Notas de mí misma... para ustedes!

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Les agradezco mucho a quienes se toman su valioso tiempo para leer, ya han invertido mucho de sus ojos, de sus minutos y horas para internarse en el drama de mi historia. Dicen que el mejor regalo que alguien te puede dar es su tiempo, porque ese nunca regresa, no puedes reponerle un sólo minuto de su vida a alguien que ya te lo ha dedicado. POR ESO MIL GRACIAS!

Desde el principio la temática no era fácil. Digo... imaginarse en la situación de una chica que ha besado al amor de la vida de su mamá, ¡pues que horror! quien quisiera enfrentarse a algo así. ¡Yo jamás! ni en mis peores sueños.

Pero la historia así la imaginé y no ha sido fácil desarrollarla porque a pesar de no tener un stock de capítulos como dicen que se le llama a lo que sigue (las que saben de esto) he tratado de darle coherencia a lo que voy escribiendo, apegándome lo más posible a la idea original. Y sobre todo, con el firme compromiso de entretenerlas, emocionarlas y que al final encuentren el final feliz que siempre queremos y puedan pensar que valió la pena leer este fic.

Les confieso que muchos de sus comentarios me han dado ideas para escribir lo que sigue.

Me disculpo con aquellas que hayan sentido que he exagerado en el drama, o que leer mi historia es... pura pérdida de tiempo como alguien me dijo también. Pero así imaginé esta trama... : ) lo siento.

No soy escritora profesional, quizás ni siquiera me acerco a lo que una buena escritora amateur representa... pero aquí sigo de todas formas por el gusto de imaginar y escribir lo que imagino y aún más, por el gusto de leerlas a ustedes y conocer sus impresiones y puntos de vista.

Al ser éste un Terry fic y ya que éste capítulo en particular menciona en su mayor parte a Terry pues no lo considero relleno, es para contarles cómo es que se dio la relación del matrimonio Greiss.

Pero definitivamente éste capítulo no contiene nada revelador a pesar de que el anterior tuvo información importante que va desenmarañando la trama.

A las que gusten de seguirme acompañando ¡Espero que disfruten la lectura!

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SOLO ELLA OCUPARÍA ESE SITIO...

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Terrence llegó esa noche a la Villa. Su madre lo esperaba mientras tomaba un té y trataba de leer una novela sin poder concentrarse del todo en el libro entre sus manos. Sabía que Terry era ya un hombre, aunque ella se preocupara como si fuese aquél adolescente rebelde y de repente se olvidara que el tiempo había pasado y sabía cuidarse solo. Se reprochó mentalmente y se sintió miserable al haberle negado aquella vez el cobijo de una madre. El chico había salido corriendo de su casa en plena tormenta de nieve para tomar un trasatlántico y viajar sólo a otro continente. Era absurdo que ahora se preocupara porque había salido a despejarse en un paseo a caballo.

El sonido de la pesada puerta de madera al cerrarse llegó a sus oídos y se levantó de prisa del sillón junto a la chimenea.

-Terry... ¿dónde has estado? ¡mira, estás empapado! esta salida tuya te hará daño, debes tomar un baño caliente hijo...

-Estoy bien madre.

-¡Debes cenar algo!

-No tengo hambre... pero tomaré un baño para que te quedes más tranquila, buenas noches.

Contestó mientras subía por las anchas escaleras de cantera amarillenta que llevaban a las habitaciones. Después de darse un baño caliente se relajó y se dispuso a dormir. El incómodo dolor en el pecho seguía oprimiéndole, pero cansado se dejó vencer por el sueño.

Acostumbraba despertarse en ocasiones incluso antes de que el sol se empezara a asomar por el horizonte. Esta vez se sentía sin fuerzas siquiera para terminar de abrir los ojos. El dolor en su pecho se había hecho más latente y le costaba trabajo respirar.

Había enfermado.

-Tiene mucha fiebre todavía, deberán continuar con las compresas de agua en la parte superior de la cabeza, como ya le indiqué a usted y al personal de servicio. Puedo mandar una enfermera para su cuidado o incluso llevarlo a internar al Hospital.

-No, no deseo ninguna enfermera... ni hospitales doctor.

Contestó Terrence con un claro tono de molestia, su voz ronca, era apenas audible pero lo suficiente para mostrar su negativa a la propuesta del galeno.

-Hijo, tal vez sea necesario... piensa que...

-No mamá, por favor. Quiero estar aquí, esto pronto pasará...

El médico se retiró después de que Eleonor cubriera los honorarios de la consulta. Terrence quería incorporarse en su cama, pero la falta de fuerzas y el dolor, poco le permitían moverse.

-Mamá, ¿por qué llamaste a ese matasanos?

-Terry, no seas grosero. Desde temprano te vine a buscar y al ver en el estado en que te encontrabas supe que necesitarías una consulta. Ardías en fiebre y no respondías, estabas delirando incluso... déjame ayudarte...

La elegante mujer con mucho trabajo pudo servir de apoyo para que Terrence lograra acomodarse mejor en cama. Entonces se dió cuenta que era muy pesado para que su madre le estuviese ayudando a cargar su cuerpo.

-Creo que será mejor llamar a Claude, él podrá ayudar a moverme. No quiero que te lastimes por hacer esto tú.

-Por eso habría sido bueno contratar a una enfermera.

