Hola pues aquí les traigo un nuevo capitulo, ya que la inspiración llega hay que aprovechar... MUCHAS GRACIAS POR DEJAR SUS COMENTARIOS, pensé que ya no les gustaba mi historia... pero veo que si... asi que me animaron muchísimo, perdonen el no responder sus comentarios... pero los leo y me hacen muy feliz... les traigo un capitulo que amé escribirlo todo telenovelesco... :P espero les agrade, hice cambios a lo que habia pensado antes pero la santa inspiración me obligó... gracias por leerme, este link es para que se unan a mi pagina de esta pareja se los agradeceré mucho :D

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...

Mientras caminaban hacia la entrada del edificio principal del infierno europeo, veían la falsa sonrisa que los recibía a pocos metros de ellos,

-No me siento bien... Decía en un susurro un palidecido Hakutaku sosteniendo la mano de su demonio que lo miraba seriamente.

-Si ibas a enfermarte te hubieras quedado... Aclaraba el demonio con fingida frialdad pero la verdad era que le preocupaba el estado de su amante,

-¡Que cruel! Exclamaba el chino con resentimiento mientras caminaban lentamente hacia la entrada.

-¿Qué tienes? Preguntaba el demonio con seriedad sintiendo como sudaba frio su amante.

-No sé... me siento mal... creo que el viaje me dio mareo... Respondía entrecerrando los ojos Hakutaku, conteniendo el mareo, el demonio preocupado lo sujetaba y ya estaban frente a quien los esperaba.

-Buenas tardes... es un gusto que vengan a visitarnos... Hablaba con amabilidad Beelzebub junto con una de sus ayudantes, pero notó el deteriorado estado del chino que acompañaba al demonio.

-¿se siente bien? Preguntaba el demonio mosca con algo de preocupación.

-No la verdad, no... Solo necesito agua para tomar una medicina que traje, estaré bien. Respondió Hakutaku tratando de no desvanecerse, no quería avergonzar a Hoozuki, que preocupado lo sostenía para que no cayera.

-Buenas tardes, disculpe la molestia, Saludaba Hoozuki que no le importaba los protocolos ahora le preocupaba su bestia divina, que pálido lo miraba de reojo y trataba de sonreír, entonces lo tomó entre sus brazos cargándolo lo llevaba hasta una habitación.

-Oh no se preocupen, sigamos... Les indicaba el camino Beelzebub, entonces notó como la mirada fría del demonio que siempre mantenía, se llenaba de preocupación, mientras Hakutaku lo abrazaba, de algún modo aun en medio de su malestar se sentía feliz de estar entre los brazos de su amado demonio. Llegaron a la habitación que se les había designado, Hoozuki lo recostó en la cama y le dio una medicina con agua, mientras Beelzebub veía la escena sentía envidia pues su mujer nunca se preocupaba por el aun cuando está enfermo, y ver la forma devota en que el frio demonio cuidaba a su amante era admirable y envidiable, las sirvientas entraban el modesto equipaje interrumpiendo los pensamientos de su jefe, que reaccionando salía de la habitación con disimulo.

-Espero que se mejore su amigo... Decía Beelzabub quien había permanecido fuera de la habitación por varios minutos, cuando vio que el demonio salía.

-¡Que molestia! Si hubiera sabido que se enfermaría lo hubiera dejado en el avión. Hablaba con fingida frialdad el demonio, al pie de la puerta, Hakutaku que descansaba en la cama lo escuchó claramente.

-Te estoy escuchando… idiota…! Gritaba Hakutaku con enojo desde la cama.

-Ya está mejor… vamos a su oficina. Dijo el demonio cerrando la puerta dejando en reposo a su amante, los dos se disponían a caminar hacia la oficina.

-No sea tan malo... además es su pareja ¿Verdad? Hablaba el demonio mosca con una sonrisa al escuchar el tono despreocupado del demonio hacia su pareja aun cuando minutos atrás estaba muy preocupado por él.

-¿Para qué lo duda? Usted hizo comentarios de nosotros en su blog personal. Aclaraba el demonio con seriedad mirándolo fijamente.

