Capítulo 11
ROSALIE POV:
Ya lo había soltado, Salacia me iba a matar, seguramente lo había jodido todo. Y para colmo ahora tenía a toda mi familia con la boca abierta sin entender nada. Todo era culpa del imbécil de Emmett, al soltar la bomba de su noticia, así, a bocajarro. Me lo podría haber comentado antes… llevábamos un porrón de años casados ¿tanto le costaba venir y decirme "Mmmm Rose que estoy enamorado de Lilith como lo hacemos"?
Pero bueno, ahora mi mayor problema era Salacia, así que, decidí ignorar las múltiples preguntas que surgían de mi familia y me fui a buscarla.
Nadie intentó detenerme. Eso me dolió, porqué muy en el fondo seguía queriendo a Emmett, después de tantos años… se le toma cariño. Más le valía a Lilith cuidar de él.
Estaba frente la puerta de su casa, la de Salacia. Pero no me atreví a darle al timbre, aquello era imposible para mí. Yo una vampira experimentada, que había luchado contra seres tan extraños, estaba atemorizada por la reacción de esa chica. ¿Y si para ella solo fue un juego?
-¿Buscas a alguien?- Me exalté. Al darme la vuelta ella estaba allí, mirándome como si estuviera un poco tarada. Llevaba puesta una corta falda tejana y una blusa roja con un escote de lo más generoso.
-Sí, te buscaba a ti. Pero supongo que no es un buen momento, mejor me paso más tarde.-
Me bloqueó el paso con su impactante cuerpo.
-Para ti siempre tengo tiempo Rose.- Se acercó y me puso un mechón de pelo, que caía por mi frente, tras mi oreja. Rozando con el dorso de su mano mi mejilla.
Me estaba poniendo muy nerviosa. ¿Qué pasaría si la decepcionaba…?
-Te noto muy extraña, ¿Has discutido con Emmett?-
Por primera vez, me sentía como una presa, su presa, y no como una cazadora… hacía tantos años que no me sentía así.-
-No exactamente, verás…- poco a poco nos fuimos acercando a la pared, hasta que quedé de pegada a ella con la espalda. Salacia colocó sus brazos uno a cada lado de mi cabeza.- Lilith y Emmett confesaron que estaban enamorados, todos se quedaron muy confundidos, pero aún lo estuvieron más cuando yo les dije que soy lesbiana. – Salacia puso unos ojos como platos.- Así que sin mediar palabra vine a buscarte para que no te enfadaras si te llegaba la noticia por terceras personas.-
Por un momento, me pareció que sus ojos cambiaron de color.
Pensé que se pondría furiosa, que me gritaría y se enfadaría… pero en lugar de eso, no hizo nada, ni habló, ni gritó. Tan solo se quedó mirándome con una expresión reflejada en la cara que no sabría descifrar, pero eso sí, sin decir nada.
-Por favor, Salacia, di o haz algo… pero no te quedes ahí quieta sin mediar palabra…-
Al parecer, la parte de mi frase que más le gustó, fue la de hacer… porqué acortó la ínfima distancia que nos separaba y entrelazó sus labios con los míos.
Automáticamente, sentí una oleada de calor en todo el cuerpo.
Sus suaves pero fuertes manos e deslizaron por mi cuello, hasta llegar a mis pechos.
Nunca me había sentido de ese modo.
Por algún motivo, no me importó estar fuera de su casa, donde alguien estuviera paseando podría vernos. Y es que yo ya no tenía que esconderme de nada, era libre para hacer lo que quisiera.
No importaba lo que los demás pensaran, en ese momento noté como si me hubiera sacada un enorme peso de encima.
Me dejé de estupideces y la besé de verdad, no había barreras entre nosotras.
Salacia de separó de mi creando una distancia que se me antojó tremendamente dolorosa.
-¿No te gustan mis besos?- Quizá tenía los labios demasiado fríos.
Se largó, abrió la puerta de su casó y entró en ella. Yo me quedé ahí pasmada, sin saber qué hacer.
Cuando estaba a punto de irme, volvió a salir por la puerta, llevando solo esa corta falda tejana y un sujetador.
-Rosalie, ¿piensas entrar o voy a tener que acabármelo yo sola?-
Contesté sin pesármelo dos veces.
-Entro.- Sin embargo, una vez dentro, me planteé mejor las cosas.- ¿Estamos solas?- No era por nada especial, pero cuando tengo relaciones sexuales soy bastante escandalosa…
-Por supuesto, de todos modos, si no lo estuviéramos tampoco pasaría nada. Mi habitación está bastante apartada y es enorme.- Sus labios se curvaron en una sonrisa.- Sinceramente, creo que podríamos hacer vida en ella.
-Me gusta eso de hacer vida en tu cuarto.- La miré con ojos lujuriosos.- Aunque si fuera en tu cama todavía sería mejor…-
-Rosalie… estas entrando en terreno peligroso… Te advierto que si entras no podrás salir en horas.-
-Correré al riesgo.- Abrí la puerta, y al entrar al cubículo me quedé con la boca abierta.