-¡No!... no quiero enfermeras ya te lo dije. Prefiero hacer esto yo solo. Ahhhh, me duele la espalda, llevo mucho tiempo acostado. Soy pesado madre, soy muy alto y ninguna enfermera podría hacer éste trabajo más fácil.

-Madame, señor permítanme... -fue la voz de Claude, un fornido capataz que recién entraba a la habitación con paso apresurado para ayudar a Terrence a acomodarse y quedar semi sentado.

-La indicación es que sigas en reposo y no te esfuerces... Gracias Claude...

El empleado asintió y salió en silencio del lugar.

-Madre, eso será imposible, me conoces... en cuanto pueda levantarme de éste lugar lo haré y lo sabes.

-Entonces deberás tomar los remedios que ha traído el médico para que mejores.

Cada que uno de esos frascos con jarabes y ungüentos era colocado cerca del actor, la recordaba a ella. Todo lo que tuviese que ver con hospitales y medicinas tenía que ver con ella, con mi madre.

La enfermedad a pesar de parecer grave, poco a poco fue cediendo con los cuidados, las infusiones, los medicamentos y la buena alimentación. En pocos días Terrence y Eleonor Baker ya tomaban un barco de regreso a América.

Una noche, durante el trayecto por el Atlántico, Terrence estaba en cubierta, sujetando la baranda como aquella noche lo hiciera en el Mauretania. Casualmente la historia se repetía, sólo que los papeles se habían invertido, aquella noche de fin de año pensaba en su madre, mientras la pequeña pecosa se acercaba a él pensando en el enorme parecido que compartía con alguien. Esta ocasión... él pensaba en ella, en aquella linda jovencita, mientras Eleonor era quien se acercaba a su hijo.

-No creo que sea lo mejor para tu salud estar en lo fresco Terry; hasta aquí puedo sentir la brisa del oleaje y puedes recaer en la enfermedad hijo.

-Estaré bien Eleonor.

-Eso dijiste en Escocia cuando saliste a montar. Terry puedes llegar a ser tan necio como lo desees, pero también te conozco. Sé que no estás bien y siempre es por ella... ¿o me equivoco?

-Madre, mi vida tiene que seguir. Ella ya está casada y yo... no voy a perderme ni a rendirme por eso. Vine a Escocia a despedirme de todo lo que me recordaba esos días de verano que pasamos juntos, vine a hacer las pases con ese pasado que se aferraba en mi corazón a seguir pretendiendo ser un presente. Eso ya no es más, lo he entendido... así que ya no la culpes. No es por ella, por favor no le guardes más resentimientos como aquel tiempo en Rockstown. Nada de esto será nunca su culpa.

-Es bueno saber que lo has aceptado. Pero esa tristeza en tus ojos... pareciera decir otra cosa, pareciera que lo que dices está muy lejos de ser reflejo de lo que sientes. No guardaré sentimientos negativos hacia ella, pero prométeme Terry que saldrás adelante. Que éste episodio de tu vida quedará atrás para siempre.

Él no contestó nada, sólo se aferró con más fuerza a la baranda de metal.

-Susana y Candy se han ido para siempre, a una la soportaste hasta que pasó a mejor vida a otra la amaste pero también escogió su propio camino, Terry ninguna de las dos está más a tu lado... debes continuar viviendo.

-No volverás a verme triste madre, voy a continuar, puedes quedarte tranquila... ahora por favor, déjame solo.

El viaje a través del océano duró varios días más. Para cuando llegaron a New York, Terrence tenía en mente sumergirse en el trabajo. Después de todo ya se había ausentado demasiado tiempo y prácticamente ya estaba repuesto del todo. Un par de meses habían transcurrido ya y no era dueño de la compañía como para regresar tan fácil, hacer y deshacer. Tenía pensado hablar con su director y jefe y disculparse.

-Sé que era un tiempo que necesitabas para ti muchacho. No habías tenido vacaciones, tómalo de esa manera.

-Aún así tengo la necesidad de ofrecerte disculpas Robert... fue mucho tiempo... no quisiera pensar que la charla que tuviste con mi madre ha influido en tu trato especial conmigo.

-Me ofendes Terrence... nada de lo que has logrado hasta el día de hoy ha tenido el mérito de otra persona. Todo lo has ganado a pulso y si crees que lo correcto es que te imponga una especie de castigo por tu ausencia; puedo hacerlo. Pero en realidad el más beneficiado con tu regreso soy yo y por consiguiente la compañía. Y te repito que no son necesarias las disculpas, por otro lado... si ya te sientes en condiciones óptimas para incorporarte al elenco, sería maravilloso. Tenemos buenos actores, tú lo sabes, pero también sabes que nadie tiene la presencia que tienes en el escenario hijo. Así que tú dirás...

-Empecemos entonces...

Y así se reincorporó el actor a su trabajo, volvió a encontrarse con Karen, volvió a retomar esa amistad y esa camaradería que de a poco se transformó en una constante necesidad del uno por el otro. Siempre trabajaban juntos, comían, ensayaban y descansaban juntos.

