Capítulo: 13

Magia Prohibida

Tanto el clan de vampiros, como el de cazadores, estaban reunidos en el gran salón de su castillo, era hora de saber si habrían descubierto algo o no, esperaban tener una respuesta positiva o al menos tener una respuesta. Ya estaban todos, Sesshomaru fue el primero en hablar

-Yo no pude encontrar ese código, pero si encontré un mapa, dice la dirección de donde se encuentra la montaña que posee la piedra

-Déjame ver –Dijo Koga, tomando el mapa –Se donde queda esta montaña, puedo guiarlos

-Y nos vas a guiar Koga –Dijo Inuyasha –Lo que quiero saber, es si ¿Alguien descubrió el código o tiene algo?

-Pues, yo descubrí ciertas letras extrañas, pero no se si será el código –Dijo Miroku

-Bien, al menos es algo, eso lo veremos después si es el código o no ¿Alguno tiene otra cosa? –Dijo Inuyasha

- Yo también tengo algo Inuyasha-Dijo Sango –Pero son unos dibujos, no se, específicamente que forma es, y no estoy tan segura de que sea el código

-Pero tal vez no sirva –Dijo Inuyasha –Bien, yo descubrí dos cosas, no se si será el código, pero son un par de palabras en otro idioma, no estoy seguro de lo que significa, pero debemos juntar todo, Sango, Miroku, anoten en un papel lo que encontraron, y luego me los dan, para analizarlos con Kagome

Una vez que Inuyasha termino de hablar, todos se retiraron, y se despidieron de Koga y Ayame, y le agradecieron de corazón por su ayuda y su apoyo, estarían en deuda, luego de eso, algunos vampiros y cazadores se fueron a descansar, entre ellos estaba Rin, Sango, Miroku y Sesshomaru, fue una noche larga para ellos, estar en el castillo de Naraku y convivir con su clan, no fue sencillo, pero al menos tenían lo que querían, y aunque no estaban seguros si algo de lo que encontraron seria el código correcto o no, igual lo intentarían.

El resto de los vampiros y cazadores, siguieron con sus obligaciones, Inuyasha iba en camino a su habitación a descansar, quería seguir lo más pronto posible con el viaje, así que entro a su habitación, pero no pudo cerrar la puerta, ya que una mano la detuvo.

-¡Espera! –Dijo una voz femenina

-Kagome ¿Qué haces aquí? Mejor ve a descansar

-Me dejaste con una duda Inuyasha

-¿Qué duda?

-Dijiste que habías encontrado dos cosas, ya dijiste lo primero ¿Qué fue lo segundo?

Inuyasha alzo una ceja, e hizo una media sonrisa

-¿De verdad lo quieres saber?

-Claro –Dijo Kagome

Inuyasha tomo a Kagome y la adentro más a la habitación, luego cerro la puerta y se recostó sobre ella, se quito lentamente su antifaz. Kagome solo lo miraba confundida

-Digamos que, accidentalmente, escuche a dos señoritas, hablando por uno de los pasillos del castillo de Naraku

Kagome abrió un poco su ojos, se empezaba a poner nerviosa, no es posible que el haya escuchado cuando…

-¿De que hablas? –Le pregunto Kagome

Inuyasha rompió distancia, y se acerco lentamente a ella

-Lo se Kagome, ya no lo tienes que seguir ocultando

Kagome cerro sus ojos, no lo podía creer, la había escuchado hablando con Sango ¿Y ahora que? ¿Qué podía hacer? ¿Qué le podía decir? Volvió a abrir sus ojos para mirarlo fijamente

-Si lo sabes ahora ¿Por qué me preguntaste en la fiesta, si me había alejado?

-Suponía que aun te afectaba lo de tu padre –Dijo Inuyasha

-¿Cómo puedo decidir o pensar entre mi padre o tu?

