Hola a todos. Después de tanta espera, aquí tenéis un nuevo capítulo. Será realmente caótico

Capítulo 12. Una cena caótica

Los cuatro hermanos Wolf se hallaban reunidos junto al campo de fútbol

- Bien, por fin estamos los cuatro – dijo Clawdia

- No es que no me alegre de verte de nuevo, Clawdia – dijo Howleen –, ¿pero por qué nos has reunido?

- Howleen tiene razón – dijo Clawd –. ¿Por qué estás actuando de una forma tan misteriosa?

Clawdia bajó la mirada

- Siento tener que deciros esto, pero desde hace varios días me siento sin creatividad

Sus tres hermanos la miraron sorprendidos

- ¿Cómo? – preguntó Clawdeen – ¿Con lo creativa que tú eres? No puede ser

- No puede ser – repitió Howleen –. Si eras capaz de crear historias con los ojos cerrados

- Cierto – dijo Clawdia –, pero no sé qué me pasa, que desde la semana pasada tengo un bloqueo monstruoso

Clawdeen la miró preocupada

- He intentado salir al paso con los del estudio y les he dicho que estoy tomando ideas para el próximo guión, así que me han dado hasta el lunes – dijo Clawdia –. Si la semana que viene no he conseguido empezar a escribir nada nuevo, me quedaré sin trabajo

Howleen se quedó boquiabierta

- ¿Es por eso que has venido? – preguntó Clawd

Clawdia asintió

- Aquí fue donde empezó mi vocación de escritora, así que decidí pasarme por aquí – dijo

- Pero, ¿cómo es posible, Clawdia? – le preguntó Howleen –. Si siempre me contabas historias increíbles sin saber como se te ocurrían. ¿Ahora has perdido tu inspiración?

- Me temo que sí, Howleen – dijo agachando la cabeza y tapándose la cara con las manos –. Toda mi vida ha estado dedicada a la escritura. ¿Qué voy a hacer si he perdido mi talento?

Howleen estaba a punto de derramar lágrimas. Sabía cuanto le importaba a su hermana mayor el escribir historias, y verse sin su don debía ser terrible. Quiso imaginarse como estaría Clawd sin su habilidad física para hacer deporte o Clawdeen sin su talento por la moda. Entonces habló:

- ¡Ya lo tengo! – dijo – ¡Vamos a pedirle a Gigi que te devuelva la inspiración!

Pero Clawdeen no fue de la misma opinión

- ¡Ni se te ocurra, Howleen! – le dijo – ¿No te sirvió de nada tu experiencia anterior con una genio? Si le pides deseos continuamente a Gigi, ella se cansará de ti y no querrá ser más tu amiga. Y además, si le pides ese deseo, no sabemos qué podría pasarle a la memoria de Clawdia. Podría crear cosas sin sentido o sin calidad alguna

Howleen pensó las palabras de su hermana. Se apenó

- Entiendo que quieras ayudarme, Howleen – dijo Clawdia, tratando de animarse –, pero usar la magia para resolver problemas no es bueno

Howleen entonces pensó en el momento en que pidió a Gigi que hiciera que los padres de Gil aceptaran a Lagoona. El resultado del deseo fue que Lagoona quedó convertida en monstruita de agua dulce, y parecía totalmente diferente.

- Tienes razón – repuso Howleen –. Encontraremos otra forma de hacer que recuperes tu inspiración

- ¡Eh, se me ocurre una idea! – exclamó Clawdeen – ¿Qué te parecería venir con nosotros a Playa Sombría este fin de semana?

- ¿A Playa Sombría? – preguntó Clawdia

- Sí, a participar en una jornada de limpieza de la playa que organiza nuestra amiga Venus – dijo Howleen –. Será el sábado y el domingo. Quien sabe, el cambiar de ambiente puede que te ayude a recobrar la inspiración

- Y siempre puedes aprovechar ratos libres para tomar el sol o nadar – dijo Clawd

- ¿Y bien? – preguntó Clawdeen cuando su hermano terminó de hablar – ¿qué te parece la idea?

