¿Por qué a mí?

Capítulo 12

Sinopsis: Nami huye desesperadamente de una persona. Una persona la salva y se transforma en su caballero con brillante armadura que la salva de su oscuro destino.

"Comillas-Negrita." - Dialogo.

"Comillas-Negrita-cursiva" - Pensamiento.

-.-.-.-.-.-.- - Cambio de escena.

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En episodios anteriores...

Iba a llamar a la puerta, cuando volvió a oír levemente el quejido. Aunque ahora le parecía un gemido de dolor. ¿Se habría hecho daño?

Nami iba a abrir la puerta, cuando lo escuchó, esta vez, claramente. Era un gemido casi imperceptible, pero era uno de placer. Osea, que era verdad lo de su erección.

"Abre la puerta, Nami. Ayúdale. No ves que está sufriendo. Échale una manita solidaria." Dijo su mente, incitándola a entrar.

"¿Estás loca? No. Dejémoslo tranquilo. Tiene todo el derecho del mundo a hacer eso... no es tan..." Y paró de hablar con su mente al oír algo que le dejó blanca.

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Nami entró despacio en la habitación de Zorro. No podía dejar de mirarle. Ya había sucumbido a sus instintos más primitivos. Ya no podía parar. O lo hacía o reventaba. Y veia que necesitaba una pequeñita ayuda que estaba dispuesta a dar.

"Nami... ¿Qué haces aquí?" Dijo Zorro asustado al ver aparecer por la puerta a Nami.

"Necesitas una ayudita aquí, ¿O prefieres que me vaya?" Dijo sensualmente acercándose y acariciándole por encima del pantalón.

"J-Joder...No te vayas." Siseó de placer. Estaba a reventar y encima ella se ofrecía gustosa. No podía decirla que no. Ella empezó.

"Así me gusta. He oído que me llamabas, y justo cuando abro la puerta te encuentro divirtiéndote tú solo, sin mí. Y eso si que no... Quiero divertirme contigo, Zorro." Nami gateo por encima y acariciaba con sus pequeñas manos el pene de Zorro. Nunca pensó que Nami fuera así.

Nami mordió la oreja de Zorro. Él no podía dejar de acaricia allá donde llegaba. Iba aprovechar la oportunidad como si no hubiera un mañana. Nami disfrutaba del toque. Sus manos eran grandes y fuertes, pero a la vez lo hacía con una delicadeza y una sensualidad que la llevaba al éxtasis casi inmediatamente. Nunca pensó que Zorro fuera así.

Nami jugueteo con el lóbulo de la oreja. Mordiéndolo, chupándolo, lamiéndolo. Zorro solo podía imaginar haciendo eso mismo en otro sitio. Pero se estaba cansando, y quería más acción.

La agarro del cuello y la acerco a su boca. La beso fuertemente. Con avaricia. Como si se fuera a derretir. Jugaron con sus lenguas. Allí y allá. Recorrieron cada minúsculo lugar de sus bocas. Era un beso apasionado. Duro, húmedo, intenso.

Nami tenía otros planes en mente. Corto el beso. Zorro iba a protestar, pero un dedo de Nami en sus labios le calló. El dedo le pareció apetecible. Lamió el dedo sabiendo que era una clara muestra de lo que podía hacer en otra parte de la anatomía de Nami.

Nami captó el mensaje, y le lanzó la ofensiva.

Rápidamente Nami desabrocho el pantalón de Zorro y admiró la maravilla que tenia entre las piernas. No era la más grande del mundo, ni mucho menos, pero era una al estilo Zorro. Gruesa y dura. El tamaño era considerable, pero sin llegar a ser brutal. Justo como ella había imaginado su polla preferida. Iba a disfrutarla como si fuera un caramelo.

Lamió, chupó y agarró todo cuanto pudo. Estaba deliciosa. Sabrosa. Como hecha a medida para ella. No quería ni imaginar lo que seria allá adentro. Se mojaba solo de pensarlo.

Zorro estaba como en el paraíso. O en el infierno, no sabía. Eso era una puta tortura. De placer pero tortura. Esa mujer sabía hacerlo bien. Demasiado bien. Habría aguantado sin correrse en su boca pero era tan jodidamente cachondo todo, que no pudo contenerlo y explotó en su boca.

"Perdón. No era mi intención..." Y otra vez el dedo le calló.

Nami saboreo con placer su semen, y trago todo de golpe.

"Hmmm... me gusta. Esta rico. Un poco dulzón para mi gusto pero muy sabroso. Me gustaría repetir...alguna otra vez." Susurró acercándose a sus labios.

Zorro aun estaba perplejo. No sabía como había pasado a eso. Pero lo peor es que quería más.

Estos nuevos acontecimientos iban a ser interesantes. Veia a Nami con otros ojos. Ahora ya sí que no iba a reprimir sus impulsos más. Tenía el beneplácito de ella. Y lo iba a provechar mientras ella esté de acuerdo.

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No podía creer lo que había hecho. Estaba loca. Se le había ido completamente la cabeza. ¿Como pudo hacer eso? Definitivamente, estaba loca. De remate.

La puerta de pronto se abrió poco a poco. Zorro estaba en la puerta, mirándola con fuerza.

"Zorro... ¿Q-qué haces aquí?" dijo ruborizada. Ya no podría mirarle a la cara sin recordar lo que acababa de hacer.

