Se había pasado toda la mañana pintando, solo hizo un pequeño descanso para comer con Octavia. Tenía que quedarle perfecto. Aunque ella ya le había hecho su propio regalo no quería dejar mar al Lincoln. Octavia le había contado que habían tenido la idea del retrato porque lo único que pareció gustarle a Lexa el otro día fue el dibujo de ellas dos.

Clarke estaba realmente emocionada con la fiesta, estaba terminando de perfeccionarlo cuando Octavia entro en su habitación. Sin llamar ni nada, definitivamente la confianza da asco.

- ¿Sabes que podría estar desnuda verdad? – dijo sin apartar la vista del lienzo.

- No creo que vea nada que no haya visto antes – se sentó en la cama mirando a Clarke.

- ¿Por qué estas aquí? Normalmente dejas que pinte sola, te relaja tanto verme hacerlo que te duermes.- le dijo Clarke mientras miraba a su amiga- ¿qué te parece? ¿Ha quedado bien verdad?

- Solo venía a enseñarte los disfraces- respondió sonriendo y acercándose a su amiga para abrazarla- Es realmente increíble, me encanta como todo lo que pintas ya lo sabes, y a ella le encantará no lo dudes- le dio un beso en la mejilla y se quedo abrazando a Clarke.

- Gracias, espero que así sea- Abrazo a su amiga – y ahora vamos a ver esos disfraces tengo miedo de lo que me hayas comprado.

- ¿En serio?- dijo Octavia saliendo de la habitación casi riendo.

Clarke vio las bolsas de la tienda de disfraces en el sofá y se acerco para sacarlos. El primero era un pantalón de cuero, con una camiseta ajustad gris. En la bolsa también había como una especie de cinturón con armas.

- ¿Lara Croft? – pregunto a su amiga. Octavia se limito a asentir.

En la otra bolsa había una pequeña falda marrón con dibujos de colores llamativos, como étnicos. La parte de arriba era un top corto con los mismos dibujos. Había una especie de arma, como una pequeña hacha. India. Genial que original todo.

- Ese es el tuyo-Dijo Octavia esperando la respuesta de Clarke.

- ¿No lo había más corto verdad? – miro a su amiga sonriendo.

- Puedo asegurarte que había otro mucho más – dijo mirándola mientras sonreía- sexy. Pero sabía que conste ya ibas a querer matarme.

- Quiero matarte siempre ¿Lo sabes verdad?

- Mentirosa- le respondió mientras recogía la bolsa con su disfraz y se iba hacia su cuarto.

El móvil de Clarke vibro en su bolsillo. Lo saco de su bolsillo. No solía recibir muchos mensajes pero se alegro como una niña cuando le regalan una piruleta al ver ese mensaje. Era Lexa. Una foto con su pingüino de peluche.

[Lexa 22:00]: Me encanta, gracias por el regalo. No es cursi, es gracioso, ahora nunca olvidaré esa metedura de pata. Nos vemos en un rato.

[Clarke 22:01]: Me alegro de que te haya gustado. Me muero de ganas de ver que disfraz te han comprado. ¿Había de esquimal? Así puedes llevártelo a la fiesta ;)

Lexa no pudo evitar sonreír a carcajadas cuando leyó la respuesta de Clarke. No había podido resistirse a mandarle una foto con el peluche que le había regalado. Tenía que hacerse la dura pero no podía. Miro su disfraz encima de la cama. Definitivamente no, no iba de esquimal. Pero esperaba que a Clarke le gustase su disfraz, o si no siempre podría quitárselo. Si, esa idea le gustaba más.

Odiaba celebrar su cumpleaños desde hace algún tiempo, de hecho aun cuando no tenía motivos para pasar de esa fecha realmente odiaba las fiestas que le preparaban sus amigos. Nadie entendía que odiase las sorpresas pero le encantase hacerlas. Pero este parecía que iba a ser increíble. Estaba nerviosa por la canción para Clarke. Estaba nerviosa por ver a sus amigos de nuevo, por todo. Suspiro y se fue a arreglarse.

Eran las 23:30 según el reloj del móvil de Clarke y Octavia seguía preparándose. Dios odiaba que tardase tanto. Ella ya estaba vestida, al final de todo el disfraz le gustaba. Se le veía todo el ombligo pero le parecía sexy, esperaba que a Lexa no le pareciese mal y le gustase su disfraz.

Había intentado sacarle a Octavia cual era el disfraz de Lexa pero no había manera, se había negado en rotundo. Cabezota. Al final apareció delante de ella con una sonrisa. Estaba genial con ese disfraz. Silbo mirándola.

- Estas jodidamente sexy, ¿Crees que Lincoln aguantara las ganas de quitártelo?- le dijo mirándola.

- Espero que no, aunque debería – le respondió con una amplia sonrisa.

Salieron juntas, Clarke había cogido una chaqueta. Iban a un bar que estaba bastante cerca, pero era de noche y seguramente hiciese frío. Después dejaría la chaqueta en el guarda ropa.