Clawdia sonrió satisfecha

- Me parece una feroztástica – respondió Clawdia –. Bien, iré a preparar mis cosas ¡Muchas gracias por ayudarme!

Y abrazó uno por uno a sus hermanos

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Manny e Iris se dirigían hacia la clase del Señor Podrido

- Espera un momento – dijo Manny mientras entraba en el baño de los chicos

Iris se quedó esperando. Mientras se dio la vuelta, poniéndose a observar las hileras de estudiantes que circulaban por los pasillos.

De pronto, notó que alguien tocaba su espalda. Se volvió y vio que era Manny

- ¿Has acabado? – preguntó ella

Manny movió afirmativamente la cabeza. Entonces le tendió un paquete de regalo

- ¿Para mi? – preguntó Iris mientras se le subían los colores a las mejillas –. Oh, Manny, no tenías que haberte molestado

Iris cogió el paquete con ilusión y se dispuso a desenvolverlo, sin dejar de preguntarse qué habría en el mismo.

Cuando consiguió abrirlo vio que dentro había unas gafas... pero de las que llevaría alguien con dos ojos.

Iris se quedó perpleja. De pronto, vio que Manny se estaba partiendo de risa

- ¡Ha picado, ha picado! – gritó mientras escapaba por un pasillo sin dejar de reír

Iris se enfureció

- ¿Qué significa esto? – gritó mientras perseguía a Manny con las gafas en alto – ¡Vuelve aquí! ¡Te voy a enseñar a reírte de mi! ¡Y pensar que creí que eras distinto!

Manny salía justo en ese momento del baño, y solo vio a Iris correr pasillo abajo

- Iris, ¿dónde vas? – preguntó mientras la seguía corriendo

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Rocco y Gary buscaron por el instituto hasta que encontraron a Toralei. Esta estaba contra su taquilla, fingiendo impasibilidad

- Hola, preciosa – dijo Rocco aproximándose a ella –. Te echaba de menos

- Yo también – dijo ella –. Precisamente tengo un regalo para ti

Y acto seguido se puso a arañarle la cara. Al tener la piel de piedra, no le hizo el menor daño, pero Rocco quedó desconcertado

- ¡Esto es por gastarme bromas pesadas! – gritó furiosa la gata –. ¡No quiero volver a verte!

- Pero Toralei, ¿de qué me estás hablan...? – trató de preguntar Rocco

Pero Toralei se marchó enfadada sin atender a las explicaciones de Rocco. Lo que no sabían era que la situación estaba a punto de solucionarse.

Rocco iba mirando a Toralei y no se fijó en el Manny que corría por el pasillo. Justo en ese momento, ambos colisionaron, cayendo al suelo.

Toralei vio el choque y se rió por la situación

- ¡Eh, tú! – gritó Rocco ofuscado a Manny – ¿Por qué no te fijas por donde vas?

- ¿Estás bien, Roc? – preguntó Gary que le ayudó a levantarse

- ¡Al fin te atrapo! – gritó entonces Iris, que había alcanzado al Manny que estaba en el suelo – ¿Con qué derecho te crees que puedes burlarte de mi?

- Eeeeh... estoooooo... – dijo el minotauro

- ¿Por qué has salido corriendo, Iris? – preguntó entonces el otro Manny, que acababa de llegar al pasillo

Iris se sorprendió al ver al otro Manny

- ¿Qué es esto? – preguntó – ¿Dos Mannys? ¿Estoy viendo doble?

- No, no estás viendo doble – dijo Spectra, que apareció flotando por el pasillo, seguida por Mica –. Creo que tenías razón

- Te lo dije – respondió la gárgola –. Rocco, ¿te importaría sujetar al minotauro con el que te has tropezado?

