¡Buenas mis queridos lectores!
Antes que nada, les explicó: Tuve unos percances entre Junio y Julio, Agosto estuve haciendo puras diligencias con mi padre moviéndome de un lado a otro y no tenía tiempo para nada y llegó Septiembre, automáticamente empecé la universidad, ¡Que por cierto!, ¡Es de lo mejor!, ¡Ador ola universidad! Y eso que es mi primer trimestre, no me imagino los demás.
He tenido tantas cosas que hacer, trabajos, estudios, exámenes, ¡Y valió el esfuerzo!, he pasado todas mis materias y ahora estoy en mis exámenes finales y a finales de este mes ya terminaré el trimestre, si Dios quiere, claro está.
Ahora, lo importante: En mis ratos libres y para compensarlos, he escrito muchos capítulos más, solo que necesitan revisiones, arreglos y todo eso, así que si pueden esperar hasta el viernes para el siguiente capítulo, ¡Vale la pena esperar!
Como sabemos, el #TeamBilbo (Aplausos, por favor) va ganando según sus comentarios, pero el querido Bilbo todavía no va aparecer, al menos no este capítulo, ya que nuestro querido Hobbit está junto con el pequeño de Frodo viajando a Erebor.
Aparece un personaje nuevo, que, seguramente, traerá muchos problemas.
Y pues, como sabrán, "El Hobbit" no me pertenece, sino a J.R.R. Tolkien, está historia inventada sí es completamente mía y los personajes no reconocidos.
Por último y no menos importante disfruten este capítulo.
Capítulo XIINos sentamos en la mesa del comedor, mi madre estaba aún lado y yo estaba al lado de Thorin, ella sonreía a todo enano que la saludaba y comía tranquilamente, pero había algo inquietante.
A mi lado, Thorin parecía nervioso o más bien, angustiado, no podía definir bien lo que le ocurría, pero sí sabía que algo pasaba, algo perturbaba sus pensamientos.
- Lo lamento -Se levantó- Debo atender asuntos reales -Dijo, se inclinó, tomó mi mano y la beso para luego salir por la puerta.
- ¿Asuntos reales? -Preguntó mi madre alzando una ceja.
- Erebor aún no está reconstruida, mamá -Sonreí- Deben arreglarla para cuando llegué la primera caravana de las montañas azules.
- Ya veo -Dijo ella y luego tomó una de mis manos- Lo lamento mucho.
- ¿Por qué? -Pregunté.
- Por… no creerte… pensé… pensé que estabas loca o no lo sé -Dijo ella mirando la vista.
- Vamos, ¿Loca?, eso es lo más seguro -Dije con una sonrisa, ella me sonrió de vuelta- Ahora… ¿Por qué no haces un recorrido? -Preguntó- Dori… -El enano se acercó a nosotras- ¿Puedes hacerle un recorrido a mi madre?, por favor.
- Desde luego, mi reina -Dijo y mi madre lo siguió.
La llevaría yo misma, pero tenía unos asuntos por resolver con aquel enano que se hacía pasar por mi querido esposo, suspiré y me levanté de la silla ante la mirada de varios enanos.
En el camino a mi habitación me crucé con Dis, quien me preguntó miles de cosas, primero que quienes eran esos chicos y después sobre mi madre-Entiendo -Dijo ella después de mis respuestas -¿Estarán para la noche?
- Lo más seguro -Le sonreí- ¿Has visto a Thorin?
- ¿Mi hermano? -Dijo ella- Sí, lo vi, parecía… ¿Perdido?, no lo sé, Thorin es raro -Reímos juntas- Se fue a la sala de reuniones.
- Ya -Le sonreí a Dis y después con un saludo de despedida fui a buscar a Thorin.
Toqué la puerta, pero no recibí respuesta, la abrí y los enanos reunidos, que eran unos pocos, como Balín, Dwalin y los enanos de otros reinos, junto a Thorin me miraron- ¿Sucedió algo, mi reina? -Me preguntó Thorin visiblemente preocupado.
- ¿Puedo hablar contigo? -Pregunté, él miró a los enanos a su alrededor, algo incómodo por la situación, yo me mantuve firme frente a la puerta.
- Sí, mi reina, ¿Puedes esperar afuera?, estamos en una reunión muy…
-Es sobre… algo muy importante, Thorin -Miró de nuevo a los enanos, se disculpó con ellos y salí de la sala y tras de mí, él.
Caminé despacio por los pasillos de Erebor, hasta llegar a un ala donde no había ni un alma- ¿Pasó algo? -Me preguntó, yo solo lo miré.
-No… sí… -Dije al ver que me había equivocado, él alzó una ceja y se cruzó de brazos.
-¿Por qué me llamaste si no es para una emergencia?-Preguntó él gruñendo un poco- La reunión es demasiado importante.
- Lo sé -Tomé un poco de aire- Y la urgencia del porque te llame… es por ti.
