A/N: ¡Hola a todos! Sé que me tardé en actualizar, lo siento, es que de verdad tenía que traducir otro cap y bien tengo mis asignaciones de la carrera por lo que no me da tiempo luego de escribir… estaba dudando si partir o no este cap pero terminé partiéndolo ya que la segunda parte es todavía más larga según sho no tardaré en ponerla pero si no la pondré mañana… pero no tardaré un mes en actualizar x'D
Otra cosa, quien esté interesado en ver dibujos al respecto del fanfic o bien seguir mi arte de osomatsu-kun/san o de otros puede hacerlo en mi pag recientemente creada 'Everlass' en Facebook, tengo un Karamatsu con tutu esperándolos :v ok no (?) pero sí de hecho sí dibuje a un Kara con tutu por un A.T que tuve x'D lo más seguro es que más adelante también haga mini comics de algunos fragmentos de capítulos BD sus likes son bellamente recibidos 3
Capítulo 12. Desconcierto pt 1
"Osomatsu, por favor, aunque hubieras asesinado a alguien yo te vería igual, de hecho, tal vez te ayudaría a esconder el cadáver o algo así" dijo Karamatsu con una sonrisa, trataba de hacer ver a su hermano que tenía todo su apoyo… sin embargo, al ver la cara completamente perdida de Osomatsu ante su comentario, Karamatsu no pudo más que guardar el mismo silencio que el otro. "¿Osomatsu?"
Osomatsu escuchó esto e inmediatamente sintió como si una sombra se acercara a él lentamente a cubrir cada uno de sus sentidos, ¿cómo podía responder al ser expuesto de esa forma? ¿Cómo debería proceder ahora que su hermano menor estaba al tanto de sus acciones?
"Osomatsu… oye… ¿Por qué te quedaste callado?" su hermano menor lo cuestionó nuevamente. ¿Qué hacer? ¿Qué podía hacer…? Las náuseas le regresaron de golpe, era una revoltura entre nervios, nausea y miedo… una combinación letal para la poca cordura que estaba logrando mantener.
'Karamatsu… basta, no sigas… te lo suplico…' Osomatsu pudo sentir como su corazón se aceleraba, su palpitar le parecía tan fuerte que creía Karamatsu podía escucharlo; pero más que querer que su corazón se calmara, necesitaba que su hermano guardara silencio.
"¿Es acaso por lo que dije? Pero… entonces… no, haha, Osomatsu, estás bromeando, ¿no es así? No puedes estar queriendo decir que tú…"
'No… Karamatsu, no lo digas… no podré aguantarlo…' el mayor estaba al borde de caer de nuevo ante su tan familiar reacción por estrés… todo aquel revoltijo en su estómago quería salir pero por más difícil que fuera aguantar, Osomatsu mantenía la esperanza de que su hermano no lo dijera, no quería escucharlo… no quería tener que enfrentar…
"¿Asesinaste a alguien…?" Aquellas palabras, las cuales de ahora en adelante, resonarían una y otra vez en su mente… persiguiéndolo en sus pesadillas.
Karamatsu esperó pacientemente por una respuesta de su hermano, sin embargo, al ver la forma en que Osomatsu seguía inmóvil, decidió dejar el tema para después.
"Yo…" murmuró Osomatsu de forma cerca a inaudible, simplemente no podía hablar en esos momentos, no si quería evitar un accidente en ese lugar. Karamatsu se acercó a su hermano después de un par de minutos, y sin preguntarle, tomó el balde con una mano y con la otra tomó la mano de su hermano en un agarre firme pero amable. "¿Ah?"
"Espero que mamá quiera hacernos algo de comer con esto, creo que me ofreceré para ayudarla a cocinar… tal vez así se anime, ¿no crees?" preguntó Karamatsu a su hermano mientras lo hacía caminar junto con él a casa al jalarlo de tal forma que sólo le incitara al otro a caminar y no realmente obligarlo.
'Karamatsu… ¿Por qué…?' Pensaba el mayor al dejar que su hermano menor lo llevara consigo, ¿Por qué su hermano no lo estaba presionando? ¿Qué acaso no tenía miedo? ¿Acaso no le importaba lo que había hecho? Eran cosas que quería preguntar… pero que de momento su voz no hallaría la forma de exteriorizar.
Osomatsu miró hacia el piso sin realmente prestarle atención mientras trataba de entender lo que estaba pasando, ya entonces alzó la mirada para observar la forma en que la mano de su hermano jalaba de la suya delicadamente. '¿Por qué…?' El mayor no entendía a que venía el comportamiento tan extraño de su hermano, ¿Por qué no había dicho nada? ¿Por qué lo estaba llevando de esa forma de vuelta a casa…?
Luego de avanzar un buen tramo sin que alguno dijera una palabra, Osomatsu empezó a sentirse inseguro sobre las acciones de Karamatsu, ¿Por qué estaba haciendo esto? ¿Es que acaso planeaba algo más…? El mayor no podía evitar que su paranoia actuara… al menos no hasta que notó los pequeños temblores que provenían de su hermano… no entendía, pero, al escuchar un leve gemido interrumpir el silencio, se percató de que su hermano estaba llorando y por lo tanto, la paranoia que estaba atacándolo se disminuyó progresivamente hasta llegar a casa.
Karamatsu se limpió las lágrimas disimuladamente al llegar frente a la casa, le dio un pequeño apretón a la mano de su hermano antes de soltarlo. Osomatsu volteó a verlo queriendo examinarlo, pudo notar los ojos ligeramente rojos de su hermano, quiso decir algo pero en cambio, Karamatsu le pasó el balde con el pescado dentro.
"Ve a enseñarle a papá lo que atrapamos, ¿sí?" dijo Karamatsu a Osomatsu con una pequeña sonrisa, estaba tratando de guardarse el sentimiento que estaba amenazando con salir bruscamente. Osomatsu tomó el balde entre sus brazos y miró a Karamatsu algo perplejo, ¿Qué acaso no vendría también?
Osomatsu se le quedó viendo algo indeciso, sin embargo, al notar la mirada llena de tristeza de su hermano, decidió mejor no decir nada y mejor caminó hacia la entrada de su casa; una vez en la puerta, volteó a ver a Karamatsu luciendo muy apenado.
"Karamatsu…"
"¿Hm?" Karamatsu lo miró con curiosidad, tenía mucho sentimiento pero de todas formas no podía ignorar el hecho de que su hermano mayor le estaba hablando. Osomatsu miró hacia abajo antes de mirar hacia un lado por unos momentos, ya luego lo miró fijamente a los ojos con pesar.
"Lo siento" dijo Osomatsu simplemente. Karamatsu se quedó pasmado al escucharlo, alzó sus cejas reflexivamente al verlo con sorpresa, el menor lo observó completamente mudo hasta que su hermano mayor entró a la casa y cerró la puerta.
El segundo hermano repitió las palabras de Osomatsu una y otra vez en su mente, 'Lo siento', ¿Lo siento? ¿Por qué se estaba disculpando? ¿Por qué se disculpaba si el que debía disculparse era él…? Sin poder controlarse más, Karamatsu empezó a temblar, pareciese que fuera por frío pero en realidad era su inhabilidad de poder controlar sus lágrimas; sus suaves gemidos se tornaban cada vez más fuertes y llenos de tristeza, no soportaba aquel sentimiento que lo estaba torturando en esos momentos… ¿Por qué debía sentirse así? ¿Por qué era que su respiración de repente era tan rápida y entre cortada?
Karamatsu sostuvo su cabeza y lentamente se sentó dándole la espalda a la cerca que decoraba el exterior de su casa. El menor sollozaba tratando de calmarse, mordía su labio inferior con intención de ocultar su llanto, sin embargo, la tristeza y remordimiento que sentía era grande… no importaba que intentara en esos momentos, no lograría dejar de llorar hasta dentro de un buen rato.
"Osomatsu… yo… y-yo… en verdad lo lamento…"
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Ichimatsu se encontraba ahora caminando con los ojos tapados por Jyushimatsu quien con cuidado lo llevaba a un edificio. El cuarto hermano se encontraba algo curioso e impaciente de lo que podría ser, ¿Qué es lo que Jyushimatsu quería mostrarle?
