Wow… mi último capítulo… déjenme un minuto pata analizar este sentimiento…
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-.-
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Listo! XD
Quiero agradecerle y dedicarle este, mi gran ultimo a Ivychankazumi~ onee-chan, esto va para ti ;D también a Shinzuka Kiyama quien me a fascinado con sus escritos y su manera de ver las cosas y a alguien que sé que no le gusta el yaoi XD pero si no fuese por el creo que no tendría fuerzas para levantarme en las mañanas eh ir a clases de música, mi one-san 3
También les agradezco a todos los que están leyendo esto por primera vez, a los que dejaron sus comentarios y a los que creyeron en mí y me esperaron pacientemente XD
Lo siento, soy una dramática cuando me lo propongo ;-;
Sin más que decir por ahora, comencemos con la lectura =D
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
El castaño conducía a una velocidad moderada, tenía licencia de principiante así que prefería no arriesgarse ya que llevaba consigo algo muy importante para él
-Genda- llamo Sakuma, quien se encontraba en el asiento del copiloto-… ¿esto está bien?
-¿de qué hablas?- estaba un poco confundido ¿acaso no quería irse lejos?
-me refiero a… ¿Dónde iremos? ¿Qué haremos para sobrevivir?
Genda sonrió, su amigo era siempre así de precavido
-no te preocupes, trabajando en la panadería con mi padre logre hacer algo de dinero. Lo suficiente como para rentar un apartamento en la ciudad por un mes, solo tenemos que conseguir trabajo. Entonces continuare ahorrando y podrás terminar la universidad, eso es lo que quieres
-pero ¿y tú?
-no te preocupes por mí, se hacer de todo un poco- dijo seguro, muy seguro- no necesito el diploma, bueno, no es que no lo quiera, no ahora- entonces sonrió, Sakuma estaba sorprendido, estaba en el auto de su padre, con un chico del que no sabía nada –porque no quiso-, y dirigiéndose a quien sabe dónde. Acomodo su cabeza en el asiento e hico lo que frente a sus padres no aria, levanto los pes y los coloco en el asiento, miro de reojo a Genda esperando un regaño pero este no dijo nada, se sintió realmente bien, y pensar que ese simple acto lo iba a relajar por completo. Respiro profundo y abrió por completo su ventana, nuevamente miro a Genda pero él siguió en lo suyo. Y entonces algo se apodero de él, una adrenalina inmensa, pre visualizo el paisaje y sin más saco medio cuerpo
-¡Soy libre!- comenzó a gritar, sus ojos se llenaron de lágrimas, que por primera vez eran de felicidad y n de miedo ni odio. Nuevamente se metió en el auto suspirando con alivio
-¿te sientes mejor?- pregunto Genda aun sonriente
-jamás volveré a hacer eso en mi vida- el castaño comenzó a reír, seguido de Sakuma
Continuaron su camino conversando sobre cosas triviales y sin importancia, hablaron de deporte, de arte, de programas televisivos, hasta de libros. Se fueron conociendo poco a poco y Sakuma noto que ese chico le agradaba, y mucho
-''Ciudad…Inazuma''- articulo Sakuma, era lo que decía un gran letrero el cual pasaron con rapidez, iluminado por luces sobre él, estaba obscureciendo. Se encontraron con una linda ciudad llena de casa y árboles-¿ciudad Inazuma? Jamás había oído de ella- entonces Genda le explico que sus amigos le habían hablado de lo maravillosa que era y que se irían a vivir allí luego de la universidad- ya veo- Sakuma miro e cielo y no pudo evitar bostezar- tardamos un día, estoy agotado. ¿Estás bien?
-no te preocupes
-estuviste conduciendo todo el viaje. Debes estar cansado- se detuvieron cerca de un parque, tras un auto gris iluminado por un faro
-nos detendremos aquí, ve y duerme en el haciendo de atrás- Sakuma negó velozmente con la cabeza, de manera muy infantil- ¿Qué sucede?
-tu dormirás atrás
-¿qué?
-estuviste conduciendo todo el día- reitero con tono de obviedad- tu dormirás en el asiento de atrás, yo dormiré aquí- y luego de eso Genda salió del auto, dio la vuelta al coche y abrió la puerta de Sakuma, de un jalón lo saco del vehículo y con la misma rapidez abrió la puerta trasera y lo empujo dentro cerrándola luego de eso -¡¿se puede saber que rayos haces?!
Pero Genda no respondió, abrió la cajuela del auto y saco una manta, se la dio a Sakuma quien lo tomo con algo de fastidio haciendo sonreír a castaño
-eres muy gracioso
-¡no te burles de mí!
