Mis amigos, este capitulo es algo especial, porque por primera vez en la historia Serena y Darién actuaran como tal, como esposos. Creo que ya los he hecho sufrir un poco, ya es hora que se amen ¿o no están de acuerdo?

ADVERTENCIA! ADVERTENCIA!"!"ESTE CAPÍTULO CONTIENE ESCENAS UN POCO PICANTES, CLARO SIN OFENDER A NADIE CON MI TRABAJO.

CAPITULO 12

DARIEN POV

Definitivamente esta no era mi noche, todos mis problemas se juntaron en mi contra. Primero mi madre con su actitud agresiva hacia Serena, pero algo me di cuenta de eso; he tenido esa misma actitud con ella, definitivamente no se que pensar. Y ahora la visita de esta mujer.

- hola querido – me saludo melosamente, acaso no recuerda la ultima vez que nos vimos – así que esta es tu famosa esposa – dijo despectivamente y con Serena a mi lado pude notar como se tensaba e intentaba alejarse de mi agarre, pero no se lo iba a permitir –

- ¿Qué haces aquí? – le pregunte y abrace un mas fuerte a mi esposa – no recuerdo que hayas sido invitada –

- efectivamente yo no fui invitada – sonrió burlona viendo a Serena – pero conseguí un muy buen amigo y el me invito a ser su acompañante y yo no iba a perder la oportunidad de venir – "el muy buen amigo" debe ser uno de esos que cae en sus garras como lo he hecho yo hace algún tiempo – quería conocer a la mujer que te atrapo y darle mi sentido pésame – soltó una risita nerviosa –

- así y ¿porque? Si se puede saber – intervino por primera vez Serena –

- aunque hayan hecho no se que cosas para corregir lo que paso entre Darién y yo hace unos cuantos días – maldita sea – tu y yo sabemos que paso eso y mas – me miro y yo por primera en mucho tiempo me quede sin palabras – o se lo vas a negar a tu esposa –

- no paso nada Neherenia – subiendo la voz apreté mis puños y sentí que explotaría quería matar a esa mujer – y tu lo sabes –

- si paso querido… - empezó de nuevo pero fue interrumpida -

- no paso anda Neherenia y tu lo sabes – señalo furiosa Serena y eso nos impresiono tanto a la bruja como a mi – o es que para ti, el pasar algo es salir del cuarto de un hombre casado después de estar en él menos de diez minutos y totalmente histérica – eso me sorprendió y caí en cuenta la facilidad que tiene Serena en conseguir videos –

- ¿le creíste a tu maridito? – se burlo – bueno pues, es verdad. Si, no paso nada entre los dos esa noche, porque simplemente Darién Chiba dejo de ser el hombre que era antes – me enfurecí – antes como amante era el mejor… -

- cállate – exclame e iba a acercarme a ella pero Serena me detuvo, la vi a los ojos y eso basto para que me tranquilizara – maldita sea, ¿Qué me esta pasando esta noche con Serena? con solo una mirada me detiene -

- ay pero querido no sientas vergüenza – se rio de nuevo – el era el mejor amante con los que he estado, pero esa noche simplemente fue un vergüenza, es un fraude – nos dio la espalda – así que querida te lo dejo, haber si te sirve de algo en la cama –

- me sirve de mucho – dijo Serena y eso me sorprendió aun mas – mas de lo que tu puedas imaginar, si no estuvo contigo es porque simplemente no eres lo suficientemente mujer para él – me abrazo y tomo mi mano libre – conmigo demuestra lo que es verdaderamente la pasión y el amor… lo que nunca haría contigo – con mis ojos como platos me di cuanta como se acerco a mis labios y poso los suyos en ellos –

Ese beso era el segundo de la noche, pero a diferencia de el primero; este fue dado con mas pasión y mi cuerpo lo sintió. Supe que Serena me estaba dando ese beso con enojo y por el hecho de estar enfrente de Neherenia lo estaba dando para demostrar algo. Pero en mi ensoñación no supe que era ese algo. Lo único que hice fue sostenerla mas fuerte de su cintura y besarla como nunca lo había hecho.

