui esta el capitulo 12, espero que te guste.

Samanta1: hahaha querida... paciencia, poco a poco. y muchas gracias por tu comentario en verdad, que bueno que te guste la historia, y espero que te siga gustando, y sobre lo de Trunks ya veremos haber que pasa ok... mientras aqui esta este capitulo.. espero que te guste ;).

por ultimo chicas les agradesco su apoyo en verdad...

y espero su comentario sobre este capitulo.. adiossssssss

y naomigomiz: chicas aqui esta por ustedes el cap... mas lardo, espero que les guste y gracias por su comentario.