-no me estoy burlando, de verdad. Gracias por preocuparte- comenzó a vacilar y Sakuma lo noto
-¿qué?- pregunto aun a la defensiva
-quiero agradecértelo
-yo no eh hecho nada- se asomó por la puerta sin abrirla, un poco sonrojado, Genda se inclinó para quedar a su altura
-has hecho más de lo que crees- Sakuma comenzó a negar nuevamente, viéndose aún más adorable
-yo debería agradecerte a ti, por todo lo que has hecho, por estar a mi lado. Gracias- el castaño comenzaron a acercarse, sus rostros estaban cada vez más cerca. Entrecerraron los ojos y luego Genda lo beso
Un tierno beso en la frente
-gracias- pronuncio para luego ponerse de pie y quitarse la chaqueta, dejando ver sus musculosos brazos ya que su camisa no tenía mangas. Entro y se sentó en el lugar del copiloto usando su chaqueta para cubrirse
Sakuma, mientras tanto, mantenía la misma posición, y un sonrojo mayor en sus mejillas. Sin más, se lanzó al asiento y cubrió su rostro con la sabana
Esa sería una noche muy larga
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-tranquilízate por favor, todo va a estar bien- repetía de vez en cuando un completo desconocido a Tachimukai, notando que este no hacía caso a sus palabras.
Estaban sentados en unas sillas que se encontraban en la sala de espera en el hospital de la ciudad. Uno al lado del otro, esperando, bueno, tratando de esperar pacientemente a que el doctor llegara
Cuando el extraño no lo intentaba tranquilizarlo permanecían en silencio
El lugar estaba completamente pintado de blanco con un pequeño televisor en lo alto, filas de sillas azules y una recepción
-ya vuelvo- aviso el chico, que no aparentaba ser muy mayor, pero tampoco era un niño. Se dirigió hacia la mujer de la recepción y comenzó a hablar con ella, parecía que en cierto momento comenzó a coquetearle, pero Yuuki no podía escucharlos bien
Pasaron unos minutos que se sintieron eternos para el castaño, estaba irritado ¿Cuándo le dejarían ver a Jousuke? Pero sabía que su impaciencia no serviría de nada. Respiro profundo y continuo tomando agua del vaso que anteriormente el chico le había traído *ha sido muy amable, y ni siquiera se su nombre* estaba tan metido en sus pensamientos y su preocupación que ni se presentó, pero ya luego lo haría
Un hombre alto de pelo crema y bata blanca salió del corredor y abro la puerta de vidrio corrediza. Mantenía una carpeta en su mano que parecía importante, se acomodó los lentes y se detuvo
-familiares de Jousuke Tsunami
A Yuuki se le detuvo el tiempo
-sí, soy… soy yo- se levantó y se acercó al hombre. El chico que lo había acompañado se acercó una vez que el doctor se giró dándole la espalda, una sonrisa pícara surco su rostro
-¿Quién soy?- pregunto al tiempo que le tapaba los ojos, Tachimukai estaba un poco confundido
-Shiro… ¿Qué haces?- pregunto el Doctor, el chico se rio un poco y lo soltó
-buenas
-¿Qué haces aquí?- pregunto nuevamente, el pequeño no tenía remedio
-yo lo traje- le respondió señalando a Tachimukai, quien seguía confundido
-bueno. Espera aquí, debo hablar con el- Shiro asintió y le sonrió a Tachimukai
-Shiro Fubuki, es un placer- se presentó, luego coloco su mano escondiendo su boca para que el doctor no pudiese escucharlo- descuida, Goenji san es un gran doctor- y con una picada de ojo, se volvió hacia la chica de la recepción y continuo su conversación
El doctor comenzó a caminar por el corredor junto a Tachimukai
-muy bien, necesito que me cuentes todo lo que paso
Yuuki pensó un poco
-pues…
Flash back
Tsunami se había desmayado después de luchar por no hacerlo, Yuuki estaba completamente paralizado
¿Cómo paso esto?
Tenía que hacer algo, no sabía qué, pero algo tenía que hacer. No quería dejarlo solo en el auto pero debía ir por ayuda, estaban en una ciudad desconocida
Se bajó del auto y comenzó a buscar desesperadamente con la vista a alguien. Noto a un chico que estaba caminando mientras hablaba por teléfono, así que no lo pensó dos veces, salió corriendo en su dirección y atrajo su atención. Le pidió casi suplicante que lo ayudara, su compañero de viaje estaba inconsciente y él estaba a punto de quebrarse. El extraño trato de tranquilizarlo y le dijo a la persona con quien hablaba que lo llamaría más tarde, con la misma, marco un número y pidió que una ambulancia se dirigiese a esa misma dirección. Cuando colgó el aparato le advirtió a Yuuki que tardarían unos minutos, ya que el hospital más cercano no quedaba muy cerca
Volvieron ambos al auto y el chico comenzó a palparle el cuello, buscando su pulso. Cuando lo hayo, comenzó a hablarle pidiéndole que reaccionara, al tiempo en el que le habría un ojo y le chequeaba su pupila, luego acercó su oreja al rostro mientras miraba el pecho. Sentía su respiración y el pecho se movía ''no te preocupes'' le dijo el chico ''solo esta inconsciente, ya le hice todas las observaciones'' sonrió pidiéndole una vez más que se tranquilizara mientras esperaban a la ambulancia
Luego de un par de minutos, lograron montar a Tsunami en la ambulancia y se lo llevaron al hospital
Final del Flash Back
-comenzó a agitarse, tomaba su pecho con las manos, parecía que no podía respirar
-¿le había pasado anteriormente?- Yuuki no sabía que responder
-no lo sé. Es la primera vez que le pasa esto y yo estoy
-ya veo- es doctor comenzó a escribir en la carpeta
-dígame lo que sucede. Por favor
-está bien, te lo diré. Es su corazón
-¿qué?