Un beso que solo me hacia sentir que existíamos solo ella y yo. Sentí miedo por las sensaciones que me estaba dando es toque, un miedo que nunca había sentido, un miedo que al mismo tiempo me llenaba el corazón y el alma de una sensación de plenitud y alegría que no quería que nunca terminara. Sus labios, eran los labios mas deliciosos e inocentes que había sentido, sus besos eran reales, no eran por actuación, eso mi cuerpo lo supo y quise que ella sintiera lo mismo que yo, así que sin pensar en lo que llevo por años huyendo, disfrute de su boca, de las sensaciones que me daba.

Este beso me hizo darme cuenta de algo que quería negar y que durante años hui y le temía. Hoy, no veía a Serena como la mujer que se caso con migo por dinero, como lo hizo "ella", ahora veía a Serena, como lo que era mi esposa y los sentimientos que me inspiraba, no era odio. No, era cariño, pasión, entrega y…¿amor?.

Un carraspeo nada disimulado me trajo a la realidad y tuve que separarme de Serena aun en contra de mi voluntad, cuando abrí mis ojos, vi como mi esposa aun los mantenía cerrados y sus mejillas estaban sonrojadas y sus labios hinchados y fue en ese momento me di cuenta que nuestro beso no había sido nada recatado. Busque el causante de nuestra separación y pude ver como todos los presentes en el lugar con miraban. Unos con sonrisas cómplices, otros con intriga, la mirada de mi madre con censura, la de mi hermano Seiya con dolor. La familia Blackmoon con rabia. Neherenia nos veía con los ojos como platos y roja de la cólera y apretaba sus puños y vi el causante del carraspeo: mi padre. Conozco tan bien a mi padre que en sus ojos vi alegría y gusto al verme actuar con Serena así, me sonrió y se hizo en medio de Serena y de mi separándonos con una gran sonrisa.

- hijos por favor, no sean egoístas con aquellos que no disfrutamos de la compañía de la persona que amamos – nos abrazo aun mas fuerte y miro directo a Neherenia que aun permanecía en su sitio – señorita como puede darse cuenta su relación - ¿relación? ¿cual relación? – con mi hijo, termino hace mucho y eso fue precisamente antes de iniciar su noviazgo con mi nuera, así que de nada le sirvió a usted y sus amigos de Circonia publicar videos y fotografías de algo que paso hace siete meses – pude ver como Neherenia abría los ojos como platos – si, señorita sabemos lo que usted hizo, cambiando fechas y consiguiendo testigos falsos para desmeritar el matrimonio de mi hijo, y para que mi nuera pensara que había sido después de su matrimonio… no le sirvió de nada – le sonrió triunfante – y si no le molesta y perdóneme por ser grosero la invito a que se vaya de mi casa, usted aquí no es bienvenida – finalizo con tanta tranquilidad que me impresiono –

Todos los presentes, incluidos fotógrafos y periodistas estuvieron muy pendientes del hecho que mi padre acaba de hacer y mas aun cuando Neherenia salió prácticamente corriendo directo a la salida, emitiendo pequeñas maldiciones a diestra y siniestra.

- acabo de cerrar con broche de oro la noche – murmuro mi padre muy bajo solo para que Serena y yo escucháramos – mañana todo volverá a la normalidad en mis empresas… - tomo aire y nos vio de manera picarona – si no fuera porque acordamos su actuación, pensaría que ustedes se aman mas que ninguna pareja en el mundo – Serena levanto su rostro sonrojado y me vio asustada – bueno hijo – subió la voz y todos pusieron atención – este tema es hermoso – dijo escuchando la melodía – ¿porque no invitas a bailar a mi hermosa nuera? -

Eso en lugar de un consejo sonó como una orden y sin decir ni hacer nada la cumplimos Serena y yo. Esta noche en verdad para mi ha sido una completa locura y mañana tendré demasiadas cosas en que pensar, ¿Por qué diablos me estoy sintiendo así por Serena?¿porque?.

- no quiero que malentiendas nada de lo que ha pasado esta noche – le dije a Serena en el oído mientras bailábamos, de la manera mas fría y dure que pude encontrar – sigo pensando lo mismo de ti, que eres una interesada y buscas solo mi dinero, no te equivoques y menos te hagas ilusiones con lo que no es – lo que acabo de decir, fue mas lo mas mentiroso que he dicho en años, porque no lo siento así y eso hace que me enfurezca aun mas conmigo y con Serena, porque ella es la única culpable de lo que me esta pasando –

