CAPÍTULO XII – Retos finales.

Los resultados de la prueba de mayo favorecieron a Slytherin y la tabla general seguía con Gryffindor a la cabeza, después estaba Hufflepuff, Ravenclaw y finalmente los ganadores de mayo. El primer día de junio se publicaron las instrucciones de la última prueba y las fechas de los exámenes finales. La presión en los estudiantes era total. La última prueba era aparentemente sencilla pero requería de ese último esfuerzo titánico en equipo, ya que debían recolectar máximo en 10 días, diferentes objetos escondidos por todo el Castillo y sólo tenían publicada la pista para dar con el primero, ya que las indicaciones de cada objeto (acertijos mágicos) estaban en el siguiente que encontraran, la casa ganadora sería la que juntara primero los 5 objetos escondidos. Así que sin perder tiempo, desde el primer día los estudiantes se dieron a la tarea de interpretar los acertijos.

La Casa de Hufflepuff llegó a pensar que Ravenclaw podía arrebatarles la oportunidad del gane debido a que todos ellos eran unos cerebritos y seguramente los acertijos serían cosa fácil, así que se concentraron como nunca para evitar que esto sucediera.

- "La naturaleza fiera defiende los tesoros escondidos en sus raíces, pero sólo ahí encontrarán el mapa a la victoria, si utilizan bien la magia sabrán que no hay ataque que no pueda ser neutralizado"…

- Tom, has leído las indicaciones unas 169 veces, no creo que cambien a la 170, lo que necesitamos es ubicar "esa naturaleza fiera" donde seguro hay un mapa o algo así.

- Pues algo "fiero" sólo se me ocurre en el bosque prohibido Greg.

- No creo que McGonagall permita que nos internemos en el bosque, debe ser algo más visible, ¿Qué piensas Tanya?

- Pues yo creo que desde la lectura 3 de la pista estoy convencida que algo fiero con raíces sólo puede ser el Sauce Boxeador, la cosa es encontrar un encantamiento que lo inmovilice, seguro existe un modo de hacerlo, un truco…

- ¡Yo me encargo!... Tengo un par de contactos que seguro saben cómo dejarlo quieto. Voy a los invernaderos, tengo que encontrar al profesor Longbottom y si no doy con él, entonces iré con Hagrid.

- ¡Bien pensado Ted! Y no regreses si no sabes cómo inmovilizar esas ramas.

Ted encontró a Neville en los invernaderos y en efecto su profesor le dijo que el Sauce tenía a cierta altura en su tronco un nudo que lo inmovilizaba si lo oprimían.

- Yo nunca lo he hecho, así que no lo ubico muy bien, pero hay tres personas que lo han hecho varias veces y creo que está de más que te diga sus nombres ¿verdad?

- Pero tengo prisa Neville, debemos hacerlo hoy mismo, no puedo mandarle a Sombra a Harry y sentarme a esperar que regrese con su respuesta. Voy a preguntarle a Hagrid a ver si sabe qué debo hacer. Gracias, tu información ha sido un gran avance.

Pero Ted no llegó a la cabaña del guardabosques, en el camino decidió llamar a Winky para que buscara a Kreacher y lo contactara con Grimmauld Place.

- Kreach necesito que le digas a Harry o a Ginny que para la última prueba tenemos que inmovilizar al Sauce y no sé cuál es el punto exacto.

- Ahora mismo llevo tu mensaje a la ama, seguro ella sabe, regreso enseguida Teddy.

Pasados varios minutos Kreacher regresó a la zona donde Ted lo esperaba. El elfo llevaba un pedazo de pergamino con la letra de Ginny y un dibujo bastante claro.

Flaco: utiliza una piedra, rama, hechizo o lo que consideres para hacer presión justo en el nudo del tronco que aquí te dibujo. Cuando termines lo que sea que vayas a hacer, recuerda que debes regresar el árbol a su estado normal, ¡suerte!

Besos: Ginny.

- Perfecto, vamos Kreacher, acompáñame al Sauce.

