Gracias por los reviews n_nU y por leer!
enjoy C:
Objetivo
En un denso bosque de rama en rama, se trasladaban cuatro personas, un chico de cabello celeste se estaba agotando debido al gran peso que llevaba en la espalda:
-Oe! Karin podrías ponerte un pantalón eso que llevas puesto deja muy poco a la imaginación
La chica de una patada lo lanzó a un árbol, donde se estrelló convirtiéndose en agua para amortiguar el golpe, mientras ella lo miraba desde la rama despectivamente:
-tu no tienes porque andar viendo lo que no te pertenece, solo ahí una persona a la que le interesa mi vestimenta-mirando al moreno, que se adelantaba sin prestarle la menor atención.
-ha! Aun tienes fuerzas me impresionas- el agua se junto formando de nuevo un rostro-eso es lo que tu deseas, el no te presta atención, en lo mas mínimo, míralo, no le interesas-otra patada lo volvió al estado líquido.
-eso a ti no te interesa- y salto a otra rama para tratar de alcanzar a sus compañeros.
-kaza!... lo que uno se gana por tratar de romper el hielo.
Habían llegado a su destino, una cueva bien oculta, sólo los que sabían la ubicación exacta podrían hallarla.
-¿crees que nos maten?-pregunto un chico musculoso, alto con cabellos seminaranjas con voz pausada.
…los ojos rojos buscaban el camino…
-no cometimos un crimen- decía el chico de cabellos celeste mostrando una amplia sonrisa de afilados dientes.
-ese es el problema- comento la pelirroja mientras se acomodaba sus anteojos.
Se limitaron a seguir al moreno, su líder, sabían lo que había hecho el Uchiha, dejo libre a un ingrediente necesario para el cumplimiento de los planes de Akatsuki a donde sus capas rasgadas por la antigua batalla delataba que pertenecían.
Luego de una larga caminata se vio una luz al final del túnel, una cámara donde se hallaban algunas velas iluminando el lugar, se hallaba una imponente estatua, de un demonio, con las manos alzadas al cielo, en cada dedo se posaban diferentes sombras, siluetas de chacra, concentradas en un propósito, los gritos de agonía del jinchuuriki indicaba que le arrancaban la vida, el siete colas pronto formaría parte de la receta.
-Sasuke…-el aludido miró a quién lo llamaba, un miembro, aparentemente inocente cubriendo su rostro con una extraña máscara-estás hecho polvo… y me pedías que te dejara ir tras el kyuubi y el ichibi te ha dejado hecho polvo.
-se ha escapado.
Un agujero en su máscara permitía notar su sharingan, había fallado en su misión, los planes se retrasarían, Konoha tendría que esperar. Ya había esperado lo suficiente.
Un parpadeo, el enmascarado estaba muy cerca de su rostro, cuando sintió el ardor en su pecho, y su mano no hallaba su katana, lo entendió todo, le había enterrado su propia katana en el pecho, de su boca expulso sangre, callo de rodillas.
-maldito…
Sabia que Madara tenia planes para él, entre ellos no estaba el de matarlo. Miró hacia su único ojo visible, una pequeña sonrisa se poso en sus labios, sabia lo que ocurriría.
"el preparó todo, para cuando vieras mi sharingan, convocaras el amateratsu, Itachi nunca confió en mi"
Las llamas negras alcanzaron al enmascarado, el clavó mas la espada en su pecho.
-vamos Sasuke no quiero perderte, eres una pieza valiosa, te necesito, pero si interfieres en mis planes-lanzo una patada- tendré que quitarte de mi camino.
Juugo sostuvo a Karin antes de que se adelantara a hacer algo estúpido, ella solo pudo presionar sus dientes y sus puños con impotencia, le dolía ver como maltrataban al moreno, luego de haber tenido una larga batalla contra el ocho colas, sabía muy bien que juntos lograron atraparlo, Suigetsu le dijo con la mirada "no vayas a decirlo".
Por más que quería que Madara se detuviera, no podía hacerlo…
Quería que dejara de golpear a Sasuke, estaba cansado, sin energías, por la dura batalla…
…él lo atrapo pero lo dejo escapar…
"me recuerdas a él"- fue lo único que dijo, dio media vuelta y dejo medio muerto al portador del ocho colas, ahora lo recordaba el chico rubio, del encuentro de hace unos meses atrás, él era un jinchuuriki, uno importante para Sasuke.
…no sólo para ese Uchiha…
-te dejaré libre, tú no seguirás a tu hermano, tú destruirás por lo que él lucho.
-el lucho por la paz-pronunció débil aunque desafiante.
-defendió a Konoha.
-¿Qué ganas dejándome ir?
-poder. Ha ha!
-de seguro no sabes donde se metió el ocho colas… ahh es lamentable, me tomara mas tiempo- decía tristemente, en un tono que parecía mas el de en niño juguetón que el de un legendario Ninja…luego de sacar unas cuentas con sus dedos
-en dos años, en dos años Sasuke-kun, destruiré Konoha y atraparé al kyuubi, aún los preparativos no están listos, ya tengo suficientes miembros- dirigiéndose al antiguo Hebi.
Abrió sus ojos oscuros, aún era de noche, no lograba dormir, el sueño, lo llevaba a recuerdos, con el propósito de recordarle su misión, no podría seguir durmiendo, ya no había tiempo.
…él llegaría en cualquier momento…
Aún tenía un objetivo, miro a su lado, allí junto a el reposaba la pelirosa, ella podría cumplir su misión, confiaba en ella. Se vistió, y salió por la ventana. No la vería despertar.
"yo soy el muro que tu debes sobrepasar"
Se detuvo en una rama a contemplar la luna, la misma luna que marco la silueta de su hermano cuando masacró a su clan, la misma luna que vio como llegaba a la cima del árbol junto al rubio, la misma luna que lo vio despedirse de ella y la luna que lo acompañó en las noches de soledad en la guarida de la serpiente.
-no salté el muro.
Miro a la luna una vez mas, mientras el viento jugaba con sus oscuros cabellos.
-me convertí en una pared exactamente igual.
