Quinn vio como los chicos se alejaban despidiéndose y luego se percató de lo que acababa de pasar, un beso en medio de toda la universidad? Santana estaba claramente marcando territorio, riendo se encaminó a iniciar su jornada.
CAPITULO XII
La bailarina estaba en el colegio, cuando repitió el curso el prometió a su Sannie que pondría atención en las clases y sacaría buenas calificaciones, pero ahora era muy difícil concentrarse sabiendo que había una mujer en otro estado disfrutando de caricias y besos que no le correspondían, la sola idea de imaginar que Santana se acostaba con Quinn le era desagradable. Frunció el ceño e hizo un gesto de asco que no pasó desapercibido para su novio.
-Pasa algo amor? hace días que estas extraña – susurró el chico – no será que estas embarazada? – preguntó con una sonrisa en tono de broma
Los ojos de Brittany se abrieron a más no poder, se levantó bruscamente captando la mirada de toda la clase
-No vuelvas jamás a decir una estupidez como esa! – le gritó, tomó su mochila y salió de la sala escuchando los regaños del profesor
Corrió al baño, ya lidiaría con las consecuencias de haber salido así de clases. Se miró en el espejo y comenzó a llorar. ¿Por qué rechazó a Santana?, era tan fácil como decirle que volvería a estar con ella, pero no, eligió a Sam y ahora estaba demasiado arrepentida.
Sus días pasaban sólo por rutina, ya sentía nada al estar con su novio, todo era aburrido y costumbre. Recordó los días como novia de Santana, siempre eran diferentes, la morena le regalaba flores, la trataba como la mujer más inteligente de la tierra, confiaba que era capaz de todo, ahora tenía al lado a un chico que no la creyó capaz de sacar mejor puntaje que él, en que estaba pensando cuando dijo que con él se sentía inteligente?
Brittany? - Tina entró al baño unos minutos después – recibí un mensaje de Sam, ¿qué pasó?
-Nada Tina – respondió la rubia secándose las lágrimas – todo está bien
-No me mientas, es obvio que algo te pasó – respondió enojada Tina – fue Santana verdad? Siempre es ella quien te hace daño ya deja de pensar en ella
-Santana no ha hecho nada mal! – grito Britt – deja de culparla de todo, deja de tenerle envidia, ella ni siquiera le preocupa tu existencia! Supéralo de una vez Tina, ella maduró mucho antes que tú! – dicho esto la rubia salió enojada del baño, dejando a la asiática sorprendida por el cambio de ánimo de su compañera.
La verdad es que Brittany tenía razón en algo, Tina siempre se sintió amenazada por Santana, es una morena hermosa, de cuerpo perfecto, actitud llamativa, una voz muy poderosa y a pesar de tener varias actividades extras se graduó con excelente promedio. Ella en cambio, a pesar de ser delgada, no tenía curvas, nunca logró destacar por nada, no era tan buena en los estudios y su voz a pesar de ser afinada no destacaba del resto y lo que más la enfurecía es que Santana jamás le prestó atención ni siquiera como para recordar su nombre.
Pero quizá Brittany tenía razón, debía dejar de pensar en lo que los demás tienen y enfocarse en ella. Sabía por Rachel y Kurt que Santana era una muy buena amiga y tenerla de aliada era un arma poderosa.
Eran las 6 de la tarde y Santana se encontraba en los casilleros de su trabajo, cambiándose ropa por una mucho más reveladora y provocativa.
-Así que mi pequeña latina está enamorada? – preguntó la jefa de la morena
-¿Cómo sabes eso? – cuestionó Santana
-Oh querida yo lo sé todo! – le guiñó un ojo la mujer – Y una llamada de tu compañera Rachel para decirme que vendrán hoy en la noche – terminó riendo
-Ese hobbit – rio la morena – Su nombre es Quinn, no conocemos desde niñas y fuimos a la escuela juntas
-Ella conoce a la otra rubia? – preguntó la mujer en un tono más serio
-Sí, las tres éramos amigas, supongo que eso ya no volverá a ser lo mismo – dijo desanimada la morena
-Vamos arriba ese ánimo – gritó la mujer, para cambiar de tema – hoy debes hacerle un show a tu novia, así que a ensayar y mostrarle a esos babosos que ya tienes dueña – ambas rieron mientras salían de los camarines.
