Capítulo 12. Recuperando viejas amistades

Scrooge estaba molesto, desconcertado, furioso, asustado… la verdad, su corazón era un hervidero de emociones y no sabía cuál era la que tenía mayor fuerza en ese momento. Había sido así desde que Donald le contó que Huey, uno de sus sobrino-nietos… alguien de su familia, tenía magia

¿Cómo era posible? ¿Cómo podía ser que alguien de su familia tuviera magia? ¡Eso era inadmisible! Pero… tampoco podía culpar a Huey por nacer con algo que no había elegido, porqué nadie a los seis meses de edad sería capaz de haber hecho magia habiéndola estudiado previamente, básicamente porqué ni siquiera había aprendido a hablar o andar, y mucho menos a leer o escribir.

No, si el niño había hecho magia a esa edad tan temprana, había sido porqué, tal y como dijo su sobrino Donald, nació con ella, no había otra explicación. Pero ¿cómo pudo Huey nacer con magia? Era algo sin precedentes en su familia, y en la experiencia de Scrooge, solo en las familias de conocidos hechiceros nacían niños con magia, pero que ¿de una familia normal naciera alguien con magia, y al parecer una muy poderosa? ¡Eso era inaudito!

Y sin embargo tenía la prueba viviente frente a él. Huey estaba allí sentado, en el comedor, desayunando y hablando tranquilamente con Dewey, Louie, Webby y su tío Donald, y completamente ajeno a los pensamientos internos de su tío-abuelo. En realidad, los niños le estaban contando al pato vestido de marinero lo que sucedió durante su torneo de golf.

Si todos salieron vivos de esa aventura no planeada, fue gracias a Dewey, quien realmente demostró que los miembros del clan McDuck llevaban el golf en la sangre.

Pero, pensando en ello más a fondo, Scrooge no sintió nada cuando llegaron a ese círculo de piedras druidas después de que Louie lo desconcentrara y le hiciera golpear la pelota en esa dirección. Sin embargo, el rico pato sí que notó como su sobrino-nieto mayor parecía… inquieto estando en ese lugar, aunque claro, eso también podría deberse a que había estado con Launchpad en ese vehículo, bajo riesgo de estrellarse a cada momento.

Pero cuando pasaron a esa otra dimensión en la que tuvieron que jugar al golf para salvar sus vidas, algo que dijo Huey dio qué pensar a Scrooge. Cuando el rico pato le preguntó al joven por qué seguía haciendo comentarios, el chico respondió:

"Me ayuda a sentir que tengo el control en una situación francamente de locos"

En ese momento Scrooge no le dio mucha importancia, pero después, el rico pato cayó en la cuenta de que muy probablemente el joven dijo eso porqué estaban atrapados en una dimensión mágica con una niebla mágica que los iba a convertir en piedra. Era muy, muy probable que los poderes de Huey le estuvieran advirtiendo que estaban en peligro y el chico hacía esos comentarios para mitigar esa sensación que le devoraba desde el interior.

De hecho, a pesar de que actuó con tanta normalidad como pudo, a Scrooge no le pasó inadvertido que el chico con gorra roja se pasó casi todo el tiempo que duró la competición sudando al mismo tiempo que miraba a su alrededor con aprehensión.

Eso le hacía preguntarse al rico pato ¿cuán poderosa era en realidad la magia que poseía su sobrino-nieto?

"¿-Scrooge?"

Vaya alguien lo estaba llamando, mirando a su derecha, vio a Louie que lo miraba con ojos expectantes.

Negando con la cabeza, el pato escocés miró a su sobrino-nieto más joven y le dijo:

"Perdón ¿qué?"

El trillizo vestido de verde ladeó la cabeza extrañado. Pero aún así, le dijo a su tío-abuelo:

"Preguntaba si estás orgulloso de que Dewey jugara tan bien en ese torneo de golf"

Los ojos de Scrooge se abrieron ligeramente con sorpresa, pero pronto se recuperó y respondió con voz orgullosa:

"Oh, sí, por supuesto muchacho, si no fuera por él todos seríamos estatuas de piedra ahora mismo"

Tras decir esto, vio un cambio repentino en el rostro de los cuatro niños, concretamente, los cuatro parecieron ponerse nerviosos, alguno de ellos se volvió a mirar a Donald con temor evidente. Eso extrañó al pato multimillonario, no entendía nada, pero antes de que pudiera preguntar nada, Donald habló con cierta alarma en la voz preguntando:

"¡¿Que seríais qué?!"