Parado a distancia considerable del gran y agresivo árbol, Ted ubicó el punto señalado en el dibujo de Ginny y se preparó para lanzar una piedra con un hechizo Depulso, pero la piedra fue "bateada" por una de las ramas, así que decidió cambiar de táctica y preparó su varita para evocar un hechizo de Disparo de Flechas, confiando en su buena puntería. Esta vez la idea funcionó y el árbol se quedó quieto.

El muchacho se acercó al pie de las gruesas raíces y notó 4 marcas en la tierra, tres montículos mostraban los escudos de Gryffindor, Slytherin y Hufflepuff, el cuarto montículo ya había sido removido. Sin perder tiempo apuntó su varita y exclamó sobre el escudo de su Casa: ¡Defodio!, el montículo de tierra dejó al descubierto un pequeño baúl de madera con la marca del tejón, el chico lo tomó y salió corriendo, pero antes lanzó un Carpe Retractum a la flecha del tronco para zafarla y volver el árbol a su estado agresivo natural. Muy agitado y algo embarrado de tierra llegó junto con Kreacher a su sala común.

- ¡Lo tengo, lo tengo! No sé qué tiene adentro ni sé cómo abrirlo pero tengo el primer objeto, es un baúl. La mala noticia es que Ravenclaw ya había agarrado el suyo.

- ¡Excelente Ted! No hay problema, nos daremos prisa, bien veamos qué contiene… ¡Esteim Aperio!

- Oye Peter, no creo que el baúl esté cerrado sin nadita de magia, ese hechizo abre cosas cerradas sin magia…

- Ehh bueno, era intentar primero lo más básico ¿no?… ¡Alohomora! (la cerradura del baúl se abrió sin mayor problema y los chicos encontraron en su interior un dibujo tipo mapa con una frase al pie del mismo).

- Esto es Hogwarts, son los terrenos, aquí está el Castillo, el bosque, los invernaderos y el huerto, el campo de Quidditch, el lago, el acantilado y la puerta principal, es como un mapa exterior sin mucho detalle.

- Lee lo que dice al borde Peter…

- Cada Casa posee características distintivas que pueden ser representadas por un elemento de Hogwarts, déjense guiar por dicho elemento y den firme el siguiente paso.

- Genial, tenemos que encontrar "algo" en "algún lugar" de todos los terrenos del colegio, tal vez el próximo año hayamos terminado de buscar.

- Sí Tom pero cada lugar tiene más o menos algo que ver con cada Casa, por ejemplo, supongo que cerca del Bosque Prohibido o en el Campo de Quidditch esté algo para Gryffindor o Slytherin, en el lago me late que para Ravenclaw y nosotros…

- ¡Invernaderos o huerto de vegetales!

- Tal vez o quizá en el acantilado, debemos separarnos en tres grupos y buscar en esos tres puntos.

- ¿Y qué estamos buscando Tanya?

- Eso Louis, lo sabremos cuando lo tengamos enfrente, no tenemos tiempo que perder. Dividamos los equipos con igual número de representantes de cada grado para que estén equilibrados y empecemos a buscar, pronto caerá la tarde y por hoy no podremos avanzar más y entre semana los tiempos se nos complicarán, así que ese segundo objeto lo necesitamos hoy mismo.

Los tres equipos estuvieron listos muy rápido y cada uno se dirigió a los puntos designados. En el camino, el equipo donde estaban Ted y Louis se encontró con un grupo de Ravenclaws que también emprendían su excursión a los terrenos del colegio, ahí estaba Victoire.

- ¿Quién te dijo del Sauce?

- Lo dedujimos enseguida, nadie nos dijo.

- Me refiero a quién te dijo cómo inmovilizarlo.

- ¿Olvidas que no eres el único con consejo directo de los héroes de la Gran Batalla? (Victoire sonrió saludando a Kreacher que seguía con los chicos). Supuse que contactarías a tíos Harry y Ginny, así que yo busqué a tía Hermione.

- Pero a mí me llevó tiempo, fui con Neville, luego con Winky, después vino Kreacher que habló con Ginny y…

- Mira Lupin, yo tengo mis métodos y no los voy a discutir contigo, ahora concéntrate en tu segundo objeto, a ver si ahora resultas un poco más rápido (la rubia se dio la vuelta y salió corriendo de tras de sus compañeros).

