Capítulo 12
Skin miro por la ventana que iba del piso al techo del decimotercer piso del hotel Hyatt Regency, desde donde se veían millones de luces a lo largo de la bahía de san francisco. Una extraña mezcla de ira y emociones distantes llegaban a su mente, como le ocurría frecuentemente cada vez que venía a Estados Unidos, una mezcla de ira y tristeza que lo dejaba vacío. Asia y Europa eran de algún modo diferentes. Él había visto muchas ciudades llena de excesos, comenzando con la ciudad de Riad, la cual en muchas formas permitía más desproporciones que todas las demás juntas. Si la princesa se conocía por algo, era por gastar mucho dinero. No, se trataba de la riqueza con que contaba la costa de San francisco lo que molestaba a Skin.
Lo que de verdad le molestaba era la ilimitada libertad de todos los ciudadanos de disfrutar todas las riquezas. En ninguna parte de mundo tantos individuos tenían tanto como aquí. En la mayoría de los países los ricos pagaban el precio de la libertad personal con regulaciones. Pero aquí las personas disfrutaban de riquezas inmensas y de libertad sin precedentes. La combinación hacia que este país fuera único entre las naciones. Los Crown podrían acusarlo de apartarse de los mandamientos del profeta y consentir con los infieles en tal declaración, y en algunas formas tendrían razón.
Por desgracia, solo unos cuantos entendían de verdad que Arabia estaría frente a la extinción política si no se adaptaba al mundo cambiante. Felizmente el actual rey Ashraf era uno de esos pocos.
Skin se volvió de la ventana y tomo un whisky y un dulce. Sentaba bien estar en un lugar donde no violaba ninguna regla mientras hacia lo que de verdad le agradaba. Se apuró el licor y lo tragó. Al lado del maletín sobre la cama había una browning hi-power negra de nueve milímetros. Su contacto le había entregado la pistola una hora antes con algunos otros artículos que solicito. Otro beneficio de la libertad. Había llegado seis horas antes, y supo que la hija del Conde huyo de Berkeley. No había sido fácil poner en orden los detalles de lo sucedido en la universidad. Evidentemente, dos hombres se hicieron pasar por él y un asociado de la embajada, e intentaron llevársela. Esto significaba que alguien más la quería como el rey, y sabía que él estaba en camino para llevársela.
Según sus pensamientos, solo había una razón para que algún hombre asesino hiciera todo lo posible por atrapar a Road. La necesitaban para sacar provecho. Solo había una manera de beneficiarse de ella, y era a través del matrimonio. La mezcla de líneas de sangre.
Alguien por extraña razón buscaba la lealtad del Conde milenario. Lo cual significaba que querían el poder sobre el rey. ¿Pero quién? ¿Quién se había enterado de su viaje y del paradero de ella? ¿No sería irónico que el destino del reino lo decida una mujer en vez de un hombre? Por supuesto, una sola bala en la cabeza de ella y decidiría todo. El agudo sonido del teléfono del hotel irrumpió los pensamientos de Skin, y levantó el auricular.
–Sí.
–Buenas noches, Skin.
–General. Será mejor para mí llamarlo al celular. Me he encargado de la seguridad. Cada seis horas, como lo pidió el rey.
–Por supuesto.
Skin hizo una pausa. Su primera llamada al país había sido directamente al rey y director de inteligencia. Si no podían confiar en él, no podía confiar en nadie.
–Ella escapo con un americano…Allen Walker, un Estudiante. –informó Skin.
–Así que las autoridades nos colaboran.
–Localmente, sí. Tengo una reunión programada mañana por la tarde con el Departamento de Estado en los Ángeles. Mientras, la policía local está buscando el auto. Creemos que se dirige al sur. Recibimos varias quejas de otros conductores. Es evidente que el tipo cree que participa en una carrera de autos.
– ¿No lo creen todos los estadounidenses? –preguntó riendo el general.
Skin no le vio gracia, en la declaración.
–Según la policía, mañana tendrán el auto. Con un poco de suerte volare de regreso a Riad mañana por la noche.
–Bueno. Entonces este asunto puede ser sencillo.
–Quizás. Ella se las arreglo para escapar de dos hombres que intentaron atraparla.
Se hizo una pausa.
– ¿Les seguirá usted la pista?
–Tengo un auto y un rastreador de policía. La libertad tiene sus ventajas, general. Volveré a llamar en seis horas.
Skin colgó el teléfono, recogió el portafolio, por puro hábito inspecciono el cuarto y salió por el garaje.
–Esos idiotas fueron tus hombres–acuso el Sr. Mikk en una línea telefónica protegida–. ¿Y ahora le ayuda un americano?
Tikky se inclino en su silla y no dijo nada.
–El hecho de que Skin mismo haya ido significa que el rey esta sospechando algo.
–El rey siempre sospecha algo. Sus días están contados y él lo sabe.
Silencio.
– ¿Quién es el Americano? –pregunto el Sr. Mikk.
–Allen Walker–contesto Tikky, cambiando de oído–. Un estudiante nacido en otro país. Eso es todo lo que saben mis hombres antes de salir del lugar. Claro la policía apareció con un poco de violencia.
–Eso fue por Skin. Por ahora trabaja con las autoridades.
Tikky suspiro sin hacer ruido. Al final, hombres como su padre dependen de hombres como él. ¿Verdad? De asesinos y tipos que cumplen la ley. La verdadera fuerza se ejerce por la espada. Hasta el profeta lo sabía.
El Sr. Mikk respiro profundamente.
–Tendrás que casarte con ella allá si puedes–consideró–. Con Skin involucrado, traerla de regreso será un problema. Y si no coopera, entonces debes silenciarla.
– ¿Asesinarla?
–No podemos permitir que hable al mundo. El general llamo hace diez minutos–informo El Sr. Mikk– .Skin lo llamo. Ya identificaron el auto del americano y esperan tener a Road en custodia mañana temprano. Ella se dirige al sur.
– ¿No hay dudas con respecto a la lealtad del general?
–No.
– ¿Cada cuanto tiempo lo llamara Skin?
–Cada seis horas. Sabremos lo mismo que el antes que el rey lo sepa.
–Llamare a Nueva York; si ha habido un cambio. Hare los ajustes necesarios –aviso Tikky e hizo una pausa–. Mientras debes preparar al Conde para lo peor. Necesitamos su lealtad así asesinen a su hija.
– ¿Me estás diciendo que hacer? –contesto enojado el Sr. Mikk.
Tikky colgó y termino la llamada.
Bueno chicos les entrego el capitulo 12 espero les agrade, es cierto es un poco aburrido quizás, pero pues poco a poco la trama mejora. Y gracias a todos mis visitantes a pesar que no comenten, espero que sigan leyendo XD