Los ojos de Scrooge se abrieron de golpe al darse cuenta de lo que sucedía, y dirigiéndose a los niños, les preguntó:

"¿No… le habías contado esto a vuestro tío?"

Los niños se miraron entre ellos y respondieron prácticamente al mismo tiempo:

"Definitivamente no"

"Ni hablar"

"No estamos locos"

"Habíamos decidido omitir ese detalle"

De repente se escuchó algo golpeando sobre la mesa, y cuando todos se volvieron a mirar, vieron a Donald con las palmas abiertas y él de pie, obviamente había sido él el que había golpeado la mesa, y ahora le estaba mirando con furia evidente, pero Scrooge no iba a ceder, ni hablar, él era Scrooge McDuck era más listo que los más listos y más duro que los más duros, nadie podía con él.

Donald sin dejar de mirar a su tío, habló en voz baja y peligrosa, mostrando cuan delgada era la barrera que le impedía tener uno de sus legendarios ataques de ira:

"Tío Scrooge…"

Scrooge entrecerró los ojos, por el tono que usaba su sobrino, parecía estar culpándole por lo sucedido, y no era culpa suya, al menos no esta vez, y así lo expresó cuando dijo:

"¿Qué? ¿Acaso crees que hice que mi pelota de golf cayera adrede en un círculo druida que nos transportó a todos a una realidad paralela? A veces las cosas suceden por accidente Donald"

Los niños parecieron tomar esas palabras como el momento ideal para abandonar la estancia. Así pues, Louie fue el primero en levantarse diciendo:

"Bueeeeno, el desayuno estaba muy rico así que creo que es hora de que nos vayamos"

Huey entonces añadió:

"Cierto, Webby, dijiste que querías enseñarnos… un nuevo juego ¿no?"

La joven miró sorprendida al trillizo mayor, y al poco respondió:

"¿Qué? Ah sí, es verdad, este juego es mejor que os lo enseñe afuera, en el jardín"

Y, por último, Dewey fue el que hizo que todos se apresuraran en salir diciendo:

"Bien, entonces estamos perdiendo tiempo, ¿vamos?"

Una vez que todos los niños habían salido, Scrooge centró su atención en su sobrino, que seguía mirándole con furia evidente en su rostro. El pato marinero tomó una respiración profunda y preguntó con voz dura:

"¿Llevaste a los niños a un lugar peligroso?"

Scrooge inmediatamente saltó para defenderse, él nunca, nunca, nunca pondría a los niños en peligro aposta, no era tan mezquino y sádico, así que ligeramente molesto, respondió:

"Por supuesto que no, era el campo de golf de Duckburg, ¿cómo iba yo a saber que allí había un portal a otra dimensión? He ido cientos de veces allí y nunca me había pasado esto"

Donald se enderezó y cruzándose de brazos preguntó:

"¿Y por qué esta vez fue diferente?"

Scrooge apartó la cabeza avergonzado, no quería culpar a Louie por lo sucedido, pero no podía tampoco decir que envió la pelota a ese círculo druida aposta. Así pues, el pato más rico del mundo optó por la versión semi-verdadera, para proteger a su sobrino-nieto de la furia de Donald, y le explicó:

"Alguien me… distrajo cuando iba a dar mi primer golpe y la pelota se fue directa al bosque. Cuando la encontré ya estaba en ese círculo druida"

Además de tener los brazos cruzados, su sobrino arqueó una ceja y preguntó:

"¿Y cómo acabasteis todos en ese otro lugar?"

