'SECRETO¿QUÉ SECRETO?'


Miss independent
Miss self-sufficient
Miss keep your distance, no
Miss on her own
Miss almost grown
Miss never let a man help her off her throne
So, by keeping her heart protected
She'd never ever feel rejected
Little miss apprehensive
Said ooh, she fell in love

Señorita independiente
Señorita autosuficiente
Señorita que guarda su distancia, no
Señorita en sí mismada
Señorita casi madura
Señorita que nunca dejaría a un hombre ayudarla en su trono
Así que, por mantener su corazón protegido
Ella nunca ha sido rechazada
Pequeña señorita aprensiva
Que tristeza ooh, ella se enamoró

O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

Kyoya no hablaba de la desastrosa charla que tuvo con su padre, siempre que pudiera evitarlo. Nadie además de Fuyumi y él sabían que había pasado, salvo su padre. Ni siquiera Tamaki tenía idea de que había sido la 'discusión' para ponerlo claro.

Prefería mantenerlo en secreto, no queriendo que nadie más perdiera el control. Su padre y él habían hecho un acuerdo, acuerdo en él que no estaba de acuerdo, pero no tenía otra elección, sólo aceptar. Después de todo, era 'lo mejor'. Kyoya resopló al pensar en ello.

Lo mejor.

'¡Ja¡Si como no!'

Mientras veía a Honey y Mori intentar volar una cometa la soleada mañana de domingo, decidió que guardar en secreto su acuerdo fue una buena idea. Ellos ya habían tenido que pasar bastante, las semanas pasadas; principalmente aguantando los interminables cambios de humor de Haruhi y sus extraños antojos. Nadie podía estar más agradecido que él, después de que esas ansias raras se volvieran cosas normales como chocolate y helado. No estaba seguro de que pudiera manejar más llamadas nocturnas rogando por que enviara a alguien a conseguir cualquier cosa que deseara comer.

Recientemente había notado que tenía más y más problemas para negarse a las demandas de Haruhi, para su total molestia. Nunca en su vida alguien había sido capaz de conseguir cualquier cosa que deseara de él poniendo solamente 'ojitos de cahorro' o un 'lindo puchero'. Diablos, podía haber enviado a traer nieve del Himalaya sin que ella se lo pidiera.

Fuijoka Haruhi iba a ser su merte.

"¿Manzanas?"

Kyoya dejo de observar a Honey para ver la roja y jugosa manzana que Haruhi sostenía frente a él. Sus ojos viajaron de la manzana, subiendo por los brazos de la chica para encontrarse con sus ojos castaños.

"Si, por favor"

Ella sonrió y empezó a pelar la manzana, sabiendo muy bien que el moreno odiaba con todas las fibras de su ser esa parte de la fruta.

"Me sorprendió que nos pidieras a todos salir de excursión" dijo, rompiendo el cómodo silencio. En la distancia podían escucharse los gritos de alegría de Tamaki cuando su cometa voló más alto que la de Honey mientras los gemelos reían a carcajadas, sin duda disfrutando la vista de la cometa de su tono disparandose por el cielo.

"Fue idea de Fuyumi" contestó "Ella dice que necesitas ejercicio"

Haruhi sonrió con simpatía y comenzó a partir la manzana en rebanadas. "¿Qué ejercicio? Ni siquiera me dejas alimentar a las palomas"

"No con todos esos gérmenes pegados que tienen esas sucias criaturas" respondió arrugando la nariz ante el pensamiento de esas aves blancas y grises alrededor de Haruhi. Él sonrió cuando la chica empezó reír y tomó una de las rebanadas de manzana del plato.

O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

Un par de ojos azul celeste miraban con afecto a la joven pareja sentada en la manta de picnic bajo un gigantesco árbol de Haya. Ambos sonreían compartiendo alguna broma secreta.

Tamaki lamento no haber llevado su cámara. Había estado tan preocupado y tan emocionado por pasar toda la tarde en el parque con sus amigos –al estilo plebeyo- que la idea de llevar una cámara jamás cruzó por su mente. Y ahora tenía que hacer frente a la decepción de no poder capturar el precioso momento entre sus dos personas favoritas del mundo.

