Capitulo Duodécimo
El Mapa
Harry se despertó con el sonido de algo aporreando el cristal de la ventana, se puso las gafas y al mirar descubrió un cuervo que llevaba una carta en el pico. Al abrir la ventana el cuervo dejo caer el sobre en el alfeizar y emprendió el vuelo. Harry tomo su varita y comprobó si el sobre estaba maldito, tras asegurarse abrió el sobre (Señor Harry Potter, segunda planta, La Madriguera) y leyó el mensaje en su interior.
Estimado Señor Potter:
Tom tiene pensado realizar una visita el próximo día 6 de agosto al hospital san mugo para visitar a sus amigos.
Estoy seguro que deseara verle, junto con sus compañeros, antes de que se encuentre con aquellos.
Atentamente.
Mientras lo leía fue consciente de que Hermione entro en la habitación y le deseaba buenos días, sin embargo para cuando quiso darse cuenta había abandonado la habitación y los Gemelos soltaban risitas por lo bajo.
Salió del cuarto con el sobre en la mano y se dirigió al cuarto de baño. Una vez refrescado, y con el sobre aun en la mano, decidió bajar a ver si encontraba a alguien en la cocina.
Se freno en seco al ver que Ginny aparecía por la escalera murmurando por lo bajo. Trago saliva y el sonido pareció despertar a Ginny que se quedo mirándole.
-Hola, buenos días- dijo en un tono que a sus oídos sonó estúpido.
-Buenos días Harry- le respondió Ginny con una sonrisa, Harry se sintió mas seguro y esbozo una sonrisa.
Sin embargo, la sonrisa se le congelo en los labios cuando Ginny frunció el ceño y con un bufido continuo subiendo las escaleras.
¿Y ahora que he hecho? Pensó Harry. La verdad era que la situación le estaba matando. Se había hecho a la idea de que Ginny le trataría con cierta frialdad, o que le daría un tratamiento de vació como Hermione le había hecho el año pasado a Ron. Se había preparado para cualquiera de las dos opciones, pero el hecho de que su humor variase mas que una veleta al viento le estaba sacando de quicio... en un momento era todo sonrisas, y al momento siguiente era como si no existiera, o le lanzaba unas miradas frías y distantes, como las que solía dedicarle a Draco Malfoy.
Se paso la mano libre por la cara en un gesto de exasperación, la verdad es que ahora no estaba seguro de que fuese buena idea que Ginny les acompañase mañana al Valle de Godric.
Bajo las escaleras pensando en todo esto, y cuando llego a la cocina se encontró con el señor Weasley, con la señora Weasley y con la profesora MacGonahall hablando en susurros.
-Harry muchacho- exclamo el padre de Ron nada mas verle- espero que hayas podido descansar bien.
-Si muy bien señor Weasley- se volvió hacia la profesora MacGonahall y el tendió el sobre- esta mañana un cuervo me ha traído esto.
La profesora tomo el sobre y leyó la nota. Con el ceño fruncido le paso la nota al señor Weasley que, tras leerla, se la pasó a la señora Weasley.
-¿Reconoce la letra señor Potter?- pregunto la profesora, ante la negativa del muchacho su expresión se volvió mas preocupada- quien quiera que se la mandase debía saber que usted estaría hoy aquí.
-Hemos sido muy cuidadosos con la gente a la que informamos de la estancia de Harry- respondió nerviosa la señora Weasley- Minerva, no creo que mas de veinte personas, fuera de la Orden o de la familia, sepan que Harry esta aquí- le dirigió una mirada nerviosa al muchacho- tal vez seria buena idea que se marchase ahora...
-No Molly, no- repuso MacGonahall alzando la mano- tenemos al menos a diez miembros de la Orden en el bosque, y diez Aurores están en las inmediaciones, preparados para aparecerse al menor signo de problemas- negó con la cabeza- me preocupa mas el contenido de la misiva, si es cierto entonces podría ser una ocasión única para los Aurores.