Rocco no sabía que pasaba, pero decidió hacer caso a su amiga. Agarró al Manny que estaba en el suelo

- ¿Puede saberse qué esta pasando? – preguntó Rocco. Mientras tanto, algunas hileras de estudiantes se aproximaban para ver qué estaba pasando

- Estoy desconcertada – dijo Iris que no paraba de mirar a ambos Mannys, a pesar de solo tener un ojo –. ¿Cuál de los dos es mi novio?

- Será mejor que vayamos por partes – dijo Spectra – ¿Por casualidad uno de los Mannys te ha gastado una broma pesada?

- Sí – dijo Iris sacando las gafas –. El muy gamberro me ha regalado estas gafas para burlarse de mi

- ¡Mis gafas! – exclamó de repente una voz

Todos vieron a Jackson, que cogió las lentes

- Un vampiro me las quitó – dijo mientras volvía a colocárselas –. Gracias por recuperármelas

- Cada vez entiendo menos – dijo Rocco – ¿Qué tiene que ver un vampiro con esto? ¿No era este minotauro quien tenía las gafas?

- En efecto – dijo Spectra –. El ladrón de las gafas y el gamberro de Iris son el mismo monstruo

Algunos se sorprendieron

- ¿Cómo? – dijo Rocco – ¿Un vampiro es también un minotauro? A no ser...

- Exacto, Rocco – dijo Mica –. Es el kelpie que ha estado haciendo gamberradas por los institutos

- Justo a quien estaba deseando buscar – dijo Rocco mirando fríamente al Manny que tenía cogido – ¿Me echas una mano, Gary?

- ¡U... Un momento! – gritó ese Manny – ¡Te estás equivocando! ¡El kelpie es ese otro!

Y señaló al otro Manny

- ¿Qué estás diciendo? – dijo enfurecido Manny – ¡Yo soy el verdadero Manny Taur!

- ¡No, lo soy yo! – gritó el otro, plantándole cara

Ambos se miraban echando humo por la nariz. Parecían estar a punto de pelearse, a pesar de que uno aun estaba sujeto por Rocco

- ¡Quietos! – dijo Spectra, poniéndose entre ambos –. Vamos a averiguar ahora mismo quien es el impostor. Iris, ¿te importaría hacerles una pregunta que solo sepa responder el verdadero Manny?

Iris dio un paso al frente. Se puso a meditar por unos segundos

- ¿Qué os parezco como monstruita? – les preguntó a ambos entonces

- Eres una cíclope realmente hermosa – dijo el Manny que estaba sujeto por Rocco –. Tienes un ojo precioso, capaz de derretir a todo aquel que lo mire

- Eeeeeeeeeeeeeeeh... – dijo el otro Manny

- ¡Este es mi Manny! – gritó Iris mientras se abrazaba a este último – ¡Y tú eres el impostor!

La cíclope señalo al otro, al cual Rocco agarró con más fuerza. Este no salía de su asombro. Entonces se transformó en un monstruo más pequeño, de piel escamosa de un tono verde muy intenso y con los ojos totalmente amarillos

- Así que este es el verdadero aspecto del kelpie – dijo Spectra, tomándole una foto –. Vendrá perfecta para el próximo artículo

- ¿Qué tal "Kelpie desenmascarado por el amor verdadero"? – preguntó Mica

- ¡Me parece perfecto! – dijo Spectra

- ¿Cómo me has descubierto? – preguntó entonces el kelpie a Iris – ¡Mi declaración era perfecta!

- Es posible – respondió la cíclope –, pero Manny es incapaz de imaginarse una declaración así sin recurrir a Monstruita Interior

El verdadero Manny sonrió

- Siento haber pensado mal de ti, Manny – dijo la cíclope

- No te preocupes – dijo el minotauro –. Todo se ha aclarado

- Bien, impostor – dijo entonces Rocco al kelpie –. Creo que tú y yo tenemos una cuenta pendiente

- Deja algo para mi, Roc – dijo Gary

- Eh... yo... – dijo nerviosamente el kelpie señalando a un punto – ¡Mirad, una sirena fantasma!