-Ah cierto – recordó Santana – Tendrás que darme un tiempo libre, me caso en unas semanas más – susurró la morena mientras corría lejos de su jefa, dejándola con la palabra en la boca.
-Estas segura de querer hacer esto Quinn? – Preguntó Rachel – Una vez fuimos con Kurt y debo decir que realmente Santana se lució en su performance, pero es desagradable ver a los hombres mirándola como si se la fueran a comer y bueno, también varias mujeres debo agregar.
-Sé que eso me espera – resoplo Quinn mientras se arreglaba el maquillaje – pero es el momento ideal para mostrarles que esa latina ya tiene dueña y que no la dejaré ir bajo ningún costo – la rubia terminó de arreglarse – Vamos, ya es tarde y no quiero perderme el número
Salieron de la habitación de Santana que ahora también sería de Quinn y se encontraron con Kurt perfectamente arreglado.
-Wuau! Sólo Wuau! – dijo el moreno – Quinn no crees que vas muy…como decirlo…reveladora? – Rachel reía al ver la cara de su amigo – Estoy al tanto de que Santana puede vestirse así algunas veces pero no lo esperaba de ti, esa falda es de San?
Quinn lo veía divertida, la cara del muchacho era memorable.
-Sí Kurt, es una falda de Santana, realmente corta – la rubia hizo un gesto de desagrado – pero sé que le gustará verme así, no es algo que suelo usar
-Creo que con esa motivación San querrá regresar temprano a casa – comenzaron a reír los 3 – Vamos antes de que se nos haga tarde, señoritas sus abrigos – Kurt le entrego los abrigos a las chicas y salieron.
En las calles de New York se sentía el frío del invierno, pero al entrar al Coyote Ugly el cambio era notable, se sentía el calor de la gente bailando y bebiendo en la barra.
-Rachel, Kurt bienvenidos – los saludó una mujer mayor – Y tú debes ser Quinn, el nuevo amor de mi cantinera estrella, mi nombre es Ashley, felicidades pequeña, me imagino que esa latina debe ser una fiera – dijo abrazando a Quinn – vengan les encontraré una mesa.
-Gracias Ash – dijo Rachel – Ella es la jefa de Santana – le susurró a Quinn
Ashley era una mujer de unos 30 años aproximadamente, alta, rubia, con un cuerpo se notaba muy cuidado, simpática y agradable. Los celos comenzaron a aflorar rápidamente, ¿por qué todas las mujeres que las que su novia se rodeaba tenían que ser rubias? – se preguntó enojada Quinn.
-Ashley fue bailarina de Broadway en sus primeros años en New York – le dijo Kurt mientras seguían a la mujer
-Genial! – pensó la rubia menor – no solo rubia sino que también bailarina.
Ashley miraba a Quinn y podía notar a kilómetros los celos de la rubia, sería divertido provocarla para ver hasta qué punto llegaba.
-Aquí será un buen lugar chicos – dijo la mujer – los dejo, tengo un negocio que dirigir y ya saben, pidan lo que quieran, va a cuenta de la casa, menos una morena que está atendiendo por allá, ella es mía por esta noche – y se retiró guiñándoles un ojo.
-Es oficial – murmuró Quinn – la detesto
-Vamos Q – le dijo el chico – cuando la conozcas más te agradará, además está dándole clases de baile a Santana y moviendo algunos contactos, si todo resulta nuestra pequeña latina estará en las tablas muy pronto.
Quinn lo miró sorprendido, Santana no le había contado nada de eso, pero ya podría hablar con ella.
La mesa estaba en un rincón elevado del bar, tenían una buena visión del lugar por lo que la rubia podía divisar a lo lejos a Santana, solo lograba ver que llevaba una blusa a cuadros arremangada bajo el pecho y usaba un sombrero de cowboy, se veía demasiado sexy, pero la rubia pudo notar la sonrisa falsa que tenía en los labios la morena y lo incómoda que estaba por algunos comentarios y miradas. El borde de la barra estaba rodeado de varios hombres grandes y fuertes – deben ser guardias – pensó la rubia.
-Al menos no lo disfruta tanto como pensé – dijo Quinn
-Digamos que la parte de atender a ese montón de babosos hormonales no es lo mejor del trabajo – Rachel dijo mientras tomaba del trago que hace poco les habían llevado – A veces vienen buscatalentos a observar los shows, hay muchas chicas en Broadway que salieron de este tipo de bares.
