La mentira que me une a ti.

Para la nueva misión de Naruko y Sakura, ellas decidieron llevar a Hinata y Shikamaru para ayudarles en su equipo. Mientras que en otro equipo se encontraban Gaara, Kankuro y Temari. Se trataba de capturar a un sujeto clasificado de alta peligrosidad. Esta era una misión de Rango A.

Ellos (los dos equipos) habían estado siguiendo al sujeto junto con su séquito por días sin ser detectados. Pero esa noche estaban seguros de poder actuar en contra de todo el séquito, y por ende sobre del sujeto a capturar. Su nombre: Kanjiro Sanae (espero no llevarme entre las patas a alguien sin querer).

Escondidos entre las brumas, los equipos acechaban a un grupo de por lo menos quince sujetos. El plan era deshacerse uno por uno sin ser detectados. Para eso, Gaara había desplegado un sin fin de trampas alrededor del campamento. Shikamaru estaba preparado para actuar con su Jutsu posesión de sombra y Hinata con el Byakugan podía detectar a cualquier rival escondido o preparado para actuar. El primer capturado de la noche fue un arquero que montaba guardia alrededor del campamento. Shikamaru aprisionó al arquero y Temari pudo atarlo con facilidad.

-Parece fácil. –Dijo Temari terminando de amordazarlo.

-Si, pero aún faltan catorce sujetos más.

-El siguiente debe ser un arquero en el árbol. –Dijo Hinata detectando con el Byakugan a un arquero más en un árbol.

De inmediato, Kankuro fue a capturarlo, teniendo éxito en ello tras noquearlo de un golpe sin mover las ramas del árbol. Cuando estaba allí arriba, le dio una señal a Gaara de actuar sobre un sujeto cerca de una de sus trampas al oeste. Gaara lo detectó y accionó una trampa de arena corrediza capturándolo dentro de una roca que se endureció al instante. Naruko y Sakura pescaron a otro sujeto que se había separado del grupo para traer un poco de leña. Fue presa fácil, pues Sakura lo amordazaba trepada en un árbol mientras que Naruko lo ataba corriendo a su alrededor. Cuatro menos, quedan once.

Gaara comenzó a desplazar la arena de forma silente para capturar la mayor cantidad de los reunidos alrededor de la fogata. Uno de los tipos se levantó de su sitio y fue a buscar al de la leña, debido a que había tardado un poco. Al alejarse de la fogata, Shikamaru le atrapó nuevamente con el jutsu de posesión de sombra, y Hinata le ató para no darle oportunidad de escape. Diez faltaban, pero los bellacos se comenzaron a preocupar por la ausencia de cinco de sus integrantes, por lo que se pusieron en pie para buscarlos alrededor. Cuando por lo menos cuatro de ellos pisaron la arena, Gaara activó la misma trampa usada en el anterior centinela. Al instante los demás descubrieron la acción de los demás chicos. Estando ahora en una desventaja de siete contra seis, los ninjas de la misión se pusieron uno contra uno, acabando rápido Gaara y Kankuro. Shikamaru y Temari pronto acabaron con otro. Y Hinata acabó un poco más tarde, pero acabándolo por completo. Sakura y Naruko tenían un poco de problemas, pues ambas estaban contra el primero a cargo y el líder del grupo respectivamente. Cuando Sakura acabo con el suyo, fue de inmediato a ayudar a Naruko, Ofreciéndole su mano para ejecutar el Sakura Saku no jutsu. Cuando las dos se unieron, el sujeto fue pan comido, ya que los dos usaron el kage bunshin no jutsu para multiplicarse cerca de diez veces cada una. Entre veinte de ellas usaron una lluvia de impactos y le dieron el KO a Kanjiro Sanae.

-Misión cumplida. –Dijo Sakura para que todos se enterasen que todo había acabado. –Volvamos a la aldea oculta entre la neblina para entregarle al Mizukage a su nuevo prisionero.

-Bien hecho, Chicas. –Dijo Temari. –Veo que traerlas no fue un error después de todo.

-Gracias por aceptar venir, Hinata. –Dijo Naruko frente a frente con Hinata. –De no haberlo hecho, estaríamos perdidos desde el primer día.

-No es nada, Naruko.

