Llevo un tiempo con este cap escrito, pero no podía terminarlo. Hoy 6 de Junio es el cumpleaños del bello Kanda Yuu y por esa razón decidí apurarme para completar esto. Espero les guste y sin nada más que decir, ¡Disfrutenlo!, los leo al final.
Desperté con el vientre inflamado, estaba en mi cama completamente cubierta con los cobertores y a un lado, en la mesa, se encontraba una gran charola llena de comida. No podía dejar de verla, y extrañamente me entró hambre. Tomé aquello frente a mí y comencé a devorar toda la comida hasta que no quedó nada, bebí toda el agua y por primera vez en mucho tiempo me sentí satisfecha.
—Si tenías hambre debiste haber comido antes, imbécil. —, dijo el hombre que acostumbraba a usar un sombrero de copa.
Kanda estaba frente a mí y tuve que tragarme mis lágrimas mientras le miraba, él solamente recogió las cosas y se dirigió a la puerta.
—Te desmayaste—. Tiky afirmó mientras tomaba mi mano y tomaba mi pulso, —Necesito saber cómo te sientes.
—Estoy bien—, mentí mientras trataba de ignorar a Kanda, quien se encontraba aún parado en la puerta, —¿Por qué te preocupas tanto? Antes solamente querías matarme.
Su mirada mostró gran impresión, y estaba segura que la mía mostraba enojo.
—Eso fue antes, cuando quería comenzar el experimento, no tendría sentido maltratarte ahora que las cosas van por buen camino. Además, me preocupan algunas cosas y es mejor estar seguros de que todo está saliendo bien.
Asentí, ahora todo tenía sentido. Todo se debía a lo que crecía en mi interior, no les importaba yo, sino el bebé que en algún momento llegaría a tener. Tomé por inercia mi vientre y lo contemplé directamente con una cara muy sorprendida.
—¿Te duele algo? —, agregó Road, quien había estado parada a un lado de la cama.
—No, es algo raro de describir, pero…—, intenté pensar en las palabras correctas. —Creo que se está moviendo.
Las manos de Road se posaron rápidamente sobre mí y pude sentir su fría piel sobre mi ropa.
—¡Esta pateando! —, su voz emocionada hacía eco por toda la habitación. No dejaba de sonreír.
Me sentía muy extraña, por primera vez podía sentir aquella vida creciendo dentro de mí, por primera vez me sentía como una futura madre, y aunque las cosas no iban muy bien con Kanda intentaría que el bebé no sufriera como yo.
Kanda salió de la habitación con la charola en mano, ignorando el gran momento de felicidad que acababa de ocurrir y logrando, así, que mi sonrisa desapareciera.
—Lamento arruinar la emoción, pero es necesario decirte esto Allen—, la voz de Tyki resonó sobre la de Road cuando la puerta finalmente se cerró.
—¿A qué se debe ese tono? —, mi voz también comenzó a ponerse seria, al igual que la suya.
No puedo evitar pegar mi oído a la puerta, la curiosidad me está matando, lo que escucho termina destrozándome.
—Las cosas no son muy favorables—, no sé si Allen mira a Tikky o intenta ignorarlo mientras el continúa hablando. —El bebé se está alimentando de ti, debes tener más cuidado o podrías morir.
—¿Y por qué ahora estoy bien? — Yo me pregunto lo mismo.
—Creo que cuando Kanda y tu están cerca las cosas se reparten entre ustedes dos, eso explicaría el por qué estuvieron dormidos por tanto tiempo—, el Noah se detiene y no sé qué es lo que le hace demorar tanto en continuar con su explicación. Siento que han pasado años desde que Tikky hizo su pausa. —Las cosas no deberían complicarse tanto en un futuro cercano, pero tienes que intentar estar más tiempo con él, es la única forma de que no enfermes tanto. No sabemos cuánto más seguirás en cinta.
No puedo hacer nada, mucho menos interrumpirlos y decir algo. No es de mi incumbencia lo que está sucediendo. Si me atrevo a formar parte de esto las cosas solo irán de mal a peor. Ese sueño me sigue desde hace mucho e intentaré hacer todo lo que tenga a mi alcance para que no se cumpla, aún si eso significa abandonar mi propia felicidad por el bien de las dos.
