Hola!
Volví a tardarme...¡pero no tanto!...A quien engaño.
¡13 páginas! Nunca había escrito tanto, no que yo recuerde...
Ojalá lo disfruten y les agradesco todos los reviews.
Saludos y se les agradecería un review ya que, como saben, es alimento de la autora.
Es increíble como inspiran, así que opinen y coman sus verduras :D!
o-o-o-o
...Como las hojas...
...By: Hanna.sama
Aclaraciones:
-Hola (diálogo)
Hola (narración)
Hola (pensamientos)
Hola (algo que desee destacar)
o-o-o-o (cambio de escena)
El Flash back lo anunciaré previamente en negritas.
Los personaje (al menos los principales) tienen 16 años.
Capítulo 11
...Piscina, ascensor...
-¡¿QUÉ DEMONIOS HACES AQUÍ?!
-Vaya, tanto tiempo- el chico sonrió burlesco.
-¿S-se conocen?- Sakura entendía cada vez menos la situación, además, aún no había salido del primer shock.
-¡¡Es el imbécil que provocó mi dulce semana de horas extras!!- bufó más que molesto el rubio. -Tu nombre era...Gay, ¿no?
-Soy Sai, me alegra volverte a ver- le dio unas palmaditas en la cabeza a Naruto. -este lugar se pone cada vez mejor- exclamó, mientras le entregaba el jugo a Sakura, dedicándole un sonrisa. -Nos vemos.
-¡¡Ahógate!!- se despidió Naruto, esperando que así fuera. -Vamos Sakura-ch...- observó el rostro de la chica. -¿Tienes fiebre?
-Y-yo...¡¡No molestes!!- agarró la lata y la apretó salvajemente para que el jugo llegara más rápido a su garganta. Una vez vacía, la botó con fuerza y corrió hacia la piscina, sin percatarse de que el pequeño aluminio había caído sobre la cabeza de su compañero.
-¡¡Auch, ttebayo!!
o-o-o-o
-¡Pensé que no ibas a llegar, frentona!- Ino le lanzó un gran chorro de agua a la ojiverde, haciendo que cayera de lleno en la piscina. -¡Ja, que torpe eres!
-Si, muy graciosa- Sakura estaba molesta, y las bromas de su amiga no ayudaban.
-Mmm, Sakura...
-¿Qué pasa?
-¿Qué estabas haciendo?
-Fui por un jugo, ¿no te suena?
-Tu rostro no miente- sonrió mientras apretaba las mejillas de su amiga.
-¡Auch!- apartó las manos de Ino para luego hundirle la cabeza en el agua. -¡No estés jugando, cerdita!
o-o-o-o
-¿No vas a volver al agua?- preguntó algo incomodo Shino al ver como Naruto llegaba empapado y dando grandes pasos hacia ellos, mojándolos por consecuencia.
-¡Ya no!
-¿Ya te orinaste en el agua o qué?- preguntó Sasuke con toda la intención de molestarlo.
-¡¡No es eso!!- se sentó en una de las sillas vacías y se cruzó de brazos. -¿Ven a ese tipo?- apuntó a Sai, quien entraba inocentemente al baño.
-Si, ¿y?- Neji no le encontró nada extraño a aquel joven.
-¡¡Es un peligro, tenemos que ser cuidadosos con él, ttebayo!!
-¿Ehh?- Shikamaru, quien se había quedado dormido, despertó ante el escándalo y observó también a Sai. Frunció un poco el ceño. -Ese tipo...
Lo había visto antes, pero...
¿dónde?
-Mendokusai...- prefirió olvidarlo y no pensar...por el momento.
-¡¡Digo que hay que mantenerlo vigilado, ttebayo!!
-Ya me voy- Shino se levantó y tomó sus cosas. Ya había tenido suficiente con tanta gente a su alrededor.
-Igual- anunció Sasuke, seguido por Neji, Kiba y un alterado Naruto.
o-o-o-o
Los primeros signos del atardecer hicieron acto de presencia, enfriando el agua.
-Será mejor irnos- Ino se levantó y corrió a cobijarse bajo su toalla. Luego Tenten y Hinata la imitaron.