Karen estaba mucho más relajada, seguramente el saber a mi madre felizmente casada le hacía tomar todo con más calma. Dejó de ser aprensiva, sofocante. Respetaba el espacio de Terrence y algo en ella había cambiado también. Fue inteligente al descubrir que acosándolo sólo lo alejaría de ella y ya suficiente falta le había hecho esos dos meses de ausencia, por el contrario, trató de volverse necesaria, era paciente, trabajadora y discreta; no preguntaba nada de "ella" ni de esa prolongada estancia en Escocia. Parecía indiferente, fingía enfocarse en otras cosas de su vida aunque por las tardes al llegar a su apartamento sólo planeara estrategias para acercarse al día siguiente y se mordiera las uñas pensando si lo que estaba haciendo estaría funcionando.

Ya habían transcurrido un par de meses más y en todo ese tiempo se había abstenido de buscarlo en su apartamento, no había buscado más ese contacto físico que en el pasado se había vuelto una necesidad para ella. Se mantenía al margen y seguía sin tocar algún tema personal, se limitaba a los ensayos y las puestas en escena; fuera de eso las charlas eran triviales y superfluas.

La respuesta a sus inquietudes le llegó desde el cielo alguna tarde en que llamaban a la puerta de su modesta vivienda.

Con sus manos se arregló un poco el cabello que había soltado mientras terminaba de memorizar un libreto, llevaba un vestido modesto, a media pantorrilla, bastante ajustado a su cuerpo en la cintura y el busto, pero a la vez tan informal y sencillo que jamás lo usaría para salir a la calle. Le habían dado un personaje secundario en la nueva obra de Stratford y aunque sentía su ego herido al saberse relegada a un segundo plano, agradecía el trabajo. En sus momentos de depresión y ocio mental había imaginado a Terrence ejerciendo sus influencias con el director para que la alejaran de él y le quitaran el protagónico, de alguna forma eso también había servido para que a modo de defensa ella mantuviera sus distancias con el guapo actor y se limitara al trato estrictamente profesional aunque en el fondo no era para nada lo que ella deseara de él.

Al abrir la puerta se encontró con su compañero de escenario, ése que le arrancaba suspiros todo el tiempo, ése que le robaba el aliento al escuchar esa grave voz suya que llenaba en el teatro en cada ensayo. El que al pasar frente a ella dejaba la deliciosa estela de su fragancia y muy de vez en cuando le regalaba una sonrisa.

-Terry...

-Karen, espero no ser inoportuno...

Él la miraba serio, un ligero rubor en su rostro apareció al encontrarla tan distinta a como estaba acostumbrado a verla.

-Nooo... no, de ninguna manera, pasa...

Terrence miró con discreción cada detalle del lugar, miró a la joven solitaria, con sus expresivos ojos y su sonrisa franca, sin maquillajes, sin máscaras... ahí estaba ella, en su faceta más natural, se le veía incluso más joven de lo que aparentaba, más bajita y más menuda sin esos vestidos ampones que a algunas favorecían y a otras no tanto. Se detuvo un par de segundos más de lo correcto mirando el cuerpo de ella, sus brazos blancos, la tersura de la piel de su cuello y su escote.

Trató de pensar en otra cosa y tragó en seco cuando ella se puso frente a él y tomó su mano para guiarlo con ella hasta la cocina. Ese aire de desenfado y naturalidad en ella siempre le habían atraído. Sin querer o poder evitarlo llevó su vista a la femenina figura que avanzaba delante de él y la manera en que se movía con libertad en su espacio. Miró en una de las paredes el afiche de Romeo y Julieta. Todavía se apreciaba la imagen de Susana en él y como burla del destino notó que ella había también tachado el nombre de Susana y había escrito el suyo encima del primero: "Karen Kleiss"

La anterior actitud de Karen que se parecía cada día más a Susana, había cambiado por otra completamente distinta. La miró sentarse con gracia y sin poses frente a él, cruzando coqueta la pierna en uno de esos banquillos elevados de su desayunador y sonrió al contemplarla acomodarse esa melena revuelta de rizos rojizos. Ella no se daba cuenta de eso, pero todo aquello le había parecido extremadamente sensual al actor.

-¿Te ofrezco más té? Apenas iba a preparar algo para comer... sólo que el tiempo se me fue entre líneas... ya sabes cómo es esto. Pero ahora mismo prepararé algo... ya verás, soy bastante buena en esto...

Esa era una expresión que entre ellos usaban para referirse a los diálogos y libretos. Terrence la miraba atento, una expresión de alegría apenas sugerida, de encanto al observarla, habían bastado para alegrarle el corazón a ella. ¿Acaso lo que estaba viendo era cierto? o ¿era un simple juego de su mente en su anhelo por sentirse importante para él? Karen todavía no podía creer que Terry estuviera a solas con ella, en su apartamento.

-Vamos a comer algo, salgamos... he pasado mucho tiempo encerrado y pensé en que sería una buena idea salir y comer juntos... vayamos a caminar por ahí después de comer Karen. ¿Qué opinas?

Y fue ese el primero de los días en que la amistad fuera del teatro fue retomada. Una amistad que parecía genuina, desinteresada, leal.

Pasaron un par de meses, las visitas se comenzaron a prolongarse incluso hasta en la noche, la comunicación entre ellos había llegado al punto en que con miradas y sonrisas se entendían. Las representaciones terminaban y se marchaba cada uno por su lado para evitar sospechas, pero más tarde se encontraban de nuevo en casa de Karen por lo regular.

-Jajajajajaja, ¿la viste? ¿viste su cara?

-Sí, pobre mujer Terry, no te burles...

-No me burlo Karen y esa señora de pobre no tiene nada, no la compadezcas. No debió meterse contigo, ahora sabe que no vas a dejarte de ella, sino que además me tienes de tu lado... no creo que le haya quedado alguna duda...

