12. Un invitado inesperado
- ¿Por qué no ha venido Camus? - Saga lo preguntó directamente a Milo, el sub-inspector que siempre acompañaba al francés, fijando seguidamente su atención hacia DeathMask, que se había acercado al Fiscal para compartir con él los nulos avances con el detenido Aiacos.
- No lo sé.- Dijo Milo, haciendo gala de un proceder casi tan desenfadado como el que poseía Kanon.- A veces no me comparte todo lo que le ronda por la mente. Sólo me ha dicho que necesitaba la tarde para él...
- Querrá escaquearse...- Convino DM, prendiéndose uno de sus cigarrillos de tabaco negro.
- No...el jefe no se escaquea ni cuando podría hacerlo.- Milo habló con seriedad, apoyando su trasero en uno de los taburetes próximos a la barra.- En mi opinión, y conociéndole ya un poco, creo que quiere proceder con alguna idea de las suyas, una de ésas que se podrían llamar..."extra-oficiales".
- Bueno, no importa...- Saga apoyó ambas manos sobre su cadera, sumiéndose en un estado pensativo que mantenía su mirada paseándose por el suelo, hasta que una inspiración dio por finalizado ese lapsus de reflexión y sus ojos se fijaron en ambos policías presentes frente a él.- Estoy convencido que cuando llegue el momento nos pondrá al corriente de sus intenciones y pesquisas. ¿Y vosotros? ¿Qué traéis de nuevo?
- Bennu afirma no recordar nada del ataque que sufrió. Únicamente que le agredieron dos tipos con el rostro cubierto. Pero el chaval todavía está muy débil para forzarle más, a parte que el equipo médico que le atiende tampoco deja mucho margen de maniobra.- Se explicó Milo.
- Es comprensible...- Murmuró Saga.- ¿Y tú DM? ¿Algo que aportar? - Preguntó, ahora fijándose exclusivamente en el italiano.
- ¡Que va! - Exclamó, exhalando una bocanada de humo sobre el rostro del Fiscal, quién intentó esparcirlo con un exagerado revoloteo de su mano para ver si daba a entender que el humo fuera desechado hacia otro lado.- El Aiacos ése es un estúpido que no suelta más prenda de la que ya nos ofreció cuando fue detenido. Él sigue erre que erre en que cumplía órdenes de Thanatos.
- ¿Miente?
- En un principio creímos que sí...- Continuó colaborando DeathMask, entre calada y calada al cigarrillo.-...pero ahora, personalmente pienso en que si miente lo hace convencido de ello.- Saga enarcó las cejas en señal de incomprensión, a lo que el inspector se apresuró a aclarar sus palabras.- Quiero decir que es posible que mienta sin saberlo. Que realmente crea que seguía órdenes de Thanatos, sin éstas ser dadas por el médium que tenemos entre rejas.
- Como que "alguien" hubiera usurpado la identidad de Thane para actuar en su nombre...- Pensó Saga en voz alta.
- ¡Exacto! Y aunque no hay pruebas de ello, ya nos imaginamos todos quién puede haber actuado así ¿no?
Saga asintió para sí mismo, pero en algo DeathMask tenía razón. Una cosa era lo que pudieran pensar todos, y la otra conseguir unas pruebas que parecían tan volátiles como el humo del tabaco que tan rápidamente desaparecía.
- Bueno...- Dijo el sub-inspector, bajándose del taburete.- Yo no puedo aportar más en esta reunión. Regreso a la Comisaría para esperar al jefe y de paso seguir investigando.- Se excusó.- ¿Estás seguro que tu viejo quiere acompañarme? - Le preguntó a DeathMask, echando una rápida ojeada al jubilado inspector, quién parecía avasallar al serio Shura con mil explicaciones sobre también su supuesta futura nieta.
- Sí...Aprovecha a llevártelo ahora que está tierno y con la cabezonería baja...- Sugirió DeathMask, que incluso sintió un atisbo de compasión por el derrotado Shura, víctima circunstancial de la vitalidad y la desatada verborrea del viejo Granchio.
Milo asintió, esbozó una media sonrisa y caminó hacia el ex-inspector, tomándole del hombro para llamar su atención.- ¡Abuelo Granchio! Me han informado que me acompaña a Comisaría para echarme un cable con todo este percal.
