capitulo 12
Harry estaba sorprendido de ver esa mañana a Tom sentado en su usual mesa enfrente del café. Se sentó en la silla frente al hombre, notando las ojeras debajo de sus ojos. "Pensé que tenías que trabajar hasta las dos."
Tom frunció el entrecejo hacia él. "Todos me dejaron solo después de que usé la Maldición Cruciatus en Bella por sonreír a una broma que Rodolphus hizo."
"Lo merecía." Harry se encongió de hombros.
Tom no pudo evitar sonreír a eso.
"¿Estás bien? Te ves como mierda."
"Estoy cansado."
"¿No pudiste dormir?"
"Ni siquiera me moleste en hacerlo." Tom descansó su cabeza en sus brazos y cerró los ojos. "Estaba pensando demasiado."
"Debe de ser doloroso, ser un genio y todo eso." Harry suspiró.
Tom miró furiosamente al joven delante de él. "Que lindo."
"Es parte de mi encanto."
Tom resopló y se incorporó de repente. "Harry, necesito un trago. ¿Vienes conmigo?"
"Tom…" Harry miró fijamente al hombre. "Emborracharte no va ayudar a tu estado mental, sabes."
"Lo sé." El Señor Oscuro contestó con una sonrisa torcida. "Pero podría darme un poco de paz."
"De acuerdo, iré contigo." Harry se levantó. "Pero tendrás que entregarme tu varita. Por lo que sé, eres un borracho violento. Lo ultimo que necesito es un Señor Oscuro borracho en el Londres Muggle."
Tom negó con la cabeza y entregó la delgada vara. "Sin embargo, creo que serás capaz de controlarme."
"Así que ¿eres violento cuanto estás borracho?" Harry preguntó mientras ambos se dirigían hacia el bar Muggle más cercano.
"Ni idea." El mago mayor se encogió de hombros. "No hago eso de emborracharme. Las personas podrían atacarme mientras estoy intoxicado."
"¿Qué te hace pensar que no lo haré?"
"Citando una frase que Dumbledore usó una vez en mí: Por que me acabas de preguntármelo, mi querido niño."
Harry rió disimuladamente y abrió la puerta del bar para Tom, luego lo siguió adentro. "Encontraré una mesa en una agradable, oscura y callada esquina."
"Lo que sea." Tom lo despidió con la mano antes dirigirse al frente a pedir un trago.
Harry suspiró y se sento en una mesa en la esquina. Murmuró por lo bajo un Hechizo Silenciador rápido, haciéndola aún más privada.
"¿Mencioné que odio el olor a alcohol?" Tom se quejó mientras se sentaba justo enfrente de Harry con un par de botellas de cerveza.
"¿Entonces por qué querrías beberlo?" Harry preguntó a la par que Tom intentaba destapar la botella.
"¿He oído que es divertido?" El hombre se encongió de hombros, aún batallando con la tapa. "Maldita sea."
Harry giró los ojos, le quito la botella y la destapó con magia. "¿Divertido?" Suspiró mientras devolvía la botella.
"Sip." Tom tomó un sorbo y se estremeció. "Ew."
Harry rió entre dientes. "¿Peor que una poción?"
"Depende de quien la hizo." Tom respondió con una sonrisa perversa. "No bebería una poción hecha por Severus aún si me pagaras."
"Oh ¿en verdad? ¿Y quién hace las pociones en tu bando?"
"Severus." Tom resopló. "De cualquier manera, hago mis propias pociones y las cambio por las que el entrega."
Harry rió. "¡Ojalá pudiera hacer eso en la escuela!"
"Ja. Tu derrota." Tom parpadeó hacia su botella, la cual estaba media vacía. "Whoa. ¿A donde se fue todo?"
Harry gimió. "Te lo tomaste."
"¿En serio?"
"¿Ya estás borracho?"
"No lo sé."
"Maravilloso."
Tom bebió un poco más de su cerveza.
Harry leyó la etiqueta en una de las botellas.
Tom bebió más de su cerveza.
