Dedicado a mis seguidores: esos que aunque no me dejen comentarios pues al menos me leen y me agregan a la lista de historias preferidas y a los que no son tan seguidores aquellos que leen el primero y el ultimo capitulo… XD
Uno de mis amigos que apenas lee el libro me comenta que uno de sus personajes favoritos es Edmund y pues comento que para que lea mi historia, que algunas partes son retomadas del libro es necesario que haya leído los siete libros, a mi ver los últimos dos el autor no supo cómo terminar la historia. Pero bueno cuestión de enfoques…
Una gran disculpa por no subir a tiempo el capítulo pero estuve haciendo unas correcciones y pues también añadiendo unas otras para que bueno no sea una historia ¨X¨, y pues como ya saben que no hay mejor critico que uno mismo… En fin disfrútenla… No esta demás decir que pueden dejar sus comentarios y sus opiniones estos son buenos para mejorar…. n.n
Las Crónicas de Narnia.
El Príncipe Caspian.
Preceptores…
Se dice que en la primera batalla que surgió en el primer fin de los tiempos, cinco seres creados por la misma naturaleza del bosque que unía todos los mundos, lucharon junto a Aslan para poder salvar de la obscuridad a uno de los mundos que la había apoderado durante muchos siglos, fue aquí después de haberla rescatado, que el ser más divino creo vida… y lo llamo Narnia…
Los cinco seres fueron deambulando por todos los mundos existentes, salvando continentes, ayudando seres de los diferentes mundos existentes, los nombres que les daban eran diversos pero en Narnia la leyenda cuenta que les llaman Los Cinco Maestros…
Se cuenta que antes de despedirse de su cuerpo astral, y dejar la cárcel que lo mantenía atados a la vida, tenían que dejar un discípulo, el cual estaría encargado de proteger los mundos, tres seres fueron entrenados por estos seres.
Mazda Maestro de Armas que descendió el cuarto día en que Narnia fue creado, vivió por muchos siglos buscando al ser que según su percepción era el indicado para entrenar.
Hafiz Maestro de Espadas, decidor de la verdad, vivió desde la creación de Narnia en las afueras del contienen de los roedores, siendo espectador de como la vida iba transcurriendo.
Luz… ¨La tempestad amarilla¨ El Maestro arco, vive en lo más recóndito del bosque encantado de Narnia, en donde ninguna bestia parlante puede entrar.
De los dos Maestros restantes no se sabe con exactitud que fue de ellos, tal vez encontraron a sus discípulos en algún otro mundo, o en su defecto seguirán esperando el correcto hasta que llegue el nuevo el fin de los tiempos…
Los Preceptores surgen de un avistamiento cómico de los cinco Maestros, puesto que es considerado un insulto el someter a un discípulo de las divinidades, pero al Rey Obscuro no le intereso, sometió en un momento de debilidad a un alumno de los cinco Maestros él, sabía que doblegar sus vidas haría que al final su voluntad se quebrara.
….
Se nota en medio del manto de la infinita obscuridad una tenue imagen que después fue cobrando vida, un hombre evitando que mataran de un solo golpe al Tisroc Derion un gigante, los ojos de sorpresa hacían que el Tisroc al contemplar tan afable azaña, quedara totalmente sorprendido al ver como Bahram V. detuvo con una sola mano sin necesidad de algún esfuerzo, un golpe de más de 300 hombres. Sus palabras fueron cortas, ¨corre hijo…¨
Derion se arrastró puesto que sus piernas estaban quebradas, su dolor era soportable gracias a la situación presentada, pero en ocasiones el dolor se presentaba en cada momento que él se trataba de alejar de ese lugar, sin aviso en medio del campo de batalla, una luz negra aterriza en el gigante, lo envolvió por completo de una aura grande y negra.
-Una voz fuerte y golpeante emana del gigante que estaba cambiando abruptamente, sus ojos emanaban fuego mientras que su cuerpo despedía esa extraña aura negra que en momentos quemaba la sola sensación aun estando lejos de él- ¨Todos estos siglos…¨ -levanto intempestivamente su brazo izquierdo el gigante, dejándolo caer con extrema fuerza al cuerpo de Bahram V. el cual lo detuvo con su espada, mientras que su armadura estaba evaporizándose por la aura emanada de esta criatura- ¨Cómo fue que Mazda… entreno a alguien tan débil…¨
Tres Bestias gigantes salieron para ayudar al gigante dejando a Bahram V. en medio de tal situación, su semblante era serio, no dejaba de evitar en prestar atención si Derion podía escapar, un Centauro enorme ataco con su enorme espada a Bahram V. la cual fue evitada fácilmente mientras este subía rápidamente por su brazo haciendo un corte en su cuello, la sangre salía rápidamente, la enorme Quimera levanta al Centauro por los aire aprovechando que aún se encontraba en el cuerpo del Centauro, y a una gran altura lo deja caer mientras que un Minotauro con su enorme bastón lo golpea contra el suelo al cuerpo que venía a una gran velocidad, terminando de matar al instante al Centauro y con ello al ser que estaba en él.
