SHOULD I LOVE HIM?
Capitulo 12
"Think of me"
Todos los nombres y Skip Beat! son propiedad de Yoshiki Nakamura
(N/A, notas de la autora)
-dialogo-
"pensamientos"
"recuerdos (dialogo)"
Narración
Entre ensayos en el ballet, prácticas en el club de gimnasia, clases de canto y actuación, no podía darse el lujo de negarse a un trabajo sin importar lo agotada que estuviera. A pesar de tener doce años, en ella encontraron a la próxima idol que algún día derrocaría a la actual estrella y leyenda del J-pop, por lo cual sus atenciones con ella debían de empezar desde una edad temprana. La moldearían de tal forma, que generaría grandes ganancias en la empresa Akatoki y dejar atrás a la competencia: LME.
Se encontraba bastante desesperada, triste y asustada, llevaban varias tomas y ella no lograba aprenderse sus diálogos, tenía demasiadas cosas en su cabeza que dos simples líneas ya eran un exceso. Sola, al punto de las lágrimas intentaba memorizar esas palabras, pero ningún método era útil. Dejo que sus rodillas tocaran el suelo y sus palmas sostener la demás parte de su cuerpo, sin evitar más que las lágrimas rodaran por sus mejillas.
-¿Te encuentras bien?-escucho una amable voz masculina cerca de ella, tomo algo de valor y levanto un poco su mirada, tan solo para quedarse sin aliento y sentir su corazón acelerado. Frente a ella, agachado a su altura se encontraba un joven alrededor de dieciséis años, pelo castaño oscuro y revuelto, mirada gentil y profunda, dueño de un bello y varonil rostro.
-Yo…bueno-la timidez se abrió paso ante la tristeza, a tal grado que no pudo sostener su mirada por más tiempo.
-Lo siento, tal vez te incomode…-
-Espere-al ver que él estaba a punto de irse, ella no deseaba que así fuera y quería evitarlo-Lo que pasa...es que… yo no puedo, por más que lo intento no puedo-al recordar nuevamente sus preocupaciones las lágrimas nuevamente se hicieron presentes.
-¿Qué cosa?, dime-el castaño trataba de ser útil y encontrar una imagen opuesta a lo que era meses atrás.
-No puedo memorizar estas líneas-con un ligero temblor en su brazo le extendió un libreto que contenía no más de tres cuartillas. Fue cuestión de segundos para que el tomara el escrito y lo leyera, por otro lado, la niña comenzó a sentirse avergonzada a causa de su torpeza.
-Es para un comercial-dijo más para sí mismo, sin embargo él ya tenía preparado una solución para aquel problema-No es razón para que te preocupes tanto, a cualquiera le pasa-expreso con voz conciliadora logrando atrapar la mirada de la ojiazul-Para estos casos, lo que siempre hago es repetir en voz alta las líneas hasta sentirme más seguro de que quedaron grabadas, vamos inténtalo-alentó a la joven a poner en practica dicho consejo, permaneció a su lado pacientemente hasta que por fin logro su objetivo notando una amplia sonrisa en su rostro.
-Por fin, lo logre-dijo con entusiasmo, mientras que el apuesto joven se levantaba del lugar para después extenderle la mano a la ojiazul, ella al aceptar su gesto sintió que el tiempo se detuvo por un momento, solo se dedicó a observarlo detenidamente, tratando de memorizar cada trazo de su silueta sin importar que los latidos de su corazón resonaran con fuerza-Gra..gracias-menciono al mismo tiempo que esa magia se rompía al no sentir más su contacto.
-No me lo agradezcas, me alegro mucho haberte ayudado- manifestó con una sonrisa amable dejando nuevamente sin aliento a la ojiazul.
-¡Ren!-se escuchó desde un pasillo alertando por completo al castaño-Hasta que al fin te encuentro, eres bastante escurridizo-menciono un agitado manager, intentando no molestarse anta la actitud un tanto despreocupada del joven.
-Lo siento, tratare de que esto no vuelva a pasar-aquellas palabras solo causo algo de indignación al joven de anteojos.
-Bien, en verdad eso espero-dijo después de carraspear y acomodar sus lentes levemente-Por el momento debemos irnos-argumento Yashiro sin tomar en cuenta la joven que acompañaba a su representado y así continuar con su camino.