- ¿Qué? -Preguntó Incrédulo.
- No… estás bien, ¿Te sucede algo, Thorin? -Pregunté preocupada.
- No me sucede nada -Dijo él firme, como las mima roca.
- Claro que sí, te conozco muy bien -Dije y me acerqué al enano testarudo- ¿Qué es lo que te preocupa? -Traté de que me hablara, pero parecía no querer contarme.
- Debo irme -Dijo él- Hablaré contigo más tarde.
- Thorin -Dije y agarré su brazo, pero de un movimiento él agarró mi mano un poco fuerte- ¡Oye!
- Dije que después hablaría contigo -Apretó un poco mi mano, lo fulminé con la mirada y luego me soltó para después irse.
- Cobarde -Susurré, él se paró, me miró, una mirada un poco vacía, y luego se fue.
Toqué mi brazo, me ardía un poco, pero no tanto, suspiré, Thorin nunca me había puesto una mano encima, sería la primera vez, pero no había algo raro, ¿Lo habría hecho intencionalmente?
.
.
.
- Así que… ¿Princesa? -Me preguntó Tracy con una sonrisa.
- ¡Sip! -Dije emocionada con las manos tras mi espalda caminando delante de ellos- ¡Oh, pero eso no es todo! -Me acerqué a un florero y susurré unas palabras y este comenzó a elevarse.
- ¡Es oficial! -Dijo Frank- Eres un completa freacky.
- Que grosero -Dijo Tracy dándole un pequeño golpe- ¡Es súper genial!, ¡Tienes magia!
- ¿A lo tipo Harry Potter? -Preguntó Jessie.
- No, no tengo varita -Dije bajando la vista.
- ¡Y yo que quería visitar Hogwarts! -Resopló Kate.
Llevé a los chicos a mi habitación y desde luego se quedaron deslumbrados por lo grande y por todas las cosas que contenía- Madre santísima, lo que desearía yo por tener todas estas cosas -Dijo Kate con la boca abierta admirando todo, reí ante su expresión.
- ¡Joder! -Dijo Tracy- ¿Enserio, todos estos vestidos son tuyos? -Preguntó la rubia mirándolos con ganas de probarse unos cuantos.
- De veritas, de veritas -Dije a su lado y puse mis manos en su hombro y me acerqué a su oído- Pruébate el que gustes.
- ¿Enserio? -Preguntó, yo simplemente asentí y ella agarró uno de color rosado y se fue a cambiar al baño.
- ¡Ten cuidado con el corsé no te lo aprietes mucho! -Grité cerca de la puerta.
- ¡Es que ni siquiera llego! -Dijo ella al otro lado.
- Yap -Me acerqué a una de las esquinas de la habitación, cerca de la puerta, justo donde estaba un gran cordón de tela en forma de trenza, lo jalé y sonó una gran campana.
- ¿Y eso? -Preguntó Frank sentado en mi cama con Chester a un lado.
- Ya lo verán -Dije y me acerqué a la puerta donde estaba Tracy- ¿Crees esperar un momento?
- ¡Desde luego que sí! -Dijo ella-Todo por ponerme este vestido.
- Tu habitación -Dijo Kate.
- Es hermosa -Completó Jessie sonriendo admirando cada libro en la estantería.
- Después de ver Erebor, ¿Quieren ir a Dale?
- ¿Dale?
- Espera… -Dijo Frank- ¿Ya la construyeron?
- Algo así -Dije- Pero… podemos ir al mercado, ahora la gente vende sus cosas ahí.
- ¡Oh, bueno! -Dijo Tracy desde el baño- Me gustaría comprarme un vestido propio de este mundo -Dijo- Este es tan hermoso, que seguramente me lo voy a palear.
- ¡Vamos, que es un poco fastidioso! -Le dije entre risas.
- Por eso… -Dijo Frank- Te trajimos un poco de tú ropa -Dijo dejando caer un bolso que tenía en la espalda todo el tiempo.
Sonreí y los abracé a los tres- ¡Gracias chicos, son lo mejor!
La puerta sonó y fue a abrirla, Othyil estaba frente a esta con una pequeña sonrisa- ¿Llamó usted, mi señora? -Preguntó dando una pequeña inclinación.
- No debes hacer todo el tiempo esto, Othyil -Dije y la dejé pasar- Ella es mi dama de compañía, chicos.
- En otras palabras, una amiga tuya -Dijo Frank con una sonrisa.
- Eh… -Othyil se miró incómoda y después me miró de reojo.
- Algo así -Le respondí a mi amigo con una sonrisa- Othyil… ¿Podrías ayudar a Tracy a ponerse el corsé?, no se lo aprietes mucho, sino no podrá respirar -Dije- Está en el baño -Señalé la puerta y ella asintió.
