Bueno y aquí un nuevo capítulo de esta historia, pero antes, los agradecimientos de este capítulo y del anterior, que no pude ponerlos:

-bebi: me alegro de que mi historia te haga sentir así, también tu me has hecho sentir genial con tu review, me ha dado muchos ánimos, muchas gracias besitos.

-aurora: gracias aurora, me alegro que te guste, espero seguir viéndote por aquí.

-lara: muy bien lara, espero que te haya gustado lo que has leído hasta ahora.

-adrit126: hola!! Bueno aquí se descubren ya muchas cosas, en fin lo que ha visto no es nada bueno (para nosotras si, jeje) y gracias por tu comentario besitos.

- claugan2009: hola!! Gracias por las felicitaciones, me ha animado mucho que aunque no suelas dejar reviews te hayas molestado en hacerlo conmigo. Me alegro que te guste mi historia y vayas a seguir leyéndola, besitos.

Bueno y aquí el cap.

- déjame, quiero volver a la fiesta con él.

- no Brenda, será mejor que vengas conmigo.- decía Dim a la chica mientras la arrastraba por los pasillos hacia la sala común de los premios anuales.

- tú no eres nadie para obligarme.

- dentro de poco entenderás quien te obligaba a algo.

Llegaron a la sala común y Dim tuvo que forcejear un rato con Brenda para que no escapara de sus manos, poco a poco los efectos del filtro amoroso fueron desapareciendo y Brenda comenzaba a ser más civilizada.

- ¿me puedes explicar qué pasa? – preguntó ella al fin.

Dim la miró comprobando que ya todos los efectos de la pócima hubieran pasado y se dispuso a explicarle.

- Zabinni, de Slitheryn te tenía bajo el hechizo de un filtro amoroso, nos advirtieron de que esta noche él… bueno él quería… ya sabes.

- ¡que!?? Zabinni quería llevarme a la cama??!! – gritó muy alterada.

La chica se dirigió al sofá y se dejó caer en el cerrando los ojos, Dim la siguió y se sentó a su lado.

- al principio nos parecía raro verte con él, no podías haberte enamorado de alguien así…

- claro que no! Yo estoy enamorada de t… - Brenda paró en seco al darse cuenta de los que iba a decir.

- de… - le animó, sin querer Dim.

- de ti… - se rindió la chica de ojos violeta al fin.

Dim acarició su pelo y no pudo evitar mirar sus labios, la pobre chica había sido utilizada, y él la había salvado, sin apenas darse cuenta había cerrado los ojos y estaba acariciando sus labios, la beso… un ruido en la puerta le hizo separarse de la chica, pero no vio a nadie.

- lo siento! - se disculpó ella.

ooo

Hermione no podía creer lo que acababa de ver, Dim, su novio, besando a Brenda, no lo podía creer, pensaba que él era distinto, estaba empezando a quererle, a acostumbrarse a él, y le gustaba.

¿Por qué le hacía eso?

Corría por los pasillos, se arrancó la máscara de la cara para que sus lagrimas pudieran fluir libremente y llegó a la puerta del castillo sin percatarse de que al bajar las escaleras hacia los terrenos perdió un zapato mientras alguien observaba la escena desde la puerta del comedor.

ooo

Draco ya abandonaba la fiesta para cambiarse cuando vio pasar a Hermione llorando. Sintió deseos de salir tras ella y dio los primeros pasos, pero se detuvo.

¿Por qué iba a seguirla? ¿Solo porque no podía ver esos preciosos ojos llenos de lagrimas? ¿Solo porque había dejado de tomar la poción de dormir sin soñar para seguir viéndolos? ¿Solo porque sentía ganas de abrazarla y consolarla?

Si, le parecían unas razones bastante buenas, así que se dirigió a los terrenos tras ella.

Cuando llegó a la puerta encontró un zapato de cristal, tal cual el cuento de cenicienta, así que decidió dejarse guiar por la fantasía y dejar que esa noche él solo fuera un pirata y ella una princesa.

Caminó por el césped mojado por el rocío de la noche y divisó a la muchacha tirada en el suelo a la orilla del lago, tocando con una mano el agua, ya no lloraba.

- disculpe Cenicienta, ¿es posible que haya usted perdido este bonito zapato de cristal?

Hermione dio un brinco incorporándose en el suelo y quedando sentada viendo como el extraño que se hallaba allí se inclinaba hacia ella.

Como no contestaba, el misterioso chico le cogió el pie descalzo y colocó el zapato sobre él.

- perfecto, tú debes ser la princesa – le sonrió él.

Hermione no sonrió en ningún momento, desvió la vista hacia el lago y se limitó a decir:

- gracias por recogerlo.

Él la observó, parecía muy triste y dolida, deseaba que le mirará, pero prefería que sus ojos fueran los mismos que a él le gustaba ver, alegres, tiernos, concentrados, o incluso enfadados, pero no esos, tan tristes…

- quizá a la princesa le gustaría dar un paseo en mi barco pirata – dijo Draco señalando hacia el lago.