-Ya voy...oh no- Sakura se quedó helada.
-¿Qué ocurre, frentona?
-Ehh...creo que me quedaré un rato más
-Como quieras
La pelirrosa vio como sus amigas se alejaban, no así el resto de la gente.
-¡Maldita sea, donde puede estar!- la chica se sumergió un par de veces, pero tras no encontrar lo que buscaba, optó por refugiarse en una esquina de la piscina.
Había perdido la parte alta del bikini y el agua se helaba a cada minuto.
Realmente incómodo.
o-o-o-o
-¡Miren esto!- Tenten llamó a sus amigas luego de ver un tríptico que mostraba todas las maravillas del hotel. -¡Tienen aguas termales de verdad, ¿quieren venir?!
-Suena genial, pero supe que cada baño tiene miles de jabones aromáticos- Ino ya tenía todo listo para una sesión de relajación en la tina, solo ella y las burbujas.
-Bueno, creo que somos solo tu y yo, Hinata
-L-lo siento, pero estoy un poco mareada, quizás luego- necesitaba "tranquilizar su mente" ya que, aunque quiso, no pudo dejar de sentir la presencia de Kiba en todo el día.
-Je, entiendo- sonrió. -¡Nos vemos en la cena!
-S-seguro..- subió a su habitación mientras su amiga tomaba el otro camino.
o-o-o-o
A pesar de que el agua estaba practicante congelada, sentía suficiente calor como para quedarse allí un par de horas más. El hecho de estar semi desnuda fue desplazado poco a poco por el recuerdo de aquel chico, Sai.
Retiró una de sus manos del agua para acariciar la mejilla "afectada", mientras que con la otra cubría su piel expuesta bajo el líquido con olor a cloro.
¿Qué demonios había sido eso?
-Maldita sea...
Aún podía sentir el aliento del chico, sus labios helados rozando parte de su piel, que luego dejarían paso a su cálida lengua.
-M-maldita sea...
Fue realmente incomodo, pero lo era más aún el hecho de que...
Le había agradado
-¡¡Enfríate de una vez!!- gritó la chica antes de hundir su rostro hirviente bajo el agua.
Aquella sensación resbaladiza aún nadaba por su mente y por su erizada piel, y no era de menos ya que aquel había sido su primer encuentro cercano con la boca de un hombre.
Volvió a tocarse la mejilla bajo el agua, pensando una y otra vez en el rostro que hace unas horas había tenido tan cerca. Salió para tomar aire y descubrió que había quedado completamente sola. Quiso salir y secarse lo antes posible pero, para su gran mala suerte, sus queridas amigas se habían encargado de subir todas sus cosas.
-Bueno, al menos podré ir a los ba...ños- antes de continuar, sintió unos pasos seguidos por el rechinar de pequeñas ruedas. Se escondió bajo el agua dejando expuestos solo sus ojos, solo para contemplar como un encargado de la limpieza cerraba todas las puertas posibles, dejando a la piscina y a sus alrededores bajo llave.
-Carajo...
o-o-o-o
-¿Dónde están las chicas?- Naruto notó que solo quedaba él y sus compañeros, ya que ninguna de las chicas hacía acto de presencia. Se encontraban todos en el bar del hotel, refrescando un poco su mente y cuerpo.
-Da igual, me marcho- Neji estaba agotado. Algo que realmente detestaba era estar pendiente de los demás, en especial de las chicas. Todo aquello los había desgastado y él, por su parte, ya tenía preparada su noche de relajación.
-Bueno, quedamos nosotros, ttebayo- Ninguno de sus compañeros parecía querer seguir en pie, por lo que poco a poco fueron abandonando al rubio en la barra. -Hum, aguafiestas...mm, ¿y tú sigues aquí? -Tres sillas a su derecha se encontraba Kiba, apretando con fuerza un vaso lleno de agua, mientras escondía su rostro entre sus brazos. -¿Qué mierda te pasa? Haz estado raro toda la tarde.
