Lamento la demora y agradezco su paciencia. Ahí lo tienen (:


JPOV

"Realmente creo que sería mejor para mi maestra, si me quedo en casa y no voy a la escuela hoy". Leonardo estaba defendiendo su situación desde el asiento trasero. "Ella continúa diciendo que yo seré su muerte. Si me haces ir, ella morirá. ¿En serio quieres matarla?".

"Ríndete, chico. Vas a ir a la escuela", dijo Bella.

Lo miré por el espejo retrovisor. Él y Ethan estaban haciendo todo tipo de gestos con las manos y expresiones faciales graciosas. Sophie estaba en medio de los dos, mirándolos como si estuvieran locos.

"Mamá", dijo Ethan. El niño estaba usando su 'encantadora' voz. "Yo creo…"

"También vas a ir", dijo Bella.

Ambos chicos se derrumbaron con la derrota.

Bella me estaba ayudando por hoy, así que me ofrecí a llevar a los chicos a la escuela. Íbamos a tomar su camioneta, pero ellos querían que condujera la patrulla. Según Leo, a las chicas le gustaban los chicos malos.

"Los chicos malos no tienen adicción a las galletas de las niñas exploradoras", le informó Bella.

"¿Quién dice?", contrarrestó Leo sacando de su mochila la caja de galletas.

"Sí, mamá. Eso es estereotipar", dijo Ethan.

Solo los niños Cullen podrían usar palabras como 'estereotipando'.

Juro que escuché a Bella refunfuñar 'sabelotodo', pero pasó desapercibido para los enanos.

Cuando llegamos a la escuela, encendí las luces de la sirena para que los chicos pudieran hacer su gran entrada. Hice todo un show, escoltándolos al edificio como si fueran dos pequeños matones. En realidad, el problemas más grande en el que se había metido, había sido compartir las respuestas de su tarea.

Bella estaba sacando a Sophie del carro. Ya no era tan fácil para ella agacharse con esa pancita en medio, así que me apresuré a regresar para ayudarla. Estaba comentando con su hija algo sobre unas reglas. "Está bien ser amiga de los niños, así que puedes dejar de asustarlos".

"Pero papi me dijo que lo hiciera", replicó con dulzura.

"Yo me encargo de tu papi", contestó Bella.

"Está bien", Sophie sonrió y besó a Bella. "Adiós, mami". Después besó su pancita, "Adiós, bebé". Antes de entrar, envolvió sus brazos en mis piernas, "Adiós, tío Jake".

"Ten buen día, pulguita", respondí, viendo como corría dentro.

Bella y yo nos encaminamos a la ciudad después de eso. Mi papá insistió en que no sería capaz de encontrar lo que estaba buscando, sin su ayuda profesional. Estaba determinado a probar que se equivocaba. Es por eso que traje a la hermana.

Una hora después, me di cuenta que la hermana no era de ninguna ayuda.

"¡Bella! Concéntrate", le dije mientras ella saqueaba su bolsa por un bocadillo.

"Maldición, Jake", se quejó. "Deja de ser tan quisquilloso y elije ya un maldito anillo. Mis pies me están matando y estoy hambrienta. Has visto comer a esos Cullen. ¡Pega a uno de ellos a tu barriga y mira qué tan bien te concentras!", sacó una pequeña bolsa plástica de su bolsa. "¿Galleta?".

"Mujer, tus hormonas me están asustando", repliqué, tomando una de las condenadas galletas. Entre el niño adicto a las galletas y la mujer embarazada, las niñas exploradoras estaban haciendo una fortuna este año.

Bella envolvió su brazo tras mi espalda y rodeó mi cintura, así que cubrí sus hombros con el mío. "Esto lo que me encanta de estar embarazada. Puedo hacer y decir lo que sea y después culpar a las hormonas".

Gruñí. "¿Me has estado molestando todo este tiempo?".

"Tengo que entretenerme de alguna manera", respondió. "Estoy muy gorda como para hacer otras cosas". Mientras hablaba, hizo una mueca de disgusto.

Eso debía estarla matando. Bella era una de esas personas a quienes les gustaba hacer cosas por sí solas. El último par de meses, ella no había sido capaz ni de pararse del sofá sin la ayuda de Edward.

Edward, por otra parte, estaba en las nubes. Bella no era la única con ese brillo prenatal. El hombre no podía estar ni 5 minutos sin sonreír. Me preguntaba si sería igual si…

"Jake, tu teléfono está sonando", dijo Bella, sacándome de mis pensamientos.

Suspiré y me lo llevé al oído. "Déjame en paz, viejo".

"¿Sigues sin encontrarlo aún?"

"Lo encontraré. No hemos buscado suficiente", contesté. No estaba exactamente seguro de lo que estaba buscando, pero lo sabría cuando lo encontrara.

"Solo admite que necesitas la ayuda de tu viejo y me haré cargo de eso".

