XII
El último video que M grabo antes de ser sometida al cambio de conducta fue infiltrado en el sitio de Banny como él había acordado, de ahí llego a otros sitios, e incluso fue trasmitido en televisión de forma clandestina. El video se volvió viral, ahora todos en América sabían que M210 la hija de todos e hija de nadie, era una mujer que iba en contra de todo lo que MATERNAL hacía aun cuando se trataba de ser la mano que le daba de comer. Las personas entraron en conflicto, muchos en desacuerdo, la mitad de acuerdo a las palabras de la joven. MATERNAL entro en pánico, necesitaba eliminar toda fuente que promoviera aquel mensaje. Pero más importante, necesitaba que la misma M210 se retractara de sus palabras, difamarla como una chica que había entrado en una crisis apenas funcionaba. Sí querían tener a todos convencidos de que aquellas palabras solo eran producto de un desequilibrio mental, sólo lo creerían si lo escuchaban de la misma víctima: M210.
Por ello, M210 fue sometida a un tratamiento intensivo. Durante tres semanas, M210 sufrió de torturas psicológicas que podían catalogarse como ilegales. Desde el primer día hasta el día en que fue liberada, M210 nunca desistió. Se mantuvo fuerte a sus ideales y eso era lo que le hacía tan doloroso el tratamiento. Nunca haber dejado de creer que MATERNAL debía ser retirado de sus vidas.
La chica había dejado de comer cosas sólidas. Todo era píldoras. Píldoras que eran desde simples vitaminas para mantenerla nutrida hasta drogas que servían para adormecerla, hacerla sentirse mareada y con su mente más débil.
La idea era dejarla sin ánimos de utilizar la mente. Cuando la tenía de esa manera, M era trasladada a un cuarto dónde era amarrada de las manos y los pies sobre una cama, una vez recostada, a la joven se le colocaban unos enormes auriculares y unos cables conectados a su frente que enviaban más ondas de sonidos. Los auriculares reproducían una sinfonía relajante, pero en el fondo se podían escuchar frases subliminales que llegarían a lo más profundo de la mente de M. Cada que ella pasaba por este proceso, desde que era drogada con las píldoras, trataba de mantener en su mente un pensamiento que no le dejara sucumbir. El pensamiento variaba, pero por lo general trataba de mantener frente a sus ojos el rostro de aquella mujer que vio en la firma de autógrafos, la mujer llamada Sahara quien supuestamente era su madre (según ella).
En ocasiones pensaba en el rostro de Tulio creándole promesas, y en algunas otras llego a pensar en cuando era una niña. Sí se mantenía lejos de la realidad en la que se encontraba, los mensajes subliminales difícilmente entrarían a su subconsciente.
Pero el dolor, debía pagar con dolor. Una jaqueca infernal, y los desesperados intentos por zafarse le hacían sentir estar en una muerte agonizante. Y eso sólo era uno de los métodos más sencillos.
Otro de los castigos que vivió M durante el tratamiento consistía en hacerla pasar sueño y en cuanto estuviera a punto de caer rendida, era forzada a ver videos e imágenes que adulaban las prácticas políticas de MATERNAL y que mostraban a los rebeldes como el verdadero enemigo. Al estar en un estado soñoliento, estas imágenes podían entrar como si se tratasen de sus sueños, pero M seguía firme. Cuando trataba de cerrar los ojos o desviar su mirada, unos electrochoques que irritaban la piel le despertaban al instante. Cada sesión de muestra de videos e imágenes duraba alrededor de tres horas diarias, durante la madrugada. M sentía su corazón a punto de salirle cada que pasaba por ello.
Por último, quedaban los trabajos forzados y los castigos de violencia física y verbal. Todo esto para condicionar a la joven de que debía decir que estaba equivocada, los primeros días M lloro y sollozo hasta quedarse sin lagrima alguna.
Sólo le dejaban dormir de cuatro a cinco horas. Durante ese tiempo M ni si quiera aprovechaba para dormir, sino más bien lo ocupaba para tratar de ordenar sus pensamientos. Calmarse y mantenerse al margen de la verdadera persona que era ella. Todo con tal de no dejarse controlar. Recibió terribles insultos, crueles amenazas de lo que le harían si no se reformaba. Llego a odiar aquella música de violines que tanto amaba. Y llego a querer rendirse en más de una ocasión, pero nunca desistió.
Pasaron 27 días, antes de poder ser auxiliada. Mientras M210 sufría todas esas atrocidades encerrada en aquel hospital psiquiátrico. En el exterior, grupos habían comenzado a formarse. Jóvenes, adolescentes y adultos revolucionarios abandonaron sus hogares para afiliarse a la causa de modificar las políticas de MATERNAL. Todos liderados por una nueva figura icono de los hombres del siglo: TULIO ASSAN y su grupo de caudillos.