- no malentiendo nada – Serena hablo en un susurro – se muy bien lo que sientes por mi, se que me desprecias, me odias – voltee a verla a los ojos porque su voz se entrecorto y lo que vi me sorprendió y me termino de clavar el puñal en el corazón que creía, hace mas de tres años había perdido. Serena estaba llorando – se que nuca me veras como a una mujer hermosa, que te merezca –

- ¿Qué…que te pasa Serena? – no entiendo lo que me esta diciendo –

- se que no te importa todo el tiempo que tarde para que me arreglaran hoy – susurro sin mirarme – siempre será la mujer espantosa con la que te casaste para recibir tu herencia – tomo aire – y se que aunque yo te diga que no me case contigo por la dote de la que mi padre te hablo, no me creerás – me asombro lo que me estaba diciendo, nunca me había hablado del tema y menos me había dicho la verdad del porque se caso, cada vez lo que Andrew y mi padre me decían cobraba mas sentido –

- Serena… yo…- no pude terminar porque nos interrumpieron –

- me permites bailar con mi hermana, Chiba – escuche la voz de Diamante a mi espalda, solté a mi esposa sin dejar de verla a los ojos que estaban cristalizados y tristes, eso me partió el corazón – gracias, ah y espero que ella no este llorando por tu culpa – su voz sonaba cargada de odio pero no me importo en absoluto, solo veía a Serena y como se fue con su hermana –

Desde lejos podía ver a Serena bailar con su hermano, tenia su cabeza recostada en su pecho y no podía ver su rostro. Había varios de los socios de las empresas a mi lado, hablaban y hablaban, pero yo simplemente tenia mi mente en otro lugar y en una rubia frente a mi.

- actúas muy bien hermano – me exclamo una voz conocida a mi lado y vi que estábamos solos. Mi hermano Seiya y yo – me creí la escena del feliz matrimonio –

- y eso te molesta Seiya – lo enfrente – te molesta que ella sea mi esposa y que pueda demostrarlo cada vez que yo quiera – tome aire – que no se te olvide que es mi mujer Seiya –

- es tu esposa, pero no tu mujer – el muy imbécil me enfrento y pude ver sus sentimientos –

- eso no lo tienes porque saber, además creo que había escuchado que dejarías y olvidarías ese estúpido sentimiento por mi mujer –

- olvidarlo, seria imposible – me respondió – respetarlo es muy diferente –

- Darién – escuche la voz de Serena a mi espalda y voltee a verla, estaba acompañada de una mujer que me pareció conocida pero no sabia donde la había visto – quiero presentarte a una de mis mejores amigas – dijo señalando a la pelinegra que estaba a su lado – ella es Reí Hino. Reí, él es Darién mi esposo – pude ver como me veía y me sonreía de manera educada –

- así que tu eres el famoso Darién – dijo estirando su mano para saludarme. Yo hice lo mismo –

- no sabia que era famoso – vi a Serena que veía a otro lado – y tu eres la famosísima diseñadora de interiores que transformo mi casa, sin mi autorización – le sonreí alzando una ceja –

- bueno pues si, creo que soy yo – sonrió cómplice con Serena y me agrado esta mujer. Es hermosa y se ve que es muy profesional, pero no es tan hermosa como Serena –

- pues Reí, bienvenida a nuestra casa, quiero presentarte a mi hermano – señale a Seiya y abrí paso para que lo vieran, voltee a verlo y por primera vez en mi vida, vi a Seiya impactado, totalmente pálido y con su mirada perdida en Reí - ¿Seiya que te pasa? – me preocupe y voltee a ver a Serena Y Reí, y pude observar a Reí con la misma expresión de mi hermano mirándose fijamente - ¿ustedes se conocen? – nadie me contesto –

- ¿Reí? - la llamo Serena - ¿Qué tienes amiga? –

- ¡Seiya! – susurro Reí y sus ojos se llenaron de lagrimas – tengo… tengo que ir al baño – y se fue dejándonos a mi esposa y a mi sin palabras –

- Seiya tu… - no pude terminar porque mi hermano salió prácticamente corriendo detrás de ella – ¿Serena tu sabes que paso aquí? – ella iba a salir detrás de ellos pero la detuve - ¿Serena? –

- No pensé que Seiya fuera aquel hombre – dijo sin mirarme – oh por Dios, que voy hacer – no me prestaba atención –

- Serena, explícame que sucede aquí – subí la voz para que me oyera –

- Seiya es la persona de la que mi amiga Reí ha estado enamorada por años – dijo mirándome – se separaron por motivos que solo tu hermano te puede explicar, nadie mas –