La escena era demasiado perfecta para describirla con palabras. Haruhi vistiendo otro de los diseños Hitachiin; un vestido veraniego azul pálido ajustado con diminutas mariposas y a juego con un sombreo de sol, mientras Kyoya vestía una camisa blanca y pantalones negros, sonriendo y riendo sin preocuparse de todo lo demás.

El rubio suspiró. Ahí se iba el plan de documentar el viaje de amor de Kyoya y Haruhi. Ellos estaban progresando de una forma agradable desde las semanas pasadas; sonrisas secretas y robándose miradas el uno al otro. Eljemplo perfecto para el inicio de una hermosa historia de amor; y pronto el perfecto inicio de una familia perfecta como se había recordado cariñosamente. Seis meses más y tendría alguien a quien abrazar cuanto quisiera. Claro esta, a no ser que Kyoya tratará de matarlo por intentar sofocar al bebé.

"¿Cómo puede estar aquí viendo a esos dos juntos?"

Tamaki saltó ante el sonido de la voz enfadada. Dejo de mirar la escena que tenía en frente y sonrió con un poco de vergüenza a Hikaru quien tenía el ceño fruncido. El pelirrojo dio un rápido vistazo a la joven pareja.

"¿Qué tiene de grandioso Kyoya, que esta dispuesto a dejar ir a Haruhi?" le exigió "Ha estado enamorado de ella desde que puedo recordar y aún así ¿esta dispuesto a dejarla ir solo así?"

Tamaki se apoyó sobre uno de los muchos árboles y suspiro. Debería haber sabido que esto pasaría. Hikaru, en su opinión es un muy, muy posesivo chico; lo suficientemente posesivo para tomar cualquier cosa que desee y no compartir con nadie más algo que le pertenezca. Desafortunadamente, Haruhi parecía ser su pasión y la línea vital que conectaba a su hermano y a él con el mundo exterior. Con alguien así de importante en su vida, Tamaki suponía que era aceptable que actuara como un niño egoísta – sin importar lo cansado que eso llegara a ser a veces.

"Hikaru, a veces es porque amas a alguien que dejas a esa persona ir" El rubio volvió a la vista hacia Kyoya y Haruhi que tenían una sonrisa serena en el rostro. "Pero para mi… yo no creo en lo absoluto que la haya dejado ir. Quiero decir , estoy dejando que Kyoya tome el rol de Romeo… pero prefiero ver toda la situación de esos dos, como en una taza de café del que eres tan adicto."

Hikaru arrugo las cejas por la confusión y la molestia; se había acercado a Tamaki con la esperanza de conseguir algunas respuestas, pero todo lo que tenía era una metáfora absurda sobre café instantáneo. Genial, simplemente genial.

"No lo entiendes¿verdad?" el rubio 'Rey' le pregunto con una expresión imposible de leer. ¿Eso era satisfacción? "Ok, es así: tu sabes que Kyoya es mi mejor amigo¿no? Y sabes –no lo niegues- que me preocupo mucho por él"

Hikaru asintió de mala gana.

"Tu dijiste antes que amo a Haruhi – que hago- y que es raro que la este dejando ir. Pero no es del todo extraño. Y sabes ¿por qué?" preguntó, sin esperar respuesta. "Porque de hecho, no la estoy dejando ir. Esto solo muestra que mi amor por ella es más fuerte que nunca. Las dos personas que más quiero en el mundo entero, están enamoradas la una de la otra… quiero decir, es como un sueño hecho realidad"

"Es raro¿lo sabía?" El pelirrojo rodó los ojos y patio la suciedad en sus pies frustrado. 'Un seño hecho realidad'… eso era fácil de decir para él. Él había estado rodeado de gente que lo amaba desde el día que llego a Ouran mientras Hikaru y Kaoru habían tenido que luchar solos.

"Hey, talvez soy raro" Tamaki puso una mano sobre la cabeza de su súbdito y le revolvió el pelo cariñosamente. "Pero tu eres incluso más extraño" El pelirrojo gruño y alejo la mano del rubio, ganando una cálida risa del chico.