-se está deteniendo
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Jousuke abría lentamente los ojos, su cuerpo le dolía mucho, incluso más que antes. Solía sucederle pero jamás se había desvanecido de esa manera
Trato de organizar sus ideas. Cuando su vista mejoro comenzó a observar el lugar en el que se encontraba. El lugar era completamente blanco, al menos el techo. Trato de levantarse pero le dolía demasiado
-¿Jousuke?- escucho una voz que lo llamaba, trato de reconocerla pero se sentía mareado –Jousuke- continuo la voz- Jousuke- intento nuevamente levantarse pero solo consiguió que el dolor aumentara
-*¿Yuuki?*- pregunto casi en susurro, se le dificultaba hablar-*¿Qué estaba pasando?*
-¿Jousuke?
Y luego se dio cuenta. No podía hablar, no podía ser escuchado
-por favor, despierta
No podía moverse
Su cuerpo no reaccionaba. Decidió no entrar en pánico, él sabía que esto podía suceder en cualquier momento *tengo que… despertar* pensaba. Habían llegado muy lejos, los dos, no podía rendirse tan fácil mente. Él no era así
Los días pasaban y la única imagen que podía visualizar era la del desabrido techo blanco, pero el rostro de Yuuki estaba en su cabeza todo el tiempo
Tenía que despertar
Y debía hacerlo ahora
Tres días. Ya habían transcurrido tres días. Podía escuchar la voz de Yuuki hablarle, diciéndole que lo esperaría. Tsunami sabía que debía reaccionar, pero vamos, admitamos que era casi imposible, no sabía cómo hacerlo, ni por asomo se le ocurría una idea que diera resultado, conocía su enfermedad más sin embargo era la primera vez que algo así le sucedía, no hacia otra cosa más que preocupar a Tachimukai. Pensó por un instante en la posibilidad de quedar postrado en una cama para siempre, en estado vegetal ¿ese sería su fin? ¿Así debía terminar? Era inevitable para el preguntarse ese tipo de cosas, su raciocinio lo estaba abandonando poco a poco. Luego recordó todo lo que le prometió al castaño, los muchos viajes que harían juntos, le mostraría Francia y sus lugares favoritos. Soñaba con poder estar con él todas las noches en la misma cama, acurrucados mientras consolaban el sueño, sabiendo que soñarían con el otro. Esos días deberían estar terminando el papeleo para su nueva casa, Yuuki estaría terminado sus estudios por internet y él buscando trabajo. Pero eso no estaba pasando. Estaban allí, uno al lado del otro, a Jousuke no le quedaba mucho tiempo, solo un milagro podría salvarlo. No quería creerlo, necesitaba desesperadamente su ayuda, la ayuda de quien rechazo una vez. Y entonces lo hizo, comenzó a orar, sin saber que en silencio, Yuuki hacia lo mismo. Oraban juntos. Tomados de la mano
Tsunami presiono la mano de Yuuki, solo un poco. Pero eso era un avance
Yuuki abrió los ojos, algo hinchados y rojizos. Fijo su vista a las manos y sonrió, ya que lo estaban logrando
-…Yuuki
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Un mes después…
En el pueblo de Fukuoka, se creería que todo es dolor y sufrimiento
Se creería.
El lugar parecía completamente normal, nadie ''recordaba'' nada, todos dejaron de hablar de lo ocurrido. Miraban de cuando en cuando a la familia Tachimukai, Genda y Sakuma con desprecio. No volvieron a mencionarse comentarios acerca del sensei transferido de Francia y su relación, aparentemente subida de tono, con uno de sus estudiantes. A la madre de Yuuki se le prohibió la entrada a la iglesia –pero eso era de esperarse-, no se arrepentía de lo que pensaba ''mi hijo es feliz y es amado, no importa que sea por otro hombre'' estaba orgullosa de que Yuuki comenzara a tomar sus propias decisiones.
Por otro lado, en ese lapso de veinticuatro horas, fue más que suficiente para los doctores del pueblo el detectar aquel percance que destrozaría a una familia entera, y otorgaría placer a otras, gracias a su sufrimiento
Porque allí, en ese mismo pueblo. Nadie era amigo de nadie
-Afuro, debo hablar contigo. A solas- articulo el padre del susodicho ya que este se encontraba acompañado de Netsuha- cosa extraña considerando su odio mutuo-, el castaño se despidió en seguida alegando que tenía ''asuntos importantes'' y se fue sin darle mucha importancia. Padre e hijo entraron al hospital y se sentaron en las sillas del recibidor
-¿Qué sucede padre?- pregunto Afuro no muy feliz de que su padre le haya arruinado sus planes con su odiado compañero, se sintió muy estúpido al darse cuenta de su enojo y decidió tranquilizarse, su padre no lo llamaba a menos de que fuese algo realmente importante, y por el rostro del mayor, seguro que era importante
-es sobre la autopsia de Atsuhishi Shigeto
Afuro se sorprendió al oír ese nombre, el cual era tabú para todos los del pueblo –aunque no era el único-. Su corazón comenzó a latir con mayor velocidad, respiro un poco tratando de calmarse mientras un sudor frio recorría su frente, producto de los nervios y el calor de la tarde
-¿q-que es lo que pasa?