- No te confundas, muchacho. Te acompaño solamente para que mi hijo se calle. Y te ayudaré a dar con los archivos de tiempos pasados que os empeñáis todos en desenpolvar, pero nada más. Luego regresaré a consentir todo lo que pueda a mi nuera, y a rescatarla de las garras de mi incansable esposa antes que la joven enloquezca a su lado.- Informó Manigoldo, que no cabía en sí de gozo desde que la noche anterior la feliz noticia le había caído del cielo como agua bendita.
- Me parece bien.- Aceptó Milo, tirándole del brazo para sacarlo del pub.
Ambos abandonaron el local, aunque lo hicieron después que Manigoldo se acercara a DM, que le recordara que no debía faltar a la cena que prepararía su madre y que le apretujara esos mofletes sin afeitar que al fin habían conseguido dejar la palidez atrás, soltando un bochornoso "¡qué espavilado que es mi hijo cuando quiere!" que hizo encolerizar al inspector, sonreír a Saga y resoplar a Milo.
- ¡Qué pesado que es el viejo! - Se quejó DeathMask una vez su padre su hubo ido, aplastando la colilla en un cenicero y frotándose las sufridas mejillas para aliviar el dolor despertado con tanto apretujón seguido de una palmadita un poco pasada de fuerza.
- Ya he notado que le diste la buena nueva sobre tu futura paternidad.- Dijo Saga, sonriéndose con sincera alegría.
- No me pude aguantar...
- Aunque es pronto aún ¿me equivoco?
- ¡Ya lo sé, Saga! ¡Y Helena casi me mató por boca suelta cuando nos fuimos a dormir! Pero es que estoy feliz...- Confesó el italiano, mirándose a Saga a través del renacimiento de su vieja amistad.- ¿Sabes la de tiempo que hacía que no me sentía así? - Saga asintió, posando una amical mano sobre su hombro, amañagádolo levemente mientras sus miradas se mantenían enlazadas.- El que parece cada día más infeliz es tu lacayo...- Susurró DM, observando de reojo al solitario y cabizbajo Shura, que había optado por sentarse en uno de los bancos de las mesas adosadas a la pared.
- Es culpa mía que se encuentre así...- El Fiscal también le dedicó una reservada inspección, vestida con un deje de tristeza y culpa que debía ser superado más pronto que tarde.- No encajó bien que haya decidido volver a hacerme cargo de nuestra parte en el juicio.
- Sinceramente, Saga...- DeathMask se prendió otro cigarrillo con calma, prestando de nuevo su apartada atención al asistente del Fiscal.- Es un poco ruin por tu parte haberle puesto la miel en los labios y arrebatársela de repente. En cierto modo comprendo que se sienta jodido.
- Este caso se ha convertido en una cuestión demasiado personal para él. Ahora mismo no ostenta la sobriedad anímica ni mental que hace falta...
- Aún así le has jodido la ilusión.- Sentenció DM, que se apartó de Saga para acercarse al corrillo que habían formado el Wyvern, Kanon, Shaka y Marin, con la toda la intención de procurarse una bebida que si le salía gratis todavía le sabría mejor.
Saga se quedó solo, inspiró con fuerza y siguió observando al ausente Shura, procurándose las fuerzas necesarias para dirigirse hacia él y tomar asiento en el banco de enfrente.- Shura, cambia la cara, por favor...Somos un equipo tú y yo...
- ¿Ah, sí? ¿Lo somos? - Le espetó el español, tratando de no alzar la voz, pero permitiéndose la necesidad de acuchillarle con la profundidad de su rasgada mirada.- ¿O únicamente me necesitas para que te pase papeles y te busque el bolígrafo cada vez que lo pierdes?
- ¡No pienses así! Sabes sobradamente que te valoro mucho como abogado...- Replicó Saga, cruzando sus manos sobre la mesa que les separaba.
- Ya se nota, Saga...ya se nota...- Los ojos de Shura rehuyeron la mirada que le ofrecía el Fiscal, no sabiendo muy bien qué punto buscar para mantenerse alejado del escrutinio que estaba sufriendo.
- Comprendo que estés cabreado conmigo, pero también eres un hombre suficientemente inteligente para saber que estás siendo afectado a nivel personal.
- ¡Pues claro que lo estoy! - Exclamó el asistente, despachando un repentino golpe de su puño cerrado sobre la mesa.- Me estás ninguneando.
- No es así.
Shura emitió una ácida carcajada que a Saga le dolió más que cualquier insulto que hubiera podido recibir, pero dejó que pasaran los segundos, preparándose para recibir todo el resentimiento que Shura parecía presto a derrochar.
