Los personajes son de SM. La trama es mía.


Capítulo 12: Miedos y decisiones atolondradas


Bella continuaba dormida cuando llegamos a casa. La cargué hasta mi habitación y la tumbé en la cama que Alice había comprado para nosotros.

Ordené nuestro equipaje mientras ella descansaba. Intenté no pensar en el posible embarazo de Bella.

Si había un bebé en el vientre de mi futura esposa tendríamos que deshacernos de él. No es que no desease un bebé mío y suyo pero no podía querer a alguien que le fuese a hacer tanto daño. No podía.

Gruñí mentalmente cuando me di cuenta de lo que estaba pensando. Se suponía que intentaba no pensar en ello.

Bella no podía embarazada, bueno si podía pero yo no quería que lo estuviese.

Deseaba que Bella se despertase pronto. Carlisle y yo habíamos acondicionado su estudio para poder hacerle una ecografía y asegurarnos de que no había nada extraño en su interior.

Alice había buscado información sobre bebés vampiros, pero casi no había encontrado nada.


Bella se despertó una hora después.

Me acerqué a ella y dejé un suave beso en sus labios, mientras sus parpados aún no se abrían del todo. Sus manos se apoyaron en mi cuello y me atrajeron hacia ella, obligándome a subirme a la cama para poder continuar el beso sin perder el equilibrio.

Sus manos traviesas descendieron por mi espalda hasta encontrarse con el final de mi camisa. Una de ellas descendió y se quedó encima de mi trasero, y la otra se coló por debajo de mi camisa, acariciándome mientras ella intentaba profundizar el beso.

-Bella, si continúas así no podré salir de esta habitación por mucho tiempo -susurré en su oreja, después de haber dejado una línea de besos por todo su cuello.

-Eso es lo que quiero -replicó ella mientras y paseó su suave lengua por mi labio inferior.

-Siento ser aguafiestas pero hay muchas personas en esta casa con el oído muy agudo.

Eso la hizo reaccionar y su cara se volvió roja de la vergüenza. Se apartó de mí y se levantó de la cama.

-¿Estamos en tu casa?

-Si, esta es mi habitación -le dije mientras ella se miraba en el reflejo de la ventana, se veía preocupada.

-Dios, estoy horrible. ¿Puedo usar tu baño?

Justo cuando pronunció esas palabras un torbellino entró en la habitación.

-Bella, tienes que usar mi baño. El de Edward es muy soso. No tiene ningún producto para ti -replicó mi hermana mientras en su cabeza planeaba lo que le iba a poner. Alice veía a Bella como esas Barbies con las que juegan las niñas pequeñas.

-Está bien, gracias Alice -le agradeció mi novia-. Esto... ¿Vamos?

-Si, te llevaré.

-No tardéis mucho, sabes que tenemos prisa -le recordé a Alice que me respondió mentalmente ya desde el pasillo "Sólo serán 12 minutos"

Tal y cómo prometió Bella entró en mi habitación exactamente doce minutos después de que se fuese. Decidí que aquel era el mejor momento para contarle sobre el posible embarazo.

-Bella, tenemos que hablar -le dije con cara seria. Su sonrisa desapareció en ese momento y puso cara de preocupación.

-¿Qué pasa Edward?

-¿Recuerdas a Alistair, el amigo de Carlisle que nos encontramos en el aeropuerto de Madrid?

-Sí, ¿qué pasa Edward?

-Me ha... prevenido sobre algo muy importante. Me ha contado que hace tiempo visitó el Amazonas. Allí encontró a un hombre. Se llamaba Joham, era un vampiro como yo.

Este vampiro descubrió que los vampiros podían tener hijos de forma biológica. Para eso necesitó encontrar a varias humanas...

Consiguió tener hijos, pero una humana normal no puede soportar el embarazo de un híbrido y menos si no tiene ni idea de lo que era su padre.

-¿Qué tiene que ver eso con nosotros Edward? No querrás decir que yo estoy...

-Es posible -contesté sin tener valor para mirarla a los ojos-. Carlisle tiene todo preparado para hacerte una ecografía. De esa forma podremos saber si realmente estás... embarazada o no.

-¿Cuándo?

-Cuanto antes mejor. Tenemos el despacho preparado para ti.

-Pues vamos ¿no? Quiero decir... cuanto antes hagamos eso antes sabremos con seguridad si estoy... embarazada -parecía que la palabra no le gustaba mucho- o no.

-Quiero que sepas que yo no sabía que te podías quedar embarazada. De haberlo sabido habría sido más cuidadoso contigo.

-No pasa nada Ed, yo tampoco lo pensé en aquel momento. Creo que estábamos... distraídos con otra cosa -me consoló con una sonrisa pícara.


Bella, Carlisle y yo estábamos en el despacho de mi padre. Aunque ahora parecía la consulta del médico.

Carlisle le había pedido a Bella que se levantase la camiseta y le había un gel. Ahora estaba consultando la pantalla en la que se veía el interior del vientre de Bella con mucha atención mientras yo sostenía la mano de mi amada, que estaba bastante nerviosa.

Una sonrisa cruzó por el rostro de Carlisle.

-Parece que nos hemos preocupado por nada.

-¿No estoy embarazada? -preguntó Bella, ¿desilusionada?

-No, usted no está embarazada señorita Swan.


-Edward, si yo hubiese estado embarazada... ¿Qué habríamos hecho con el bebé?

Bella y yo estábamos tumbados en la cama de la que ahora era nuestra habitación. Ella estaba acurrucada en mi pecho mientras yo le acariciaba suavemente el cabello.

-No lo sé Bella. Tienes que entender que estaría en una situación muy difícil. El bebé sería medio vampiro y te lastimaría casi hasta la muerte en el embarazo. No creo que pudiese soportar eso -mi voz fue descendiendo hasta que al final fue solo un susurro.

-¿Quieres decir que posiblemente no tendríamos a ese bebé? -preguntó volteándose para mirar mi rostro. Asentí silenciosamente-. ¿Dejarías que matasen a nuestro bebé?

-Bella, yo se que eso suena muy cruel. Pero ya has visto la fuerza que yo tengo. ¿Te imagínas que pasaría si el bebé tiene la mitad de mi fuerza? Podría romperte la columna sin saberlo. No podría soportarlo.

El silenció llenó la habitación mientras ella me miraba. Poco a poco su cara se fue suavizando hasta que una sonrisa decoró su cara.

-Entonces tendremos que tener más cuidado cuando... estemos juntos -los pómulos de Bella se tornaron escarlata mientras terminaba la frase.

-Claro. Aunque se nos va a hacer difícil estar juntos aquí. Mañana tienes que ir a ver a tu padre. Y seguro te castigara durante siglos.

-Cuando nos vayamos de Luna de Miel todo será distinto. Pero Alice me ha dicho que la boda será dentro de tres meses. No quiero esperar tanto.

Esas palabras de Bella generaron una idea en mi cabeza. Alice estaba de caza con Jasper, no podría haber visto mis planes y, si los había visto, no llegaría pronto.

-Bella... ¿Te gustaría que fuésemos a las Vegas?


Lo prometido es deuda, aquí el capítulo 12. Pronto el siguiente. Lo más probable el último.

Saludos