"Vamos, Jyushimatsu, deja de hacerla de emoción… quiero ver que está pasando" dijo Ichimatsu. Jyushimatsu soltó una pequeña risa antes de destapar los ojos de su hermano. Ichimatsu miró el edificio muy sorprendido. "Jyushimatsu, esto es…"
"Así es, Ichimatsu, es el refugio de animales" dijo Jyushimatsu al entonces jalar de su mano "Creo que te estuvieron esperando todo este tiempo, hermano"
"¿Ah…?" Ichimatsu murmuró muy intrigado. Al entrar siendo llevado por Jyushimatsu, entraron a una pequeña sala donde se sentaron a esperar por algo; la persona encargada había entrado tiempo después en la habitación y en sus brazos se encontraba un pequeño grupo de gatitos los cuales maullaban suavemente. "Jyu…"
"¿Los recuerdas?" preguntó Jyushimatsu con una gran sonrisa. Ichimatsu veía a los gatitos boquiabierto, la mujer que sostenía a los gatitos se los pasó al cuarto hermano con cuidado, Ichimatsu los tomó entre sus brazos y los observó detenidamente.
"Ellos…" Ichimatsu murmuró mientras lagrimas se formaban en sus ojos, el menor sonrío cálidamente al entonces abrazar a los gatitos con delicadeza demostrando una gran emoción y alivio. "Están vivos… de verdad lo están…"
Jyushimatsu observó a su hermano regocijar de tener a los felinos en sus brazos, se alegraba de ver lo feliz que estaba, quería decir muchas cosas pero sin dudarlo mucho decidió dejar que su hermano disfrutara el momento en silencio junto a ellos… era agradable saber que al menos alguien de ellos pudiera estar contento y tranquilo.
Ichimatsu frotó su rostro contra los gatitos de forma cariñosa, no sabía que a pesar de la confusión que estaba pasando en su casa podía haber algo que pudiera alegrarle el día de esa manera; miró a su hermano y sonrió de oreja a oreja con pequeñas lágrimas en sus ojos.
"Jyushimatsu… muchas gracias, de verdad te lo agradezco…" dijo Ichimatsu con sincera gratitud, claro que era tanto el alivio que pronto rompió a llorar. El quinto hermano observó esto, estaba sorprendido por ver la forma en que su hermano le había agradecido pero al ver como lloraba, no pudo hacer otra cosa más que acercarse y abrazarlo.
"Y ellos te lo agradecerán siempre a ti, Ichimatsu" dijo Jyushimatsu. Ichimatsu miró a los gatitos entre lágrimas, sus tiernos maullidos no le ayudaban a calmarse más hacían crecer el sentimiento que estaba tan presente en su pecho. Si no hubiera hecho aquello hace una semana… si no hubiera intercedido por ellos, no podría sentirlos entre sus brazos y enorgullecerse de que había tomado la decisión correcta.
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Osomatsu entró a su casa con pequeñas pisadas llenas de incertidumbre, ¿Qué es lo que debería esperar ahora que su hermano sabía lo que había hecho? No sabía qué sentir, estaba totalmente perdido, sólo una sensación abismal de que todo estaba por terminar para él permanecía presente.
"¿Osomatsu? ¡Oh! Veo que conseguiste algo bueno… aunque no creo que tu madre quiera cocinar… pero tal vez le motive saber que su hijo colaboró con la comida" dijo Matsuzo con una sonrisa amable. Osomatsu lo miró aturdido, no se había esperado que su padre se apareciera por lo que había sentido un grito quedarse atrapado dentro de él. El mayor de los seis esperó a que su padre tomara el balde de sus manos y caminara lejos antes de salir corriendo al baño cerca de la entrada, donde vomitó todo lo que su pobre estómago aún conservara.
"N-No…" murmuró Osomatsu entre jadeos al percatarse que había vomitado de nuevo. ¿Pero qué le ocurría? No tenía nada en el estómago… no podía seguir vomitando, si seguía de esa forma iba a forzar a su familia a llevarlo al hospital. "Estoy harto… ya no quiero vomitar…" comenzó a sollozar por la frustración que le causaba su condición, ¿cómo era posible que un susto le llevara a vomitar? ¿Tan sensible estaba?
Osomatsu escuchó el sonido de algo siendo puesto en el suelo, se tensó al pensar que lo habían escuchado y como si de algo ayudara se quedó inmóvil, como si tal acción fuera a volverlo invisible. Un par de minutos después, se atrevió a voltear y se percató de un vaso de agua cerca de la entrada del baño; no había cerrado la puerta aparentemente, ¿Y cómo hacerlo? Simplemente quería llegar y vomitar, no iba a preocuparse por la puerta… pero ahora alguien probablemente lo había oído, ¿De casualidad habría sido Todomatsu?
El menor se levantó de su lugar y con pasos tambaleantes se acercó al vaso para tomarlo entre sus manos, consideró tomar agua pero al pensar que ésta pudiera provocarle devolver lo que sea que siguiera dentro, desistió. Osomatsu se acercó al retrete, ya cerca cerró los ojos para evitar mirar y procedió a jalar de la cadena, justo después salió del baño aguantando las nuevas nauseas que tenía, el sólo recordar aquel olor era suficiente para provocarle arcadas; apretó el vaso ligeramente concentrándose en el agua, distrayendo su mente de cualquier cosa que tuviera que ver con el vómito, y finalmente cerró la puerta detrás de él.
'Vamos, contrólate… todo está bien… sólo piensa en otra cosa…' Osomatsu jadeaba ligeramente al sentir las náuseas molestar su garganta, era como si lo que decidiera hacer de un momento a otro provocara o no su vomito una vez más. Miró al vaso nuevamente, tenía sed por lo que decidió tomar un poco de agua, sin embargo, su sensación fuerte de asco lo llevo a evitar consumirla; apretó los ojos y esperó pacientemente a que se calmara.
Caminó lentamente hacia las escaleras una vez que sus nauseas disminuyeron, aquel malestar realmente nunca se iba, por lo que había tenido que adaptarse a la sensación, lo único que de verdad le molestaba era cuando aumentaba tanto que le era imposible esconderla… no podía controlarse y eso le desesperaba mucho. Osomatsu subió las escaleras con calma, tratando de no alborotar mucho su estómago, tenía como objetivo lavarse la boca y dormir un rato; tenía sed pero no quería arriesgarse a vomitar de nuevo, sentía que cualquier alimento o bebida iba a ser imposible para él de ingerir en esos momentos pero definitivamente debía tomar agua, la necesitaba.
"Yo…" murmuró al terminar de subir las escaleras, no obstante, un gruñido en su estómago lo interrumpió haciéndole ver que aparte de sed, tenía mucha hambre. "Tengo hambre parece…" el pelinegro sostuvo su estómago luciendo decaído, no era momento de comer, no si lo único que haría era vomitar todo.
Osomatsu caminó hacia al baño sintiéndose mareado, era como si de un momento a otro fuera a caerse, su entorno se desenfocaba en momentos pero más que nada le molestaba que sus piernas no parecían tener mucha fuerza. ¿Sería de tanto vomitar? Era un hecho que su abdomen le dolía mucho, pero era algo que estaba dispuesto a ignorar pues estaba seguro que sus problemas se irían si tan sólo aguantaba un poco más… o bien, probablemente sólo quería pensar sobre eso luego, posiblemente cuando su cabeza estuviera posada sobre su almohada, donde su cuerpo no corriera peligro de desplomarse por no ponerle atención.
"¿Hijo?" Una voz dulce pero preocupada sonó cerca del baño según le pareció a Osomatsu y en efecto, al voltear con delicadeza, miró a su madre salir del lugar al cual se estaba esforzando por llegar, el pelinegro no quería preocuparla, sentía que estaba haciendo un teatro de nada y no quería que su ya afligida madre se estresara más al verlo así; Osomatsu hizo lo mejor por aparentar estar bien, no obstante, Matsuyo sabía que no estaba bien. "¿Osomatsu?" llamó mientras se acercaba a él.
"Mamá… yo…" el estómago de Osomatsu volvió a sonar haciendo que éste se sonrojara y se quedara viendo al piso muy apenado, esperaba su madre no hubiera escuchado. "Yo…"
"Osomatsu, hijo…" Matsuyo se dio cuenta de que la ropa de Osomatsu estaba cubierta de vómito, no era mucho pero sabía que debía atender a su hijo en ese momento. Tomó de su mano con gentileza y le ofreció una sonrisa cariñosa, sin decir nada pues ni ella ni su hijo parecían saber que decir, lo acompañó al baño donde supuso su hijo estaba queriendo ir.
"Mamá, yo, no… no…" Osomatsu estaba muy avergonzado, no parecía querer la ayuda de su mamá pero tampoco se atrevía a rechazarla, era un conflicto interno, una discusión entre que era lo correcto aceptar y que era su deber decir que no, no sentía que merecía el cuidado de su madre, no después de…
"Osomatsu, dame la ropa que estás usando, voy a lavarla" dijo Matsuyo amablemente "En lo que te la quitas te traeré tu pijama para que duermas un rato, ¿está bien?"