- ¿motivos que tu conoces? – ella solo asintió – en… - nos interrumpieron –

- señores Chiba – llamo un periodista – podríamos tomarles unas fotografías – Serena y yo simplemente posamos y volví a ocurrir lo mismo cuando tome su espalda. Ella se tenso. –

Cuanto tiempo había pasado en la dichosa reunión, pues debía ser mucho porque ya pasaba mas de la media noche. Luna ya se había ido acostar a mi pequeña Hotaru, que compartiría su cuarto con su nueva "prima" Leidy, como ella misma la llamaba. Después de las sesiones de fotos, no me pude encontrar mucho con Serena, ella estuvo compartiendo con su familia y con varias personas que estaban embelesadas con su presencia. Me pude dar cuenta que hubo un momento en el que se marcho con su hermano Haruka hacia el estudio, su conversación duro bastante tiempo, y cuando salieron de allí, se notaba que los dos habían llorado, pero en sus rostros se veía una alegría que en Serena no estaba antes de ingresar a ese estudio.

- hola amigo – esa voz la conocía perfectamente bien – me extrañaste –

- bonitas las horas de llegar – dije irónico mientras le daba la mano a mi amigo Andrew – hola Lit – le di un beso en la mejilla a Lita -

- perdónanos por favor, pero es que nuestro vuelo se retraso, y pues queríamos venir, aunque fuera tarde –

- si como no… pero bueno lo importante es que ya estén aquí, así sea tarde – lo invite a seguirme – vengan quiero presentarle a mi esposa –

- vaya que bonito se escucha el "mi esposa" Chiba – dijo burlonamente mi adorada amiga –

- controla a tu mujer Andrew – los guie hasta donde estaba Serena con su familia – Serena – la llame y obtuve la atención de todos – quiero presentarte a alguien –

- ¿Lita? – dijo aquella chica la novia de Haruka: Michiru. Y me sorprendió – oh por dios amiga, estas hermosa – exclamo sonriente y abrazando a mi amiga –

- disculpen ¿ustedes se conocen? – pregunto Andrew igual de impactado que yo –

- claro que nos conocemos – dijo Serena – somos amigas desde la universidad, bueno yo conozco a Lita de mucho tiempo atrás – le sonrió a Andrew y se acerco a él – mucho gusto Andrew, soy Serena – estiro su mano – o como tu debes conocerme: Bunny –

- ¿tu eres Bunny? – acepto encantado la mano de ella – vaya nunca me imagine que tu lo fueras, siempre pensé que eras igual que tu… - se detuvo y la vio avergonzado. Impertinente – perdón –

- igual que mi padre – termino ella – pues no. No me parezco a él –

- yo ya te había hablado mucho de ella, mi amor – intervino Lita – y puedo decir que la conoces perfectamente bien y por ningún lado se parece a su padre. Y eso es un alivio –

- oye… nosotros tampoco nos perecemos a nuestro padre – ¿intervino la alocada Mina, a esa chica no se le acaban las fuerzas? – ni siquiera Ante y Zaf, se le parecen… gracias al cielo –

- ¡Mina! - exclamaron todos los hermanos Blackmoon –

- ¿Qué? Si es la verdad, así que no moles… - de repente se quedo en silencio viendo muda hacia nuestra espalda. Los demás no le prestaron atención, pero a mi nunca se me escapa algo, así que voltee a ver y seguí su mirada. Y vaya sorpresa que me lleve estaba embelesada viendo a mi hermano Yaten, que se percato de la mirada y la vio con la peor cara que podría tener de arrogante, malhumorado, fastidiado y pedante. Se quedo en silencio, bajando la mirada –

- si tu eres esa maravillosa mujer de la que siempre me ha hablado Lita, definitivamente estaba equivocado contigo – aclaro – porque tengo que decirte, que solo pensaba en ti y en tus hermanos como los hijos de quien son – miro a todos y al parecer nadie se sorprendió de su franqueza – no estuve muy de acuerdo de que mi amigo se casara contigo, fue el principal opositor de esa locura… y de verdad lo siento – me vio a mi y luego a Serena –