"Amar significa que quieres lo mejor para ellos y para que ellos sean felices no importan los sacrificios que tengas que hacer"

Hikaru observó como Tamaki se inclinaba para recoger su cometa, la razón por la que había estado merodeando en los arbustos por tanto tiempo. El rubio frunció el ceño al ver el daño que su cometa había obtenido debido a una cuerda rota.

"Quieres que Haruhi sea feliz¿verdad?"

"Por supuesto que quiero…"

"Entonces déjalos ser y acostúmbrate a eso" Tamaki le dio al pelirrojo una de sus amplias sonrisas y lo tomó de los brazos, prácticamente arrastrándolo. "Ahora ¡vamos! Honey-sempai le debe a papá una cometa nueva"

O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

"Ne, Takashi-kun"

Mori levantó la vista del libro que estaba leyendo y sonrió a su primo. "¿Nani?"

"Es como nosotros pensábamos¿verdad?" Honey se subió sobre la mesa de Mori con un suspiro y Usa-chan sostenido fuertemente en sus brazos "Acerca de la pequeña cuestión del club"

"Ah" El más alto de los muchachos puso a un lado su libro con una expresión pensativa en el rostro, sin vacilar una vez por el sonido de los chillidos de sus fans acechándolos.

Los ojos de Honey vagaron por el salón, sin buscar nada realmente. La situación era en realidad intrigante para él por alguna razón… podía ser debido al cambio en la atmósfera de los host, con el ceño siempre fruncido de Hiakru y un –potencial- golpe de amor en Kyoya… pero una vez más podría ser porque él había empezado a preocuparse por los miembros del club de una manera más 'familiar'.

"Kyo-chan esta progresando mejor de lo que pensábamos. No esperábamos que él cayera tan rápido¿verdad?"

"…"

"Pero Hika-chan esta teniendo dificultades¿ne?" Honey se abrazó más a Usa-chan y continuó "él debería haberse sobrepuesto ya. Tal vez es más obstinado de lo que creíamos"

"No obstinado, sólo confundido" Mori se encogio de hombros y arrugo el ceño mientras re-analizaba al mayor de los Hitachiin "Y todavía un poco enojado " agregó. Si, eso explicaría con certeza el ceño y la sonrisa forzada.

"Podría ser" Una triste y también cansada sonrisa adornaba el rostro del chico que jugaba con las orejas de Usa-chan. "Estoy preocupado por Tama-chan, aunque" Mori se inclinó y se acercó a su primo que luchaba con las palabras. "El siempre dice que esta bien¿pero es verdad? A él le gusta sufrir solo… eso no es sano"

"El sufrimiento nunca es sano"

"¿Sabes qué? Estoy muy orgulloso de Kao-chan… esta tomando las cosas mejor que su hermano"

Mori asintió en aprobación, totalmente de acuerdo con el cumplido de Honey hacia Kaoru. El chico era mucho más maduro que su hermano a pesar de la diferencia –¿uh, por minutos?- de edad. No esperaría menos de Kaoru, especialmente pensando en su personalidad dulce y calmada.

"Y Haru-chan es-"

"Gomen-ne¿Han visto a Ayanokoji-san?" Los ojos de Honey se nublaron ante la mención del nombre de la chica pelirroja, recordando las tantas cosas horribles que le había hecho a Haruhi. Pero sin embargo sonrió, no queriendo asustar a su compañera. La chica se sonrojo ante el gesto y miro hacia el piso.

"Lo siento, pero no la hemos visto en todo el día"

'Gracias a dios por eso' Pensó Mori misteriosamente.

"Ah, esta bien entonces" rió nerviosamente la chica. "Lamento haberlos interrumpido"

"¡No, en lo absoluto!" la despidió con la mano de Usa-chan, dejando a la pobre chica en un estado 'kawaii' exitosamente.

Una vez estuvo seguro de que nadie estaba mirando, sus ojos se ensombrecieron de nuevo mientras recordaba a la una vez Princesa del Host Club jugando en su mente. Era curioso que esa chica rencorosa no hubiese intentado hablar con ellos en todo el día. Normalmente, ella habría hecho reventar hasta su último nervio. Tenía un mal presentimiento sobre esto.

"Takashi¿Has visto a Ayanokoji últimamente?"

"No¿por qué?"