-También podría ser una trampa- expreso dubitativo el señor Weasley- para que el Ministerio destine Aurores a San Mugo desde otros sitios mas tentadores para Quien-ya-sabéis...
La profesora MacGonahall volvió a releer el texto, con el ceño fruncido y la expresión de la cara cada vez mas preocupada. Harry se sorprendió al ver el cansancio que destilaban los ojos de la anciana profesora cuando volvió a levantar la cabeza. Antes de que pudiese preguntarle nada escucharon unos pasos bajando por la escalera.
-Hermione- exclamo Harry al verla llegar con una bandeja- estaba pensando en subir a verte- se levanto de la mesa ante las atentas miradas de los mayores y le tendió el pergamino- mira esto.
Hermione frunció el entrecejo mientras leía el pergamino. Después alzo la cabeza y miro a la profesor MacGonahall y a Harry por turnos.
-Solo conozco a dos Tom- confeso Harry- y no creo que se refiera al propietario del Caldero Chorreante...- dejo la frase inacabada, no hacía falta hablar de determinadas cosas en un día tan especial para los Weasley.
-Lo que poca gente sabe- intervino el señor Weasley, para sorpresa de Harry- es que el día 6 de agosto, de madrugada, los Aurores escoltaran a varios mortifagos a San Mugo para un chequeo.
Harry sintió que la cabeza le daba vueltas. Así que realmente Voldemort tendría una razón para ir a San Mugo ese día. Pensó lúgubremente. Sintió nuevamente el deseo de salir a por él, pero recordó que mientras los Horcruxes siguiesen existiendo Voldemort sería intocable.
-¿Reconoce la letra señorita Granger?- pregunto la profesora MacGonahall, Hermione negó con la cabeza- Alertare a Moddy sobre esta información, a ver si es posible que el Ministerio refuerce la seguridad ese día- volviéndose hacía Harry le dijo- si se demostrase cierta esta información y recibiese algún otro mensaje por favor no tarde en comunicármelo señor Potter- dudo unos segundos y añadió en voz baja- pero el caso es que la letra me resulta familiar..
Harry mantuvo la mirada fija en la carta, no deseaba mentir a la profesora, pero no creía que fuese a recibir ninguna carta más. Al menos si podía evitarlo, y no porque no pensase que la información pudiese ser inútil... sino porque si quien quiera que mandase la información podía encontrarle, eso significaba que Voldemort también podía.
Asintió a la profesora sin despegar la mirada de la carta, pero sintió que algo se le removía en el pecho al tener que mentir a la vieja maestra.
En ese momento Fred y George bajaron las escaleras y, tras saludar a todo el mundo con la mano, salieron a toda velocidad de la cocina entre risas que no auguraban nada bueno a juicio de Harry.
-Me gustaría que a la vuelta de su viaje del Valle de Godric nos reuniésemos el Delegado, usted y yo para discutir las nuevas medidas de seguridad en Hogwarts- expreso en voz alta la profesora- el Ministerio va a desplazar de forma permanente a una veintena de Aurores, a las ordenes del señor Moddy y de la señorita Tonks, y se deberán coordinar las patrullas de los prefectos y las de los Aurores para cubrir el castillo. Asimismo me gustaría discutir nuevas medidas de seguridad y cualquier idea que puedan tener.
Harry entrego la carta a la profesora manteniendo una expresión neutral en el rostro. Sintió que Hermione le lanzaba una mirada rápida antes de volverse hacia la profesora y asegurarle que ella y Ron estarían encantados de celebrar esa reunión. Harry aprovecho el final de la frase para despedirse de todos con la excusa de tener que arreglarse, Hermione le acompaño.
Mientras subían las escaleras Harry pensó en como plantearle el tema a Hermione, no podían tener la reunión con la profesora, la caza de los Horcruxes era muchísimo mas importante. Decidió que la honestidad era la mejor baza.
-Hermione, no tenemos tiempo para esa cita- dijo - después del Valle de Godric nos marcharemos al Caldero Chorreante y después deberemos movernos...