"¿Eh…? Pero…" Osomatsu no pudo decir nada antes de que su mamá se alejara del baño y fuera en busca del cambio para su hijo. "Oh…" miró con pena el suelo antes de aceptar que no tenía de otra más que dejar que su mamá actuara en contra de lo que él quería, debía quitarse la ropa y lavarse los dientes… tal vez luego de dormir comería algo.
El pelinegro primeramente se lavó los dientes, evito causarse demasiado asco al cepillarse, había sido una ardua pelea por no vomitar pero había ganado al estar decidido en querer tener la boca limpia y querer descansar… claro que, eso no quitó que sus nauseas incrementaran y estuvieran a un nivel decente para probablemente darle problemas para dormir.
"Osomatsu, aquí está tu pijama hijo" dijo Matsuyo al regresar con el cambio de ropa. Al ver a su mamá, Osomatsu se quitó la ropa lo más rápido que pudo, cosa que terminó en su mamá ayudándole para no caerse, Matsuyo dobló y tomó la ropa entre sus brazos. "Vamos, te llevare a tu cuarto"
"Mamá, no es necesario que hagas…" Osomatsu se detuvo y mejor guardo silencio, era definitivamente mejor dejarla actuar como deseaba… eso y realmente apreciaba que su mamá lo ayudara a ir de una habitación a otra, lo necesitaba pues de verdad se sentía muy mal en esos momentos.
Matsuyo ayudó a Osomatsu hasta su futon, tomó el vaso que estaba cargando su hijo y una vez que éste estaba acostado, colocó el vaso cerca pero suficientemente alejado para que su hijo no lo fuera a tirar.
"Hijo, sé que tienes hambre, cuando te levantes te prepararé algo que tu estómago pueda digerir" dijo Matsuyo luego de besar la frente de su hijo, su voz parecía quebrarse conforme seguía hablando. "Entiendo que tengas nauseas, Osomatsu, pero tienes que comer algo hijo… si no tienes nada en el estómago sólo te pondrás peor y de verdad no quiero que te pase nada, no quiero que estés enfermo…"
Osomatsu observó conmocionado la forma en que su madre cubría sus ojos y empezaba a sollozar lastimosamente, ¿Por qué estaba tan triste? ¿Qué la había hecho llorar? ¿Acaso había sido su culpa? Una de las cosas que más le calaban era ver a su mamá llorando, simplemente no podía verla así y cada vez que pasaba se sentía como la peor cosa del universo… tanto por ser el causante y cuando no por no saber cómo ayudar.
"Mamá, no te preocupes, yo estoy bien, sólo necesito comer y dormir…" dijo Osomatsu con una sonrisa la cual esperaba pudiera ayudar a su mamá.
"Hijo, por favor, confía un poco en tus padres, deja que te cuidemos, te lo suplico…" dijo Matsuyo muy dolida, recordaba la forma en que Osomatsu había estado negando la ayuda de todos hasta ese momento, de hecho le había parecido algo nuevo que se dejara ayudar y bien, era algo bueno en su opinión; Osomatsu necesitaba ayuda, ayuda que ella quería poder ofrecerle y ayuda que deseaba su hijo aceptara.
"Pero… es que yo… yo no…" Osomatsu murmuró al recordar su crimen, ¿Cómo podía decirlo? ¿Cómo podría explicarle a su madre aquello que nunca podría revertir y aquello que lo seguía persiguiendo en pesadillas?
"Por favor, Osomatsu…" Matsuyo no pareció haber oído el murmullo de su hijo entre sus sollozos, sin embargo, abrazó a su hijo con mucha ternura, esperaba el movimiento no molestara el estómago del más joven pues simplemente necesitaba tenerlo entre sus brazos en ese momento… y claro, Osomatsu, quien ahora yacía pasmado ante el gesto de cariño que le ofrecían, sentía como un sentimiento abrumador de tristeza lo invadía y terminaba por deshacer aquellas paredes que había impuesto en su persona, al menos por un momento… al menos por un momento se estaba dando el lujo de sentirse débil y vulnerable, estaba igualmente llorando en los brazos de su madre quien no parecía querer dejarlo ir pronto.
"Mamá… perdón… perdóname…" logró decir Osomatsu mientras sollozaba junto con ella, no era capaz de decirle más, y aquellas disculpas involucraban su firme creencia en que no debía decirle nada, apreciaba que su mamá estuviera ahí para él… pero no se atrevería a quebrantarla al decirle de sus actos, ¿egoísta? Tal vez… pero era una verdad tan vergonzosa que estaba dispuesto a dejar que se pudriera con él…
Pasaron varios minutos antes de que ambos se tranquilizaran, pero finalmente Matsuyo sonrío como antes, parecía estar mejor ahora que había pasado ese tiempo con su hijo y tenía fe en que su hijo se pondría mejor, estaría cuidándolo hasta ver que se recuperara por completo. Matsuyo estaba por levantarse de donde estaba hasta que Osomatsu la detuvo al jalar de una de las mangas de su blusa.
"Mamá… ¿Podrías quedarte conmigo hasta que me duerma…?" preguntó Osomatsu muy apenado, en realidad quería que su mamá durmiera con él pero no cabían los dos en la cama y la verdad no quería que pasara algún accidente a causa de sus nauseas.
"Claro, hijo, estaré aquí hasta que te quedes dormido, ya entonces bajaré a hacerle de comer a tu padre y hermanos" respondió Matsuyo muy contenta de que su hijo le pidiera que se quedara. Osomatsu sonrió verdaderamente agradecido y procedió a tratar de dormir.
"Gracias…" murmuró Osomatsu como última palabra. Matsuyo observó con dulzura la forma en que su hijo se acomodaba de forma que estuviera cerca de ella, Osomatsu sujetó la mano de su madre, acción que le causaba una gran sensación de paz y seguridad.
Matsuyo sintió pequeñas lagrimas formarse en sus ojos al sujetar la mano de su hijo la cual acarició con su pulgar como manera de asegurarle que ahí estaría con él. De verdad esperaba que Osomatsu pudiera recuperarse, no había nada más doloroso para ella que ver a sus hijos sufriendo, y la situación que estaban viviendo era, para ella, cada vez más y más angustiante.
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Ichimatsu y Jyushimatsu permanecieron cerca de una hora dentro del refugio antes de decidir que era tiempo de marcharse, Ichimatsu quería seguir con ellos más tiempo pero sabía que debía regresar para la hora de la comida, eso y tenía que descansar.
"Jyushimatsu, muchas gracias por traerme" dijo Ichimatsu con una gran sonrisa, Jyushimatsu rió al escuchar a su hermano agradecerle por décima vez en el trayecto de regreso a casa, verlo tan feliz lo hacía sentirse feliz de igual forma.
"No tienes que agradecerme tanto, Ichimatsu, pero de nada, me da gusto que te hayas encontrado con ellos de nuevo" respondió Jyushimatsu con la misma sonrisa que su hermano le estaba compartiendo.
"No, es que de verdad estoy agradecido, todavía me cuesta creer que estén vivos y bien… creí que había fallado al protegerlos…" dijo Ichimatsu al recordar lo que había pasado una semana atrás. "Estoy seguro de que en algún momento caí inconsciente… y aquel señor…"
"No, Ichimatsu, estabas aferrado a los gatitos, de verdad mantuviste tu promesa con ellos" dijo Jyushimatsu "Acabas de estar con ellos, ¿Qué más pruebas quieres?"
"No sé… es sólo que… tuve tanto miedo, Jyushimatsu, mientras los protegía de repente pasaban imágenes atroces de ellos en mal estado e incluso muertos en mi mente…" dijo Ichimatsu "Esas imágenes me mantuvieron aterrado todo el tiempo, incluso en el hospital…"
"Lo sé… pero, estás ahora con nosotros y seguro que mamá te deja quedarte con alguno de ellos" sugirió Jyushimatsu al tratar de animar a su hermano. Los ojos de Ichimatsu se iluminaron al escucharlo, ¿Quedarse con alguno? ¿Es que acaso eso era posible?
"¿Tú crees? ¿De verdad crees que mamá me deje?" preguntó Ichimatsu muy ilusionado. Jyushimatsu asintió animadamente provocando que el otro sonriera encantado de nuevo.
"¡Eso sería fantástico! ¡Yo me encargaría de todo, amaría tener a alguno de ellos conmigo, mamá no tendría que preocuparse por nada!" exclamó Ichimatsu logrando que su hermano riera contento al compartir su felicidad. "Pero, Jyushimatsu, dime… ¿En qué momento los llevaste a ese lugar? Es lo que todavía no entiendo…"
"Hicimos una parada antes de ir al hospital, la idea era ir directamente al hospital después de que Osomatsu y papá se fueron en la ambulancia…" comenzó a explicar Jyushimatsu, Ichimatsu lo miró con curiosidad esperando más de la explicación pero dicha explicación no parecía continuar.