-¿Y qué esperabas?- el castaño se incorporó lentamente mientras Naruto se levantaba para sentarse a su lado. -Tu lo viste
-¿Ver? Ah, te refieres a lo de Hina...- antes de continuar, Kiba le cerró a boca con ambas manos.
-¡No me lo recuerdes! Fue de lo más espantoso...
-¿Por qué lo dices?
-Tu que vas a saber- guardó silencio unos instantes. -Jamás la había visto así...tan vulnerable, tan delicada, tan...- hizo una pausa para beber un forzado trago de su vaso. -tan terriblemente atrayente y lo que es peor, sentí...que podía hacer cualquier cosa con ella.
-Kiba...- Naruto no entendía a que se refería su amigo, pero algo era seguro, y era que jamás lo había visto tan ansioso ni tan angustiado.
-¿No lo entiendes? La tenía en frente solo para mi y yo...jamás había sentido sensación parecida, por ninguna de ellas- volvió a apretar el vaso entre sus dedos. -Desde esta tarde...no estoy seguro de que vuelva a verlas de la misma manera, Naruto. -dicho esto se retiró, dejando al ojiazul perplejo pero por sobre todo, muy confundido.
o-o-o-o
Ordenó su ropa en uno de los casilleros, con tal de no perderla. Tomó un pequeño balde en donde metió jabones, shampoo y otros utensilios aromáticos. Deslizó la puerta corrediza para ser recibida por el espeso vapor.
-¡Que suerte tengo, no hay nadie!- introdujo sus pies suavemente en el agua caliente, hasta sentirse lo suficientemente cómoda como para hundir el resto de su cuerpo. -Que agradable...- suspiró mientras dejaba que el agua acariciara sus hombros desnudos. -Me pregunto como estará Hinata.
o-o-o-o
-E-eso...¡Eso no estuvo bien!- hundió su rostro bajo la almohada por cuarta vez esa tarde.
Estuvo a punto de...
-¡¿Por qué?!...Todos lo vieron, incluso...- volvió a esconder su mejillas debajo de la gran pila de plumas, a pesar de que no había nadie de quien esconderse. El calor que la venía molestando hace un rato volvió a aparecer, junto con la extraña pero agradable respiración del chico.
El corazón le volvió a latir tan fuerte como si estuviera frente a Kiba nuevamente.
Ya no sabía que pensar.
Ella no quería a Kiba más que como a un hermano, sin embargo...
El rostro del chico no desaparecía de su cabeza, ni de sus mejillas.
Decidió caminar un rato, con la intención de despejar su mente. Por la ventana se veía la ya instalada noche, por lo que sacó un abrigo antes de salir. Entró al ascensor y, cuando llegó el momento de enfrentarse a las teclas que marcaban los pisos, la inseguridad se apoderó de ella.
-N-no puede ser- hasta el momento no había salido del piso sin las chicas, por lo que desconocía por completo como llegar a la terraza. La sensación que experimentaba dentro del ascensor no le aseguraba si bajaba o subía, así que se lo dejó al azar. Cerró los ojos y presionó, moviendo la pequeña habitación rectangular. Subió y bajó hasta perder la cuenta. -¡Será este!- apretó con fuerza el botón de "detener", parando en seco. Estaba asustada, no sabía con que se encontraría afuera. Solo esperaba que hubiera por allí alguno de sus amigos.
La puerta se abrió lentamente, invitándola a un piso completamente a oscuras. Antes de que pudiera volver al ascensor, este se cerró y bajó velozmente.
Estaba atrapada.
Apenas si había dado unos pasos, cuando sintió que alguien se acercaba. Se quedó estática, hasta que aquella presencia se instaló justo detrás de ella, tocándole el hombro.
-¡AAAHHH!- solo pudo gritar, hasta que aquel extraño le sujetó ambos brazos para calmarla.
-Cállate, soy yo
-¿Eh?- pronto reconoció la voz. -Sh-shino-kun, ¡que alivio!- se lanzó a los brazos del moreno y comenzó a llorar sobre su camisa.
-Deja eso, ya estas bien- no sabía exactamente que hacer en momentos así. Atinó a posar una mano sobre la cabeza de Hinata indicándole que no había de qué temer. -¿Qué haces aquí?
