Hola a todos, regrese aunque ahora me tarde un poquito mas, pero mi mente no daba para mas todo lo que escribia lo borraba y no me gustaba nada, al final quedo esto, espero y les guste.
Checando en internet encontre una entrevista que le hicieron a Daniel Radcliffe en una revista y me gusto la opinion que tiene el acerca de Harry y les digo que me gusto porque asi me imagino yo tambien a Harry.
EW: ¿Qué fue lo más interesante de interpretar sobre Harry?
DR: Que él no es perfecto. Él es capaz de ser muy arrogante, muy testarudo, obstinado y hasta un poco egoísta. Puede hacerse un poco el mártir cuando en realidad no tiene porqué. Todas esas características son maravillosas, porque separan a Harry del arquetipo de superhéroe que se encuentran a menudo en la literatura infantil.
Apoco no? Harry no es perfecto y creo que siempre me lo imagine asi y por eso escribo lo que escribo de el jeje.
Bueno aqui les dejo el capitulo 12.
Harry se despertó después de tener un sueño como el que le acaba de contar a Ginny pero ahora agregando la versión de ella, se levanto y se fue directo al baño para lavarse la cara con agua fría, al regresar la vio dormida, no podía dejar de verla se veía tan hermosa como un ángel, tomo el álbum para dejar de pensar en ese sueño pero fue aun peor, Ginny con ese bikini rojo que vestía en las fotos no le ayudaban para nada, lo cerro inmediatamente y trato de pensar en otra cosa que no fuera Ginny Weasley.
Amaneciendo se despertó Ginny encontrando a Harry viendo por la ventana.
- ¿Qué haces?
- Nada no pude dormir bien.
- ¿Por qué?
- No se – se hizo el indiferente – ya se levantaron arriba desde hace rato he escuchado ruido.
Vieron bajar a Ginny ya lista para ir a trabajar, se fue directo a la cocina, le dio los buenos días a Kreacher y se dispusieron a preparar el desayuno, minutos después llego Harry y le dio un beso a Ginny dándole una pequeña nalgada y dejando su mano en su trasero.
- Que rico huele, mi desayuno favorito huevo con tocino y pan tostado – le dijo Harry.
- Kreacher también cocina ¿a el también le tomas la nalga como lo haces con mi hermana? – Ron acababa de aparecer y nadie lo había escuchado.
- Demonios Ron, me asustaste ¿Qué haces aquí? – le dijo Harry ya soltando a Ginny.
- Hermione me mando por harina para panqueques, no entiendo porque justamente quiere hacer eso cuando no tiene lo más importante que es la harina.
- Esta en la alacena tómala de ahí – le dijo Ginny.
- No me has contestado Harry – le dijo Ron comiendo huevo con tocino desde el sartén.
- Púdrete Ron, yo tomo el trasero de mi esposa cuando quiero.
- Bueno me voy porque sino Hermione va a empezar a gritar desde la chimenea, nos vemos mas tarde – se desapareció.
- ¡MAMA! JAMES ME ESTA MOLESTANDO – gritaba Albus.
- JAMES – grito Ginny.
- Ginny en mi oído no – le dijo Harry.
- MAMA.
- ¿Qué le haces a tu hermano? – regañaba Ginny a James que llegaba a la cocina con una sonrisa.
- Nada solo le estaba hablando de Hogwarts y se puso a gritar.
- Mamá James dice que como no se me el himno de Hogwarts voy a estar en slytherin – le decía Albus desde la puerta de la cocina.
- Ya te hemos dicho que no le hagas caso.
- Pero no me lo se.
- James ve por Lily para que desayune.
- ¿Por qué yo?
- Porque yo digo – Ginny lo fulmino con la mirada.
Terminado el desayuno empezaron a irse a sus respectivas labores, Harry y Ginny acompañaron a sus respectivos yo del futuro a sus actividades diarias, Harry sabia que se iba a encontrar con Ginny a la hora de la comida pero no le dijo nada para que ella también se sorprendiera como la Ginny del futuro.