-te lo diré sin rodeos- ¡el hombre parecía querer torturarlo! ''sin rodeos'' ¡si claro! Pasaron unos instantes, realmente frustrantes para el de pelo ya no tan largo –se lo decidió cortar hasta más abajo de las orejas como inicio de una nueva vida, una manera simbólica de un comienzo diferente. Netsuha se había quitado la banda que cubría casi por completo sus ojos-. Como sea, el hombre no hablaba y Terumi estaba perdiendo rápidamente la paciencia
-luego de una minuciosa investigación acerca de lo…
-¡en japonés!
-el chico tenía dos meses de embarazo
-… ¿qué?
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
-¡deja de jugar!
-¡¿y te parece que estoy jugando?!
-¡baja esa porquería, vas a destruir todo mi trabajo!
-¡buenos días Toramaru-san, Tobitaka-san!
-oh, buenos días Yuuki-chan, ya te he dicho que no agregues el ''san'' somos vecinos. Solo Toramaru estará bien… ¡ah, mis pinturas!
Tachimukai tenía una pequeña sonrisa nerviosa en el rostro mientras observaba la escena desde el otro lado de la calle. Sus vecinos discutían nuevamente gracias a su pequeño problema con los horarios, sucede que mientras Tobitaka, nombrado anteriormente, regaba el jardín, Toramaru debía trabajar en sus lienzos y su manguera era, como decirlo… desobedecía sus órdenes en ocasiones
El castaño miro su reloj de muñeca y continúo su camino, sabiendo que si se despedía esta vez no conseguiría respuesta alguna
Mientras caminaba una serie de pensamientos surcaban su cabeza. En solo un mes junto a Tsunami lograron conseguir su propia casa y ahora desempacaban. Le parecía graciosa la idea de que este podría ser su regalo de cumpleaños- ya que estaba próximo-. Una de sus manos tenía una bolsa plástica con comestibles y con la libre abrió la puerta principal encontrándose con una sorpresa inesperada
-etto… buenos días Tachimukai-san- saludo apenado un chico mucho más bajo que el, de cabellos verdes que sostenía una caja en sus manos y lo miraba con vergüenza y algo de miedo- e-es… ¡es culpa de él!- inculpo injusta- e innecesariamente- a Tsunami mientras lo señalaba como podía con uno de sus dedos, impresionando a ambos
-ya volviste- comento Jousuke ignorando al chico y acercándose a Yuuki
-¿tú que tienes?- dijo de pronto un chico aparentemente de la misma edad que el de cabellos verdes, solo que los de él eran rojos, saliendo de una habitación
-¡ah!
Asustándolo
-¡Hiroto-chan! ¡¿Por qué me asustas así?! Casi se me cae la caja
-estas sonrojado Riuuji-chan
-¡¿me estas escuchando?!
-¿es por Tachimukai-san?
-¡¿y a ti eso que te importa?!
-…
-…
-¿es un ''si''?
El de cabello verde salió molesto en dirección a una habitación seguido del otro quien no cambiaba la expresión de su rostro
-¿Quién es?-pregunto Yuuki una vez los jóvenes salieron de la sala
-su nombre es Hiroto, es amigo de Midorikawa del instituto y se ofreció a ayudarnos. Al parecer le ha hablado maravillas de ti- eso último lo dijo con un tono bastante pícaro pero Yuuki decidió ignorar el comentario
-pues me alegra que quiera ayudarnos- tsunami le quito entonces la bolsa y le beso la mejilla antes de ir a la cocina y guardar los alimentos. Tachimukai comenzó entonces a desempacar una caja con libros, colocándolos en un estante de madera junto a una ventana, que tenía vista hacia un lindo patio. Al momento de acabar, pensó en continuar con otra caja pero el teléfono comenzó a sonar
-''¿Tachimukai? Déjame ser la primera persona que te llame a este número''
-oh, hola Fubuki-san. Lo siento, pero Tsunami se adelantó.
-''¿qué? No es justo. Eso no se vale, él vive allí''- Yuuki sonrió, su amigo era una persona muy alegre y graciosa –''¿Cuándo podremos ir a conocer tu nueva casa?''
-en unos días, yo les avisare- Tachimukai escucho unos gritos provenientes de alguna habitación así que decidió ir a ver que sucedía – me tengo que ir, creo que Midorikawa-chan podría romper algo
-''conque Ryuuji estaba allí. De acuerdo, suerte''- y ambos colgaron.
Entonces Tachimukai corrió hacia uno de los cuartos y noto a Midorikawa realmente sonrojado –tal vez por la escena o por el hecho de que Tachimukai lo esté viendo, quien sabe- y a Hiroto un tanto confundido. El de pelo rojo estaba sobre el otro en una pose muy comprometedora.