- no te preocupes Andrew… no eres el primero del que recibo mal trato por culpa de mi padre – me vio con sus ojos tristes – así me ha pasado, así que no hay problema, lo importante es que a partir de hoy cambies mi imagen y la de mis hermanos. Te puedo asegurar que nadie tiene por sus venas los genes Blackmoon – sonrió y todos soltaron una risita. Menos yo que por una necesidad urgente necesitaba hablar con ella a solas. Pero quería hacer otra cosa por una personita que se había quedado en silencio y miraba cierto punto con demasiado interés -

- Mina – llame la atención de la interesada y de los demás - ¿quieres acompañarme? – le sonreí y ofrecí mi brazo. Ella se sorprendió, pero acepto – chicos sigan en lo suyo, en un momento volvemos. Y ustedes gracias por venir. Tarde pero llegaron – sonreí a Lita y Andrew, me fui viendo como Serena tenia fija su mirada en mi, con ¿celos?, esa sensación me hincho el pecho de una sensación que no supe describir – quiero presentarte a mi familia, ya que tu eres la única que falta – le dije a Mina, que me miraba sin entender – a tus hermanos ya se los he presentado, pero tu no estabas en ese momento –

- bueno esta bien – me sonrió y nos dirigimos donde estaba mi familia –

- familia – llame su atención y vi como Mina miraba a mi hermano y viceversa – quiero presentarle a la señorita Mina Blackmoon, otra de mis cuñadas – informe y sonreí. Y para mi sorpresa vi como Mina Y Ami se saludaban con un gran abrazo y hasta con lagrimas en los ojos –

- nunca me imagine que Serena estuviese tan cerca de ti y los tuyos – me dijo mi padre Mamuro al oído al ver como se saludaban –

- si, yo tampoco – sonreí – bueno Mina. Ellos son mi madre Kakyyu – la actitud de mi madre me estaba hartando y la actitud con Mina, no fue mejor – mi padre Taiki. Y mis hermanos Taiki y Yaten – los dos primeros la saludaron de manera muy educada y sonriente, ya que era amiga de la nuera favorita que ellos tenían. Pero Yaten – Yaten saluda… - lo rete –

- que tal – subió su mano como saludo – me voy a dormir, estoy arto de todo esto. Adiós familia – se encamino pero lo detuve del brazo me vio retadoramente – ¿Qué? –

- esa no es la manera de expresarse con una dama Yaten – dije susurrando pero claramente enojado –

- pues pórtate tu como un caballero, yo no tengo porque hacerlo – se soltó de mi agarre – además yo no veo ninguna dama, veo a una niñita – se fue dejándonos solos. Voltee a ver a Mina y vi que estaba con los ojos cristalizados. Aquí había algo mas y tengo que averiguarlo –

- lo siento Mina – le dije –

- hijo, ella y el resto de su familia se merecen ese trato. Si todos son iguales a tu esposa que se puede esperar de los demás – ese comentario nos dejo a todos con la boca abierta –

- si usted lo dice señora – la encaro mi cuñada. Y supe que nada bueno saldría de eso - mi familia se merece un trato especial, pero no por algo que haya hecho Serena. Ella es la mejor mujer, la mejor hermana y el mejor ser humano que existe en el mundo. Su hijo debería estar agradecido de tener la esposa que tiene – y sin decir mas se marcho. Y con eso explote –

- ¿Qué diablos te pasa madre? – la encare –

- a mi no me hables así jovencito – me regaño –

- te hablo como quiera señora – le dije – que esta sea la ultima vez que trates a mi esposa y su familia si ¿me entendiste? – la vi a los ojos y su reacción me dio a entender que yo no estaba jugando – que sea la ultima vez, a Serena la respetas – finalice y me marche directo donde mi esposa –

De lejos pude ver como salía por el balcón hacia el jardín y la seguí. Ella se detuvo mirando la luna y el cielo estrellado, era sin duda alguna una hermosa noche, pero eso no estaba teniendo mi atención. Serena, era mi principal interés, muy despacio me puse detrás de ella y al parecer no lo noto. Una vez allí quise ver lo que ella tanto me ocultaba. Gracias a que su hermoso cabello rubio estaba recogido, su espalda estaba a la vista y ya que estaba tan cerca y la luz de la luna estaba en todo su apogeo, pude notar algo que me hizo erizar la piel. La espalda de Serena, a simple vista estaba bien, no se notaba nada malo, pero aquel que la viera con interés y de cerca de daría cuenta que no estaba del todo bien. Su espalada de cerca mostraba ciertas marcas, que no sabia describir, eran ¿cicatrices? Mi corazón se detuvo en el acto y algo vino a mi mente "según Tomoe, Sabio casi acaba a Serena a golpes…ella lo recibió de la mejor manera que pudo resaltar pero en un momento cuando él la abrazo de manera afectuosa Serena se quejó de dolor e intento disfrazar su dolor con algo que ni supo cómo inventar, cuando ella le dio la espalda Tomoe se dio cuenta que su blusa estaba muy manchada de sangre y supo que Sabio la había golpeado". Lo que me había dicho Andrew de Serena, era verdad. Su espalda estaba totalmente cubierta de esas marcas, de esas cicatrices. Aunque estaban maquilladas se notaban, observando de cerca a Serena. Eran cicatrices y eso hizo que mi cuerpo explotara.