Después de que Tracy saliera vestida tal cual como una Barbie, y es que una chica rubia de ojos azulados con un vestido de la edad media… es una Barbie completamente y no lo digo para mal, ¡Se veía hermosa con ese vestido!
- Jo… -Susurró Frank sonrojado mirando a la chica.
- ¿Me veo mal? -Frank negó con la cabeza, Tracy se le acercó y le dio un pequeño beso en la mejilla- Gracias -Susurró.
Miré a las gemelas, ellas a mí y sonreímos divertidas para después salir de mi habitación junto con Chester que me seguía muy cerca, estaba justo a mi lado caminando con gracia.
- Cualquiera diría que Chester es de la realeza -Dijo Tracy tratando de caminar con los tacones, que bueno que éramos del mismo número.
- Sí -Sonreí y después de pasear por los corredores de Erebor y visitar la gran biblioteca fuimos hasta el trono donde se suponía que mi padre estaría ahí, sentado atendiendo problemas.
- Mierda… este lugar es enorme -Dijo Frank impresionado al lado de Tracy apretando su mano derecha.
- Lo sé -Dije- Al principio creí que me perdería, pero ya ves que me sé este lugar como la palma de mi mano -Sonreí orgullosa.
Al llegar, mi padre no estaba en el trono, más bien nadie, sencillamente los guardias que al verme se enderezaron y mostraron total respeto, me paré frente a un enano y le pregunté por mi padre- Está en una reunión, en el gran salón, mi señora.
- Oh…. Ya veo -Dije, me incliné y le agradecí para después llevar a los chicos a otra sala, primero pasamos por un gran pasillo repleto de soldados custodiando el lugar, después llegamos a la entrada del gran salón- Entraré primero -Dije sonriendo- Le pediré oro y el permiso, quédense aquí… no toquen nada -Dije y cuando iba a tocar la puerta agregué- No molesten a los guardias.
- Estás mandona -Dijo Jessie.
- Tal cual como una princesa es -Agregó Kate sonriendo.
- Que risa -Dije fingiendo estar seria, pero la verdad es que moría por dentro.
Toqué la puerta y está se abrió rápidamente, pasé y la puerta se volvió a cerrar- Lena -Sentía toda la atención de los enanos en mi ser, caminé lentamente hasta llegar al inicio de aquella gran mesa- ¿Sucede algo?, estamos en una reunión, hija.
- Es un segundo -Pedí- ¿Puedo hablar contigo? -Pregunté.
Thorin miró a los enanos a su lado, se disculpó y me llevó a un lado de la habitación entre mormullos de los enanos que seguían platicando entre ellos, quizás hablaban de Thorin.
- Escucha, si tú madre te dijo algo, dile que hablaré…
- ¿Mi madre qué? -Lo miré sin entender- Solo quiero ver si me dejas ir a Dale con mis amigos… y un poco de dinero para comprar cosas.
- ¿A Dale? -Preguntó, su ceño se frunció y me miró fijamente-Claramente puedes pedirle a las costureras de Erebor todo lo que tú quieras.
- Entiendo eso… pero es para llevarlos a otro lado -Sonreí- ¿Sí puedo?, ¿Sí?, ¿Por favor?
- Eres una malcriada -Dijo Thorin con los brazos cruzados, negó con la cabeza- Te quedarás en Erebor, ahora, sal -Pidió dándome la espalda.
Suspiré derrotada, para luego salir de la sala- Enano gruñón de su chigada ma… -Miré a los chicos que me miraban, no sabían si reírse o mirarme mal, pero optaron por reírse, ya que estallaron en carcajadas.
- ¿Qué… pasó? -Preguntó Kate con lágrimas en los ojos, su gemela estaba igual solo que se seguía riendo con las manos en su estómago.
- No me dejó -Dije mirando al suelo, las risas cesaron- Pero… -Dije-Podemos ir al mercado de Erebor -Sonreí.
- ¿Mercado? -Preguntaron incrédulos.
- Sí, son enanos de las colinas de hierro -Les informé mientras caminábamos- Son mercaderes y venden de todo.
- ¿Vestidos también? -Preguntó Tracy.
- No, pero sí tela -Dije tomando su brazo- Podemos ir después donde las costureras les harán a cada uno un traje a su medida.
- Jo, que no estamos en el maldito colegio con sus estúpidos uniformes medievales -Dijo Frank.
- Frank -Dijo Tracy- Eres un grosero.
Las gemelas empezaron nuevamente a reírse de la situación mientras yo me inclinaba y agarraba a Chester entre mis manos, de esa forma el muy condenado no se me escaparía como la última vez.
En el camino nos cruzamos con Fili y Kili que venían sudados y exhaustos- ¿Y a ustedes que les pasó? -Pregunté apretando un poco a Chester- ¿Se pelearon con Trolls o con orcos y no me lo dijeron?
- Con ninguno -Dijo Fili quitándose el sudor de su frente.