Todos se pusieron a mirar hacia donde señaló el kelpie. No había nada

- ¿Nos quieres tomar el pelo? – preguntó Rocco al kelpie

Pero entonces se dio cuenta de que ya no estaba allí. Lo que tenía cogido era la chaqueta que llevaba aquella criatura, la cual escapaba pasillo abajo

- ¡Que se escapa! – gritó Rocco echando a correr tras aquel monstruo, que acababa de doblar una esquina

Pero cuando Rocco hizo lo mismo, se encontró con muchos estudiantes, pero el kelpie por ninguna parte

- ¡Otra vez se ha camuflado! – gritó Rocco furioso – ¡Ya te atraparemos!

- Aunque con el miedo que le has metido, dudo mucho que vuelva por aquí – dijo Gary

- Eh... Rocco – dijo entonces Toralei que se había acercado

Rocco se volvió a la chica gato

- Lamento haberme comportado así – dijo con un tono de arrepentimiento –. Debí imaginarme que no fuiste tú. ¿Podrías perdonarme?

- Pues claro que te perdono – dijo Rocco – ¿Novios otra vez?

- Novios otra vez – respondió Toralei abrazándole –. Siento haber dudado de ti

Mientras tanto, un zombi con una extraña mirada veía toda la situación

- Son más listos de lo que pensaba – murmuró –. Han logrado descubrirme. Tendré que idear otros medios de gastar bromas

Este no era el único que lo veía todo

- ¿Ya está? – preguntó Remy decepcionado – ¿No va a haber pelea? ¡Y yo que quería que saltaran chispas!

- Nos han decepcionado – dijo Stuart –. Bueno, al menos hemos cumplido nuestra parte. ¿Qué, nos vamos a ver si las otras chicas gato quieren volver a jugar a persecuciones?

- Perfecto. Vamos, aquí no hay nada que ver – dijo Remy mientras ambos ratones se alejaban

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Jane se movía por uno de los respiraderos, hasta llegar al rincón de las catacumbas donde se encontraban las mascotas. Estas salieron a recibirla

- ¿Qué, como te ha ido? – le preguntó Watzit mientras ella se sentaba en un sillón

- Ha sido una experiencia maravillosa – respondió Jane –. Andy es un monstruo realmente aterrador. Y he hecho nuevos amigos

- Te lo dijimos – dijo Count Fabulous –. Quien sabe, puede que estéis hechos el uno para el otro

- Puede que pronto lo sepa – dijo Jane –. Me ha propuesto ir este fin de semana a Playa Sombría, a colaborar en la limpieza del ecosistema. Allí puede que descubra lo que siento realmente por él

- Seguro que sí – dijo Crescent

Jane estaba realmente feliz

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Draculaura, Frankie, Cleo y Ghoulia estaban junto a Gigi en el exterior del instituto

- ¿Por qué tardará tanto? – preguntó Draculaura

- Recuerda que Viperine tiene que maquillarla bien para que no la reconozca nadie – dijo Frankie

Ghoulia gimió señalando a un punto

- ¡Ah, ya están aquí – dijo Frankie

Las cuatro vieron como Honey, Viperine y Elissabat llegaban. Esta última iba maquillada con una peluca y unas gafas de sol

- Sentimos el retraso – dijo Viperine –, pero tenía que prepararle un buen maquillaje

- ¿Entonces al final te has decidido? – preguntó Frankie

- Sí – respondió Elissabat –. Ya que la película aun tardará unos días más en reanudar el rodaje, quiero aprovechar para pasar unos días como una monstruita anónima

- Ya hemos decidido qué deseo va a pedir – dijo Honey –. No ha sido fácil

- Recordad que sea cual sea el deseo, debéis formularlo bien. Nunca se sabe qué efectos puede tener un deseo mal formulado – dijo Gigi

- Y por favor, pedidlo bien – dijo Cleo –. Aun me atemoriza pensar en los días que pasé siendo una completa desconocida

- Sé las consecuencias – dijo Elissabat –, por eso les pedí ayuda para encontrar el modo correcto de formular mi petición