-Pero es la esposa del gobernador... espero que no nos metamos en problemas Terry.

-Podría tratarse del gobernador mismo y seguiría estando de tu lado... no voy a permitir que nadie te haga sentir mal Karen. Eres mi amiga, te quiero... pronto hablaré con Robert... tú debes ser protagonista, eres demasiado buena para un papel secundario... todavía no entiendo porqué no te dejó conmigo.

Los ojos de la joven brillaron como nunca antes y una sonrisa tímida apareció en sus labios. La forma en cómo brillaban los ojos de él con alegría y esa preciosa y franca sonrisa ladeada de nuevo, la hacían tener esperanza en que el triste recuerdo de mi madre no siguiera más como una sombra en las memorias de ese hombre al que estaba segura, amaba intensamente.

-Gracias Terry... tus palabras me dan el aliciente que creí perder al llegar a mi personaje "no tan relevante" como dijo la señora del gobernador. ¿Sabes? suena bien eso de que te tengo de mi lado, voy... a dejar esto a la cocina.

Karen se puso de pie ruborizada y levantó de la mesa el servicio de té, Terrence fue tras ella.

-Karen...

-Ya es tarde Terry...

Se odió mentalmente por decirlo, pero no deseaba ser ella quien diera de nuevo señales de quererlo y necesitarlo cerca.

-Sí, será mejor que me vaya.

Ella lo miraba con la esperanza de que no se fuera, para su inmensa suerte él había dicho aquello sin verdaderas intenciones ni deseos de irse.

-¿Qué hay de malo en que te quedes ésta noche? -de nuevo fingió desinterés, pero un actor no puede engañar a otro. -Puedo prepararte el sofá, no me gusta nada imaginar siquiera que algo malo podría ocurrirte allá afuera, pasa de la una de la madrugada Terry. Es peligroso ir por la calle tan tarde.

-No me sucederá nada malo, tengo el automóvil, ¿lo olvidas? Gracias por preocuparte... por mí.

Fue ese momento el que dio inicio a todo, la cercanía de ambos era innecesaria, él acarició con el dorso de sus dedos la mejilla de ella y Karen cerró los ojos al tacto. Si eso era acaso una muda invitación a besarla fue muy bien interpretada por él, porque justo después llegó el beso y después de eso la intimidad que desde hacía tanto tiempo ella deseaba y que desde hacía tanto él mantenía reprimida.

A partir de entonces se les vio mas juntos, los rumores corrieron pronto; el galán de Broadway y la altiva actriz pelirroja eran novios. Las lenguas más atrevidas hablaban de un impúdico romance que iba más allá del simple noviazgo. Pero la vida de los actores era así desde entonces, se les tachaba de liberales, desenfrenados y algunos hasta locos e inmorales.

Eleonor Baker sabía de esa relación pues en alguna ocasión llegó al departamento de su hijo y después de esperar un buen rato para que le abrieran la puerta y a punto de retirarse, Terrence abrió y la invitó a pasar. La elegante dama los encontró a ambos descompuestos, no opinó nada, reprimió sus deseos de hacer alguna mueca y con la enorme capacidad histriónica que poseía se mostró diplomática y se despidió después de una breve visita. Sabía que lo que le tuviera que decir a su hijo con respecto a la forma en que estaba llevando su vida o hablarle de moral y sentimientos a estas alturas, sería en breve refutado y puesto en tela de juicio por los argumentos nada amables que Terrence solía expresar cuando no estaba de acuerdo en que opinaran sobre su vida. Sobre todo ella, que a pesar de ser su madre había cometido errores también.

Entonces calló y lo apoyó. Al contrario de lo que debería ser un motivo inmenso de alegría, sintió una tristeza enorme cuando se enteró de que una pequeña criatura venía en camino. Los ojos de su hijo se perdían en recuerdos, en pensamientos que ella imaginaba hacia donde iban.

-Deberías estar feliz Terry, sabías que algo así podía suceder en cualquier momento.

-Lo estoy madre, por eso he venido a decírtelo.

Su voz sonaba muy lejos de denotar alegría, se escuchaba más bien resignado, nervioso.

-Pues me alegra por ti entonces...es decir, por ustedes. Un nieto... ¡vaya sorpresa hijo!

-¿En verdad estás feliz mamá?

-Si tú lo estás, yo lo estoy. Te soy sincera... creo que es hora de que formalices tu relación con Karen. No quiero que mi nieto sea objeto de motes grotescos. Sobre todo porque sabes en carne propia lo que eso significa. Es algo injusto etiquetar a un pequeñito y tú y tu mujer son personajes públicos, están bajo el constante escrutinio y los crueles juicios de la sociedad todo el tiempo.

-Las críticas serán fuertes, tienes mucha razón.

-Sí, cásense cuanto antes Terry... deberás decirle también a tu padre lo que sucede.

-También lo había pensado... pero no estoy seguro. Hace unos meses se comunicó conmigo para hablar del ducado. Como podrás imaginarte fui cortante, insistió y fui además grosero. No sé como informarle de todo esto.

-Él te conoce, perdón que te lo diga pero eres muy explosivo y no sabes callarte o ser un poco más prudente. Pero él menos que nadie puede reprocharte eso, pues justamente de él lo has heredado. Son tan parecidos hijo, que creo que en mucho influye que choquen tanto. Búscalo, en lo que pueda ayudarles, cuenten conmigo Terry.