Harry picoteó algo que estaba en la mesa.
"Esta cosa realmente sabe mal, sabes" Tom informó a su acompañante, terminando la botella.
Harry golpeó su cabeza en la mesa con un gemido.
"¿Harry?"
"Sí, Tom" Harry suspiró en la mesa.
"¿Puedes abrir esto por mí?"
Harry volvió a quitar la tapa con magia y regresó a picotear en la mesa.
Hubo una larga pausa.
"¿Harry?"
"¿Sí, Tom?"
"Conozco a demasiados Weasleys."
"¿Qué te hace pensar eso?"
"Bueno, he conocido a Fred y a George…"
"Sí."
"Ellos hasta me dieron bromas..."
"Sí."
"Las cuales aún tengo por usar…"
"Maldición."
"¿Huh?"
"Deberías usarlas."
"Eso habías dicho."
"En vez de Crucio."
"Eso no es divertido."
"Hay menos oportunidad de que se vuelvan locos si en verdad pierdes el temperamento."
"Harry ¡ellos pensarían que yo me volví loco!"
"¿No es esa la idea?"
Tom gimió.
"Weasleys."
"Sii…" Tom pasó una mano por su cabello, luego vio con interés como caspa caía hacia la mesa.
"¿Tom?"
"Necesito una ducha."
"No tanto como Snape."
"No. No tanto como Severus." Tom negó con la cabeza. "Nunca tanto como Severus."
"¿Estás bien?"
"¿Es cierto?"
"¿Qué es cierto?"
Tom miró a los ojos de Harry. "¿Te gusto?"
Harry dió un corto respiro.
"Entonces si te gusto." Tom movió su cabeza hacia un lado. "¿Cómo es?"
"¿Cómo es qué?"
"¿Que te guste la gente?"
"Tom…"
"¿Bien?"
"No lo sé."
"No sabes."
"No puedo… no puedo explicarlo con palabras."
"Oh." Tom miró hacia su cerveza. "¿Cómo lo sabes?"
"¿Eh?"
"¿Cómo sabes cuando te gusta alguien?"
"No lo supe."
"Entonces-"
"Gin lo descubrió."
"Se llama a sí misma tu hermana substituta, sabes. Me amenazó con cazarme si dejaba de hablarte."
"Bueno, ella es como una hermana, supongo." Harry se encogío de homrbos. "Pero le diré que no más amenazas. En verdad."
"No, no. Es hasta cierto punto agradable. Nadie me amenaza. Están demasiado asustados." Tom rió tristemente. "Hay gente, como tú y Dumbledore, que son amenaza para mí, pero ustedes nunca van de frente y dicen que van a matarme."
"No. No lo hacemos."
"Me gusta saber que hay alguien lo suficientemente valiente como para hacer eso. Le agrega sabor a la vida."
"Oh, Merlin. Estás totalmente borracho."
"¿Lo estoy?"
"Sí. No te pones a filosofar de esta manera cando estás sobrio."
"¿Has estado poniendo atención?"
"Bueno…sí…"
"Ese era el punto ¿cierto?"
"Supongo."
"Bien. Finalmente he hecho algo bien."
"¡Haces muchas cosas bien!"
"¿Matar a las personas está bien?"
"Bueno…"
"Nunca hago algo bien."
"Emborracharte tampoco está muy bien que digamos, sabes."
"Ah, pero está permitido por la sociedad."
"A cierto grado."
"Bueno, eso es cierto. Se supone que tú no te debes de emborracharte. No tienes la edad suficiente."
"Cierto."
"¿Cómo los llaman los Muggles?"
"¿Llamar a qué?"
"Conductores designados…"
"¿Tom?"
"¿Tu eres mi conductor designado, Harry?"
"Claro…"
"Sin embargo, no puedes ser realmente mi Aparecedor designado."
"Bueno, entonces no te emborraches tanto que no puedas Aparecerte de regreso."
"Creo que es demasiado tarde."
"Fabuloso."