- ¿Quién te hizo esas heridas Serena? – pregunte bajito, pero suficiente para que Serena se asustara y retrocediera dándome la espalda –

- ¡Darién! – llevo su mano a su pecho – me asustaste, porque haces eso – me ignoro –

- contéstame Serena – me acerque a ella y ella retrocedió - ¿Quién lo hizo? –

- no se de que me hablas – nerviosa me contesto –

- déjame ver tu espalda y lo entenderás – le ordene tomándola del brazo y intentando darle la vuelta –

- a mi no me ordenas nada – forcejeamos – y suéltame, no tienes derecho a hablarme así. Suéltame –

- te dijo que la soltaras – esa maldita voz, ya me esta enloqueciendo y no lo mire. Ya que sabia quien era –

- vete Diamante, esto es entre mi esposa y yo – forcejee de nuevo con Serena viéndola a los ojos – muéstrame –

- ella no te mostrara nada – me empujo de una manera tan fuerte que fui a dar contra la pared casi perdiendo el equilibrio y perdiendo mi control – déjala en paz –

- mira maldito… - me le fui encima a golpearlo sin importar nada, pero Serena se interpuso en el camino - quítate –

- Darién por favor – me vio con lagrimas en sus ojos y eso fue suficiente para calmarme – perdona a mi hermano –

- Serena – le dijo enojado Diamante, pero Serena lo ignoro –

- no quiero que haya problemas esta noche, todo ha salido bien hoy, no lo arruinen por favor – la vi enojado – por favor – me suplico. Yo simplemente tome aire y me fui. Pero con algo claro en mi cabeza. Esta misma noche sabría la verdad de Serena –

Lo poco que quedaba de la noche la pase como un sonámbulo, hablando y hablando de cosas sin sentido y teniendo mi mirada fija en Serena. La cual en ocasiones también me veía. Al fin, la dichosa reunión había terminado y ya todos se había ido a sus casa, Serena había prácticamente huido del salón hacia su cuarto y solo quedábamos mi padre y yo en el estudio, tomando la ultima copa de whiskey.

- te felicito hijo – me dijo mi padre – lo hiciste muy bien –

- gracias padre – levante y me dirigí a la puerta – me voy a dormir estoy muy cansado. Que descanses –

- gracias hijo, lo mismo – me sonrió y pude ver un dejo de tristeza en su mirada. Y eso pasaba cada vez que mi madre aparecía en su vida, junto a Taiki –

Mi idea no era precisamente irme a mi cuarto a dormir, mi intención clara era irme directo al cuarto de Serena a que me explicara ciertas cosas. Cuando llegue a su puerta y vi hacia los dos lados del pasillo, me di cuenta que estaba solo y entre a su cuarto. Una vez dentro lo vi en oscuridad salvo por la pequeña lámpara cerca de la cama, me quite el saco y la corbata del traje, solo quede con la camisa separando los botones. Cerré la puerta con llave y pude ver que la luz del cuarto de baño estaba prendida me acerque allí. Y ahí la vi, Serena ya estaba en pijama, era un sencillo camisón color azul claro, en seda que se le ajustaba demasiado bien a su cuerpo y el mío reacciono de la manera menos deseada. Su cabello ya estaba suelto y ocultaba su espalda. Pude ver como empezó a peinarlo y a sujetarlo con una trenza. Fue allí que vi de nuevo su espalda y mi ira salió a relucir.

