En la actualidad
Nabiki Tendo se consideraba una persona audaz y perspicaz, no había cosa de la que no se enterara, por lo general conseguía su objetivo en tan solo cuestión de horas, pero en estos momentos se encontraba debatiéndose en una extraña mescla de frustraciones, la familia Saotome-Tendo le habían encargado personalmente hacerse cargo del "problema de comunicación" de los herederos de ambas familias, habían aceptado forzosamente que sus hijos no se casarían entre si, pero les molestaba sobremanera no saber absolutamente nada de sus supuestas parejas, claro ella como siempre se había ofrecido a hacer el "trabajito" por una módica cantidad, pero a estas alturas, se había convertido en un reto personal, después de lo sucedido el día anterior y su fracaso, no había podido dormir bien, tenía que resolver este misterio cuanto antes. Había hecho unas llamadas, cobrado algunos favores, todo para poder obtener lo que quería, esos molestos documentos que se habían convertido en su peor pesadilla, un extraño apellido rondaba su cabeza "Williams" , estaba segura que era extranjero, lo había oído en alguna parte, ¿pero quién estaría tan interesado para ocultar información de Ranma?, no, no tenía sentido, ¿Qué tan importante sería lo que se ocultaba para darle semejante dolor de cabeza?
Entro a su oficina, su trabajo de espionaje había fallado, pero le consolaba saber que al menos ahora si averiguaría algo, se sentó en su cómoda silla, quito todos los papeles que había sobre el escritorio, coloco el sobre que le habían entregado hace una hora y saco su contenido.
-¿Pero qué demonios significa esto? – estaba confundida y molesta, no se esperaba aquello – esto no puede ser posible, es el colmo no pueden hacer nada bien.
Se apresuró a revisar el resto de los documentos y encontró lo mismo, una partida de matrimonio de Ranma Saotome, pero no mencionaba el nombre ni la edad de su conyugue, un recibo del Hospital general a nombre del mismo, fichas de depósito a una cuenta bancaria, un registro de los vuelos realizados por el joven en los últimos tres años todos con un mismo destino, incluso encontró en los registros un vuelo de Nueva York a los Ángeles en las mismas fechas en que ella estuvo con Akane, pero nada era concreto, tomo el teléfono decidió que esos datos no eran suficientes, estaba más confundida que antes.
- Como crees que voy a saber lo que necesito con esto –demando fríamente a su interlocutor – esto no sirve de nada, necesito nombres.
-No te los puedo dar, quien no quiere que sepas nada ha estado haciendo movimientos desde que empezaste a investigar, es todo lo que he obtenido.
- Dime de donde se supone que viene el sabotaje – pregunto molesta
-Del extranjero en los Ángeles – se sorprendió al oír la confirmación del investigador
- Aquí no veo relacionado nada acerca de Williams – su voz era fría y claramente se observaba el fastidio que estaba experimentando frente a la situación
- Debieras revisar los documentos que solicitaste de Akane Tendo , es la única que ha tenido relación con Williams, la vida de tu hermana ha sido de lo más aburrida, de Saotome no pude encontrar nada mas, lo único extraño es un expediente médico con ese apellido en el White Memorial Medical Center en los Angeles pero que no se relacionó directamente con ninguno de los dos, todavia lo estoy rastreando, al parecer es el mismo del Hospital General de Tokio solo que fue tranferido hace dos meses, me esta dando trabajo localizar su paradero porque al parecer fue movido nuevamente, no se a donde, pero te aseguro que por la mañana tendre la respuesta, por otro lado esta tal Williams ha sido un dolor de cabeza para mi contacto en los Ángeles, creo que sabe más de lo que dice, tengo la sospecha que esta detras de todo.
- Así que una mujer, averigualo – ordeno y colgó el teléfono, se dispuso revisar la información sobre Akane, en efecto solo había datos acerca de su estadía en los Ángeles, su residencia en un departamento compartido, su mudanza con Sharon Williams, efectivamente había documentos que mostraban su actual situación civil como casada, pero no había nada más, ni nombre ni una partida que demuestre dicho situación - ¿Me pregunto qué relación tiene Sharon Williams con Ranma?, vaya Akane, en que estas metida.