Inuyasha aprisiono la cadera de Kagome y la tomo de su barbilla, quedando nariz con nariz

-Yo ya te explique eso, yo aun estoy aquí, estoy vivo, tu padre te amó y te protegió… Ahora es mi turno –Dijo finalmente Inuyasha y estampo sus labios en los de Kagome, uniéndose en un apasionado beso, profundizándolo cada vez más, y uniendo sus cuerpos, Inuyasha tomo a Kagome de su cintura pegándola mas a él, subió su mano hasta su cabeza y tomo el cabello de Kagome, comenzó a moverla frenéticamente de un lado a otro sin despegarse su boca, era un movimiento salvaje y apasionado, no era otro cualquier beso, Kagome también subió sus manos hasta la cabeza de Inuyasha, las movía sin parar, despelucando su cabello, sus cuerpos estaban locos, uno por el otro, había adrenalina de pasión en ellos, sus besos no eran como los de antes, estos exigían mas, al igual que sus lenguas chocando, ya no solo querían recorrer la boca, también querían probar otras cosas, sus cuerpos se calentaban, y el deseo era cada vez mas fuerte, las manos de Inuyasha subían y bajaban toda la espalda de Kagome, esto hacia que ella se excitara, así como Inuyasha sentía las manos de Kagome en su cabeza, y luego bajaban hasta pecho, desbotonaban un poco su traje y recorrían lo que podían del fuerte pecho de este vampiro, esto hacia que él sintiera algo de hinchazón en su entre pierna. Kagome sentía el deseo en todo su cuerpo, no quería detenerse, no estaba segura de lo que pasaría, pero quería seguir, no iba a dejar a Inuyasha, y conociéndolo a el, tan salvaje y domador, no tendría ningún problema para estar con ella, seria una experiencia completamente nueva, única e inolvidable, nunca había estado con nadie, y menos con un vampiro, pero ya estaba decidida, no había vuelta atrás, ya que Inuyasha la llevaba lentamente hacia la orilla de la cama, pero no la acostó, si no que estando ahí de pie, le fue quitando poco a poco el vestido a Kagome, al igual que ella, también comenzó a quitarle su saco y su camisa, le encanto ver ese pecho desnudo de su vampiro, Inuyasha dejo la boca de Kagome y comenzó a lamer su cuello y también sus hombros, Kagome se excitaba cada vez mas, y suspiraba mas seguido, una vez que Kagome logro quitarle toda la camisa a Inuyasha, esté sintió las manos de Kagome recorrer todo su pecho y su espalda, con un poco de cuidado por sus alas, pero aun así, sentía las largas uñas de Kagome haciéndole algo de presión, le encantaba esa sensación y sabia que ella pedía mas, Inuyasha comenzó a bajar mas su vestido, dejando ver mas sus pechos, comenzó a lamer el nacimiento de sus senos, Kagome disfrutaba esa sensación era única e inigualable, sentía como los colmillos de Inuyasha iban y venían por su piel, ella también coopero, y comenzó a bajar sus manos hasta llegar a entre pierna de Inuyasha, paso un par de veces su manos por ahí, y comenzó a quitarle su pantalón, bajándolo poco a poco, hasta que callo al suelo, el vestido de Kagome ya iba por la mitad de su espalda, Inuyasha lo bajaba cada vez mas, ella decidió hacer lo ultimo y desabotonar lo ultimo del vestido, este comenzó a resbalarse por su piel, Inuyasha no resistió y le bajo el vestido de un solo golpe y toda prenda que cubriera a Kagome, dejándola completamente desnuda ante el, aunque lo mismo hizo Kagome con Inuyasha, ya ambos completamente desnudos, se separaron un poco, solo para contemplarse, Kagome guardaría esa imagen de Inuyasha por siempre, al igual que el lo haría con ella, nuevamente Inuyasha volvió a besar con desesperación a Kagome, ella no podía estar mas excitada y mas sintiendo el miembro de su vampiro, duro, grande y grueso sobre su vientre, Inuyasha acostó a Kagome sobre la cama, y después se puso encima de ella, besándola con una sed loca, suspiraban muy seguido, su respiración era mas rápida, Inuyasha bajo, al pecho de Kagome besando y lamiendo cada