Horas más tarde el plan de Harry había funcionado, dejo a cargo el cuartel de aurores a Ron y se fue a invitar a su esposa a comer. Los dos Harry llegaron al Profeta y sucedió lo que tanto odiaban, reporteros sorprendidos por la presencia del "elegido" en sus instalaciones haciéndole preguntas y tomándole fotografías, se armo de paciencia y fue amable con ellos, diciéndoles únicamente que iba a buscar a su esposa para ir a comer, de ahí llegaron los reporteros de la sección de sociales para preguntar acerca de su vida matrimonial, logro llegar al piso de la sección de deportes encontrando a todos trabajando, un señor chaparrito con lentes de fondo de botella se le acerco.
- Si señor ¿en que puedo ayudarlo? Pero si usted es Harry Potter – le dijo sorprendido.
- Si vengo a buscar a la Sra. Ginevra Potter.
- ¿Ginevra Potter? No señor aquí no hay ninguna persona con ese nombre.
- Si ella trabaja aquí, se llama Ginevra… Ginny Potter.
- Aquí la única Ginny es Ginny Weasley señor.
- Si ella – Harry hizo una mueca de disgusto, a el le gustaba que la llamaran con su apellido desde que se casaron - ¿sabe donde la puedo encontrar?
- Si por aquí, sígame.
Los dos Harry pudieron ver que en esa sección todos estaban muy concentrados en su trabajo, nadie se había dado cuenta que el estaba ahí, muy diferente a los reporteros del primer piso que nada mas estaban al pendiente de los demás.
- Weasley – toco el señor la puerta – Weasley te buscan.
- Adelante – las dos Ginny levantaron la mirada hacia la puerta - ¿Harry? ¿Que haces aquí? ¿Los niños están bien? ¿Paso algo?
- Cálmate todo esta bien – dijo cerrando la puerta – vine a buscarte para invitarte a comer.
- ¿A comer? – Ginny aun no salía de su asombro - ¿Por qué?
- Bueno me dijiste que nunca venia a buscarte y aquí estoy, vine para llevarte a comer.
- Harry ¿te sientes bien?
- Si estoy bien aunque un poco confundido ¿Por qué el señor que me trajo no sabia que te apellidas Potter?
- Aquí todos me conocen por Weasley, así como cuando era jugadora y te aseguro que Peter no sabe que estoy casada contigo, de hecho yo creo que ni sabe como se llama su esposa, pero eso si pregúntale quien gano el mundial hace como 200 años y te dice hasta el marcador.
- Pero tu apellido es Potter.
- Gin aquí esta tu articulo ¡primera plana! – le dijo un hombre entrando a la oficina sonriendo, mas o menos de la misma edad de ellos, blanco, delgado, cabello castaño y ojos negros – oh perdón no sabia que estabas ocupada, por las barbas de Merlín usted es Harry Potter, pero Gin ¿conoces a Harry Potter?.
- Mas de lo que te imaginas, es mi esposo.
- ¿En serio? Perdón señor Potter me presento mi nombre es Edward Daudet.
- Mucho gusto – Harry le dio la mano que le había ofrecido muy serio, no le había gustado que entrara sin tocar a la oficina de Ginny y llamándola Gin.
- El es mi jefe Harry, es Edward ya te había hablado de el – Harry sintió un chorro de sangre muy caliente le inundara el cerebro ante lo que le había dicho Ginny y el monstruo que tenia ya tiempo dormido empezó a despertar. .
- Espero que hayas hablado bien de mi Gin, si dijo algo malo no le hagas caso, ya ves que es muy bromista – el y Ginny se empezaron a reír pero Harry fingió una sonrisa y Ginny se pudo dar cuenta de eso.
- Déjame ver el articulo – le decía Ginny a Edward – no le cambiaste nada, te dije que corrigieras si había algún error.
- Pero Ginny tu eres perfecta, no había nada que corregir y a el jefe mayor le encanto por eso lo pusieron en primera plana, te adoro Ginevra Weasley, bueno los dejo, perdón por la interrupción, Gin recuerda junta a las cuatro en mi oficina – salio cerrando la puerta tras de el.