- ¡Va! Seguro Hagrid la ayudó.

- Es probable Louis, pero ahora eso no importa, vamos que aún no tengo idea qué podemos encontrar entre calabazas enormes y vegetales.

- Sabes Ted, en el libro de Historia de Hogwarts, en la parte que habla de nuestra Casa, dice que una de nuestras características es la paciencia y también dice que la fundadora, Helga Hufflepuff era excelente con encantamientos relacionados con comida y banquetes, ella trajo a los elfos al colegio y les dio buenas condiciones de vida, por eso nuestra Casa está cerca de las cocinas…

- ¿Esa señora Helga era buena con los elfos pequeño Louis? Me hubiera gustado conocerla…

- Louis… ¿De verdad leíste todo eso?... ¡Wow enano, me sorprendes!

- ¿Olvidas que estamos a días de exámenes finales Ted? ¡Tengo que estudiar!

- Bueno y a qué vas con todo ese rollo.

- A que en realidad no creo que el siguiente objeto esté en los invernaderos o el acantilado, piensa, piensa... yo creo que es algo de "comida". Tal vez algo que tenga que ver con un vegetal muy bueno que tarde mucho en crecer y requiera paciencia o cuidados especiales para su cosecha.

- ¡Pequeña sabandija brillante! Ves Kreacher, sí le funciona el cerebro a veces, je, je, vamos a buscar al resto del equipo y alcancemos a los que fueron a los invernaderos para hablar ahí con Neville…

Nuevamente Ted recurrió a Neville, en esta ocasión para preguntarle si en el Huerto de Vegetales se cultivaba algo que fuera muy delicado, especial o difícil de conseguir en otro lugar.

- Sí en realidad después de mucho esfuerzo, logramos desde hace tres años entre Hagrid, la profesora Sprout y yo, la primera cosecha del injerto de un tubérculo que llamamos "Raíz Despejare". Ahora cada verano recolectamos estos hermosos ejemplares que tardan un año en crecer y sólo obtenemos, a lo mucho, una docena de ellos.

- ¿Y qué son exactamente estas cosas profesor?

- Son unas raíces, bueno como una papas pero más parecidas a los "camotes", poseen nutrientes curativos extraordinarios, con ellas se puede elaborar una poción que ayuda a mantener muy perceptiva la actividad cerebral, pero como alimento regeneran la flora intestinal y si se preparan como infusión alivian dolores intensos, son maravillosas.

- Vaya, ahora sabemos que algo así existe, pero ¿para qué demonios queremos una raíz de esas exactamente?

- Pues vamos al huerto y averigüémoslo, muchas gracias por la ayuda profesor, creo que vamos a cosechar uno de sus "camotes".

Con las últimas indicaciones de Neville, los chicos llamaron al tercer equipo y todos se reunieron en el huerto de vegetales para encontrar las Raíces Despejare. Para su sorpresa el área de cosecha de estos tubérculos era pequeña, de hecho se encontraban en unos "maceteros largos de madera" que tenían un sistema de riego especial, pronto entendieron porque Longbottom mencionó que a lo mucho se obtenía una docena al año. La incógnita era saber qué debían hacer con su hallazgo, pero la respuesta saltó a la vista cuando se acercaron para intentar sacar uno de los tubérculos. En el macetero se encontraba un pergamino no muy grande que llevaba amarrada una pequeña espátula mantequillera de plata con las iniciales de Helga Hufflepuff.

La tarde ya había caído y la luz no era buena, así que los chicos tomaron el pergamino y la espátula y regresaron a su sala común.

- ¡Pero qué complicación! Del mapa al huerto, del huerto a las raíces, de los tubérculos al cuchillito este y además trae indicaciones…

- Pues de eso se trata Sam, son pistas y acertijos, pasos a seguir y ahora si no tienes inconveniente, ¿podrías leer el pergamino?

- ¡Oh sí, el pergamino! Veamos, dice: "Cuando mezclas imaginación, equidad, generosidad y sazón, logras grandes cosas con el corazón", ¡Ahhh! no entiendo bien la rimita esta, lo único que tengo claro es que tiene que ver con comida y tal vez mañana por la noche debamos visitar a los elfos en las cocinas.