-Y-yo, me perdí...y tú, ¿qué hacías por aquí?
-Yo...- el chico se tensó. También se había perdido en busca del baño, pero ella nunca lo sabría. -Me mandaron a buscarte.
-¡Gracias, muchas gracias Shino-kun!- la chica se aprisionó aún más al moreno, eliminando cualquier distancia entre sus cuerpos.
-Hinata...- comenzó a sentir una fuerte oleada de calor que lo abrumó rápidamente. El rostro de Hinata estaba insertado entre su hombro y su cuello, logrando sentir sus húmedos labios en una zona bastante sensible: el oído. Gracias a eso, pudo escuchar los delicados e insistentes sollozos de la chica, repitiendo su nombre seguido de palabras de agradecimiento. Eso sin contar como el pecho de la chica se movía angustiado contra el suyo y como sus manos se entrelazaban en sus cabellos con diminuta fuerza.
Nunca estuvo tan cerca de alguien.
Nunca sintió movimientos algunos tan cerca de él.
Nunca deseo tanto que algo continuara, como aquel momento.
-Sh-shino-kun
No pudo oír los llamados de su compañera o más bien, no quería.
-¿Shino-kun?
Estaba demasiado ocupado en las vibraciones que aquel cuerpo le transmitía.
-Shino-kun, ¿estás bien?- sintió como el chico arrugaba la parte trasera de su camisa, intentando aumentar el contacto entre ellos. -¿Q-qué ocurre?
-Que...- una corriente helada cruzó su espina dorsal, devolviéndolo a la tierra. Dio cuenta del estado en el que se encontraban y se separó de inmediato. -Ya es tarde, te llevo a tu cuarto.
-Ok- la chica fue guiada por la mano de Shino, sintiéndose segura, pero intranquila. Debido a la oscuridad del pasillo no notó el nerviosismo de su acompañante, ni como este limpiaba sus gafas empañadas.
o-o-o-o
-¡Achis!- se la había pasado estornudando los últimos 20 minutos. Si seguía así, tenía asegurada una semana en cama, cosa impensable en sus primeras vacaciones.
Trató de pasar el tiempo nadando un poco, mirando las estrellas, maldiciendo a todo ser viviente, en fin, lo que fuera para no quedarse dormida en medio de la piscina. -¡¡BESARÉ LOS PIES DE QUIEN ME SALVE, DEMONIOS!!.
Sus plegarias fueron escuchadas. En el instante en que lanzó su grito de desesperación, el cerrojo de una de las puertas sonó, hasta abrirse. Se escondió nuevamente en el agua dejando solo sus ojos al exterior, observando como Gaara entraba algo confundido al recinto.
-¡¡Gaara!!- tanta fue su emoción que salió del agua sin ningún cuidado. No había dejado de cubrir su pecho, pero el chico sufrió igualmente el impacto sangrando desmesuradamente por la nariz. -¡¡AAAHH, lo siento!!
-N-no hay por qué- una vez que se calmó, se acercó al borde de la piscina. -¿Desde cuando estas aquí?
-Desde esta tarde- se avergonzó de si misma. -¿Y tú?- hizo una pausa. -¿No me digas que estuviste toda la tarde en la pla...-fue interrumpida.
-Si, no lo digas...
-Este...no encuentro la otra parte- miró disimuladamente lo que guardaba tras sus brazos.
-Sale y espera allí- dijo indicando el pasillo que daba a los baños. -te buscaré ropa.
-¡¡Gracias!!- otra vez se dejó llevar por su alegría y abrazó al chico sin pudor, provocándole otra hemorragia nasal. -Upss...
-Ya vuelvo, NO te muevas- se alejó mientras cubría la mitad de su rostro manchado.
Sakura se quedó quieta, cubriendo su pecho con ambas manos en la oscuridad del pasillo. Habrían pasado unos 5 minutos cuando escuchó unos pasos acercarse.
-¿Gaara?- preguntó sin obtener respuesta. -¿Eres tu?
