Fairy Tail no me pertenece, pertenece a Hiro Mashima, la historia es de mi pequeña invención
Chapter 12: Fuerza
-Natsu…
Susurraba entre sueños una preciosa rubia debajo de las blancas sábanas. Lucy despertó, estiró el brazo y corrió las cortinas para dejar entrar la suave luz de la mañana, se pasó la mano por la cabeza y se estiró sobre la cama para después levantarse a hacerse algo para desayunar. Bajó lentamente las escaleras aun adormilada, llegó a la cocina y antes de abrir la nevera miró el calendario que había pegado en esta "sábado 18" pensó mentalmente, abrió la nevera, sacó un poco de zumo y empezó a echarlo en un vaso.
-¡MIERDA! ¡ES SÁBADO 18! ¡ERZA!
Se bebió de un trago el zumo y subió lo más rápido que pudo a cambiarse, se vistió corriendo y entro al baño a intentar parecer una persona normal, mientras tenía el cepillo de dientes en la boca cogió las zapatillas para intentar ponérselas, mientras lo hacía miro el reloj y se dio una palmada en la frente, joder, sólo eran las 8:36 y había quedado a las 12, pero hacía tanto tiempo que no dormía bien que había parecido el más profundo de los sueños. Suspiró mientras dejaba las zapatillas en el suelo, terminó de lavarse los dientes y la boca y se dejó caer en su cama. Habían pasado dos semanas desde lo de Natsu y dolía incluso más, las cosas simplemente habían terminado en ese momento, ¿cómo pensó si quiera que aquello podría funcionar? Natsu amaba a Erza incluso sabiendo lo de Jellal, aquello estaba acabando con el poco corazón que le quedaba, no se miraban, no hablaban, nada, era peor que antes de que se reconciliaran la primera vez, ahí al menos se dirigían algunos insultos. Suspiró y se puso a buscar en la estantería un libro que leer, empezó a sacar una novela policíaca inspirada en los 80 pero nada más mover un poco el libro de su sitio cayó de entre los libros un papel, la rubia lo recogió del suelo y al ver de qué se trataba no pudo más que llorar.
-Para mi mejor amiga de todo el mundo mundial, Luce Heartfilia, no puedo darte las estrellas pero por eso he hecho tu propio cielo, feliz cumpleaños –leyó en voz alta la rubia, Natsu le había hecho aquel regalo el año que murió su madre, él quería verla feliz y sabia lo mucho que le gustaban las constelaciones a Lucy así que le llenó el techo de su habitación de estrellas que brillaban en la oscuridad y formaban sus constelaciones favoritas. Dobló el papel y se lo guardó en el bolsillo, se miró al espejo y quito los restos de lágrimas que aún quedaban y emprendió camino a casa de Natsu, sabía que Erza estaría allí y que tal vez ni siquiera le abriera la puerta pero tenía que intentarlo, Natsu era un capullo irresponsable, pero era su capullo irresponsable y por muchas discusiones que tuvieran seguían siendo amigos.
Lucy corría en dirección a casa de Natsu esperando que estuviera despierto o si no tendría que esperar a que alguno de los dos saliera de la fase REM por un rato y le abriera, no había quien los despertara. La rubia llegó a la esquina de la casa y cuando giró vio lo que menos esperaba encontrarse.
-¿Erza? ¿Jellal? ¿Qué hacéis vosotros aquí fuera?
-Lucy. –Habló Jellal fríamente mientras no apartaba la mirada de la ojimarrón- He venido a buscar a Erza
-¿Buscarla…? Mierda, ¿piensas dejar a Natsu otra vez? –dijo la rubia esperando que fuera más sensata y esta vez no volviera con él, esperando que mereciera la pena todo lo que había pasado desde que Erza llegó.
-Yo… No lo sé –Erza no era capaz de articular nada que no fuera eso, y es que, ¿qué iba a saber ella? Estaba loca por Jellal pero ¿y Natsu? Dejarle tirado otra vez no entraba en sus planes, ¿no?
-ERZA CONTESTA JODER-Lucy estaba decidiendo entre sí abofetear a Erza o matar a Jellal, se acerco a la pelirroja y en un intento desesperado de que su amigo no volviera a caer en la desesperación la abrazó.
-Erza…No puedes hacerle esto a Natsu otra vez-susurro en su oído mientras apretaba más el abrazo, Natsu quería luchar por esa relación a pesar de las adversidades, Erza no podía acabar con ello como si nada.