-se calló- fue lo que articulo Hiroto, aun sin expresión en su rostro.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Genda trabajaba doble turno en una ferretería con un jefe muy bueno, en las tardes era ayudante de cocina en un restaurant familiar muy bonito que quedaba cerca de un instituto, lo cual hacia que las tardes se llenaran de clientes, así que su paga no era mala. Planeaba trabajar duro para ayudar a Sakuma en sus estudios –el cual entro en una universidad pública luego de un muy duro mes- y luego tal vez Genda trataría de también terminar sus estudios. Pero algo lo mortificaba. Él no podía olvidarlo, cada noche justo cuando estaba a punto de conciliar el sueño, esos vivos recuerdos aparecían, se volvían tan claros como el agua, como si hubiesen ocurrido el día anterior, haciéndole imposible dormir. Cada noche podía visualizar el bate de beisbol lleno de sangre, podía escuchar los gritos desgarradores de su víctima, también podía oír sus huesos quebrarse como cristales. Era difícil, muy difícil ocultar eso. Eventualmente tendría que decir algo, no podía morir con eso en su interior.
Terminaba de secar unos platos cuando la campaña de la puerta sonó. Eran dos chicos uniformados.
-¿les puedo servir algo?
-yo quiero un helado gigante de fresa con chocolate y mucha crema batida. No olvides las chispas de colores.
-anotado- dijo mientras escribía el gracioso pedido – ¿y tú?
-Ryuuji-chan, no pidas algo tan grande. No tienes dinero, terminare pagándolo yo- se quejó el chico, aparentemente sin expresión alguna- lo siento, yo solo quiero un jugo de mango.
-entiendo. Enseguida los traigo.
Al entrar a la cocina la campana comenzó a sonar nuevamente.
-¡Genda, volví!
-Sakuma, Ahora te atiendo. ¿Lo de siempre?
-claro.
El chico se sentó en la barra junto a los jóvenes uniformados, sintiendo la mirada de uno de ellos. Lo noto al instante y no pudo evitar sentir algo de nervios, lo miro un par de veces de reojo y tras suspirar tuvo el valor de voltearse por completo.
-Hiroto-chan… ¿Qué sucede?
Luego de unos minutos, el muchacho respondió sin quitarle los ojos a Sakuma.
-… es lindo.
Tanto el de cabellos verdes como Sakuma se sonrojaron, el de parche solo atino a girase nuevamente evitando que el otro viera su rostro.
-¡indiscreto!- le grito su acompañante.
En eso Genda salió con las tres órdenes, y no pudo evitar reconocer el sonrojo de su amigo.
-aquí tienen. ¿Sucede algo?
Nadie dijo nada.
Pero Hiroto no quitaba su vista de Sakuma.
-… ¿estas soltero?
-¿disculpa?- pronuncio Genda completamente descolocado de la situación.
-¡Hiroto tienes quince!- le reclamo su compañero.
- ¿y eso que?
-yo… casi tengo veinte- respondió Jirou un tanto nervioso.
-…a mí me parece que estas celoso- Midorikawa no podía estar más rojo, ya que esa deducción iba dirigida hacia él. Sakuma tomo esa oportunidad para tomar la bebida que Genda le había llevado.
-¡deja de decir tonterías!
-tienes razón- Hiroto agacho la cabeza –…a ti te gusta Tachimukai-san.
-¡¿Qué dices?!
-¿dijiste Tachimukai?- cuestiono Sakuma sin creérselo.
Entonces los jóvenes comenzaron a contarle sobre la llegada de Yuuki al vecindario, ya que Sakuma afirmo haber estudiado en la misma universidad. Luego de un rato de charla los chicos se fueron dejando a Sakuma un tanto confundido.
-Tachimukai y Tsunami-sensei están en Inazuma. Había escuchado que escaparon pero.
-¿crees que esto nos afecte?- ante aquella pregunta Sakuma negó sonriendo.
-lo dudo. Son unas personas muy buenas. Tachimukai es amigo de Atsuhishi y el sensei es una persona con carácter pero muy amable, no hay de qué preocuparse.
-¿Cuál es tu preocupación entonces?
-es solo que, tengo un mal presentimiento. No sé cómo explicarlo- Sakuma miro a Genda con mucha angustia- creo que algo malo está sucediendo en Fukuoka.
Tras decir aquellas palabras Genda supo de inmediato que debía decirle la verdad.
Luego de un par de horas en el restaurant, cerraron y se fueron a su departamento. Era pequeño y económico, pero era suficiente para ambos, al menos por ahora
Sakuma estaba sentado en el auto algo nervioso, siempre le sucedía antes de llegar a casa, ya que se topaba con lo único que lo incomodaba: una sola cama. A Koujirou no parecía importarle en lo más mínimo, y no es que tuviera miedo, claro que no, es solo que no estaba acostumbrado a compartir la cama, a pesar de que Genda no se movía mucho y siempre permanecía de su lado. Y aun así no se acostumbraba
Llegaron y al entrar noto a su amigo muy serio y callado, usualmente este le preguntaba sobre la universidad o algo así, pero no dijo ni una palabra en el camino. Quiso saber que pasa pero el otro ya había entrado en el baño, solo tenía que esperar un poco, entro a la cocina por algo de tomar. Pasaron unos minutos y Genda salió de la ducha, su cabello estaba húmedo y solo una toalla rodeaba su cintura. Sakuma lo miro un poco tenso pero no dijo nada
-¿t-te sucede algo? –pregunto ligeramente sonrojado. El otro lo miro pero no podría describir la expresión que yacía en su rostro- ¿Genda?