- Estuvimos entrenando con el señor Dwalin -Dijo Kili sonriendo.
- ¿Son quien creo que son? -Preguntó Kate a mi lado, yo simplemente asentí.
- Chicos, ellos dos son mis primos, Fili y Kili -Les dije- Fili, Kili ellos son mis amigos -Sonreí- Ella es Tracy, Kate, Jessie y Frank.
- Un placer -Dijeron los chicos.
- A su servicio -Corearon ambos hermanos inclinándose.
Sentí a Kate apretar mi mano con fuerza y retorciéndose de la emoción a mi lado, negué con la cabeza- Vamos al mercado, ¿Quieren venir?
- Después de asearnos un poco, Lena -Sonrió Fili y ambos se despidieron y se fueron directo a sus aposentos.
- Kili es lindo -Dijo Jessie divertida.
- Se casará con Tauriel dentro de poco.
- ¿Enserio? -Preguntó incrédula- ¡Jo!, hasta la mala suerte me persigue hasta en la tierra media.
- Por otro lado -Dijo Kate- Fili es muy guapo también.
No sé por qué, pero me tensé ante tal declaración, apreté un poco a Chester y este se desesperó y trató de soltarse de mi agarre asfixiante, cosa que logró y cayó al suelo cual gato callejero, de pie.
Miré a Kate que seguía hablando sobre lo lindo que era Fili, lo valiente que podía ser y yo no podía decir nada al respecto… ¿O si podía?
- ¿Tendrá novia?
- Sí -Dije sin pensar y luego ella miró.
- ¿Enserio?, ¡Ah!, cuando a uno le gusta alguien, resulta que tiene novia, eso es tan triste -Dijo de brazos cruzados haciendo un puchero y susurrando algunas cosas de su suerte.
La verdad no entendía porque había mentido, la verdad, no tenía por qué haber mentido, pero lo hice… y ahora que lo pienso, ¿Lo habré hecho por buena obra o por puro egoísmo?, ¿Egoísmo de qué?
Agité mi cabeza, tenía tantas cosas mezcladas que seguramente si seguía pensando en eso, me dolería la cabeza.
.
.
.
- Creo que la amiga de Lena te estaba mirando mucho, Fili -Dijo Kili cerca de las habitaciones de ambos, casualmente, ambas estaban continuas una con la otra.
- ¿Qué? -Preguntó Fili absortó en sus pensamientos- ¿De qué estás hablando, nanadith? -Preguntó Fili sosteniendo mejor su espada.
- Aquella chica, de cabellos rojos, igual a la otra -Dijo Kili caminado distraídamente- Creo que le gustaste.
- Por favor, Kili, no digas idioteces…
- Mmm -Dijo Kili- ¿Aun pensado en Lena?
- ¿Lena? -Preguntó Fili mirando a su hermano con las mejillas levemente sonrojadas- ¿Qué tiene que ver ella en todo esto?
- Tiene que ver en todo -Dijo Kili con una sonrisa traviesa y divertida a la vez- Vamos, Fili, admítelo de una buena vez.
- No sé de qué hablas, Kili -Dijo Fili.
- Ufff… que terco -Dijo Kili y entró a su habitación, Fili también entró a la suya y dejó sus cosas en la mesa de su escritorio, después las mandaría a limpiar y pulir para el siguiente entrenamiento, pero por ahora, necesitaba darse un baño y después buscar a su pequeña prima de suaves y olorosos cabellos castaños como la fresa y hermosos ojos azulados como el mar.
- Mahal… -Susurró Fili, llevó una mano a su cabeza quitándose aquellos extraños pensamiento que volvían a rondar por su cabeza, pero era verdad, Kili tenía razón, Lena lo volvía loco y eso no era correcto- Somos primos, esto no puede ser -Dijo a la vez que se sentaba en su cama y se restregaba su frente con sus manos.
Miró el techo de piedra y después se sacó sus zapatos, se levantó y se dirigió a bañarse, pues esté, con agua caliente, le vendría muy bien, ¿O quizás sería mejor agua fría?
Volvió a frotarse la cien cuando pensamientos pecaminosos de su prima inundaron su mente, nublando su vista y su juico a la vez que sus mejillas se sonrojaban violetamente.
- Esto está muy mal -Dijo llenando la bañera con agua caliente hasta el tope, luego se hundió en está y dejó que el agua lo cubriera hasta los hombros-Demasiado mal -Dijo cerrando los ojos y apoyando su cabeza con el borde la bañera.
Después de aquel baño que duro unos minutos en los cuales los pensamientos de Fili solo se centraban en una persona, Lena, aquella chica no dejaba de desaparecer de su mente y Fili trataba de olvidarse de ella como mujer y pensar más como en familia, pero al tenerla cerca todo ese tiempo, ahora cerca de su habitación y verla encima todos los días, le resultaba un reto completamente difícil.