"Ella esta metida en algo"

O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

Un piso debajo del salón de Mori y Honey, una chica podía ser vista acechando, sus ojos enfocaron a un estudiante masculino. La chica, conocida como Ayanokoji, estaba determinada a probar su teoría. Incluso después de que le había sido prohibida la entrada a Host Club, había mantenido un ojo sobre Fujioka Haruhi.

Había ahí… signos del 'verdadero' ser que era Haruhi como a Aya le gustaba decir. El chico era ciertamente muy despistado, pero su inteligencia era algo que nadie podía negar. Ahí estaba, sin embargo había algo a lo que nadie más – ella principalmente- podía ser escéptico. Verán, para Aya, Fujioka-san lucía un poco extraño últimamente… un poco rellenito en el centro. Él podía haber ganado un poco de peso¿pero correr al baño cada mañana por unos dos meses? Y si eso no era extraño¿Qué Hay del hecho de que ella había visto salir a Fujioka-san del baño de mujeres más de una vez?

Si ella no lo supiera, diría que Fujioka-san es en realidad una chica. Sonaba ilógico, pero eso era lo que trataba probar. Una perdida de tiempo, pero si así era capaz de sacar al chico –chica- a patadas de Ouran, entonces habría valido la pena. Nadie podía humillarla y escaparse sin mas.

'Objetivo en movimiento'

Completamente inconsciente del peligro que estaba detrás de una maceta, Haruhi por accidente corrió a través de los corredores desierto hasta el tocador de damas. Empujó la puerta y entró, sin escuchar un jadeo de emoción. Una vez dentro se quito la chaqueta y la puso sobre el contenedor, masajeando sus hombros doloridos. Hizo un par de estiramientos antes de proceder en uno de los compartimentos.

Aya había visto suficiente. El abultado pecho de Haruhi había confirmado su teoría. Una sádica sonrisa adornaba su boca cuando hizo el amague de marcharse. La suerte tiene una manera extraña de presentarse. Esta siempre ahí cuando la necesitas, pero para la persona equivocada y el momento equivocado. Lo mismo pasaba aquí, con Haruhi, para el deleite de Aya.

Ella aún no se movía una pulgada de su escondite cuando Kyoya pasó y se detuvo frente a la puerta cerrada del servicio de señoritas. Esto significaba dos cosas para Aya: uno, Kyoya sabía el secretito; dos, podría ser que el resto del Host Club también lo supiera, y si ella le decía a toda la escuela¡sólo dios sabía que pasaría con la reputación del club! El solo pensar en eso la hacía sentir vértigo.

"Haruhi" llamó Kyoya al momento que tocaba la puerta, un poco molesto de que la castaña hubiese escogido el cuarto de baño de más fácil acceso en vez del que Tamaki había conseguido sobornando a su padre. "Si no sales ahora, alguien podría verte"

'¡Si, alguien como yo!'

Haruhi abrió la puerta y miro a Kyoya con una sonrisa culpable en sus labios. "Lo siento, pero era una emergencia"

"¿Qué es eso?" Aya levantó una ceja. ¿Desde cuando el Rey de las Sombras mostraba interés por alguien?

"¿Te duele la espalda otra vez?"

"Um… solo un poco. ¡Me canso muy facilmente y esto me pone nerviosa!"

Aya observó con sorpresa como Kyoya reía y acariciaba el hombro de Haruhi con gentileza. "Mejor que te acostumbres. Empeorará hasta que llegues a el tercer trimestre"

"Gracias a ti" masculló

'Oh. Dios. Mio'

Esto era mejor de lo que había esperado.

O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

Dos días después de eso, Haruhi estaba en la biblioteca, leyendo y leyendo hasta que pudiera memorizarse todo el libro. Las Bibliotecas siempre la habían hecho sentirse protegida y tranquila, pero esta vez se sentía como si fuese observada por alguien. De hecho, se sentía exactamente igual desde hacía varios días.

Era igual sin importar el lugar al que fuera, cada movimiento que hacía, era documentado. La posibilidad de que Tamaki estuviera detrás de ella, toda esta paranoia era excesiva, pero no dudaba de que Kyoya averiguaría la causa.