- ahora si me dirás que significan esas marcas – la asuste y me vio temerosa –

- ¡Darién! – dijo temblorosa - ¿Qué haces aquí? No tienes ningún derecho de entrar a mi cuarto así, vete ahora mismo o gritare –

- grita – entre al baño y cerré la puerta - hazlo, así toda la familia sabrá que tienes en tu espalda –

- no tengo nada – aclaro nerviosa – no veo porque dice eso –

- no te hagas – me acerque y ella retrocedió hasta la pared que la detuvo – así hayas maquillado tu espalda se nota muy claro ciertas marcas – tome aire – date la vuelta – ordene de nuevo –

- tu no me ordenas nada, y no se porque dices tonterías, no tengo nada – me reto – debiste tomar demasiado para que veas cosas que no hayyyy – la tome entre mis brazos y la presione con mi cuerpo – suéltame Darién – su cuerpo empezó a temblar de una manera nada normal –

- ¿te pongo nerviosa? – le susurre cerca de sus labios, con todas las fuerzas de mi cuerpo conteniéndome –

- no seas idiota Darién – me dijo igual en un susurro y fue cuando me vio a los ojos y mi mente se bloqueo –

FIN POV DARIEN

En ese cuarto de baño se vía todo de manera no muy clara. Serena y Darién unidos en una brazo, y dando claras señales de no querer separarse.

- déjame ver tu espalda – dijo Darién como una orden pero en un susurro – ahora –

- no tengo porque obedecerte – forcejeo – así que suéltame…¿Qué haces? – Serena vio como Darién se acerco a la llave de la ducha y la abrió – pe…pero – no supo que decir y sin saber como paso... – DARIEN, SUELTAME – se puede decir que Serena grito, pero lo bastante bajo para que nadie la escuchara solo Darién, quien la tomo en brazos e ingreso con ella a la ducha – ni se te ocurra, oh por Dios – exclamo cuando ya los dos estaba dejado del agua empapándose. Mientras Darién cerraba las puertas de cristal de la bañera – ¿Darién? -

- me ensañaras por las buenas o por las malas tu espalda – le dio la vuelta y tomo la esponja de baño y empezó a bañar la espalda de una petrificada Serena – y con ese maquillaje, yo no veré nada –

- ¿Por qué haces esto? – señalo Serena con la voz entrecortada - ¿Por qué? –

- porque quiero la verdad Serena, y no descansare hasta saberla – termino el baño, vio como el maquillaje aplicado estaba yéndose por la tubería y la espalda de Serena quedaba limpia y mostrando la realidad de la que huía - ¿Qué es esto Serena? Dime – dijo impresionado –

- por varios años he recibido los castigos de mi padre – accedió Serena a contar. "ya no vale la pena seguir mintiéndole" pensó la rubia – los que eran para mi y… - se detuvo –

- ¿y? – dijo Darién estando detrás de ella tomándola de los hombros mientras seguían mojándose –

- y los castigos de mis hermanos – tomo aire – una vez cuando tenia 14 años, mi padre estaba golpeando de manera brutal a Mina… yo intervine y le pedí que no los golpeara que si quería golpear a alguien, fuera a mi –

- ¿Qué dices? – Darién la volteo y vio que sus ojos estaban rojos, por llorar – te ofreciste a recibir los golpes de tus hermanos – no lo creía - ¿Por qué? –

- Haruka estaba viajando por sus carreras, mi madre nos había abandonado – lloro y agacho su cabeza – quería protegerlos y no me importaron esos golpes – lo vio a los ojos – estas cicatrices son por los golpes de lo que yo quería protegerlos, no iba a permitir que les pasara eso, yo tenia que protegerlos –

- ¿y quien te protegía a ti? – exclamo furioso Darién golpeando la pared con un puño – dime ¿Quién? – Serena solo bajo su mirada. Darién en ese momento supo que la ultima barrera que lo unía a esa mujer se había desboronado. Todo lo que llevaba negando desde que la conoció se acabo. Se dio cuenta que esa mujer era la maravillosa persona que todos aquellos que la conocían le decían – Serena…oh Serena – la agarro en sus brazos y la apretó contra su cuerpo, mientras la rubia soltaba el llanto que llevaba tanto tiempo aguantando –

Darién con mucho cuidado se quito los zapatos y los arrojo fuera de la bañera. Tomo a Serena en sus brazos sin soltarla. Ninguno de los dos supo cuanto tiempo pasaron debajo del agua, solo supieron que ese hecho los había unido para siempre. Darién cerró la llave y levanto el rostro de Serena con su mano. La vio a los ojos y supo que esa pequeña rubia le había robado el corazón, aunque el no quisiera aceptarlo antes, ahora si lo hacia. Serena se dio cuenta de la situación en la que estaban y se sonrojo, su corazón latía de manera rápida y no quería que Darién se diera cuenta, quiso separarse pero Darién no se lo permitió.