Segundos después la Quimera cae intempestivamente al suelo falleciendo rápidamente, Bahram V. sube al Minotauro antes de tocar el suelo justamente a su cabeza y encaja su espada tres veces seguidas, desciende hasta su cuello y lo atraviesa rápidamente por completo, baja de este mientras a sus espaldas se desploma abruptamente, un grito estrepitoso sale del gigante haciendo salir al fondo a mas gigantes. El cuerpo de Bahram V. estaba envuelto por sangre, el gigante lo toma con fuerza con su mano a Bahram V. y lo deja caer al suelo, golpeándose severamente.
Se incorporó de inmediato, corriendo hacia este esquivando los fuertes golpes que hacían estremecer la tierra, trepando por su pierna la cual zarandeaba para hacerlo caer, pero este encajaba sus dos espadas con fuerza, al llegar hasta su espalda encajo su espada derecha en su columna media, derribando al gigante intempestivamente.
Bahram V. baja de su espalda evitando los golpes torpes del gigante, llega hasta los ojos que despedían fuego cortándolos rápidamente los dos para que este quedara cielo, las espadas escurrían lava ardiente. ¨No necesito los ojos para verte…¨
-Camina lentamente mientras que el gigante batallaba para incorporarse sin éxito- ¨No los necesitas… pero dependes de un cuerpo mortal…¨
-llega un momento en que se aleja algunos metros y encaja su espada al suelo hincándose con ella- ¨No es lo único que me enseño…¨
-el suelo empezó a abrirse poco a poco- ¨Mazda…¨ -Una luz muy brillante emana del suelo que empezaba a desquebrajarse, Bahram V. contempla como el gigante cae lentamente mientras se encontraba hablando un extraño idioma-
¨No es lo único que te limita a este mundo…¨ -Hablo el gigante mientras lo observaba sin hacer gran cosa- ¨Es decir… aun tienes sentimientos… Que no es lo primero que enseña un Maestro…¨
-Mientras Bahram V. prestaba atención al gran gigante obscuro, otro gigante al fondo se movía velozmente hacia el Tisroc Derion-.
¨En algún momento tendrás que sucumbir…¨ -Descendiendo el gigante gradualmente por la tierra ya más desquebrajada-.
-El otro gigante que corría velozmente derribaba a todo lo que se le pusiera en el camino-.
¨Podrás poseer todos los cuerpos… pero nunca ganaras…¨ -incorporándose Bahram V-.
¨No… solo uno…¨ -el gigante cae por las aberturas las cuales se cierran poco a poco-.
Al fondo se escucha a Derion gritar con las fuerzas que le quedaban, mientras que su cuerpo era sujetado con mucha fuerza por las manos de un gigante. Bahram V. se dirige velozmente a ayudarlo mientras contempla como el gigante lo arroja al suelo y con su puño golpea sus piernas, quebrándoselas hasta la altura de la cadera, el panorama se volvió aterrador, mientras que el trataba de dirigirse hacia él, recordando la voz de un pequeño niño solitario sentado en las costas esperando a su Padre.
…..
¨El vendrá…¨ -Hablaba un pequeño niño que se encontraba sentado en costa, mientras que las lágrimas surgían al ver el mar, una suave ventisca secaba las lágrimas del pequeño inconsolado-
-Baharam V. se encontraba atrás de él, contemplándolo, mientras trataba de buscar las palabras correctas para tal pregunta- ¨Pero esa vez fue la primera vez que le mentí a Derion…¨
¨Si Derion… lo hará…¨
…..
Sus ojos lucían angustiantes al ver como Derion trataba de gritar el nombre de Bahram V. para que tratara de salvarlo. El Rey Obscuro entro a la mente de Bahram V. ¨Elije… su surte…¨
-Se detuvo a algunos metros de Derion-. ¨En ambos casos solo espero que la suerte lo beneficie a… el…¨ -Un rayo enorme callo rápidamente al cuerpo de Bahram V. convirtiéndolo en piedra al instante cuando miraba al cielo. Una figura obscura que salía del bosque toco a la escultura y se retiró, esta se partió en muchos pedazos los cuales se convirtieron en polvo-.