- ¿Gin? – dijo Harry entre dientes, parecía un toro solo le faltaba que saliera humo por la nariz.
- Si amor – Ginny ya sabia como estaba Harry y se disponía a divertirse un rato.
- ¿Por qué te dice Gin? Así te digo solamente yo.
- No Ed también me dice así.
- ¿Ed? Se llama Edward Ginevra – Ginny veía como el pecho de Harry subía y bajaba - ¿Por qué no sabia que yo era tu esposo?
- El es de Francia acaba de llegar hace poco, yo creo que por eso no vio las noticias sociales hace años cuando nos casamos, cuando me pregunto si estaba casada le dije que si pero nunca me pregunto con quien.
- Me supongo que el también esta casado.
- No es soltero y sin compromisos – Harry bufo.
- Siempre pensé cuando me hablabas de tu jefe que era un señor calvo, gordo, con bigote, viejo con experiencia en Quidditch.
- Ed – Harry la fulmino con la mirada – perdón Edward tiene mucha experiencia en Quidditch, jugo con el equipo de Francia y a viajado mucho pero sobretodo conoce a muchísima gente en ese medio.
- ¿Tu ya lo conocías? – el pecho de Harry subía y bajaba mas fuerte.
- Si cuando jugaba con las arpías, somos de la misma edad, así que jugábamos en nuestros equipos al mismo tiempo, solo que el duro mas años que yo, deje de verlo hasta que acepto trabajar aquí en Londres, después de que yo rechace el puesto se lo dieron a el.
- Por lo que veo se llevan muy bien.
- Si esta reloco, hacemos un buen equipo de trabajo, no es el típico jefe al que hay que tenerle miedo.
- Entonces ¿con el bailaste anoche?- empezó a dar vueltas en la oficina.
- Si – Ginny solo estaba esperando en que momento Harry iba a explotar y decidió ayudarlo un poquito – bailamos toda la noche.
- Ahora entiendo porque se te hizo tarde – pateo los archiveros.
- Oye aquí no patees.
- ¡Tenia que venir para darme cuenta que te llevas de maravilla con tu jefecito quien es de tu misma edad y tienen los mismos gustos por el Quidditch, te dice "Gin eres perfecta", "te adoro Ginevra Weasley" – le decía enojado y remedando a Edward - además de eso le llamas "Ed" y para terminar pasas la mitad del día con el!.
- Te ves tan… - Ginny lo observaba desde su sillón con los ojos entrecerrados – tan sexy celoso que me dan ganas de comerte en este mismo momento.
- Te estoy hablando en serio.
- Yo también, hace mucho que no te veía así, te ves tan guapo – se le acerco para abrazarlo por el cuello – mira te pones coloradito y tus ojos cambian a un verde oscuro, tu pecho sube y baja…
- Ginevra no estoy jugando.
- ¿Estas celoso? Vamos acéptalo estas celoso de Ed – le dijo con una sonrisa.
- Edward – dijo entre dientes – es mas deberías llamarlo señor Daudet – Ginny soltó una carcajada – no encuentro la gracia.
- Harry somos de la misma edad ¿Cómo voy a llamarlo así? Por favor… vamos acéptalo ¿estas celoso?
- Lo correcto es que lo llames por su apellido porque es tu jefe y el te llame Sra. Potter – le dijo recalcando lo ultimo.
- Si claro, acéptalo Potter ¿estas celoso?
- SI ESTOY CELOSO ¿contenta?
- Te amo – le dio un beso en la boca – no tienes porque estarlo, Edward es gay, le encantan los hombres y sobretodo si son jugadores de Quidditch ¿Por qué crees que conoce a tanta gente en el medio? Anoche me pidió que le presentara al capitán del equipo de Estados Unidos, que por cierto también es gay y quedaron en salir.
- No te creo – le dijo sorprendido.
- Si, mi jefe es gay y me ve como su amiga del alma en quien confiar aunque a veces sea un criticón que me dice que no me arreglo lo suficiente ¿tu crees que me debo arreglar mas?
