De Recuerdos y Convivencia

El sol salía por el horizonte iluminando todo a su paso, los rayos del sol tragaban con suavidad lo que quedaba de la noche, toda la aldea comenzaba a despertar para comenzar con sus rutinas…

-¡AHHHH!

O eso sería lo normal de no tener tantas visitas.

-¡Sahara cuantas veces debo decirte que no toques mi libro!- gritaba con desesperación Sora.

-No es tu libro-respondió con simpleza mientras seguía leyendo sentada tranquilamente en la rama de un árbol.

-Devuélvemelo, ¡Ahora!-

-¡Vaya!- exclamó- hasta viene ilustrado, que clase de libro pervertido es este-dijo con mucha diversión.

-¡Se acabó!-grito sacando sus alas y alzando el vuelo para alcanzar a su compañera que ya estaba corriendo muy lejos.

-Que problemáticas- susurro el Nara ya despierto después de tanto escándalo.

En otro lugar…

-¡AHHHH! ¡¿Qué es eso?!-pregunto histérica una rubia de ojos azul claro señalando algo que asemejaba a una planta pero esta tenía unos colores muy llamativos, tenía un tallo muy largo y en la punta una "boca" abierta con colmillos enormes

-Es una planta carnívora-dijo como si fuera lo más obvio del mundo.

-C-carnívora- tartamudeo Ino.

-Tranquila ya le di de comer-comento sonriente el chico de cabello verde-aunque no sé si fue suficiente- dijo bajando el volumen de su voz gradualmente.

Ino solo tembló de miedo y se veía muy pálida.

-Descuida- dijo una voz a espaldas de la kunoichi- Len solo está bromeando, sus plantas están entrenadas.

-Si, es cierto-dijo Alice que se dirigía a la planta para tocarla-lo vez son tranquilas- aseguro mientras acariciaba la hojas de la planta y esta parecía "feliz".

-Vamos ¿no quieres saludarla?- pregunto Len sonriendo con un toque de malicia.

Ino negó con fuerza y retrocedió unos pasos.

-Quizá te gusten más otro tipo de plantas-susurro Caliza- ven te mostrare lo que podemos hacer- tomo la muñeca de la chica rubia apartándola un par de metros de la "amigable planta", se sentaron en el pasto- mira esto- coloco una pequeña semilla en la tierra y la introdujo con suavidad, agito suavemente su mano sobre esta y un tallo comenzó a salir, creciendo con suma rapidez primero el tallo y las hojas verdes luego una flor con pétalos de color anaranjado cuyo color se degradaba dándole un toque exótico.

-¡Vaya!- exclamo asombrada, a ella le gustaban mucho las flores y usualmente combinaba algunas especies para crear nuevas, pero nunca había visto una flor tan bonita.

-Len también las hace, suele regalar flores a todas las chicas para ponerlas de buen humor-dijo y su voz sonó algo nostálgica- recuerdo que una vez nos dio a mi hermana y a mí el mismo tipo de flores que crecían en el bosque del norte, era donde mi hermana y yo solíamos jugar, era muy hermoso, los arboles siempre estaban frondosos llenos de flores y frutos, los animales allí eran raros pero siempre estaban en calma.-de pronto pareció darse cuenta de que había hablado de más y que tenía la mirada de Ino sobre ella-perdona seguro te estoy aburriendo.

-Para nada-contesto ella- dime crees que yo podría… ¿ir a ver ese bosque?

-No-respondió secamente- no porque… ahora ese bosque yace muerto cubierto de cenizas y hielo. Nunca se va a poder curar-dijo amargamente.

Ino sintió un escalofrió, pero coloco su mano en el hombro de la chica para intentar reconfortarla. Después de todo, esos chicos no eran tan malos.

En la casa Uzumaki…

Los dos vampiros ya despiertos se ducharon y habían bajado al comedor.

-Creo que nadie más se ha levantado-comento en un bostezo el chico albino.

-Tengo una idea-dijo y sin más se fue a la cocina.

-¿Si?, pues yo lo que tengo es sueño- dijo mientras se estiraba.

-No te quejes y ven a darme una mano-el sonido de cajones abrirse y cerrarse acompaño aquella petición.

-Bien pero como recompensa debes cocinarme un pastel de luna.

Un par de horas más tarde Minato y Kushina despertaron y al escuchar voces salieron a ver que sucedía.

-¡Pero que…!-grito la pelirroja que quedo anonadada con la visión que ofrecía su comedor.

La mesa perfectamente ordenada con los platillos más extraños que había visto pero sin lugar a duda olían delicioso, reconocía un pastel en el centro que tenía una cubierta de chocolate, panes recién horneados y una pasta con albóndigas, onigiris y ramen.

-Es nuestra forma de decir gracias- dijo el chico albino quien se encontraba en el comedor.

-¡Esto es increíble!- exclamo la pelirroja.