Scrooge suspiró y respondió simplemente:

"Buscando la pelota nos acabamos reuniendo todos en ese sitio y al ir a coger la pelota, nos vimos todos trasportados a ese otro sitio, sin posibilidad de volver a no ser que termináramos el recorrido"

Donald entrecerró los ojos y siguió preguntando:

"¿Y lo de convertiros en piedra?"

¿Eso era todo lo que pensaba hacer su sobrino? ¿preguntar, preguntar y preguntar? Bueno, Scrooge supuso que Donald lo hacía para poder formar el mapa completo de lo que había sucedido, pues los niños solo le hablaron de lo superficial, de lo complejos que parecían los hoyos; de las trampas, no mortales, que había en todas partes; de lo bien que jugó Dewey… ese tipo de cosas y obviamente como ya se había dicho omitieron la parte en la que se convertirían en piedra si no lograban completar el recorrido. Suspirando de nuevo, el pato mayor respondió a la pregunta explicando:

"Había una niebla que nos había estado siguiendo todo el camino, hasta que no llegamos al último hoyo, no descubrimos que esa niebla convertía a la gente en piedra. Y como dije, de no haber sido por Dewey ahora todos seríamos estatuas atrapadas en ese lugar"

Ahora Donald tenía los ojos abiertos con miedo, y mirando a su tío, le dijo con cierto nerviosismo en la voz:

"Si esa niebla era tan peligrosa, ¿por qué no terminaste tú la partida?"

Scrooge sintió vergüenza de nuevo, estaba tan obnubilado en que él era el mejor jugador de golf que por poco provoca que todos se queden atrapados en esa forma pétrea para siempre, afortunadamente, en el último momento hizo lo correcto y dejó que el verdadero mejor jugador los sacara de allí, y así se lo explicó a Donald diciendo:

"Yo… dudé de mis capacidades como golfista, estaba… celoso de lo bien que lo hacía Dewey a pesar de ser la primera vez que el muchacho jugaba a ese deporte, y cuando vi lo desesperada que era la situación, decidí confiar en él, sabía que el muchacho podía salvarnos a todos, yo… no sé si lo habría conseguido"

La expresión de Donald cambió de preocupación a sorpresa, algo que no se veía habitualmente, y luego, el pato marinero preguntó con voz incrédula:

"¿Me acabas de decir que dejaste de lado tu orgullo para dejar que otro triunfara?"

Scrooge sonrió con timidez y respondió:

"Sí, podría decirse así y además lo hice pensando que era la única forma de salvarnos a todos. ¿sigues… enfadado conmigo?"

El rostro de Donald se suavizó, y mirando a su tío a los ojos, le respondió con sinceridad:

"Admito que al principio sí, creí que lo habías hecho a propósito, pero después de esta… aclaración, entiendo que fue un accidente, y no puedo enfadarme contigo por algo que fue accidental"

Scrooge sonrió agradecido y respondió:

"Oh Donald"

Su sobrino se movió entonces incómodamente, y cuando le miró de nuevo, le dijo:

"Sólo un par de preguntas, sé que Louie no tolera muy bien las situaciones potencialmente peligrosas, ¿cómo lo llevó?"

Los ojos de Scrooge se abrieron con sorpresa, la verdad, no le prestó mucha atención a su sobrino-nieto más joven, pero tras pensar y recordar lo sucedido, esbozó una media sonrisa y respondió al otro pato diciendo:

"Estuvo todo el tiempo haciendo de cádic de Glomgold y sacándole dinero siempre que podía, y si no hacía eso, miraba su móvil, creo que se mantuvo bastante ocupado durante todo el tiempo"

Donald sonrió ligeramente y después preguntó:

"Bien, bien, y… ¿Huey?"

Ese… ya era un tema más delicado, aún así, Scrooge respondió lo mejor que pudo diciendo:

"El muchacho se enfocó en ir comentando el torneo, aunque creo que lo hizo más que para ganar su insignia, para… no sucumbir a una crisis nerviosa"

Donald sonrió con tristeza y dijo más para sí mismo que para su tío:

"Sí… así es Huey, necesita saber que tiene una situación bajo control, sino… enloquece"

Scrooge suspiró, no quería hablar de ello en realidad, pero necesitaba que su sobrino lo supiera también, así que le explicó:

"Puedo equivocarme Donald, pero creo que el chico podía sentir el peligro que todos corríamos en ese sitio"

Los ojos de Donald se abrieron con sorpresa y preguntó a continuación:

"¿Quieres decir… por su magia?"