La silueta se acercaba sin intención alguna de detenerse, erizando la piel de la pelirosada. Esta retrocedió hasta chocar con la fría pared, a la espera de su posible agresor en tan vulnerable condición.
-¿Qué haces aquí?
Reconoció la voz de inmediato.
-¡Sasuke!- gracias a la penumbra que dominaba el pasillo apenas si podían verse, guiándose solo por el sonido de la voz del otro.
-¿Qué escondes?- lo poco que logró distinguir fue a la chica apretando algo fuerte y posesivamente entre sus brazos, atrayendo su atención.
-N-nada...- comenzó a temblar, tanto de nervios como por el frío.
-Tiemblas, ¿pasa algo?- se extrañó aún más, decidiendo acercarse y ver que le pasaba a la chica.
-¡No te acerques!- sonó casi como a una orden.
Y a Sasuke no le gustaban las órdenes.
Menos aún de alguno de sus compañeros.
-Molesta- se acercó furtivamente hasta sentir la helada piel de Sakura. Tomó una de sus muñecas y comenzó a tirar de ella agresivamente con tal de descubrir lo que ocultaba. Sintió como ella forcejeaba, lo que le causó cierta gracia. Comenzó a alar más fuerte, esta vez con los dos brazos, ignorando las protestas de su compañera.
-¡Deja ya, Sasuke!- estaba aterrada. Sabía que Sasuke podía ser muy violento cuando quería, como también sabía que jamás le haría daño a ella o a alguno de sus amigos, pero...
Siempre lograba aterrorizarla cuando se ponía así.
-No seas terca, Sakura
-Uchiha- una voz gélida y grave detuvo su búsqueda.
-¿Gaara?- examinó la escena unos segundos sin soltar los brazos de su compañera.
-Suéltala
-Hmp, no pasó nada- sonrió. -piensa lo que quieras.
Sakura desvió sus ahora lagrimeantes ojos.
-Creo que mi toalla no está aquí, los dejo- y así Sasuke se fue tan rígido como llegó, sin encontrar lo que buscaba y apretando tembloroso la mano que había entrado en contacto con la femenina y húmeda piel.
-¿Estas bien?- no quiso entrar al cuarto de la chica, por lo que trajo una de sus propias camisas.
-Si, gracias- se colocó la prenda, viendo que fácilmente pasaba por camisón. Sintió la mirada del pelirrojo, la que denotaba cierto enfado y preocupación -Gaara...
-¿Si?
-De veras estoy bien, no fue nada
-Ya veremos- acompañó a Sakura hasta su habitación, luego fue directo a la suya.
Había sido un día largo.
o-o-o-o
-¡Nos vemos luego, Neji!- el rubio pasaba por allí hasta que se encontró con el castaño en dirección opuesta. Al verlo ocupado prefirió seguir su camino.
-Si, nos vemos- leyó en la mañana sobre unas aguas termales y quiso comprobar cuan buenas eran. Al llegar, se desvistió en uno de los baños y ya con la toalla enrollada en sus caderas, se dispuso a entrar. Antes de seguir avanzando, un espeso vapor salió vigorosamente de una de las puertas, nublando completamente su vista.
-¿A quien se le ocurre abusar del vapor?- con esfuerzo dio con una de las puertas corredizas y entró. Al interior no estaba mucho mejor, pero prefirió quedarse, sumergiéndose lentamente en el agua. Caminó mientras el liquido hirviente rozaba su torso desnudo hasta que chocó con alguien. Para evitar caer se sujetó de los hombros del extraño, entrando en contacto con su piel.
Le intrigó lo delgada y fina que era su espalda.
De pronto un exquisito aroma inundó toda la habitación y, gracias al efecto de la fragancia y el calor del ambiente, comenzó a marearse y a perder algo de conciencia. Aún así estaba lo suficientemente despierto como para notar que aquel personaje no era "él", sino "ella".
o-o-o-o
To be continued
o-o-o-o
...
Ejem...sin comentarios xD.
Espero les haya gustado y si quieren más, pues ya saben cofcofREVIEWScofcof
Recuerden, el botón Go es su amigo :D!
Ja nee!
...Hanna.sama