"¿Jyushimatsu?" Ichimatsu preguntó al ver que su hermano se detenía, al mirar hacia donde estaba viendo tan detenidamente, pudo observar a su hermano mayor sentado contra la reja de madera que decoraba su casa a unos cuantos metros de distancia.
"¿Karamatsu…? ¿Es él, no?" preguntó Jyushimatsu a Ichimatsu quien observó a su hermano mayor quien parecía perdido en sus pensamientos. Ichimatsu asintió no muy seguro. "¡Karamatsu! ¡Oye!"
"¿Hm…?"Karamatsu murmuró segundos después y volteó a ver a sus hermanos con una expresión algo vacía, no parecía triste pero tampoco se veía feliz… ¿Cómo explicarlo? Ichimatsu lo encontraba algo raro de alguna manera.
"Karamatsu, ¿Qué haces afuera de la casa?" preguntó Jyushimatsu al acercarse con Ichimatsu quien parecía estar viéndolo con leve sospecha, Karamatsu no parecía darse cuenta… o no parecía importarle.
"Uh… sólo pensando en algunas cosas" respondió Karamatsu con seriedad. Jyushimatsu arqueó una ceja confundido, ¿Acaso estaba bien? No estaba seguro de cómo interpretar aquella respuesta, ¿tal vez quería estar solo…?
"Ah… ¿entonces no piensas entrar…?" preguntó Jyushimatsu a Karamatsu quien parecía considerarlo por unos momentos pero pronto negó con la cabeza. "Pero…"
Karamatsu notó que su hermano se estaba preocupando, sabía que en situaciones normales su hermano ya hubiera entrado a la casa sin pensarlo dos veces ignorando su comportamiento, pero gracias a la semana pasada cualquier cambio de actitud en cualquiera parecía ser razón para preocuparse. El segundo hermano se quedó pensando en qué decir, Jyushimatsu parecía ligeramente consternado pero Ichimatsu sólo parecía estar observándolo.
"Yo…" Karamatsu se quedó viéndolo de la misma forma que antes, vacía, sin saber que expresar por más que lo pensara… claro, hasta que por un momento recordó las diversas sonrisas que Osomatsu le había compartido a lo largo de la semana anterior y sin pensarlo mucho, se dispuso a hacer algo que nunca creyó hacer…
Ichimatsu observó la manera en que Karamatsu de la nada formaba una cálida sonrisa en su rostro, sonrisa la cual había por alguna razón transmitido un sentimiento diferente a su persona, ¿Por qué…?
"Sólo pensaba acerca de las oportunidades en la vida, la forma en que ésta transcurre y-" Jyushimatsu lo miró con repentino desinterés, claro, sabía que su hermano no podía estar de verdad queriendo decir eso pero… ¿Por qué estaba diciendo aquello?
"Karamatsu… oye…"
"Haha, no, en realidad es algo más bobo… ah…" Karamatsu miró hacia otro lado fingiendo vergüenza "Estaba viendo las nubes, sé que nos llamaran a comer por lo que no quise alejarme mucho de la casa"
"Ah, entiendo" dijo Jyushimatsu quien parecía tomar esa razón como más posible. "Pero, Karamatsu… ¡Aquí no es un buen lugar para ver las nubes! Hay lugares mejores, haha, debes encontrar mejores formas en qué entretenerte"
"Sí, supongo que escogí un lugar extraño para hacer eso" dijo Karamatsu "Me di cuenta apenas llegaron ustedes"
"Sí, no lograras apreciarlas bien en este lugar" respondió Jyushimatsu al asentir muy de acuerdo con la revelación de su hermano, ya luego se alejó con intención de entrar a su casa. "¡Bueno, Karamatsu, será mejor que no te quedes ahí mucho tiempo, vamos, Ichimatsu!"
"Hmm… tú entra, creo que quiero quedarme un poco más" dijo Ichimatsu al hacerle un gesto para que el otro se fuera, Jyushimatsu lo miró perdido, ¿Por qué había querido quedarse? Bueno, tal vez quería hablar con Karamatsu o algo así, entendía bien cuando quería hablar o interrogar a alguien a solas así que haría eso… aunque ahora sentía curiosidad de saber la razón de que se quedara con él.
"De acuerdo… los veo adentro entonces" dijo Jyushimatsu alegremente antes de irse y darle el espacio que necesitaba Ichimatsu. Una vez que éste se marchó, Ichimatsu miró a Karamatsu y frunció el ceño ligeramente.
"Ya puedes dejar de sonreír de esa forma" dijo Ichimatsu de repente. La expresión de Karamatsu se tornó entre confundida y sorprendida.
"¿Eh…?"
"Muy inteligente, decir una mentira tonta y obvia para que la siguiente suene creíble" explicó Ichimatsu a Karamatsu quien no parecía entender. "No creí que fueras capaz de mentir de esa forma tan creíble… te creí demasiado malo para eso"
"Ichimatsu pero yo no…" Karamatsu trató de justificarse mientras Ichimatsu seguía hablando, no parecía que fuera a detenerse pronto.
"Esa sonrisa me recordó mucho a Osomatsu por alguna razón, pero también cuando te vi sonreír de esa manera sentí un ligero disgusto… no estoy seguro pero-"
"Osomatsu…" murmuró Karamatsu con pesar, ¿La sonrisa que había hecho le había recordado a la de Osomatsu? Y bueno como no hacerlo… si su hermano mayormente sonreía para…
Ichimatsu se quedó en silencio al notar como su hermano empezaba a temblar ligeramente, ¿Qué ocurría? ¿Acaso tenía frío? No… al notar como éste empezaba a sollozar, entendió la razón de querer que entraran a la casa sin que le hicieran mucho caso.
"La diferencia, al menos creo yo, es que sus sonrisas siempre son genuinas, aunque sé que es muy descarado para mentir también… pero jamás ha hecho una expresión tan amable mientras miente" dijo Ichimatsu a pesar de que su hermano estaba llorando en esos momentos. "Nunca me ha hecho sentir tan disgustado con sus sonrisas al mentir… al menos no como el disgusto que la tuya me acaba de provocar" agregó al ahora mirarlo fijamente.
"O-Osomatsu…" Karamatsu escuchó las palabras de Ichimatsu y entendió que acababa de imitar la conducta de su hermano mayor, pero… ¿Cómo no hacerlo? Necesitaba que Jyushimatsu se fuera al igual que Ichimatsu… aunque al parecer no iba a poder ocultar su tristeza del cuarto hermano.
"Pero al menos ahora entiendo más o menos que tenías tus razones para hacer eso…" dijo Ichimatsu al entonces lucir un poco decaído. "Siento haberte hecho llorar…" añadió el menor al entonces quedarse paralizado por la forma en que su hermano mayor se desmoronaba en frente suyo.
"Lo siento… lo siento…" Karamatsu parecía haber regresado a llorar con la misma fuerza que antes, Ichimatsu lo observó muy asustado, ¿Pues qué había ocurrido? ¿Acaso se habían peleado? Tal vez se había metido en algo que no le correspondía…
"Ah… Karamatsu, oye, perdón, de verdad no quería incitar…" Ichimatsu se acercó a su hermano y le ofreció un abrazo el cual el otro correspondió casi en seguida, era lo menos que podía hacer luego de haberlo agredido cuando su hermano estaba sensible. "No sabía que estabas aguantando tanto… lamento ser así, yo no…"
"Osomatsu, lo siento, lo siento…" repetía Karamatsu mientras sujetaba a Ichimatsu con fuerza y es que el peso de lo que había hecho volvía a torturarlo, ¿Cómo podía estar en paz sabiendo que había herido a su hermano de esa forma? No sabía lo que había pasado para que Osomatsu hiciera aquello pero estaba seguro de que sus palabras probablemente nunca dejarían tranquilo a su hermano. "Yo no quería… lo siento…"
"Karamatsu…" murmuró Ichimatsu al sentir como el otro lo estrujaba con mucha fuerza, ¿Qué pudo haber pasado para que su hermano quedara así? Lo único que sabía en esos momentos es que había sido desconsiderado con Karamatsu… vaya, al parecer le faltaba ser más observador…
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Osomatsu cayó en un profundo sueño tiempo después de que su madre lo acompañara, el estar sujetando su mano le había servido para poder caer inconsciente de manera rápida y efectiva… por primera vez había logrado que su estado de alerta bajara lo suficiente, de verdad había logrado bajar sus defensas por primera vez en la semana. Su madre lo veía angustiada, le aliviaba ver que Osomatsu dormía pues a través de la semana había estado progresivamente más nervioso pero le entristecía que su hijo tan joven estuviera en un estado tan preocupante, y lo entendía; su hijo se estaba estresando por sus hermanos y definitivamente no ayudaba haber presenciado el casi secuestro de su hermano menor… ¿Pero cómo aceptarlo? Matsuyo no quería que tuviera que lidiar con algo así, no estaba bien que su hijo pasara por esas cosas.