- Serena – Darién la llamo y ella lo vio de nuevo –

No pudo contestar nada ya que los labios de Darién se cerraron sobre los suyos, eso la sorprendió pero no pudo evitar corresponder, la estaba besando estando ellos solos, no estaban actuando, no había necesidad. Serena sentía que su mundo se estaba elevando a el mas grande sueño al ser besada por Darién de la manera que lo estaba haciendo. Sin pensarlo llevo sus manos al cabello de Darién y lo acaricio, generando que un pequeño gemido saliera de los labios del pelinegro; se separaron y se vieron a los ojos.

- Darién yo… - no pudo terminar –

- shhhh – le pudo un dedo en sus labios – no digas nada por favor, princesa – esa palabra hizo que una sonrisa escapara de los labios de Serena – no digas nada, solo bésame, por favor mi amor –

Serena no necesito nada mas para corresponder al beso, ya que su corazón solo estaba latiendo de manera desesperada de pura felicidad, no se iba a detener, no sabia que podía estar pasándole a Darién, pero ella no desperdiciaría la oportunidad de estar a su lado así fuera solo una vez.

Darién se sentía perdido, esa sensación y sentimiento que sentía lo estaba volviendo loco. Su corazón estaba lleno de una sensación de paz y alegría que nunca había sentido, nunca. Ni siquiera con Setsuna. Y fue cuando supo que lo que él había pensado que sentía por su ex pareja, no era nada comparado con lo que esa pequeña rubia le hacia sentir. "Esto es amor," pensaba el pelinegro, "esta sensación de felicidad y dicha, nunca la había sentido". Sin pensar en lo que podría pasar mañana, se dejo llevar por el amor y la pasión que estaba a punto de explotar en su cuerpo.

Bajo su boca al cuello de Serena, besándola de manera tierna, pausada y llena de calma, pero con toda la pasión que su cuerpo estaba sintiendo, sus manos cobraron vida propia y por primera vez desde que empezó a sentir eso por Serena. Se le permitió acariciar su cuerpo a su gusto. Sus brazos, su espalda, acariciando cada cicatriz con su dedo índice. Su cintura, y por ultimo sus piernas y glúteos. Eso arranco un gemido entrecortado de la boca de Serena y se separaron.

- Serena…yo – Darién no podía decir nada, su mente estaba nublada –

- quiero que me ames Darién – lo dijo muy segura – por favor –

Darién no necesito mas, la abrazo y volvió a besar de manera mas apasionada, recibiendo como respuestas la misma pasión y la misma entrega. Tomando a Serena de las piernas la alzo entre sus brazos, la rubia aunque perdida y muy nerviosa, entendió lo que él le pidió, envolvió a Darién con sus piernas en la cintura de esté y con mucho cuidado, Darién empezó a salir del baño.

Una vez en la habitación, dejo a Serena cerca de la cama y la vio a los ojos, que estaban mas claros que lo que el recordaba, la vio queriendo encontrar alguna señal de duda, pero no encontró nada. Solo deseo y para su sorpresa y alegría: amor. Y supo que ella quería lo mismo que el anhelaba. Con mucho cuidado empezó a desabotonar su camisa, pero Serena lo detuvo poniendo sus manos sobre las suyas.

- déjame a mi – le dijo totalmente sonrojada, y con sus manos temblando. Darién supo que no era por estar totalmente empapada, era por nervios y eso le dio una lejana idea que lo asusto, pero al mismo tiempo le encanto – quiero hacerlo – empezó con el primer botón, y el simplemente se lo permitió con una sonrisa en sus labios, una sonrisa que Serena nunca había visto en él. Amor, y ternura era lo que le daba Darién con esa sonrisa y eso la enamoro aun mas –

CONTINUARA…

Bueno amiguitos, aquí estoy de nuevo ¿Qué tal, les gusto? Espero que si.

Y también esperen el próximo capitulo que será mucho mejor, gracias por leer mi historia, les mando un beso… creo que ya es hora que estos dos tercos empiecen a disfrutar su amor, ¿ustedes no piensan lo mismo?