Lissa tenia razón, el centro comercial contaba con mucha seguridad dhampir.
Había una comunidad Moroi no muy lejos de aquí, y era por eso que el centro comercial se había hecho especialmente para Morois. No estaba completamente lleno, y los pocos humanos que se veían ya se estaban yendo, tal vez porque para ellos ya era muy tarde y tenían que dormir.
Avery y Lissa se adelantaron para comprar las entras del cine, con Dimitri y Simon siguiéndolas, pues ellos eran sus guardianes, Adrián no tenía guardián oficial, así que Alberta era el suyo por ahora, y Arturo el de Reed, al cual yo trataba de evitar lo mas posible. Cristian no tenía guardián, no es como si necesitara uno, después de cómo nos ayudo en el ataque a la academia lo había demostrado, pero aun así Eddie y Nina lo acompañaron para que no estuviera solo.
Yo debería de haber ido con Lissa y Dimitri, pero no me preocupe mucho pues había mucha seguridad, ademas Reed estaba con Avery la cual estaba con Lissa.
Me fui a sentar a una de las bancas, ni siquiera me moleste en preguntar que película íbamos a ver, Adrián se acerco.
- Pequeña dhampir ¿estas bien? - dijo mientras se sentaba a mi lado - Es tu cumpleaños no deberías de estar celebrando.
- No estoy de mucho humor para celebrar ahora - le dije mientras miraba los aparadores de enfrente. Nos quedamos ahí callados durante un tiempo, hasta que Adrián hablo.
- Asi que tu y Belikov están juntos.
Me gire de inmediato y lo mire con los ojos abiertos, después mire hacia Alberta, aun seguía vigilando a Adrián, pero no estaba muy cerca como para poder oírnos, o eso esperaba.
- No tienes que actuar tan sorprendida pequeña dhampir - dijo evitando mis ojos - Cuando te felicite por tu cumpleaños vi como su aura se volvía verde, lo cual significa celos.
Recordé como Adrián se había reído al momento de abrazarme, esa debía de haber sido la razón. Dimitri se había puesto celoso de él.
- También vi como cuando lo mirabas en tu aura, aparte de la oscuridad habitual, solo había rosa y rojo, lo cual significa amor.
Volví a mirar a Alberta, seguía en el mismo lugar, solo esperaba que no lograra escuchar nada. Después regrese mi mirada a los aparadores. Deseaba poder decirle a alguien de mi relación con Dimitri, pero aun no podía decírselo a Lissa y menos a alguna otra persona de la academia, pero Adrián siempre lo había sabido y nunca se lo había dicho a nadie, asi que talvez yo si podría confiar en él. Me gire para poder verlo, justo cuando una mano se abalanzo sobre él haciendo que se parara.
- Vamos Ivashkov - dijo Avery tirando de su mano - Aun tenemos algo de tiempo antes de que la película empiece.
- ¿A dónde me llevas? - le pregunto Adrián siguiéndola.
- A las tiendas - le respondió como si fuera lo mas lógico del mundo.
No supe exactamente cuanto tiempo teníamos, pero ya había pasado cerca de una hora y media y Avery iba de tienda en tienda mirando las ofertas y comprando cosas. Algunas veces se giraba hacia Reed y lo hacia ir a probarse algunas camisas, lo mas extraño era que él le hacia caso, por su actitud no creia que hubiera alguien a quien él escuchara. Eso no era todo, tambien escogía ropa para Lissa y Adrián alegando que era lo que ella o Reed usarian si aun vivieran en la corte. De vez en cuando Lissa se giraba hacia mi y me mostraba algun vestido o camisa para pedir mi aprobación, yo solo asentía y le daba una sonrisa.
Ellos eran los únicos que se la estaban pasando bien, mas especifico Lissa y Avery, pues en realidad Reed aun tenía su cara osca y su actitud seguía igual, pensé que en algun momento golpearía a Avery para que lo dejara en paz pero eso nunca sucedió. Por su parte Adrián se veía algo aburrido como si le hiciera falta un vaso de vodka. En cuanto a todos los demás, estábamos hartos de seguirlos de tienda en tienda, claro que los guardianes nunca se quejaron, aunque Simon tenía la misma actitud de Reed de querer golpear a Avery en cualquier momento.
Cristian iba siguiendo a Lissa de un lado a otro diciendo que todo se le veía perfecto, que pagara ya para poder irnos, Eddie seguía a Cristian como si fuera su guardián y aunque en un principio Nina tambien lo había hecho ahora solo se quedaba atrás del grupo junto a mi.
Una que otra vez mirábamos algo lindo y hablábamos de lo grandioso que seria comprarlo, pero claro ambas carecíamos de dinero, la mayoria de mi ropa la había comprado Lissa y se que si se lo hubiera pedido me habría comprado lo que yo quisiera, pero no queria que siguiera gastando en mi, no después de el regalo que me había dado. Ademas no queria emocionarla para que al igual que Avery comenzara a agarrar ropa para mi, pues seguro tardaría un par de horas mas y nunca saldríamos.