"¿Quieres un poco?" Tom ofreció a Harry su botella de cerveza.
"¿No acabamos de tener esta charla?"
"Oh."
Harry suspiró. "Así que ¿te molestaste por la carta de Gin?"
"Mas o menos."
"¿Mas o menos?"
"Me… confundí…"
"Le pasa a todos, Tom."
"¡No a mí!"
"Bien, bien. No a tí." Harry entornó los ojos. "¿De qué manera te confundiste? "
"No entiendo mis sentimientos…"
"¿Que sentimientos?"
"Si me gustas o si solo me agradas como amigos o si…" Tom se encogío de hombros, no notando la mirada perpleja de Harry. "Nagini se enojó conmigo."
"Si fuera una serpiente, probablemente me enojaría contigo también." Harry resopló. "Sabes, no sueles tener mucha coherencia cuando hablas de sentimientos."
"No creo que la tenga…" Tom tomo un sorbo de su cerveza. "Nunca tuve ningún sentimiento para hacer coherencia antes."
"Tenías ira."
"Si… y odio y posesividad."
"No creo que posesividad sea un sentimiento."
"Creo que lo es."
"De acuerdo. Tal vez lo es."
"Tal vez no es y solo te estoy confundiendo."
"Tom…"
" Estoy echado a perder, sabes."
"Todos están echados a perder."
"No tú."
"No, creeme. Esoty tan echado a perder como el resto del mundo."
"No lo creo."
"Gracias."
"No. ¡Lo digo en serio!"
"¡De acuerdo! ¡De acuerdo! ¡Siento haber dudado de ti! ¡Siéntate!"
Tom se deslizó de nuevo en su asiento, con los ojos bajos. "Lo siento."
"Está bien. Sólo no empieces a aventar cosas." Harry se detuvo. "Dame esas botellas."
Tom hizo una mueca. "No voy a tirar nada."
"¿Estás seguro?"
"No lo he hecho aún."
"Oh, bueno, si. Supongo que es cierto."
"Asi que ¿quién es el siguiente Weasley que me vas a presentar?"
"No te presenté a Gin. Ella se presentó sola."
"Bueno. Eso es cierto."
"Y Fred y George no saben realmente quien eres."
"Se volvería locos."
"Sin duda. Ron me mandaría a San Mungo. Percy sigue sin hablarle a la familia. Molly se enloquecería. Arthur me daría miradas extrañar…" Harry suspiró. "No se como Bill y Charlie lo tomarían."
"La señorita Weasley no es muy severa."
"Bueno, sí. Pero ella conoció a tu yo de dieciséis años primero."
"Era todo menos agradable a los dieciséis."
"Obviamente. Abriste la Cámara Secreta cuando tenías dieciséis."
"¿Acabas de insultarme?"
"Oh, entendiste esa ¿no?"
"Podré estar intoxicado, pero estoy lejos de ser estúpido."
"Te diré que estás llegando ahí, ."
"Cállate, Harry."
Harry se encongió de hombres. "¿Te gusta Gin?"
"Es sorprendente. Lucius siempre se está quejando de ella."
"¿Más que yo?"
"Oh, no. Nadie se queja más que tú."
"Bien. Me gusta saber que he logrado una marca."
"¿Una marca? Harry, eres el madito Chico-Que-Vivió. ¡No necesitas 'tener una marca'!"
"Harry necesita una marca. El Chico-Que-Vivió puede joderse a sí mismo."
"No eres vulgar."
"Y tu no estás borracho."
"Córtala, Potter."
Harry sonrió.
"Pregunta."
"Dispara."
"¿Eh? Oh, término Muggle. Casi me había olvidado de esa…"
"¿Tom?"
"Si." Tom pausó. "¿Por qué no estás en Slytherin?"
Harry rió. "Le dije al Sombrero que no me pusiera ahí. ¿Que provocó esa pregunta?"
"Sigo pensando que deberías de ser un Slytherin, eso es todo. Más aún cuando estoy hablando contigo como ahora."
