Hola amigos, aquí su buen amigo Escudo, con un nuevo capítulo de esta historia. Este será el capítulo final del arco. Bueno ahora creo que nos tocara obviamente conocer un poco de nuestro personaje más misterioso hasta ahora, el señor Do.

Bueno disfruten el capítulo, no olviden dejar sus comentarios compañeros amigos fanáticos. Nos leeremos más abajo chicos.

Capítulo diez: Todo, fue por curiosidad y ganas de aventurar, nada más.


Medio día, sí, un hermoso medio día en el reino poni. El sol brillaba con furor en la cima del cielo, los vientos le susurraban a los oídos de todos en delicadas brisas de aire, y a cada lugar donde se mirara, había ponis comerciantes totalmente ocupados en sus labores de trabajo. Todo eso indicaba que este era sin duda, un buen día para contribuir en el crecimiento de Canterlot y/o también para gastar compulsivamente en el centro. Una poni en especial, se sentía muy bien, por disfrutar y gozar junto a una nueva amiga suya. Esa era una joven, bella, de pelaje blanco y melena negra, de hermosos ojos color esmeralda, de clase terrestre y su nombre era Viola (mejor conocida como la asistente número uno del museo). Pero no estaba sola, quien la acompañaba era nada más y menos que una bella poni de clase voladora, de pelaje azul cielo y melena arcoíris de colores no primos, su nueva amiga, Rain Bash (la salvaje y veloz esposa del señor Aerial). Para ese día, las dos acordaron ir de compras para así ambas darse a la oportunidad de conocerse mejor la una a la otra. Necesitaron que acordar el encuentro amistoso con tiempo, pues en esos días, viola estaba tan ocupada con sus deberes en el museo de la ciudad, que requirió arduos intentos, al igual que esfuerzos para quedar libre de su trabajo. Al final, Viola logró hacerse de tiempo para poder pasar el rato con la señorita Rain el día del encuentro. Desde muy temprano en la mañana, ambas ponis salieron para desayunar a una posada o restaurante disponible, luego decidieron pasear por los recién arreglados parques de la ciudad, y por último, decidieron ir a comprar en los bazares y locales comerciales que pudieran encontrar. En esos momentos iban por ahí, buscando algo que les gustara comprar.

Viola en lo que sujetaba algunas cosas, se disculpaba con Rain por algo sucedido.

-Admito que nunca se me hubiera ocurrido recomendar desayunar en esa posada, de haber sabido bien de su condición, señorita. . .Digo, amiga Rain-

-¡Oh, ya!. . .No te preocupes, bueno, de todos modos comí demasiado bien y no me queje verdad. ¡GRUUAAP!. . . JEJE-

Viola la miro un tanto sorprendida de tal apetito. Rain había comido más de seis platos enteros de comida pesada y bebidas cítricas, sin siquiera pestañar.

-Bueno. . . aun así, creo que hay que tener cuidado, eh escuchado que también hay que controlar el peso en este tipo de estados-

La Pegaso solo se limpió la boca a causa de su eructo, sin prestarle mucha atención a Viola.

-Bueno, eso se añadirá a mi lista de cuidados rigurosos justo ahora- dejo escapar un suspiro de cansancio -¡HMM!. . . Ah, aunque, no es la suma perfecta, tu sabes, mis alas, mi pata y ahora esto. . . ah, será difícil lo admito, ¡Pero por suerte me gustan los desafíos!-

Viola detuvo el avance de las dos y por verdadera preocupación, coloco su casco en el hombro de la chica voladora.

-¿viola?-

-AWW. . .Oye, aun así, felicidades amiga, en verdad, te deseo lo mejor-

-Bueno, yo. . .- enterneció un poco -gracias, lo aprecio mucho, amiga-

En eso hubo un repentino llamado.

-¡Chicas, chicas, vamos, no se queden atrás!-

Ese repentino llamado fue el de la madre de Rain, la señora Bash. La madre de Rain justo les ofreció su compañía ese día para así cuidar de su hija, muy amable gesto y realmente útil pues habían comprado varias cosas en diferentes bazares y vendría bien un casco extra. La señora era un tanto parecida a su hija, excepto que ella tenía la melena con solo dos colores combinados y un pelaje azul más fuerte y brillante que el de su hija.

-Ahí vamos mamá, no te desesperes-

-¡¿Cómo que no hija?! ¡Tenemos que ir rápido a conseguirte varias cosas ahora, no tienes idea de las cosas que necesite para encargarme de ti cuando joven!-

-Ni siquiera recuerdo que tuviéramos tantas cosas mamá-

-Eras muy joven para recordar querida-

-JEJEJEJE, bueno, creo que tiene razón Rain, de todas formas, ella es tu madre-

-No la alientes Viola-

-JEJEJEEJE, ¿Qué puedo decir? Es muy tierno esto que te está pasando amiga mía-

Pero si de ternuras hablaba, Rain no dejaría que Viola sola se divirtiera.

-Ah sí. . . ¿Qué tal si me dices de una vez la ubicación del bazar en donde conseguiste tu broche?-

-¿eh?-

Instintivamente la joven Viola miro su cabellera, la cual era adornada por ese fabuloso broche en forma de escudo plateado. Entonces recordó lo del otro día en el museo, y a causa de ese recuerdo, no pudo evitar sonrojarse de vergüenza frente a las Pegasos.

-Ah. . .ah. . .ah. .-

-Aún falta discutir, ese asunto, ¡amiga!-

-a. . o. . .yo. . . bueno-

-ya lo discutiremos, ya lo discutiremos-

Rain comenzó a avanzar de nuevo mientras que Viola en esos momentos empezó a lamentarse de las pequeñas burlas que le hizo a su nueva amiga.

.

En la profundidad del inmenso desierto de PapaLoosa, al sur de la nación. El grupo de ponis viajeros se encontraba preparando sus alforjas de viaje, para dar por comienzo a la jornada del día. Al despertar, el grupo celebro la buenas nuevas, su compañero Shield-Horse estaba recuperado y mucho mejor. Su malestar tan solo fue pasajero, pero él agradecía su recuperación a los buenos y especiales tratos de todos sus compañeros. Claro que aun varios de ellos creían que Shield-Horse no debía hacer tanto esfuerzo para correr, pero eso no le importaría a él, se empeñaría lo más que pudiera y trataría de seguirles el paso. Ahora no más faltaban algunas cosas por guardar y empacar para comenzar acorrer. Pero una de los ponis que estaba por terminar, se topó con un problema.

-¡oye, hermano!- la joven appleshine inspeccionaba su alforja en busca de algo que no podía encontrar -¿no has visto mi cepillo?-

El joven AppleGold se encontraba a la distancia preparando su propio equipaje, pero el grito de su hermana le llamó la atención.