"Te quiero mucho, Osomatsu, ya no te preocupes más… haremos lo posible por protegerlos, hijo" dijo ella al besar de nuevo su frente y reacomodar la mano de su hijo dentro del futon, por ella podría quedarse con él hasta que despertara pero debía ir a cocinar y atender a los demás. Matsuyo se paró y caminó a la salida, pero no falló en asomarse una vez más para dedicarle una mirada triste a su hijo antes de alejarse finalmente.
Choromatsu subió las escaleras luego de ver a su mamá bajar, se veía consternado al ver a su mamá tan angustiada pero no podía hacer nada en esos momentos… se limitó a caminar hacia su cuarto y observar desde la entrada a su hermano dormir plácidamente por lo que parecía la primera vez en toda la semana.
"Osomatsu…" murmuró Choromatsu sonando algo frustrado y triste, quería poder hablarle… de verdad quería pero… simplemente no había surgido un momento en toda la semana para entablar una conversación con él. "Me alegra que hayas podido dormir…" Choromatsu miró el vaso con agua que estaba cerca de donde yacía Osomatsu. "Tal vez el agua no fue buena idea…" añadió antes de cerrar la puerta, no planeaba despertar a su hermano por lo que era mejor darle algo de privacidad.
Por otro lado, al momento en que Choromatsu cerró la puerta, la habitación cambió rápidamente a tonalidades monocromáticas mostrando así una sombra la cual se acercó al lugar de Osomatsu con lentitud y tomó la forma de aquel hombre que lo había perseguido junto con su hermano menor… se trataba de 'La Muerte'.
El hombre sonrío con picardía al observar el rostro durmiente del menor, había vuelto uno de sus brazos transparente y sin perder el tiempo lo introdujo dentro de su pecho. Osomatsu sintió como si le hubieran pateado el estómago por lo que le fue imposible no despertarse en ese momento.
"Usted… de nuevo…" Osomatsu dijo con voz débil al mirar el brazo dentro de su cuerpo, estaba tan cansado que no podía asustarse, de hecho ni siquiera entendía lo que estaba pasando más sabía las intenciones del hombre y con eso le bastaba.
"Shh… calla, si te quedas quieto y me dejas tomar tu alma todo esto será más fácil" dijo el hombre. Osomatsu frunció el ceño al escucharlo, ¿Qué acaso nunca iba a dejar de molestar?
"Usted me engaño…" dijo Osomatsu al todavía sentir dificultad para respirar, el hombre parecía como si estuviera buscando algo dentro de él lo cual lo volvía aún más extraño.
"¿De qué hablas?" preguntó el hombre al estar buscando con uno de sus brazos. "Oh, la encontré, bien, Osomatsu, será mejor que nos vayamos"
"Teníamos un trato… ¿Por qué me está matando por su cuenta? Esto… no…" Osomatsu parecía no poder decir mucho ya que perdía el aliento muy fácil. "Por favor suélteme…"
"Debe sentirse extraño que tu vida este literalmente en mi mano, pero, eso no me importa, ríndete de una vez, sólo estás haciendo esto más difícil" dijo 'La Muerte' a Osomatsu quien parecía estar lagrimeando al no poder recuperar su aliento del todo.
"¡No! ¡Ya le dije… que no…!" Osomatsu gritó lo más que pudo al hombre quien frunció el ceño mostrándose no muy feliz.
"¿Estás seguro de eso? Tienes la oportunidad perfecta para morir justo ahora y…" Al explicar esto, el hombre notó la desesperación del otro por respirar por lo que decidió rendirse y extraer su brazo sin quitarle nada. Osomatsu tomó varias bocanadas con intención de normalizar su respiración ya entonces le dedicó una mirada fulminante.
"¡Tú…!"
"No, no, si te atreves a hacerme algo puedo recortar tu vida a mi conveniencia o bien, llevarme tu alma ahora mismo" dijo 'La Muerte' haciendo que el menor se detuviera, quería golpearlo por aquello que había hecho pero al escucharlo había decidido parar, no le convenía golpearlo.
"¡Eres un mentiroso y un charlatán!" gritó Osomatsu tratando de desahogarse. El hombre lo miró con una mirada desinteresada.
"Sí que eres infantil, sabes… pero bueno, que esperaba de un niño" dijo 'La Muerte' "Sin mencionar que eres terco…"
"¡Me engañaste! ¡Además de tratar de llevarte mi alma mientras dormía, intentaste distraerme en la bañera para que muriera ahogado!" exclamó el menor llamando la atención de 'La Muerte'.
"¿Hmm?"
"¡No conseguirás hacerlo de nuevo! De hecho, no puedes, ¡Eso es jugar sucio! ¡Teníamos un trato!"
"¿De verdad me estás culpando por la pesadilla que tuviste?" preguntó 'La Muerte' a Osomatsu quien no parecía escuchar.
"¡No volverás a atraparme con la guardia baja otra vez! Tuve un momento de debilidad pero… ¡No volveré a aceptar la muerte nunca más! ¡Aunque mi vida sea un error, no me importa!"
"Sí que tienes energía de repente…" dijo el hombre al no entender como de enfermo había podido cambiar a gritar como ahora estaba haciendo.
"Espera, acabas de decir… ¿Una pesadilla? Pero, entonces, ¿Por qué estás aquí…?"
"Me fuiste asignado así que mi trabajo es observarte hasta que tu momento llegue" respondió el hombre sencillamente.
"¿Qué…? ¿Acaso eres algún tipo de buitre?"
"Puedes pensar así de mi si quieres, no me importa. Esto no es nuevo, he estado observándote desde aquella vez que estabas muriendo por la fiebre"
"Oh… pero si fue una pesadilla… ¿Cómo es que sé que hay más como tú matando gente…?" preguntó Osomatsu con curiosidad.
"No somos asesinos, niño, es nuestro trabajo al ser parcas y no es imposible llegar a esa conclusión, ya que no me pago a mí mismo y sería muy agotador para una parca encargarse de todos… más si son niños obstinados como tú"
"Pero entonces… ¿Qué hay de ti diciendo que la vida sabía cómo lidiar con los tramposos…? ¿No lo dijiste tú?" preguntó Osomatsu.
"Vaya, tu nivel de culpa debe ser muy alto para inventarte algo como eso, seguro que soné más amenazante en tu sueño… no es que me moleste"
"¿Así que no…? ¿Significa que no es verdad?"
"Nunca dije que no fuera verdad, sólo digo que tuviste un sueño muy realista" respondió 'La Muerte' al encontrar curioso que Osomatsu soñara algo como eso.
"Entonces es verdad…"
"¿Qué es lo que soñaste al respecto de eso?" preguntó 'La Muerte' queriendo saber si Osomatsu sabía lo que eso significaba en realidad.
"Yo… prefiero no decirlo…" dijo Osomatsu al mirar abajo lastimosamente. "No me gusta pensar en…"
"Tienes la oportunidad de aclarar cualquier duda ahora que estoy presente, no siempre me da por venir" dijo el hombre "Sé que hablamos de esto la primera vez que me presente ante ti, sin embargo, es parte de mi trabajo preguntarte cuando vea necesario hacerlo"
"¿Preguntar…?"
"No me es permitido intervenir con ningún evento directamente, con esto quiero decir que aunque vea que alguien quiere matarte o algo está por pasarte no puedo avisarte o hacer algo… lo único que puedo hacer es alentarte para pasar al otro lado, eso quiere decir que en diversas ocasiones me verás aparecer y preguntarte si ya estás dispuesto a venir conmigo o no" dijo 'La Muerte'. Osomatsu frunció el ceño ligeramente.
"No me gusta que hables así… me haces sonar como un fantasma que sólo sigue aquí por tener arrepentimientos y cosas pendientes…" dijo Osomatsu. El hombre se quedó pensando y rio en respuesta.