-Oh si... bueno, creí que sería incomodo enfrentarlo directamente, me alegra que haya encontrado a alguien con quien compartir su vida, Dijo algo nervioso Beelzebub al verse descubierto, no es que haya emitido malos comentarios sobre ellos pero era un tema reservado en el infierno. Llegaron a la oficina donde empezaron la reunión de coordinar algunos asuntos de esa visita de Hoozuki. Pasaron largo rato allí, hasta que casi oscurecía, entonces se despidieron hasta la cena, el demonio de prisa fue a la habitación encontrándose aun Hakutaku recién bañado, pues su cabello estaba humedecido.

-¿Te sientes bien? Preguntaba el demonio revisándole el rostro con algo de rudeza.

-Sí ya estoy bien, solo fue el viaje… Respondía sonrojado el chino a pesar del trato tosco no podía negar que se sentía bien el hecho de que su demonio se preocupara por él.

-Que débil eres… Si te sientes mal deberíamos ir a un médico. Hablaba Hoozuki buscando su ropa limpia para ir a darse un baño.

-Te preocupas por mi… eres tan adorable cuando te lo propones… Exclamaba emocionado Hakutaku abrazándolo por la espalda.

-Cállate… solo es mi responsabilidad cuidarte, no quiero que piensen que te asesine o algo así. Conteniendo el impulso de empujarlo, Hoozuki lo apartaba sutilmente por ahora no lo maltrataría de forma dura, por su salud.

-Tal vez esté esperando… Le susurraba con timidez Hakutaku al oído del demonio cuando no se despegaba de su espalda.

-¿Esperando? ¿Esperando qué? Cuestionaba molesto y confundido el demonio, dando media vuelta lo veía para que le diera una explicación.

-Un bebé… pues que más… Dijo con una sonrisa Hakutaku, enredando sus brazos al cuello del demonio que se quedó sorprendido ante esa respuesta.

-¿No hablas en serio?…. Exclamó con enojo el demonio soltándose de ese agarre, entonces Hakutaku se sintió mal ante esa reacción disimulando se echó a reír.

-Es broma… no puedo tenerlos… Entre risas decía el chino dando la espalda al demonio para que no viera su rostro molesto.

-Más te vale… Sentenció el demonio con firmeza y seriedad, Hakutaku con una pequeña sonrisa pensaba en la posibilidad de ello, pues en ocasiones anteriores había sido testigo del embarazo de bestias mitológicas como el, claro que no eran embarazados por demonios sino entre ellos, se quedó en silencio pensando en eso y en las duras palabras del demonio.

-Tenemos una cena con Beelzebub y su esposa. Dijo el demonio con seriedad disponiéndose a entrar al baño interrumpiendo el pensamiento de su amante que lo veía alejarse.

-Hoozuki… Le llamaba el chino con algo de tristeza en su mirada.

-¿Qué? Cuestionó el demonio deteniendo su paso, para voltear a verlo.

-Nada… Respondió Hakutaku con una sonrisa, como olvidando lo que diría.

-Estás más extraño de lo normal… ¿Te sientes bien? Puedo suspender la cena. Dijo con extrañeza el demonio mientras veía a su amante acercarse.

-Estoy bien… Dame un beso y ya… Pedía el chino con una sonrisa, no podía negar que amaba a ese demonio, a pesar de su mal carácter, y en el fondo sabía que si se diera la oportunidad de tener a su hijo, le haría muy feliz, serian felices ambos con su descendencia.

-Eres un idiota… Decía el demonio sintiendo como los tibios labios de su amante se acercaban para besarlo, sin más opción unieron sus labios en un tierno de beso de amor, a los segundos se separaron, Hoozuki fue a tomar su baño, mientras su amante preparaba un té para tomar antes de la cena, luego de varios minutos en un comedor privado y pequeño se veían a dos parejas, en un lado dos hombres de hermosas facciones, en el otro lado un demonio de forma mosca junto a una hermosa mujer demonio.

-Es difícil acostumbrarse vivir con alguien más… dímelo a mí… Conversaba animadamente la mujer con una sonrisa después de haber cenado y todos bebían vino.

-Sí, fue complicado pero nos acoplamos muy bien… Dijo traviesamente Hakutaku con una sonrisa de complicidad mirando a su demonio que serio bebía de su copa.

-Ohhhh…. Qué bueno que alguien disfrute aquí la vida de casado. Exclamaba la mujer emocionada pues la coquetería del chino era evidente con su amante que pretendía ignorarlo, ella miraba a su marido y se decepcionaba con disimulo.