-quiero decirte algo- el más alto se acercaba de manera peligrosa, pero Sakuma no lo noto hasta sentir sus brazos rodearle la cintura, estaba muy concentrado en la mirada de su amigo –lo siento- susurro Genda con una voz quebradiza-solo quería protegerte
-d-de que
-yo los mate- Shock. Sakuma había quedado paralizado. ¿Qué él hiso qué? –como lo siento yo… no sé lo que hacía, no estaba pensando. Perdóname
-Genda…-Los chicos permanecían abrazados, luego Genda comenzó a llorar en silencio pero Sakuma lo noto, no sabía que hacer o cómo reaccionar ante la declaración. Genda le había quitado la vida a alguien. Eso era difícil de digerir, pero el pobre estaba devastado, es obvio que se sentía muy arrepentido, y Sakuma tenía un instinto maternal que le era muy difícil controlar- Genda- volvió a nombrar mientras le acariciaba los húmedos cabellos –por favor, tienes que calmarte y decirme que sucedió- su voz era suave y cariñosa, a pesar de lo que el otro dijo Sakuma no sentía miedo, pues sabía que Genda sería incapaz de hacerle daño. Sería la única persona en quien realmente confía. Entonces se sentaron y el más alto comenzó a hablar, omitiendo partes que podrían ser muy aterradoras para el otro, y le dijo todo. Sakuma mantuvo una misma expresión todo el tiempo, era serenidad y tranquilidad, trataba de transmitirle aunque sea un poco, no pudo evitar abrir los ojos cando escucho los nombres de Gakuya Fuusuke, pero se mantuvo tranquilo. No sabía aun cómo reaccionar, no podía estar feliz pero tampoco triste, estaba preocupado por Genda a que estaba cargando con eso desde hace mucho tiempo y el solo, estaba angustiado de que harían desde ahora. Considero la posibilidad de que el haber decidido escapar fue precisamente por eso, entonces descarto esa idea ya que Genda quería protegerlo, él no era una persona egoísta
Luego de que terminara de narrarle lo sucedido, el lugar permaneció en silencio nos minutos, nadie dijo nada. Sakuma se levantó y se dirigió a la cocina, salió de allí con dos tazas de té y le entrego una a Genda
-creo que deberías vestirte, está haciendo frio- comento Sakuma notando que el otro aún mantenía la toalla en su cintura. Genda lo miro realmente arrepentido y eso hiso que Sakuma reaccionara de una manera inesperada, se acercó a su rostro y beso su mejilla. Al darse cuenta de lo que había hecho solo pudo sonrojarse y volver a la cocina. El otro estaba sorprendido
-Sakuma… *¿Qué soy para ti?*
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Un año después…
Afuro estaba sentado en la orilla de la cama, una delgada sabana cubría su cintura y el resto estaba completamente descubierto. Mantenía la mirada fija en un punto indescifrable de la pared y un semblante cansado
¿Qué estaba habiendo con su vida?
Miro en la cama como Netsuha dormía plácidamente, también desnudo y cubierto con la misma sabana. Habían comenzado con esas aventuras desde hace unos meses por alguna razón que ambos desconocían. No era despecho, no era consuelo mutuo, no era nada parecido, pero tampoco era solo sexo. Terumi no podía encontrar la palabra que describiera lo que hacían cada noche
-… ¿Afuro?- el nombrado miro al chico de inmediato, pero este estaba más que dormido, estaba hablando en sueños -…cásate…conmigo
El rubio no podía estar más que sonrojado
''¿amor?''
Tal vez esa era la palabra que lo describía, jamás se habían mostrado afecto fuera de la cama, nunca se habían dicho palabras lindas o habían tenido una cita decente, pero cuando hacían el amor era algo muy pasional y hasta podría decirse que mágico, al terminar siempre pasaban el resto de la noche acurrucados durmiendo. Pero ¿Cuándo paso? ¿Porque paso? Esto no tenía sentido, pero no es que debía tenerlo. Entonces sonrió, el castaño había pronunciado las mismas palabras una tarde cuando Afuro había llevado almuerzo, pensó que sería una gran esposa y el otro lo golpeo. La verdad es que no tenían remedio, decidieron –indirectamente-, trabajar juntos para superar todo el sufrimiento ocasionado, se propusieron a sí mismos seguir adelante y una cosa llevo a la otra… después de todo aún era joven. Tontos jóvenes enamorados.
-*tal vez no lo decías jugando*- ¿podía ser cierto? ¿Podía creerle? El castaño comenzó a abrir los ojos con mucha pereza
-mmm… ¿Qué horas son?- el rubio sonrió y se acercó al otro deslizándose dentro de las sabanas para darle un pequeño beso en la boca -¿qué?