"Supongo que tiene que ver con el oficio… la mayoría de la parcas ven así a sus asignados" dijo el hombre "Sólo estamos esperando por sus muertes pacíficamente, aunque normalmente no les ponemos tanta atención si son tan jóvenes como tú… pero tus circunstancias me tienen intrigado por lo que tendrás que soportar mi presencia por el resto de tus días"
"¿Acaso dices que vendrás por mí a diario?"
"No, sólo cuando vea que la situación amerita que repita mi oferta de partir al otro lado, pero, estaré observándote por cualquier cosa" dijo 'La Muerte'. Osomatsu se quedó pensando, lucía algo decaído en un principio pero entre más pensaba en las acciones de 'La Muerte' más podía verlo de otra forma.
"Entonces… significa… ¿Estás preocupado por mí?" preguntó Osomatsu con una sonrisa algo burlona, el hombre no parecía responder ante tal pregunta de ninguna forma. "Lo siento, tenía que decirlo, pero lo sé… es algo así como que son atraídos por las cosas malas que le pasan a uno…"
"Tengo mis razones para decir que tu caso me intriga" respondió 'La Muerte'. "Entonces, ¿Quieres aclarar lo que escuchaste en tu sueño? ¿O me voy? Como dije, no podemos estar interfiriendo con las vidas de nuestros asignados"
"Tengo una pregunta… ¿Cómo es que no siento mis nauseas en estos momentos? Tengo una semana queriendo hablar así de normal pero no he podido por el malestar" preguntó Osomatsu alegremente.
"Veo que estás evitando abarcar el tema… pero, la única razón por la que no sientes malestar es porque mi espacio monocromático aísla las circunstancias reales con las que pasan aquí" explicó el hombre.
"¿Por lo que detiene el tiempo?"
"No exactamente, el espacio crea el efecto que quiera darle en su momento" contestó 'La Muerte' simplemente.
"¿Y está bien que me expliques eso?"
"Sí, ya que como sospecho sabrás, tu vida es una equivocación mía, algo que no debía ser… por lo que, no importa que sepas mucho sobre información misteriosa; se podría decir que no está fuera de lugar… de alguna manera" dijo 'La Muerte' causando que la sonrisa de Osomatsu se apagara gradualmente.
"Comienzas a sonar como aquella versión de mi sueño… ¿Tan malo es que esté aquí…?"
"No es algo fácil de responder, pequeño, pero una cosa es cierta, no te hará bien torturarte por aquello que hiciste" dijo el hombre sin poder explicar mucho sobre el tema anterior. "No es algo que pueda corregirse, sí vas a seguir viviendo en contra de mis deseos al menos podrías tratar de no auto destruirte por eso"
"Entiendo… bien, creo que tal vez no seas como aquel señor de mis pesadillas" dijo Osomatsu con otra sonrisa aunque pronto miró confundido al hombre. "Espere, dice que no puede intervenir directamente pero justo estaba intentando llevarse…"
Antes de poder terminar lo que iba a decir, 'La Muerte' desapareció y el espacio regresó a la normalidad causando que Osomatsu poco a poco sintiera sus nauseas de nuevo y por lo tanto cesara todo pensamiento al respecto de 'La Muerte'.
"Ugh…" El mayor se acomodó en la almohada tratando de aguantar sus nauseas, ¿cómo había podido olvidar que se sentía tan mal? Sí que extrañaba poder estar en paz… y es que normalmente vomitar cumplía la función de hacerlo sentir mejor pero esa semana por más que vomitara seguía sintiéndose mal y eso le estresaba. Osomatsu empezó a sollozar contra la almohada por la impotencia que sentía, ¿Es que acaso ya no tenía arreglo? ¿Qué debía hacer para sentirse mejor? Incluso podría decirse que estaba tentado a aceptar la oferta de 'La Muerte' sólo por su vomito constante… pero se sentiría muy estúpido por aceptar morir por una razón así… además de que en su mente no había razón existente que lo convenciera de dejar a sus hermanos.
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Ichimatsu entró a la casa junto con Karamatsu luego de que su madre les avisara que era hora de comer, no quisieron hacerla esperar por lo que entraron en seguida, aunque eso no quito que Ichimatsu se sintiera incómodo por lo que había causado y que Karamatsu permaneciera ahora con los ojos increíblemente rojos, evidenciando que había llorado.
"Lo siento" repitió una última vez Ichimatsu a Karamatsu quien parecía estar mejor, o al menos ya no estaba llorando y eso tranquilizaba un poco al cuarto hermano. Karamatsu le sonrío al escucharlo.
"Osomatsu tiene razón sobre ti, ¿sabes? Puedes dar miedo cuando quieres interrogar…" dijo Karamatsu antes de soltar una risa nerviosa.
"Yo…"
"Sé que querías preguntarme que paso entre nosotros… pero, no creo que sea algo fácil de explicar en estos momentos, ya que… ni siquiera yo lo entiendo" dijo Karamatsu a Ichimatsu antes de alejarse para ir a sentarse alrededor de la mesa y esperar la comida.
"Algo que ni Karamatsu entiende…" murmuró Ichimatsu preguntándose qué tanta verdad había en lo que le había dicho, sin embargo, antes de poder pensar en algo, Jyushimatsu lo abrazó de repente logrando sorprenderlo.
"¡Ichimatsu!" exclamó Jyushimatsu al abrazarlo alegremente, ya entonces lo miró con curiosidad esperando le contara lo que habían hablado. Ichimatsu estaba aturdido y perplejo pero en cuanto vio su mirada supo sus intenciones.
"No, Jyushimatsu, no sé nada, lo intenté pero no sé qué tiene" dijo Ichimatsu "Sólo sé que tiene que ver con Osomatsu.
"¿De verdad? Vaya… entonces no sólo Choromatsu está peleado con él ahora… aunque, ¿Fue una pelea?" preguntó Jyushimatsu todavía abrazando a su hermano.
"Por lo poco que escuche diría que sí, es lo más obvio… pero no sé, no quiero dar nada por hecho" dijo Ichimatsu "Pero sí me di cuenta que tengo que medir la intensidad con la que interrogo…"
"¿Ah? ¿Por qué?"
"Digamos que olvide por un momento que Karamatsu no es como Choromatsu… no le puedo hablar igual…" Ichimatsu frunció el ceño algo molesto tanto con Karamatsu como consigo mismo. "Karamatsu es un llorón…"
"Hahah, suenas como Choromatsu cuando lo dices así" dijo Jyushimatsu "Ven, comamos, seguro que Karamatsu no te guarda resentimiento por haberlo interrogado de la forma que hiciste… no vi como pero conociéndote seguro fuiste algo desconsiderado" agregó con una risa un poco burlona, Ichimatsu no se veía muy contento por lo que soltó un suspiro.
"Jyushimatsu… me intriga pero, ¿Por qué estás tan feliz? Obviamente no me molesta, sólo… es curiosidad" preguntó Ichimatsu a su hermano quien lo había soltado para ir a la mesa.
"¿Ah? Bueno, digamos que ir al refugio contigo me dejo de muy buen humor" dijo Jyushimatsu "Sabes, cuando estoy contigo siento que cualquier problema puede resolverse… aunque a veces metas la pata"
"Haha, pero que gracioso…" dijo Ichimatsu al verlo alejarse, ya entonces sonrío cálidamente, el buen humor de Jyushimatsu parecía ser contagioso.
Ichimatsu caminó hacia la mesa donde de momento estaban Choromatsu, Jyushimatsu, Karamatsu, Todomatsu y su padre sentados esperando a su madre quien recién entraba con la comida… al parecer comerían pescado ese día.
"¿Ah?" Ichimatsu miro a su alrededor y se dio cuenta de que Osomatsu no estaba. "Oigan, ¿Dónde está Osomatsu?" automáticamente pudo notar la incomodidad de Choromatsu y Karamatsu al escuchar su nombre.
"Osomatsu está durmiendo en estos momentos, tiene muchas nauseas así que no puede bajar a comer, hijo" dijo Matsuyo quien estaba sirviéndole la comida a los demás, no quería ver como se peleaban por lo que no había puesto la comida al centro y mejor la había dividido.
"Oh…" Ichimatsu no sabía que decir, no estaba seguro de que estaba bien decir o no en esos momentos, estar alejado tanto tiempo de su familia de verdad le dejaba sintiéndose fuera de lugar.
"Pero pienso prepararle algo sencillo que pueda digerir una vez que se levante" dijo Matsuyo. Ichimatsu parecía estar de acuerdo con aquello.
"Ven, Ichimatsu, come que la comida se enfría" dijo Jyushimatsu al hacerle un gesto para que se sentara a lado de él. Ichimatsu asintió y caminó hacia él para sentarse a su lado, al ver a Jyushimatsu de buen humor, Choromatsu y Karamatsu sonrieron ligeramente, les alegraba ver que al menos alguien tuviera buenos ánimos.