-Antes de que Derion fuera tocado por el gigante del bosque surge uno de los Preceptores del Rey Obscuro y lo mata fácilmente perdiéndose en medio de la guerra mientras era observado por el Príncipe Caspian-
…
¨Quizá tal vez debí decirle la verdad… Pero no quería que el perdiera fe… Quien sería capaz de quitarle la ilusión a un niño… por su Padre…¨ -Contemplándose nuevamente una imagen borrosa de un niño sentado en las playas de Calormen mientras que Bahram V. estaba a su espalda-
…..
Mientras que se veía la batalla en la cuarta torre, muchos caídos así como desfallecían iban convirtiéndose en demonios del Rey Obscuro.
En el castillo de la cuarta torre se encontraban los dos hermanos asfixiándose poco a poco- ¨Lucy… Nunca fui buen hermano… cierto…¨ -Sus ojos se entre abrieron mientras su hermana estaba aferrándose a él en medio de todo el humo- ¨Pero tú nunca dejaste de creer en mi…¨ -Se pone de pie rápidamente mientras trataba de encontrar una salida para escapar los dos- ¨Yo te escuche… ese día obscuro… te aferraste a mi… eso es lo que hacen los hermanos… siempre estar juntos…¨
Subieron al techo de la torre para poder descender por las paredes que comenzaban a desprenderse por el fuego, los ojos del joven Edmun que llevaba a sus espaldas a la Dama Lucy algo inconsciente por humo que había entrado a sus pulmones, lucían desesperanzadores al ver como su ejército caía por el interminable ejercito del Rey Obscuro. Al bajar lentamente por la pared cuidando de no pisar una roca en falso se dirigió como pudo hacia el puerto, abriéndose paso por las bestias obscuras, al ver que el Líder atravesaba en medio de la guerra, llego un momento en que al subir este al muelle las bestias obscuras se detuvieron intempestivamente, lo cual produjo que las bestias parlantes y las personas de Narnia, tomaran la oportunidad de matarlos, acabando con la mayoría de ellos.
Pero al poco instante mientras que el ejército empezaba a reagruparse en el puerto, el cielo empezaba a tornarse negro, las nubes obscuras cubrían gran parte del territorio, relámpagos rojos asedian a las nubes, mientras que a lo lejos podía verse gracias a los relámpagos una criatura alada gigantesca que se aproximaba a gran velocidad, podía sentirse gran temor al escuchar sacudir sus alas y como los truenos se escuchaban, algunos rallos rojos la tocaban haciendo el panorama algo difícil de describir.
Las bestias parlantes y los humanos de Narnia empezaban a inquietarse al ver a la criatura, una fuerte ventisca empezó a sentirse al casi aproximarse la criatura alada.
¨Retrocedan las sirenas…¨ -Grito con fuerza Edmund a las sirenas que se encontraban contemplando inmóviles al ser alado- ¨No pierdan tiempo…¨
Rápidamente se movilizaban mientras que el cielo empezaba abrirse haciéndose visible la luz de la luna que podía alumbrar a la enorme criatura.
¨Esto… no es posible…¨ -Contemplaba con una enorme sorpresa Edmund a la criatura al dejarse ver por la luna- ¨Creí que no existían estas criaturas…¨ -Observando que estaba absorbiendo una gran bocanada de aire, el cual podía verse a lo lejos despedía del osico un gran bola de fuego-
¨Corran… Corran… Corran…¨ -Grito con fuerza a las criaturas de Narnia las cuales corrían tan rápido como podían, algunas caían pero trataban de incorporarse rápidamente-
…..
Mientras las demás criaturas se encontraban corriendo por sus vidas aun en el castillo se encontraba encerrado el príncipe Caspian en la una de las torres. El observaba con extrema sorpresa a la criatura que se veía de fondo, los demás seres de Narnia estaban huyendo. ¨Bien… aquí acaba todo… esa criatura acabara con esta torre…¨
….