"¿Qué? ¿Cuándo estás borracho?"
Tom logró darle una mirada furiosa. "Sabes a lo que me refiero. Imbécil."
"Gracias."
"Cuando quieras. Dame mi varita de vuelta."
"No lo creo."
"Sólo quiero escribir 'Imbécil' en tu frente."
"Definitivamente no."
"Oh, vamos, Harry."
"No."
"¿Por favor?"
"Creo que has bebido lo suficiente."
"¿Qué te hace decir eso?"
"Te estás volviendo ridículo."
"¿Enserio?"
"¿Tienes que preguntar?"
"Bueno, sí."
"Sí. Te estás volviendo ridículo."
"Oh."
Harry giró los ojos. "Voy arrepentirme de esto después, pero, vamos." Se incorporó, quitando el Hechizo Silenciado alrededor de la mesa.
"¿Qué?"
"Te voy a llevar a mi habitación. Si te mando de vuelta así como estás todos tus seguidores te atacarán. Vamos."
"No sabía que te importaba."
Harry incorporó a Tom y lo guió afuera del bar. "Claro que me importa. Si te matan ¿para qué seré bueno?"
"¿Investigación?"
"Maravilloso. Sabía que pensarías en algo."
"Soy tan inteligente."
"Tom, sigue caminado."
"¿Qué?"
"Sólo cállate y sigue caminando ¿de acuerdo?"
"Oh."
"Acogedor."
"Supongo." Harry cerró la puerta ligeramente. "Sin embargo, solo hay una cama."
"Oh."
"No te preocupes. Tomaré el sofá si terminas quedándote para la noche."
"Tienes una lechuza."
"¿Eh?" Harry parpadeó hacia Pig. "Oh, es solo Pig."
"¿Pig?"
"La lechuza de Ron."
"¿Por qué le puso Pig?"
"Bueno, Gin le nombró Pigwidgeon, y no respondía a ningún otro nombre, así que Ron le puso el sobrenombre de Pig."
"Nombre estúpido."
"¿Pigwidgeon, o Pig?" Harry preguntó, desatando la carta de la lechuza. Era la escritura de Ron.
"Los dos."
"Concuerdo." Harry abrió la carta y la leyó rápidamente. "Ah. Sabía eso. Y eso. Idiota."
"¿Qué?"
"La coartada de Gin para escribirte es que en realidad me está escribiendo a mí. Ron decidió que ella se enamoró de nuevo de mí por que me está mandando muchas cartas."
"Oh. Chica lista."
"Sip."
"¿Vas a escribirle de regreso?"
"Nah. Se puede preocupar."
"Lindo de tu parte."
"Bueno, no es mi culpa que se esté comportando como un imbécil por todo esto. "
"Jaja."
"Cállate y ve a dormir."
"No estoy cansado."
"Yo no voy a tolerar a un Tom Riddle borracho. Hay una poción para Dormir Sin Soñar en el baño. Toma un poco y déjame leer esto."
"Ese libro es illegal."
"¿Ves? Me corrompiste."
"Bien." Tom se dirigió hacia el baño. "¿Quien hizo esta cosa?"
"Yo. No Snape. Yo."
"Oh, bien." Tom se acomodó en la cama y bebió la cosa. "Oh, aún mejor."
"Si, le pongo sabor a las pociones cuando las hago. Descubrí como hacerlo en un libro que conseguí el año pasado."
"Eso es bueno."
"Cállate y vete a dormir."
"No me eches un maleficio."
"Maldición."
"Potter."
"Sólo ve a dormir, Tom."
"Me siento mal."
"Eso consigues por emborracharte."
"Gracias."
"No vomites en la cama."
"¿Qué es esto? ¿No un 'Buenos días'?"
"Es hora de la cena."
"Buenas tardes, entonces."
"Ya vete a vomitar."
"No tengo que hacerlo."
"Te estás poniendo verde."
Harry sonrió mientras Tom salió rápidamente hacia el baño, luego regresó a embotellar una poción en la que había estado trabajando.
