-por cierto me llamo Gabriel-me dijo con una sonrisa, mientras volvía a retomar el libro-si sobrevives, siéntete libre de contarme tus dudas-
-claro, no tengo pensado morir- le dije mientras me paraba del suelo, y me sacudí el trasero, quitándome el poco polvo que tenia, mientras tomaba rumbo hacia con Esteban, alejándome del autobús y del chico castaño de no más de 17 años.
Al llegar con Esteban pude ver a una multitud de cómo veinte personas, de las cuales la mayoría estaban al rededor de Estaban discutiendo y los otros pocos estaban limpiando y revisando sus armas, se veían muy molestas y asustadas, me sentía un poco frustrado al no saber muy bien en qué situación estaba.
-cálmense, solo es una vuelta-dijo Esteban, mientras ponía su mano derecha en su bolsillo.
-¡Estás loco, apenas volvimos de ahí y ya nos quieres mandar otra vez!-le dijo uno de los tantos que habían en la multitud.
-¡Y quien te dio el derecho de ser el líder!-dijo otro
Al oír esto, Esteban de un rápido movimiento saco su revolver y le apunto al que anteriormente había hablado.
- yo, al ser el más capacitado-le dijo mientras le apretaba al gatillo, haciendo que de la pistola saliera un gran estruendo acompañado de una pequeña nube de humo, la bala le había dado en la frente provocando que por la nuca le saliera sangre con pedazos de cráneo, el sujeto instantáneamente cayó al suelo.
-alguien más, que quiera discutir el tema del liderazgo-dijo mientras se le formaba una gran sonrisa, la cual provoco un gran terror en los demás y en mi-muy bien, que bueno que son de rápido entendimiento, ahora explicare brevemente que tiene que hacer, lo primera y lo más importante es buscar comida, y lo segundo buscar sobrevivientes, entendieron-
-si-respondieron al unisonó los aterrados hombres.
-que bien, ahora prepárense salen en diez minutos-volvió a hablar Esteban- ha y por cierto su líder ahí afuera será Leonel-
Al irse Esteban, los hombres a mí alrededor empezaron a maldecir y refunfuñar mientras sacaban sus pistolas y verificaban las municiones, yo no necesitaba ver mi pistola ni la munición, ya que solo tenía un cargador.
Pude ver como un chico un poco más grande que yo, se hacía paso entre los hombres para llegar hasta mí, al estar delante mío, me barrió con la vista para chasquear la lengua y fruncir el seño.
-tan mal estamos-dijo con enojo- cuántos años tienes-
-quince-le dije mientras lo investigaba con la vista, vestía una camisa negra de mangas cortas y un pantalón azul desgastado al igual que su camisa, tenía el cabello café y su tés era blanco.
-muy chico, almenas sabes cómo se usa una pistola- me dijo mientras sacaba un revolver.
-…no-le conteste honestamente, la verdad era la primera que tenia y que me pertenecía una, hacía tiempo había visto una en el dulce reino pero la dulce princesa no me había dejado tocarla, ya que por el tiempo se iba a hacer pedazos por lo vieja que era.
-arhh-chasqueo la lengua mientras se tocaba la barbilla-saca tu pistola-
-¿para qué?-le dije mientras me llevaba la mano al bolsillo y sacaba el arma.
-te voy a dar unos consejos-me dijo mientras se tocaba la barbilla -siempre gurda tu pistola en lujares de fácil acceso y siempre asegúrate de que tenga balas, cuando mates a alguien toma las cosas más importantes de su cadáver como pueden ser las balas y las mismas pistolas o provisiones, nunca de los nucas te quedes en el mismo lugar, siempre debes de estar en movimiento y la más importante nunca tengas piedad de un enemigo, entendiste-
-si- le dije inseguro, tarde un poco en procesar todo lo que me había dicho, ¿cómo que matar?, no solo íbamos por alimentos y supervivientes, algo no cuadraba-como que…-
Antes de que pudiera terminar me oración, una vos madura se hiso presento, opacando a la mía y haciendo que el chico no me escuchara, el cual puso toda su atención en donde provenía la voz, abrigándome a mí a voltear hacia donde provenían la voz.