"¡Mierda!", Bella chilló. "¡Se acaba de romper mi fuente!"

El teléfono casi se resbala de mi mano. "¡Papá, Bella está teniendo al bebé! ¡Me tengo que ir!", rápidamente empujé la maldita cosa dentro de mi bolsillo. "¿Bells, qué demonios hago? Llamaré a la policía. No, espera. Yo soy la policía. Mierda".

"Creo que ahora sería un buen momento para ir al hospital", contestó sarcásticamente.

"Claro", repliqué. Estaba en pánico. La alcé y corrí hacia la patrulla. Con mi ataque de adrenalina, no fue tan difícil como probablemente debiera serlo.

Estábamos descendiendo por las calles hacia el hospital. Estaba agradecido de que estuviéramos en la patrulla. Con las sirenas sonando, la gente se quitaba rápido del camino. Tomé la radio, mandándole un mensaje a Sam para que contactara a Edward. Yo estaba muy nervioso como para buscar su número y marcarle yo mismo.

"¿Sabes?", dijo Bella, respirando pesadamente. "Cuando sostuve por primera vez a Leo en mis brazos, olvidé todo el dolor y agonía de dar a luz". Ella se encogió y enterró sus dedos en el tablero. "Todo está regresando a mí", gruñó, sonando ligeramente demoniaca.

Para ser honestos, yo estaba un poco asustado.

Cuando llegamos al hospital, empezaron a llevarse a Bella, pero ella se rehusaba a soltar mi mano. "Tienes que quedarte conmigo hasta que llegue Edward. Por favor, Jacob. No quiero estar sola".

"No lo estas, Bells", le prometí.

Ni siquiera voy a pretender que sabía todo lo que ellos hicieron preparándola para sacar un niño. Todo lo que sé es que haría todo lo que estuviera en mi poder para nunca hacer enojar a Isabella Cullen. Ella hizo llorar a un enfermero… ¡un enfermero hombre! Después ella se sintió mal y le ofreció una galleta de niñas exploradoras.

"¡BELLA!", Edward tenía una boca escandalosa.

"¡EDWARD!", Bella fue más escandalosa.

El hombre irrumpió en el cuarto, y juro que los tres dejamos escapar un suspiro de alivio simultáneamente. Corrió dentro y envolvió sus brazos a su alrededor, presionando sus labios en su frente.

"Ya era tiempo de que llegaras aquí, asno", murmuró.

Él sonrió, empujando su cabello fuera de su rostro. "Nada podría mantenerme alejado".

Tomé esa oportunidad para escurrirme fuera, pero no sin antes de que Bella me agradeciera por mantenerme con ella.

En mi camino a la sala de espera, fui interceptado por Nessie en un uniforme de porrista, que iba de camino a la sala de expulsión. Me agarró la cara y me besó. "Lo explicaré después, necesito ver a Bella antes de que empiece la parte aterradora". Entonces se fue.

Sacudí mi cabeza y continué hacia la sala. La mitad de la familia ya estaba ahí, incluyendo a mi padre.

Después de asegurarles a todos que Bella estaba bien, Billy me llevó aparte. "¿Lo encontraste?".

"Me distraje un poco", le recordé.

"Uno de estos días, aprenderás a escucharme", dijo quitándose un collar que había estado oculto bajo su camisa. "Sabía que no podrías encontrar el anillo perfecto porque yo lo tenía todo este tiempo".

Él tenía razón. Era el anillo perfecto, pero no había manera de que yo se lo quitara. "Papá", susurré; sintiendo un poco seca mi garganta. "Dijiste que nunca te lo quitarías".

"Tu madre querría que lo tuvieras", dijo con firmeza. "Ahora, escóndelo antes de que esa chica loca regrese aquí".

Envolví mis brazos a su alrededor. "Gracias".

NPOV

Cuando Billy se apareció en mi residencia universitaria, tiré a todos para irme al hospital, incluido ese pobre novato. Animar era un deporte peligroso.

Entrando a la sala de expulsión, vi a Edward sosteniendo a mi hermana. Era sin lugar a dudas, la cosa más hermosa que nunca había visto. Odié interrumpir, pero tenía que verla antes de que el show comenzara. Me escabullí dentro y no estaba usando bata, así que de todas maneras probablemente me echarían pronto.

"¿Hermanita?", los dos voltearon a verme.

"Ness", Bella sonrió. "Me alegra que estés aquí. No creí que lograras llegar. ¿Qué demonios estás vistiendo?"

Me encogí de hombros. "Quería animarte", me acerqué para besar su mejilla. "Espero que no te importe si me siento en la sala de espera. Quiero hijos algún día, pero si veo el proceso, sabes que cambiaré de opinión".

"No te preocupes", respondió. "La cigüeña te los traerá".

Me reí. "Dios, eso espero".

"Quizá te quieras ir pronto. Tengo el presentimiento de que estoy a punto de ponerme violenta", me advirtió Bella.