- ¿Eh? – Todavía no salía de su asombro – no así estas bien.
- Bueno después de tu escenita de celos, que por cierto me divertí, vámonos a comer que tengo hambre.
Harry se sentía apenado por la actitud de su yo futuro, pero lo aceptaba el hubiera reaccionado igual en su tiempo si Ginny tuviera un jefe como el, en cambio Ginny se sentía soñada al ver a Harry, como decía su yo futura, se veía realmente sexy enojado y celoso, cada vez se enamoraba mas de ese hombre que tenia a un lado.
- ¿Tu sabias que iban a venir? – le pregunto Ginny.
- Si ayer se lo comente a Ron.
- ¿Y porque no me dijiste?
- Bueno también quería darte la sorpresa, pero creo que nos la llevamos nosotros, tu jefe es gay, bueno que bien que ya lo se y nos evitamos una escenita como la que acabo de hacer.
- Nunca te había visto así.
- Ni yo y la verdad nunca creí ponerme así, cuando te veo con Dean lo único que quiero hacer es convertirlo en jalea.
Llegaron los cuatro a un restaurante muy elegante, uno de los mejores en el mundo mágico, Harry ya había hecho una reservación y los recibieron llevándolos a una mesa a un lado de la ventana, ordenaron y pidieron vino para tomar.
- Recuerdo la primera vez que me trajiste aquí – le decía Ginny.
- Si mi primer intento de pedirte matrimonio – Ginny sonrío – fue un desastre.
- Nunca te había visto tartamudear tanto y todo se te caía.
- Oye estaba nervioso y luego cuando decía ahora si, llegaban a pedirte autógrafos o a tomarte fotos.
- Pero si sabias que iba a decir que si ¿Por qué estabas nervioso?
- En ese tiempo no sabia que pensar, estaba inseguro de que me amaras.
- ¿Qué? Nunca me habías dicho que te sentiste inseguro de mi amor.
- Tenias a Joseph Moore todo el día, a mi me mandaban a misiones y me alejaba de ti y ese aprovechaba la situación y no me lo niegues, creo que llegue a odiarlo tanto como a Voldemort.
- ¿Joseph? Ya decía yo que desde hace mucho que no te veía celoso, ahora que recuerdo así como te pusiste hoy te ponías con Joseph.
- El muy idiota quería comprar el equipo de las Arpías solo por ti.
- No exageres, entonces ¿por eso no te sentías seguro de que quisiera casarme contigo?
- Pues si, Hermione me decía que trataba de conquistarte y que te daba regalos muy costosos como joyas…
- Que nunca acepte.
- Luego empezamos a tener discusiones porque a mi me mandaban seguido a misiones ¿recuerdas? Y tú querías que te acompañara a los juegos y yo no podía, sentía que nuestra relación estaba en la cuerda floja.
- Tontito Joseph nunca significo nada para mí, bueno y el segundo intento de matrimonio ¿Por qué fallo? – dijo sonriendo.
- Tus hermanos.
- ¿Ellos sabían que me ibas a pedir matrimonio?- Harry asintió – malditos y no me dijeron nada.
- Quería que fuera todo perfecto en el lago de la madriguera pero los muy tramposos empezaron a mandar fuegos artificiales de la tienda de bromas, sabía que estaban cerca y con orejas extensibles así que no pude decirte nada.
- Oh si lo recuerdo, pero al final todo fue perfecto.
- ¿Te parece? Ginny ese día tuvimos la pelea mas fuerte que hemos tenido, estabas como poseída por un demonio.
- Oye era mi cumpleaños y quería estar contigo en mi partido por la mañana y no llegaste, en mi fiesta por la tarde y no llegaste ¿Cómo querías que estuviera para las nueve de la noche que te dignaste en aparecer?
- No me soltaban en el ministerio y después de quejarte otra vez ¿Por qué dices que fue perfecto?