-¿Qué?-

-¡¿Qué si no has visto mi cepillo de cabello?!-

-¿tu cepillo?. . . ¡No creo!-

-¡¿Seguro?!-

-No lo he visto AppleShine, pero. . . no me digas que lo perdiste-

-Lo use ayer en la noche, no pude haberlo perdido-

-busca por allí hermana, debe de aparecer, pero apresúrate quieres, pronto nos iremos-

La jovencita dejó sus pertenencias en aquel lugar mientras se ponía a buscar su cepillo para cabello. Echó un vistazo a su alrededor y no lo vio, entonces se dirigió a donde levantó su tienda de dormir la noche anterior. En lo que caminaba, se aseguró de inspeccionar con la mirada los alrededores por si su cepillo aparecía. Llegó a donde durmió la noche anterior y con solo mirar, no encontró nada que se le pareciera a su cepillo.

-ah. . .donde podrá estar esa cosa- volteo a ver al resto de los ponis y el tiempo se le acababa -Cepillo ¿Dónde estás?-

La jovencita miro de aquí para allá tratando de encontrar su preciado objeto, más no bastaba con solo desearlo. Pensó que probablemente si les preguntaba a los otros, tal vez le podrían ayudar a encontrar su cepillo. Así que sin perder tiempo, se encamino al poni más cercano a ella, el señor Aerial.

-señor Aerial, señor Aerial- señor, pues ya sabía que estaba casado -¡Señor Aerial!

-¿hm?-

El Pegaso alzó la mirada y vio a la joven poni aseándosele.

-¿Señorita Apple?-

-Señor Aerial, disculpe la intromisión señor, quisiera preguntarle algo urgente-

-¿Urgente? De acuerdo, dígame que es lo que pasa-

-Quisiera saber, ¿si acaso usted no ha visto un cepillo de bronce por alguna parte?-

-¿cepillo de bronce?-

-Sí, vera yo uso un cepillo de bronce para arreglarme el pelo y bueno, no lo encuentro-

-Oh valla señorita Apple, me temo que no he visto un cepillo o algo parecido en todo el día-

-¿está seguro?-

-estoy seguro, lo siento, tal vez deba preguntarle a alguien más-

-oh, de acuerdo-

-ciento no poder ayudar-

-Descuide, gracias-

Entonces la poni prosiguió por irle a preguntar al siguiente poni en la cercanía, ese mismo era el recién recuperado Shield-Horse.

-Oh disculpe, compañero Shield-Horse-

-ah. . .- escucho la voz de la poni y se dio vuelta a donde ella -AppleShine-

-Oh, discúlpeme, pero quisiera preguntarle algo rápido, ¿sí?-

-Oh, está bien joven amiga, ¿Qué ocurre?-

-Gracias, bueno, yo quisiera preguntarle, ¿Qué si acaso no ha visto un cepillo color bronce?-

-un cepillo. . . ¿Cómo de cabello?-

-eso mismo-

-bueno. . . .hm-

Shield-Horse le echó un vistazo a su alrededor, tratando de divisar con los ojos aquel objeto que se mencionó. Al final no encontró nada, pero solo por si acaso, inspecciono rápido sus pertenencias.

-Ah. . . no, no, lo siento, no vi ningún cepillo ni, tampoco tomado uno AppleShine-

-¿seguro?-

-seguro, pero déjeme preguntar- dirigió la vista a otra parte y aclaro su garganta un poco –ah. . . ¡Oye, Sflyer!-

A unos siete metros de ellos, se encontraba el Pegaso de pelaje color crema mencionado. Este estaba echado en la arena contemplando apacible la belleza de un pequeño cactus al cual le estaban florecido unos cuantos pétalos rojos entre sus espinas. A la primera llamada el Pegaso no respondió, pero ya al segundo llamado, pestaño y reacciono a los llamados de Shield-Horse.

-ah. . .que. . . ¿eh? S-h-

-¡Oye amigo, por aquí!-

-Oh, sí, sí, ¿Qué pasa?- se puso de casco -S-H ¿Qué pasa?-

-¡Oye, ¿acaso no has visto un cepillo de peinar de Bronce?-

-¿Un cepillo? Hm. . . Bueno déjame pensar. . . ¡OH!- recordó algo al respecto -¡Creo que la joven AppleShine tiene uno de esos, pregúntale a ella amigo!-

-. . .-

Tanto Shield-Horse y AppleShine pusieron caras largas y desilusionantes.

-ah, bueno, creo que eso es un no, lo siento compañera-

-ah. . . . Si, descuide, no hay problema, bueno gracias. . . ¡Oh, y me alegro de que ya se encuentre mejor!-

-Muchas gracias-

Ya no le quedaba mucho tiempo, tenía que encontrar su cepillo oh se irían de ahí y ella lo perdería para siempre. Así ella busco al ultimó poni que quedaba y ese era el señor Do. AppleShine entonces se le acercó para así preguntarle al poni de pelaje blanco.

-Ah, discúlpeme señor. . . señor Do-

Este no la escucho bien al principio, casi al igual que Sflyer, pues se encontraba inspeccionando algo que capturaba toda su atención. Al no tener respuesta, se le acercó un poco más y le volvió a preguntar.

-¡Ah, señor Do, quisiera preguntarle algo, si no es de molestia por favor!-

-¡Hm!-

Al percatarse de que lo estaban viendo, rápidamente cerró el pergamino que tenia al frente, se volteó para ver de quien se trataba y entonces vio a la joven AppleShine a sus espaldas.

-¡Oh, AppleShine, jovencita! ¡JEJE! ¡¿Qué sucede joven amiga?!-

-oh, disculpe si me entrometo, pero quisiera saber, ¿si acaso no ha visto un cepillo de cabello echo de bronce?-

-¿un cepillo de cabello?-

-sí, un cepillo de cabello, pues es que no lo encuentro señor- miro a otras direcciones -¿ha visto uno?-

-Bueno, no, no he visto ni tampoco tengo uno mi joven compañera, temo que no pudo responder a tu pregunta-

-oh, ¿de verdad?-

-sí, bueno, lo siento, no eh visto ninguno AppleShine-

-hm. . . bueno, ¿no a hecho otra cosa acaso?-

-De hecho, esta mañana, solo. . . yo. . . bueno, eh, estado. .-

-¿sí?-

-Eh, estado inspeccionando nuestra ruta de los últimos días en mi mapa-

En eso Do sacó de sus espaldas el pergamino que estaba revisando para mostrárselo sin aparentar sospechas o problemas ante esta AppleShine. Le enseñó el papel de frente, para entonces después desplegarlo a los ojos de la pequeña poni. Esta vio un trazo señalado del desierto con línea roja y un par puntos marcados. Reconoció que eso era lo que habían recorrido hasta ahora y que estaba bien señalado. Pero claro, eso solo era la mitad del mapa, el resto de este, él lo seguía sosteniendo con su casco para que no se desplegara por completo ante los ojos de la jovencita Apple.