-Lo se Harry- suspiro Hermione- pero no podía decirle que no a la profesora –guardo silencio un momento- y además me duele dejarla en la estacada, ser Delegados implica unas responsabilidades, y me sabe mal obviarlas- Harry torció la cara, al pensar en sus propias obligaciones como Prefecto, pero Hermione no supo entender el gesto y se apresuro a añadir- aunque hay otras responsabilidades mayores que hemos asumido y que no podemos olvidar.
Harry no pudo evitar soltar una risita por lo bajo, Hermione era Hermione, asintió con la cabeza y entro en la habitación. Sin embargo, nada mas entrar en la habitación sintió que su buen humor se esfumaba. Se sentó en la cama y miro por la ventana.
No es justo pensó MacGonahall cuenta con nosotros para ayudar en la defensa de Hogwarts.
Mientras pensaba en eso, se dio cuenta de que Ginny estaría también en Hogwarts. Sintió que debía hacer algo para ayudar en la protección del colegio. Comenzó a cambiarse mientras miraba por la ventana como iban llegando los invitados. Cuando estaba frente al espejo tratando de alisarse el pelo un poco una idea le vino a la cabeza.
Se abalanzo sobre su baúl y comenzó a sacar de forma precipitada el contenido buscando fanáticamente. Al fondo del baúl, dentro de su viejo libro de transfiguraciones de quinto, encontró lo que buscaba, al cogerlo un brillo en el fondo del baúl le llamo la atención. Con una mano temblorosa tomo el fragmento de un espejo del tamaño de la palma de su mano. El espejo de Sirius recordó, un sentimiento de pena inundo su pecho. Al mirarlo, esbozo una triste sonrisa, murmuro un quedo Sirius y soltó un suspiro... escucho un suspiro gemelo mas débil proveniente del fondo del baúl. Al examinarlo descubrió otro fragmento un poco mas grande que al anterior, al sostener ambos en sus manos se fijo que los dos mostraban la misma imagen. Asombrado probo a poner uno encima de la cama y al mirar al otro pudo ver el techo de la habitación. Miro por la ventana dándole vueltas a la cabeza a su reciente descubrimiento.
Dejo ambos fragmentos guardados en el baúl y salió de la habitación. No había nadie en la cocina y se encamino a la puerta, la luz del sol le deslumbro un poco los ojos y se fijo en el grupo que bajaba por el camino. Probablemente la familia de Fleur, pensó. Al principio creyó que Ron y Hermione bajaban juntos cogidos del brazo, pero al fijarse mejor no pudo evitar que su boca se abriera de sorpresa al ver a Victor Krum.
-Hola buenos días- saludo a todos, recomponiendo su expresión lo mas rápidamente posible.
-Hola Harry, como estas muchacho- dijo Hagrid, a su lado estaba Olympe, Harry sonrió al ver a su gran profesor de Criaturas Mágicas.
-Haggy Potteg- exclamo una mujer que Harry identifico como madre de Fleur- un placeg volveg a vegte. Fleug nos comento que estagias en la cegemonia.
-No me lo hubiese perdido por nada del mundo- respondió Harry con una sonrisa- Los Weasley han sido siempre muy amables conmigo, me gusta pensar que son mi familia.
El comentario de Harry provoco sonrisas y asentimientos de cabeza por parte de los Delacour. Harry se dio cuenta de que realmente sentía lo que decía, los Weasley habían sido para él más familia que los Dursley.
-Bueno- comento la madre de Fleur- deseo veg a mi niña antes de la cegemonia. Y me gustagia saludag a Bill- La preocupación se dibujo en el rostro de Harry al recordar que la madre de Fleur aun no había visto las heridas que Bill había recibido defendiendo Hogwarts- Fleug me ha contado lo de sus hoggibles hegidas que gecibio al defendeg a los alumnos de Hogwagts de esos desggaciados y despgeciables mogtifagos.
Y con ese último comentario, se despidió de los muchachos y se encamino hacia la Madriguera. Victor saludo a Harry y después, entre Hagrid y él acompañaron a los Delacour hacía la carpa. Harry no pudo evitar dirigir una mirada interrogante a Hermione, que parecía muy incomoda.