Scrooge asintió y respondió simplemente:

"Seguramente"

Nervioso por lo que eso podía significar, el pato más joven preguntó a continuación:

"¿Él… se dio cuenta de eso?"

Scrooge negó con la cabeza y respondió:

"Creo que no"

Mirando hacia otro lado, el pato vestido de marinero añadió:

"Eso espero"

Scrooge miró a su sobrino, sabía que se preocupaba por los chicos, pero no podía permitir que su preocupación se reflejara tan claramente en su rostro, eso solo haría que los niños se dieran cuenta de que pasaba algo, y entonces querrían indagar y podrían llegar a descubrirlo… no, Scrooge tenía que conseguir que Donald se calmara, así que le dijo:

"Vamos tranquilo Donald, si el chico no sabe que tiene magia, no asociará esas emociones como… avisos mágicos, supongo que lo asociará al instinto o algo así"

Con evidente preocupación en su rostro, Donald preguntó:

"¿Cómo puedes estar tan seguro?"

Scrooge sonrió, ya tenía una respuesta para eso, así que con voz confiada le dijo a su sobrino:

"Ten en cuenta muchacho que he tenido muchas experiencias con seres mágicos, hechiceros y criaturas con poderes excepcionales, creo que, aunque no propia, todas estas experiencias me dan motivos para creer que mis hipótesis pueden ser ciertas"

Donald sonrió ligeramente y a continuación respondió:

"Espero que tengas razón"


Habían pasado varios días desde el incidente del torneo de golf, los niños ya casi no hablaban de ello, pero ahora había llegado otro día que generaba conflicto en la vida de Scrooge. El día de su cumpleaños. Oh cómo detestaba que le hicieran una fiesta ese día, y al parecer Donald ya había sido informado de eso por Beakley, pues el rico pato vio a su sobrino abandonar la mansión a toda prisa. Y no mucho tiempo después, Webby y ella también se marcharon.

Solo quedaban los niños, aunque Scrooge supuso que desconociendo qué día era hoy, no harían nada. Así que Scrooge estaba feliz porqué sabía que podría pasar un día tranquilo y relajado, sin que nada ni nadie le estorbara-

¡Oh no! ¡Había un robot suelto por la casa! ¡Estaban siendo atacados! Scrooge de inmediato saltó sobre él solo para descubrir que en realidad se trataba de Dewey disfrazado porqué le habían organizado una…

"¡Sorpresa!" gritaron sus otros dos sobrino-nietos más tres invitados que claramente eran Glomgold, Ma' Beagle y Mark Beaks.

Oh curse me Kilts!

Le habían organizado una fiesta sorpresa. ¿Es que nadie les había dicho a los niños que odiaba las fiestas? Sin saberlo esos críos acababan de arruinarle la noche, más concretamente Huey, quien se presentó a sí mismo como el organizador de la fiesta, y lo confirmó el hecho de que era el único que no iba disfrazado.

Scrooge tuvo que admitir sin embargo que el chico vestido de rojo se estaba esforzando, sin mucho éxito, no es que él se lo estuviese poniendo fácil tampoco, en darle a su tío-abuelo una fiesta divertida.

Aunque sus conceptos de diversión eran muy dispares, pues lo que para su sobrino-nieto mayor era diversión, para él era algo total y absolutamente aburrido, la verdad, ni siquiera se estaba esforzando por divertirse, lo cual pareció frustrar al niño vestido de rojo.