-acepto- le susurró al oído como respuesta- ahora puedes besarme, idiota-
Netsuha estaba un poco ruborizado, esa sensualidad de Afuro era algo que pocas veces pudo disfrutar, le tomo apenas unos minutos antes de captar lo que el otro le estaba diciendo
-¿aceptas?- el rubio sonrió y asintió lentamente –entonces…- rápidamente tomo al chico y cambio posiciones quedando el arriba, acercó su rostro al otro el cual lo miraba con picardía -nos largamos…
Y se besaron con pación y salvajismo
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
-ca-ca-ca… cásate… conmigo- pronuncio Hiroto mostrando sus primeras señales de expresión, estaba ligeramente sonrojado y evitaba mirar a Ryuuji a la cara mientras extendía una pequeña caja de regalo azul entre sus manos. El de cabellos verdes estaba quizás más rojo que un tomate bañado en salsa. Era de esperarse considerando el momento.
-Hi-Hiroto-chan… solo era una broma- decía Fubuki con una sonrisa nerviosa, al igual que todos los demás presentes-no tienes que hacerlo de verdad. Yo solo jugaba, solo tienes quince años-
-era solo… ¿una broma?- y como si fuese planeado, todo mundo en la sala –incluyendo a Midorikawa-, comenzaron a asentir -… ¿entonces no se casara conmigo?- y todos negaron haciendo que el chico entristeciera un poco- oh, ya veo-
Midorikawa lo miro aun sonrojado, sintió algo de ternura hacia el puchero de su amigo así que trato de tomar el obsequio sin vergüenza. Cuando lo abrió sonrió con mucha alegría y el rostro de Hiroto se ilumino por eso
-Arigatone, Hiroto-chan- agradeció Ryuuji sacando una bufanda anaranjada de la caja y colocándosela
Y es que era navidad
Todos estaban preparados para su intercambio de regalos, previamente organizado por Midorikawa. Estaban todos sus conocidos y algunos vecinos. Además de una personita de aproximadamente cuatro meses, que se encontraba en el regazo de Kazemaru
-es hermoso- menciono mientras lo mecía con suavidad –es increíble todo lo que lograron en un año y muy admirable. De verdad.
Midorikawa sonreía ante cada alago. La criatura que el de cabellos azules mantenía en brazos era hijastro de Midorikawa y Tsunami. Lo adoptaron y de ahora en más recibirán el amor de muchísima más personas
-ne, ne… ¿puedo ser el padrino del niño?
-nada de eso Fubuki, yo soy el más indicado para eso
-eso no es cierto. ¿Tú qué opinas Tachimukai?- el aludido estaba un poco indeciso ante la situación
-creo que ambos serian geniales como padrinos, pero, ya escogí a los padrinos hace un tiempo. Lo siento
Fubuki y Kazemaru se miraron e intercambiaron las sonrisas, estaba bien, no estaban molestos. Se preguntaron quiénes serían los padrinos y cuando estaban a punto de preguntar sonó el timbre, Midorikawa se dirigió a la puerta principal para abrirla y encontrarse con los nombrados padrinos del bebe
-chicos- comenzó una vez los tres estaban en la sala- ellos son los padrinos, sus nombres son Koujirou Genda y Jirou Sakuma. Vivian en mi pueblo natal
Se presentaron cordialmente ante los invitados y no tardaron en familiarizarse. Todo estaba yendo muy bien. Gracias a la insistencia de Midorikawa, Tachimukai decidió preparar un pastel de navidad y estaba dispuesto a picarlo. Una vez todos terminaron de comer e intercambiaron sus regalos, pasaron las horas y ya era tiempo de volver a sus hogares. Todos despidieron al bebe y a Tachimukai y se fueron, a excepción de Kazemaru, Midorikawa y Hiroto. Quienes se quedaron un poco más, los más jóvenes se apartaron para dejar a los adultos hablar tranquilos. Se fueron a una habitación de la casa.
-Midorikawa
-¿Qué tienes? ¿Por qué no me llamas por mi nombre? ¿Estas molesto conmigo?- la cara de Hiroto parecía más seria de lo normal
-… quiero un hijo.
-¡¿qué?!- y como siempre, la personalidad directa del chico no se hizo esperar
-ya lo decidí. Tachimukai-san tiene uno, nosotros también podemos tenerlo.
-¿estás loco? ¡Hay una gran diferencia! ¿Lo sabias?
-ya lo pensé mientras comía pastel. Esperaremos hasta ser adultos, terminaremos la universidad, compraremos un departamento, nos casaremos y tendremos un hijo.
Ryuuji estaba completamente conmocionado, la actitud despreocupada y calculadora de su amigo se le seguía haciendo un tanto inesperada de vez en cuando, y esa vez no era la excepción
-creí que entendías que lo de casarnos era solo una broma de Fubuki-san- Hiroto fue acercándose a Midorikawa hasta acorralarlo contra la pared, apoyando sus manos en ella para que el chico no escapara
-seré breve. Eres una persona muy despistada pero, y a pesar de todo eso. Me gustas, y quiero que estemos juntos por siempre.