- Porque después de pelearnos dentro de mi casa al salir de nuevo a la fiesta me gritaste en frente de todos mis invitados que me amabas y que si quería casarme contigo y cuando sacaste el anillo de tu chamarra y te hincaste frente a mi… no lo podía creer, me hiciste muy feliz, pensé que te ibas a tardar en pedírmelo como te tardaste cuando me pediste que fuera tu novia.
- Pues ya ves que en eso no me quería tardar, ya quería que estuviéramos juntos.
Empezaron a comer, Harry y Ginny estaban sentados a un lado de ellos viéndose enamorados y sonriendo, se les veía felices y se notaba que su matrimonio funcionaba de maravilla.
- Creo que ahora no me pondré nervioso la primera vez que quiera pedirte matrimonio – le decía sonrojado Harry.
- Porque sabes que el tal Joseph no significo nada para mi.
- No porque no quisiera verte como poseída por un demonio, ya me imagino.
- Tonto – le dio un golpe en el brazo.
Comían mientras Ginny le platicaba a Harry sobre Edward y el equipo de los Estados Unidos, Harry le platicaba como la Sra. Meyers tenía controlada a Cho para que no se le acercara, de broma le decía que la Sra. Meyers era un horrocrux de Ginny porque era como tenerla ahí en persona, terminaron la comida y pidieron un postre.
- Ya se nos va Albus – le dijo melancólicamente Ginny.
- Si otro más en Hogwarts, no me quiero imaginar como nos vamos a sentir cuando se vaya Lily.
- ¿Qué paso con Teddy?
- Voy a verlo en la noche, le voy a ayudar con las cosas que se va a llevar cuando tenga su cuarto en la casa, otras las quiere regalar al orfanato donde estuvo Tom Riddle.
- ¿Sigues con el donativo mensual para ese orfanato? – Harry asintió - ¿Ya viste quien va a construir el cuarto de Teddy?
- Si ya contrate a unas personas empiezan cuando se vayan los chicos.
- Bueno pide la cuenta tengo que regresar, no sabes lo feliz que me haces al invitarme a comer, necesitamos tiempo para nosotros solos.
- Tenemos todas las noches – le dijo Harry sonriendo lujuriosamente.
- Si amor pero ahí no hablamos como lo hacemos ahorita.
- ¿A no? ¿Y que hacemos?
Harry y Ginny rodaron los ojos, gracias a Dios había llegado el mesero con la cuenta y cambiaron de tema, Harry acompaño de nuevo a Ginny al profeta despidiéndose alegremente de Edward.
Después de recoger a los niños en casa de Molly se encontraban en la casa de los Weasley Granger, Hermione había preparado su primer pastel y Ginny iba a ser la que diera el visto bueno, los niños jugaban con los videojuegos muggles, tanto James, Albus y Lily sabían jugarlos porque ellos habían estudiado en escuela muggle antes de Hogwarts así que conocían a la perfección todo lo referente a ese mundo pero los mas conocedores eran Rose y Hugo porque convivían mucho con sus abuelos maternos.
Harry y Ginny no habían entrado a la casa de Ron y de Hermione, así que dieron un recorrido para conocerla siendo guiados por Ron, al llegar a la sala se sentaron los cuatro viendo como los niños jugaban al Wii sport.
- Ayer ya supimos como empezamos nuestro noviazgo Hermione y yo.
- ¡Ron!
- ¿Qué? Tarde o temprano lo van a saber.
- Si cuenta – decía Ginny.
- Bueno hubo una guerra, no sabemos cuando, donde ni como.
- Era de suponerse, Voldemort no nos la iba a dejar tan fácil – dijo Harry.
- ¿Y que tiene que ver la guerra? – pregunto Ginny.
- Bueno ahí fue donde Hermione se aprovecho de mi inocencia.
- ¡Ron! – le decía Hermione entre apenada y divertida, Harry y Ginny se reían.
- ¿Qué?
- No me aproveche de tu inocencia pero era claro que yo tenia que dar la iniciativa.
- Bueno eso si, solo contaron que estábamos en plena guerra y que Hermione me beso enfrente de ti Harry.