- No puedes soportar que nadie brille más que tú. Siempre ha sido así. Tu ambición y tus ansias de protagonismo te consumen.- El español se armó de un urgente valor para volver a afrontar la paciente mirada que Saga seguía vertiendo sobre él, y sin pensarlo, continuó.- A ti ya te va bien que yo no haya sentido nunca la necesidad de sobrepasarte, es muy cómodo trabajar con alguien como yo, con un perrito fiel...
- No hables así, por favor...Me duele que lo hagas...
- ¿Acaso me equivoco?
- Por supuesto que sí.
- ¡Y una mierda! No me equivoco, Saga...Y por una vez que creí que confiabas de verdad en mí, me arrebatas la posibilidad de demostrar que yo también valgo para ejercer de fiscal.- Los ojos de Shura se estaban tornando borrosos, pero el asistente no iba a sucumbir a su emoción...no ante aquél que según su orgullo herido le seguía considerando débil.
- ¡Pero no debes demostrar nada a nadie! Tú eres muy valioso, Shura...
- ¡No ante un tribunal por lo que parece!
- ¡Pero sí ante la vida de una mujer joven y vencida por ella! - Le contraatacó Saga, alzando la voz sin ser consciente de ello.- ¡Date cuenta de una jodida vez de lo que has logrado con Phansy! - En ese punto de la discusión Shura enmudeció, se retrajo sobre su asiento e intentó levantar su acuosa mirada con toda la dignidad que deseaba mostrar.- ¡Sé consciente de lo que ha sufrido durante gran parte de su vida, y asume como propio el mérito que en ti recae! ¡Has conseguido enamorarte otra vez! ¡No la juzgas como han hecho un sinfín de hombres que han pasado por sus tristes días! ¡La respetas y la amas como probablemente no haya hecho nadie antes! ¡La has rescatado, joder! - Le despachó Saga, ajeno a las miradas que los demás presentes trataban de no focalizar sobre ellos dos. Shura iba a replicar cualquier sandez armada por las llagas que manchaban su necesidad de saberse importante, pero la incisiva mirada del Fiscal no le ofreció tal posibilidad.- ¿Acaso todo ésto que has hecho desde lo más hondo de tu corazón no te hace importante? Yo jamás he hecho algo así, Shura...jamás...Y tú sí. Ahora mismo eres lo más preciado que este chica puede tener cerca...Acudió a ti extorsionada, amenazada y asustada, y tú...sí tú, no me mires así, sólo tú has sido capaz de saber descubrir qué atrocidades yacían tras ella. Tú la has salvado, amigo...y ésto sí que te hace importante. Y vulnerable a la vez. Y porqué te quiero, porqué eres mi amigo y porqué te profeso un respeto que ahora no eres capaz de apreciar, por todo ésto es por lo que he decidido liberarte de esta batalla. Tu batalla real está al lado de Phansy, y la estás librando con una excelencia envidiable, Shura...¡Date cuenta de ésto de una puñetera vez! - Acabó Saga, propinando un medido golpe contra el hombro del español, con la intención de conseguir como mínimo una pequeña muestra de reacción.
- Joder Saga...- Murmuró Shura, desviando su mirada cada vez más anegada.- Es que me hierve hasta el alma cuando la veo agitarse en sueños, cuando se sobresalta ante cualquier roce que no se espera, cuando...cuando pienso en todo lo que le han hecho siendo sólo una niña...¡Su propio padre, joder! Su propio padre...
- Una niña herida que contigo al fin se siente segura, Shura...y ésto sí que es valioso de verdad. Tú dedícate a ella y la mierda gorda déjamela a mí.
Shura se restregó la mirada antes que ésta le venciera la dignidad que no deseaba perder, inspirando profundamente...asimilando poco a poco todo lo que Saga, su superior y amigo desde hacía años, le había expuesto frente a sus narices.
- Quizás tengas razón...- Admitió el español.-...pero ésto no quita que profesionalmente me sienta incompleto a veces...
- Todos tenemos nuestro tiempo, Shura. El tuyo llegará, estoy convencido de ello.- Saga volvió a tantear el cuerpo de su asistente, alargando el brazo para poder asentarlo sobre un hombro que sintió tenso y sobrecargado.- Como lo estoy que sin tu ayuda yo no sería nadie ante un tribunal. Nadie. Somos un equipo...y uno de muy bueno me gusta creer.
- Lo que tú digas...- Se resignó el asistente, todavía un poco reticente a aceptar la situación.