- Lo que una mujer puede hacer -Susurró Fili poniéndose un pantalón y una camisa con una sonrisa en el rostro, pero está se borró al recordar a su tío Thorin, le estaba deshonrando con esos pensamientos, ¡Sería peor si actuara a lo que sus instintos y pensamientos le decían!
Negó con la cabeza mientras se ponía encima un abrigo marrón y se acomodaba sus botas, suspiró cansinamente, había pasado mucho tiempo desde que Erebor fue reconquistada por los enanos, más precisamente de los herederos directos de Durin y en todo ese tiempo simplemente se vio obligado a tragarse todo lo que sentía y mirarla desde las sombras como una vil rata.
Abrió la puerta y su nanadith estaba esperándolo afuera apoyado en la pared- Tardaste mucho.
- Tomé un baño largo -Dijo Fili cerrando la puerta de su habitación.
- Sí, uno muy largo -Dijo Kili alargando el muy, Fili negó con la cabeza mientras sonreía, en el único en quien podía confiar era en su hermano, quizás en su madre, pero su nanadith era especial, él podía guardar hasta el más oscuro secreto que Fili pudiese tener.
- Nanadith -Dijo Fili con la vista en el piso de piedra de aquel corredor.
- Dime -Dijo Kili a su lado caminando desinteresado y con toda la calma del mundo.
- Sí yo… -Tragó en seco- Si yo te dijera algo… ¿No le dirías a nadie? -Preguntó incrédulo estaba vez mirando a otro lado.
- Obviamente -Dijo él.
- ¿Aunque fuera… deshonroso? -Preguntó Fili.
- Ya, suéltalo -Dijo Kili desesperándose.
Fili sonrió, quería mucho a su nanadith, de eso no había duda, pero lo que le diría, quizás, tan solo quizás, el mismo Kili dejaría de quererlo.
- Creo… creo que amo a Lena -Susurró y miró a su hermano que abrió los ojos como platos.
Kili no se esperaba algo como eso a pesar de que ya lo había sospechado, se sorprendió, sí, pero después sonrió con emoción y abrazó a su hermano- ¡Muy bien, Fili! -Dijo estrechándolo contra sí mismo- ¡Me da gusto!, por fin admites algo.
- Cállate -Dijo Fili sonrojado- Es indecoroso.
- Ja… cualquiera diría que nuestro tío es el que está hablando -Dijo Kili con los brazos cruzados- ¿Por qué dices algo como eso? -Preguntó y siguieron caminando.
- Porque… es deshonroso, Lena y yo… solo somos primos y esa es la única cercanía a la que podemos tener.
- El honor se puede ir a la… -Cuando iba a decir una mala palabra en su idioma enano, su madre apareció exigiendo una explicación, y ambos hermanos trataron de explicar sobre el honor y las malas palabras de Kili.
.
.
.
Ya era de noche, y la fiesta estaba por comenzar; en el mercado compramos tela y mandamos a hacer vestidos para los chicos, desde luego no los tendrían para esa noche justamente, así que las chicas se tendrían que poner vestidos míos y para Frank, bueno para Frank le tuvimos que pedir a Légolas algo decente para la gala.
- Gracias, hojitas -Dije sonriendo mientras me entregaba la ropa que usaría Frank, le di un beso en la mejilla y salí corriendo tratando de caerme con las zapatillas- ¡Aquí tienes! -Le dije a Frank con un sonrisa.
- ¿No a apareceré afeminado con esto? -Preguntó mi amigo mirando la ropa con desinterés.
- A Orlando Bloom no le importa y no le queda mal -Dije sonriendo.
- En eso tienes razón -Dijo Kate sentada en mi cama con su vestido verde- Orlando Bloom -Dijo a nada de babearse, yo sonreí- ¿Es igual a Légolas?
- Algo así -Dije- Es más… hermoso…
- ¡Uh!, ya lo quiero ver -Dijo Jessie saliendo del baño con un vestido azul cielo.
Sentí de nuevo aquel sentimiento que tuve cuando Kate estuvo hablando de Fili, ¿Raro?, totalmente- Espero y no se vaya nunca -Dijo Kate- ¿Son amigos?
- Pues, sí -Dije sonriendo- Me ha ayudado mucho con el arco y la flecha.
- ¿Eres arquera? -Preguntó Frank- Ahora sí lo he visto todo -Dijo mi amigo sonriendo- ¿También luchas?
- Sí, pero… Thorin no está de acuerdo en que lo haga -Dije.
- ¿Por qué le dices a tú papá, Thorin? -Preguntó Tracy mirándose en el espejo y poniéndose un collar con una piedra rosa como dije.
Me encogí de hombros- ¿La costumbre? -Pregunté incrédula, la verdad a Thorin le decía también padre o papá, dependía mucho el caso, pero también decía su nombre y quizás se debía porque…
- Mi señora -La puerta de la habitación sonó y se abrió- ¿Está lista?, todos la están esperando.