La pelirroja miró a sus dos "amigos", los ojos marrones de Lucy no mostraban otra cosa que no fuera rencor pero muy en el fondo de ellos todavía se veía la mayor de las tristezas, sabía que estaba siendo lo que más detestaba, estaba traicionando a Natsu, estaba siendo egoísta, lo sabía, pero también sabía que cuando miraba los ojos de Jellal lo único que quería era ser egoísta y perderse en sus brazos, sin nadie más que ellos dos.
Erza entró rápido a la casa, revolvió el armario entero metiendo miles de cosas en la maleta bajo la mirada perdida de Natsu quien creía que ni la pelirroja había notado su presencia. Cuando la pelirroja creía haber recogido "toda" su ropa, cerró la maleta y sin dirigirle ni una mirada a Natsu, dejó aquella frase impregnando toda la habitación
-Por una última vez, voy a ser egoísta
Natsu escuchó un golpe y no supo reconocer si fue la puerta o su corazón al tocar fondo. No había más oportunidades, había elegido y no era a él. Se llevó las manos a la cara, tapando los sollozos, intentando que volvieran a su garganta y se quedaran ahí enterrados, no entendía por qué le dolía tanto, él ya no la quería, ¿verdad? Sólo le debía el darle la relación que ella merecía, sólo era lo que tenía que pagar por haber hecho las cosas mal, sólo no quería volver a estar solo. Soltó un grito desgarrado por el llanto al techo de la habitación, ¿por qué estaba haciéndolo tan mal? Erza, Lucy… Erza ocupaba tanto espacio en su corazón que poco a poco ensombrecía a la rubia, creía que ya había superado lo de Erza pero estaba claro que hasta que no recibiera el golpe no lo haría.
Se tumbo con la cara en la almohada y gritó, lloró y soltó todo aquello que llevaba dentro, dejando todo lo que sentía por Erza en aquella almohada o al menos intentándolo, como si pudiera realmente hacerlo. Algo en lo más hondo de su cabeza le decía que aquello era el final, que no vería la vería más, y por mucho que no quisiera reconocerlo sabía que era así. Apretó más la almohada contra su cara, ahora estaba solo otra vez, Erza se había llevado todo con ella, como un huracán que arrasa con todo a su paso.
Lucy entró a la habitación, la escena le desgarraba tanto como a Natsu. La rubia levantó la cabeza de Natsu de la almohada, le cogió por la mandíbula y le giró la cara hasta que sus ojos se encontraran, y como diciéndolo todo con la mirada, Natsu la abrazó lo más fuerte que pudo y lloraron. Lucy, por Natsu, y Natsu, por no poder querer a Lucy ni la mitad de lo que Erza le dolía.
HOLAAAAAA(?) Emm por donde empiezo... LO SIENTO! Sé que llevo ni lo sé sin actualizar pero he tenido muchos inconvenientes y la verdad es que no me salía nada que realmente mereciera la pena subir. Para mi esta historia es la manera de dar a conocer un poco de lo que sé hacer y que llegue a la gente y por eso no puedo permitirme subir cosas que no me gusten sólo porque estén el día que toca, en cada capítulo tiene que haber un poquito del amor que siento por hacer esto. Espero que os guste el capítulo y a partir de ahora empezaré a subir cada fin de semana otra vez y sí, no voy a especificar día porque sabéis que nunca los cumplo jajaja
Lucydaisukenatsu: Ufff Lucy ya tiene dueño eh pero tranquilo que relajaré un poquito las cosas y pronto florecerá el amor, pero no digo entre quien! un besito y gracias!
ftcelestial: Erza tampoco es mala mala, sólo quiere estar con quien ama pero eso conlleva muchos destrozos emocionales, gracias y un besito!
Tobika97: No te estreses corazón, aquí tienes salseo, soy muy películera así que te aseguro que va a haber mucho drama en esta historia pero sobre todas las cosas, amor, espero que te guste, un besito y gracias!
Leire: No puedo hacer que le salga bueno...ya sabes... un herpes ahí abajo pero le haré pasarlo mal igual tranquila jajaj, espero que te guste un besito y gracias!
Gracias a todos por leer esta historia, por comentar y por espero perdonar mi retraso con los capítulos
Un besito, se despide, Noah