- Oh no por Dios ¿Por qué Hermione? – pregunto Harry.
- No lo se.
- ¿Tanta era tu urgencia que no te pudiste esperar a que me fuera? ¿Sabes el daño psicológico que me pudiste haber causado?
- Cállate – se cruzo de brazos Hermione.
- Y pues de ahí empezó todo, cuando termino la guerra hablamos sobre nuestros sentimientos y empezamos a ser novios – dijo Ron.
- Nosotros nos enteramos cuando Harry me pidió matrimonio – dijo Ginny.
- ¿En serio? – les dijo sonriendo Hermione - ¿y cuando fue?
- En mi cumpleaños, pero no dijeron cuantos cumplía así que no se en que año me lo pidió.
- Ahí si yo le pide matrimonio a Hermione y tú Harry me ayudaste a escoger el anillo, Ginny se había ido de gira con las arpías y me acompañaste a comprarlo.
Se distrajeron viendo a los niños porque James y Albus empezaron a pelearse por el juego inmediatamente Rose les dio un golpe a cada uno en la cabeza y los calmo amenazándolos con llamar a Ginny.
- Nuestra boda fue muggle – continuo contando Ron – y tuve que aprender todo lo que se hace en esas bodas, al parecer mi papá fue el más contento, era la primera vez que asistía a una.
- Aquí están las fotos – se las mostraba Hermione – mira Ginny estabas embarazada de James, apenas se te notaba la pancita.
Así se quedaron viendo las fotos, en realidad había muy pocas personas a quien conocían ya que era estilo muggle y casi no había invitados que ellos conocían, solo la familia Weasley y los amigos mas cercanos como Neville, Hanna y Luna con un chico al que supusieron que era su novio.
Llegando Harry y Ron, quienes con mucha desconfianza comieron el pastel de Hermione, la familia Potter se dispuso a irse a su casa, se fueron caminando excepto Lily quien se fue cargada en la espalda de su padre.
- Voy a ir con Teddy – le dijo Harry a Ginny llegando a la casa – no tardo, llegamos para cenar.
- Yo voy contigo – dijo James.
- No jovencito tienes que empezar a preparar tu baúl.
- Pero mamá lo hago mañana.
- He dicho que hoy James, me supongo que ya sacaste todo lo del año pasado ¿verdad?
- Le digo a Kreacher que lo haga.
- Son tus cosas y tu lo limpias, es tu responsabilidad – James subió enojado – ve Harry me supongo que aprovecharas para hablar con Ted sobre lo que paso.
- Si quiero hablar con el.
Harry del futuro se despidió de Ginny con un beso, Harry lo iba a acompañar y quiso hacer lo mismo que su yo futuro pero no se atrevió simplemente lo siguió hacia la chimenea y las llamas los consumieron.
Llegaron a una casa, evidentemente de un joven, estaba todo desordenado Harry negaba con la cabeza pasando de la sala hacia la cocina viendo que los trastes estaban sucios, con un movimiento de varita se empezaron a lavar.
- ¡Ted! – gritaba Harry - ¡TED!
- Hola Harry – bajaba de las escaleras Teddy recién levantado.
- ¿Por qué tienes la casa así?
- ¿Así como?
- Toda tirada, hay trastes sucios en la cocina, no has sacado la basura, mira – le enseñaba molesto un pedazo de pizza que estaba encima de un sofá.
- Ah se me olvido ahí.
- ¿Cómo que se te olvido? Cuando vengo a visitarte nunca esta así la casa.
- Bueno es que…pues veras… - Harry puso las manos en la cintura esperando una respuesta – cuando vas a venir Kreacher lo sabe y pues… ¿Por qué Kreacher no supo que venias?
- Entonces cuando digo en mi casa que voy a venir para acá Kreacher viene a limpiar – Ted asintió – pero como ahora no hice ningún comentario Kreacher ni se entero.
- Si Harry hiciste mal.
- No tienes vergüenza ¿Cómo puedes vivir así?
- No se, ya me acostumbre pero ¿Qué haces aquí?