-En fin. –Dijo Shikamaru rascándose la cabeza como de costumbre.- Debemos entregar a estos sujetos de una buena vez. Móntenlos en la carreta y vamos a la aldea escondida entre la neblina.

-Yo me encargaré de eso. –Gaara estaba reuniendo a todos los sujetos del séquito para subirlos a la carreta. Cuando por fin tuvo a todos reunidos, derramó toda su arena de la calabaza y los encerró en una especie de prisión de roca. De allí no se podrían mover jamás. Pero ahora Gaara era un poco más vulnerable, por lo que él mismo se recostó en la carreta y se envolvió en arena.

-A veces ese sujeto me da demasiado miedo. –Dijo Kankuro.

-En marcha. Shikamaru y Kankuro llevarán la carreta. –Dijo Temari.

-¿Y por que nosotros dos?

-Por que las otras cuatro son chicas. Sean caballerosos, muchachos.

Sin otro argumento que decir, los dos chicos restantes tomaron la carreta y comenzaron a moverla a través del bosque. Unas horas después, se llegó a la decisión de acampar para poder descansar. Como los chicos montaban con la carreta, las chicas debían hacer guardia. En un sorteo de pajillas, la paja más larga le tocó a Naruko. El primer turno era exclusivo de Naruko para montar guardia.

Al principio, Naruko estaba un poco aburrida, pensando más que nada en lo que ocurría entre Sakura y ella. Últimamente no había visto a Sasuke acechando la casa de Sakura para molestarlas otra vez. Pero eso, más que preocuparle, le parecía ideal.

-Creo que Sasuke ya dejó de molestarnos por fin. Espero que con eso, o deje nuestra vida en paz o respete a Sakura como se debe.

-No creo que eso pase, Naruto.

Sakura salió de entre las sombras, acercándose a Naruko para hacerle compañía. Naruko de inmediato se puso en guardia.

-¡ALTO! ¿Cuál es la contraseña secreta?

-Un ninja ataca por la noche. Cuando las armas del enemigo yacen olvidadas…

-Ajá, no tenemos contraseña secreta.

-Pero algo similar teníamos en nuestro primer examen Chounin. Esa clave que tú no podías recordar.

-¿Qué sucede, Sakura? ¿No puedes dormir a gusto?

-No es eso. Lo que pasa es que estoy tan acostumbrada a ti, que no puedo dormir si no estás a mi lado. Además, las dos quedamos en hacer las cosas juntas.

-Eso es verdad. Pero no quiero que por mi culpa bajes tus energías tan gravemente por estar toda la noche en vela.

-¿Qué no se supone que esto de la guardia era por turnos?

-Si, pero el equipo está cansado de haber seguido a Kanjiro por días. Ellos necesitan descansar.

-Preocupándose por el equipo, deberías ser el líder de esta misión. Tienes muy buen corazón, por lo que puedo ver.

-Un buen corazón no es todo lo que se necesita para ser líder de un grupo. Se debe tener paciencia y mucha serenidad. Yo no podría llevar a un grupo a la victoria ni de un juego de Ping pong.

-Pero si ya me has dirigido a distintas victorias. Esta es la misión de rango A más corta que he tenido…

-Eso es por que Gai sensei nos enseñó ese jutsu tan especial. Si no fuera por ello…

-Pero lo es. Y por ese jutsu podemos vencer a casi cualquier persona. Y usado en nuestras manos es seguro que no se usará para el mal.

-Siempre puedo contar en que me levantarás los ánimos, Sakura.

-Y yo siempre puedo contar en que, sin importar lo que nos pase, siempre estarás allí, a mi lado buscando mi propio bienestar. Gracias por todo este tiempo a tu lado, Naruto Uzumaki.

Al regreso a la aldea de la hoja, las cosas parecían avanzar para adelante. Ya la crisis de hacía unos meses era solo cuestión de un vago recuerdo. Ahora la aldea parecía estar en su punto más alto. Y por lo mismo, Tsunade estaba otorgándoles a unos cuantos shinobis y kunoichis unas vacaciones para divertirse con las amistades que desearan y en el lugar que quisieran, dejándoles a otros ninjas las misiones derivadas a esas personas. Esta vez no era el turno de los genins, pero dentro de un mes podría ser el turno de Sakura y Naruko. Por el momento, había un mensaje que otorgarles a Naruko y a Sakura que tal vez podría cambiar el rumbo de sus vidas. En cuanto algunos de los soldados Anbus los vieron llegar a la aldea, se acercaron con ellas dos para darles un pequeño mensaje de parte de la Hokage.