Lincoln había recogido el cuadro de Lexa hacia un buen rato. Él solo era el encargado de organizarlo todo. Él y Lexa estarían ya en el bar esperándolas con algunos de sus amigos. No habían reservado todo el bar solo un reservado, tampoco iba a ir mucha gente. Ellos llevaban poco tiempo allí, aún no tenían muchos amigos y solo habían invitado a algunos muy cercanos.

Entraron en el bar, Clarke no podía evitar recorrer todo el lugar buscando a Lexa pero no la encontraba. Octavia tuvo más suerte, Lincoln se acercaba hasta ella. Se abrazaron y besaron haciendo que Clarke entendiese porque Lexa decía eso de escupir purpurina. Lincoln llevaba un disfraz de aviador. Estaba sexy con ese uniforme. Eso no podía negárselo.

- Bienvenidas, la cumpleañera esta en esa habitación tomando algo con unos amigos. En un rato podréis verla. Vamos a tocar, mi grupo y yo- les dijo sonriendo y gritando por la música alta- Podéis pedir lo que queráis en la barra, nuestro reservado es allí. Por cierto Clarke tú también estas increíble.

- Gracias – dijo un poco sonrojada menos mal que no había la luz necesaria para que se le notase. Estaba nerviosa quería ver a Lexa pero antes necesitaba un chupito.

Caminaron juntas hacia la barra y pidieron un chupito. El camarero se llamaba Finn, intento ligar con ambas. Ya le conocían, había tenido una relación con una de sus amigas, Raven. Blue con tequila. Ese era su chupito especial. Se moría de ganas de ver a Lexa.

- Vamos hacia el reservado, va a empezar la actuación del grupo de Lincoln.

- ¿Cómo se llama el grupo?- pregunto Clarke gritando cerca del oído de su amiga.

- Grounders, es una broma entre ellos – Octavia se encogió de hombros y sonrió.

Juntas se acercaron al escenario, todo el bar estaba disfrazado por eso había tenido que ser una fiesta de disfraces. Lincoln les había dicho que él odiaba disfrazarse pero que era lo único que pudo conseguir. De repente el escenario se lleno con Lincoln y alguno de sus amigos.

Clarke y Octavia bailaron durante todas las canciones que tocaron. Lincoln era el guitarrista y no paraba de tontear con Octavia incluso desde el escenario. Después de la quinta canción, Lincoln cogió el micrófono e hizo callar al público.

- Muchas gracias por dejarnos tocar aquí esta noche, solo nos queda una ultima canción pero no la interpretaremos nosotros, lo hará la cumpleañera- dijo sonriendo- asi que Felicidades otra vez Comandante.

Clarke no podía creer lo que estaba escuchando, Lexa iba a cantar. ¿Pero cantaba? Esta chica no paraba de sorprenderla. Se estaba muriendo por verla. Por escucharla. Quería su respuesta y ella no daba señales por ningún lado.

De repente Lexa apareció en el escenario, saludo a los chicos. Clarke no pudo evitar mirarla de arriba abajo, estaba vestida de policía. Llevaba una camisa ajustada blanca con una pequeña placa, el típico gorro de policía y unos pantalones negros. Si Lexa normalmente era sexy con ese disfraz haría que se derritiesen los dos polos. Y ni siquiera iba enseñando carne, era increíble la sensualidad que lograba transmitir. La vio colocarse en el centro del escenario, Colocar el micrófono a su altura, Lincoln la ayudo a colocarse la guitarra y le dio un beso en la mejilla. Él se bajaba del escenario y vería la actuación desde abajo con ellas.

Lexa miro al público buscando a Clarke, se ajusto de nuevo la cinta de la guitarra y se decidió a decir unas palabras.

- Gracias a todos por las felicitaciones, hace mil que no hacía esto pero- miro a Clarke entre la multitud- alguien me pidió una respuesta y a veces la mejor respuesta es una canción así que aquí está mi respuesta.

Clarke contuvo la respiración durante un momento. Las luces bajaron y solo un foco daba luz a Lexa y su guitarra. Sin la ayuda de la iluminación y con esas palabras Lexa ya había conseguido que Clarke olvidase que estaba rodeada de gente. Joder iba a cantar para ella, esto tenía que ser sueño porque era jodidamente perfecto. Esto le daba esperanzas nadie podía rechazar a otra persona en una canción, se limitaría a un mensaje o a una conversación borde. Joder. Se le iba a salir el corazón del pecho de la emoción.

Lexa empezó a tocar unos acordes con su guitarra y la banda a seguirla, hasta que por fin empezó a cantar mientras tocaba y miraba de reojo a Clarke. Era una canción especial para ella.

"Mátame ya, no, no esperes más. Mátame ya. Ya no me queda nada.

Mátame no esperes más. Mátame oh yeah.

Haz que me rompa en pedazos con la eficacia de tus abrazos.

Que me tiemble el pulso, las manos, que nos duela la piel al tocarnos.

Vamos a tirarnos desde lo más alto, vamos a bajar rodando.

Vamos a ver quién cae primero, quien le quita a la otra el sueño.