- Bien, si ya lo has decidido, adelante – dijo Gigi

- Deseo tener algún dispositivo que haga que nadie salvo mis amigas pueda reconocerme. Y que pueda conectar y desconectar en cualquier momento si quiero deshacer el efecto – dijo Elissabat

- Deseo concedido – dijo Gigi mientras se cruzaba de brazos e inclinaba la cabeza

De repente, un cinturón con la hebilla en forma de murciélago apareció en la cintura de Elissabat

- ¿Qué es esto? – preguntó ella

- Es un cinturón que te permitirá pasar de forma anónima – dijo Gigi –. Si pulsas un botón que hay en la cabeza del murciélago, nadie salvo las que estamos aquí sabrán que eres una estrella de Zombiwood

- Pero, ¿funcionará? – preguntó insegura Elissabat

- ¿Por qué no hacemos una prueba? – preguntó Frankie

- Está bien, lo intentaré – dijo Elissabat, pulsando el botón que había dicho Gigi

Al hacerlo, los ojos del murciélago se iluminaron en rojo. Durante unos segundos nadie dijo nada

- No me siento diferente... de nuevo – dijo Cleo

- Eso es porque se supone que a nosotras no nos afecta – dijo Draculaura –. Hay que buscar a alguien que sepa muy bien quién es Elissabat

Ghoulia gimió

- ¿Vudu? – preguntó Frankie –. No es mala idea. Mirad, por ahí viene

Vudu caminaba alegremente

- ¡Eh, Vudu! – dijo Frankie – ¿Puedes acercarte un momento?

El muñeco asintió y se acercó

- Vamos, Elissabat, prueba a quitarte la peluca y las gafas – dijo Draculaura

Elissabat le hizo caso a su amiga. Justo en ese momento llegó Vudu junto al grupo

- Hola monstruitas – dijo el animado –. Iba a ir a ver otra película de Verónica Von Vamp ¡Ah, veo que han llegado visitas! Hola, Honey, Viperine y... alguien que no conozco

Elissabat estaba sorprendida

- ¿No me has visto nunca? – preguntó ella incrédula

- La verdad es que no – dijo Vudu –. Me suena tu cara, pero... no, creo que no nos hemos visto nunca

- Bien, eso es todo Vudu, ya puedes irte – dijo Frankie

- Muy bien. Si alguien me busca, estaré viendo otra película de mi adorada Verónica Von Vamp ¡Hasta luego monstruitas!

Y se marchó animadamente

- ¡Vampitástico! – exclamó Elissabat –. ¡No me ha reconocido!

- Si él que es tu mayor fan no ha sido capaz de reconocerte, entonces nadie lo hará – dijo Cleo

- Casi no me lo creo – dijo Elissabat –. Por fin se cumplirá mi deseo de pasar desapercibida

Mientras, Frankie veía que Gigi parecía preocupada

- ¿Te ocurre algo, Gigi? – le preguntó

- Es una larga historia – dijo Gigi –. Y tiene que ver con Whisp

- ¿Con Whisp? – preguntó Frankie sorprendida – ¿Qué ha pasado?

Gigi le contó todo lo acontecido con la antigua genio de las sombras. Frankie se sorprendió de escuchar lo que le había contado Gigi

- ¿Qué será eso tan terrible que se avecina? – preguntó Frankie

- Ojalá lo supiera Frankie – dijo Gigi –. Ojalá lo supiera

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Mientras tanto, Whisp seguía sin poder volver a contactar con su hermana, ya que Agressor no la perdía de vista mientras planificaba lo que iba a hacer. En algunos momentos parecía que iba a dormirse, cosa comprensible teniendo en cuenta que apenas había dormido en los últimos días. A Whisp se le ocurrió algo

- Parecéis cansado, mi amo – dijo – ¿No sería mejor que os fueseis a dormir para despertaros mañana con más fuerzas para hacer planes?