-oh, bueno, ¿seguro que no ha visto mi peine señor do?-

-lamento decir que no, perdóneme-

No parecía que obtendría nada de los ponis de la caravana, y eso sola la desanimo.

-oh, bueno, es solo un cepillo, creo que lo perdí de todos modos. . . ah, gracias de todos modos-

Sin más, ella se dio la media vuelta para recoger y también inspeccionar su alforja una última vez antes de irse. Ya no había nada que hacer y lo mejor era tratar de cerciorarse si no estaba su cepillo entre sus objetos de viaje, era muy distraída y tal vez no lo vio en lo que revisaba, pero honestamente no tenía muchas esperanzas. Estaba casi segura que ya había perdido su preciado y único objeto de belleza. Como chica que era, eso sí le dolía en el fondo.

-Apple. . s. .- se percató del malestar de la joven y le dio lastima verla de esa forma -bueno-

Ella se estaba empezando a alejarse con semblante decaído y el empezó a enternecérsele la conciencia al poni. Do pareció dudar por un poco. . . ¡Pero que rayos!

-¡No necesitas un cepillo!- dijo en apuro

-hm- ella se detuvo -¿Qué?-

Ella lo volteó con duda, ¿Qué era lo que acababa de decirle?

-sí, es solo un peine. . . pero si quieres que tu cabello no se desordene mucho-

Do vio a su derecha y entonces del suelo recogió la cinta roja con la que él ataba su mapa para que no se desenrollara. Se le acercó a la jovencita con la cinta en su boca, y entonces con sus cascos le ayudo con su cabellera.

-ah- ella se sorprendió, y sonrojo un poco -pero que. . .-

-esto, le ayudara-

Do le había quitado el sombrero vaquero y entonces le recogió su largo cabello rubio. Ella pudo sentir como el halaba sus lienzos dorados, después le peinaba con su casco, y después le enredaba sus pelos en una larga y pronunciada cola de caballo.

-solo así y así, y así, y. . . ya está-

Él se alejó al concluir su trabajo y ahí quedo. Do había utilizado esa cinta, para sujetarle su largo y pronunciado cabello, para que así el viento no la despeinaría al correr o le estorbara la vista, siempre y cuando este permaneciera sujeto. Ella se veía bien, la cinta combinaba muy bien con su color rojo junto con el dorado de su peinado de ella. Aun no se veía a ella misma, pero a los ojos de él, realmente se le veía muy bien.

-Ah. . .-

-Ahora toma esto-

Solo para concluir con su trabajo, Do le volvió a colocar el sombrero en la cabeza a la joven AppleShine ya sin duda alguna, eso la hizo resplandecer con un encanto muy peculiar y al mismo tiempo leal al estilo campirano que ya de por si ella poseía. Claro que ahora le provocaba una mayor necesidad verse primero antes de poder alarmarse o emocionarse.

-oh como. ..-

-¿Te ves?- concluyo por ella

-ah. . . . Si-

-Bueno, realmente te vez cambiada-

-¿Cambiada?-

-sí, te ves. . .- el poni giro el cuello a su espalda y de entre sus cosas tomo su cantimplora -muy bien de hecho-

Empleando el fondo de metal de la cantimplora, Do le mostro su reflejo a la joven Apple y este la dejó muy sorprendida. Su cabello arreglado le hacía lucir bien, sin esos mechones sueltos y picos rebeldes de costumbre, a simple, tierno y controlado. Pero si le gusto, ella nunca había pensado en hacerse un estilo similar a ese antes y de la nada este poni llegaba y la cambiaba por completo. Claro que no se esperaba tal acción por parte del poni terrestre, tal vez solo le hubiera pedido prestado su cepillo a Estelar para así ella arreglarse pero esto, pero bueno, eso que hizo el señor Do resulto mucho mejor.

-No me siento diferente- mejor corregía -¡Bueno no es que no me guste, pero dijo que era diferente ahora y yo. . .!-

El la freno antes de que mal entendiera sus palabras.

-ya, tranquila, eso está bien- dijo sereno -me cae demasiado bien como es usted ahora, como para querer cambiarla solo con otro estilo de peinado, eso sería imposible-

Eso la hizo sonrojar aún más.

-¡JEJEJEJE! ¡Ay señor do, que tierno, en serio, no diga eso! ¡JEJEJEJEJE!- ella le dio un pequeño empujón

-Bueno, regresando al punto, ese peinado solo será temporal, aun con un trenzado bien hecho, usted necesitara eventualmente un cepillo o. . .-

-¿o?-

-o puede usar un método poco higiénico pero efectivo-

-¿eh?-

-esto. . . ¡HUUAAG! ¡PUUF!-

Tomando a la joven por mera sorpresa, Do alzó sus cascos delanteros para después regurgitar un escupitajo baboso y viscoso.

-¡YUUH!-

-¿Qué?-

-¡Eso!-

-Oh esto. . . no tiene nada de malo, mira-

Y entonces se pasó sus cascos por toda su melena, aplacando cada uno de los pelos rebeldes de Do, para que al final quedara su peinado reluciente y parejo. Claro que la joven Apple no parecía estar convencida de usar o considerar tal medio para su higiene capilar. Do termino y no parecía molestarse al respecto, su cabello estaba bien para él y además parecía disfrutar la expresión de asco de la joven yegua.

-Ves, simple y rápido. . . aunque creo que me vendría bien arreglarme la cola también-

-¡SEÑOR DO!-

-¡¿Qué?!-

-Da. . . Da. . . eso da. . . ¡HYU!-

-¡JAJAJAJA!-

-¡No se ría señor Do!-

-¡Bueno es que simplemente no lo puedo evitar señorita AppleShine, es gracioso!-

-¡¿Cómo que gracioso?! ¡¿Qué es tan gracioso?!-

-Que. . .para ser una yegua de tierra salvaje, no parece dispuesta a lo medios no convencionales-

A ella se le abrieron los ojos. Ese poni dio en el blanco de algo sumamente cierto, no parecía de esas que fuese una aventurera total, sino más bien una poni convencional de estándares normales.