Hermione le miró.

- Ahí no hay ningún barco…

El chico miró al lago.

- es cierto, pero hay otras formas de viajar, ¿por qué no me acompañas?

Hermione lo pensó un momento, pero al recordar a Dim decidió irse con ese chico al que supuestamente no conocía de nada.

El pirata la guió hacia el bosque prohibido, cuando llegaron al borde ella dudó, un desconocido quería llevarla al bosque prohibido, si entraba podría ser peligroso, y además estaría desobedeciendo las normas.

- ¿me acompañas? – insistió el chico tendiéndole la mano.

Ella miró sus ojos a través de la máscara de este, esos ojos grises no parecían peligrosos en absoluto, y las normas… al diablo con las normas.

Cogió su mano y se adentraron en el bosque.

- ¿a donde vamos?

- espera, ya llegamos. Adhara! ¿Adhara estas por aquí?

- quien es Adha…

Pero entonces las hojas empezaron a crujir y los matorrales a moverse, Hermione no conseguía ver nada en la oscuridad y se empezaba a arrepentir de haber seguido a ese chico.

Entonces, ante ella un caballo tan blanco que desprendía luz propia apareció ante ellos.

- ohh… es preciosa.

- Adhara, te presento a Cenicienta, ¿nos llevarías a dar una vuelta?

El caballo alado desplegó sus alas y se inclinó para que los chicos subieran.

- Es un caballo alado!! – se sorprendió Hermione – no suelen acercarse a las personas, pocas veces se les ha visto cerca, aunque parece que tienen un instinto de salvar a las personas y se han dado algunos casos…

- sí, puede que otro día te cuente la historia – dijo el chico subiendo e interrumpiéndola, siempre tenía que decir lo que sabía – ¿vienes?

Hermione se montó tras él sin pensárselo.

Cuando Adhara se incorporó decidida a alzar el vuelo fue cuando Hermione recordó su miedo a las alturas. Cuando el caballo dio la primera sacudida creyó que caería así que rápidamente se sujeto a la espalda del chico.

Las primeras sacudidas fueron bastante fuertes pero una vez alcanzaron una buena altura el vuelo se hizo mucho más suave.

- ya puedes abrir los ojos.

Hermione hizo caso, recordando algo parecido pero lejano, y vio como sobrevolaban el gran lago.

- bienvenida a mi barco pirata.

Hermione disfrutó de la brisa en silencio, poniendo en orden sus pensamientos.

Poco después de sobrevolar las torres del castillo y divisar la suya propia llego a la conclusión que esperaba.

- no estaba enamorada… - susurro en voz muy baja, pero el chico que iba delante, atento a cada pequeño movimiento de su acompañante y sintiendo cada roce, lo escuchó perfectamente.

"¿enamorada? ¿Que era enamorarse? ¿Draco Malfoy había sentido alguna vez amor por alguien o por algo? ¿Por su familia quizás? No le importaría cambiar a sus padres por algo lo bastante bueno…"

Adhara aterrizó suavemente sobre los terrenos del castillo, cerca del lago.

- te acompaño al castillo. – dijo Draco empezando a andar junto a la castaña.

Cuando llegaron a las escaleras principales llegó el momento de separarse.

- ¿quién eres? – pregunto la chica.

- creo que es mejor que lo dejemos así…

- de todas formas, gracias por hacer que esta noche no sea un gran fracaso.

El chico pirata sonrió y hermione se dispuso a subir las escaleras, pero él la paró a mitad de estas.

- ah – dijo haciéndola girar – estas preciosa. - Y se perdió por el pasillo hacia las mazmorras.

Hermione sonrió (había estado esperando toda la noche a que alguien se lo dijera) y se dispuso a seguir subiendo, pero se detuvo a los dos pasos. Ese chico se dirigía hacia las mazmorras, lo único que hay ahí…

- Slitheryn… - susurró

La muchacha se descalzó los tacones y bajó las escaleras a toda prisa para seguir al muchacho. Tuvo que detenerse en una esquina para que no le pillara y poco después llegaron al pasillo que llegaba al retrato de la sala común de Slitheryn. Solo faltaban unos metros y el chico no se había quitado la máscara, ¿lo haría?

Draco Malfoy se detuvo ante el cuadro, dando la espalda a Hermione y se quito la máscara. Todavía no le reconocía, ya que el sombrero y el pañuelo en la cabeza se lo impedía pero Draco se giró hacia los lados para vigilar que no hubiera nadie antes de decir la contraseña, entonces le vió…

- Draco Malfoy…

Bueno, como hoy me siento generosa, ahí va un capítulo más.

Espero que como yo lo he sido lo seais también vosotras y me dejéis mas reviews.

Pasad la página y a seguir leyendo!!