-para los que son nuevos me presento, mi nombre es Gabriel, voy a ser el líder ahí afuera-dijo fuertemente un hombre de cómo cuarenta años de cabello café y un poco musculo para que todos lo escucháramos, mientras se hacía paso entre la multitud para quedar hasta delante de todos- lo que vamos hacer es muy sencillo, recolectar toda la comida que sea posible y encontrar superviviente fácil no?, ahora todas arránquense la manga de su camisa, esto es para reconocernos entre nosotros, disparen a cualquier que no tenga esta característica entendieron-
-si-gritamos todo al unisonó, mientras proseguíamos a seguir sus órdenes
-ahora todos síganme y les recomiendo que no se separen del grupo, ya que no regresaremos por nadie-grito Gabriel mientras levantaba su mano y le daba una señal a los chicos que cuidaban la entrada del edificio, estos rápidamente abrieron las dos grandes puertas de metal de color azul, dejando a la vista la calle, la cual estaba completamente sola y llena de basura en las orillas de las banquetas, un gran miedo y ansias se empezaron hacer presentes en mi cuerpo.
-¡RAPIDO SALGAN!- grito Gabriel, mientras empezaba a correr hacia la calle.
Todos rápidamente empezamos a correr hacia la calle, al pasar por la salida, oí el rechinar de las puertas, rápidamente voltee hacia atrás para ver como las puertas se cerraban lentamente para finalmente cerrarse haciendo un gran sonido, parecido al chocar del metal.
El miedo se empezó apoderad de mi, haciéndome voltear a todos lados en busca de esos asquerosos seres, después de unos segundos de búsqueda voltee hacia mis compañeros los cuales estaban igual o peor que yo.
Después de unos minutos se empezaron a escuchar pisadas en todo el lugar, saque nerviosamente mi revolver y lo apunte hacia donde creía que iba a salir el causante de las pisadas al igual que los demás, al pasar el tiempo las pisadas se empezaron a multiplicar, escuchándose cada vez más fuerte y claras, pude deducir que no era uno el que la provocaba sino docenas, y de repente se pudieron escuchar varios gritos, seguido de varios estruendos.
-!idiotas no gasten balas, todos a la azotea de la casa de adelante¡-grito Leonel, mientras empezaba a correr a la susodicha, matando a cualquier infectado que se le atravesaba con su revólver, al estar unos metros de la puerta le disparo a la perrilla, y con una patada abrió la puerta, entrando en esta a los pocos minutos.
Los estruendos no dejaron de sonar, sin importar la orden de Leonel, voltee a todos lados inseguro, no sabía qué hacer, si unirme a la pelea o huir como lo ordenaba Leonel, sin previo aviso sentí un gran jalón en mi camisa, en un rápido movimiento le apunte con mi revolver a la cosa que lo estaba provocando para ver que era el tipo que anteriormente me estaba dando consejos.
-no te quedes, quieto sígueme-me grito, mientras me soltaba la camisa y empezaba a correr en dirección a la casa, en la cual anteriormente se había metido Gabriel, sin perder tiempo empecé a correr a la par con él, antes de llegar a la casa lo deje adelantarse un poco, ya que la puerta era muy angosta para que los dos cupiéramos, al entrar a la casa pude ver lo pequeña que era, sin darme tiempo de ver los detalles, subí por las escaleras, las cuales me guiaron al segundo piso, y haciendo lo mismo subí al tercer piso, donde había una puerta totalmente destrozada la cual guiaba a la azotea, podía oír unos apresurados y torpes pasos atrás de mi, haciéndome que me apurada en salir, no sabía si eran del grupo o infectados y no quería averiguarlo, al estar afuera pude ver a Leonel y a los demás en la azotea de la otra casa, la cual estaba delante mio.
-salta-me grito Leonel, mientras agitaba sus manos para que le pusiera atención.