A la distancia en tan solo segundos mientras Edmund trataba de apresurar alas habitantes de Narnia de una huida pudo distinguir aun a la distancia como descendía algo luminoso a la cabeza de la criatura, corriendo velozmente a donde se encontraba su hermana Lucy. Al tratar de correr en busca de Lucy, observo como cuatro preceptores se acercaban al muelle uno de estos estaba completamente herido con flechas plateadas atravesando los puntos vitales, pero no parecía importarle. ¨El Mayor debió haber luchado contra el…¨-Su rostro mostraba una gran preocupación- ¨Estará bien…¨
Después de seguir dialogando en su mente en busca de su hermana, se escuchó una gran explosión muy cerca de él saliendo muchos de los que corrían alrededor volando por los aires, golpeándose con los árboles y rocas cercanas, muchos de ellos se estaban quemando o morían al instante. El joven Edmund se golpeó severamente con un árbol en las costillas, había perdido por momentos el oído y no podía moverse, se arrastraba en ese instante se escuchó otra fuerte explosión que derribo la cuarta torre.
Su mente estaba invadida de un solo pensamiento ¨El Príncipe Caspian estaba en la torre…¨
Sus ojos lucían aterrados cuando escucho otra tercera explosión muy cerca de donde se encontraba La Dama Lucy. ¨… Lucy…¨ -Se trató de poner de pie sin lograr conseguirlo-
Sin embargo tomo las fuerzas que tenía y se dirigió como pudo a donde se encontraba su hermana, pero una voz que hacia estremecer el corazón le hablo.
¨Edmund… Edmund…¨ -La voz era conocida, de alguna manera la había escuchado antes, así que no era de esperar de que se detuviera de inmediato y camino hacia donde la voz surgía, saliendo a contemplar un panorama aterrador, estaba todo quemado las bestias parlantes y los humanos de Narnia estaban quemados, la torre había quedado destruida por completo, pero al ver con sus ojos a la enorme criatura, simplemente quedo sin palabras-
-Un ser alto con apariencia de humano, descendió de esta criatura, el aura que emanaba era obscura y todo lo que esta tocaba era derretido o evaporado, la sola sensación quemaba- ¨Un dragón… que peculiar forma de llamar la atención…¨
¨Quise lucir humilde… al presentarme ante un Rey…¨ -Caminaba lentamente, pero sus pies no tocaban el suelo, la aura que despedía hacia que este levitara un metro y medio de la tierra-
-Su aura estaba deshaciendo la armadura de Edmund y quemaba su piel- ¨… Yo no soy Rey… Hace mucho tiempo que paso mi tiempo…¨
-Se detuvo de improvisto el ser obscuro al escuchar esto- ¨Eso es verdad… puesto que nunca te has sentido merecedor de ser Rey…¨ ¨… Por qué…¨
-Baja la mirada Edmund- ¨Un Rey no le hace esto a su gente…¨ -Observa a su alrededor todos sus aliados muertos-
-Vuelve a caminar lentamente- ¨Eso es muy cierto… pero no solo les quitaste la vida a tus aliados…¨
-Lo observa mientras, empieza a sentir como la piel era quemada más severamente y sus vestimentas estaban deshaciéndose- ¨…¨
¨Los engañaste… diciéndoles que podían vencer… Eso no hace un Rey… tampoco un hermano…¨ -El joven contemplaba a sus dos hermanos de pie al lado del enorme dragón que custodiaba al ser obscuro- ¨Que se siente perder la fe… y ser parte del olvido…¨
-Sus ojos estaban fijados en sus dos hermanos y de su alrededor- ¨…¨ -Sus ojos podían verse distantes y en momentos perdidos-
¨MIRA LO QUE HAS HECHO…¨ -Su voz se tornó más dura-
-Al escucharlo sintió que en ese momento realmente existiera un motivo por el cual seguir ahí, pero la voz no podía surgir de él, su pensamiento era invadido con recuerdos de aquella Narnia Dorada, los problemas eran mínimos a comparación, sus hermanos estaban felices y unidos- ¨Siempre unidos no es así…¨ -Sus ojos observaban el cielo totalmente obscuro, cerro fuertemente sus ojos mientras que de ellos surgían lágrimas, se dejó caer al suelo esperando que el ser, hiciera con él lo que quisiese-
¨Siempre pensé en toda mi vida… cual serian mis últimas palabras… Y bueno… (Apareciendo una sutil sonrisa que fue borrada al instante) quizás las circunstancias hacen que más piense en eso… Tal vez serian que… Al menos intente ser un buen hermano… y trate de ser un buen prometido para ti… (Recordando en el momento a la Reyna de las Sirenas)…Nunca me sentí un Rey… aunque muchas veces lo intente…
Próximo Capítulo…
La Doblegación del Rey…