- Mira Samy, después de todo sí te funciona algo adentro del cráneo. Justamente eso haremos, pero ahora todos a descansar y mañana iremos por el tercer objeto.

Esa noche Hufflepuff guardó su espátula, Gryffindor una pequeña daga, Ravenclaw una lupa y Slytherin un pequeño relicario, todos con el pergamino que les daba la siguiente pista. Así la noche siguiente unos acudieron a las cocinas, otros a la Sala de Trofeos, un grupo más a la biblioteca y los demás a la Galería de Armaduras. A partir de esa noche el ritmo de cada Casa empezó a variar, los siguientes tres objetos no serían tan fáciles de encontrar como los dos primeros. Hufflepuff averiguó con los elfos que la espátula formaba parte del juego completo de té preferido de la fundadora de la Casa, pero las demás piezas no estaban en la cocina sino en la Dirección, así que unos cuantos chicos fueron a visitar a McGonagall para que los dejara mirar el resto de la vajilla. La estuvieron observando con detenimiento y pudieron leer en la charola de plata donde estaba el resto de las piezas, una leyenda que decía: Las grandes creaciones se hacen con cosas básicas y sencillas… agradecieron el tiempo a McGonagall y regresaron con sus compañeros para pensar en su siguiente paso. Después de mucho deliberar, al día siguiente volvieron a la cocina a buscar entre los trastes comunes y encontraron un pequeño caldero de cobre con las iniciales de la fundadora, en su interior se hallaba la siguiente pista.

Todos los chicos en general tenían que estudiar para los exámenes finales, por lo que cada Casa avanzaba a diferente ritmo y no sabían cuántos objetos habían conseguido los demás. Hufflepuff había tenido que ir a la biblioteca en donde encontraron una probeta, las instrucciones de una poción y otra pista que los llevaba a los baños de los prefectos en el quinto piso. Habían pasado 6 días para encontrar 4 objetos, estaban muy cerca, tenían un baúl, una espátula, un caldero, una probeta, las instrucciones de una poción y en los baños encontraron un mechero y una botellita. Ahora les resultaba obvio que tenían que preparar la poción y tenían todos los requerimientos, ya que la medida de los ingredientes era la espátula, tenían con qué hacerla, dónde vaciarla y de hecho, requería estar una noche en reposo en un recipiente de madera… el baúl. No tenían idea de lo que iban a preparar, pero sabían que debían investigar y hacerlo para llegar con la poción y el resto de los objetos con la profesora Sprout, antes que los demás lo hicieran con los jefes de sus respectivas Casas. Así que al día siguiente se dedicaron a juntar los ingredientes de la poción por todo el colegio, desde algunas plantas, cosas de la cocina, activadores que Madame Pomfrey les dio de la enfermería, etc. Prepararon la poción y la dejaron reposar en el baúl, llegado el octavo día se presentaron ante Pomona Sprout.

- ¡Aquí están los 5 objetos y la poción profesora!

- ¡Muy bien mis muchachos! ¿Me pueden decir qué poción traen ahí?

- Bueno, no estamos muy seguros pero mientras unos la preparaban los demás estuvimos investigando y…

- ¿Y bien Sara?

- Creemos que es la poción conocida como Constancia y Paciencia, sus ingredientes son plantas y activadores básicos, fáciles de encontrar, tienen cualidades relajantes, algunos agudizan los sentidos, destensan los músculos, otros te mantienen despierto, en general sus efectos dejan a quien la bebe en un estado de alerta pero sin ansiedad y con mucho auto control, ideal para situaciones en las que uno debe saber esperar o repetir algún procedimiento varias veces hasta que salga bien.

- ¡Estoy orgullosa de ustedes mis muchachos! ¡Muchas felicidades! Daré la señal de la última prueba resuelta con éxito.

Hufflepuff ganó la última prueba, seguidos por Ravenclaw, Gryffindor y Slytherin. Recibieron sus puntos, sus regalos y celebraron hasta el amanecer, pero ahora tocaba el turno a concentrarse en las dos inevitables semanas de exámenes y al final del curso se enterarían qué Casa había resultado triunfadora.