-Y aun falta lo mejor- dijo señalando la puerta de la cocina por la cual salía su hermana con un pastel que estaba recién horneado, espolvoreado y decorado con helado de vainilla.

-Se ve delicioso ¿Qué es?- pregunto Minato viendo el platillo con curiosidad.

-Se llama pastel de luna, es una receta familiar, es muy rico tiene un relleno de queso, una galleta abajo y la corteza de arriba esta tostada y crujiente. Coman antes de que se enfrié.

Con Kiba…

-¡Hinari espéranos!- gritaron los chicos quienes eran dejados atrás por una cortina de humo que suponían era la chica lobo.

-No importa cuánto se lo repitamos no disminuirá su velocidad- declaran Casper quien ya cansado se sentó a la sombra de un árbol.

Habían salido temprano a dar un paseo por los extensos bosques de Konoha pero la chica castaña se emocionó al instante corriendo tanto como se lo permitían las piernas.

-Mejor esperar a que se canse o se aburra, lo que suceda primero- opinó el otro chico sentándose al lado del rubio.

-Por cierto…- comenzó a hablar Kiba- sus amigas tienen… ¿parejas?

Los magos voltearon a verse y luego dirigieron sus miradas al chico castaño como si le hubiera salido otra cabeza.

-Debes estar bromeando- susurro Casper.

-¿Para qué quieres saber?- pregunto Kaito, a nadie se le pasaba por la cabeza cortejar a las locas de sus amigas.

-Bueno…- comenzaba a balbucear cosas inteligibles y a ponerse de todos los colores- verán… como san tan bonitas creí… que quizás…

-Mira no es por nada, pero, a ellas no les llaman la atención tan fácilmente- comento el rubio viendo la dificultad que tenía el otro para hilar una sola oración.

-¿Qué quieres decir?-pregunto con las manos tras la cabeza.

-Pues en realidad no es algo en lo que pensemos muy seguido, lo principal ahora es nuestra misión- aclaro mientras su compañero asentía levemente- Pero en todo caso a ellas no les gusta ningún chico, en especial porque la mayoría de ellas son de las especies que solo eligen a una persona para toda la vida.-dijo mientras miraba las copas de los árboles.

-Ya veo…-susurro el Inuzuka con leve decepción-

-Pero eso no significa que no saldríamos con ustedes-comento una voz de repente sobresaltando al castaño.

-Hi-hinari ¿cuánto llevas ahí?- tartamudeo mirando a la chica.

-No mucho, pero escuche todo- dijo sonriendo desde la rama de un árbol- en especial que soy bonita- nada más decir eso y el chico perro se puso rojo hasta las orejas- creo que no sabías que tengo audición de lobo, puedo escuchar muy bien aun a distancia.

-No… no lo sabía- respondió azorado.

La sonrisa lobuna que mostro Hinari no presagiaba nada bueno y eso lo supieron de inmediato los magos quienes prudentemente se levantaron y comenzaron a caminar lejos de la chica.

-Esto curiosidad repentina no es por algo malo ¿verdad?- ahora su voz sonaba tétrica y sus colmillos se asomaban de su boca, Kiba temblaba por el aura que rodeaba a la chica- Jajajaja –desapareció con rapidez del lugar dejando petrificado al castaño.

-Oh no- tenía un mal presentimiento.

En el centro de la aldea…

-¡Eres fantástica Layra-chan!- grito con entusiasmo.

-En serio, Naruto no es para tanto- dijo ya con algo de cansancio.

-Pero tu comida fue riquísima- su sonrisa empezaba a molestar a la chica vampiro, no porque le pareciera molesta, sino porque era imposible que una persona sonriera tanto tiempo sin cansarse.

-Jajajajajaja- su hermano no había parado de reír por verla tan esquiva. "Me voy a vengar hermanito" seguía repitiéndose mentalmente.

-Hola- escucharon los tres volteando a ver al recién llegado-de-quien-sabe-donde.

-Danzou-san- respondió el rubio con una sonrisa más apagada.

-Naruto que sorpresa- su voz era áspera como una lija y sus ojos vacíos- y la señorita Layra- paseo su vista entre ambos jóvenes- Que interesante- murmuro para sí mismo- ¿Ya pensaste en mi oferta?

-Aun no lo discuto, le avisare en cuanto tenga una respuesta- la chica de ojos azules tuvo que hacer uso de todo su autocontrol para mantenerse serena.

-De acuerdo- se encamino hasta pasar entre el chico rubio y la albina- espero que sea pronto- susurro mientras pasaba discretamente su mano por el cabello de la vampiro.

Y de nuevo el bendito autocontrol hizo aparición evitando que le rompiera el cuello, sentía sus ojos arder apostaría a que estaban violetas.

-Y ese…- su hermano tenía la mandíbula apretada intentando maldecir en todos los idiomas posibles.