"¿Qué estás haciendo?"
Harry señaló el libro junto de él.
"No tengo la menos idea de que hace." Tom parpadeó. "Sabes, son Artes Oscuras."
Harry se encogió de homrbos. "Fred y George me pidieron hacerla. Ellos no tienen el tiempo."
"Te vas a meter en problemas."
"Muy improbable. Soy el Salvador de la Luz. Como que no pueden meterme a Azkaban."
"No. No supongo que puedan ¿cierto?"
"Ten." Harry le dio una botella con una poción azul oscuro.
"¿Qué es?"
"Una poción para ayudar con los dolores de cabezas producidos por alcohol. Hice todo un lote para Seamus cuando me mandó una lechuza ayer. Bueno que no se la haya mandado aún."
"¿Por qué tu amigo Seamus necesitaría esto?" Tom preguntó mientras tomaba la sustancia, estremeciéndose ante el sabor.
"No puedo encontrar algo para mejorar su sabor." Harry se disculpó. "Y Seamus finalmente aprendió como volver las cosas en ron. Es irlandés."
"Lo deduje por el nombre." Tom colocó la botella en la mesa de trabajo de Harry. "Gracias."
"Me sirve a mí también. Me dan dolores de cabeza cuando te dan a ti."
"Oh, debes de tenerlos todo el tiempo."
"Solamente cuando tienes uno realmente malo, como ahora."
"Uups."
Harry resopló.
Tom se sentó en la cama y observó a Harry trabajar silenciosamente por un largo rato. "Eres un buen chico."
"¿Hum?"
"Estás hacienda pociones ilegales para un par de amigos tuyos y haciendo otra poción para evitar a otro amigo que contraiga dolores de cabeza por que se emborrachó ilegalmente." Tom suspiró.
"Oh. Supongo que es cierto."
"¿Por qué?"
"Soy bueno en Pociones" Harry miró por encima de su hombro a su invitado. "Si no tengo a Slytherins saboteando mi trabajo o a Snape mirándome con furia hasta que la cago totalmente, soy bastante bueno."
"¿En verdad? Wow. Nunca lo hubiera adivinado."
Harry bufó y regresó a su trabajo.
"Me siento como un adolescente."
"¿Cómo es eso?"
"Yo-" Tom frunció el entrecejo hacia sus manos. "Nada. No importa."
Harry suspiró y tapó la última botella, el caldero hechizado se limpió antes de sentarse junto a Tom. "¿Qué?"
"Estoy tratando de descifrar mis sentimientos, creo.."
"Los adolescentes no hacen eso.."
"No, creo que no." Tom se recostó en la cama y observó el techo.
Harry se volteó y observó al mago mayor por un largo momento. "Oh ¡está bien!"
"¿Hum?"
"Tu varita. Está junto al caldero."
"Iré por ella después."
"Te la traeré ahora…"
Tom se estiró y agarró el brazo de Harry, deteniéndolo. Harry lo miró con la ceja levantada. "Después."
"Tom…"
"Harry ¿me besarías?"
Los ojos de Harry se abrieron al máximo en shock. "¿Qué?"
"Bésame."
"Tom…"
"Estoy pensando coherentemente."
"Eso no es lo que me preo-"
Tom calló al chico jalándolo en un repentino beso. Harry se calló y lo besó de vuelta.
Cuando se separaron, Harry enterró su cara en la camisa de Tom. "Maldito."
Tom abrazó al chico. "Creo que lo he descifrado. Nagini estará tan orgullosa."
"¿Oh?"
"No me gustas."
"¿En verdad?"
"En verdad."
"¿Entonces qué?" Harry se asomó a los ojos escarlata.
"Es más que eso."
"¿Más?"
"Harry Potter, creo que te amo."
Harry jadeó. "Tom…"
"Y encontré una excelente manera de callarte, ahora que lo pienso."
"Tom…"
El Señor Oscuro solo jaló al joven de nuevo hacia un beso y Harry decidió que lo dejaría así.
Por un tiempo.