Un par de días antes del banquete de fin de ciclo escolar, Tom Davis despertó con actitud muy seria y antes de ir a desayunar se acercó a Ted.

- Voy a hablar con ella.

- ¿Qué? ¿De qué me hablas Tom?

- Con Monse, voy a hablar hoy con ella.

- ¡Oh! ¿Y qué se supone que vas a decirle?

- Voy a pedirle que sea mi novia…

- ¿En serio? ¡Wow!... Oye pero, ya terminamos las clases, es decir, se lo pides ahora y se dejan de ver dos meses, no es muy adecuado ¿no?

- Es que esa es la idea, le digo y tiene dos meses para relajarse, pensarlo, escribirnos, extrañarnos y bueno, puedo verla en vacaciones, tal vez me conteste antes de regresar a clases en septiembre.

- Mmm… pues si crees que es lo más indicado… ¡Cuenta conmigo! Yo te apoyo, ¿necesitas algo?

- ¡Qué reces por mi! Y que después de desayunar te lleves a Vicky y a Niccole por otro lado, para que yo pueda entrar en acción.

- ¡Hecho, yo me llevo a las otras dos! Vamos matador, necesitas comer algo para tener fuerzas, je, je.

Y tal como lo acordaron, al terminar el desayuno los chicos se acercaron a la mesa de Ravenclaw, Ted se dirigió a Vicky y a Niccole directamente mientras Tom le pedía a Monse que lo acompañara a los jardines.

- Chicas, ustedes dos hoy son las afortunadas acreedoras de un paseo por el lago conmigo, o si lo prefieren puedo llevarlas a visitar a Buckbeak.

- ¿Y qué te hace pensar que queremos recibir tan grande honor?

- Que no tienen nada mejor qué hacer y dado que soy adorable, puedo entretenerlas un rato.

- Eso no lo dudo Ted, pero yo voy a fallarles esta vez, quedé en revisar unas cosas en la biblioteca con Gregor.

- Ah y desde cuándo tan estudiosa después de los exámenes y a dos días de terminar el ciclo escolar Niccole…

- No seas indiscreto Ted Lupin… tú vete a la biblioteca amiga, yo iré con Ted a ver a Bucky. Vamos y podemos aprovechar para despedirnos de Hagrid.

Los chicos llegaron a la cabaña de Hagrid y estuvieron un rato platicando y comiendo galletas con el guardabosques, luego dieron un paseo por los terrenos cercanos al bosque y al lago con el hipógrifo y se detuvieron a descansar bajo un árbol mientras la criatura se entretenía persiguiendo algunas aves.

- ¿Y qué has sabido del viaje a Canadá?

- La verdad no mucho, entre el Quidditch, las pruebas y los exámenes a penas y he mandado unas cuantas líneas a la familia y eso para que no me ahorquen como la última vez que dejé de escribirles. Pero ya nos enteraremos cuando lleguemos a casa, seguro Ginny lo tiene todo preparado.

- ¿Y qué dice tu abuela?

- No tiene inconveniente porque pasaré todo julio con ella y fines de agosto.

- ¿Entonces se irían en agosto?

- Creo que ese es el plan, un par de semanas para celebrar el cumpleaños de Ginny… ¿vas a pedirme flores esta vez?

- No creas que se me ha olvidado ese detalle Ted, fue genial, en serio. Pero no, creo que ahora voy a pedirte chocolates, je, je.

- ¿Quién entiende a las mujeres? Se quejan que siempre se les regala flores o chocolates pero es lo que siempre piden.

- Está bien, olvida los chocolates, tráeme una hoja de Maple, pero una hoja bonita, original, ya veremos qué se te ocurre.

- Mmm… ¡Vale! Sabes Vicky, después de todo me hace feliz que este año no lo hayamos terminado como el año pasado, ¿recuerdas?

- ¿Qué si recuerdo que queríamos matarnos el uno al otro? Sí claro que lo recuerdo, no sé qué nos pasó Ted, pero yo también estoy más tranquila de haber superado eso.

- No quiero que vuelva a ocurrir, no va conmigo estar peleado contigo, no me agrada.