Los verdaderos enfrentamientos aún no comenzaban, pero era cuestión de tiempo. M210 se había convertido en la reina del ajedrez, la pieza importante del rompecabezas, del lado del que ella estuviera, sería el lado victorioso. La primera misión de estos buscadores de la libertad, que se hacían llamar: los hijos de nadie, era recuperar a la primera hija pérdida. A la que los conmovió e hizo un llamado. Necesitaban a M210 para moverse como querían.
Fue así, como el vigésimo-séptimo día de sufrimiento psicológico, M fue rescatada por Tulio y varios de sus aliados. Él junto con otro montón de hombres encapuchados y vestidos de negro con un símbolo de "amor y paz", color rojo sangre dibujado sobre sus pechos, empezaron a atacar el hospital psiquiátrico. Aprovecharon para sacar a otros rebeldes que serían reformados. 250 jóvenes rodearon el lugar, lanzaron bombas molotov y antorchas. Con empujones rompieron puertas. Con piedras rompieron ventanas, irrumpieron en el edificio y corriendo todos en conjunto fueron a liberar a los capturados en aquel hospital que más parecía prisión. Entre ellos M. En ese momento ella estaba amarrada en una cama con auriculares.
- Rápido, rápido sáquenla de aquí y no dejen que la vean. Ella es la más importante – ordeno Tulio en cuanto vio a la joven en la cama amarrada con cintas de fuerza. M seguía tan dopada y exhausta que no se dio cuenta de las cosas que acontecían a su alrededor. Lo único que tenía presente era el cielo nocturno, pues no dejo de mirar hacia arriba en ningún momento desde que salió de aquel hospital.
- En otras noticias. Un atentado se ha dado en el hospital psiquiátrico de New York. Una banda de rebeldes que se hacen llamar los hijos de nadie, llego a eso de las 20:00 horas a dicho hospital, comenzaron a quemar el lugar, lanzando bombas y antorchas. Además de acusárseles de atentar contra el orden y cometer un acto catalogado como terrorista, este grupo cometió secuestros. Se llevó a muchos de los pacientes que estaban siendo tratados en el departamento de reforma conductual. Entre los pacientes se encontraba la popular chica miembro veterana de MATERNAL, la joven M210. Quien últimamente se ha visto en todas las redes sociales en un mensaje en el que vuelve a atentar contra las políticas gubernamentales y los servicios que MATERNAL brinda a la comunidad. Se especula que, este bando de terroristas tiene el título de "hijos de nadie" en honor al apodo de la joven, "la hija de todos e hija de nadie", así que muchos oficiales han llegado a la conclusión que posiblemente, más que ser una víctima, la señorita M210 es una cómplice. Estas son solo sospechas, aún no tenemos nada declarado de manera oficial. Pero en lo personal, dudo mucho que sea cómplice y de serlo, seguramente la muy pobrecita ha sido obligada y manipulada. ¿No lo crees así Willy? -.
- Por su puesto Janine, estas personas evidentemente se ha aprovechado de la situación de nuestra amada M para meterla en sus atrocidades. Porque si no, ¿Cómo explicas que ella era una de las pacientes que fue raptada? -.
- ¡No pudiste expresarlo mejor!, esperemos que la policía pueda atrapar a todos esos mamarrachos, y la pobre M se cure de ese malestar mental que padece para poder explicarnos todo esto más a fondo.
- ¡Ojala así sea Janine, ojala así sea! -.
Luego de salir de ese hospital psiquiátrico, a M le colocaron lentes, la maquillaron, le pusieron una peluca, gorra, y ropas de una mujer de clase media baja. Ella estaba tan cansada que no se di cuenta en el momento en que se quedó dormida. De lo que si se dio cuenta es que ahora podía descansar a gusto, sin la preocupación de ser electrocutada o ser torturada. Sabía que estaba en buenas manos, que la tortura había valido la pena, y que faltaba poco para que Tulio cumpliera su promesa. Con una amplia sonrisa de oreja a oreja, la joven cayó rendida.
Al despertar, se encontró recostada sobre un catre, con cobertores de cuadros encima. Hacía un poco de frío, era de madrugada y no estaba en una casa, sino en una casa de campaña. Se quitó las lagañas de los ojos, sintió un gran placer mientras lo hacía. Además de haber dormido como si nunca antes lo hubiera hecho en toda su vida, sintió un aura cálida en su alrededor. Como si se encontrara en su hogar. Por fin respiraba aire fresco, y veía otro lugar además de los cuartos color blanco que le daban pánico. Bostezo abriendo toda su boca como un león rugiendo y estiro sus brazos de lado a lado. Miro que en su muñeca traía una liga y se recogió el lacio cabello obscuro. Luego se dio un par de palmaditas en la cara para terminar de despertarse, y se sentó en el catre a dar un vistazo a su alrededor. En eso, el mismo Tulio entraba a la casita de campaña.