Y no mucho después ambos jóvenes se casaron por las leyes civiles exclusivamente. Karen deseaba una boda religiosa, pero Terrence puso de pretexto el teatro, las representaciones, las giras y tanto trabajo pisándoles los talones. Sabía que sólo era necesario hablar con Robert para poder conseguir unos días y poder hacer una boda y celebración en forma. Y en efecto, habló con él pero para convencerlo de negarse a cualquier posibilidad o petición por parte de Karen.

-Creí que estabas convencido de todo esto muchacho...

Dijo el amable hombre tratando de ocultar un gesto de decepción en el rostro.

-Lo estoy, no pienses mal Robert. Con un hijo en camino no puedo estar dudando a estas alturas...

-¿Entonces? ¿Por qué no le das a Karen el lugar que se merece en tu vida? Terry yo no tengo ningún problema en darles esos días y...

-No. Robert por favor. No se trata de Karen. Se trata de que eso es algo que sólo haría con una persona que ya no es parte de mi realidad, y al ser así las cosas, prefiero cerrarme a la posibilidad de un matrimonio religioso con cualquier otra persona. Simplemente es algo que no va a suceder jamás...

-No te entiendo.

-Mi madre me dijo lo mismo, así que no espero que tú me entiendas tampoco, sólo espero que por la amistad que nos une respetes mi decisión y te niegues a cualquier petición por parte de Karen. Es todo.

-Es tu vida y tú sabes el porqué de tus decisiones... no se hable más. Los acompañaré en la ceremonia de tu matrimonio civil y muy a mi pesar te seguiré el juego Terry.

-Gracias Robert.

La verdad es que nunca se vio casándose en una ceremonia religiosa con nadie más que no fuese ella. La única ocasión que se atrevió a soñar con ese momento, había sido esa pecosa inolvidable la que estaba a su lado frente al altar y había decidido que así sería por siempre. Sólo ella ocuparía ese sitio... aunque fuera en su imaginación, ese lugar permanecería intacto sólo para ella, aunque para que eso sucediera ya fuera muy tarde o mejor dicho imposible.

Aline llegó al mundo en el seno de un matrimonio estable. Sus padres pasaban demasiado tiempo trabajando y aunque al principio una nana había sido excelente opción, al llegar a casa se habían dado cuenta de todo lo que se estaban perdiendo con el crecimiento de su hija. Entonces, la llevaron a crecer a los escenarios, aprendió a caminar en los alfombrados pasillos del teatro, repetía en sus balbuceos parte de los diálogos de sus padres y del resto del elenco, era algo muy gracioso ver a la pequeña figurita avanzar apenas visible entre las butacas y era el encanto de todos en la compañía teatral. Eleonor estaba encantada con su nieta, había heredado todas las facciones de su hijo, la verdad es que prácticamente no se parecía a su madre en nada, a excepción del carácter. A veces la abuela se llevaba a mi entonces pequeña amiga a su casa, incluso se encargaba de su cuidado por varios días mientras sus padres salían de gira. Pero eso no era lo mejor para la pequeña familia. Más aún cuando la prensa se encargó de divulgar la noticia de que la hija de las estrellas de Broadway Grandchester y Kleiss vivía una triste infancia en un lugar que no era adecuado para su desarrollo: el teatro mismo. Se hicieron fuertes críticas a la pareja de actores y en especial al director Hattaway por permitir semejante disparate.

Con el tiempo Karen se fue retirando de las representaciones. Los protagónicos dejaron otra vez de llegar a sus manos y comenzó a dedicarse a su hogar, a la crianza de su hija. Las giras absorbían el tiempo de Terrence y cuando regresaba a casa, los reclamos y la distancia con su pareja eran cada vez mayores.

Aline ya no era un bebé, era una niña de triste mirada... era la espectadora en primera fila de la obra en la que sus padres perdían el control de su matrimonio, presenciaba todo tipo de escenas, desde silencios, indiferencias, hasta fuertes discusiones, llantos, reclamos, sospechas...

Entonces un buen día, harto de soportar años de discusiones y reclamos, harta de tolerar largas ausencias y fuertes rumores de infidelidades, esos actores decidieron poner fin a su matrimonio.

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Flash back.

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-¿Por qué no sonríes en ninguna de tus fotografías Aline?

-Déjame ver... ¡oh! ya recuerdo, debí tener unos siete u ocho años... por esa época mis padres se divorciaron, ¿lo ves? mira, ya cada quien está por su lado, recuerdo que siempre peleaban Scarlett, debió ser eso.

-Entonces mis fotografías tal vez sean similares... a mis once años perdí a mi hermano. Mi padre se fue y...

Nos quedamos en silencio, las dos compartíamos el hecho de que nuestras familias se habían desintegrado. Quizás por eso me había defendido en el colegio, en el fondo ella hubiera deseado que alguien la defendiera de todo lo que tuvo que escuchar alguna vez.

-Mejor no pensemos en eso... -le dije al ver sus ojos llenos de lágrimas.

-Ayúdame...

-¿Qué haces?

-Sólo quiero conservar aquellas donde sonrío, las que me traigan recuerdos felices, ¿te parece?

-¿Estás segura?

-Sí Scarlett... deberías hacerlo también con las tuyas.