Cuando la hora de dormir llega me dirijo a la sala para poder dormir, es un coñazo el dormir en el sofá, pero es el único lugar en donde puedo conciliar el sueño… o eso pensaba.
Aquella pesadilla me sigue a todos lados, aquella escena tan horrible que comencé a ver hace un tiempo en la orden. Cada día era se agregaban segundos a aquella pesadilla que no quería recordar. Y entonces el sueño me vence y no puedo evitar soñar.
Allen frente a mi sosteniendo una bebé, y yo sé que es niña preciosa, y que el en futuro su cabello comenzará a mostrar canas. Sé que se convertirá en una persona muy querida por todos, pero también sé que no vivirá mucho.
—Todo esto es tu culpa—, oigo decir a alguien cerca, pero no logro distinguir su tono de voz como para poder identificarlo. —Si tan solo tú….
Y volví a despertar, nunca puedo descubrir cómo termina esa oración. Y la verdad no sé si quiero saberlo. La última escena es Allen y aquella pequeña sobre un charco de sangre, es algo que quiero evitar a toda costa, sé que si interfiero en sus vidas las cosas no saldrán bien, y estoy seguro que así termina aquella frase, "Si tan solo tú no estuvieras aquí", creo que es la más adecuada.
Despierto, algo me insiste en mi interior que tengo que subir a verla, a comprobar que todo está bien. Me destapo lo más rápido que puedo y subo las escaleras hacia la habitación donde se encuentra Allen. Entro sin tocar, es tan tarde en la noche que supongo está dormida y cuando la observo me percato de que estoy en lo correcto.
Completamente tapada hasta el cuello, con la cara pálida y abrazando una almohada. Rápido me acerco a ella al notar un rostro lleno de dolor, respira pesadamente, como si algo la estuviera lastimando y le impidiera hacerlo; luego recuerdo las palabras de Tikky en aquella ocasión: "Tienes que intentar estar más tiempo con él, es la única forma de que no enfermes tanto".
Entonces me siento en la orilla de aquella cama matrimonial y quito la almohada que ella sostiene, y nuestros dedos se entrelazan, ella no se mueve en lo absoluto. Con la otra mano reviso su pulso y lo noto débil.
Me quedo lo que resta de la noche y cuando veo que se normaliza regreso por donde llegué. No puedo evitar hacer esto todas las noches, sé que debo alejarme de ella o mis pesadillas podrían volverse realidad, pero no puedo dejar de verla, de amarla.
Todas y cada una de las noches subo a velar por ella, no puedo pensar que algo le pase. Moriría si ella desapareciera de mi vida, pero tampoco es como si pudiera estar con ella para protegerla. No soy un ser humano, no soy alguien normal. No debería de estar con ella, no debería seguir existiendo, debí haber muerto hace mucho tiempo.
Allen parece sentirse mejor, ha comenzado a tener uno que otro mareo matutino, al parecer los libros dicen que es normal después de un tiempo de embarazo. Intento informarme, pero ella no está teniendo un embarazo normal, así que solo tomo los datos como una guía. Ha estado comiendo más, quizás tanto como antes. Su vientre ha crecido tanto, y a pesar de las ganas que tengo de tocar el área algo siempre me detiene, no quiero lastimarla, pero tampoco quiero dejarla.
Las náuseas no le duraron mucho, y parece que está a punto de reventar. Su figura ha dejado de ser aquella que conocí un tiempo atrás, cuando se transformó en mujer, pero aun así había algo que me enamoraba de ella todos los días. Algo la hacía ver hermosa cada vez que mis ojos se posaban en ella, podría ser que volvía a tener aquella sonrisa que iluminaba el día.
Aun no sabíamos que Allen estaría a punto de sufrir.
Bueno al fin continuo con esta historia, aunque no tiene mucho tiempo que actualicé (quiero decir, fue este año), pero pronto me operarán y tendré mucho tiempo para poder dedicarme a la escritura de esta historia.
Estuve pensando hacer un one-shot especial por el cumpleaños de Bakanda, pero ya no quiero empezar otras cosas. Primero a terminar esto y después los demás pendientes (aunque no es como si este fic vaya a ser corto ni nada por el estilo).
Espero me digan que opinan de la historia hasta ahora, un saludo y un beso a todos los que llegaron hasta aquí. Gracias por todo.
