Capítulo XII
Preocupación
Después del colegio Kiba la había acompañada hasta su casa y se había marchado rápidamente porque tenía un compromiso con su madre
"Te llamaré en la noche" le había prometido el castaño antes de irse.
Ino sabía que no podría quedarse dormida hasta que tuviera alguna noticia de su novio, pero las horas pasaban y el cansancio se hizo presente alrededor de las cuatro de la mañana, quedando dormida con su celular en la mano.
A la mañana siguiente como era probable Ino se quedó dormida y por un segundo casi llega atrasada, por lo que sus amigos la miraron extrañados cuando la vieron ingresar con la respiración agitada a la sala de clases.
El profesor de educación física pasó la lista rápidamente y le indicó a los alumnos que se fueran a cambiar de uniforme. Ya en el gimnasio el profesor ordenó que formaran cuatro equipos: dos de hombres y dos de mujeres para realizar un mini campeonato de basketball. Primero de enfrentarían los equipos del mismo género y la final se realizaría entre los ganadores de los primeros partidos, es decir el ganador de las mujeres contra el ganador de los hombres. El partido entre los dos quipos de varones fue fácilmente ganado por el equipo liderado por Sasuke en el cual también estaban Naruto y Kiba con una diferencia de 30-10. Por otra parte, el quipo liderado por Ino y en el que también jugaba Hinata, pues Sakura aún no podía mover su muñeca lastimada, tuvo un partido muy reñido, pero finalmente lograron la victoria con una diferencia de 3 puntos.
La clase finalizó con el sonido de la campana y rápidamente todos los alumnos se dirigieron a los camarines para ducharse y cambiarse de ropa, Sasuke y Kiba fueron los primero es terminar de cambiarse, por lo que decidieron esperar en la salida del gimnasio al resto del grupo. Después de unos diez minutos Sakura, Hinata y Naruto salieron de los camarines y se encontraron con los chicos.
-¿E Ino? ¿Dónde está?-le preguntó Kiba, preocupado porque tenía la sensación de que tendría problemas con la Yamanaka.
-Sigue en los camarines, está tratando de arreglar un poco su aspecto-le respondió la Haruno con una sonrisa traviesa mientras se acercaba a Sasuke y le tomaba la mano.
-Vamos a comer algo, me muero de hambre-sugirió Naruto.
-Yo esperaré a Ino asique vayan a comer, luego los alcanzamos-les dijo el castaño.
Los chicos se fueron y Kiba se quedó ahí, esperando a su novia que tras varios minutos hizo su aparición con un rostro molesto pues al parecer no había podido desaparecer las marcas de sus ojeras.
-¿Kiba, qué haces aquí?-le preguntó sorprendida la ojiazul al llegar frente a él.
-Te estoy esperando porque eres mi novia-le respondió el castaño. "Cómo me pone nervioso esta mujer".
-Gracias por la consideración, pero no era necesario-le dijo molesta la chica mientras comenzaba a caminar hacia la cafetería.
-Ino, espera-le dijo el castaño a la vez que la tomaba del brazo para evitar que se marchara.
-¿Qué quieres, Kiba?-el tono en la voz de Ino denotaba un toque de frialdad.
-Disculparme-
-¿Por qué? ¿Acaso será porque prometiste llamar y no lo hiciste?-le acusó la chica.
-Lo siento de verdad, sé que te lo prometí, pero no tuve tiempo-
-Ni para un mensaje, Kiba, solo necesitaba saber cómo estabas-
-Ino si hubiera podido lo hubiera hecho, pero el almuerzo de negocios continuó con un partido de golf y después una cena en la que mi mamá se encargó de que todos estuvieran pendientes de mí y de verdad que lo único que quería era hablar contigo, Ino, por favor no te enojes-
-Kiba-lo regañó la rubia-No estoy enojada y no podría estarlo por ese motivo, solo estaba muy preocupada por ti y quiero que lo entiendas, amor-
-Lo siento mucho de verdad, te prometo que no volverá a pasar-le dijo el chico con una sonrisa al descubrir que su novia no estaba molesta con él.
-Pero estas ojeras son por tu culpa y no te perdono por eso, me dormí a las cuatro de la mañana-se quejó de forma infantil la ojiazul, actitud que enterneció al castaño, quien la abrazó y la besó posteriormente en la frente.