-Hiro...
-déjame terminar- entonces comenzó a acercar su rostro al otro, y dio pequeños besos a la mejilla ajena- te amo, quiero que estés conmigo y con nadie más. Quiero que pienses en mí y en nadie más, no quiero que te guste ni Tachimukai-san, ni ninguna otra persona, quiero que solo tengas ojos para mí, anhelo despertar y ver tu rostro soñoliento a mi lado, poder acariciar tus cabellos cuando quiera, darte más regalos que te pongan esa sonrisa en el rostro, recordarte que te protegeré siempre y que conmigo nada malo te sucederá, desvelarnos mientras te acurrucas en mi pecho y hablamos de cosas tontas. Llevarte al cine, al museo, al centro, al parque, hasta a una esquina si lo prefieres, poder tomarte de la mano mientras caminamos, susurrarte cosas que sé que te sonrojaran, invitarte helados siempre… y muchas otras cosas que se me ocurrirán con el tiempo, porque tengo mucho tiempo para pensar en cómo hacerte feliz. Quiero poder ver tu sonrisa siempre y saber que es por mí, y besar tus labios sin que lo esperes. Siempre te he querido y te lo he demostrado, no hay nada más importante para mí que el que estés bien, no importa lo demás. Solo quiero que salgas conmigo y luego me dirás si quieres continuar, te aseguro que no te arrepentirás
…
Kazemaru estaba sentado junto al castaño que había vuelto luego de llevar al pequeño a su cuna
-es un angelito- comento el de cabellos azules- lamento que Zatoru no haya podido venir, este día tenía que trabajar corrido.
-no te preocupes. Goenji-san también se disculpó ya que tenía guardia en el hospital.
-¿y qué harás?
Sabían que en algún momento tenían que llegar hasta ese punto, no platicarían sobre trivialidades, había algo todavía más importante. El castaño lo medito unos momento, ya había salido de la universidad con un título en filosofía. ¿Ahora qué?
-no lo sé- respondió finalmente
Kazemaru no dijo más, no debía insistir. No era deber del tratar sobre ese asunto, Tachimukai debía resolver ciertas cosas solo, y ambos lo sabían. Además, no era tampoco el momento para sentarse y hablar del tema profundamente, era mejor esperar un poco. Entonces comenzaron una pequeña charla y Kazemaru llamo a su sobrino y a su amigo, los cuales aparecieron un tanto sonrojado
-Hiroto esta… ¿sonriendo?- tanto el castaño como el de ojos rojizos estaban sorprendidos, era la primera vez que veían al chico hacer alguna expresión de ese tipo, era realmente un progreso
-¡nosotros nos adelantamos!- informó Midorikawa realmente rojo, mientras se llevaba a Hiroto de la mano hacia la calle
-esos dos se traen algo entre manos- comento con algo de gracia Tachimukai
-mi hermana me matara, yo lo sé. Como sea, nos veremos mañana Yuuki
Y con una sonrisa salió de la casa. Yuuki cerró la puerta y camino hacia una mesita en una esquina del comedor, observando un hermoso portarretratos caoba con diseños antiguos. Le sonrió a la imagen y la miro por un rato, oró unos minutos y tras observar un poco más el objeto, se fue a su habitación
-*Jousuke y yo te extrañamos mucho*
El portarretratos llevaba gravado el nombre de Jousuke Tsunami con letras doradas
-*no me rendiré, aún queda mucho camino que recorrer*
Y esa historia merecerá ser contada
''porque no importa lo pequeña o insignificante que parezca tu batalla… en tanto siguas luchando por cumplir lo que quieres, el camino se abrirá solo ''
Ikiro Zuyiname
Continuara…
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
TToTT esto está pasando… ¿en serio? Que alguien me despierte!
Muy bien creo que me dejare de dramas e iré directo al grano… primero 5.949! Es el capítulo más largo que eh escrito en toda mi corta eh insignificante vida XD
En Facebook dije en mi muro que tenía unas pequeñas cosas que debo aclarar, pues bien
1*- sí, hare una segunda historia ;D me decidí gracias a mi amada onee-chan 3
2*- comenzare primero la historia de Hiroto x Midorikawa, la cual se llamara ''Me enamore de ti'' y promete ser muy picante, quizás mi escrito más fuerte y explicito hasta ahora
3*- el viernes que viene subiré mi fic número 20, solo entonces comenzare a publicar los otros :3 (en este daré un breve resumen al final del número 1)
4*- este quizás se ha convertido en mi escrito más importante para mí, aparte de que es el primero (a un nivel ya más profesional en la escritura (¿?) escribir es algo que en realidad amo y esta historia me ha enseñado que puedo superarme en cada capítulo :')
Quiero agradecerles a todos por seguir esta pequeña aventura y los que la leyeron terminada, gracias por tomarla en cuenta *-*
Una última cosa tengo una historia de terror (no es yaoi, ni de romance en realidad XD) alguien sabe dónde puedo subirla?
Si llegaste hasta aquí…
*+.+*MUCHISIMAS GRACIAS*+.+*