Salió de su oficina y se dirigió a la de Ranma, como siempre ignoro a la secretaria del joven y entro bruscamente, el susodicho se encontraba revisando algo en su portátil, cuando oyó a su cuñada entrar levanto la vista y suspiro, dejo lo que estaba haciendo.
-¿Qué no sabes tocar? – Pregunto molesto -¿Me puedes decir que rayos quieres ahora?
- Que genio – dijo con malicia, se acercó al escritorio y se sentó observándolo fijamente – has sabido ocultar muy bien tu paradero todos estos años, en serio te has logrado burlarte de mí.
- No sé de qué hablas, no crees que demasiado trabajo te está desquiciando – cruzo los brazos al frente sin dejar de mirar fijamente a su cuñada – en serio, creo que deberías tomarte unas vacaciones.
-No me quieras tomar el pelo Saotome – se incorporó en la silla y le entregó el sobre, Ranma lo tomo y extrajo su contenido, reviso rápidamente los papeles y frunció el ceño.
- ¿Me estuviste investigando?
- ¿Sabe Akane tu relación con Sharon Williams? – el ni se inmuto, la veía seriamente sin apartar la mirada de ella.
- ¿Qué tiene que ver tu hermana en esto?
- Todos los registros de los vuelos que has tomado, son desde Tokio y las ciudades donde has competido, y todos tus destinos han sido a San francisco, San diego y unos cuantos a los Ángeles.
- ¿A dónde quieres llegar Nabiki? – pregunto con fastidio.
- Si la memoria no me falla Sahron Williams es la amiga de Akane, y hasta donde se tu amiguita ha estado saboteando todas mis investigaciones y curiosamente estuviste en los Ángeles al mismo tiempo que yo, la pregunta es ¿sabe Akane algo acerca de esto? – le pregunto mientras lo miraba suspicazmente, estaba segura que casi había dado en el blanco.
-¿Por qué no se lo preguntas tú?, no creo que mi vida personal sea incumbencia de los Tendo, lo que yo haga o deje de hacer no es asunto tuyo – le dijo con seriedad, ella no se esperaba esa respuesta por parte del joven, decidió que lo mejor sería ir a conseguir ese expediente personalmente, tenía un plan y no podían negarse, después de todo ella era su representante.
-Está bien tu ganas por ahora, pero voy a descubrirlo Ranma y se que todo se relaciona con el expediente médico de la Señora Saotome, la pregunta es ¿a cual señora Saotome? – Salió de la oficina dejando a un pensativo Ranma, él se sobo la frente, estaba empezando a cansarse de la situación.
- Lo que me faltaba, justo cuando Uchan decide volver, a este paso no creo que pasemos de mañana.- susurro para sí mismo, sabía que aunque Akane no quisiera ya no tenían opción, eso lo había sabido en el momento en que piso su oficina esa mañana y no dejo de recibir llamada de su padre acosándolo sobre su "chica italiana" – todos son unos entrometidos.
Mientras tanto a veinte minutos de ahí, Akane caminaba de un lado a otro como león enjaulado por toda la sala, en realidad detestaba ese lugar, no le agradaban para nada los hospitales, sabía que tenía ir a una revisión, Ranma le había hecho una cita para la tarde, quería que tuviera tiempo de relajarse un poco antes de poder ir, pero aun así, le costó un poco de trabajo poder llegar a ese lugar que la ponía de los nervios, había llegado más temprano de lo esperado, no era su idea pasar demasiado tiempo en ese lugar, pero gracias a Nabiki no le había quedado opción, su hermana desde el incidente del día anterior estaba más alerta, los acosaba más seguido, por lo que Ranma no pudo acompañarla, Nabiki estaba tan segura de que ella tenía algo que ver en el "sabotaje" que le habían hecho y quería descubrirlo, por lo que durante toda la mañana no la dejo en paz, en cuanto recibió la llamada de Sharon decidió salir de la empresa y tratar de relajarse como su amiga le había indicado, pero lamentablemente, Nabiki la había seguido, necesito dar varias vueltas por la ciudad hasta que la despisto cuando por fin se metió a aquel hospital en el que se supone debería estar dentro de dos horas, ahora tenía que esperar, no podía arriesgarse a encontrarse con su hermana y la descubriera.