Había ocasiones en que le preocupaba que alguien, además de los gemelos o Tamaki la estuviera vigilando. Fácilmente podría ser una de las chiquillas ricas, muriendo por saber la respuesta al dramático cambio en su figura. Las chicas que siempre la elegían habían hecho una difícil pregunta en cuanto a aquel asunto, que realmente no le sorprendería que hubiesen contratado a un detective privado para investigar.

Haruhi se trono los nudillos. Se sentía tan bien estar libre de los chicos. No la dejaban sola, desde que Honey anunció que temía por su seguridad, dos días atrás. Sonaba absurdo ¿Quién querría hacerle daño? Pero desafortunadamente Kyoya había estado de acuerdo con Honey por alguna razón y no había estado dispuesto a perderla de vista.

Una sonrisa apareció en su rostro ante el recuerdo de Kyoya. Su aprecio por el moreno iba aumentando más y más. Su cambio del loco manipulador 'Rey de las Sombras' a el amable novio parecido a Tamaki, podía considerarse como un milagro. No solo ya no era aterrador e intimidante como solía ser. Ahora sonreía más. Y para Haruhi, eso era suficientemente bueno.

Una figura delgada apareció desde detrás de los muchos estantes y camino con seguridad hacia ella. Sin molestarse por pedirle permiso, simplemente tomo una silla y se sentó en ella, con las manos apoyadas sobre la mesa.

"Ayanokoji-san¿Como estás?" Saludó dulcemente. La pelirroja la asustó cuando apareció de la nada, pero esa no era una excusa para no saludarla. Eso sería grosero de su parte.

"Bien, gracias. Pero ¿cómo estás tu, Haruhi-kun?"

La castaña se estremeció contra su voluntad. Había algo acerca de la manera en que Ayanokoji dijo la palabra 'kun', que la había hecho sentirse… expuesta. Casi como si supiera su secreto.

"Igual que siempre" contestó ¿Qué te trae por aquí?"

"Oh, nada en particular…" Aya jugaba con uno de los libros de Haruhi. "Solo sentí ganas de hablar contigo, es todo. Quiero decir… es mi única oportunidad de hablar contigo" Aya estrecho sus ojos y sonrió con esa pequeña 'Soy-la-semilla-del-mal' sonrisa suya.

"¿Qué quieres decir?" Por mucho que odiara admitirlo, Ayanokoji debía ser la, y quería decir la persona más malvada que conocía. La castaña ya sabía de los problemas que tenía la chica por culpa de sus celos, pero la manera en que ella sonreía casi gritaba 'el fin del mundo' para Haruhi.

"No te preocupes, Haruhi-kun"

Sus largos y delicados dedos tocaron un lado de la cara de Haruhi, trazando su mandíbula y haciéndola retorcerse de incomodidad.

"Lo descubrirás pronto"

Y ella se fue.

"¿Qué fue todo eso?"

Haruhi volteó para encontrarse con los hermanos Hitachiin parados detrás de ella, sus rostros mostraban desprecio y aversión. Ambos pusieron un brazo sobre su silla y fruncieron el ceño.

"¿Por qué estaba hablando contigo?" Perguntó Hikaru alzando una ceja "Pensé que te odiaba"

"Olvídate de eso¿Qué te dijo?" A diferencia de su hermano Kaoru se sentía más curioso que molesto. Nunca le había gustado esa chica, y viendo la sonrisa de depredador que le enviaba a Haruhi, su presa, lo hizo sentir incomodo. Había dicho que Haruhi era parte del mundo de su hermano; así que era su deber desviar cualquier ataque enemigo que intentara tocarla.

"No lo se, Nada de lo que dijo tenía sentido. Pero" Se mordió los labios. ¿Qué había querido decir con 'lo descubrirás pronto'? "Hay algo en la manera en que hablo que me hace sentir inquieta"

"No, inquieto estoy yo justo ahora"

Haruhi y Kaoru intercambiaron miradas antes de volver su atención a Hikaru "¿Otra vez?"

"¿Por qué todos nos están mirando, que es tan divertido?" Hikaru agitó la mano tratando de apartar a la muchedumbre, que los estaba observando como si fueran extraterrestres de una galaxia distante.