-Está bien enseguida te alcanzo-dijo al ver como su manager lo había dejado atrás-Perdónalo, está un poco presionado-menciono regresando su vista hacia la joven quien solamente se había quedado atenta a los movimientos del castaño.
-Descuide, yo también debo disculparme por no presentarme, me llamo Nagasawa Sumire, mucho gusto-se presentó con una sutil reverencia sin hacerse notar lo ensayada que estaba esa posición, aunque en aquella ocasión era totalmente sincero su agrado.
-Tsuruga Ren, espero haberte sido de ayuda-argumento después de haberse presentado formalmente.
-En verdad lo fue, gracias-sonrió con inmensa alegría que no podía contener desde su corazón.
-Yo me paso a retirar, espero que todo salga bien- se despidió con una amable y deslumbrante sonrisa que dejo sin habla a la joven, lamentando no haber cruzado otra palabra con el castaño, con aquella persona que se había robado algo más que su entera atención.
Los días se fueron convirtiendo en semanas, estas en meses y posteriormente en años, a pesar de su trabajo, siempre estaba al pendiente del ascenso que tenía Tsuruga Ren en el mundo del show-biz, su fama crecía como la espuma y ella se emocionaba con tan solo verlo en la pantalla o en alguna portada de revista. Su talento sin duda era innato al igual que su atractivo ante las mujeres, supo de sus múltiples conquistas, al principio se desanimaba, pero después al enterarse de sus respectivos rompimientos, sonreía de manera soberbia y una frase cruzaba en su cabeza ante tal acontecimiento.
-"No fue lo suficientemente buena para él"-
Para Sumire, ninguna estaba a la altura de Tsuruga Ren, por eso, ella se esforzaba cada día para ser la mejor, usando cualquier medio para estar algún día a la altura del apuesto y talentoso actor, sin embargo, la indignación y la furia se hizo presente al ver las noticias donde transmitían una entrevista acerca del capítulo final de la exitosa serie Dark Moon.
-Termine así principalmente por diversión de Kijima-san-vio como hablaba la joven de largos cabellos y ojos color dorado sin tomarle mucha importancia-Pero me ha ayudado mucho y le estoy muy agradecida-era guapa, eso no podía negarlo ante su propia vanidad femenina.
Sus ojos se abrieron ampliamente al deslumbrar al guapo actor con aquel traje blanco que se le acomodaba perfectamente a su cuerpo, ansiaba, quería, deseaba estar allí, a su lado, pero su alarma fue activada al ver como Tsuruga Ren le dirigía una mirada nunca antes vista a su acompañante y ella sonreía de manera gentil. Sintió una enorme rabia, no podía permitirlo, no después de todos sus esfuerzos, simplemente no podía llegar una novata cualquiera e intentar robarle algo por lo que estaba luchando, la guerra se estaba declarando en ese momento y tenía que encontrar el momento adecuado para actuar, sin importar sacrificar su carrera.
-"Te quitare esa estúpida sonrisa de tu rostro, lo juro"-cerro sus puños duramente dejándose llevar por los celos, haría todo lo posible por quitarla de su camino y alejarla definitivamente de Tsuruga Ren.
Por más que lo intentaba su cofre no se mantenía quieto, los candados se movían violentamente. Ella estaba ensimismada en ver como su senpai compartía una sonrisa con Nagasawa-san, y ver que sus sospechas se estaban materializando que no deseaba escuchar los gritos de su corazón, quería hacerse inmune al dolor, pero mientras más lo intentaba los recuerdos junto a Tsuruga-san, se presentaban en su cabeza, su madurez, su amabilidad, su gentileza y su sonrisa, aquella sonrisa que lograba paralizarla por completo.
-"¿Por qué?, ¿Por qué siento esto?, por favor que se detenga"-estaba por reprimir un sollozo cuando una gentil mano se apoyó sobre su hombro, al ver el rostro preocupado de Kaname, entendió que las cosas no estaban bien.
-¿Estas bien?-el pelinegro sabía que esa pregunta era algo absurda, sin embargo era lo primero que se le ocurrió decir, aun siendo una persona ajena a la situación que vivía la ojimiel.