-Con la suerte que tengo – murmuro para sí misma – estoy segura que me encontraría más pronto de lo que me imagino. Sin embargo no me agradan nada los hospitales, sino salgo de aquí me voy a volver loca.
- ¿Tendo? - escucho una voz masculina detrás de ella, por lo que se giró para ver a quien la había llamado, le resulto tan familiar, lo vio acercarse a ella, era un joven de cabello negro, mucho más alto que ella, de ascendencia china, aunque sus facciones eran mucho más maduras a ella le pareció bastante familiar, por lo que lo observo por algunos minutos, llevaba un uniforme de enfermero por lo que ella lo miro con curiosidad.
-¿Mouse? – pregunto algo insegura, el joven tan solo sonrío – ¿en verdad ere tú?
-Hola Tendo, veo que no me has olvidado.
-Wow, mírate, es increíble por poco no te reconozco, te cortaste el pelo y tus lentes - comento con una sonrisa, le alegraba ver a alguien conocido, en el pasado siempre le había agradado el chico y le molestaba ver como este era tratado por Shampoo.
-Sí, el empleo lo requiere y decidí que lo mejor sería lentes de contacto – comento con una sonrisa – pero dime que te trae por aquí, en verdad es una sorpresa verte de nuevo, pensé que estabas en el extranjero.
- Si volví apenas hace unos días, y tengo una cita en dos horas con la doctora Maeda.
-Vaya eso es increíble, pensé que ya no volverías después de lo que paso – comento con algo de tristeza, por lo que ella sonrió.
- No te preocupes, tenía que superarlo, pero debo reconocer que haber vuelto me ha traído dolorosos recuerdos y esta r aquí no me ayuda, pero cuéntame que haces aquí y vestido así.
-Estoy haciendo mis prácticas en enfermería, después de lo que paso aquel día, decidí que lo mejor que podía hacer era algo en lo que pudiera ayudar a la gente, me hubiera gustado haber podido hacer algo por ti – comento con culpa en la voz.
-No Mouse, lo que sucedió no fue culpa de nadie, no podían hacer nada, sin embargo me ayudaste mucho, si no fuera por ti yo habría muerto, fuiste uno de los que me ayudo demasiado.
- Lo sé, pero no puedo evitar sentirme responsable, debí haberla detenido cuando supe lo que haría.
-Nadie lo sabía Mouse – ella sonreía a pesar de que esa conversación no le gustaba – de todas formas ya lo supere, he tenido mucha ayuda durante todos estos años, no te preocupes, todo está bien, te agradezco todo lo que hiciste por mí en su momento.
-Me alegra saber que estas bien, espero que todo salga bien, la doctora Maeda es excelente – dijo antes de despedirse de ella, lo miro irse por los pasillo y tomar el ascensor, le había resultado agradable volver a encontrárselo, le era extraño verlo con un corte de pelo, sin las enormes gafas que usaba y principalmente sin su antigua indumentaria china, parecía un chico de lo más normal, se sintió más relajada.
-Sharon tiene razón, debo relajarme – decidió que lo mejor sería sentarse y tranquilizarse, se reclino un poco en el pequeño sofá y cerro brevemente los ojos, no le duro mucho tiempo el gusto, su móvil comenzó a sonar, abrió los ojos y busco el molesto aparato.
-Dime amor – era Ranma, no le extraño puesto que él había querido acompañarla, así que pensó que solamente estaba preocupado o ansioso.
- ¿Has hablado con Sharon? – pregunto al otro lado de la línea, se oía realmente preocupado
- En la mañana – le extraño un poco la pregunta de su esposo- ¿Por qué lo preguntas?
-Nabiki lo sabe - fue la unica respuesta del joven - no del todo pero lo sabe, hablare con Uchan, no creo que podamos evitar más estoy no estoy dispuesto a permitir que suceda de nuevo, necesitamos estar preparados, pasare por ti en una hora y lo hablamos.
- De acuerdo – contesto antes de colgar – lo que me faltaba – pensó cerrando nuevamente los ojos.