La estancia era preciosa. Las paredes eran de un extraño color entre el azul y el blanco. La cama, por supuesto, era de matrimonio y estaba cubierta por una colcha de un color azul fuerte, justo al lado, en la mesita de noche, había una lámpara de lava de color lila.
En la otra punta de la habitación, había un mueble con un equipo de música, el cual tenía la impresión de sonar realmente bien.
En la pared derecha, una ventana enorme con unas vistas preciosas. Y lo mejor de todo, en el suelo, había una especie de sofá, al más puro estilo hippie, echo a basa de cojines enormes, todos y cada uno de ellos con un estampado diferente, pero encajaban a la perfección los unos con los otros y, a la vez, con el resto de la alcoba.
-Si no te gusta algo de la habitación lo podemos cambiar.- La miré alzando una ceja.
-Estas de coña ¿no? Es perfecta, solo con entrar…- "solo con entrar me pongo a mil imaginándonos haciendo de todo encima de los cojines…" Pero no le podía decir eso, al menos, no todavía.
Se dirigió al equipo de música, lo encendió y de inmediato la apago. Se volvió a mirarme.
-Mejor sin… prefiero oír con claridad como gimes de placer cuándo empiece contigo…- Notaba mi sexo muy mojada y ni si quiera habíamos tenido un tonto roce.
Entre nosotras sobraban las palabras, se medio tumbó sobre los cojines y sin quitarse la falda, se deshizo de su culote, y solo pude pensar en una cosa, que debajo de esa tela tejana debía de estar tan jugosa como yo… Mmmm… y encima sin ropa interior.
Yo, siguiendo el ejemplo, me quité los tejanos y la camiseta, quedándome en ropa interior de transparencias.
Salacia se mordió el labio levantó la mano y con dos dedos me invitó a tumbarme con ella.
En cuanto me senté, le miré la falda y me adentré por ella con una mano rozando su muslo hasta llegar a su sexo. Con dos dedos, jugueteé un poco con su clítoris, para luego bajarlos e introducirlos en su tierna y jugosa cavidad. Los introduje hasta el final… para luego sacarlos de golpe, haciendo que sus labios saliera un quejido ansiosa, lógicamente ella quería más.
Mirándola fijamente a los ojos, lamí los dedos que habían estado en su interior, saboreándolos a gusto. Ella estaba tan rica… Cerré los ojos para saborearla mejor, y solo los abrí cuando noté unos dientes mordiendo mi pezón por encima de la fina tela del sujetador que, con un suave movimiento de sus manos, dejaron de estar sobre mi cuerpo para dejar al aire mis turgentes y suculentos pechos… aunque los suyos todavía lo eran más.
Al quitarme el sujetador se separó un poco de mí, pero yo la atraje de nuevo hacia mi pezón y ella lo succionó y lamió con ansia.
Estaba tan concentrada en mover su lengua alrededor de mi duro pezón, que no se dio cuenta de que le quité su sujetador hasta que noto su pecho libre.
-¿Cómo has hecho eso?-
-Mmmm… bueno soy una vampira… eso me tiene que dar alguna ventaja ¿no? –
-Así que una vampira… ¿Me vas a morder?-
-Puede… creo que si te portas mal, lo haré.-
Después de esa pequeña interrupción, yo seguí a lo mío, la empujé para que se tumbara del todo, le quité la molesta minifalda y yo me quité mis bragas.
Me coloqué sobre ella, rozando nuestros sexos con las piernas de la otra, mientras gemíamos, nos besamos, sus suaves labios acariciaron los míos… ella estaba tan húmeda ahí abajo.
Me separé de ella y sin más preámbulos lamí su sexo. Al principio lentamente, ya que para mí también era nuevo, pero su sabor era increíble, y el notar su suaves, húmedos y calientes pliegues contra mi lengua… enfebrecí de de deseo por ella. Suavemente le pasé la lengua por toda la extensión de cavidad, para más tarde introducir mi fría lengua en ella. Salacia gimió y me cogió la cabeza para que lamiera más fuerte supongo.
-Oh… Rose. Oh… ¡Dios mío! No pares por favor…-
Succioné y lamí todas y cada una de las partes de su sexo mientras Salacia se retorcía y gemía sin cesar. Al ser una mujer, supe cuando ella estaba a punto de ir, de modo que introduje mis dedos, primero uno y después otro más.
Noté como sus paredes se cerraban entre mis dedos, Salacia alargó su brazo y cogió uno de mis pezones entre sus dedos, fue tal el placer que empecé a succionarla y a penetrarla con mis dedos con todavía más ansia.
-Oh… Joder, joder, joder…-
-Córrete Salacia… córrete para que pueda beber tu jugo.- Y así lo hizo, se corrió dejándome la boca y parte de la cara mojada.
La miré, y en su cara tenía una expresión muy divertida.