-Nunca pensé que ustedes estarían juntos, me quedé en shock cuando me enteré… Aclaraba la mujer mirando animada a la pareja frente a ella, su marido los miraba y notaba que no tenían nada del otro del mundo entre ellos, pero los envidiaba de alguna forma.

-Él era de quien me hablabas esa vez…. Es irónico porque fuiste tú Hoozuki san quien me presentó a Hakutaku san… Hablaba la mujer al ver la sonrisa traviesa de Hakutaku que se fue borrando cuando escuchaba aquella aclaración de ese entonces cuando la conoció.

-Ahhhh así que hablabas de mi…. Habló Hoozuki con tono sarcástico y burlón al ver la ligera incomodidad de su pareja.

-Claro que no, era de una chica que tenía entonces… Refutaba con molestia Hakutaku desviando la mirada.

-Es raro porque ahora que lo veo, lo que decías encaja con Hoozuki san. Aclaraba la mujer recordando aquella conversación, y los detalles del chino que le conversaba en ese entonces.

-No digas más, por favor… Dijo avergonzado Hakutaku al verse descubierto, Hoozuki se le burlaba pellizcando sus mejillas, Beelzebub callado miraba la escena, verlos actuar asi le llenaba de celos pues su mujer lo ignoraba, sabía que si estaba ahí cenando con él era por las visitas, el teléfono de la mujer sonó y contestando, se alejaba, mientras Hakutaku y Hoozuki seguían molestándose pero inevitablemente se coqueataban, avivando la llama del amor.

-Voy al baño… con permiso… dijo un poco molesto Beelzebub, sabía que sería difícil llevar a cabo su plan, pero debía intentarlo. Ahora era precipitado, además tendría dos días a la pareja a su disposición. A la mañana siguiente, Hoozuki llegaba retrasado a la oficina de su colega del infierno europeo.

-Buenos días… Lamento la demora, es que el idiota ese apagó mi alarma y no sonó… Se disculpaba el demonio frente a Beel zebub, quien sabía que si se había quedado dormido era por otro motivo pues en la noche cuando el pasaba por su habitación escuchaba los ruidos placenteros de la pareja en el tenue crujir de la cama, tenían una vida amorosa plena algo que el anhelaba.

-No hay problema, también acabo de llegar… Hoy iremos a inspeccionar estos lugares estaremos ocupados hasta la tarde. ¿Llevará a Hakutaku san? Decía con ocultas intenciones el demonio mosca.

-No, dijo que iría a recorrer las tiendas de aquí para buscar otras medicinas…. Respondía el demonio con seriedad.

-Bueno mi querida esposa puede acompañarle. Si no le molesta… Proponía Beelzabub, Hoozuki lo pensó pero asintió de inmediato no quería que pensara que era un demonio celoso y posesivo, aunque si lo fuera en realidad.

-Creo que estará bien… Dijo Hoozuki sabía que antes Hakutaku era un mujeriego pero como ya lo habían aclarado era la forma de ocultar su sentir al demonio, así que no veía algo de malo que salieran juntos, de cierta forma el confiaba en su amante. Asi arreglaron algunas cosas y a la entrada del edificio se veía un cambio de parejas.

-Ten un buen recorrido… Decía Hakutaku con su sonrisa, mientras su demonio se disponía a abordar un transporte junto a Beelzebub. Pero se detuvo cuando sintió un pequeño beso en su mejilla por parte del chino, un gesto dulce que avergonzó a ambos, Hoozuki lo miró mal y se metió de prisa al auto, pero de adentro se despedía con la mano de su amante que sonrió dulcemente.

-Beel…. Le llamaba Lilly a su marido quien emocionado pensaba también recibir un beso de despedida como lo hizo la otra pareja.

-¿Si? Preguntó con una sonrisa ilusionada.

-Dame dinero, no tengo… Hablaba la mujer estirando la mano para recibir alguna tarjeta de crédito, el demonio mosca solo suspiró resignado y le dio una y se subió al carro también, alejándose los funcionarios de gobierno, la mujer y Hakutaku sonrieron entre si y se disponían a salir también al centro del infierno. El trabajo de Hoozuki parecía un poco más complicado de lo que había pensado casi no veía a Hakutaku, excepto para dormir juntos por las noches, por el día su amante andaba con la hermosa y coqueta mujer, que nuevamente estaba ilusionada con el chino, y el plan de Beel zebub parecía florecer, pues conocía muy bien a su mujer.