Y sonrió de nuevo. Esa tarde le ayudé a romper muchas fotografías. Después llegué a mi casa y en la soledad de mi habitación hice lo mismo. Busqué fotografías de todos, de mi padre, de sus viajes, de la tía Elroy, de mi mamá en donde su sonrisa se había borrado después de perder a mi hermano, incluso encontré aquellas en donde por orden de mi tía Elroy, se había retratado a mi hermano como durmiendo cuando en realidad ya había fallecido, no entendí el propósito de aquello, para mí era como una forma de torturarse por siempre al verlo así. Conservé las imágenes donde era todavía un bebé sonriente, pero destrocé todas aquellas que causaban dolor a mi corazón. Encontré fotos mías en donde tampoco sonreía y mi carita parecía más la de una de esas niñas difuntas que preparaban para su sesión post-mortem, como la de Adrien. Todas esas las rompí también.

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Fin Flash back.

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Existen aún varias fotografías de la boda de mis padres, esas las conservé porque no tuve el valor de desaparecerlas también. Además de que retrataron una época distinta, retrataron alegría, ilusión, amor... ambos sonreían, mi madre tomaba su brazo y él inclinaba ligeramente su cabeza para apoyar su mejilla en la frente de ella.

Hay una fotografía de ambos que en lo particular es una de mis favoritas, ambos se encontraban sentados en un sofá tipo confidente. En esa imagen mi padre la miraba a ella enamorado y envolvía en sus manos las de ella, buscando sonriente su mirada, mi mamá también sonreía y miraba sus manos entre las manos de mi padre.

La tarde que rompí tantas fotos, encontré también ese cofrecillo de los tesoros de mamá, era yo muy curiosa y no muy hábil para leer con rapidez, la sensación de estar haciendo algo indebido al leer correspondencia ajena me tenía bastante nerviosa, pero alcancé a ver algunas de sus cartas. Muchas de ellas eran de mi padre, reconocía su firma y su caligrafía, otras eran escritas por personas distintas, alguna por una señora llamada Susana, sólo que a ésa carta poco le entendí pues estaba muy borrosa, parecía haberse mojado con algo pues la tinta estaba muy corrida. Otras cartas eran de mis tíos Stear, Patty, de mis padrinos Archie y Annie... también encontré algunas cuantas de él, de Terrence.

En esa época me preguntaba quienes eran esos desconocidos Susana, Terry, Señor Carson... pero al no saberlo, dejé todo en su lugar y seguí curioseando...

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CONTINUARÁ...

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DE NUEVO GRACIAS!

Blanca G: Hola hermosa, en respuesta a tu pregunta y perdón por hacerlo hasta ahora... No, no es una jugada de él. Si te digo que más sigue, pues acabo con el encanto, jejejeje. Saludos bonita y gracias por estar interesada en lo que sigue.

Guest: Hola, Albert no está dando saltos de ahogado! jajaja... perdón pero si les digo lo que pasa pues se descubre todo! : )

Miriam7: Gracias bonita por echar a volar tu imaginación con todo lo que ha pasado aquí. Exacta tu observanciaaa! jajaja Albert no es del todo culpable, pero vaya que ha cometido errores, tampoco es un santo. Desde el inicio del fic les conté que no era el Albert que estábamos acostumbradas a leer, iba a ser un canijo. Eso sí, tampoco tan malo como lo parecía. Saludos!

Guest: Jajajaja, en este capitulo no descubrirás la verdad. Pero falta muy poco para que lo hagas! Saludos linda!

Maritza: jajajaja, no lances pedradas amiga! las verdades ya están cerca. Besos!

Gaby: Gracias a ti por tus amables comentarios hermosa! Feliz de regresar por lectoras como tú.

YAGUI FUN: Gracias por las porras Yagui, es un tema difícil, pero ahí va... creoooo! jajajajajaja, Claro que Albert fue infiel, cometió sus errores también! ¡cómo me hiciste reír con lo de Guest!... jajajajaja Parece gallo cazando apuestassss! jajajajajajajajajaja y si leyó tu comentario porque regresó a responderte, que tal?! claro que eliminé lo que ella escribió y no por que me moleste encontrarme con ellos de repente, pero no tiene caso seguir con un pleito absurdo. Por supuesto que no le haré caso, ni siquiera me atormenta amiga, no te preocupes. En cuanto a alejar a Candy de Terry por lo que sucedió con Scarlett, no puedo hacerlo, porque en mi loca cabeza esta historia tiene a pesar de todo un final feliz y es con Candy pecosa y Terry juntos. Es difícil imaginarlo, pero ya verás como es que logro que eso suceda a pesar de ser tan difícil. Gracias por tu apoyo y por tu amistad tan bonita.

Eli: No tengo palabras para agradecerte por esos reviews que me regalas! Mente prodigiosa? gracias belleza, pero esas mentes están vendiendo libros y no sólo escribiendo fics. De ninguna manera haré menos esta afición tan bonita que me ha llenado de satisfacciones, pero las mentes prodigiosas hacen maravillas con el talento. De ninguna manera escribiré muerte para los personajes de esta historia. Terry y Candy son los protagonistas, de entrada no puedo ser tan mafiosa para hacerles algo a ellos. Scarlett es la narradora, así que no puede estar narrando desde el más alla, jejejeje. En cuanto a reivindicar a Albert... pues sí, traté de hacerlo un poco menos ruin como dices, pero de que cometió errores lo hizo. Y en cuanto a no destrozar a un personaje alterando por completo su personalidad pues simplemente paso de largo cuando a uno de mis personajes favoritos (Terry, Anthony, Albert) los ponen como los peores villanos. Pero respeto las historias de cada persona y si ellas los imaginan así ni hablar. Gracias por tu cariño inmerecido, pues no he tenido el placer de conocerte bien. Qué te parece que abres una cuenta en FF y platicamos y comadreamos a gusto? Desde luego que comprendo que sólo te interesen los Terryfics y lo respeto! Un abrazo bien grande para ti hermosa!