- Vine a ayudarte para que empieces con la mudanza, me dijiste que querías dar unas cosas al orfanato y vine a ayudarte.
- No te preocupes Kreacher dijo que el me ayudaba, el sabe donde esta todo acomodado. Tengo hambre ¿ya comiste?
- No y ni pienso comer aquí, esa ropa que esta en el comedor ¿esta limpia o sucia?
- Creo que sucia, ya no me regañes.
- ¡Kreacher! – grito Harry.
- Amo pero ¿usted aquí? – dijo temeroso el elfo.
- Si ya se que vienes a limpiar esta casa cuando voy a venir, quiero que la limpies hoy y tu – dijo apuntando a Ted – vas a mantenerla así hasta que te vayas a vivir conmigo ¿entendiste?- Ted asintió – ahora vete a bañar Ginny nos espera para cenar.
Mientras Ted se estaba bañando Harry le ayudo a Kreacher a recoger la casa, de ves en cuando se detenía a ver los portarretratos, en algunos se encontraban el mismo con Teddy de niño pero los que mas nostalgia le daban eran los de Lupin y Tonks, los extrañaba tanto, de pronto sonó el timbre de la puerta y se fue a abrir.
- Buenas tardes ¿se encuentra Ted? – eran tres chicos de la misma edad que su ahijado.
- Se esta bañando – Harry reconoció a sus amigos que había llevado a su casa el día que tuvo que ir a recogerlos cuando los detuvieron - ¿quieren pasar?
- Si gracias – dijeron apenados – no le hemos dado las gracias por lo que hizo la otra noche por nosotros – le dijo uno de ellos.
- No tienen porque, espero que ya hayan aprendido la lección.
- Si mi papá me castigo de por vida, el es muggle y me dijo que no me iba a enseñar a manejar su coche.
- Yo recibí el peor de los castigos: me quitaron mi escoba nueva.
- A mi solo me dieron una regañada que todavía me duele el tímpano del oído por los gritos de mi mamá.
- Igual a mi – dijo Teddy bajando las escaleras – solo quien pego los gritos fue mi padrino. Harry te presento a Paul, Max y Robin ese día no te los presente porque estaban mas borrachos que…
- Gracias Ted tenemos suficiente – le dijo Max.
- Mucho gusto chicos y ¿todos están en la academia de aurores?
- Si pronto vamos a ser los mejores en su equipo – le dijo con una sonrisa Paul.
- Venimos por ti para ir a cenar – le dijo Robin.
- No puedo voy a ir a casa de Harry a cenar.
- Si quieres ve con ellos y mañana vas conmigo – le dijo Harry.
- ¿Por qué no viene con nosotros señor Potter? – Preguntó Max – es un lugar nuevo, le juro que no venden bebidas alcohólicas.
- No quiero molestar.
- Ted nos platica mucho de usted, le aseguro que no será ninguna molestia.
- Ándale Harry ven con nosotros, llámale a Ginny no creo que se moleste, vamos a estar puros hombres y no vamos a ir a ver mujeres.
- Esta bien.
Después de avisarle a Ginny que se iría a cenar con Teddy y sus amigos se fueron a un restaurante pequeño pero acogedor, Harry se sentía incomodo porque había puros jóvenes ahí pero después de que empezaron a platicar empezó a sentirse mas en confianza, esos chicos eran increíbles y se llevaban de maravilla, pudo conocer mas a su ahijado en otro ambiente y notaba que a Ted le encantaba la idea de que Harry conviviera con sus amigos.
Después de unas horas en las que cenaron hamburguesas con papas y refresco, se despidieron de los amigos y se aparecieron en el parque cerca de la casa de los Potters.
- ¿Por qué nos aparecimos aquí Harry y no dentro de tu casa?
- Quería platicar contigo.
- ¿Me vas a regañar otra vez?
- No solo quiero decirte que me dolió mucho que no confiaras en mi, Teddy yo quiero ser tu amigo, se que a veces soy un poco enojon como dice Ginny, pero es porque me importas y me preocupas, quiero lo mejor para ti y si sientes que algo esta mal en mi dímelo.