-Bueno. . . eso. . .eso. . . no. . . no tiene nada. . . que incumbirle. . . soy una viajera y no importa. . . ¿Qué acaso una dama no puede pensar en ser bonita? O tengo que ser una antihigiénica solo por estar en el desierto-

-Oh bueno, solo decía, no tiene que tomárselo muy. . . apecho-

-¡HM!- desvió la mirada, pero, luego abrió un ojo para verle –¡JMJMJMJMJ!-

-¿Eh?-

-MJMJ. . . ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA!-

-JEJE, oh señorita AppleShine-

-ah. . . valla, usted sí que es divertido señor Do, ya veo porque los demás le tienen tanto respeto-

-Ah bueno, no es para tanto-

Él se dio la vuelta y entonces recogió de la arena su mapa. Ella antes de poder decir algo más, vio como el poni enrollaba el pergamino rápidamente y lo guardaba en su alforja junto con lo demás. Ella no le presto mucha atención a eso, pero entonces continuo con la conversación pues le estaba agradando. Durante los últimos días había tenido buenas charlas con el señor Do junto a los demás, pero hasta ahora esto estaba siendo la primera conversación privada con el poni de pelaje blanco.

-¡Claro que es para tanto señor Do!-

-¿En serio?-

-Pues sí, usted es agradable y amable, y. . . gracias-

-Oh, de nada pequeña, recuerda, los objetos materiales pueden remplazarse, más los buenos amigos, nunca-

-eso, eso, eso sonó bien-

-Gracias, es una buena saber y. . . ¿hm? . .parece que los demás ya están terminando-

En eso ella dirigió la mirada al resto del grupo, vio que estaban ya listos para correr y comenzar su jornada del día con energías. Estelar estaba lejos usando su magia para divisar el camino, mientras que los demás charlaban un poco entre ellos. Lo mejor era alistarse, pero juntos.

-Bueno, puedo apostar que al igual que los demás, soy afortunada haberlo conocido, señor Do- eso ultimo lo dijo algo roja de las mejillas para después animarse -¡Oiga, aun no me cuenta mucho de usted señor!-

-JEJE, ¿de qué habla señorita? Ya le hemos contado mucho estos días!-

-¡Bueno, sí, son viajeros que les gusta mucho recorrer el mundo, me lo han dicho a mí y a mi hermano varias veces, pero hablo de usted, ahora-

-. . .-

-Si porque, aun no sé por qué tanto quieren ir cerca de la península, si ni siquiera hay playas o algo-

-Bueno. . .solo, queremos explorar-

-Sí, ¿pero por qué?-

De no estar de espaldas a ella, la joven Apple se habría dado cuenta de la expresión seria e incómoda de este Do. Este no se veía para nada de fiar, la chica no sabía, pero lo estaba poniendo un tanto alerta en ese instante. Tal vez decir otra cosa sin importar funcionaria en esta ocasión, pero en su interior él se decía '¿la verdad? bien' y entonces la volteo de nuevo a verla.

-Bueno jovencita- le regalo una buena sonrisa, honesta y sincera -Esa es, la belleza de la inesperada sorpresa, de las exploraciones, uno solo se. . .aventura-

-. . .- se sonrojó

-Nunca se sabe lo que se puede encontrar, esa, es la verdad amiga, la verdad-

Él se le adelanto y entonces se pasó a su lado para después ofrecerle un casco como caballero que es, ella lo acepto y entonces se dirigieron con los demás.

-Bueno, nos esperan, vamos o nos quedaremos últimos en la formación-

-de acuerdo- apenas logro decir, estaba un tanto roja

Y avanzaron, tranquilamente, sin problemas, pero solo esta AppleShine. Do no solía ponerse nervioso. Lamentablemente la joven AppleShine se empezó a meter en sus asuntos, más de lo que él hubiera preferido y no quería involucrarlos a ellos, el equipo Loosa no tenía nada que ver con lo que el grupo después haría. En el fondo el sí sabía lo que buscarían y lo que harían para obtenerlo, pero, ¿Cómo estar seguro de esos tres? No lo sabía. Lo que si sabía, era que no los metería en eso, esto era entre sus amigos y él, entre los búfalos. . . y la verdad.

¡FLASHBACK!. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Hace más de un año en Canterlot, la noche era muy profunda y poco confiable para quienes hayan estado despiertos. Aunque claro que esos mismos ponis, JEJE, eran nada más que, Do, acompañado de Shield-Horse y un grupo de ayudantes quienes desafiaban esa misma advertencia. Se encontraban a las afueras de pequeña ciudad esperando con carrosas y linternas, a sus compañeros y amigos, CleverHoof y Sflyer, de su último y más recompénsate viaje. Do en esos momentos era el más atento de todos en esos momentos. Él miraba con firmeza y suma atención el desolado paraje de la nada. En cuanto a este Shield-Horse, bueno, el joven muchacho se mantenía un tanto distante de su amigo Do, estando junto con los otros ponis que les ayudarían a tirar de las carretas cuando sus compañeros llegaran con la tan preciada carga que les mencionaron días antes. Pero hasta entonces, él poni gris decidió ver a su inmóvil amigo de pelaje blanco que esperaba parado te.

-Entonces, ¿cuánto más tendremos que esperar? Eh, ¿Do?-

Le respondió sin dejar de mirar al frente.

-No lo sé, pero según sé, nuestra presencia es urgente. . .así que, solo aguardamos-

-si, claro- estaba escéptico -Aun así, ¿Por qué no pudieron esperar para la mañana?-

-solo aguarda ¿quieres?-

No hizo caso y le continúo hablando.

-Ah, es solo que está muy oscuro amigo, sin estrellas y media Luna únicamente alumbrando, pues no es fácil- el poni tembló un poco por el frio de la noche –OOOHG, y el frio es lo peor-

Lo último dicho por S-H no pasó desapercibido por Do.

-¡JA! ¡Ni siquiera será lo peor, dices!-

"Peor" esas palabras resonaron en la mente de Do por un instante, pues que risa le dio, evidentemente Shield-Horse no lo sabía.

-¿Cómo es peor?-

-La lluvia viene en camino amigo-

-¿La qué?-

Do colocó su casco en el mentón de Shield-Horse y con simpleza dirigió la vista del joven poni a donde los cielos de Canterlot. La explicación estaba allí presente, pues desde muy lejos, resonaron los estruendosos poderes mágicos del clima. El poni gris se giró completo y entonces vio que desde la cima de la montaña, con la cual Canterlot colindaba, cantidades considerables de magia eran las responsables de un espectáculo de luz. Eso era el equipo mágico del clima conformado por un pelotón de unicornios quienes se ofrecieron a ser los jefes del estado del tiempo en la joven ciudad. Los destellos de su magia causaban hondas que iniciaban desde la cima de la montaña y se abrían en un aro que se expandía por todo el cielo hasta que este llegaba a su límite para después desaparecer en el horizonte y pronto ser remplazada por otra honda.