-Por un momento pensé que estabas realmente molesta y que te perdería, actué como un tonto- le comentó Kiba mientras caminaban tomados de la mano hacia la cafetería.
-Lo sé, pero así te quiero, amor-ante esta frase pronunciaba por la rubia, Kiba detuvo su caminar abruptamente causando que la chica se golpeara con su hombro- Kiba Inuzuka, la próxima vez que te detengas de esta forma te juro que te daré una paliza que te llevará directamente al hospital-lo amenazó la Yamanaka pues el golpe había sido duro.
-Lo siento, pero la culpa fue tuya, me sorprendiste-le respondió el chico antes de darle un corto beso en los labios-También te quiero, Ino-
La chica se abrazó a su cuello coquetamente y lo obligó a acercarse nuevamente a sus labios, juntándolos en un beso suave y cálido.
Dentro de la cafetería cuatro chicos conversaban amenamente, Hinata los había invitado a la inauguración de su departamento el viernes por la noche a lo que todos los chicos confirmaron su asistencia incluyendo Kiba e Ino que acababan de llegar junto al grupo. El timbre que finalizaba el recreo se escuchó por todo el establecimiento, obligando a todos los estudiantes a volver a sus respectivas salas.
-¡Qué horror tener que volver a clases tan pronto!- se quejaba Ino mientras entraban a la sala.
-No exageres, Ino que por lo feliz que estás te aseguro que aprovechaste muy bien el tiempo junto a Kiba-le comentó Sakura a la vez que un notorio sonrojo apareciera en las mejillas de la Yamanaka.
El profesor Kakashi Hatake entró a la sala cuando quedaba un poco más de media hora de clases con la excusa de que se había perdido por los pasillos al salir de la sala de profesores a dar un paseo por el establecimiento. De forma rápida se eligió a un presidente de curso que resultó ser Sakura por tercer año consecutivo, Sasuke como vicepresidente, una chica de anteojos como tesorera y un chico demasiado motivado como secretario. Comenzaron a lanzar ideas con respecto a un paseo de curso de fin de años y cuando Sakura discutía con una chica sobre el paseo el profesor les pidió que volvieran todos a su lugar.
-Hyuuga, Yamanaka, acérquense por favor-
-¿Ocurre algo, profesor?-le preguntó tímidamente la ojiperla.
-No chicas, lo que ocurre es que como son las chicas nuevas me gustaría saber si tienen algún tipo de talento-
-¿Talento? Sí, me gusta tocar la guitarra y cantar-le dijo Ino con una radiante sonrisa.
-Yo… también…canto-
-Excelente, tienen diez minutos para preparar una canción y presentarla al curso-
-¡¿Qué?-
-¿Prefiere hacerlo frente a todo el colegio, señorita Hyuuga?-
-No, profesor, no se preocupe. Hinata y yo estaremos listas en diez minutos-le aseguró la rubia a la vez que empujaba a Hinata hacia la puerta y lograban finalmente salir de la sala.
Los diez minutos pasaron rápidamente para Hinata cuando entraron a la sala bajo la atenta mirada de todos sus compañeros, Ino traía una guitarra que se la prestó un chico que salía de la sala de música y al cual acababa de conocer. Por otra parte, Hinata estaba a punto de desmayarse a causa de los nervios que le causaba la sola idea de cantar frente a sus compañeros, acto que no pasó desapercibido para Naruto.
La Hyuuga salió de la sala seguida por el Uzumaki, quien la encontró en frente de sus casilleros arrodillada en el piso.
-No puedo, no puedo, no puedo-se decía a sí misma la chica.
-Claro que sí puedes, tienes una voz maravillosa, Hinata. Todo saldrá bien-le aseguró el chico.
-Pero…tengo miedo, nunca he cantado en público-
-Yo estoy aquí para cuidarte y si quieres puedes cantarme solamente a mí, olvídate de que hay más personas dentro de esa sala y solo mírame, yo te apoyaré-le dijo el ojiazul antes de besar dulcemente su frente y entrar a la sala.
La peliazul observó la puerta por unos segundos, se acercó a ella y tomó el pomo de la puerta, los nervios eran imposibles de desaparecer, tenía miedo, pero Naruto estaba ahí para apoyarla. ¿Qué hacer? ¿Enfrentar su miedo junto al rubio o salir huyendo como muchas veces ya lo había hecho? Se sonrió así misma, a pesar de que no podía verse, ya había tomado una decisión.
