Capitulo 12
Estaba acostado en la oscuridad de mi cuarto pero no podía dormir, mi mente no dejaba de darle vueltas a la pregunta de Kurt. "¿Sigues con ese sueño, Blaine?" Me había preguntado y yo, sin saber que decir, rápidamente conteste riendo. "Son cosas de niños, Kurt, no voy a vivir en un castillo de flores e instrumentos con arboles que den notas musicales en vez de frutos". Despues de cenar, le di mi cama a Kurt e improvise un espacio para mi en mi habitación. El estaba durmiendo ahora a un metro de donde me encontraba yo, encima de una montaña de almohadones y mantas, a su lado. Lentamente me voltee para verlo dormir y casi ahogo un grito cuando me encontré con sus ojos abiertos a escasos centímetros de los mios, observándome despierto desde mi cama.
"No puedo dormir" Susurro y le dije que tampoco yo. La tormenta estaba acabando pero aun se oia la lluvia chocando suavemente contra el techo como una dulce canción de cuna, todo parecía muy quieto a esas horas de la noche. "Sabes donde podemos encontrar otro de esos?" Pregunto Kurt señalando el papel amarillo que habíamos encontrado aquella tarde, salir a buscarlos en medio de la noche era una gran idea y casualmente acababa de recordar donde podrían estar los demás. "Sigueme, Kurt". Le dije tendiéndole la mano y poniéndome de pie para caminar juntos por entre los pasillos iluminados tenuemente por las velas de las paredes.
"El dia de mi cuarto cumpleaños había invitado a toda mi clase pero no solo no vinieron mis compañeros sino que siquiera mis padres pudieron dejar su trabajo aquel dia" Le conte recordando lo defraudado que me había sentido entonces "Pero tu madre me dio esto". Saque el papel de mi escultura de barro, aquella vieja escultura que reposaba inmóvil en mi estantería. La había echo con la señora Hummel, jugando a ser dinosaurios, había sido muy divertido.
"Animal" Leyo Kurt y me miro sin entender asi que riendo a carcajadas me propuse mostrarle una nueva experiencia. Arrastrandolo de la mano lo lleve al patio donde la lluvia caia formando charcos alrededor de la casa, estábamos los dos con nuestra ropa de dormir, mojándonos bajo la lluvia. "¡¿Blaine, pero que….?!" Iba a quejarse Kurt pero empece a cantar aquella loca canción al tiempo que corria bajo la lluvia, saltando dentro de los charcos. El castaño se reia de lo infantil que me veía y con ternura suspiro antes de unirse, cantando a duo conmigo mientras corria tras de mi chapoteando. Primeramente nos lanzamos agua, luego barro hasta quedar completamente llenos la sustancia viscosa, sin dejar de cantar nos dejamos caer cansados sobre el suelo húmedo mientras las gotas de agua recorrían nuestros rostros. Dejamos de cantar para reírnos animadamente, ya casi no me quedaba aire para respirar y la lluvia seguía cayendo apacible.
"Estas loco" Rio Kurt volteándose hacia mi, aun sobre el suelo, dejando que rodeara su hombro con mi brazo y apoyándose sobre mi pecho. "Fue lo mas divertido que hice en toda mi vida, no recuerdo haberme reido tanto en varios años". Con mi mano libre intente quitar el barro de sus mejillas y lo bese, bajo la lluvia, asi como había besado a la hija de la señora Hummel en uno de los dibujos de mi cuaderno de sueños.
"Ese sueño, el del casamiento… sigo teniéndolo, Kurt"
"¿Incluso aunque la hija de tu niñera haya resultado, al final, ser un chico?"
"Incluso asi" Susurre y cerre los ojos, el sueño empezaba a ganarme por aquellas horas de la mañana y aparentemente Kurt estaba igual. Lo ultimo que pude ver fue su radiante sonrisa. El sol empezó a aparecer por entre el horizonte pero no pudimos disfrutar del maravilloso amanecer porque nos habíamos quedado dormidos sobre el pasto mojado del patio, acurrucados juntos en la calidez de nuestra felicidad.