-Llovizna de media noche. . . ah. . . esto no podría ponerse. . .-

-¡Ya llegaron!-

-¡Eh!-

S-H volteo a donde la fría y oscura nada se encontraba, entonces al igual que Do los vio. Eran luces de linterna aproximándoseles desde lo oscuro y nocturno paraje. Quien más podrían ser, que CleverHoof y este Sflyer los ponis que venían.

-A hora buena llegan- do al fin se volteó y les grito a los otros ponis -¡Todos, ya llegaron, pónganse a trabajar!-

Los otros ponis voltearon a verle, estaban sentados muy cómodos en el pasto jugando dados alrededor de una roca. Pero al momento en el que Do les llamó, se pusieron de pie, se quitaron los abrigos que portaban, se subieron las mangas largas a los hombros y se dirigieron a los coches. Habían triado consigo tres carros, uno para los socios ponis, otro sin techo y asientos para la tan esperada carga y otro para los mismos ayudantes como medio de transporte. Solo era necesario enlistar todo para después dirigirse de regreso a la ciudad.

-¡Muy bien, giremos estos carros y prepárense para arrear!-

-¡Vamos, vamos, vamos!

-¡Enciendan las otras linternas!-

-En marcha-

-¡Preparen esa mantas!-

Do y Shield-Horse sonrieron complacidos por la movilización de sus trabajadores.

-bueno, parece que nosotros estamos listos aquí Do-

-Y ellos están. . . – do se giró la mirada y se congelo -ah. . . –

-¿hm?- s-h le miro confuso -Do. . . ¿Do? Amigo oye. . . . ¿Do que tanto miras?-

En eso el también volteo y al igual que el poni de pelaje blanco, se pasmó.

FLASHBACK. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Solo unos minutos después de haber terminado de preparar todo para la llegada de CleverHoof y este Sflyer. Do y Shield-Horse se vieron el uno al otro confundidos, ante la sorpresa de ver no más de un par de ponis, sino de recibir a un grupo de quince equinos y a sus amigos. Una explicación hubiera sido buena, pues al parecer, ahora tendrían que llevar varios bloques rectangulares de rocas envueltas en tela, más la tormenta entonces inicio antes de que pudieran platicar.

¡SSTOOORM!

Para cuando lograron de milagro guardar todos esos bloques, un leve torrencial de insignificantes gotas de agua comenzó a caer. Los ponis se vieron forzados a usar las tres carrosas para guardar las piedras, pero no cupo espacio para nadie en estas. Así que todos tendrían que tirar de estas, pues además de estar pesadas como para que solo dos ponis jalasen de los carros, la fuerza de la tormenta aumento y todos comenzaron empaparse.

FLASHBACK. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

-¡No entiendo el porqué, de esto, pudieron decirnos que rayos era lo que tenían planeado traer con ustedes!-

-S-H, PODRIAS POR FAVOR, AMIGO!-

En esos momentos, los cuatro amigos jalaban consigo una de las tres carretas repletas de esos bloques pesados. Shield-Horse y CleverHoof se mantenían empujando desde atrás, mientras que este Sflyer y DO jalaban desde adelante. La tarea ya de por si era difícil con el estrepitoso clima de la noche, la oscuridad y el mantener segura todas las piezas encima del carro descubierto, como para que el poni de pelaje gris comenzara a reprochar.

-Y ¿Cuándo podre preguntar CleverHoof?-

-¡Cuando salgamos de esto, ahora no hay tiempo, debemos correr, te explicaremos luego, cuando hayamos llegado al museo!-

-¡De hecho!- gritó do desde el frente, atrayendo la atención de esos dos -¡A mí me encantaría saber de una buena vez también muchachos! ¡Pues odio la incógnita, sino soy yo quien la genera! ¡Así que díganme, ¿esto vino acaso del desierto?!-

Tanto CleverHoof y este Sflyer, quedaron completamente callados.

-Espera, de que. . . ¿de qué habla? ¿Cómo sabe que es del desierto? ¿Es del desierto? Si es del desierto, ¿Cómo es que él sabe que es del desierto? ¿Por qué él sabe que es del desierto? ¿Por qué él y no yo, sabe de dónde es?- notó el silencio de ellos -¡Oh vamos, otra vez!-

Do volteó la mirada para ver el camino, mientras sonreía victoriosamente y alegre. Sus compañeros mantuvieron una expresión tranquila, con la clara y muy evidente excepción de este S-H quien no parecía entender la razón del profundo silencio.

-Así que. . . yo tenía razón, JEJE, ¿Por qué no me sorprende de mí?-

-¡¿Qué está murmurando?! ¡Eh, ¿Por qué esta murmurando?! ¡Chicos díganme! ¡¿En verdad van a jugar al misterio con migo ahora?! ¡¿En serio? Lo van a hace!,!¿nadie me dirá que rayos es esto? ¿En serio?!-

FLASHBACK FIN. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

De regreso con en el presente, Do se sentía victorioso de nuevo.

-Y sí que tenía razón, JEJE-

-¿Dijo algo señor Do?-

-¡HM!-

El semental había olvidado ya que todo ese rato había estado al lado de la joven y encantadora AppleShine.

-Oh, bueno yo, digo. . . ¡que tenía razón, ese peinado le queda mucho mejor jovencita!-

-¡OH, señor do, no juegue-

-No, en serio, no estoy miento- no, no lo estaba, pero claro había cambiado el tema -Se ve bien-

-¡AJAJA, Oh, gracias!

.

Al atardecer de ese mismo día, la jornada estaba acabando para la mayoría de los ponis en Canterlot. Los bazares ambulantes estaban siendo cerrados, y solo unos pocos seguían abiertos, pero no por mucho. Solo era cuestión de tiempo para que todos se retiraran y dejaran la plaza. Justo al frente del área de compras, se encontraba un bello jardín donde los ponis podían descansar después de comprar, y justamente ahí se encontraban las dos amigas ponis, Viola y Rain.

-UFF. . .Valla, estoy agotada Viola, a-go-ta-da-

-Para no estar en tus mejores condiciones, debo decir que me sorprendió verte aguantar toda esta caminata Rain-

-Bueno, tuve a mis damas de compañía para cargar todas mis cosas, JEJE-

-Oye-

-Es broma-

-Está bien, oye por cierto, es muy amable tu madre-

-Tiene un don para eso, creo, solo espero que no tarde en pedir transporte a casa-

-si. . . bueno, creo que yo también descansare-

Viola puso algunas de sus compras en el suelo y tomo asiento junto a Rain. Echó sus cascos a la espalda e inclino la mirada.