"¿Y qué hay de su medicina mamá?" preguntó Todomatsu ignorando a los demás para ver a su madre. "Osomatsu necesita medicamento aparte de comida"
"Sí, lo sé, pienso dársela cuando coma algo, hijo, no dejaría a tu hermano sin tomar medicina" dijo Matusyo sonando triste. Todomatsu regresó su atención a la comida.
"Una semana después…" dijo Todomatsu entre dientes antes de seguir comiendo. Choromatsu le dedicó una mirada asesina a Todomatsu, ¿Cómo se atrevía a hablarle así a su mamá?
"Si tanto te importaba podías dársela tú antes, Todomatsu, no tienes que echarle la culpa a mamá de todo" Choromatsu miraba fijamente a su hermano esperando que éste le hiciera caso.
"¿Perdón, escucharon eso? Ah, no, nada creo que sólo fue una mosca" respondió Todomatsu al seguir comiendo y dando a entender que no pensaba dirigirle la palabra.
"¡Todomatsu! ¡No puedes echarle la culpa a los demás de lo que tú tampoco hiciste, tal vez te irrite pensar que nadie ayudó a Osomatsu en la semana pero ha sido por ti, todos han estado centrados en tu necesidad por querer la atención de todo el mundo!" exclamó Choromatsu a su hermano que se quedó paralizado, ¿acababa de acusarlo de querer atención?
"¡Tú no tienes derecho a decirme nada! ¡De todos has sido el más inútil! Además de que siempre estás con Osomatsu, ¡Debería darte vergüenza que no estés ayudándolo por no saber pedir disculpas!" exclamó Todomatsu al pararse de la mesa. "¡Y por si no lo has notado lo que no quiero es atención tu-!"
"¡Ya basta!" exclamó Matsuzo al azotar sus manos contra la mesa. "¡Estoy harto de escuchar que se quejen de algo a cada momento del día! ¡Nadie en esta mesa va a decir una palabra más, si lo hacen será para decir algo positivo o pedir algo, sólo eso!" añadió causando que todos se quedaran increíblemente tensos, al parecer su pequeño momento de calma había sido interrumpido tanto por los niños como por el padre de la casa. "Todomatsu, siéntate"
"No, no tengo ganas de comer con ustedes" dijo Todomatsu quien ahora estaba molesto con su padre. Matsuzo se paró de la mesa y gestiono a su hijo que se sentara, no obstante, éste empezó a alejarse.
"Todomatsu, regresa a comer o te castigaré el teléfono, ¿entendiste?" dijo Matsuzo causando que Todomatsu lo viera perplejo y un tanto sorprendido. ¿No estaba hablando en serio verdad…?
"No, no lo harías…" dijo Todomatsu negando con la cabeza, ¿Cómo se atrevía a amenazarlo con la única cosa que lo hacía sentir mejor?
"Soy capaz de eso y más, regresa y come con tu familia" dijo Matsuzo firmemente. Todomatsu suspiró con hastío y regresó a su sitio para seguir comiendo… vaya que estaba resultando ser un mal día para él.
Ichimatsu miró con enfado a Choromatsu como diciendo 'buen trabajo, tonto', cosa que Choromatsu respondió con la misma expresión. Matsuyo observó a todos en la mesa, deteniéndose para ver a Jyushimatsu y Karamatsu quienes se veían preocupados por la situación y los alentó a seguir comiendo en vez de ver el descontento en la mesa.
Una vez que acabaron todos de comer, se separaron cada uno a sus actividades: Ichimatsu se dirigió al cuarto de sus padres con ayuda de Jyushimatsu para no molestar a Osomatsu ya que quería seguir platicando con Jyushimatsu, Todomatsu se retiró a hablar por teléfono como últimamente estaba haciendo, Karamatsu fue al patio trasero y se sentó a seguir mirando el cielo, no estaba en el mismo estado que Todomatsu pero necesitaba pensar.
Matsuyo se acercó a Choromatsu quien parecía estar acabando de hablar con su padre de algo, tenía una pequeña bandeja la cual se la ofreció al verlo.
"Choromatsu, ¿Podrías subir con Osomatsu y asegurarte de que coma y se tome su medicamento?" preguntó su madre con una sonrisa la cual al mismo tiempo ofrecía una disculpa por las molestias. Choromatsu no parecía fascinarle la idea.
"Pero… está bien, yo se la llevo mamá" dijo Choromatsu con resignación al tomar la bandeja. Matsuyo le dio las gracias y lo observó subir las escaleras con cuidado para no tirar nada. "Ah… las cosas que tengo que hacer…"
Choromatsu se acercó a la puerta y con mucha renuencia deslizo la puerta de su cuarto para llevar la bandeja con alimentos, le daba algo de pena ver a Osomatsu lucir tan mal pero realmente no podía hablarle… no tenía las palabras…
"¿Choromatsu? ¿Eres tú…?" preguntó Osomatsu con una voz débil e indecisa, estaba de momento sentado dándole la espalda, Choromatsu se detuvo al escuchar su nombre y se cuestionó en si podía tal vez irse y regresar en otro momento cuando se sintiera más capaz… "Sí, eres tú… ¿cierto? No estaba seguro, quería que fueras tú pero por cómo no estás diciendo nada supongo que le atine, haha…" añadió Osomatsu con una sonrisa nerviosa.
Choromatsu escuchó sus palabras y decidió quedarse en vez de huir, claro que, seguía en la entrada de la habitación, no sentía todavía ánimos de acercarse.
"No vayas a irte, ¿De acuerdo? Quiero hablar contigo… no puedo cerciorarme de que sigas ahí ya que estoy muy mareado y no puedo moverme… si me muevo mucho mi estómago se pone mal…" Osomatsu explicó antes de guardar unos momentos de silencio para calmarse, soportar el retorcimiento de su estómago y seguir hablando. "Me gustaría te acercaras más ya que no puedo alzar mucho la voz tampoco… no tienes que sentarte a mi lado si no quieres, con que estés más cerca está bien"
Choromatsu se sentía muy incómodo al respecto, su ser no quería acercarse a su hermano mayor pero sus palabras tenían lógica, si al menos quería que lo escuchara sin que él tuviera que decir algo entonces creía ser capaz de esto. Notó como Osomatsu guardó silencio de nuevo al pedirle que se acercara, supuso que estaba esperando a ver si hacía caso o no a su petición, y sí, Choromatsu entró a la habitación y quedó decentemente cerca de donde estaba Osomatsu… no lo suficiente para decir que estaba a su lado pero sí lo suficiente para alcanzar a escucharlo.
"Gracias, aprecio que te acercaras más…" dijo Osomatsu con una ligera sonrisa, asumía que así había sido al sentir las vibraciones del suelo por el caminar de su hermano, sus sentidos no eran tan agudos para permitirle saber dónde estaba pero por lo menos sabía que había hecho caso a su petición. "Choromatsu, hace días noté que no me dirigías la palabra y sí, yo tampoco podía, probablemente no por las mismas razones ya que no le hablé a nadie en ese tiempo… pero es verdad que lo que pasó aquella vez sí me afectó y me dejó pensando…"
Choromatsu bajó la mirada al recordar con descontento el día en que 'La Muerte' había aparecido tratando de llevarse a su hermano con él…
"Lo que causó que no te hablara con más razón y no quisiera siquiera mirarte…" explicó Osomatsu "La forma en que te lastime, y por más que quería pedirte disculpas al respecto, tuve miedo… tuve miedo toda la semana de encararte"
Choromatsu se encontró sorprendido por escucharlo, ¿acaso se estaba disculpando con él? ¿Osomatsu estaba admitiendo esas cosas y diciendo aquello por él…? Pero, esa disculpa… ¿Por qué no sentía bien que su hermano se disculpara? Toda la semana había estado esperando de una u otra forma que su hermano le pidiera perdón pero… ¿Por qué ya no le parecía correcto? De verdad no le gustaba escucharlo cuando él era quien…
"¡Lo lamento, Choromatsu! Fui muy desconsiderado con tus sentimientos y no supe confiarte los míos en el momento" dijo Osomatsu ahora sollozando.
…debía disculparse.
Choromatsu sintió como lagrimas invadían sus ojos al escucharlo, y es que recuerdos de cómo había tenido el cuerpo inerte de su hermano en brazos venían a su mente al escucharlo sollozar de esa manera. El tercero mordió su labio inferior tratando de controlar sus propios sollozos, ¿Cómo es posible que Osomatsu se atreviera a pedir una disculpa pero él fuera tan patético para no pedir una? ¿Por qué le costaba tanto? Choromatsu se acercó más a su hermano mayor y con cuidado se sentó atrás de él, pegando su espalda contra la suya luego de dejar la bandeja por un lado para cerciorarse de que nada se fuera a caer.