-Harry te juro que no sabia nada- susurro Hermione - Fleur lo invito y no aviso a nadie.
-¿Por qué haría algo así Fleur?- pregunto Harry sorprendido. No era algo propio de ella .
-Probablemente- suspiro Hermione desviando la mirada hacia la carpa- porque pensó que Victor traería a su novia Erika con él.
-¿Victor tiene novia?- pregunto mas asombrado Harry.
-Así es- repuso Hermione, y tras unos segundos añadió- empezaron a salir juntos hace casi dos años, en octubre de nuestro quinto año...
-Un momento, un momento- la interrumpió Harry que sintió como su cabeza comenzaba a dar vueltas- ¿Tiene novia desde hace casi dos años y no le dijiste nada a Ron?- Hermione le lanzo una mirada fulminante, y Harry decidió cambiar el enfoque de la situación, no sin preguntarse que otras cosas no le había contado Hermione- bueno, ¿Cómo se lo ha tomado Ron?.
Hermione se mordió el labio inferior. Harry sintió que el mundo se oscurecía, lo último que necesitaba hoy era a un Ron enfadado, o que Hermione y él volvieran a pelearse. Ya tenia bastante con Ginny como para sufrir también a sus dos mejores amigos de uñas.
-Ron se lo ha tomado bien, se ha comportado y ha dado la bienvenida a todo el mundo.-Se apresuro a decir Hermione al ver la expresión de Harry- Pero...
Harry se la quedo mirando un momento asombrado. ¿Ron Weasley comportándose bien? Durante un momento pensó que estaba en algún tipo de pesadilla y justo cuando se disponía a responder una voz femenina la interrumpió.
-Hey, Harry, Hermione- por el camino bajaban Angelica y Katie sonrientes, al llegar a su altura la primera continuo- esperaba poder veros. Estaba segura de que ambos estaríais hoy aquí.
-¿Qué tal el verano?- pregunto la segunda.
Los cuatro se pusieron a charlar. A Harry le pareció que Hermione se estaba guardando algo que no le decía, pero no pudo llegar a preguntárselo. Mientras el acompañaba a Angelica y Katie a la carpa, Hermione se dirigió a su casa a recoger a sus padres. Harry decidió dejar pasar el tema, Hermione no volvería a ver sus padres en mucho tiempo y se merecía pasar con ellos este día. Lo único que le daba pánico es que la situación pudiese empeorar, y conociendo el temperamento de Ron eso era casi seguro.
-Harry Potter- exclamo una voz cuando llego a la carpa, al volverse vio que el señor Diggory, vestido con una túnica de gala color rojo granate se aproximaba hacia él acompañado por la señora Diggory.
-Señor Diggory, señora Diggory- musito Harry sorprendido, rápidamente les ofreció la mano a los dos- no esperaba verles aquí.
-Arthur y yo somos viejos amigos- señalo el señor Diggory. Tras unos segundos su expresión se ensombreció un poco, tomando la mano de su esposa se volvió hacia Harry- Leímos lo ocurrido la noche de la muerte de Cedric en el Quisquilloso...
-Señor Diggory...- musito Harry.
-Espera Harry- interrumpió el señor Diggory- queríamos agradecerte que explicases como Cedric había tratado de protegerte.
-Solo..- Harry sintió un nudo en la garganta y tuvo que tragar para deshacerlo- solo conté lo que realmente había pasado y, además, no podía soportar que la gente pensase que Cedric murió por un accidente... él murió tratando de protegerme, y la gente tenia que saberlo.
-Gracias Harry- musito el señor Diggory con ojos vidriosos, la señora Diggory le sonrió y acaricio el brazo de su marido - si necesitas ayuda, no dudes en pedírnosla.
Ambos se marcharon, y Harry los vio alejarse entre la gente. Cedric. Hacia mucho que no pensaba en el antiguo Prefecto que había competido en el Torneo de los Tres Magos, y que falleció en la ultima prueba del Torneo.