-Señoritas Sakura y Naruko Haruno, la Hokage las espera a ustedes dos para darles una noticia.

-Estamos cansadas. Dígale a la señora Tsunade que iremos en cuanto hallásemos descansado un poco.

-No señorita. Me han dado la orden de que lleve ante su presencia al menos a una de ustedes de inmediato.

Sakura y Naruko se volvieron a ver. Como debía ser importante no había de otra que ir con ella.

-Yo iré, Sakura. Espero que no me obligue a jugar canasta con ella.

-Eso no es tan grave. Pero estoy de acuerdo. Ve, que Hinata me puede acompañar a mi departamento.

-Bien. Nos veremos allá.

Y dicho esto, Naruko se puso en marcha guiado por el Anbu que los localizó primero. En unos minutos estaba al lado de la misma Hokage de la aldea, esperando por esa importante noticia que no podía esperar para ser conocida.

-Señora Tsunade. Aquí le traigo a Naruko Haruno.

-Está bien, Kotetsu. Puedes retirarte.

-¿Qué es esa noticia tan importante que no puede esperar para que Sakura y yo descansemos de nuestro viaje?

-El vagabundo ese que te hechizó hace un año, ha despertado del coma en que lo dejaste.

-¡Esa si es una noticia importante!

Naruko sintió que la vida se le iba al saber de la mejoría del vagabundo. Al principio se notó un tanto impactada, pero al instante comenzó a saltar de un lado a otro eufórico por la noticia. Durante más de seis meses ha estado vistiendo de mujer, fingiendo que todo siempre ha estado bien entre sus cosas. Mejorando al 300% de su relación con Sakura y…

-[Sakura, lo olvidé por un instante] –Naruko dejó su infantil forma de celebrar y se puso demasiado seria para la impresión de Tsunade. Bajó los brazos y la mirada, comenzando a lagrimear por el hecho de perder lo que había logrado con Sakura. –Abuela Tsunade, le pido no vuelva a hablar del vagabundo con nadie más si no es vitalmente necesario.

-¡¿ESTAS LOCA? ¡Es tu oportunidad para regresar a ser Naruto!

-No quiero volver a ser Naruto. –Naruko cerró los puños y comenzó a llorar. –Como Naruto jamás nadie me quiso, nadie le prestaba atención a Naruto por ser el chico que tiene a Kyubi dentro de su cuerpo, apresado con la posibilidad de liberarse y destruir toda la aldea. Como Naruto… jamás pude acercarme a Sakura de la forma en que estoy acercándome ahora. Como Naruto… jamás tuve una buena vida… amado por los demás… como lo soy ahora…

Tsunade entendía sobre los motivos que poseía Naruto para quedarse tal como estaba. Era verdad, Naruto jamás antes fue tan amado por los aldeanos de Konoha. Inclusive aquellos que por años odiaron la existencia de Naruto por lo ocurrido años atrás estaban encariñándose con Naruko, por la facilidad de desenvolvimiento que poseía.

-¿Estás seguro de que no quieres volver a ser Naruto? Algunas personas te extrañan.

-La única persona que extraña a Naruto en estos momentos soy yo. La chica que tuvo un que ver con el zorro de las nueve colas. Nadie más le presta atención a su ausencia.

-No seas tan duro contigo mismo.

-Lo siento, Abuela Tsunade. Pero para mí y para el resto de los aldeanos Naruto está muerto. Dígales eso a todos los aldeanos, y esta misma noche tendremos una enorme fiesta más grande como la que nunca se ha visto y como la que nunca se verá.

-Naruto, no deberías…

-Hasta pronto, Abuela Tsunade. Perdón si su antiguo nieto no volverá jamás a la aldea.

Naruko se retiró echándose a la espalda una pequeña depresión que quizás duraría unos días. Cuando Naruko abrió la puerta de la habitación, Tsunade intentó convencer a Naruko con la última oportunidad.

-¿Y Sakura? ¿No crees que ella merezca saberlo?