Quinn vio como Santana se volteó a buscar una botella y pudo notar los jeans de la morena, era imposible que fueran más ajustados y se amoldaran tan bien a su trasero.
-De repente está haciendo mucho más calor aquí – pensó la rubia.
De pronto sonó un sirena y los guardias empezaron a alejar a la gente del bar, Ashley se subió a la barra con un megáfono
-Buenas noches New York! – gritó – Cómo están esta noche?
Se escucharon los gritos de la gente y varios silbidos
-Donde está Rosario? – se giró buscando a Santana mientras los gritos se escuchaban cada vez más fuerte
-Rosario?- preguntó Quinn a Rachel
-Las chicas aquí no usan su nombre real – gritó Rachel – hay muchos acosadores por ahí
La morena subió a la barra sonriendo y mostrándose orgullosa, la gente enloqueció solo se escuchaban silbidos y varios hombres tratando de acercarse más
-Vamos a empezar con el show de esta noche, señoritas todas arriba! – ordenó Ashley a sus chicas mientras le pasaba el micrófono a Santana.
Antes de bajar se acercó a la morena y le susurró algo al oído mientras ponía las manos posesivamente en las caderas de la latina, Santana sonrió y asintió con la cabeza
Quinn estaba hirviendo de celos, se paró y se quitó el abrigo
-Vamos quiero ver más de cerca el show – digo tendiéndole el abrigo a Kurt quien se levantaba de su asiento con Rachel para seguir a la rubia que ya iba bastante más adelante que ellos
Santana bajó su sombrero y comenzó a sonar Not Myself Tonight
Las chicas alrededor de la latina comenzaron a moverse al escuchar la voz de Santana
-You know tonight I am feeling a little out control is this me you wanna get crazy because I don't give a – Santana dirigió el micrófono al público y se escucho el grito – FUCK!
El show comenzó en grande, todas las chicas bailaban siguiendo a Santana que hacía una gran demostración de lo potente y sexy de su voz, así como lo buena bailarina que era.
Quinn se iba acercando cada vez más sin importarle a cuantos mastodontes apartaba del camino, esa mujer que miraban era de ella y se encargaría de hacerlo saber. Cuando estuvo cerca de la barra Santana la vio.
La morena casi perdió la concentración en la rutina de baile cuando vio a Quinn, estaba usando una de sus faldas cortas, una blusa blanca ajustada y tacones altos, el cabello corto de la rubia esta desordenado y llevaba los ojos delineados con negro. Santana sintió como el calor ya no sólo era provocado por el baile. Cantó con fuerza las últimas frases de la canción.
Ashley le dijo que Quinn estaba en el público, pero jamás imaginó verla de esa manera, estaba acostumbra a la Quinn de vestidos floreados y largos.
La rubia se acercaba a la barra y sus miradas se perdían en la otra, la morena hizo un gesto a uno de los guardias quien abrió el paso, le tendió la mano a Quinn y la subió a la barra. Ninguna de las dos estaba al tanto del gran alboroto que se armaba.
Mientras las demás chicas terminaban el baile Quinn tomó de la nuca a Santana y le dio un apasionado beso. La rubia fue quien rompió el beso y le arrebató el micrófono a la morena.
-Señoras y Señores esta hermosa latina es mi novia – habló Quinn y su voz se escuchó por todo el bar por sobre los gritos y silbidos.
Santana estaba embobada mirando a novia, estaba demasiado sexy para aguantar otro minuto, tomó a la rubia de la mano y bajaron de la barra por detrás.
- Te quiero de vuelta en 30 Minutos Santana – les dijo Ashley mientras veía a las jóvenes entrar a los camarines.
AHH se que vienen los linchamientos! *se esconde*
Mil disculpas ha sido un tiempo de locos, mucho mucho trabajo.
Llevo escribiendo varios días este capítulo, no estaba muy segura de la parte de Tina, pero no quiero dejarla como la mala de la historia así que preferí dejarlo.
Inicialmente esta historia empezaba como una idea loca que surgió en mi cabeza hasta el capítulo 2, lo demás se ha ido creando en el camino.
Este capítulo es mas largo que los anteriores ojalá les agrade y no sea aburrido u.u
Y es tiempo de agradecer!
Sky Blue 11
KORE25
Lily
Danielle02
serena
sofia
Zilm
Muchas gracias por sus comentarios y la paciencia!
Y también gracias a los Guest que anónimamente contribuyen a que esta historia siga