De nuevo la sensación de estar en un mundo un poco más apagado y descolorido se adueño de él. Saludo a dos o tres personas más antes de que Titaroci se le acercase y le indicase que la ceremonia iba a comenzar. Trato de recomponer un poco su expresión, no quería que ni los Weasley ni Hermione se preocupasen por él. Deprimirse de nuevo y comenzar a dar vueltas sobre hechos ya pasado no le serviría de nada. Se situó al lado de Hermione, justo detrás de los Weasley.
Cuando la banda comenzó a tocar la marcha nupcial Harry se volvió, como todos los invitados, hacia el pasillo por el que comenzaban a desfilar la novia junto con sus Damas de Honor…. O al menos eso pensó Harry, porque en el mismo momento en el que fijo sus ojos en Ginny el resto del mundo se difumino para él. Vestida con una túnica verde esmeralda, con el cabello que le caía liso a sus espaldas y levemente maquillada la imagen de Ginny era como la de un sueño. Harry no pudo evitar mirarla fijamente, con la boca abierta, y durante unos segundos le pareció que Ginny le dedicaba una de sus deslumbrantes sonrisas.
Sintió un codazo en las costillas, y rápidamente se recompuso lanzando una mirada avergonzada hacia Hermione. Aunque desvió la cabeza pudo ver por el rabillo del ojo la sonrisa que el Señor Weasley tenia en la cara. Genial, esto simplemente es genial. Pero todo lo que había pasado le había ayudado a olvidarse de sus oscuros pensamientos.
La ceremonia trascurrió con rapidez, y a Harry le costo mucho apartar la mirada de Ginny a lo largo de la misma. Cuando Bill y Fleur se besaron y las hadas salieron disparadas hacia el techo de la carpa, Harry se unió a los aplausos de todos los presentes, Bill y Fleur bajaron del estrado y recorrieron juntos el pasillo en dirección al jardín. Detrás de ellos pasaron un chico rubio del brazo de Gabrielle y Ginny del brazo de Ron. A continuación los invitados fueron pasando y reuniéndose en grupos en el jardín. Harry se fijo que Bill y Fleur estaban en uno de los bancos, con unas copas en la mano, y que los invitados iban acercándose por turnos para saludarles, felicitarles y entonces un fotógrafo les sacaba una fotografía.
Al volverse hacía Hermione vio que la profesora MacGonahall estaba a un lado de la casa enfrascada en una conversación con Ojo Loco Moddy, Tonks y el profesor Lupin. Recordando su idea le hizo una seña a Hermione y ambos se dirigieron hacia los cuatro.
-Harry, Hermione- Ron se les acerco pasando entre la multitud, al mirarles frunció el entrecejo- ¿Dónde vais?
-Tengo que hablar con la profesora MacGonahall- señalo Harry indicándoles a Ron y a Hermione que le acompañasen.
Cuando se aproximaron, vio que Moddy les había detectado y los cuatro se giraron para recibirles.
-Señor Potter- musito la vieja maestra- ¿Desea algo?
-Podemos hablar en privado- respondió Harry indicando la entrada a la casa- lejos de los invitados.
Con una mirada inquisitiva los cuatro adultos y los tres adolescentes entraron en la cocina. Harry saludo con la cabeza a Remus Lupin y se volvió hacía la profesora MacGonahall.
-Mientras me cambiaba he estado pensando en lo que ha dicho esta mañana sobre la defensa de Hogwarts- dijo- y se me ocurrió que tal vez yo pueda ayudar en algo.
Se metió la mano en la túnica y extrajo un pergamino doblado que tendió a su profesora. Las expresiones asombro que escucho a Ron y Hermione le confirmo que ambos lo habían identificado.
-El Mapa del Merodeador- leyó en voz alta la vieja maestra, le tendió el pergamino a Moddy e inmediatamente le lanzo una mirada a Lupin que tenia una sonrisa en la cara.