- No Harry tu eres como un padre para mi, se que debí decirte que me iba de parranda con mis amigos pero ya los conociste no son malos solo queríamos conocer cosas nuevas.
- Lo se, pero déjame estar contigo cuando eso pase, déjame aconsejarte, quiero evitarte problemas, se que no los voy a evitar todos pero si los que estén en mis manos.
- ¿Ya no estas enojado conmigo?
- No, pero prométeme que si quieres salir otra vez me lo vas a decir y de preferencia que no sea entre semana que vas a la academia, quiero que seas uno de los mejores aurores como lo fueron tus padres y para eso tienes que prepararte muy bien.
Llegando a la casa Harry se fue a bañar y Ted ayudo a James con su baúl ya que Ginny lo estaba regañando por haber dejado comida dentro y apestaba horrible.
Harry salio por la puerta trasera y se sentó en las escaleras que daban al jardín, Ginny lo siguió y se sentó a un lado de el.
- ¿Cómo les fue?
- Bien.
- ¿Qué hicieron?
- Fueron a cenar.
- ¿Qué te pasa?
- Nada.
- ¿No quieres hablar?
- No.
Se quedo sentada a un lado de el sin decir una palabra, solo se escuchaba el canto de los grillos y después de unos minutos le tomo la mano y el le correspondió apretando la suya.
- Gracias por entenderme – le dijo Harry.
- No se que te pasa, se que tienes algo porque regresaste con un semblante diferente pero si no me quieres decir respeto tu decisión pero no me voy a ir y dejarte solo.
Después de unos minutos en los que Harry tenía la mirada perdida, suspiro y dijo:
- Como me hubiera encantado ir a cenar con Sirius y ustedes y platicar de todo un poco, lo extraño tanto Ginny y mas lo necesito, no tuvimos tiempo de convivir y de conocernos ¿Por qué tuve que ser tan imbecil?
- ¿A que te refieres?
- Yo tuve la culpa de su muerte, si hubiera sabido cerrar mi mente como lo quería Dumbledore el estuviera vivo, me deje engañar como un niño y por eso Sirius esta muerto – Harry empezó a llorar, sentía que necesitaba desahogarse de todo lo que llevaba dentro y ahora que se veía como padrino le recordó que el hubiera querido tener los consejos y el apoyo del suyo, Ginny lo abrazo y el se recostó en su pecho llorando – yo lo mate Ginny.
- No digas eso – Ginny le acariciaba el cabello – fue decisión de Sirius ir al ministerio, quería pelear y defenderte, el nunca se hubiera perdonado haberse quedado en su casa sabiendo que tu estabas en peligro.
- Por mi estupidez, Hermione me lo advirtió y yo no la escuche.
- Ya no pienses en eso, el ahora esta con tus padres es mas feliz allá que aquí encerrado en su casa y sin poder salir por estar huyendo de los dementores.
Ginny lo abrazo fuertemente tratando de tranquilizarlo mientras el lloraba en su pecho, quería encontrar las palabras adecuadas para consolarlo ahora que el por fin había hablado de sus sentimientos ante la muerte de Sirius, pero no las encontró solo lo abrazaba y le daba besos en su cabello, después de unos minutos Harry se calmo y permaneció un momento mas así, se levanto y viéndola a los ojos le dijo:
- Gracias, por favor no vayas a comentar nada de esto, es algo solamente mío.
- No te preocupes no diré nada – le dijo Ginny limpiándole las lagrimas – vamos para que descanses anoche no dormiste bien.
Ella lo tomo de la mano y ambos entraron de nuevo a la casa para descansar.
Esto último me lo imagine basandome en la pelicula cuando muere Dumbledore y ella lo abraza cuando el llora, me encanto esa escena.
Bueno ¿que les pareció?¿ Hay la llevo o cada vez la riego mas?
Espero sus reviews me interesa saber sus opiniones aunque sea un "naaaa dos tres" es importante para mi.
Saludos a todos.