-Yo…¿Por qué lo dices?-cuestiono tratando de convencer a alguien más que todo estaba bien, cuando en realidad no, sobre todo cuando el apuesto modelo le extendió un fino pañuelo, de inmediato ella se tomó el rostro notando el rastro que fueron dejando sus traviesas lágrimas. Sin decir algo más, acepto el pedazo de tela evitando que alguien viera como se limpiaba el rostro- Gracias, seguramente se me metió alguna basura en el ojo-argumento con una sonrisa contrariada, sin embargo, Kaname vio a través de su mentira, pero no quiso amonestárselo.
-Sumire-escucho su nombre por parte de una hermosa mujer de ojos color gris, largos cabellos pelirrojos y ligeramente ondulados, notándose en sus facciones su ascendencia occidental.
-Bien, ya vinieron por mí, me dio mucho gusto verlo nuevamente Tsuruga-san-tratando de ocultar su molestia, se despidió del guapo actor con emoción y sin dejar de observarlo con admiración.
-Lo mismo digo, cuídate-contesto el cordialmente para después ver como ella le daba la espalda.
-Ya estarás contenta, tu imprudencia hizo que faltaras al ensayo que tenías junto al ballet-comento la misteriosa mujer después de subir al coche que les proporcionaba la empresa.
-Sí, lo estoy, deja de preocuparte, ¿quieres?, ante ti esta la nueva imagen juvenil de Royal Snow-contesto secamente mostrando más interés a lo que veía a través de la ventana.
-Entonces, dámelas-ante tal orden, Sumire saco un juego de ganzúas que traía en su bolso, aquella mujer además de ser su manager, compartía su deseo de superar a la actual leyenda del J-pop y estrella principal de Starlight records: Minako.
-¿Quieres que te lleve a tu casa?-se ofreció el pelinegro después de que ella aparentemente se había calmado.
-A decir verdad…-fue contestando con la cabeza gacha.
-Yo la llevare a su casa-ante ellos apareció el actor de cabellos castaños, con un rostro serio y una mirada un tanto hostil hacia el modelo-No te preocupes Kuran-kun-pero ante tal reacción, Kaname sonrió, comprendiendo el estado en el que se encontraba su homologo.
-¿Se…se conocen?-cuestiono Kyoko prestando más atención a la manera en cómo se dirigía su senpai, hacia su nuevo amigo.
-Tsuruga-san y yo trabajamos juntos para Armandy-la cabeza de Kyoko dio un click cuando recordó haber visto una revista en donde aparecían ambos jóvenes posando en diferentes páginas y portando aquella exclusiva marca de ropa.
-"Con razón se me hacía conocido"-pensó, al notar que en alguna parte de su memoria se encontraba la imagen del apuesto modelo.
-Siendo así, yo me retiro, pero antes-Kaname fue buscando entre las bolsas de su pantalón un pequeña hoja de papel doblado y se le extendió a la ojimiel, provocando un poco más la ira del guapo actor, algo que al modelo le pareció divertido-Aquí esta apuntado mi número, por si algún día me necesitas- el miembro número 1 de 'Love me' acepto dicho objeto sin imaginar el deseo que tenía el castaño por arrebatárselo de las manos.
-Muchas gracias, Kaname-kun-pero la bomba se estalló cuando el castaño escucho como su Kyoko, si, quería decirlo a los cuatro vientos, su Kyoko llamaba por su nombre a otro hombre que no era el detestable Fuwa Sho.
-No es nada, que estés bien Kyoko-chan, usted también Tsuruga-san- le hizo una leve reverencia a su superior para después acercase un poco más él y asegurarse que sus palabras no fueran perceptibles por la ojimiel-Créame cuando le digo que yo soy el menor de sus problemas-aquello hizo que los ojos del actor se abrieran desmesuradamente, el guapo modelo se retiró del lugar, dejando ver su habilidad de leer a las personas con facilidad, era como si supiera leer las mentes, algo que en cierto punto daba miedo, pero para Ren en esos instante, fue lo que desactivo por un momento la ira que se fue acumulando en su cuerpo.
-Tsuruga-san-la voz de la ojimiel lo hizo reaccionar, pero al ver su rostro, noto tristeza en el, tardo pocos segundos al deducir la razón por la cual ella se encontraba en ese estado.