"No a nosotros, a mi" Haruhi sintió retorcerse su estomago, sabía que algo malo iba a pasar.

"¿Tú¿Por qué nos están mirando-"

"Haruhi-kun"

Los tres miraron a la muchacha que había llamado a Haruhi. La chica no podía estar quieta, sostenía en sus manos un pedazo de papel.

"¿Esto-es esto cierto¿Es quién en realidad eres?" La chica les mostro la hoja de papel.

Haruhi tomo el papel y escucho a los gemelos jadear. Cuando vio la foto de sí misma en uno de sus mini-vestidos a juego con un pantalón, la única cosa que cruzaba por su mente era: '¡no puede ser¡no puede ser¡no puede ser!'

Y antes de que pudiera decir algo, todos en la biblioteca se arremolinaron en torno a ella, bombardeándola con preguntas. Algunos tenían una expresión de entusiasmo en sus caras mientras que otros de burla y satisfacción.

Estaba totalmente confundida y sin palabras cuando un brazo la tomo por la cintura y una mano cálida agarro su muñeca arrastrándola lejos de la muchedumbre molesta y de la ruidosa biblioteca. Miro a su derecha y se encontró con la mirada asesina de Hikaru con su brazo alrededor de su cintura, efectivamente mantenía a la gente alajada de ella y su hermano los conducía con gran determinación.

Le tomó un tiempo darse cuenta que se dirigían a la Sala de Música 3, pero realmente no le importaba, porque en ese momento… estaba demasiado aturdida para pensar cualquier cosa.

O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

"Déjame ver si lo entiendo" dijo Tamaki. Él estaba en uno de sus raros momentos serios otra vez, sólo que ahora, lucía como si estuviera listo para matar. "¿Alguien ha estado espiando a Haruhi –mi Haruhi- y tomó fotos de ella que luego imprimió y distribuyó para que toda la escuela las viera?"

Kyoya asintió lentamente, sus ojos no podían verse. Su mandíbula apenas se había movido en la pasada media hora, aparentemente no confiaba en sí mismo para no ir al departamento de balística.

El presidente del Host Club gruñó, con los brazos doblados sobre su pecho. Los chicos del club estaban sentados a lo largo de la mesa luciendo molestos. Honey había dejado de lado su acto loli-shota, Mori estaba viendo el papel que los gemelos habían llevado, ambos Hitachiins tenían los brazos cruzados y miraban airadamente la misma hoja de papel, y finalmente, el Rey de las Sombras. Aunque no lo demostraba, era el más enfadado de todos.

Él se encontraba tranquilo hacienda sus trabajos escolares cuando una chica que nunca antes había visto camino hacía él y le dio una copia de la foto de Haruhi y un titular que casi lo dejo sin aire. Siendo la persona calmada que era; despidió a la chica con cortesía, jalo a Tamaki del cuello, fueron por Honey y Mori, y llamó al celular de Kaoru pidiéndole que llevara a Haruhi, a su hermano y a él mismo a la Sala de Música. Por supuesto, eso fue antes de que supiera que ellos ya estaban ahí esperando con una muy atónita Haruhi.

"¿Cómo esta Haru-chan?"

Kyoya levantó la vista de la mesa.

"Ella esta bien por ahora" suspiró Kaoru "Se quedo dormida mientras los esperabamos"

"No me sorprende" Apuntó Hikaru "No con todos esos locos persiguiéndola. Ella es más sensible en su estado, la presión de-"

"¡La presión de todo esto, por supuesto que la debilitaría más en su estado de por sí débil y sensible!" apuntó de golpe Kyoya estampando su mano en la mesa, cada parte de su calma se había ido derritiendo. Todos voltearon de la mesa a Kyoya con un poco de miedo en sus ojos. Nadie habló por dos minutos, dándole al instinto homicida de Kyoya la oportunidad de salir.

"Muy bien" suspiró Kyoya pellizcándose el puente de la nariz "Quiero saber quién es el responsable de esto y quiero a esa persona aquí, ahora"

Honey, Mori, Hikaru y Kaoru intercambiaron miradas nerviosas. Ellos tenía una idea de quien podía haber sido la persona en cuestión, pero ninguno estaba seguro de lo que el Rey de las Sombras haría. Y para hacerlo peor, ellos sabían que a Tamaki le disgustaba esa persona casi tanto como a Kyoya.