-Solo olvídalo no vale la pena, por cierto Naruto ¿lo conoces?

-Algo así…- se rasco la nuca algo nervioso- él quería ser mi sensei luego que pase el examen en el bosque de la muerte…

-¿Bosque de la muerte?, ¿Qué paso?

-Es algo complicado, en fin mis padres me prohibieron terminantemente que me le acercara otra vez.- dijo reanudando la marcha

-¿Y eso porque?- cuestiono

-No estoy muy seguro, pero solo dijeron que era peligroso.

-Interesante- "hay que tener cuidado con él"- le comunico a su hermano y este solo asintió levemente.

-Bueno que tal si entreno con ustedes y luego vamos por ramen- recupero su habitual energía y ahí va de nuevo su sonrisa.

A los hermanos les pareció bien la oferta y como nunca antes había pasado no podían decirle que no al chico rubio.

-¡Bu!- grito de la nada la chica fantasma, y el resultado un kitsune abrazado como panda del chico vampiro.

-Disculpa me entierras tus garras- dijo Kris con calma, pero su cuerpo no reaccionaba

-¡Ah!- se dio cuenta y se puso rojo hasta la medula, soltándose de inmediato.

-Jajaja- las chicas se soltaron a reír levemente "karma" pensó Layra.

-¿Sucedió algo Kaily?- pregunto Kris para distraer la atención.

-Nada realmente pero me encontré a alguien en el camino y pensé que podría entrenar con nosotros- dijo con la suavidad tan característica de ella mostrando a su acompañante.

-H-ho-la- tartamudeo la chica del pelo violeta.

-Hinata ¿cierto?, es un placer- dijo la vampiro.

-L-layra-chan, un gusto- respondió con una pequeña sonrisa.

-Vamos ya- opino el ángel.

En alguna parte del bosque…

-¡Que me des ese libro ahora!-Grito la demonio

-Relájate Sora, además para que quieres este libro, niña mala- se burló Sahara desde el árbol.

-Pagaras por esto- amenazo con sus ojos rojos.

-Porque tanto alboroto chicas- la voz de Len las saco de su pequeña guerrita.

-¡Len! Dile que me devuelva mi libro- exigió como niña pequeña.

-Sahara a la líder no le va a gustar-

-Tampoco el que ella lo haya tomado en primer lugar- debatió.

-Cierto- concordó- y además ¿Qué tiene de interesante ese libro?

-Mira por ti mismo- se lo lanzó y se bajó del árbol.

Len abrió el libro y pronto se sonrojo, pero la curiosidad le podía más…

Media hora después…

-Están por allá creo que ya llegaron todos- informo la fantasma quien flotaba por encima de los demás.

Al llegar vieron como todos estaban arremolinados leyendo un librito de cubierta amarilla que la líder reconoció inmediatamente.

-Se puede saber que están haciendo- exclamo con un tono de voz firme y todos comenzaron a lanzarse el libro para no ser castigados.

-¡Tómalo es tuyo!

-¡No, tenlo tú!

-¡Y morir calcinada, atrápalo!

-¡Ya basta!- Grito la líder atrapando el libro en medio de su vuelo.- Cuantas veces tengo que decirles que no causen problemas…- detuvo su discurso al ver las páginas del libro- Que diablos es "esto"…

Su hermano se acercó para mirar sobre su hombro y todos los demás imitaron su acción.

-Es un libro muy explícito pero creo que he visto mejores- opino Len.

-Si es cierto, no es tan bueno como los de nuestro hogar.

-Si- todos opinaron lo mismo mientras seguían con su "educativa lectura"

-¿Ese no es el libro de Kakashi-sensei?- pregunto inocentemente Naruto.

Logrando ruborizar a todos.

-Siempre hemos intentado quitárselo, ¿puedo verlo?- pregunto emocionado.

-¡NO!- gritaron todos al mismo tiempo, logrando hacer retroceder a los dos ninjas.

-V-vale dattebayo-

-¿Que hacen?- preguntaron nuevas voces saliendo de entre las copas de los árboles.

Layra quien tenía el libro en sus manos lo lanzo hacia atrás con rapidez y Sora lo recupero y escondió en su pantalón.

-Nada- respondieron nuevamente a coro y se dispersaron un poco.

-¿Qué hacen ustedes aquí?- pregunto Sahara cruzándose de brazos.

-Venimos a entrenar con ustedes- respondió Ino con bastante alegría.

Ahí se encontraban Ino, Shikamaru, Neji, Temari, Kiba, Sasuke y Gaara.

-Bueno si insisten- dijo Sora con una sonrisa divertida.

-Ahora si será divertido- opino Kaito.

-Veamos si nos siguen el ritmo- propuso Hinari- lo que me recuerda…- se acercó a la líder y le susurro algo al oído.

Kiba empezó a temblar… y no precisamente de ansiedad.

Continuara…