Era la última tarde que pasarían en el infierno y Hoozuki tenía una conferencia, así que el chino se sentía bien con Lilly pues conversaban de muchas cosas, él no tenía intenciones románticas pero ella sí, era un reto personal tener entre sus brazos a un hombre que amaba a otro hombre, tal vez podía hacerlo cambiar de opinión.

-¿Te sientes bien Hakutaku kun? Preguntaba la mujer al ver como su acompañante palidecía, y no era la primera que le daban esas molestias en los dos días que habían pasado juntos.

-Solo necesito descansar… y tomar esto… Decía el chino sentándose en un banco cercano, sacando de su bolsillo la medicina que le hacía sentir mejor, la mujer astutamente le quitaba el frasco pequeño para ayudarlo.

-¿Estas enfermo? Cuestionaba la mujer con preocupación dándole una de las dos pastillas que no era la que Hakutaku tenía que tomar.

-No lo sé… Dijo en su confusión el chino, tomando un par de pastillas, ahora esperaría que le hicieran efecto.

-Hoozuki… llamaba Hakutaku quien se comenzaba a confundir la realidad en su entorno no entendía que pasaba… la mujer lo tomaba del brazo levantándolo lo llevaba a su transporte para regresar a casa.

- Hoozuki… Tú no eres Hoozuki… Decía confundido Hakutaku cuando sentía como lo recostaban en una cama.

-Deja de llamarlo… Te haré sentir bien… Susurraba sugerente la mujer al oído del chino que confundido, veía todo borroso parecía un sueño, sintió como la mujer se colocaba sobre él al parecer estaba semidesnuda, pero aun asi no le excitaba pues su cuerpo solo reaccionaba al demonio.

-Déjame… No hagas esto… Suplicaba Hakutaku que no podía moverse, sintiendo como la mujer lo besaba al cuello con delicia.

-No, tú me gustas, y cuando algo me gusta, lo tengo… Decía encaprichada la mujer siguiendo en su intento de seducirlo.

- Quiero a Hoozuki, no a ti… hablaba ya molesto Hakutaku, el no solía molestarse pero ahora si valía su enojo. La mujer sonrió haciendo caso omiso se disponía a quitarle la ropa a Hakutaku, que avergonzado y enojado casi lloraba de frustración de no poder moverse.

-Déjame… estoy esperando un hijo… Gritaba Hakutaku con unas lágrimas en sus ojos ante esa declaración, la mujer rio fuertemente pero vio como el chino seguía sollozando y comenzó a dudar.

-Eso es imposible… Se iba apagando la risa de la mujer pues la mirada seria de Hakutaku parecía seria, se quitó de sobre él, tocando su vientre sintió que estaba un poco abultado, podía ser cierto.

-Yo quería que él lo supiera primero… Maldita… Exclamaba con enojo Hakutaku que había planeado decirle a su amado en esa noche pues ya lo había confirmado.

-Lo siento… Decía apenada la mujer, aunque era confuso parecía ser cierto, trataba de ayudarlo a levantarse cuando se escuchó un ruido, y era la puerta abriéndose de par en par.

-¿Qué significa esto? Dijo con decepción y enojo Hoozuki viendo la escena, la mujer semidesnuda en la misma cama con Hakutaku que también estaba con su ropa desarreglada sentado al pie de la cama y parecía ebrio, todo daba a indicar que habían estado juntos, el demonio lo miró con odio profundo, el chino aun con su vista borrosa la notó, y le dolió aquella mirada, cuando se disponía a explicarle el demonio ya se había marchado, Beelzebub se hacia el ofendido y sorprendido pero con una sonrisa imperceptible se sentía satisfecho, acercándose a su mujer la halaba.

-Hoozuki… no te vayas… Dijo Hakutaku cuando caía en la cama perdiendo la consciencia.

gracias por leer- ¿que les pareció? espero haya sido de su agrado... :D esperare ansiosa sus valiosas opiniones, feliz inicio de semana :D besos :* denle like a mi pagina gracias :D

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