uno de sus senos hasta llegar a sus pezones, y comenzó a chuparlos como un bebe, también los estimulaba con su mano, Kagome lo disfrutaba como nunca, gemía varias veces, y pasaba sus manos por toda la espalda de Inuyasha, diciéndole que no se detuviera, Inuyasha siguió por un tiempo mas, pero ya quería hacer a Kagome suya, él sabia que Kagome era virgen, así que obligatoriamente esto le dolería, Kagome ya sabia lo que le esperaba, y ya se había dado cuenta de que llego el momento, Kagome abrazó fuerte a Inuyasha y sintió como el la penetro, realmente dolía, era un ardor que hizo brotar lagrimas de los ojos de Kagome, Inuyasha la abrazo mas fuerte sabia que le dolía pero fue lo mejor estar dentro de Kagome, poco a poco, fue pasando el dolor, cuando Inuyasha sintió a Kagome mas relajada, comenzó a moverse dentro de ella, al inicio fueron lentos, pero luego se volvieron mas rápidos y salvajes, Kagome daba algunos gritos, pero no de dolor, sino de placer, una vez que salió de ella, Kagome también quiso darle placer a Inuyasha, así que lo acostó y coloco sus piernas en el cuello de Inuyasha, haciendo la posición del 69, Inuyasha al sentir la lengua de Kagome en la punta de su miembro, enterró sus uñas en la cama, debido al placer, para ser la primera vez de Kagome y lo hacia excelente, gruñía y gemía seguido, sintiendo la lengua de Kagome bajar y subir por su miembro, ella lamia, besaba y chupaba, al final, casi se metió todo el miembro de Inuyasha en su boca, le sorprendía como podía entrar en su boca algo tan grande, pero así fue, Inuyasha estaba muy complacido, y era su turno de hacer lo mismo con Kagome, así que comenzó a lamer aquella zona intima de Kagome, haciéndola gemir y gritas de placer, eran unas sensaciones maravillosas para ambos Inuyasha metió toda su lengua saboreando todo de Kagome, lamia de forma circular o en ocasiones subía y bajaba una vez que ambos terminaron, Inuyasha comenzó a pasar sus manos por todo el cuerpo de Kagome, quería volver a estar dentro de ella, sentir y hacerle a ella ese placer, así que Inuyasha puso a Kagome boca abajo, pero un poco levantada, haciendo la pose del perrito, él la volvió a penetrar nuevamente, pero por atrás, Kagome volvió a sentir un poco de ardor, pero sabia que primero era el dolor y luego el placer y así seria, Inuyasha nunca pensó que fuera tan maravilloso hacer el amor con una humana, en el caso de Kagome, ella también era dominante y salvaje, justo como a el le gustaba, en eso, Kagome se levanto quedando de rodillas, y se acostó nuevamente, comenzó a mover su caderas suavemente, mientras gemía y medio gritaba al igual que Inuyasha, él ya estaba en el clímax, con su miembro completamente dentro de Kagome, era una noche muy placentera, entre un vampiro y una humana, ya ambos estaban muy calientes y sudados, pero eso no los detendría, Inuyasha salió de Kagome, está bajo hacia la entre pierna de Inuyasha, y volvió a chupar y lamer el miembro de su querido vampiro, mientras oía sus gruñidos, sus manos fuertes tocaban la cabeza de Kagome y la movía suavemente, de un lado a otro, en eso, Kagome sintió un liquido en su boca, pero igual lo tomo, sabían que ya habían llegado al orgasmo, cuando eso finalizo, Kagome subió de nuevo al rostro de Inuyasha para besarlo frenéticamente, ella recorría con sus manos todo el cuerpo de Inuyasha, también lo hacia con su boca y con su lengua, Inuyasha también hacia lo mismo con ella, hacia un poco de presión con sus uñas en la piel de Kagome, y le daba pequeños golpes en sus glúteos, haciendo que ella suspirara y gimiera, y con sus colmillos le daba pequeños mordiscos en los labios y en su cuello, así ambos siguieron, hasta que se separaron, para tomar algo de aire, y mirarse fijamente por un momento, ambos se acostaron y se cubrieron con su sabana, se quedaron ahí abrazados y se besaron por ultima vez.