- No hay tiempo para eso – dijo Agressor –. Tengo demasiado en qué pensar como para detenerme a dormir

- Pero estáis cansado – dijo Whisp –. Y está anocheciendo. Necesitáis dormir para pensar con más claridad

- ¿Pensar con claridad? – preguntó Agressor –. Es verdad que estoy cansado, pero no quiero detenerme a dormir. Se me ocurre una idea. Deseo no tener necesidad de dormir

- ¿Qué? – preguntó Whisp –. Pero mi amo...

- No discutas – dijo Agressor –. He dicho que no quiero tener que dormir. Así podré dedicar más tiempo a mis planes

- Como digáis, amo – dijo Whisp juntando las palmas de sus manos

Al momento se produjo un destello y el enrojecimiento que había en los ojos de Agressor desapareció

- ¡Ah, me siento mucho mejor! – dijo el tiburón – ¡Y ahora a seguir con mis planes! ¿Por donde íbamos?

Whisp se preocupó aun más. Ahora sí que iba a tener complicado contactar con Gigi

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Aquella noche, en casa de los padres de Gil, este estaba cada vez más nervioso. Sabía que en algún momento se iba a armar algo realmente gordo.

- ¿Cuándo llegará esa visita, Gillington? – le preguntó su madre

- Ya no les falta mucho – respondió el –. Y ya os he dicho que me llaméis Gil

Justo en ese momento, el timbre sonó

- Ya están aquí – dijo Gil –. Abriré yo

Gil abrió la puerta. Lagoona y sus padres estaban allí. Ella llevaba un vestido elegante, blanco con dibujo de olas y lunares plateados, siendo morada la parte de abajo y con una cinta azul rematada con una estrella de mar a la cintura. Llevaba su largo pelo suelto con un pasador de pelo en forma de ostra abierta

- ¡Gil! – dijo al abrazarle –. ¡Ya estaba deseando que llegara esta noche!

- Yo también Lagoona – dijo él, quien añadió –. Me alegro de verles aquí, señores Blue

- Ya te dije que podías llamarnos Wade y Lisbeth – dijo el padre de Lagoona –. Espero que a tus padres les guste el vino de ortiga, les hemos traído una botella

- Seguro que les gustará, aunque no teníais que haberos molestado – dijo Gil

- No es ninguna molestia – dijo Lisbeth –. Menos mal que Lagoona nos ha indicado el camino. No sabes lo complicado que es encontrar este lugar

- Mis padres eligieron este lugar a conciencia – dijo Gil –. Bien escondido a salvo de vecinos indiscretos. Pero adelante, pasad

Todos pasaron al interior. Los padres de Lagoona estaban impresionados con la decoración

- Me gusta este sitio – dijo Wade –. La decoración es realmente impresionante

- Pues claro – dijo entonces una voz –. Los monstruos de agua dulce somos buenos decoradores

Los cuatro entonces vieron aparecer a dos monstruos de agua dulce. Uno tenía el mismo tono de piel que Gil, y era un monstruo masculino con escamas y una escasa mata de pelo de un tono de azul un poco más oscuro, al igual que la barba que llevaba. El otro era una figura femenina, casi de la misma altura, y con una larga melena de cabello violeta en un tono más oscuro que su piel

- Así que ya están aquí nuestros invitados – dijo el monstruo masculino –. Vamos, Gillington, preséntanos

- Ah, sí, cierto. Mamá, papá, os presento a los padres Lagoona, Wade y Lisbeth Blue. A Lagoona ya la conocéis. Wade, Lisbeth, estos son Ben y Julie Webber, mis padres

Ambos progenitores se saludaron friamente. Los padres de Lagoona ya sabían que no podían esperar más de ellos por su comportamiento

- Gillington ya nos dijo de la visita. Nos sorprendió mucho. No solemos ver monstruos de agua salada que hayan venido desde tan lejos – dijo Ben Webber

- Aunque a decir verdad nunca vemos monstruos de agua salada – dijo Julie

Los demás se quedaron sin decir palabra. Era difícil saber como actuar en estos casos