- ¿Qué? -Pregunté incrédula exaltada- ¿Todos, todos? -Pregunté, ella simplemente asintió- Bien… ahora salgo -Dije, Othyil salió de la habitación inclinándose-Voy a morir y meter la pata hasta el fondo.
- ¿Por qué dices eso? -Preguntó Frank saliendo del baño, parecía un elfo con esas ropas.
- Te ves sexy -Ronroneó mi amiga- Mi propio Légolas.
- No coman frente a los pobres -Dijo Kate sonriendo al ver como los novios intercambiaban babas entre ellos.
- Aja… -Dijo Frank ahora mirándome- ¿Por qué dices eso?
- Tía Dis quiere que baile un… baile tradicional y solo tuve el día de ayer para practicarlo.
- Ya veo -Dijo Frank.
.
.
.
- ¡Con ustedes, nuestra princesa! -Dijo el vociferador, suspiré y tragué en saco, respiré dos veces y salí. Sentí la mirada de todos al verme, incluso la de mis amigos que se me habían adelantado gracias a Othyil y sus consejos.
Agarré un poco las telas del vestido para bajar delicadamente mientras cada enano y enana me veía fijamente, llegué hasta donde estaban mis padres que me sonrieron, Thorin me tomó de la mano y me acercó hasta el centro de aquel salón.
- Es un placer tenerlos aquí, en especial porque es el primer baile que comparto con mi hija, Lena -Fueron sus palabras y yo estaba deseando en ese momento que me tragara la tierra antes de pisarlo y caerme y hacer el completo ridículo que sería lo último que me faltara.
Respiré hondo justo cuando la música comenzó, era una especie de orquesta enana, si, había flautas y otros instrumentos haciendo la danza más alegre.
"Un paso, luego otro" miré a mi padre que simplemente sonreí al ver el esfuerzo que hacía por tratar de impresionar a todos, "Ahora van las manos, muy bien", respiré de nuevo y trataba de no mirar al suelo, sino a los ojos de mi padre, que eran exactamente iguales a los míos.
- ¿De quién heredaste los ojos? -Pregunté incrédula y no sabía por qué había hecho esa pregunta, solo tenía curiosidad. "Una paso, luego el otro, otra vez el otro, prefiero mis coreografías, no está danza tan rara".
- Tú madre me hizo la misma pregunta una vez -Dijo él, yo simplemente me sonrojé un poco y miré a mis manos que estaban junto a las de él- La verdad, mis padres tenían el mismo color de ojos, así que no puedo precisar de quien los heredé -Finalizó y yo lo miré.
- Ya veo -Dije, "Jo, aquí viene la vuelta… ¡JA!, muy bien, Lena", me felicité a mí misma y después me incliné frente a mi padre y él también dado como terminada nuestro baile, pero a continuación venía el heredero de papá, Fili.
- Oye… -Susurré mientras daba los pasos lentamente y sentía apretar un poco las manos de Fili- Estas raro… ¿Te encuentras bien?
- Sí -Susurró- ¿Por qué debería estar mal? -Me mostró una sonrisa sincera.
- No sé, dímelo tú -Dije desviando un poco su mirada penetrante y fijarme en nuestras manos entrelazadas- Que baile tan… complicado -Susurré.
- Bailas muy bien -Dijo Fili entre una vuelta haciendo que me sonrojara.
- Gracias, Fili -Sonreí ajena a los demás y después, como con mi padre, me incliné y Fili me imitó.
Bailé con todos los nobles y guerreros que se podían, estaba cansada del mismo baile, de los mismos movimientos y estaba mareada de tantas vueltas, quería sentarme y descansar, pero a mi parecer mi padre no me daría tregua.
- Lena, hija mía -Dijo, yo simplemente sonreí y pude ver tras él a un joven enano, quizás unos años menos que Fili y Kili- Él es Grór, hijo de Bron, uno de los nobles más importantes de las Colinas de Hierro y nuestro invitado personal.
- Oh… -Dije, "¿Padre, acaso tú…?"- Es un placer, noble Grór -Dije inclinándome tal cual como tía Dis me había enseñado, seguramente estaba viendo, espero que se sienta orgullosa.
- El honor es todo mío, princesa -Tomó mi mano y depositó un delicado beso en el revés de está- Mi princesa, con el permiso de su padre, el rey -Dijo y yo simplemente alcé un poco la ceja, "¿Qué pretende?"- ¿Me concedería este baile?
- Eh… -Miré a mi padre tratando de buscar ayudar.
- Tiene mi permiso, joven Grór -Dijo Thorin, se despidió y se fue, Grór me sonrió y me indicó que fuéramos al centro del salón donde todos ya estaban bailando aquella pieza tan entusiasta.