-Ah. . . fue. . .relajante-

-Sí, si lo fue-

-No había comprado tantas cosas desde. . . Uh, no creo haber comprado tanto antes en una sola pasada, valla-

-JEJE, Oh si, estuvo bien en ese caso-

-JE, si, ¿no?-

-Claro, pero. . .- se mostró con una ligera duda –Creo que. . . olvidamos algo-

-¿Ah sí?-

-Sí, definitivamente-

-Oh, pero creí que habíamos visto todo lo que tenían en el bazar, ¿Qué se nos olvidó?-

-Creo que, lo que se nos olvidó. . . fue-

Hubo una pequeña pausa donde la expectativa de la joven Viola era grande. Realmente dudaba que algo se les hubiera pasado, vieron y compraron todo aquello que les había gustado. Tal vez Rain vio algo y no lo pudo comprar.

-¡Oh, si ya recordé!-

-¿Qué?-

-Fue. . . comprar otro hermoso broche como el tuyo- dijo con fríamente

-e. . . . .-

Y quedo completamente muda, Viola quedo en blanco por el repentino comentario de esta Rain. Había olvidado completamente el asunto del broche, compro tantas cosas, pasó tanto rato ayudando a Rain a probarse cosas, platicaron tanto y se emocionó por todas las demás cosas que no compro, que no volvió a pensar en el asunto del broche.

-Ah. . .ah. . . yo. . .yo. . .-

Rain giró la cabeza para ver la reacción de su compañera, esta giró para otro lado por la vergüenza y el contacto se evitó.

-Eh. . . .eh. . . y-yo. . . e-eh, es. . . es. . .b-bueno. . .-

-Hm, niña-

Con delicadeza, Rain buscó y colocó su casco sobre el de Viola. La yegua de melena negra la volteó a ver a la Pegaso con pavor, pero, sus ojos se encontraron con una mirada de paz y calma que Rain regalaba. No parecía estar molesta, realmente se le veía seria y a la vez compasiva.

-Oye, tranquila quieres-

-Eh. . .-

-No voy a burlarme o a regañarte, pero no puedo evitar tener curiosidad, ya sabes, saber la verdad, nada más, tengo amigos por quienes me preocupo y debería saber al menos una cosa-

-Pero. . .¿Qué?-

-Es realmente S-H. . . ¿Verdad?-

Viola aparto sus ojos de la mirada de Rain por la inmensa vergüenza que le estaba dando.

-¡AW! Oye. . .viola, basta quieres ¿Por qué tanta duda amiga?

La poni giró con la cabeza lentamente mirando sin interés a lo que le rodeaba, solo no quería afrontar a Rain directamente. Pero tampoco había reaccionado mal ante lo dicho por la Pegaso, pero, la duda. La duda venia de algo extraño que pasó ese día, algo relacionado con los proyectos del señor Do y sus investigaciones, hace aproximadamente un año fue que todo eso pasó, el día en que él y ella comenzaron.

-Es que. . .no. . . entiendo. . . ni cómo fue que empezó-

¡FLASHBACK!. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Era a la primera hora de la mañana después de una larga noche lluviosa, Viola se dirigía como todos los días, temprano a su trabajo en el museo. Curioso le parecía que el día anterior, no tuvo ningún contacto con su jefe el señor Do o cualquier otro de los asociados, pues por alguna razón estarían al pendiente de algo "que recoger" según sabia, pero nada estaba muy claro para al respecto. Tal vez cuando llegara, podría ayudar en algo, o preparar algo para la llegada de ese paquete y ser de ayuda, sí, eso quería.

Ya estaba cerca del lugar, pero cuando doblo por una esquina encontró desorden y daños en la calle.

-¿Uh?-

Justo a una cuadra de llegar al museo, había huellas de carro, charcos lodosos y profundos baches por toda la calle.

-¡¿Pero qué pasó aquí?!-

Ese horrible desorden se interponía en su camino y no lucia bastante agradable. Pero no paro ahí. Justamente al levantar un poco la mirada, Viola se encontró con otro desorden a las puertas del museo. Unas, sucias, maltratadas, gastadas y mojadas carretas de madera, estorbaban el paso de la calle y el de las escaleras.

-Pero. .- estaba a punto de llamar a la guardia, cuando se le ocurrió una muy buena explicación para el desorden -¡Señor Do, usted otra vez!-

El museo estaba completamente en silencio y un tanto oscuro, pues todas las cortinas estaban cerradas. La calma sin embargo fue interrumpida por el repentino azotar de las grandes puertas principales del recinto. La luz del sol también irrumpió en la oscuridad, junto con la gigantesca y contrastada sombra de Viola, quien se abría paso al interior. Quería explicaciones y no estaba dispuesta a quedar en dudas, encontraría al responsable de tal desorden y lo acusaría de dañar el buen aspecto de la propiedad.

-¡SEÑOR DO!-

Su grito genero un fuerte eco en el interior, seguido por el audible paso de sus cascos.

-¡SEÑOR DO!-

-. . .-

-¿eh?- juro escuchar un murmuro lejano -¿Señor Do?-

-. . .-

-¿Quién es?-

Espero alguna respuesta, pero, al no obtener ninguna, lo mejor que se le ocurrió fue el dirigirse a done la oficina del señor Do. Pero al ir por los pasillos del recinto, no pudo evitar notar que en los suelos del museo había rastros de lodo y humedad, dejando sucio el impecable e invaluable mármol de adornado triangular del piso. Ella mofó ante tal suciedad, y eso la motivó a aumentar la velocidad de sus cascos. No le sorprendió ver que las marcas de suciedad, condujeran directo a la oficina de su jefe. Ya lo tenía, esta vez no se reprimiría, solo entraría sin tener consideración de tocar la puerta y le daría su "opinión" a su jefe por todo el desorden. Puso su casco al frente de la puerta, la abrió y entró echa una fiera.

-¡Señor Do!- dijo enérgica -¡Tiene que explicarme ¿por qué el museo se ve como un cuchitril de cerdos ahí afuera?!-

-Bueno, tal vez le pueda decir ¿Por qué?- Dijo una voz joven -Pero no sé si usted lo prefiera escuchar de mí, o de él compañera Viola-

-Pero se. . .-

Fue cuando entonces notó que no era el señor Do a quien le había hablado, sino a un poni de edad más joven, pelaje gris, melena negra, ojos negros y una marca especial con la forma de un escudo azul y plateado en el costado. Se encontraba justo a un lado del escritorio del señor Do, sin ropa que le cubriera la parte superior del cuerpo como de costumbre, estaba secándose el cabello con una toalla que tenía a disposición y la miraba con una sonrisa burlona a causa de su equivocación de identidad.

-¡Ah. . . p. . . . joven. . . joven, Shield-Horse, señor, es. . .es usted!-

-Sí, el único-

-¡Discúlpeme, no quise gritarle a usted!- hizo una pequeña reverencia -Yo solo estaba buscando al señor Do y. . .-

-Y. . .-

Entonces recordó porque le iba a gritar al señor Do, y también recordó que él siempre involucraba a sus amigos en sus proyectos. De seguro S-H sabía algo y tal vez querría ocultárselo.