Que si no me haces nada, yo quiero hacerte todo y así giramos juntas dentro de un calidoscopio.

Mátame ya, no, no esperes más. Mátame ya. Ya no me queda nada.

Mátame ya, no, no esperes más, oye

Voy a meterme en tu vestido de flores hasta el jardín para sacarte los colores. Ven con tejanos pitillo y chaqueta, que yo te quito

Hasta el acento de tu tierra. Voy a comerte aunque estés muy

Picante, de postre tus pecas de chocolate. Ves a pintarte de india guerrera que quiere matarme.

Bajo la lluvia como un salvaje, yo bailo con los tambores de tu corazón.

Mátame ya, no, no esperes más. Mátame ya. Ya no me queda nada.

¿Quién puede estar sin morirse por nada? Tú vivirás sin que yo te haga falta.
Despiértate y siente en tus pies el frio de la arena mojada.

Y al despertar baila salvaje el ritmo lento del oleaje.

Mátame ya, no, no esperes más

"

Clarke estaba sin palabras. No podía creerse lo que estaba cantando Lexa, joder si incluso había dicho algo de su disfraz. No podía ser una casualidad. Si pensaba que Lexa no podía estar más irresistible antes, ahora después de cantarle esa canción estaba totalmente segura de que quería comérsela a besos. Estaba todavía analizando lo que acaba de pasar cuando Octavia le susurro al oído.

- Creo que eso ha sido una declaración ¿tú has visto a alguna india guerrera que quiera matarla? – Sonrió y le dio un meso en la mejilla- Aquí viene la cantante.

- Echaba de menos escucharte cantar- le dijo Lincoln mientras la abrazaba.

- Felicidades Lexa – le dijo Octavia mientras le daba dos besos.

Lexa estaba justo enfrente de ella. No podía pensar en nada. Se mordió el labio mientras se perdía en esos profundos ojos verdes, su mirada le decía tantas cosas. Miró sus labios que parecía que le pedían a gritos que la besase. ¿Podía besarla aquí en medio? Delante de todo el mundo. Se moría de ganas pero si a Lexa le molestaba que lo hiciese.

- Clarke- se acerco a ella para susurrarle al oído.

- Felicidades Lexa- se limito a decir mientras sentía como Lexa ponía su mano en su cintura.

- ¿Sabes? hay otra estrofa de canción – le dijo mientras acercaba su boca a su oído y apartaba su pelo. Clarke asintió como respuesta, estaba totalmente derretida por esta chica. No tenía palabras.

- "Oye escúchame bien, no tengo nada que perder, vamos a clavarnos los huesos y darnos los besos que ayer te negué" – canto en su oído. Clarke sintió que si no fuese por la mano de Lexa en su cintura estaría en el suelo. Le temblaban las piernas, un escalofrió recorrió todo su podía resistirse más.

- Lexa..- Le dijo mientras la miraba fijamente a los ojos y después a los labios como esperando que le diese permiso. Lexa sonrió y rompió la distancia entre sus bocas, la beso con ímpetu como si también llevase un rato deseando hacerlo. Clarke se dejo llevar en ese beso, colocando sus manos en la nunca de la morena e introduciendo su lengua en la boca de la otra. Sus lenguas jugueteando en sus bocas. Se alejaron un momento sonriendo. Lexa le dio un pico a Clarke.

- Creo que ahora tenemos que unirnos a la fiesta pero luego...-Dijo Lexa mientras tiraba de Clarke hacía el grupo de gente donde se encontraban sus amigos.

Todo parecía perfecto hasta que una chica paró a Lexa a mitad de camino, poniendo una mano en su hombre y sonriendo. Clarke observo como Lexa se tensaba con el contacto de aquella chica. Clarke solo puedo escuchar una frase, pero ningún nombre.

- Feliz cumpleaños Lexa, te echaba de menos – se limitó a decir esa chica mientras apretaba su mano en el hombro de Lexa. Clarke noto como Lexa soltaba su mano y se tensaba, como de repente toda la alegría de esos ojos verdes se transformaba en otra cosa.

¿Quién sería esa chica? Porque había venido a joder todo, Lexa estaba feliz ella lo veía en sus ojos. Y ahora no podía ver nada. Era como si un muro se hubiese levantando entre ella y Lexa. La chica llevaba un disfraz de catwoman, tenía la cara medio tapada y no podía ver completamente su cara. Clarke no paraba de mirarla intentando averiguar quien sería, estaba claro que Lexa la conocía muy bien porque la había reconocido en cuanto se acerco a ellas.

- Clarke ve con los demás, tengo que encargarme de ella- Le dijo Lexa mirándola con cara seria. No podía ver que reflejan sus ojos verdes, pero estaba segura de que no se alegraba de ver a esa chica.

Una vez más gracias por comentar y leer la historia, la canción de Lexa es Matame ya de Carlos Sadness, y la frase que le surrara al oído a Clarke es de otra canción que se llama amores flacos. Espero que os haya gustado.

Posdata: se admiten apuestas sobre quien es la chica misteriosa, un saludo!