Alondra: Sí Scarlett está herida, y en éste capítulo no se reveló mucho, pero en el siguiente ya verás! Yo soy quien está agradecida por tus comentarios! Besos para ti!

America Gra: Jajajaja, hermosa no sé porqué te me perdiste o más bien no supe contar la historia, pero no es falso lo que hizo Albert en esos encuentros candentes. En los comentarios muchas dicen que es Annie la amante de Albert y es porque ellas así lo entendieron, ¿tú quien te imaginas que sea? en serio quieres que te lo diga? está bien... es Annie... ahora bien, el hecho de que George lo haya defendido en esta historia, no significa que Albert sea un pan de Dios... Tienes toda la razón en que Candy y Terry ya han estado mucho tiempo separados y que ya basta de sufrimiento para ellos! Gracias por el concepto en el que tienes a este cuentecillo! jajajaja, te agradezco a ti por estar siempre presente. Un abrazo!

CONNY DE G: Gracias a ti por tus comentarios y por el concepto en el que tienes mi humilde fic. Está bastante complicado el acertijo este que solita me inventé, pero ya falta muy poco para que todo se descubra. También sabremos un poco más que fue lo que sucedió en todo este lío. Saludos también para ti y un abrazo de regreso con cariño bonita!

Adoradandrew: Hermosa de mi vida! Gracias por tu apoyo! Tu también cuentas conmigo! Pareciera que reivindiqué un poco a Albert bello, la verdad es que no es un villano, se ha equivocado, sí, pero no entró a la mafia por propio gusto y ha cedido a las tentaciones de otra mujer que no es su esposa. ¡Por supuesto que si! También para eso hay una explicación, aunque no lo justifico, puedo entenderlo... Ya lo verás! Un beso y abrazo amiga bella! Por cierto, felicidades por tu historiaaa! Me encanta mujerrrr, me encantaaaaa!

Phambe: Así es mi querida, Phambe... aún hay muchas cuestiones que resolver, y Albert no es malo después de todo. Se ha equivocado, claro que sí, ha tomado malas decisiones y otras tal vez por despecho... pero no es un hombre al que no le haya importado su familia. La cuestión del porqué Annie, la voy a explicar en el siguiente capitulo! Ahhhhhh! todo quiero explicar en el siguiente y el siguiente y así me voy! Pero en mi mente hay una razón para eso. Igualmente habrá información de Madeleine. Y... buenoooo, podría explicarte muchas cosas por aquí, pero sería llenar este mensaje de spoilers jajajajaja! Gracias por siempre ser tan analítica, tan inteligente. Tu buscas hasta debajo de las piedras todo aquello que pudiera dar datos sobre la historia y pones demasiada atención a los detalles. Si te contesto ahora mismo el porque la mafia podía engañarse pensando a Madeleine como la esposa de Albert, te estaría dando pistas de lo que sigue. En cuanto a tu segundo comentario! jajajaja te digo que eres increíblemente analítica! esa comparación que haces de Darth Vader en su intento por salvar a la mujer que ama! woooowww! jajajaja, te soy sincera, nunca vi Star Wars! sólo vi un capítulo en el cine (y eso... por acompañar al chico de mis sueños en ese entonces...) con Anakin Skywalker y no entendí ni pío, pero igual estuvo buenísima! Lo que dices es cierto, Albert amó profundamente a Candy, tuvo dos hermosos hijos con ella producto de verdadero amor entre ambos. Lo que sucedió con Annie... sólo te diré que fue después de que él dejó la casa y su familia. Gracias por todo, por tenerme en tan alto concepto, de la misma manera en que piensas que soy buena en este sitio, yo creo que eres de las lectoras que más aprecio y para mí es un verdadero honor tener la atención de tan hermosa persona! No he leído esa ficción que dices, pero voy a buscarla, lo prometo. Sólo porque tu lo dices para mí ya es buena. Que Dios te bendiga y un abrazo grandísimo hasta la bella Francia!

Marina W: Jajajaja! Gracias bonita! poco a poco nos acercamos al final.

Guest: Gracias por la espera, así mismo, espero no defraudarte con este nuevo capítulo.

Alesita77: La amante de Albert es Annie, sé que aún quedan muchos cabos sueltos, poco a poco los iré atando, esto requiere paciencia y mucha quebradera de coco para escribirles algo decente. Albert dijo a su amante que iba a recuperar a su esposa, pero no esperaba que todo esto sucediera. En cuanto a las mentirosas, desde luego que serán descubiertas, no se irán tan campantes! Y ya actualicé la amiga de Ely. Saludos bella!