-¡Usted de seguro sabe dónde se encuentra!- su furia regreso -¡Usted sabe, ¿no es así?!-

-Ah, ¿eh?-

-¡Oh con que "¿eh? No es así!"- no se la creía

-¿ah?-

-¡Oh, entonces no tendrá problemas al decirme el motivo de su presencia aquí!-

-Bueno. . .- miro para abajo un segundo -Supongo que para ver como una bella dama, ensucia sus lindos cascos con lodo y todo lo demás a su paso-

-¿Eh?-

Viola bajo la cabeza y entonces se sorprendió por completo, sus cascos estaban efectivamente llenos de lodo y barro. Pero eso no era todo, su lindo vestido alargado también había ensuciado y arrastrado lodo.

-¡Ah, No, no, no, mi vestido no!-

-¡JEJE, pare. . –

-¡No, no, no, no, no!-

-ah. . .-

-¡Ay, pero, pero, ¿pero por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?!-

-¿Esta bien?- se le empezó a acercar -señorita viola, señorita, tranquila, tranquila-

Viola estaba sujetando su largo faldar como si se tratara de algo vivo que estuviera a punto de morir y pasar a otra vida. Mientras que el en un intento de tranquilizarla, quiso detener su acción tan rara. Con cuidado se le acerco e intento sujetarla de los cascos delanteros, pero no fue cosa fácil, la joven poni continuo luchando para desesperadamente aferrarse a su vestido. Shield-Horse logró sujetarle un casco y después el otro. Quiso detenerla pero ella continúo y no pareció agradarle lo que el joven poni estaba haciendo. Sintió su espacio invadido y comenzó a forcejear en su contra.

-¡Señorita!-

-¡Suélteme!-

-Usted. . .tienen. . .cálmese-

-Pero. . .pero. . .

-Solo, cálmese-

-Pero. . .pero. . . pero. . .pero, ¡AH!-

-¡EUH!-

En uno de esas luchitas, la joven Viola jaló tan fuerte, que le gano el forcejeo, pero a consecuencia los dos cayeron vencidos directo al suelo. Quedando S-H sobre el pequeño cuerpo de la joven Viola. Justo cuando eso, ellos dos se quedaron momentáneamente quietos, eso no estaba evidentemente planeado y se quedaron atónitos por eso. Sus miradas se encontraron y no pudieron permanecer inmersos en los ojos del otro. Claro que, el momento pasó y rápidamente el caballero se levantó.

-Oh, lo siento, no fue. . .mí, intención-

-a. . .yo. . .no. . .creo que, enloquecí un poco y-

-Ah, bueno, pero, es que. . .-

-Creo. . .creo que lo mejor. . . me. . . me ire. . a. . . .a –

-¡¿Se ira?!-

-¡No, no, no!-

-Ah. . .quiero decir-

-Yo, ire a. . . a mi casa, a cambiarme y. . .bueno. . .bueno, yo-

-Oh, si, si, su vestido se arruino y. . .caer encima de usted no ayuda a dejarlo más limpio-

-Ah. . .si, eso-

-Yo no. . .la. . . detendré-

-Si. . .si. . .yo. . .me. . .me voy-

FLASHBACK FIN. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Viola se veía totalmente roja de la pena al recordar. Rain por su parte escuchaba con mucha atención.

-Después de eso, no sé qué paso, pero comencé a encontrarme con el cada vez que. . . a cada rato y. . .y, fue raro porque. . .parecía que él fue quien inicio todo eso, tu. . .tu sabes, cortejos y algunos obsequios- se recogió tantito el cabello para mostrar su broche con escudo -y bueno. . .yo nunca. . .nunca fui cortejada de esta. . . manera en mi vida y bueno. . . no sé, es que. . .yo. . . yo nunca había estado. . . con un poni como. . . como. . .pareja pero, pero-

-¿Pero?-

-es extraño, en un momento pienso en mi trabajo y en mejorar el lugar, pero todo se me olvida cuando el lega y me. . . .me. . .distrae de todo y luego ni recuero lo que iba hacer-

-Y ¿eso acaso es mal?-

-Yo. . .yo. . .no sé. . .nadie se había molestado en. . . en. . .-

-en. . .-

-Nadie se había molestado en, mirarme antes, ningún poni antes, me había tratado como una verdadera yegua y. . .y. . . gustado como, pareja antes- sus ojos empezaron a cristalizarse un poco

-¿Eh? ¿Qué?-

-nadie se ha fijado antes en mi, como, para llamarme. . . novia-

Rain había escuchado con atención cada palabra que Viola le había dicho y realmente no podía creer lo que le acababa de contar. Ella acaba de confesarle que nunca en la vida había tenido sentimientos amorosos por ningún poni jamás, ni siquiera un mísero y vago alago romántico.

-yo solo fui, una chica ordenada y nunca me intereso eso en muchos años, pero cuando quise intentar conectar con alguien, simplemente. . . nadie se. . .- empezó a soltar ligeras gotas de sus ojos

-oye- coloco su casco de nuevo en su hombro –tranquila-

-yo. . .yo. . –

-Oye ven aquí tranquila-

Amablemente le ofreció su hombro para descargarse un poco, y claro, Viola no se negó a tal acción. Pero si era un tanto vergonzoso eso, ella se estaba liberando ante su amiga cuando no debía, era solo que, no sabía porque dudaba tanto y en verdad no había motivos para dudar.

-oh. . .lo siento, me puse muy. . .muy-

-oh ya tranquila, solo relájate, calma-

-quiero decir. . .ni se porque dije como fue que inicio. . . .Digo. . .después de ese día-

-déjalo fluir-

-Después de ese día fue cuando lo empezó a notar a él-

-si, si, si-

-¡Ya ni me acorde por que buscaba al señor Do ese día!-

En eso Rain no dijo nada. Viola menciono al señor Do de nuevo y entonces por algún motivo la curiosidad le invadió por completo.

-¿hm?- rain frunció el ceño un poco al pensar en este do -me pregunto si acaso. . .-

FLASHBACK. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Justo en el almacén principal de trabajo, Do, junto con CleverHoof y este Sflyer, se encontraban revisando los bloques de piedra que habían traído durante la noche. Fue un duro trabajo, estaba lloviendo, casi no tuvieron luz, los bloques pesaban eran de tamaño medio pero aun así pesados y casi se quedan sin energías para cuando llegaron al museo. Pero ahora elos podían descansar y relajarse, bueno menos S-H quien fue enviado por Do, con el propósito de distraer a la señorita Viola y esta no se entrometiera en el asunto de los bloques. Do no quería ser interrumpido y esos gritos suyos que resonaron por todo el edificio no eran buena señal.