Grór era un enano de cabellos rojos y ojos azulados, se podía notar un poco de babar en su mentón, solo un poco, como una barba que les salen en los fines de semanas a los hombres. Era un poco bajo, del tamaño de Fili y traía puesto elegantes ropas, eso era porque es noble, no había otra explicación.
- Es usted toda una belleza, princesa -Dijo él mientras me daba una vuelta.
- Oh… eh… muchas gracias, noble Grór -Dije sonriendo, pero era una sonrisa falsa, la verdad yo quería irme a sentar, esperar a mi gran torta de cumpleaños e irme a la cama a descansar para después abrir los miles de regalos que estaban en una esquina, ¡Eran tantos que casi llegaban hasta el techo!, esto de ser una princesa era bueno, espero que no se me suba tanto a la cabeza.
- Por favor -Pidió él- Solo llamé Grór -Sonrió un poco amable y yo sonreí de vuelta, está vez solo para hacerlo sentir bien.
- Está bien -Sonreí, "Un paso, el otro, otro paso, ¿Espera no era con el izquierdo?, bueno… no lo notó".
Cuando la pieza terminó, me incliné y él también, para después despedirse de mí con un delicado beso en mi mano, suspiré cansinamente y me fui a sentar en la mesa donde toda mi familia estaba sentada, incluso mis amigos.
- No he tenido tiempo para ustedes chicos -Dije entre Tracy y Kate-¿Quieren salir un momento?
- Estaría bien -Dijo Tracy, nos levantamos y ellos se dirigieron a la puerta, yo, en cambio, fui hasta donde estaba mi abuela, la abracé y ella a mí, lucía un hermoso vestido verde y un estupendo peinado.
- Que bella estás, mi niña -Dijo ella abrazándome con fuerza- Es increíble que hace tan solo 18 años te tuve en mis brazos, eras tan chiquita.
- Lo sigo siendo, abuela -Sonreí- Espera que cumpla los 20. Estarás llorando a lágrima viva -Ambas reímos y después fui donde mamá que la abracé por detrás, mamá se tensó ante mi contacto- ¿Qué pasa, mamá?, ¿Estás bien?, te noto rara.
- No… no es nada, linda -Dijo ella y se levantó de la silla- Me gusta mucho ese vestido -Dijo con una sonrisa, aunque está estaba apagada, a su lado, pude ver como Thorin se tensó mientras nos veía, yo le envié una mirada para que la calmara o averiguara que tenía, pero esté solo nos miraba fijamente.
- Gracias, mamá -Dije y le di un beso en la mejilla, mamá me abrazó con fuerza y después me soltó para dejarme ir con mis amigos, pero, por el contrario, pasé por mis dos queridos primos y los invité a que estuvieran con nosotros, también invite a Tauriel y a Légolas.
- Deberíamos salir -Dijo Tracy- Debe haber un hermoso cielo está noche, con millones de estrellas.
- Créeme que si pudiera, ya lo hubiese llevado -Dije con una sonrisa triste mientras la rubia apretaba mi mano con fuerza caminando por los pasillos de Erebor.
- ¿Por qué no podemos salir? -Preguntó Kate confundida.
- En cualquier momento podemos ser atacados, señorita -Respondió Kili al lado de Tauriel.
- Somos los herederos de la corona, técnicamente podríamos ser un blanco fácil para los orcos -Agregó Fili.
- ¿Técnicamente? -Preguntó Frank incrédulo al lado de Tracy.
- Somos fuertes -Le dije a mi amigo- Muy fuertes, no pueden derrotarnos tan fácilmente.
- Pero ahora -Dijo Fili interrumpiéndome- No tenemos nuestras armas, y podemos ser atacados por esos -Dijo con repugnancia.
- Oh… ¿Y es divertido? -Preguntó Jessie con una sonrisa- Ser príncipe, princesa -Sonrió.
- Muy divertido -Dije.
- Sobre todo cuando tienes que estudiar -Dijo Kili.
- O las miles de obligaciones que debes hacer -Agregó Fili.
- Todo por tu pueblo -Completó Légolas que estuvo callado hasta que decidió hablar.
- Creí que no hablarías en toda la noche, hojitas -Dije sonriendo sin verlo, pero supe que el rubio tenía su mirada clavada en mi nuca, lo sentía-¡Aun así! -Dije para aliviar aquel silencio tan incómodo- Les llevaré a un lugar muy hermoso que encontré hace tiempo.
- ¿Enserio? -Preguntó Tracy- ¡Hey! -Dijo cuándo la jalé, pues estaba empezando a correr.
Llegamos hasta aquel lugar, aquel lugar donde descubrí el polvo azul, aquel pequeño bosque y su rio fluyente.
- Esto es hermoso -Corearon las gemelas mirando impactadas el lugar.
- ¿Y qué pasó en este lugar? -Preguntó Frank tomando la mano de Tracy entre la suya.
- Pues… -Les conté el cortó relató de lo que pasó aquel día, ellos se quedaron impresionados ante lo que les conté.