Además, había algo que Scrooge no lograba entender ¿a quién se le ocurre invitar a todos tus archienemigos a una fiesta de cumpleaños? Bueno, siendo justos, los invitados habían corrido a cargo de Louie, no de Huey, pero, aun así, tener a toda esa gente en su mansión era como construir una trampa para después ser tú mismo el que cayera en ella. Era algo absurdo e incomprensible. Ah… si tan solo Duckwoth estuviese allí…

Pero la guinda del pastel fue cuando Huey reveló que había preparado un espectáculo de magia para su fiesta, algo por lo que Scrooge mostró su desencanto diciendo:

"Si hay algo que odio más que las dichosas fiestas de cumpleaños, son los magos de las fiestas de cumpleaños"

Pero el chico no parecía dispuesto a rendirse en su empeño por hacer que Scrooge se divirtiera, por lo que respondió diciendo:

"Bueno, menos mal que es un ilusionista"

Pero eso daba igual, Scrooge odiaba la magia, o cualquier cosa que se le pareciese, la única excepción era su sobrino-nieto puesto que había nacido con ella y no eligió practicarla.

Durante el 'espectáculo' Scrooge fue obligado a hacer de voluntario, teniendo que meterse en una caja y supuestamente meterse en una trampilla, el mago de segunda, por no decir tercera, comenzó a recitar algún tipo de discurso, invocando a espíritus o algo así, pero de repente se detuvo a mitad de la frase, al mismo tiempo que le pareció escuchar a su sobrino-nieto mayor gemir ligeramente, lo que extrañó a Scrooge. ¿qué estaba pasando?

Entonces, completamente inesperado para el rico pato, la puerta de la caja se abrió y reveló a la figura fantasmal de su difunto mayordomo, Scrooge sintió una mezcla de sorpresa y alegría. No esperaba que ese Beagle Boy hubiese sido capaz de traer a Duckworth, pero el rico pato no iba a quejarse por eso, más bien todo lo contrario.

Su fiel sirviente ahora fantasma, le ayudó a salir de la sala y posteriormente cerró todas las puertas para que nadie más pudiera salir de allí, luego Scrooge le indicó lo que tenía que hacer, conseguir que esos invitados no deseados abandonaran la mansión, pero que antes de invitarlos a salir, quería divertirse un poco a su costa.

Scrooge se dirigió entonces a la sala de control desde donde podía observar lo que iba sucediendo. La verdad, el rico pato quedó bastante complacido con los intentos de Huey de descubrir quién lo había secuestrado, al mismo tiempo que Duckworth iba… desmintiendo las teorías del muchacho, también quedó gratamente satisfecho de que Louie se mostrara tan responsable y dispuesto a hacer lo correcto al ver que su hermano mayor no parecía querer atender a la voz de la razón. Tendría que felicitarle más tarde.

Pero finalmente, lo que más le sorprendió, fue que su sobrino-nieto mayor fuera capaz de deducir dónde estaba él en realidad, la verdad, aún tenía que pulirlo, pero ese chico tenía buenas capacidades deductivas.

Una vez que se descubrió la verdad, Scrooge le agradeció a Huey que le trajera a su más fiel sirviente de vuelta, aunque este fuera un fantasma ahora, y también le advirtió que no quería más fiestas, NUNCA.

Finalizada la conversación, los niños comenzaron a irse a sus camas, pues era ya muy tarde. Duckworth los quedó mirando, y cuando desaparecieron de la vista y del alcance del oído, el mayordomo fantasma se volvió hacia Scrooge y le dijo:

"Señor, hay algo que debo comentarle, si bien ese Beagle Boy ha hablado para invocar espíritus, creo que el que verdaderamente me ha traído aquí, ha sido uno de esos chicos"

Los ojos de Scrooge se abrieron con sorpresa al escuchar esas palabras, y con voz desconcertada, el rico pato preguntó:

"¿Qué? ¿Qué quieres decir con eso Duckworth?"

El sirviente fantasma se aclaró la garganta y respondió:

"Lo que quiero decir Sr. McDuck, es que la fuerza mágica que me trajo hasta el mundo físico no fue oscura ni desconocida, sino que más bien fue algo lleno de luz y casi como familiar"

Scrooge ladeó la cabeza, no acabando de entender qué quería decir el mayordomo, así que le preguntó de nuevo:

"¿Qué intentas decirme con eso?"