- A mí tampoco, perdóname todas las cosas feas que te dije, en realidad no las sentía, sólo lo hacía para enfadarte.

- Lo sé, no te preocupes, ya está olvidado.

Ted besó tiernamente la frente de la rubia y la rodeó con su brazo, acurrucándola sobre su pecho, ambos se quedaron en silencio observando a Buckbeack y sintiendo la brisa, sin hablar, sincronizando el ritmo de sus respiraciones, sin saber si pasaban minutos u horas, sin querer moverse de aquel árbol. Él sólo quería abrazarla y decirle todo lo que sentía, ella justamente era eso lo que más deseaba escuchar, pero ninguno de los dos dijo nada y el silencio se rompió con el irremediable regreso al Castillo.

- Vamos Vicky, es hora de comer, regresemos a Bucky y vayamos a averiguar cómo le ha ido a mi amigo Tom con Monse.

- ¡Es verdad, se me había olvidado que ese par hoy viven un día intenso!

- Sigo pensando que es rara la decisión de Tom de pedirle a Monse que sea su novia justo ahora que salimos de vacaciones, pero ojalá todo vaya bien con ellos, creo que están hechos el uno para el otro y aquellos que se quieren bien merecen estar juntos.

- Seguro que sí, ya verás que sabrán hacer las cosas, así debe ser con todos los que se quieren, nada debería interponerse entre sus corazones.

- Sí bueno, pero a veces no es tan simple, hay situaciones que complican las cosas.

- ¿Lo dices por tu relación con Nataly?

- Pues sí y no, verás con Naty las cosas están bien, creo que nos dimos cuenta a tiempo que nuestra amistad era más importante y aunque la ruptura me dolió bastante, hoy nos llevamos muy bien.

- ¿Entonces por qué dices que sí y no?

- Ah porque bueno, conozco otro caso complicado en donde él está enamorado pero no está seguro de ser correspondido y cree que ella no se atreve a quererlo porque tal vez la chica piensa que no es correcto hacerlo.

- ¿Y por qué no sería correcto?

- En realidad no hay una razón válida para que no lo sea, creo que "mi amigo" tiene que fajarse los pantalones y hablar con ella, pero necesita encontrar el momento ideal.

- Pues ojalá que lo encuentre pronto, tal vez ella también esté esperando ese momento.

- Tal vez, yo espero que así sea.

Tom y Monse llegaron al acuerdo de tomarse una semana antes de volver a verse, ambos vivían en Londres, así que su siguiente encuentro sería en un café muggle cercano a la casa de la chica. En el fondo ambos sabían que eso era un simple formalismo porque los dos estaban ansiosos por disfrutar intensamente el inicio de su noviazgo en esas vacaciones de verano, lejos de la escuela y los amigos, aprovechando al máximo dos meses para estar juntos y conocerse mejor.

La otra buena nueva para Hufflepuff fue que lograron arrebatar la Copa de las Casas a Gryffindor por una diferencia de tan sólo 100 puntos. Hacía 4 años que no ganaban el Campeonato de Quidditch y 5 desde la última vez que se habían llevado la Copa de las Casas. Los chicos estaban muy contentos porque sus esfuerzos este año habían sido titánicos y finalmente lograron ambas victorias. La profesora Pomona Sprout esa noche cantó desde piezas de ópera, flamenco, boleros, hasta algo de mariachi.

A la mañana siguiente, esperando la hora de dirigirse al Expreso, Ted estaba apoyado sobre su baúl ya cerrado dándole vueltas en la cabeza a lo que había aprendido con el resultado de la Copa de las Casas… puedes hacer tu mejor esfuerzo, puedes dar más de lo que sueles dar y al final la diferencia puede ser mínima, casi imperceptible, tan pequeña que pareciera que no valió la pena, pero esa pequeñez es la diferencia que te distingue como un ganador. Así que no importaba que al final la diferencia fueran 100 puntos… o un detalle, un suspiro, una mirada o un roce, tenía que dar su mejor esfuerzo y lograr esa pequeña diferencia que lo haría merecedor de "otra Victoria", que lo haría ganar la felicidad de tener a su lado a la chica de la que estaba enamorado.