-Así que, ¿cómo le llamaras Sflyer?- pregunto el unicornio

-Aun no lo se, tal vez le deje el nombre que los búfalos le dan a esta preciosa-

Lo que ambos estaba observando, era un extraño espécimen de flor resguardada en un frasco de cristal muy precioso que siempre traen consigo ellos para recoger muestras (incluso en el presente).

-¡La soñadora de almas!- dijo una nueva voz -¡Es la más precisa traducción que uno podría darle a esa espina, mis queridos amigos!-

Do llego desde atrás con un enorme libro en su costado.

-Es todo lo que puedo decir de su nombre, más de su poderoso efecto, bueno puede que todo esté en breve en esta. . .- colocó el libro en la mesa y esta se agito un poco por el peso del libro –¡Guía antigua de botánica!-

-Cielos-

-sí, lo sé, es un gran libro, con más anécdotas e historias, que verdaderos datos factibles sobre las plantas, FYYUH, sí que tenían el ego muy grande en ese entonces-

Hablando de egos, Sflyer y CleverHoof no pudieron evitar mirar entre los dos con caras de, 'no te lo creo' cuyo destinatario era Do. El ambiente cambio para el momento en el que Shield-Horse se apareció por la puerta del lugar. Hizo un poco de ruido y sus compañeros no pudieron evitar notar su obvia presencia (eso quería).

-¡¿Me perdí de algo acaso amigos míos?! ¡Porque si me perdí de algo. . .!-

-Tranquilo, no te alteres, no fue que quisiéramos sacarte de la conversación o algo- trato de relajarlo el poni de blanco -¡Pero debo saber si acaso lograste desacerté de la joven Viola-

-Ah. . .-so rostro forzó una expresión de seguridad -¡Si, todo perfecto nada mal yo la distraje, ella me escucho y. .! ¡Ella se marchó temporalmente del museo, creo que no regresara en un rato, solo hay que limpiar el lugar y todo estará bien nada más, si todo bien, bien, muy bien me fue, si eso paso, y ¿Por qué me preguntas tanto? Dije que lo haría y lo hice, nada más y si ya se fue, lo logre si, está bien, si, no sé si lo deba volver a hacer sí, eso, quiero decir, estoy bien-

Todos miraron a S-H de manera rara, se le veía estresado. . . tal vez por el asunto de la noche.

-Claro, si, está bien. . . te lo agradezco, gracias-

-¡Volviendo al punto, ¿Qué es ese libro gigante de ahí?!-

Do retomo el asunto en sus cascos.

-Bueno, de regreso al punto esencial de todo esto compañeros, supongo que tendrán sus dudas. . . ¿alguna duda?-

-Bueno de hecho si, Do, pues veras que Sflyer y yo, no teníamos planeado que involucraría todo. . .eso- indico a los bloques -¿Ahora que tiene ¡Todo! eso que ver con recoger una flor?-

-Si, veras Do, cuando me dijiste que buscaría una flor, me pareció emocionante, pero nunca mencionaste esos- igual que el unicornio, señalo los bloques -¡Ni el hecho de que tendríamos que traértelos!-

Do comprendió que el momento de misterio, las dudas y sospechas, oficialmente acabo.

-Bueno compañeros-

Se alejo de la mesa e hizo un ademan para que lo siguieran directo a las rocas.

-Lo que están a punto de. . .ver por primera y segunda vez-

-Cuarta de hecho-

-AH si. . .eso- Tomo la funda que cubría uno de los bloques –es. . . mi nueva y más grande. . Proyecto, desde nuestra ida al norte en. . –

-¡En la montañas congeladas, ya sabemos!-

-Estuvimos ahí recuerdas, nuestra expedición de hace un año-

-Fuimos parte de eso sí, y ¿Qué tiene todo que ver esto con la planta?-

Do solo hizo un gesto de estrés y desilusión.

-Oh como matan el momento, saben, eso hicieron-

-Estamos aquí contigo, no es necesario crear ambiente misterioso quieres-

-Es solo que. . .-

-¡Solo dinos de una vez Do!-

-¡Ah, de acuerdo!- tomo un pequeño respiro y volvió a estar en sintonía -¡Contemplen, los misterios que van a ser rebelados! !Contemplen la antigua y olvidada, historia de los primeros habitantes de la nación, la historia de la cultura. . Búfalo!-

FLASHBACK FIN. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

De un solo jalón Do extendió su manta sobre su área de dormir, un día largo de correr había terminado y nada más le gustaría que descansar y reponer energías. Pero, antes tenía que hacer un par de cosas extras antes de poder descansar. Debía, cenar, repasar una última vez el mapa, preparar una dosis apropiada de la Soñadora de Almas para tratar de inducir sus efectos al dormir, de nuevo, como aquel día que tuvo la visión del búfalo fantasmal. No más que tendría que tener cuidado desde ahora con las dosis que inhalaba, pues lo que accidentalmente inhalo Shield-Horse había sido demasiado en comparación y no podía permitir que se le acabara la flor. Pero tampoco dejaría que la flor le pusiera igual de mal que su amigo, ahora que sabía lo que podía hacer la flor sin cuidado alguno, y ahora sería más precavido.

Pero mientras Do se preocupaba por lo suyo, también otros en la caravana. AppleGold, del trio de viajeros Loosa, no estaba muy a gusto desde el otro día, el día en el que Estelar le recordó su objetivo. Ella solo quería un poco más de dinero en sus bolsillos y que para nada se suavizaran o se relacionaran más con esos seis. Pero, a él le empezaban a agradar y no quería sobrepasarse con ellos, pues, los últimos días algo en él cambio. Como si de la nada algo bueno apareciera y eso le llegara a tocar en lo más profundo de su. . .ser. Todo a causa de sus nuevos, amigos.

Estelar, la unicornio guía, había iniciado por su cuenta una averiguación sobre esos ponis, pero para eso, aprovecharía lo que fuera y estuviera a su disposición. Ella sabía que algo estaba oculto de ella, y por las cosas que escucho del enfermizo S-H, ahora sabía que esos ponis eran más de lo que aparentaban, las apariencias engañosas no le daban confianza alguna. Pero si no había nada que ocultar, no habría porque temer de la seguridad de sus dos jóvenes amigos, o la suya.

Pero sin que ellos lo supieran, otros también se encontraban en el medio de averiguaciones.

-¡KYYAAHG!-

Surcando los cielos nocturnos del desierto, un halcón atravesaba los vientos para llevar ante sus maestros un objeto de sumo valor. El ave entonces soltó de sus garras lo que parecía ser, un cepillo de bronce para peinar cabello, ante los cascos de un grupo de cuatro bisontes machos.

-¡KYAAAAH!-

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Fin del arco