"Buena suerte, hermano", le dije a Edward.

Se rio entre dientes. "Gracias. Échale un ojo a mis otros tres, ¿puedes?".

Asentí, los besé a ambos y seguí mi camino de regreso a la sala de espera.

Jacob estaba sentado al lado de Billy, así que me acerqué y me desplomé en su regazo. Las sillas de la sala de espera no eran cómodas.

"Oye, Satanás, ¿dónde están tus pompones?", preguntó envolviendo sus brazos en mi cintura.

"Cállate", repliqué. "Me siento como una tonta. Bree estaba realizando un video para algún proyecto y le faltaba una chica. Ahora le faltan dos chicas. Creo que maté a una por accidente".

Billy sacudió su cabeza, "vi lo que pasó. No estaba muerta", me aseguró. "Quizá tenga una cojera de ahora en adelante".

"¡Lago Ness!", gritó la voz más desagradable.

"Cuando salgamos de este hospital, te voy a matar", repliqué.

"¿Por qué esperar?", preguntó Félix, riendo como un estúpido.

"Hay mucho equipo médico alrededor. No quiero arriesgarme a que alguien salve tu culo", le dije.

Leo alzó la mirada. "Si haces mi tarea de matemáticas, dejaré pasa esa".

Jasper estaba sentado entre él y Ethan con un libro en su regazo. "Me toca historia".

"¡Chicos!", dijo Rosalie. Se veía a punto de explotar. Emmett estaba sentado enfrente de ella, con sus pies en su regazo.

Ethan y Leo suspiraron y siguieron con sus deberes, haciendo su propia tarea.

"Nuestra mamá está teniendo un bebé. Pensarías que nos dejaría holgazanear un poco". Ethan murmuró.

Sophie se acercó y escaló a la silla conmigo y Jake, mientras Billy platicaba con Charlie. Cómo Charlie llegó aquí tan rápido, estaba más allá de mí.

"¿Aún no está aquí el bebé?", preguntó.

"Aún no", dijo Jake. "¿Tienes hambre o algo? Puedo ir a conseguirte algo".

"No, gracias", respondió. "Quiero ver al bebé".

Le sonreí. Ella era tan jodidamente linda. "¿Qué tan emocionada estás por ser una hermana mayor?".

"No lo sé", Sophie se encogió de hombros, arrugando su pequeña nariz. "Me gusta ser la pequeña".

"Bella es una hermana mayor", le recordé. "Tú llegarás a ser como ella".

Eso la hizo sonreír. "¿Soy como mamá?"

Asentí. "Ella te enseñará cómo ser la hermana mayor más genial posible".

Estuvimos sentados en esa sala de espera por lo que pareció una eternidad. Eventualmente, tuve que buscar una bata para cambiarme. Ese maldito uniforme era demasiado corto.

Edward finalmente entró a la sala de espera con una enorme sonrisa en su cara. "Es un niño".

"¡Sí!", Leo y Ethan chocaron sus manos.

Sophie corrió hacia él y saltó a sus brazos. "¿Puedo verlo?".

Él le dio una vuelta cargándola, causando risitas. "Claro que puedes".

Le dimos chance a Bella y Edward de presentarles a sus hijos a su nuevo hermanito.

Cuando Leo y Ethan regresaron, estaban hablando sobre a quién se parecía. "Él estaba todo calvo y arrugado", dijo Leo.

"Nosotros no nos veíamos así", dijo Ethan. "¿Verdad?".

"Ustedes se veían mucho peor", Emmett insistió burlándose.

"¡Hey!", replicaron al unísono, provocando que todos los demás se rieran. Los bebés ponían a la gente de buen humor.

Jacob y Charlie fueron conmigo a conocer al nuevo hombrecito. Nos encontramos a Sophie sentada junto a Bella en la cama, hablándole suavemente al bebé. "Puedo enseñarte a ser un pirata como Leo me enseñó, y puedo enseñarte a soplar burbujas como Ethan me enseñó, y…", ella siguió y siguió. Cuando terminó su pequeño discurso, Bella la dejó darle con cuidado un beso en la cabeza. "Te amo, Noah", susurró.

"Él también te ama", le dijo Edward, alzándola.

Cuando Bella tuvo a Leo, no lo sostuve hasta que estaba mucho más grande. Los bebés solían asustarme. Esta vez, Bella me insistió en que cargara al pequeñín. "Conoce a Noah Carlisle Cullen".

Me derretí. Él era la cosa más dulce. "Como que dan ganas de salir corriendo a embarazarte", dije. Volteé a ver a Jacob y sonreí. "¿Te apuntas?".

"No puedes decir cosas como esas frente a Charlie", dijo Jake.

Charlie suspiró. "Desafortunadamente, entre ella y Bella, ya estoy acostumbrado".


Traducción: Dessie

Gente, que no se pierda la costumbre de los reviews, créanme que eso motiva bastante!