-Es hora de irnos Mogami-san-dijo con su característica amabilidad que una vez más hizo que el corazón de la joven actriz latiera de forma anormal, asintió intentando dibujar una sonrisa, lo menos que quería era darle alguna preocupación a su superior.
-Hino-san, la presidenta lo espera-llamo su secretaria minutos después de dar por terminada las audiciones.
-¿Ya llego, tan pronto?-más que preguntarle a su secretaria, se cuestionaba a si mismo algo sorprendido, sin embargo, le pareció una perfecta ocasión para aclarar ciertas cosas. Con pasos apresurados llego al último piso del edificio, entrando directamente a la oficina principal, donde se encontraba una mujer de edad madura, pero a la vez, esta no se llegaba a reflejar en su bien formada figura, con alrededor de 38 era la presidenta de Royal Snow, quien recientemente había llegado de un viaje de negocios luciendo un entallado y elegante traje de dos pieza, cubriéndose los hombros y espalda con un fino y caro pelaje.-Bienvenida, ¿Cómo estuvo Paris?-
-El negocio se cerró con el éxito esperado, las fragancia ya están listas, será cuestión de un par de meses para que estén en los aparadores-además de ser determinada y astuta, era una mujer hermosa, con sus ojos castaños mostraba una mirada altiva y elegante, algo que animo al vicepresidente comenzar con el interrogatorio.
-Por cierto, supongo que no fuiste a visitar a tu hija en aquel internado, en Suiza-recalco aquello ultimo ganándose toda la atención por parte de la presidenta quien dejo de firmar varios documentos que su asistente personal le proporcionaba.
-¿A qué viene eso?-cuestiono demostrando su desagrado en el tono que uso Hino en sus palabras.
-Solamente recordaba la última vez que la vi, era apenas una recién nacida y me preguntaba, ¿Cuándo será el día en que ella regrese con su familia, contigo y con…?-
-Ella está bien en donde está, nada cambiara-respondió tajantemente, sin querer a dar más detalles sobre el asunto que tanto lograba incomodarla y molestarla.
-Saena,…-
-Hino-san, tiene una llamada de su hija en la línea, ¿Le digo que lo llame más tarde?-interrumpió su secretaria, justamente cuando iba obligar a la joven presidenta a que admitiera aquella farsa que por diez años ha estado manteniendo.
-No, iré enseguida-contesto en medio de un suspiro cargado de frustración, tendría que buscar nuevamente otra oportunidad para poder concluir aquella platica.
-Espera-llamo Saena viendo que el vicepresidente se retiraba del lugar-Al saber los buenos resultados de hoy, también estarás encargado de la campaña que se realizara para la nueva imagen de las fragancias, confió plenamente en tu criterio-dijo sin fijarse en la sonrisa que dibujo Hino antes de irse, alegrándose de que las cosas estuvieran saliendo como esperaba. La presidenta sin duda no se imaginaba lo que se tenía ya pensado para esa empresa.
Silencio, era el tercero a bordo en el automóvil de Ren, quien se mantenía callado al no querer incomodar a Kyoko con preguntas acerca de la audición que no logro finalizar con éxito, él más que nadie la entendía, era como recordar sus primeros trabajos, sus primeros fracasos y también el semblante que ella ponía cuando no sacaba un cien en sus exámenes con el fin de complacer a su madre, pero por otro lado, quería decirle algunas palabras de aliento, verla nuevamente con una sonrisa y ese deslumbrante brillo en sus ojos, anhelaba verla feliz y ser más que nadie, el causante de su dicha.
-Tsuruga-san-la joven hablo repentinamente ante un semáforo rojo, dudando un poco en lo que estaba a punto de decir-Usted, acaba de salir de un trabajo, ¿cierto?-
-Pues, si-contesto preguntando a que venía aquella repentina pregunta.
-Entonces, ¿hasta ahora no ha comido, verdad?-cuestiono nuevamente la joven pero sonriendo con cierta amargura al reconocer los hábitos del guapo actor.
-Sí, es verdad, ¿Qué tal si vamos a cenar?-dijo tratando de reparar su usual error.