Al mirar la diferencia que había entre las azoteas, mi cuerpo se congelo, como demonios habían llegado hasta allá, la diferencia era tremenda, sin duda alguna no llegaría ni a la mitad, volví a posar mi mirada a Leonel y a los demás para ver cómo me hacían señales, tarde un poco en comprender, rápidamente me di la vuelta para encontrarme con un infectado, tenía toda la cara horriblemente desfigurada, de lo que padecía ser su nariz salían grandes cantidades de vapor al igual que de su boca, movía de un lado a otros sus ojos los cuales más de una vez me miraron directamente, abrió su boca de tal manera que padecía que no tenia mandíbula y de esta salió un gran grito, de un momento a otro empezó a correr a una gran velocidad hacia mí, por el deducido espacio, no tardo mucho en llegar, al estar lo suficientemente cerca de mi saque rápidamente mi espada sangre de demonio y de un rápido movimiento le corte el cuello, mientras me hacía a un lado, dejando que el cuerpo y la cabeza ya separada cayeran de la azotea, mire nuevamente la diferencia que había entre las azoteas mientras guardaba mi espada, a mis espaldas pude escuchar las pisadas de los demás infectados que subían torpemente las escaleras, retrocedí de la orilla, mientras tomaba una gran bocanada de aire, se me hacia mala idea pero no habían más opciones, aun con el aire en los pulmones empecé a correr hacia Leonel y los demás, cuando llegue a la orilla salte con todas mis fuerzas, pude sentir como el aire chocaba con mi cuerpo, provocando que mi gorro se moviera de un lado a otro junto al poco cabello que se asomaba por debajo del gorro, como era de esperarse no alcance llegar a la otra azotea, a escasos centímetros de esta, empecé a caer, cerré los ojos esperando el contundente golpe que previamente iba a recibir, mas lo que recibí fue una cálida sensación acompañada de un tirón, seguido de un agudo dolor en mi nariz y frente que me obligo a abrir los ojos, delante de mí había una pared de ladrillos con la cual posiblemente me había estrellado, baje mi mirada al no sentir nada debajo de mis pies para darme cuenta que estaba suspendido en el aire, a lo que me llevo a levantar mi mirada para ver como Leonel me tomaba del brazo y evitaba que callera, pude ver como otras manos empezaban a tomarme del mismo brazo que Leonel y me subían lentamente.
-prepárense para irnos en dos minutos-dijo Leonel, mientras soltaba un suspiro de cansancio-y aléjense de la puerta, no tardaran mucho en entrar-
Voltee hacia abajo al escuchar algunos disparos, quedando totalmente destrozado, estaba repleto de infectados pero eso no era lo perturbador, si no que todavía seguían luchando algunos hombres, los cuales estaban en un gran apretó, los infectados cada vez lograban acercárseles mas y mas a los sujetos, los cuales trataban de matarlos, algo imposible ya que cada vez que mataban a uno salían dos más, y sucedió lo inevitable uno de los zombis había podido llegar a uno de los hombres, el cual asustado trato de matarlo dejando de dispararle a los demás, causando que estos pudieran acercarse lo demasiado a este como para darle una mordida, rápidamente los demás zombis se le amontonaron y empezaron a devorarlo, al igual que este los demás tuvieran la misma suerte.
Un terrible sentimiento de culpa se empezó a hacer presente, todo había sido mi culpa si tan solo me hubiera quedado con ellos, tal vez no hubiera terminado así, o tal vez…hubiera terminado como ellos.
-no pienses mucho en ello, al cabo después de todo terminaron así por no obedecer las órdenes de Leonel-me dijo el hombre que anteriormente me había dado consejos, mientras me daba un golpe en el hombre-todos hubiéramos terminado igual que ellos, si nos hubiéramos quedado ahí abajo-
-sí, pero…es tan complicado, ¿por qué? debieron de morir-le dije mientras apretaba los puños, me sentía tan impotente.
-…no lo sé…pero gracias a ellos, pudimos salvarnos..., creo que es la ley de ellos o nosotros ¿no lo crees?-
-no…no se-le dije mientras lo pensaba mas afondo, no lo podía comprender, era tan complicado, ¿no había otra manera?, solo sirvieron como carnada, pero… ¿por qué no podían salvarse ellos también? o acaso la salvación solo es para unos pocos-arggg-era tan frustrante no tener respuestas.
-vámonos-grito Leonel, mientras saltaba al tejado de la otra casa, la cual por ser de dos pisos no había tanta diferencia de altura y de lejanía, haciendo que fuera fácil saltar a esta sin mucho esfuerzo, rápidamente todos seguimos sus órdenes, al pasar unos cuantos tejados, los gritos de los infectados se empezaron a deducir, junto a mi culpa y mis preguntas.
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Hola amigos lectores, como están? bien, mal jejjeejej como quedo el capi?, bien, mal, malísimo, si quieren pueden dejar un rewiars (no sé cómo se escribe).
Bueno hasta el siguiente capi.