"Pero no quiero que me odies… todo menos eso, sé que hice mal y me porte como un idiota contigo pero no quiero que esto se quede así…" dijo Osomatsu forzadamente… su respiración entre cortada al llorar le dificultaba poder hablar, sin embargo, al sentir como su hermano se recargaba contra él sintió un poco más de fuerzas… a pesar de que también le daba más sentimiento tenerlo así de cerca cuando antes ni siquiera quería entrar a la habitación. "Sé que soy una escoria, pero, no podría soportar que mi mejor amigo me odie, ¿sabes?"
Al escucharlo referirse a él como 'mejor amigo', Choromatsu no pudo hacer nada para que sus sollozos no se escucharan, ¿Por qué Osomatsu estaba hablando así? Y es que sonaba tan desesperado… como si su mundo se hundiera lentamente y con muy pocas fuerzas estuviera decidido a sobrevivir.
"N-No… Osomatsu… no eres escoria, si alguien es escoria soy yo" dijo Choromatsu al seguir sintiéndose incapaz de pedirle perdón por su comportamiento. "Tú no eres el que debe pedir una disculpa…"
Osomatsu no pudo responderle, simplemente se quedó llorando con más intensidad al escuchar a su hermano por fin dirigirle la palabra y es que podía escucharse dramático, estaba consciente de que podía escucharse exagerado y arriesgarse a que se burlaran de lo que decía… pero después de haber asesinado a alguien no podía quitarse de la mente que no tenía derecho de nada y menos de pedir una disculpa… y a pesar de que tal vez Choromatsu lo perdonara, seguía cargando con el peso de esconderle lo que había hecho… por temor a ser rechazado; era un sentimiento conflictivo pues sabía que había hecho mal, sabía que lo mejor era que se supiera lo que había hecho… pero al mismo tiempo tenía miedo de que su mundo se cayera una vez que perdiera a sus hermanos…
"Toda la semana no he sabido como pedirte disculpas, no he sabido cómo hablar contigo… y parte de mi creyó que esto perduraría por mucho tiempo…" dijo Choromatsu "No creí que habláramos… y…"
"No, todos menos eso… no podría… no podría soportar…" Osomatsu cubrió su boca aguantando el vómito, ¿Qué es lo que vomitaría? ¿Acido estomacal? Fuera lo que fuera no quería escupirlo, no quería lastimar su estómago, pero desafortunadamente le fue imposible aguantarse y por un lado del futon vomitó el ácido estomacal dejándolo muy adolorido al terminar. "Lo siento…"
"¡Osomatsu!" exclamó Choromatsu muy asustado, había sido tan rápido que no le había dado tiempo de reaccionar. "Descuida, le hablaré a mamá…"
"Pero…"
"No me iré, sólo voy y regreso, me quedaré contigo, ¿Está bien?" Choromatsu se sentía mejor de hablarle a su hermano ahora, todavía sentía culpa pero al menos podía percibir que aquella pared invisible que le imposibilitaba hablarle se había disipado.
"Sí…" murmuró Osomatsu al voltear y mirar a su hermano correr fuera de la habitación. Se sentía mal por haber hecho un desastre en el cuarto pero era de esperarse luego de forzarse a hablar tanto y tan rápido, su estómago estaba demasiado sensible aunque no estuviera dispuesto a aceptarlo.
El mayor esperó avergonzado y observó tiempo después como venía su mamá para limpiar su accidente, se había disculpado con su madre pero ella parecía estar bien con eso, ella simplemente quería que se pusiera mejor por lo que no iba a verlo mal por tener uno que otro accidente.
Choromatsu lo ayudó a cambiarse de futon hacia otro de los cinco restantes pues aquel accidente había llegado a manchar su futon y ahora debía lavarse. Matsuzo había subido por el para poder ponerlo a lavar.
"Gracias… y lo siento, no quise…"
"Descuida, estás enfermo así que esas cosas pasan, cuando tengamos que dormir me iré a dormir con papá y mamá" dijo Choromatsu "De momento me encargaron que comieras un poco y te tomaras la medicina"
"Pero, Choromatsu, no creo poder terminarme todo esto… mi estómago…"
"Come lo que puedas, de todas formas necesitas algo que poder vomitar, ¿No?" dijo Choromatsu con una sonrisa dientuda. Osomatsu asintió, eso tenía sentido, al menos era mejor a vomitar acido. "Papá me dio este bote de basura por si crees vomitar de nuevo"
"Gracias, así no me sentiré tan mal de vomitar otra vez…" dijo Osomatsu "Que a decir verdad ahora que vomite de nuevo y hablé contigo me siento un poco mejor"
"¿Qué dices? Osomatsu estás muy pálido, no inventes cosas" dijo Choromatsu "Sé que te gusta hacerte el que estás bien pero ahorita no te va a salir"
"Sí… supongo…" respondió el mayor al soltar un suspiro, ya luego procedió a tomar el plato con la sopa y sorbió un poco. "Se siente bien comer después de un rato"
"¿Después de un rato? No sé cuánto llevabas sin comer, nos tienes muy preocupados, todos en casa saben que no comes…" explicó Choromatsu al notar como temblaba su hermano debajo del futon. Miró hacia el closet y en seguida se paró para sacar una sudadera que pudiera usar para dormir. "Toma, póntela, seguro te hará sentir mejor"
"Ah, te lo agradezco" dijo Osomatsu al ahora ponerse la sudadera. Observó a su hermano y le sonrió muy contento, cosa que hizo que Choromatsu se sonrojara un poco pues su hermano estaba demasiado sonriente.
"Oye… me haces sentir raro, ¿Qué te pasa?"
"No es nada… es sólo que siento que algo volvió a la normalidad, me siento contento de tenerte a mi lado… es lo más natural" dijo Osomatsu causando que Choromatsu mirara para otro lado algo inseguro.
"No lo sé… has estado con Karamatsu demasiado últimamente, no creo que sea para tanto que te hable…"
"¿Qué? Choromatsu, no sería nunca lo mismo sin ti, te extrañe mucho… aunque sólo fue por una semana… pero realmente me dolieron estos días que no nos hablamos…" dijo Osomatsu. Choromatsu lo observó y sonrió, ¿De verdad? ¿Hablaba en serio?
"¿Sí? ¿De verdad lo crees? Bueno, a mí también me dolió no hablarte… y no hemos ido por ahí a hacer nada, ya no hemos jugado o hecho algo divertido tampoco"
"Me gustaría poder pasar más tiempo contigo, claro que normalmente eso requiere mucho esfuerzo físico y no estoy en condiciones de correr…" explicó Osomatsu sumamente decaído.
"No te preocupes, hablé con papá y acabo de organizar una salida hacia la ciudad donde está Yowai-kun" dijo Choromatsu sintiéndose orgulloso de sí mismo.
"Yowai… ¿El hermano de Totoko-chan? ¿De verdad? ¿Papá ya dijo que sí?" preguntó Osomatsu con curiosidad. Choromatsu asintió con mucha seguridad. El mayor sonrío ampliamente al considerar que ya podrían llevar a Jyushimatsu a que lo revisaran.
"Los convencí al decir que lo único que les hacía falta era un poco de aire libre, un viaje familiar seguro que los arreglaría" comento Choromatsu "Sé que tal vez vaya en contra de lo que Todomatsu quiere… pero sé que la ida es más para que Jyushimatsu sea revisado y sepamos que le inyectaron"
"No te preocupes yo lo convenceré"
"Pero, Osomatsu… ¿estás en condiciones de ir?" preguntó Choromatsu queriendo saber su opinión al respecto.
"No realmente, pero seguro me ayudara estar allá, con que lleve algo donde vomitar es suficiente" dijo Osomatsu "Es necesario este viaje por Jyushimatsu"
"Sí… supongo… bueno, espero esta salida también te sirva. Saldremos mañana, no sé a qué hora pero papá dijo que mañana" dijo Choromatsu.
"Yo también espero que sí… y está bien, con suerte mañana ya me sentiré mejor" respondió Osomatsu. En esos momentos se sentía muy feliz, era un momento grato que no quería se terminara nunca pues por un momento había podido olvidar sus problemas… y el hecho de que uno de sus hermanos ya sabía lo que estaba ocultándole al resto. No es que no lo tuviera presente, sin embargo, el poder hablar con normalidad con su hermano de nuevo le había aliviado tanto que era suficiente para poner, temporalmente, en segundo plano todos sus demás problemas.