El mayordomo fantasma suspiró y explicó:

"Intento decir que tal vez ese… usuario de artes oscuras tuviera en mente traer un espíritu, pero ni de lejos tenía el poder suficiente como para hacerlo, solo alguien con grandes poderes mágicos o que haya entrenado mucho para ello puede traer un espíritu del más allá con éxito"

Scrooge comprendió de inmediato lo que Duckworth trataba de decir. Si su mayordomo estaba ahora frente a él, fue gracias a la magia de Huey, eso probablemente explicaba el gemido que oyó de él justo antes de que Duckworth apareciera. Sin saberlo, el chico había sido el canal mágico por el que su fiel sirviente había llegado a este mundo. Golpeándose la frente con la palma de la mano, el rico pato exclamó:

"Oh curse me kilts, así que, si lo he entendido bien, fue mi sobrino el que realmente te trajo hasta aquí"

Duckworth pareció sorprenderse por las palabras de Scrooge, así que a continuación le dijo:

"Yo solo he mencionado que había sido uno de los chicos, pero usted habla como si supiera cuál de ellos es"

Scrooge bajó la cabeza y mirando hacia otro lado, le confesó a su mayordomo:

"La verdad Duckworth, es que lo sé"

Los ojos de Duckworth ahora se abrieron como platos, y con voz sorprendida le preguntó:

"¿Y eso no le molesta? Sé que usted… odia la magia"

Scrooge miró al fantasma con una expresión seria, y a continuación le dijo:

"Cierto, pero no puedo odiar a mi sobrino por algo que él no eligió"

Ahora el mayordomo estaba confundido, y así lo manifestó cuando preguntó:

"¿No… lo eligió?"

Scrooge negó con la cabeza y manteniendo su expresión seria, le dijo al fantasma:

"No, él nació con magia y, tal y como se está demostrando, una muy poderosa"

Duckworth suspiró y aclarándose nuevamente la garganta, le dijo al pato multimillonario:

"Sr. McDuck, creo que sería bueno que me pusiera al corriente"

El rostro de Scrooge adquirió un semblante de culpabilidad, le dolía lo que iba a decir a continuación, pero tenía que hacerlo:

"No sé… si debería habértelo contado, Donald lo mantuvo en secreto durante diez años y a mí no me lo contó hasta hace poco, no creo que él quiera que esto se divulgue"

Los ojos de Duckworth se abrieron con sorpresa, tal vez porqué él sabía que Scrooge nunca le ocultó nada cuando él estaba vivo, pero las cosas eran distintas ahora, lo que Scrooge sabía con respecto a su sobrino mágico era un secreto que le había sido confiado u divulgarlo sería lo mismo que traicionar esa confianza. Pero obviamente el fantasma no sabía eso, así que hablando con voz neutral, aunque claramente molesto, le dijo al pato multimillonario:

"Con el debido respecto Sr. McDuck, yo no estaría aquí de no ser por uno de sus sobrinos, supongo que lo mínimo que merezco es saber cuál de los niños es y cómo ha sido capaz de traerme al mundo físico"

Scrooge suspiró, entendía que su mayordomo quisiera saber la verdad, pero… no podía, había prometido no contarlo, y así se lo confesó al fantasma diciendo:

"Sé que quieres respuestas Duckworth, y mereces saberlas, pero debes entender que lo que me pides no puedo decírtelo al menos no sin el consentimiento de Donald, porqué si te lo dijera, estaría traicionando la confianza que puso en mi al contármelo ¿entiendes?"

La expresión de Duckworth se suavizó y hablando nuevamente, le dijo al pato multimillonario:

"Lo entiendo Sr. McDuck, entonces si quiero saber la verdad supongo que habrá que esperar a que el señorito Donald acceda a compartirlo conmigo también, ¿es eso lo que quiere decir?"

Scrooge sonrió con tristeza y le dijo a su fiel mayordomo:

"Exacto Duckworth, no es que no confíe en ti para guardar este secreto, es solo que después de tantos años, al fin he vuelto a hablar con Donald y he podido conocer a los chicos, y no quiero perder eso, quiero hacer las cosas bien esta vez"

Duckworth asintió y sin decir nada más, simplemente desapareció. Scrooge suspiró, realmente deseaba poder decirle a su mayordomo la verdad, pero no quería que Donald se enfadara con él de nuevo y se… marchara, llevándose a los niños de nuevo con él, no, desde que ellos llegaron, se sentía vivo y lleno de energía de nuevo, y no quería perder eso.