No esperé su reacción, y no sé cómo lo hizo, pero al instante yo estaba bajo ella, e hizo lo mismo que yo le había hecho a ella.
Estaba tan ensimismada con las nuevas sensaciones que no me enteré de que Salacia tenía por allí un juguetito, pero lo oí vibrar…
-¿Qué es ese ruido Salacia?-
-Un vibrador… Mmmm… te va a encantar de veras.- Murmuró contra mis húmedos labios, y no me refiero a los de la boca…
Poco a poco, fue introduciendo el vibrador en mi jugoso sexo. Iba demasiado despacio.
-Salacia… no soy de juguete, no hace falta qu…- El vibrador entre del todo dentro de mí en cuestión de medio segundo… era tan… buaaa… no tenía palabras para describirlo.
En cuestión de pocos minutos, no pude soportarlo más… entre su caliente boca y el enorme trozo de plástico, me vine en su boca. Gimiendo y diciendo cosas inentendibles.
Nos pasamos el día entero en la cama. Riendo, tocándonos, besándonos, jugando con el vibrador… fue la experiencia más increíble de toda mi vida.
-No has dicho nada acerca de lo que soy.-
-¿Y que eres, una mujer endiabladamente sexy a la que me encanta ver gemir cuando mi boca roza su…?- Con unas pocas palabras, ya volvía a tener ganas de atraer su boca hacia mí para poder tener otro orgasmo, o quizá dos.
-No, tonta… soy una vampira…-
-Así que lo decías en serio…- Dios… ¿Y si ahora salí huyendo…?- Tienes la piel más dura de lo normal ¿verdad?-
-Sí… ¿por?- No entendía nada.
-Porqué las sirenas, aunque no tenemos colmillos… tenemos los dientes muy afilados, ya que tenemos que cazar, bajo el mar… pero bueno ¿No es eso cazar?-
-Mmmm… así que si hubiera sido humana… ahora mismo no tendría pezón… ¡Me lo podrías haber avisado!-
-Oh, Rose… contigo al lado se me hace demasiado difícil pensar…- De pronto, me sentí muy sedienta… me crecieron los colmillos, y Salacia alargó la mano para tocarlos con sus dedos muy cuidadosamente. Yo le toqué lentamente la vena de su cuello.
-¿Puedo? Te prometo que no dolerá.- Asintió levemente.- Es más, te va a encantar.-
Me acerqué a su cuello, y cuando mis colmillos entraron en ella hizo un leve sonido con la garganta. Pero yo sabía que no era dolor, sino placer…
Alargué la mano hacia su sexo de nuevo, y mientras yo bebía su deliciosa sangre, que me embriagaba… La masturbe y cuando pudo reaccionar ella también lo hizo conmigo aunque yo seguí bebiendo su sangre, muy lentamente, para poder saborearla bien.
()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()())()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()
EN EL FONDO DEL MAR… (Morticia POV)
-Morticia, Morticia… ¿Quieres hacer el favor de relajarte? Así no vas a conseguir idear nada…-
-¡Cállate, joder! Las odio… pero ahora verán… ¿Qué les dirán a sus amiguitos los vampiros cuando lleguen los tritones y ellas se lancen a sus brazos por el olor que desprendes y los encantos de sus miradas? –
-Eres un genio Morticia… correré la voz por el mar de que las Nereidas andan por aquí…- Que se jodan esas zorras…
()()()()()))()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()()())()()(()()()()()()()()()()()()()()()()()()()(()()()()()()()()()()()()()()()()()()
EN CASA DE LOS CULEN: (Bella POV)
-¿Has notado eso Lilith?-
-Sss…Sí- Dios si ellos venían estábamos perdiditas…
-¿Notar el que amor?-
-Nada Edward… tú no te alejes de mí ¿Ok? Pase lo que pase, yo te quiero a ti.-
-Emmett… tú tampoco te alejes, eh… y también te quiero.-
Rápidamente sacamos de nuestros bolsos el ipod y nos pusimos los cascos a tope. Si nos notábamos es porque estaban a punto de llegar… y si oíamos su llamada, no nos podrías resistir a ir con ellos.
-¡EDWARD, SI ME TIENES QUE DECIR ALGO, ESCRÍBELO!-
-¡SI, EDWARD, CAMBIA DE CANAL, HAZLE CASO A BELLA!-
-LILITH, NO HACE FALTA QUE LO SUBAS TANTO, SOLO ES PARA QUE NO NOS TIENTEN...-
-EMMETT, DICE BELLA QUE SUBAS LA VOZ…- Dios… esto iba a ser imposible…
HOLAA!! Dios... cuantísimo tiempo sin actualizar, realmente lo siento muchísimo, pero ando acupadísima. Este fin de semana, puede que incluso hoy subiré otro capítulo de .Dolor. y también ¿Amor fraternal?. Espero que no esteis muy enfadadas/os y me dejeis unos cuantos reviews!! Os quiero!
Un besazo enorme.
Bryseydda