-Te amo cazadora –Dijo por fin Inuyasha; sobando la mejilla de Kagome

-Te amo vampiro –Dijo Kagome, en ese momento no podía estar mas feliz por la palabras que acababa de escuchar de Inuyasha, solo lo beso por ultima vez, no pudo haber sido otra noche mas apasionante que esa, ahora ambos tenían un amor prohibido, y mientras mas prohibido sea, mayores son las ganas, tenían que asegurarse que esto no lo supiera nadie y eso mismo haría Inuyasha, él la abrazo con mucha fuerza, ya lo había dicho, amaba a esa cazadora y ahora mas que nunca la protegería, paso un corto tiempo y finalmente se quedaron dormidos, en su mágica noche prohibida

..

El sol poco a poco fue saliendo, y la claridad llego a la habitación, Kagome se fue despertando lentamente, sentía como alguien sobaba su cabello

-Kagome

-Inuyasha –Dijo Kagome en un suspiro, luego se acerco para besar apasionadamente a su vampiro –Ya amaneció, y se esta haciendo tarde, debemos irnos –Dijo Kagome, medio se levanto, apoyándose sobre su codo, esto hizo que la sabana cayera un poco, llegandole a su cadera. Inuyasha no resistió su instinto, y pasó su dedo, en la división de los senos de Kagome, con su vista clavada ahí

-Inuyasha –Dijo Kagome sentándose en la cama, cubriendo su pecho con la sabana, pero dejando al descubierto su espalda

-No me culpes –Dijo Inuyasha con una media sonrisa, pasando sus manos por toda la espalda de Kagome dándole un beso en su cuello y en su hombro, haciendo que ella la arqueara su espalda y pasara y escalofrió por su columna –Soy un vampiro, y tengo mis talentos

Kagome solo sonrió y pensó, Igual a lo que me dijo en aquel árbol, y así era su vampiro, pero ya dejarían de hablar de eso, se estaba haciendo tarde y ambos tendrían que prepararse para continuar con el viaje. Así que ambos se levantaron y comenzaron a vestirse

-Inuyasha…

-¿Qué pasa Kagome?

-¿Y ahora que va a pasar?

Inuyasha miro a Kagome, entendía muy bien la pregunta y la razón, el estaba consiente de lo que el sentía y de lo que Kagome sentía

-Escúchame, ahora, mas que nunca te protegeré con mi vida, y ten por seguro que jamás te iras de mi lado, esto quedara entre nosotros, nadie lo sabrá, continuaremos con el viaje, ya que estamos muy cerca, hoy vamos a partir, camino a esa montaña, y te prometo que vas a estar a salvo, ahora debemos irnos, baja tu primero, y espérame en el estudio para analizar contigo, las pistas que encontraron nuestros compañeros –Termino de hablar Inuyasha, y se acerco a Kagome, para besarla por ultima vez.

Kagome comenzaría a alistar todo, y lo primero seria buscar su arco y sus flechas plateadas, eso será el mayor recuerdo que tenga de su padre; Kagome saldría primero de la habitación, y luego Inuyasha, para que así nadie pensara algo.

Kagome ya estaba apunto de salir, medio abrió la puerta, a ver si no había nadie, volteo a ver por ultima vez Inuyasha, y finalmente salió de la habitación, solo suspiro y comenzó a caminar hacia el estudio, ahora tenia muchas cosas en la mente, pero fue sacada de sus pensamiento cuando choco con Miroku

-Kagome ¿Estas bien? –Pregunto Miroku

-Si, disculpa Miroku, estoy bien, voy a buscar mis cosas, y tú también busca las tuyas, hoy partimos

-Si comprendo, ya voy a hacerlo

-Bien, entonces te veré listo –Dijo Kagome, iba a seguir con su camino pero Miroku la detuvo

-Espera Kagome, puedo saber… ¿Por qué gritabas anoche?

¿Gritos? Pensó Kagome, ¡Demonios! Susurro, eran los gritos causados por Inuyasha

-¿Gritos? –Pregunto Kagome

-Kagome, yo dormí en una de las habitaciones de aquel pasillo, y escuche grito, de una habitación cerca, creo que eran tuyos ¿Qué pasaba? ¿Por qué gritabas Kagome? –Dijo Miroku mirando fijamente a Kagome

Maldita sea, pensó Kagome, ya lo sabia, por los benditos placeres y sensaciones que le hacia sentir Inuyasha, tuvo que gritar muy fuerte, ella quería callar eso que paso, pero Miroku la conocía, no podía decir nada contra el. Kagome solo siguió de largo, pero Miroku la tomo fuertemente de su brazo y la llevo rápidamente a una habitación cerrando la puerta.

-Estuviste con el, cierto Kagome –Pregunto Miroku

-Si ya lo sabes, no me preguntes –Respondió Kagome

Miroku se quedo sorprendido, pero a la vez, con una media sonrisa en su rostro, entendía a Kagome, sabia perfectamente que esos gritos no eran de miedo, u otra cosa, eran muy seguidos y fuertes, por eso Miroku no pudo dormir.

.

-¿Tienes algo nuevo para mi, cazador?

-Tengo información que podría interesarte

-¿Qué clase de información?

-Sobre la piedra, y la debilidad de tus enemigos

-¿Qué quieres a cambio?

-Que mates a, Kagome y Inuyasha

-Puedo saber ¿Por qué quieres traicionar a tu clan?

-Porque no soporto el amor, entre un vampiro y una humana

-Tendrás lo que quieres