A la mañana siguiente, cuando Donald regresó, Scrooge lo hizo llamar de inmediato a su despacho. Obviamente, el pato vestido de marinero estaba sorprendido por esa llamada, pero acudió igualmente, al llegar allí, por su expresión, Scrooge pudo ver que su sobrino se encontró con una figura familiar a la que no esperaba ver en absoluto. Duckworth estaba de pie junto a Scrooge, con una mirada expectante y ansiosa en sus ojos.

Realmente parecía intrigado por saber cual sería la respuesta del pato vestido de marinero. Después de que Donald cerrara la puerta y se acercara, sin apartar la vista de su mayordomo fantasma, el pato vestido de marinero se detuvo frente a su tío y mirándole, le dijo:

"Uhhh, tío Scrooge, no es que no me alegre, pero ¿cómo es posible que Duckworth esté aquí?"

Scrooge sabía que Donald preguntaría eso en algún momento, así que le respondió:

"Eso mi querido sobrino ha sido posible gracias a ya sabes quién"

Los ojos de Donald se abrieron con asombro y con voz temerosa comenzó a preguntar:

"¿Te refieres a…?"

Pero antes de que pudiera terminar, el rico pato respondió:

"Sí"

Luego el pato vestido de marinero miró al fantasma y nuevamente a su tío, y entrecerrando los ojos, preguntó con voz enojada:

"¡¿Y se lo has contado a Duckworth?!"

Scrooge alzó las manos para calmar a su sobrino y le respondió:

"No, no le he dicho nada. De hecho, él me dijo que sabe que está aquí gracias a uno de los niños, pero no sabe gracias a cuál"

Nuevamente los ojos de Donald se abrieron, esta vez con sorpresa, y apenas pudo preguntar:

"¿Cómo?"

Duckworth decidió intervenir en ese momento diciendo:

"Lo que dice el Sr. McDuck es cierto señorito Donald, sé que, si estoy de nuevo en este mundo, es gracias a uno de sus sobrinos, pero el Sr. McDuck no me dijo quién de los chicos fue el que me trajo aquí, me dijo que si usted no daba su consentimiento no podía decírmelo, pues no quería romper la confianza que usted puso en él, es por ese motivo que le pido sinceramente que me diga cuál de ellos fue el que hizo posible que hoy esté aquí"

Donald miró al fantasma, y su rostro se suavizó, pareció, entender que el mayordomo estaba profundamente agradecido con la persona que fue capaz de traerlo de vuelta, agradecido con su sobrino. Luego sonrió ligeramente, lo que también hizo sonreír a Scrooge ya que sabía qué elección había tomado el pato vestido de marinero, y finalmente Donald dijo:

"De mis sobrinos, el que fue capaz de traerte aquí, fue Huey"

Los ojos de Duckworth se abrieron con sorpresa y hablando con voz incrédula, dijo:

"¿Huey? ¿El pésimo planificador de fiestas?"

Donald puso cara de extrañado y dijo con voz confundida:

"No entiendo muy bien ese comentario"

Scrooge decidió contarle a su sobrino qué quería decir el mayordomo con su comentario:

"Ah, eso, Huey se empeñó en organizarme, un absoluto fracaso, a pesar de que puso en ello un gran empeño, pero fue durante esa fiesta que Duckworth pudo regresar a este mundo"

Donald ladeó la cabeza y todavía confundido por toda la situación, preguntó:

"¿Y qué pasó en esa fiesta para que fuera tan desastrosa?"

Duckworth fue el siguiente en hablar, preguntando con voz irónica:

"¿Aparte de que invitaron a los enemigos del Sr. McDuck a la mansión?"

Los ojos de Donald se abrieron con sorpresa y hablando con voz preocupada preguntó:

"¿Huey invitó a tus enemigos?"