-No-negó inmediatamente antes de que Ren desviara su camino hacia un restaurant ya antes visitado-Yo quiero hacer la cena, en forma de agradecimiento-dijo con timidez, pero con el profundo deseo de mantenerse más tiempo al lado del guapo actor, antes de que las cosas continuaran su curso ante las nuevas circunstancias que recientemente había descubierto, egoísmo o no, quería hacerlo a pesar de que la ocasión tal vez ya no volvería a surgir.
cuz I'm your bad habit kurikaesu*
nando demo nando demo
bad habit yamerarenai
dou shiyou mo dou shite mo
Porque yo soy tu mal hábito, repitiéndolo
Una vez más, una y otra vez
Un mal hábito que no se puede detener
Sin importar lo que hagas
Dio por finalizado sus pasos de baile junto con sus ocho bailarines que habían integrado su gira anterior. Al darse fin al ensayo, todos aplaudieron y se felicitaron ante el buen trabajo del día de hoy. A pesar de que faltaba tiempo para un nuevo concierto, no podía dejar los ensayos a un lado, y más cuando se trataba de nuevos pasos o por el simple hecho de no perder el ritmo. Después de que salió del salón de baile que contenía el edificio Starlight, se dirigió a las duchas a refrescarse del exceso de sudor que había acumulado.
-Él ya te está esperando en el coche-comento Sakano mientras esperaba a su representada en la puerta del edificio y ella respondió con una gran sonrisa para después bajar varias escaleras y llegar al estacionamiento del lugar. Cuando entro a la amplia limosina se alegró de la visita que tanto había esperado en el día.
-Hola guapo-su acompañante le regalo una cordial y autentica sonrisa, señalando su gusto por encontrarse con la cantante.
-Buenas noches, Minako-sama-dijo al mismo tiempo que el coche comenzaba su curso bajo el cielo de Tokio.
-¿Y bien?, ¿Cómo resulto todo?-cuestiono con ansiedad al querer saber con detalles el informe que se le tenía preparado, por otro lado, el pelinegro le extendió varias hojas que la rubia tomo sin tener idea de su contenido.
-Ella lo escribió al interpretar las palabras que transmitía su canción-comento Kaname notando el rostro de asombro y emoción en la cantante deseando leer inmediatamente ese escrito-Sin embargo, desafortunadamente no consiguió el trabajo-tal declaración desanimo a la rubia dejando escapar un lastimero suspiro.
-No obstante, ¿llegaste a identificarte mucho con ella cierto?-cuestiono viendo el gran aprecio que se reflejaba en los ojos del pelinegro al hablar de la novata actriz.
-Sí, aunque creo que eso no le agrada mucho a Tsuruga-san-menciono el joven con una sonrisa en medio de una travesura.
-Te entiendo completamente, tu aprecio por ella es muy distinto al que siente Ren, además de que en el camino debe comprender a diferenciar sus sentimientos y entender que hay varias y diferentes formas de sentir y demostrar amor-comento ella con gran sabiduría, no por nada era llamada "La diosa del amor"-Me hubiera encantado estar allí cuando paso eso- comento alegremente al saber que el joven actor comenzaba a poner más de su parte.
-También hay algo mas-las palabras del apuesto modelo llamaron completamente la atención de la cantante-Una chica, Sumire Nagasawa fue la que consiguió ser la imagen-Mina se sorprendió ante lo dicho, antes aquella chica no le representaba ningún peligro a pesar de que su representante era aquella mujer que saco del medio a través de una apuesta. Con ello, entendió que el camino de Kyoko hacia el estrellato se complicaba más de los que debería, sabía que debía tener varias lecciones que aprender en el proceso, pero al mismo tiempo no estaba en condiciones para recibir algunas que no eran totalmente necesarias.
Ya llevaban varios minutos dentro del departamento cuando Kyoko le pidió a su senpai esperar en la sala mientras ella preparaba la cena, pero al momento de entrar a la cocina varios recuerdos llegaron a su mente, ella haciendo los labores domésticas, ella haciendo la cena si es que llegaba después de alguna grabación para un nuevo disco, recuerdos, simples recuerdos cuando ella estaba dentro de una burbuja llena de ilusiones y fantasías acerca de su amigo de la infancia, sin notar que el agradecimiento por todo lo que ella dio desde el fondo de su corazón nunca llego y actualmente era algo que posiblemente ya no creía posible por parte de Fuwa Sho.
