Una vez que Luc nos felicitó por nuestra decisión, él y Max nos llevaron en su Chevrolet Spin hasta un lugar a las afueras de West Virginia, lo suficientemente lejos y desértico como para matarnos sin que nadie sospechara algo.
En cuanto llegamos al dichoso sitio tan secreto que estaba casi en el medio del bosque, todos nos bajamos de la camioneta. Por fuera no parecía más que una cabaña con guardias de seguridad afuera, y lo era, sin embargo, las apariencias engañan, en cuanto entrabas al lugar se transformaba en un club totalmente moderno. Se notaba que habían echo una reforma no hace mucho tiempo, la mayor parte del suelo era una pista de baile, luego estaba una barra blanca llena de luces LED al igual que la pista y el techo. Luc nos llevó hasta un pasillo que daba a una solitaria puerta al final de él, a la cual todos entramos. Dentro de ella parecía ser el lugar desde donde Luc se encargaba de todo, incluso de los negocios sucios, en cuanto entrabas podías darte cuenta de que las paredes tenían aislamiento, lo cual permitía que el sonido que se emitiera desde dentro no se escuchará a través de la puerta, al igual que desde fuera.
Kilian silbó a modo de cumplido—Vaya club. Éste lugar es genial.
—Así es—le respondió el Origen—De todos modos no vamos a quedarnos aquí mucho tiempo, solo vine por algunas cosas para la reunión.
—¿Ya nos vamos?—preguntó Orión.
—Si, ya nos vamos.
Después de eso, volvimos a la camioneta y Max condujo hasta que los árboles terminaron y las montañas comenzaron a aparecer. El viaje fue muy aburrido, Orión intentó entablar conversación con todos los chicos pero nadie duro más de dos minutos hablando. Como él y yo estábamos más aburridos que los demás, ya que éramos más hiperactivos, hable un rato con él sobre lo que los humanos pensaban de los aliens, desde luego él tenía la misma perspectiva que yo ya que fuimos criados por las mismas personas. Más tarde, Kilian se unió a nuestra charla añadiendo más sobre el tema, Elián se indignó varias veces sobre algunas cosas que Kilian decía sobre los Luxen así que terminó uniéndosenos. Urien, que había permanecido callado durante todo el rato que llevábamos de viaje, aportó varias veces e incluso debatió con Elián acerca de su pensamiento narcisista que estaba muy lejos de la conversación original.
Todo el tiempo estuve consiente de que Max y Luc se reían de varios comentarios nuestros al igual que de nuestras mini peleas, incluso hablaban mentalmente y varias veces los escuché, decían varias cosas sobre nosotros, les agradábamos porque nos parecíamos a sus amigos. También hablaron sobre mí y Kilian, creían que, a pesar de que somos como hermanos, teníamos una relación a escondidas. Malditos pervertidos. Aunque Kilian es guapo, es mi hermano y no tengo ninguna afición con el incesto, aunque técnicamente no somos hermanos de sangre.
No tengo ningún loco fetiche sobre el incesto, malditos pervertidos—les dije a ambos mentalmente.
Ambos rieron, Luc me guiñó un ojo y dijo: Eso espero, así no tengo con quien pelear—sonrió de lado—A excepción de ti.
En cuanto la camioneta se detuvo, Max y Luc hablaron por medio de un intercomunicador que había a un costado de un gran portón de metal. Cuando por fin este se abrió, dejó ver un camino dentro de un túnel, probablemente estábamos dentro de una montaña o bajo tierra, quien sabe. Seguimos andando durante unos minutos más, obviamente Elián no iba a estar callado mucho tiempo y menos Kilian.
—¿A dónde vamos? Siento que llevamos una eternidad dentro de esta cosa...
—Si tenemos suerte vamos al centro de la Tierra para tirarte a la lava e irnos lo antes posible para que no revivas y nos persigas.
—¿Podrías dejar de ser...tú por unos minutos?
—No realmente, lo siento.
—Damas y caballeros, lamentamos interrumpir sus actividades pero debemos anunciarles que hemos llegado a nuestro destino—dijo Max—Bienvenidos a Obsidiana, un retiro vacacional para todo alienígena o aliado para descansar de sus responsabilidades e intentar combatir el mal.