Un Kyoya furioso ya era suficientemente malo, pero ¿Kyoya y Tamaki furiosos?

Dios los agarre confesados…

"No estamos seguros, pero mi hermano y yo tenemos una idea de quien es el culpable" dijo vacilando Kaoru. ¿Era su impresión o la habitación era un poco más cálida que antes? "Tenemos una razón para creer que Ayanokoji esta detrás de esto"

"Están bromeando" Los ojos de Tamaki se ensancharon no pudiendo creer lo que acababa de escuchar. Y antes de que pudiera decir otra palabra, Kyoya se levanto y encamino a la puerta. "Espera¿A dónde vas?"

"A traer a esa pequeña mocosa para que nos de una explicación, desde luego"

"No"

"¿Disculpa?" Kyoya levantó una ceja "¿Qué acabas de decir?"

"Dije no" Contestó el rubio. "Si alguien debe tiene que hablar con Ayanokoji debería ser yo. Yo le prohibí la entrada al club. Así que es mi culpa que ella este tras Haruhi"

Kyoya miro a Tamaki por un rato, mientras el resto del club volvía a intercambiar miradas nerviosas. Por un minuto, se esperaron que los dos amigos discutieran como antes; pero probaron estar equivocados cuando Kyoya dio un paso atrás de la puerta y camino silenciosamente hacia la dormida Haruhi.

Se sentó sobre el apoya brazos del sillón donde Haruhi estaba y dirigió una cabeceada de aprobación a Tamaki. Mientras los demás veían a Tamaki salir, él trazaba con sus dedos la mejilla de la chica, pidiendo una silenciosa disculpa por todo el problema.

Una vez Tamaki se hubo ido, Kyoya sacó su celular e hizo algunas llamadas. Después de lo que parecieron miles de números marcados, miro al resto del club con una expresión más tranquila.

"Iba a hacer esto después de que Ranka-san sacara a Haruhi de Ouran, pero esta situación ha confirmado su salida de la escuela. Así que" respiro profundamente "He decidido enviarla fuera por el resto de los trimestres"

Esto, desde luego causo un alboroto de inmediato en los gemelos, Honey e incluso en Mori. Kyoya escucho sus furiosas palabras (sobre todo de Hikaru) y quejas con un expresión aburrida es su cara, deseando que se contuvieran por el bien de Haruhi.

"Tranquilos, cuando dije mandarla fuera, no significaba abandonarla"

"¿Entonces qué quiere decir?" vino la exasperada voz de Hikaru.

"Si Ayanokoji hizo su trabajo apropiadamente, no tengo duda de que sabe el otro secreto de Haruhi; sobre su -nuestro- niño. Así que la única forma de tenerla a salvo, es lejos de esa chica por un tiempo" explicó.

"¿Lo sabe Tama-chan?" preguntó Honey.

"Si, sempai. Lo sabe y esta de acuerdo"

"En ese caso, yo también doy mi consentimiento. ¿Takashi?" Honey dio una larga mirada a Mori y sonrió cuando el suspiro derrotado. "¡Takashi también esta de acuerdo, Kyo-chan!"

"Supongo que tendré que estar de acuerdo con el resto" dijo Kaoru encogiendose de hombros y dando un suave codazo a su hermano en las costillas.

"¡Ouch!" Hikaru puso mala cara "Bien, hagan lo que sea necesario. Sólo mantenla a salvo¿Ok?"

Kyoya sonrió por el apoyo. "En ese caso espero, que no les importe asegurarse de que la escuela este vacía para que podamos llevar a Haruhi a la limosina que llamé"

Observó como los chicos salían del cuarto y a pesar de que sus miradas no mostraban emoción alguna, solo resolución para no sentirse atados a algo, tenía que admitir que se sentía agradecido de tener al Host Club.

O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O


¡Hola!

Capítulo 12 listo!
La historia se pone cada vez más interesante, espero que hayan disfrutado del capitulo y gracias por sus comentarios .

-La canción del inicio es: Miss Independent de Kelly Clarkson