Pero ahora el escenario era distinto, sin embargo, ¿Por qué ese dolor le parecía tan familiar?, aquel sentimiento se intensifico más cuando se visualizó nuevamente, pero cuando trato de alcanzar algunos utensilios de la alacena más alta y de un momento a otro fue atrapada por los brazos de quien ese entonces actuaba como sus sensei, su cuerpo repentinamente sintió un extraño pero singular hormigueo que nunca antes había tenido, se abrazó a ella misma intentando recordar esos momentos, esa calidez que en su momento no logro disfrutar y que ahora no deseaba dejarlo escapar, pero su estremecimiento llego a su máximo nivel cuando entre sus pensamientos aquellos ojos aparecieron, esa mirada tan profunda que llegaba hasta lo más hondo de su corazón.
-Mogami-san-dio un breve respingo cuando escucho la voz de Ren cuando estaba entrando a la cocina-¿Todo bien?, ¿quieres que te ayude en algo?-cuestiono genuinamente preocupado, algo que Kyoko no tuvo oportunidad de presenciar en el pasado.
-"¿Por qué?, ¿Por qué lo hace?, ¿Por qué siento que las cosas se complican aún más?"-comprendió su error, tanto él, como Fuwa Sho eran personas totalmente distintas, se reprendió mentalmente por atreverse alguna vez ponerlos en un mismo nivel-No, yo puedo sola no se preocupe-con una sonrisa en su rostro se encargó de encaminar nuevamente al guapo actor hacia la sala sin permitirle ningún tipo de represalia-Bien, será mejor concentrarme-se dijo a sí misma en medio de un pesado suspiro, no podía dejar que las cosas salieran mal ya que tal vez las próximas veces que les tocaría estar juntos, él no sería Tsuruga Ren y ella Mogami Kyoko.
Al terminar la cena se encargó de llevarla a la sala, el resto del tiempo todo transcurrió en silencio, cuando los platillos finalmente fueron terminados, uno de los dos decidió romper con aquel sepulcral e insoportable silencio.
-Hiciste un buen trabajo Mogami-san-con aquello se ganó la mirada por parte de Kyoko, quien se mantenía apretando su falda con ambas manos, intentando reprimir cualquier lastimero sonido.-Estoy seguro que hiciste tu mejor esfuerzo-con aquella mirada gentil y dulce que llegaba acelerarle el corazón, no pudo detener unas cuantas lagrimas que escaparon de sus ojos, intento cerrar sus ojos para no darles paso, pero tuvo que abrirlos cuando se vio envuelta en los brazos del castaño, regalándole aquel calor que su cuerpo había añorado secretamente
-"Yo, ya no puedo, no deseo ser una carga para él"-no reprimió por más tiempo su llanto, su corazón ya no estaba dispuesto a soportarlo.
-Sé lo mucho que deseabas esto, así que no veas esto como el final- argumento Ren sin saber la verdadera razón por la cual ella se encontraba en ese estado. Despacio, ella fue levantando sus brazos con un ligero temblor, al principio sin querer dar el siguiente paso, pero después se aferró a él con todas su fuerzas, mientras que una lucha interna se abría paso, no deseaba saber lo que sucedía, no deseaba saber que era lo que realmente sentía, no deseaba saber cuántos candados fueron abiertos y robados repentinamente, pero lo que si quería hacer en esos instantes, era no soltarlo y no haberle hecho una promesa a Minako.
Los rayos del sol aun no hacían su llegada, sin embargo su sueño realizo su huida matutina, con resignación, fue abriendo sus ojos azules encontrando el mismo panorama de siempre, el lado izquierdo de su cama totalmente vacío, con su mano derecha fue acariciando desde la almohada, descendiendo lentamente hasta la altura de su pecho, imagino que él estaba durmiendo a su lado, tan tranquilo, tan apuesto, apreciando su respiración, lenta y suave, al igual que su colonia masculina que la hacía vibrar cada parte de su ser, cerro sus ojos reviviendo algún recuerdo del pasado que compartía con él cuando aún eran novios y ocultaban su relación.