-Una magnifica idea Harry- asevero su antiguo profesor mientras Tonks y Moddy examinaban el pergamino con sus varitas mientras murmuraban por lo bajo.
-Este pergamino esta hechizado- exclamo Tonks- ¿Qué hace y como funciona?
-Ah, si- Harry tomo el pergamino y lo extendió encima de la mesa de la cocina, agitando su varita dijo en voz alta- Prometo que mis intenciones no son buenas.
Inmediatamente unas líneas se extendieron por todo el pergamino, mostrando un mapa casi perfecto de Hogwarts en el cual varios puntitos con letreros se movían. Tonks ahogo una exclamación mientras Ojo Loco sonreía como un maniático y la profesora MacGonahall arqueaba ambas cejas en expresión de sorpresa, para después mirar alternativamente de Harry a Lupin.
-Genial- exclamo Ojo Loco- con este pergamino se puede tener un control casi completo de Hogwarts- tras examinar el punto que representaba al celador Flinch se volvió hacia Harry- ¿Hay alguna otra copia?
-No- respondió Lupin con una sonrisa de oreja a oreja- este mapa es único.
Tonks y Moddy le lanzaron miradas interrogantes, mientras que la profesora MacGonahall fruncía el entrecejo mientras seguía mirando alternativamente a Harry y a Lupin.
-Bueno, una cosa es segura- dijo la directora- no quiero saber la historia de este mapa, ni el uso que se le ha dado con anterioridad- golpeo con dedo el mapa- pero nos resultara tremendamente útil para vigilar los terrenos de Hogwarts.
-Profesora- comenzó a decir débilmente Hermione- el mapa no es perfecto, faltan la Cámara de los Secretos y la Sala de los Menesteres…. Que nosotros sepamos.
La profesora lanzo una mirada inquisitiva a Hermione que pareció avergonzarse de lo dicho. Pero antes de que nadie dijese nada Lupin intervino.
-Tampoco aparecen algunas de las aulas nuevas de la tercera planta- señalo con el dedo- James y Sirius no querían que apareciesen-dijo moviendo la mano de forma vaga- pero estoy seguro de que podréis reforzar los hechizos detectores allí.
-Remus- la exclamación provenía de Tonks que miraba asombrada al antiguo profesor mientras Ojo Loco trataba de contener una sonrisa- ¿No estarás diciendo que…?
-Por supuesto- suspiro la profesor MacGonahall- pero como ya he comentado- dijo lanzando una mirada seria a los presentes- no quiero saber ni la creación ni el uso que se le ha dado ha este mapa- se callo unos segundos y se volvió hacía Harry- muchísimas gracias señor Potter- señalo el mapa con un dedo- en verdad este mapa nos será de grandísima ayuda.
-Travesura realizada- dijo Lupin tocando con su varita el borde del mapa, las líneas desaparecieron, plegó el pergamino y se lo tendió a Moddy- gracias Harry- dijo dirigiéndose al muchacho con una mirada un poco triste- se que James y Sirius hubiesen querido que se usase para otras cosas, pero veo que comprendes que en estos momentos es necesario para otros fines.
Harry asintió y los cuatro adultos se despidieron y salieron de la casa. Harry se volvió hacia Ron y Hermione, esta le miraba con una expresión de apoyo y una sonrisa mientras el primero esbozaba una media sonrisa en la cara.
-¿Qué?- pregunto a Ron.
-Espero que te des cuenta del lió en el que te has metido- dijo su amigo meneando la cabeza.
-Ron- exclamo exasperada Hermione- ya has oído a la directora, no…
-Hermione- la interrumpió el pelirrojo con una sonrisa- no me refiero a la directora- se volvió hacía Harry con una sonrisa de oreja a oreja- pero espera a que los Gemelos se enteren de a quien le has entregado el mapa…
Harry estallo en risas al pensar en la reacción de Fred y George, y antes de que se diera cuenta los tres estaban riéndose. Con un gesto de su mano Ron les indico la salida.
-Venga vamos- señalo- no querréis perderos vuestras fotos con los recién casados.