- Oh vaya, peculiar hora para despertar. Creí que no lo harías hasta mañana. Después de todo, has dormido bastante - dijo este en un tono alegre. M sin pensarlo dos veces, se levantó a abrazarlo. Tulio sonrió un poco sonrojado – Oh vaya, gracias M – dijo este. M casi rompe en lágrimas, lágrimas de felicidad.
- No, Tulio, gracias a ti. No sabía si soportaría otro día de tormento en aquel reclusorio mental. Cada día que pasaba ahí era como la muerte en vida – dijo soltando sus lágrimas. Tulio no era un hombre afectuoso, pero tener a la joven llorando escondida en su pecho le hizo ser flexible, saco su lado sensible y abrazo con fuerza a la muchacha, rodeándola como si su deber fuese protegerla de cualquier cosa que se atreviera a tocarle para hacerle daño. No lloró, pero si sintió un calor en su corazón, con una media sonrisa descubrió el rostro de M y tomo el rostro para mirarla a los ojos.
- No M. Gracias a ti, sin ti, no tendríamos tanta gente unida ahora. TÚ eres lo más importante. Contigo de nuestro lado, más personas estarán con nosotros y pronto esas bestias crueles que se hacen llamar gobernantes estarán lejos de nuestra vista para siempre – dijo este con su usual voz animosa de cuenta cuentos. M sonrió y asintió levemente con su cabeza.
Sin decir nada más, ella se secó sus lágrimas con las manos y continúo abrazando al sujeto durante otro rato.
- Ven M, será mejor que te recuestes de nuevo. Necesito ponerte al día – comento el luego de verla más calmada. M asintió y se recostó poco a poco en el catre.
- Hazme un cancho, ¿quieres? – dijo después entre risitas. M se quedó sorprendida.
- No cabremos – dijo ella sonrojándose. Este se volvió a reír.
- ¡Sí que estabas dormida!, ¿no?, cuando llegamos aquí me dormí un ratito a tu lado. En serio, solo hazte un poco para allá y cabremos – M no supo cómo responder a eso, asintió y se hizo a un lado para dejar que el hombre se recostara con ella.
- ¿Así?, ¿seguro estas cómodo? – el asintió y se tapó con las cobijas junto con ella.
- Ahora sí. Debo ponerte al corriente. Aunque, me gustaría saber primero como te encuentras. Debiste haber vivido cosas terribles mientras estabas internada en el hospital, y no quiero que las cuentes si no quieres. Pero por favor quisiera saber cómo sigues antes de proseguir, es importante que estés lista física y mentalmente para iniciar con la batalla – dijo el mirándole a los ojos e inconscientemente acomodando el cabello de la chica detrás de su oreja.
- Eh, ¿sabes?, por más raro que te parezca. Sí. Me siento bien. Me siento mejor ahora que sé que estoy donde debo estar. Sólo hay algo que ocupo preguntarte Tulio, no quiero que te sientas presionado ni mucho menos…pero… uh… hay algo que debo preguntarte - se quedó pensando viendo hacia el techo. El hombre se dio cuenta de lo que hacía con el cabello de la chica y rápido lo quito. Luego se acomodó de nuevo para guardar distancia, por alguna razón creyó que lo que la chica diría se trataba de esa repentina cercanía.
- Sólo dilo – dijo él alejándose todavía un poco. Estaba a punto de caer del catre, pero no le importó.
- ¿Has encontrado a mi madre? - pregunto en un susurro. Tulio soltó un suspiro de alivio y volvió a acercarse a la chica.
- Ámame siempre M. Porque sí, lo he hecho, la verás mañana, por ahora debemos descansar – dijo dándole un tierno beso en la frente – ahora si me disculpas – dijo con un bostezo – tal vez tu aun no tengas sueño pero yo sí, si tienes hambre traje una canasta con alimentos, está por ahí – dijo señalando dicha canasta. Se estiro un poco y se recostó boca abajo hasta quedar dormido poco a poco. M miro como se dormía sonriendo de medio lado.
- No hay duda que estoy en casa – susurro para sí.
RAYOS. Jaja, casi alcanzan hasta dónde llevo, esta semana no pude escribir nada de esta historia, como saben además de este relato tengo una saga en la que ando trabajando desde el 2012, entonces es complicado atender mi facultad, la otra novela y este escrito al mismo tiempo. Espero sean pacientes con los otros capítulos que restan temo que voy a demorarme en actualizar (Yo espero que no. ¡Haré lo que pueda!). Como sea, gracias por seguir leyendo y sus comentarios.
=)