-"Ya está dormido, que extraño"-pensó bajo las sabanas siendo iluminada por una pequeña lámpara que se encontraba sobre un mueble junto al lado izquierdo de la cama, eso le permitía ver claramente el rostro calmado y pacífico de su amado-Buenas noches-dijo en voz baja mientras se enderezaba con cuidado y apagaba la luz para después acomodarse tranquilamente en su lugar.
-Gracias-fue lo que la rubia escucho mientras su cintura era estrechada por los brazos fuertes de su entonces novio.
-¿No..no estabas dormido?-cuestiono nerviosa y bastante alarmada por su descubrimiento.
-Solo relájate-respondió con voz seductora algo que alarmo aún más a la joven cantante-Ahora que recuerdo, no sueles dormir con las luces apagadas-
-Lo hare si te mantienes a mi lado-contesto ella disfrutando estar en sus brazos, mientras que él comenzaba acariciarla por debajo de su blusón para dormir, para después ponerse encima de ella con claras intenciones de no dejarla escapar esa noche-¡Ah!, espera, ¿acaso no tienes sueño?- cuestiono tratando de desviar un poco el tema, a pesar de llevar tiempo juntos, había una variedad de ocasiones que él lograba ponerla en ese estado de total nerviosismo.
-No, y es tu culpa por ser demasiado hermosa, Mina-fue lo último que dijo antes de envolverla en sus caricias y en sus demandantes besos que hacían enloquecer por completo a la rubia.
Si, había ocasiones en que él era insaciable en la intimidad, era una de las tantas cosas que también echaba mucho de menos, deseaba tanto estar nuevamente entre sus brazos, sentir su piel junto a la de ella y saborear una vez más sus labios.
-Te extraño, espero que tú también a mí-dijo sin mover su mano del lugar de donde la había posado, intentando que la melancolía no le arrebatara sus demás pensamientos por el resto del día. Con aquella determinación dejo escapar un suspiro y segundos después presto atención a los sonidos que provenían en la planta baja de su casa.
Intentando no preocuparse, salió de su alcoba dándose cuenta que sus somnolientos hijos también habían escuchado el mismo ruido, descubrieron que estos provenían de la gente de servicio que se movía de un lado a otro de la mansión, pero todos regresaban a un mismo lugar: la cocina. Mina junto a sus hijos se dirigieron a la cocina, quedándose por más de dos segundos con la boca abierta al ver como el cocinero y la servidumbre servían una gran variedad de platillos como para diez personas. La rubia al ver al culpable, antes de darle gusto, la hizo enfadar bastante.
-¡Kuu-onii~san!-aquel grito fue escuchado por toda la mansión y sus alrededor.
CONTINUARA…
Hola, espero que estén súper bien y haya disfrutado este episodio, me tarde mas de lo esperado porque también estoy participando en la Guerra Florida de este año, esto dedicado a los y a las fanáticas de Candy Candy, supongo que adivinaran quien es mi galán favorito, si lo sé, tengo corazón de condominio, pero en fin, Ren, ¿Qué haremos contigo?, secuestrarte, ya ni modo, jaja.
*Bad Habit- Namie Amuro
Agradezco muchos sus comentarios, alertas y que pongan esta historia dentro de sus favoritos, no me importa mucho si soy o no su autora favorita, honor que me hacen si lo soy jeje.
hime-chan: Gracias por tu comentario, muy breve la escena de celos, pero ojala te haya gustado.
Yuukychan: Muchas gracias por tu comentario, si lo sé, a mi también me desespera su actitud, pero trato de entenderla, sufrió una desilusión muy grande, su problema radica en creer que todos los hombres son asi, incluyendo a mi Ren.
Y como se habrán dado cuenta, el suegro de muchas, incluyéndome, llego a Japón espero que esto no se lo pierdan en el siguiente episodio.
¡NOTA SUPER MEGA IMPORTANTE!
Para los que están interesadas e interesados (¿Por qué no?), existe una comunidad en Google +, en donde podrán encontrar información acerca del fic, como las canciones, algunos fics que tomo de referencia y los personajes de otros animes que se van agregando a la historia, me encantaría que se agregaran. Para que lo busquen se llama así:
Should I Love Him? (SB!)
También se vale compartir, que den sus comentarios etc, etc.
¡Espero la traducción del 199!
Besos.
Chaito.
