Íbamos de regreso al Palacio, ya yo había hecho lo que me habían mandado hacer y casi muero en el intento sino hubiera sido de Thorin, gracias a él estaba a salvo, me había salvado de esos malditos orcos que se me habían puesto atrás. Aquí es donde me di cuenta que Thorin siempre iba a estar ahí para cuidarme no importará lo que sucediera, él siempre iba a estar para mi, y aunque temía lo que Aleane me hiciera por estar con Thorin sabía plenamente que el me cuidaría de ella y de cualquier otro ser que quisiera hacerme daño.

El camino fue calmo a pesar de que habíamos dejado una pandilla de orcos tras nosotros y eso me sorprendió ya que creí que nos encontrarían, pero no, no pudieron encontrarnos y eso lo agradecí mucho. A pesar de que nos había tomado dos días llegar al campamento orco, el regreso lo pudimos hacer en medio día ya que habíamos encontrado un camino orco que nos ahorro mucho camino, aunque cabe decir que dicho camino era de lo más mugriento que hubiera podido imaginar, y aunque rogué a Thorin que tomáramos otro camino, el muy cabeza dura se le metió la idea y no había nada que se la pudiera sacar, también cabe decir que dicha idea logró que las ropas que llevábamos quedará hecha un completo desastre, pero a pesar de ello podimos llegar antes al reino.

Llegamos, gracias a Aule que casi nadie nos vio, y a nadie me refiero a los enanos de la aldea, pero para mi mala suerte cuando íbamos llegando al castillo nos topamos a Fili, Kili, Dwaling, Ori, Gandalf yDis que al vernos estallaron en risas por nuestro estado, más Fili y Kili cabe decir, ese par no paró de reír hasta que llegamos al castillo y eso que era lo más normal que pasó, ya que Gandalf y Dis al vernos a Thorin y a mi agarrados de las manos no pararon de sonreír con una completa satisfacción, Dis veía a Thorin y Gandalf a mi y como si lo hubieran ensayado nos mandaron a los dos un guiño que produjo un gran sonrojo en mi y una gran carcajada en Gandalf.

Me dirigí junto a Thorin hacia el Palacio, debía asearme después de todo, ya no soportaba más estar sucio. Íbamos a medio camino cuando a Thorin lo llamaron por mandato de la reina, tal parecía que ella quería verlo. Mi miedo de que ella sospechara que entre su futuro esposo y yo hubiera algo creció mucho, y al parecer Thorin lo notó ya que me agarró la mano y delicadamente la besó.

-No te preocupes Bilbo, todo estará bien, te lo prometo - dijo él

-Crees que ella sospeche algo?- dije temeroso

-No lo sé, pero te prometo algo. Nada ni nadie va a lograr separarme de ti, me entiendes?-

-Por supuesto - aclaré, y el me besó y lentamente se separó y se fue por el camino que tomó el guardia que nos vino a dar el anuncio

Inicio pov Thorin

Me dirigí hacia la habitación de Aleane, ella me había mandado a llamar para hablar Dios quien sabe qué, pero ahí estaba yo, justo en frente de su puerta dispuesto a tocar y terminar de una vez por todas ese circo que se había montado. Estaba dispuesto a decirle a Aleane que iba a romper el compromiso por razones que ya tenemos obvias, y aunque creía que ella ya sabía lo de Bilbo, yo todavía tenía cierto temor al decirle, no porque ella me infundiera miedo, sino porque temía que le hiciera algo a mi pequeño hobbit de cabello castaño y ojos color miel. Toqué la puerta y al otro lado de la puerta escuché la afirmación de que podía pasar. Entré y miré a Aleane en la cama, sólo llevaba puesto una fina bata que dejaba ver gran parte de su cuerpo, estaba acostada a lo largo de la cama y con una copa de vino en la mano.

-Hola Thorin, te alegras de verme? - dijo ella

-Que es lo que quiere Aleane?- pregunté o medio exigí

-Nada, excepto, claro, darle una buena bienvenida a mi futuro esposo - dijo ella socarronamente

-Quien te dijo que eso es lo que quiero?- dije tratando de tomar valor para echarla de una vez de mi palacio y reino

-Nadie tiene que decirme nada querido, sé que tal vez el viaje fue muy cansado y por eso debías ser bien recibido, no lo crees?

-No quiero nada que provenga de ti, Aleane - dije ya serio y harto de que esa maldita no se iba

-Claro, ahora te consigues a ese estúpido hobbit para que complazca tus deseos de hombre y te olvidas de mí, no es cierto?- dijo ella enojada y levantándose de la cama

-Que?- pregunté confundido

-Hay no te hagas el cínico Thorin, yo sé lo que hiciste con él en el lago, sé que tú te enamoraste de él y me dejaste aquí plantada en este maldito castillo - respondió

-Como sabes lo del lago Alene?- pregunté sumamente confundido

-Te has perdido gran parte de mi vida Thorin, tal vez no sea la misma de antes, tal vez no sea la misma chica que conociste hace años. Nunca te preguntaste el por qué? - dijo ella casi gritando

-Muchas veces Aleane. Y siendo sincero quisiera que me explicaras -

-La muerte tiene un precio Thorin, mi muerte tuvo un precio -

-Que muerte Aleane?- interrogué

-Yo si morí Thorin. La vez del dragón yo si morí, cuando llegué al lugar el cual todos estamos destinados a llegar, quise volver, volver por ti, pero no había forma de regresar, estaba desesperada, no quería verte sufrir más por mi perdida, así que le pedí ayuda a un ser que habitaba ese reino, ese ser logró darme otra vez la vida pero con una condición, debía vivir el resto de mi vida como hechicera y sirvienta de él en el más allá. Cuando al fin pude regresar ya no era la misma, ese ser se adueñó de mi vida, de mi alma. Cada vez intentó hacer algo por mi cuenta, él toma el control y lo hace. Una vez le dije que rompería el hechizo pero lo único que hizo fue amenazarme, me dijo que él tomaría el control de toda la tierra media pero primero empezaría por aquí. El quiere adueñarse de tu reino Thorin, por eso se adueñó de mi aquel día que amenacé a Bilbo, yo no quería hacerlo, de veras, tienes que creerme- dijo ella llorando y arrodillándose ante mi

No sabía si creerle, lo que diciendo claramente aclaraba ciertos asuntos sobre ella, como su cambio de personalidad y la forma de amenazar a Bilbo.

-No hay nada que pueda detenerlo? - pregunté

-Sólo acabando con mi vida - dijo ella

-No puedo hacer esto solo, necesitaré ayuda de Bilbo - dije y apenas termine de decirlo Aleane se levantó rápidamente y me miró a los ojos, sus ojos ya no eran iguales, en lugar de verdes eran totalmente negros, su tez se había vuelto pálida y su voz gruesa

-Porque quieres pedirle ayuda a él - dijo y pude entender que ya no era ella sino el ser que habitaba dentro

-Porque él es el legítimo rey de esta tierra, el reinara junto a mi. Y no hay nada que tu puedas hacer - dije serio

-Eso crees? - respondió ella o él, y una maniática sonrisa salió de sus labios para después salir corriendo de la habitación.

Fue ahí cuando me di cuenta.

Había puesto a Bilbo en peligro.