Naruko se detuvo en seco, sin volver la mirada a Tsunade. Pensando solo un instante en el tiempo para responder a la hokage lo que ella deseaba escuchar.

-Me encargaré de informarle lo que necesita saber. Pero debo ser yo, y nadie más.

Y dicho esto, Naruko salió de la habitación cerrando la puerta a sus espaldas.

-Naruto se pondrá feliz cuando vea lo que nos dieron por la misión. Jamás había tenido tanto dinero en mis manos, y mucho menos la posibilidad de comprar un apartamento más grande. Seguro que ahora se infartará al saber que podemos… –Sakura estaba contemplando la paga que había recibido producto de su misión pasada. Sin embargo, sus planes fueron interrumpidos con la llegada de Naruko al apartamento de las dos. –Naruto, Mira todo lo que nos pagaron por terminar la misión y entregarlos a todos con vida.

-Parece que es mucho dinero. –Naruko atravesó la habitación sin voltear a ver siquiera a Sakura. Fue directo donde la cama de Sakura y se dejó caer de frente.

-¿Qué sucede, Naruto? Parece que no te sentó bien el regreso.

-Estoy cansada, Sakura. Ya ni siquiera puedo con mi alma.

-Como desees. ¡HA! ¿Para que te mandó llamar la hokage?

Naruko no dijo nada. Comenzó a formular la idea que usaría para mentirle a Sakura y salir de problemas. Cuando por fin la tuvo, ella se sentó a piernas cruzadas en la cama de Sakura.

-Sakura, ¿Tu qué harías si yo volviera a la normalidad, y regresara a mi estado masculino?

-No lo sé, sería según la situación. Pero, ¿Por qué lo preguntas?

-Es que la hokage me acaba de informar que… el sujeto que me hechizó… murió esta mañana.

Sakura sintió un gran impacto en el corazón con la noticia tan espantosa que acababa de recibir. Naruto jamás regresaría a ser hombre, y mucho menos a amar nuevamente. La noticia casi logró hacer que se derrumbara su espíritu kunoichi, pues en el fondo ella…

-Lo lamento, Naruto.

-Es por eso que te quiero pedir me digas la verdad de tus sentimientos. ¿Amas a Sasuke, si o no?

-¿No crees que estás adelantando todo? Tú jamás podrás volver a ser un chico, y me preguntas sobre el amor que le tengo a Sasuke.

-Es que… quiero saberlo para ayudarte con tu relación con él. Yo…

-Naruto, no digas tonterías como esas. Estoy segura que podremos regresarte a tu estado normal antes de que…

-¡¿ES QUE NO LO ENTIENDES? ¡YO YA NO VOLVERÉ A SER UN CHICO! ¡MIS SUEÑOS ESTÁN CAYENDOSE POR UN PRECIPICIO DEL QUE JAMÁS SALDRAN! ¡ESTOY A PUNTO DE ACEPTAR QUE TODO LO QUE YO QUERÍA HACER ES NULO AHORA! ¡NO VOY A AMAR JAMÁS A UNA CHICA, NI MUCHO MENOS VOY A AMAR A UN CHICO! ¡YO NO SOY ASÍ! En cambio tú…

-Yo no quiero que te derrumbes de esa forma. Tenemos que devolverte a tu estado original de una forma u otra.

-¿Por qué estás tan empeñada en que yo regrese a mi estado original? A nadie le importa que Naruto ya no esté. Para el pueblo, Naruto ahora solo es un simple mal recuerdo de lo que era el zorro de nueve colas. A nadie le importa que él no esté más.

-Entonces yo soy nadie, Naruto.

-¡DEJA DE LLAMARME ASÍ! ¡MI NOMBRE ES NARUKO HARUNO, PRIMA DE SAKURA HARUNO, LA ÚNICA BUENA AMIGA QUE TENGO!

-¡Exacto, Naruto! Y por que soy tu amiga, encontraré la forma adecuada para ayudarte. Ya lo verás. Entre los dos encontraremos la manera de devolverte tu forma original.

Sakura abrazó por la cabeza a Naruko, dejando en su frente un beso de cariño. Ellas debían encontrar la manera de devolverle su forma normal. Pero eso sería después de sus vacaciones ya planeadas.