- Pero por favor, no se queden ahí – dijo Julie –. La cena está en la mesa

Todos se dirigieron al comedor y fueron tomando asientos

- Espero que les gusten los cangrejos de río – dijo Julie –. Son mi especialidad, e incluso le enseñé a Lagoona a prepararlos

Los señores Blue se sorprendieron

- ¿Es verdad eso, Lagoona? – preguntó su padre, no con enfado, sino con sorpresa

- Bueno, yo... – Lagoona iba a decirles que fue cuando se convirtió en monstruita de agua dulce y algunas cosas le resultaban confusas, pero...

- Oh, claro que es cierto – dijo Ben –. Lagoona por fin tuvo un poco de sentido común y decidió convertirse en monstruita de agua dulce

- ¿Qué ha dicho? – preguntó el padre de Lagoona, molesto por ese comentario

- Y es más, me sorprende que sea otra vez una monstruita de agua salada – dijo Julie –. Ser de agua salada es lo peor

- ¡No consiento que hable así de mi hija! – saltó Lisbeth enfadada

- Solo hablo de hechos – dijo Julie –. Si no recuerdo mal Lagoona estaba orgullosa de haber cambiado de aguas

- ¿Es verdad eso? – preguntó Wade a su hija

- Eh... es una larga historia – dijo Lagoona avergonzada

- ¡Ya está bien! – intervino Gil, dándose cuenta de que no debía permanecer callado más tiempo – ¡No quiero a una Lagoona de agua dulce! ¡Yo quiero a Lagoona tal y como es!

- Tienes que abrir los ojos de una vez, Gillington – dijo Ben –. No debes relacionarte más con monstruos de agua salada

- Y si la quieres tanto, ¿por qué nos has dicho que había decidido volver a ser de agua dulce? – preguntó Julie

Esta pregunta sorprendió a Lagoona

- ¿Qué? – dijo indignada – ¿Eso les dijiste, Gil?

Gil vio el enfado en los ojos de Lagoona

- Lo siento, Lagoona – dijo avergonzado

- Ya he escuchado suficiente – dijo Lagoona a sus padres –. Vámonos de esta casa de monstruos de agua dulce

- Estoy de acuerdo – dijo Lisbeth mientras los tres se levantaban

Gil no se atrevía a articular palabra. Había hecho enfadar a Lagoona por culpa de una mentira. Solo se quedó como paralizado mientras escuchaba como Lagoona y sus padres salían de su casa

- Te lo habíamos dicho, Gillington – dijo Julie –. Esos monstruos de agua salada no merecen estar con uno de los nuestros

- ¿Qué sabréis vosotros de los monstruos de agua salada? – preguntó indignado Gil mientras se levantaba de la mesa y se dirigía hacia su habitación

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Hola a todos. Esta ver afortunadamente he tardado menos en acabar el episodio.

El aspecto del kelpie está basado en el de la serie American Dragon. Y el que se haya referido a una sirena fantasma no quiere decir que señalara a Sirena von Boo. Ella aun no está en este fic puesto que todo transcurre antes de Fusión Monstruosa. Solo lo he puesto por curiosidad.

Los nombres de los padres de Gil están tomados de los actores Ben Chapman y Julie Adams, que participaron en la película La Criatura de la Laguna Negra. Sus aspectos físicos ya los comenté en Aventura en Cumbres Borrascosas.

Por si alguien se ha perdido, Agressor ya ha formulado cuatro deseos. Aun le quedan nueve.

Llegó el momento de los agradecimientos:

Italia: ya has visto por qué había dos Manny. Gracias por tu comentario.

Bien, hasta aquí este episodio ¿Recuperará Clawdia su inspiración? ¿Se dará por vencido el kelpie? ¿Funcionará el plan para Elissabat? ¿Se pondrá nervioso Agressor por no dormir? Y sobre todo, ¿Perdonará algún día Lagoona a Gil?

Nos veremos en el próximo episodio. Espero vuestras reviews