Nuevamente el mayordomo habló respondiendo:

"No, por lo que entendí, las invitaciones las mandó el señorito Louie, los llamó, la élite de Duckburg"

Scrooge tomó entonces la palabra y siguió narrando lo sucedido el día anterior diciendo:

"Pero lo que verdaderamente fue el peor momento, y al mismo tiempo el mejor, ya que fue el momento en el que Duckworth pudo venir aquí, fue durante el espectáculo de magia que Huey organizó y que lo llevó a cabo uno de los Beagle Boys"

Donald escuchó atentamente lo que explicaba su tío, y cuando éste terminó dijo con voz suave:

"¿Te organizó un espectáculo de magia? Vaya… espera, ¿has dicho que lo hizo un Beagle Boy?"

Scrooge vio lo asustado que estaba Donald de saber lo cerca que habían estado sus sobrinos de uno de esos maleantes, así que pensó que era mejor no mostrarle a su sobrino los videos de los niños hablando e interactuando con los villanos encerrados en la misma sala que ellos.

En lugar de eso, el pato multimillonario le dijo a su sobrino:

"Sí, aunque creo que los niños no sabían eso, y a Huey se le perdona el que probablemente no supiera que detesto la magia, y tampoco puedo enfadarme mucho con el chico ya que gracias a ello ahora podemos gozar de la compañía de Duckworth de nuevo"

Donald miró a su tío, parecía que estuviera evaluando su estado de ánimo, y finalmente, el pato vestido de marinero, le dijo:

"Bien, entonces supongo que estas agradecido con los chicos por lo que hicieron, ¿no?"

Scrooge sonrió con sinceridad, y le respondió a su sobrino:

"Sí, la verdad es que sí"

Donald se quedó en silencio unos instantes, y finalmente dijo a su tío:

"Entonces… supongo que todo está bien, si acaba bien"

Scrooge sonrió ampliamente y asintiendo, respondió:

"Cierto muchacho, y no nos quedemos aquí, ahora que ya está resuelto si no os importa, tengo trabajo que hacer, así que ya podéis marcharos, ambos"

Donald y Duckworth se miraron mutuamente y luego el mayordomo fantasma hizo una reverencia y desapareció. Donald también se despidió y abandonó la estancia. Cuando se quedó solo, Scrooge se movió hasta su escritorio, y tras sentarse, el rico pato exhaló un suspiro.

Su mente vagó nuevamente hacia cuando Donald le contó que Huey tenía magia. En especial, cuando le dijo que el niño había soñado con Magica De Spell. Su mano se movió inconscientemente hacia su pecho, el lugar en el que estaba colgando su primera moneda, la moneda en la que estaba atrapada esa hechicera. Scrooge estaba convencido de que él era el único que sabía que la mujer estaba allí atrapada, así que, si ¿qué podía significar que su sobrino-nieto hubiese soñado con ella? ¿Quería eso decir que Magica podría encontrar el modo de escapar de su moneda?

No, Scrooge no podía permitir eso, tenía que evitar a toda costa que esa bruja regresara. Tal vez… tal vez no estaría de más controlar los sueños de Huey. Si realmente el chico soñaba con el futuro, podría ser que en sus sueños hubiese pistas que le ayudaran a estar preparado para cuando esa bruja tuviese pensado atacar y salir de la prisión en la que estaba encerrada.

A partir de ese momento, el pato multimillonario estaría en constante vigilancia, haría lo que hiciera falta para proteger a su familia.


Este capítulo fue bastante divertido de escribir. Quería probar cómo sería narrar los sucesos desde la perspectiva de Scrooge, y este fue el resultado. Por cierto me encantan las interacciones entre Scrooge y Donald, puede que no se hayan hablado en años, pero ambos se conocen muy bien mutuamente después de haber convivido alrededor de veinte años bajo el mismo techo.

Dicho esto, ¿Qué os ha parecido el capítulo? ¿Os ha gustado? Si es así, no dudéis en dejar un comentario, las críticas positivas siempre son bien recibidas.

Hasta el próximo capítulo