Me quité los zapatos y remojé mis pies en el agua, estaba fría, seguramente este venía desde muy arriba de la montaña, donde debía hacer demasiado frío.
- No deberías tocar esa agua -Fili se acercó a mi lado, los chicos habían prendido una pequeña fogata para alumbrar un poco, contar historias y conocerse un poco más.
- ¿Por qué no? -Fili se sentó a mi lado, al instante saqué mis pies del agua, se me habían congelado mucho.
- Está agua es helada -Dijo él y agarró uno de mis pies congelados, hice una mueca y él la reposó en su regazo, con su abrigó empezó a frotar mi piecito delicadamente hasta que este agarró calor, después fue con el otro.
- Gracias, Fili -Dije mientras lo miraba.
- No agradezcas, si te pasa algo, tío Thorin nos mata, sobre todo a mí -Dijo mirándome.
- Sí, supongo que si -Dije y cubrí mis pies con el vestido para luego abrazar mis piernas por sobre este.
- ¿Estás bien? -Preguntó él.
- Sí -Sonreí y él me devolvió la sonrisa- Fili… si tuvieras un secreto… ¿Me lo contarías?
- Desde luego que sí -Dijo él- ¿Por qué preguntas eso?
- Por nada -Dije, la verdad ni siquiera yo sabía porque había preguntado eso, debía pensar más lo que decía- Hace frío… -Susurré, pero luego sentí sobre mí el brazo y el abrigo de Fili brindándome abrigo, apoye mi cabeza en su hombro, el silencio entre los dos no era incómodo, pero si era muy relajante, además tenía mucho sueño y por eso hacía que mis ojos se fueran cerrando.
- Tengo un secreto, Lena -Susurró Fili.
- ¿Sí? -Pregunté adormilada- Cuéntamelo… -Pedí mientras me acurrucaba contra mi primo.
- Creo… creo que te…
.
.
.
- Creo… creo que te amo… -Susurré y miré a la chica que dormía plácidamente en mi hombro, suspiré y cerró los ojos- Será mejor así -Dije y dejé que Lena descansará un poco, pero el tiempo pasaba y ella no despertaba, así que cuando lo creí considerable, la desperté- Lamento mucho despertarte.
- No… -Bostezó ella estirándose un poco, "¡Hasta cuando se estira es hermosa!, ¡Por Mahal, Fili!, deja estos pensamientos de lado."- ¿Sucede algo? -Preguntó.
- No, no -Dije con una sonrisa torcida- Solo que debemos volver, dentro de poco verás tu pastel.
- ¡Es cierto! -Dijo ella levantándose como un rayo y luego se calzó sus zapatos y fue donde sus amigos, mi hermano y los elfos diciendo un montón de cosas todas apresuradas.
Entre pasos apresurados nos dirigimos de nuevo a la fiesta, literalmente nos estaban esperando para el pastel y cuando llegamos, tío Thorin y madre nos estaban a nada de regañar, pero tía Tamara intervino diciendo que ya venía el pastel para Lena.
Mi prima, emocionada, empezó a dar saltitos de alegría y sentí como mi corazón empezaba latir con fuerza al verla tan feliz y emocionada, después miró su gran torta de varios pisos, recubiertos por vainilla y crema, ingredientes muy caros y que solo la familia real podía tener acceso.
Lena, aun emocionada, abrazó con fuerza a tío Thorin, después a su mamá, que la llenó de besos y les agradeció muchas veces mientras recibía una gran porción.
Tomé mi parte y me fui a sentar al lado de mi hermano, con una cara un poco triste mientras Kili le pedía a Tauriel que probará el pastel, que estaba demasiado rico.
- ¿Te sucede algo, Fili? -Preguntó Kili cuando la elfa se fue a por un porción de pastel.
- Que soy un completo Rukhsul menu.
- ¡Estás insultado a nuestros padres, Fili! -Dijo mi hermano y sentí su mano en mi hombro- ¿Qué hiciste para decir algo como eso?
- Le dije a Lena… que la amaba.
- ¡¿Qué tú que?! -Dijo Kili levantándose rápidamente- ¿Estás loco?, ¿Cómo se lo tomó?, ¿También piensa lo mismo?
Vi la reacción extraña de mi nanadith y sonreí triste- Se… se quedó dormida…
Kili se sentó- ¿No te escuchó? -Preguntó- ¿Nada de nada?
- No -Dije ya obstinado- No me escuchó, y así lo prefiero, no puedo… estar con mi prima, es mi propia sangre, es… deshonroso.
- El honor se puede ir a tu sabes dónde -Dijo Kili tomando un poco de cerveza- Ya verás, debes tomar un poco de valor y Lena será toda tuya.
Sonreí de lado ante las locuras de mi hermano, pero él tenía razón, tan solo quizás, con el tiempo, Lena podía ser mía.