Moonlove86: Hola corazona de melón! Bueno... pues amiga qué te cuento que no sepas?! jajajaja. Y la verdad es que hay muchas cosas que ya tu no sabeee! jajaja pues si es chocante que se trate de Annie, pero en la vida real te llevas chascos peores. En realidad Annie no es hermana de Candy y por ejemplo Frida encontró a su hermana en la vida real con su querido "Panzón" Diego Rivera... imagínate, y la hermana quería a Frida, pero la calentura es peligrosa y no precisamente de esa que ataranta el paracetamol o el ibuprofeno hijaaaa! Aunque hay de hermanas a hermanas. En esta historia en particular Annie no quiere nadita a Candy. A pesar de que en el ánime si puedo ver un aprecio real de la morena por la pecosa, en mi mente surgió la parte oscura de esos celos enfermizos, los que hacen que dejes de querer a alguien y todo el afecto del pasado se convierta en un sentimiento distinto al recordar situaciones dolorosas. Para no ser tan chorera te lo diré así, siempre se sintió menos y quiso darle donde más le duele! Por cierto, que me diste una idea hace tiempo por teléfono, y sí lo haré, jejejeje... ya verás! Gracias por tu apoyo amiga chula.

Stormaw: Hola pecas! pues te cuento que Albert no es tan bueno después de todo, pero tampoco es tan malo mi wero... en serio que he conocido peores! y el gatitoooo... anda corriendo por los tejados, jajaja, no te creas, tal vez el siguiente capítulo sea bastante largo porque según yo ya quiero terminar esta historia y al analizar sus comentarios veo que queda mucho, muchoooo por resolver!

Becky7024: Exacto! no está para creerse que ése hombre sea un ángel y se sacrificó todo el tiempo por su familia. Tan es así que Candy no lo cree del todo y algo le dice que no siga llorando. Creo que el dolor hace desconfiadas a las personas. Una mujer a sus 37 con tanta experiencia y una vida tan triste, no puede seguir siendo una ingenua que crea todo lo que vengan a contarle. Saludos!

Rose: Así es, para nada es un santo. Ha hecho muchas cosas mal, ha tomado muy malas decisiones, pero quise mostrar una faceta más real de él, una donde no fuera el príncipe de la colina. Para mi no hay hombre ni mujer perfectos, la gran mayoría hemos cometido errores y tremendos. Candy no se creyó el cuento y como dices, aún en caso de que nunca la hubiese engañado con otra mujer, de todas formas la engañó en esto y era importante que ella lo supiera. Gracias por comentar Rose!

Aurora: Hermosa, este capítulo te quedé a deber la revelación de lo que sigue, lo estoy preparando ya en un nuevo capítulo. Saludos!

Dianley: Sí, la verdad es que Albert tomó decisiones fundadas en el miedo a perder a lo que más quería, ya había perdido recientemente a Adrien y sentirse acorralado y amenazado por la mafia... pobre hombre. No siempre las personas tomamos las mejores decisiones, mucho menos en procesos llenos de stréss. Eso le sucedió a Albert... ya verás lo que sigue.

Lovely: Indudablemente fue culpable al enredarse con otra mujer. Tomó decisiones equivocadas y siempre hay consecuencias para cada acción. Saludos!

Guest: Eres muy perspicaz! Saludos!

Kamanance: Sí, Albert es víctima y culpable en realidad. Ya verás lo que sigue. Saludos y gracias por comentar!

Luz: Ahhhhhh! Gracias por comentar, por siempre estar! leí tu comentario en "Al otro lado del tiempo", que bueno que te gustó Stjepan Hauser, verdad que es un bombón?! además de talentosísimo por cierto! Me encanta escucharlo, te soy honesta, me inspiro mucho escuchándolo para escribir, tiene magia en los dedos ese hombre y al hacerlo Papá Dios con tanto cariño y esmero... te has fijado como tiene a todas como hipnotizadas? OMG! con gusto estaría horas en primera fila admirando su trabajo! Saludos Luz!

Magda Vidal: Lamento haberte parecido exagerada. Coincido contigo en que tanto drama hace pesada una historia, confusa y enredada, pero al menos en este fic es parte de... Gracias por tu apoyo, saludos!

Guest: jajajajaja O.o nada de superar a Mizuki, mis respetos para esa señora que nos hizo soñar, llorar y enamorarnos a millones y a través del tiempo lo sigue haciendo e Igarashi con sus ilustraciones. En esta historia Annie es Albertfan y de las suertudas! oyeeee, imagínate el privilegio de... mmmmmmmm, bueeeenooooooo! jajaja saludos!

Rous T: Muchas gracias linda por ese comentariooo! Claro que Albert enfrentará las consecuencias de sus malas decisiones! así como lo harán cada uno de los que actuaron mal. Jajajaja, tu lo consuelas? jajajaja mira tú, que resignadaaaa! jajaja. Ese abrazo que vio Scarlett entre su madre y Terrence le puso los pies en la tierra antes de que resultara herida, sabe que eso es amor. Esta ahí aunque el mundo esté cayéndose a pedazos. No sé si vaya a encontrar el amor en esta historia, pero hace algo importante y crucial además de narrar esta historia.

Bibi Granchester: Gracias linda. Hermosas mis lectoras! Un abrazo grande para ti!


Gracias también a:

AmmiMorrigan

CONNY DE G

Darling eveling

Lizbeth Haruka

SaiyaBra

Silandrew

anylove84

la chinita

lively jing

moonlove86

xkanda73

Airun Grandchester

BrendaDv

alexas90