Después de que miraran literalmente en todas las tiendas de ropa, siguieron por las de zapatos, gracias a dios que no había muchas. Mire mi reloj mientras se probaban unos tacones. De la nada recordé haber visto una barata en la tienda de electrodomésticos y mi despertador roto, si asi de aburrida estaba para haber recordado a mi despertador, asi que le dije a Nina que iba a ir a comprar uno y ella me acompaño, seguida de Cristian y Eddie que vieron una oportunidad para escaparse de ahí.
Vi un despertador a mitad de precio y Eddie se ofreció a comprármelo como regalo de cumpleaños, tambien bromeo acerca de cuando me despierte por las mañanas pensare en él y querría matarlo por habérmelo regalado, lo cual nos hizo reír, cosa que sentí que no habíamos hecho en años. Salimos de la tienda y ya nos estaban esperando para que los siguiéramos. Llegamos al área de comida y aunque no tenía hambre el ver tanta comida junta y olerla hizo que recordara que no había desayunado.
- Y bien, ¿qué quieren comer? - pregunto Lissa.
- No es que me queje por la comida - le dijo Cristian - ¿Pero no íbamos a ir al cine?
- Íbamos - dijo Avery tirando de Adrián y yéndose a la comida china. Seguida de Reed, Simon, Alberta y Arturo.
- ¿Íbamos? - se volvio a preguntarle Cristian a Lissa y todos la miramos.
- Solo teníamos unos 15 minutos y Avery decidio ir a ver tiendas para matar el tiempo - después rió - Supongo que estábamos tan divertidas probándonos ropa y comprando que no notamos que ya se nos había hecho tarde, cuando nos dimos cuenta decidimos mejor seguir comprando.
Se encogió de hombros.
- Probablemente la película ya se aya terminado y Kirova no nos dio mucho tiempo asi que en cuanto acabemos de comer regresaremos a la academia - dijo yendo hacia donde Avery se encontraba, con Dimitri tras de ella.
Todos nos quedamos viendo incrédulos al lugar donde Lissa había estado, no lo podíamos creer, sabían que habíamos perdido la película y aun asi seguían comprando sin molestarse en decírnoslo, sentí como un poco de oscuridad se empezaba a acumular asi que trate de ignorarla.
- Bien - dijo Eddie - Lo bueno es que ya casi nos iremos.
Nina asintió y le dio una sonrisa y Cristian y yo lo miramos con cara de pocos amigos, él solo se encogió de hombros y sugirió ir por una pizza.
Pedimos una extra grande para los 4, lo único bueno era que Cristian era Moroi y no necesitaba comer mas que una rebanada o dos para llenarse, Eddie no tenía tanta hambre puesto que se había acabado mis brownies en el camino, asi que solo quedábamos Nina y yo con casi toda una pizza. Y por alguna extraña razon las mujeres dhampir comían mas que los hombres o eso pensaba pues Nina comía casi igual que yo.
Después de comer por fin íbamos de regreso a la academia, hice una pequeña trampa y coloque todas las bolsas en la camioneta y no hubo mucho espacio para mi, asi que antes de que sugirieran pasar algo al carro le dije a Alberta y a Arturo que yo me ira con ellos.
- Espero que no te la hayas pasado tan mal en tu cumpleaños - dijo Arturo mirándome por el retrovisor, pues él era quien venia manejando. Sonreí.
- Descuida, al final no estuvo tan mal.
Era cierto en la comida me la había pasado muy bien, Cristian me había dicho que planeaba hacer un grupo de Morois y enseñarlos a defenderse con magia como él lo hizo en el ataque. Después Eddie le dijo que lo enseñaría a pelear y comenzamos a planear nuestro pequeño grupo ilícito. Porque si alguien llegaba a enterarse estaríamos en problemas.
- Me alegra, aunque para serte sincero me hubiera gustado ir al cine, no lo he hecho desde que era un niño.
Alberta rió.
- Bueno yo en realidad nunca he ido al cine - nos confeso - Pero he escuchado que las palomitas son muy buenas.
Ambos la miramos sorprendidos y los tres reímos.
Asi comenzamos a platicar de nuestras idas al cine, las películas que habíamos visto y describiéndole a Alberta el sabor de las palomitas. El viaje de regreso tampoco estuvo mal, me alegraba tanto de no haberme ido en la camioneta, Arturo era muy divertido, y nunca creí platicar con Aberta acerca de algo que no tuviera que ver con la academia.
Se que este capitulo es algo aburrido pero no se me ocurría nada. Prometo en un rato mas subir el próximo, en el que va a haber mas de Dimitri/Rose
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