- Y ahora escuchemos lo que Kanon nos tiene que compartir de sus charlas con Thane...
Saga se alzó y se unió al grupo que ya estaba dando cuenta de algunas bebidas por generosidad del Wyvern, y todos respetaron un tiempo prudencial para que Shura fuera recobrando la compostura.
Casi la totalidad de la tarde transcurrió alrededor de dos altas mesas que se juntaron para la ocasión, donde fueron a parar las bebidas que iban suavizando la puesta en común de novedades e ideas que aportaban los reunidos. Saga no se frenaba a la hora de añadir anotaciones al garabateado lienzo que anteriormente había sido algo parecido a una pantalla que ofrecía partidos de fútbol o videoclips, ahora sustituídos por nombres, fechas, flechas y probabilidades terminadas con interrogantes.
Ya era negra noche cuando se dio por zanjada la reunión que daba por inaugurado el año profesional, y el primero en desaparecer fue DM, que ya era reclamado en su casa, seguido de un Shura más sereno que incluso se ofreció a Marin para acopañarla a su domicilio.
Solamente restaban por abandonar el pub los gemelos y sus respectivas parejas cuando unos indecisos golpes resonaron contra la puerta.
- ¿Quién será? - Preguntó Shaka, extrañado.- Si la puerta no se ha cerrado con llave...
- ¡Seguro que es el jodido DM que se ha dejado el tabaco o algo! - Expuso Kanon, que ayudaba al Wyvern a recoger todas las botellas y los vasos para otorgarles un rápido lavado antes de partir.
Los golpes se volvieron a repetir, con la misma timidez que había gobernado los primeros, a lo que Kanon refunfuñó y maldijo otra vez al italiano, Saga siguió poniendo orden a sus rotuladores y papeles y Shaka se quedó en medio del pub sin saber qué hacer, mirándose la puerta, una sombra apostada tras ella y sin comprender el pasotismo que exhibían sus tres acompañantes.
Por tercera vez el cristal retumbó, y el forense ya no pudo contenerse más.- ¿Qué hago?
- ¡Ábrele, joder! - Gritó Kanon, que seguía enfurruñado pensando en que era DeathMask quién seguía molestando, quizás adrede.
- Sí, abre por favor...- Dijo Rhadamanthys, siendo esta voz la que Shaka decidió obedecer.
El hindú se aproximó a la puerta y tiró de ella sin esfuerzo, corroborando que la persiana seguía a media asta y que tras ella se avistaba un cuerpo masculino vestido con ropas que sus ojos no habían apreciado durante toda la tarde.
- ¿Hola? - Dijo con precaución mientras su mente luchaba intensamente para tratar de ubicar esos jeans y ese calzado en algún participante de la reunión.
La presencia tras la persiana se mantenía muda, dudosa y visiblemente nerviosa, tanto como consiguió poner al forense que cediendo a un extraño impulso se agachó para salir a la calle. Congelándose de estupor al descubrir frente a él a un hombre que no conocía, que no había visto nunca y que irónicamente se le antojaba extremadamente familiar.
- Hola...- Musitó la presencia, sorprendiéndose también al no hallarse frente a ninguna de las dos personas que esperaba.
- ¿Puedo ayudarle en algo? - Preguntó Shaka, observándole intensamente y comenzando a calibrar mil y una posibilidades en su interior que le aceleraron el corazón, dotándole casi de la misma velocidad que latía el del enigmático visitante.
- Mi nombre es Defteros...Defteros Samaras. ¿Puedo entrar?
Shaka no asintió de inmediato. Sólo pudo tragar saliva con esfuerzo dándose cuenta de inmediato de la importancia de esa inesperada aparición.
Y Defteros no dijo nada más. Únicamente aguardó, escondiendo ambas manos cerradas en puño en las profundidades de su chaqueta.
Arrepintiéndose al acto de estar llevando a cabo una locura que amenazaba con hacerle estallar el corazón.
#Continuará#
¡Muchas gracias Inia! Me encanta que te guste la evolución que están viviendo Saga y Shaka, y el papel que desempeña el personaje de Rada :).
¡Muchas gracias Krista! Cierto que es muy complicado, y asumo el riesgo. Como se acostumbra a decir..."¡de perdidos al río!". Ya que empecé con ésto, algún día lo acabaré ^^.
Mis más sinceros agradecimientos también a todos los lectores que seguís acompañándonos capítulo tras capítulo :).
¡Saludos y hasta la próxima entrega!