"Terminar lo que empezaste." Dijo acercándose peligrosamente a Nami, que estaba en la cama. Zorro acaricio su rodilla levemente y subió despacio por ella.

Nami no contestó. Estaba disfrutando de la leve caricia. Ya de por si estaba caliente, con eso la mataba. Tenía nublada la mente. No podía decirle que no. Iba a caer y dejarse llevar otra vez Sin arrepentimientos.

"Hmmm... Tócame." Dijo con un hilo de voz.

"¿Cómo dices?" Zorro quien estaba concentrado acariciando las rodillas de Nami, hizo como que no se enteró.

"Tú... Hazlo." Dijo con dificultad. El maldito estaba acariciándola y encendiéndola con una simple caricia.

"¿Qué quieres que te haga?" Preguntó con supuesta inocencia. Sabía perfectamente lo que quería, pero quería oírlo de su boca.

"Tócame." Simplemente dijo. Ya la estaba tocando, pero quería que subiera.

"Ya lo hago. No sé que quieres." Seguía jugando con ella. Ver su cara de dificultad al hablar por culpa de su roce, le ponía más aún.

"Ahí. Tócame ahí." Dijo un poco desesperada. Si no lo hacia él, lo haría ella. Necesitaba un toque allí de urgencia.

"¿Aquí?" Dijo subiendo la mano suavemente por el muslo. Desde ahí notaba el calor que emanaba su sexo.

"Más." Dijo casi extasiada, bajando la cabeza hacia atrás.

"¿Por aquí mejor?" Susurró subiendo la mano hasta su sexo, tapado bajo una molesta tela que era el pantalón corto.

"Sí. Más." Dijo tobándose en la cama. Todo le daba vueltas. Le dejaría hacer lo que quisiera.

"Hmmm... Me gusta esta zona. Pero esto me sobra." Dijo literalmente, arrancando de cuajo el pantalón.

"Lo has roto. Era de Robin." Dijo como pudo al ver volar la prenda rasgada por los aires.

"Uy, si, una pena. Luego le pido disculpas a Robin. ¿Estás bragas también son de ella, verdad?" Dijo mirando su ropa interior negra.

"Sí." Simplemente dijo. Sabía lo que haría. Ya compraría otras nuevas a Robin.

"Lo siento por Robin. Me molestan. Luego voy a por el resto." Dijo rompiéndolas.

Nami nunca se había sentido así en la vida. Casi sin tocar nada, ya estaba empapada.

Nami gimió fuerte cuando Zorro siguió el camino que hay entre su rodilla a su obligo, pasando por el pequeño pero inflamado clítoris.

"Vaya... ¿Te gusta esto?" Dijo volviendo a pasar por el mismo lugar. Nami volvió a gemir.

"Ahh...S-sí." Dijo como pudo entre pequeños gemidos contenidos. Los demás podían oírlos. Aunque la verdad, le costaba mucho contenerlos.

"No lo reprimas. Me encanta cuando gimes. Es... excitante." Dijo subiendo la pequeña camiseta. Iba claramente a por la siguiente prenda molesta.

Nami inconscientemente levantó los brazos para que Zorro le quitara la camiseta. Pero como era de esperar, prefirió arrancárselo como había hecho con las otras prendas.

Zorro miro el pequeño sujetador. Nami intuía en la mirada sus intenciones, pero ese si lo arrancaba, le haría daño. Bastante daño. Así que se apresuró a quitárselo.

Zorro levantó una ceja, divertido.

"¿Tienes prisa?" Simplemente preguntó con una picara sonrisa en su rostro.

"Calla y bésame, idiota." Dijo cogiéndole de la camisa y besándole fuertemente en la boca.

Llevaba un rato deseando morder esa estúpida sonrisa y comer esos labios.

Zorro respondió con fiereza al beso. El baile de lenguas era perfecto. Se declaraba adicta a esos labios. Le apetecía morderlos y jugar con ellos.

"¡Ouch! Duele, bruja." Se quejó Zorro.

"Es mi venganza." Y volvió a besarle. Aunque llamarlo besarle es poco. El hambre era evidente.

Zorro no se quedo quieto y acarició el pecho de Nami. Jugó con sus pezones erectos pellizcándolos fuertemente. Nami gimió, en una mezcla entre dolor y placer a partes iguales.

Bajó lentamente por el cuello de Nami, bajando por su garganta. Probo de su olor. Era exquisita sin aderezos extras. Quería probar el sabor de sus pechos. Quería volver a la infancia. Aunque él no recordara siquiera si ya lo habría probado de niño.

Nami arrugaba las sabanas con sus manos. Fuertemente. Era lo mejor que había sentido nunca. No se cansaba de repetirlo. Podría morir en ese momento. Le daría igual. Si ese era su castigo divino antes de la muerte, lo aceptaba con gusto.

Zorro dedicó atenciones a los dos pechos, con sus respectivos pezones. Podía estar horas tocando y acariciando esos pequeños montes pecaminosos, pero le llamaba una parte mucho más interesante. Le llamaba a gritos silenciosos, que solo él oía.

Nami disfrutaba de esas atenciones. Pero quería más. No podía hablar por su culpa. Si habría la boca era para gemir. Y los siguientes serian apoteósicos.

Sus suplicas silenciosas fueron oídas, porque Zorro dejo sus pechos para seguir bajando. Ella abrió ligeramente las piernas, dejando todo expuesto para él.

Zorro se relamió los labios. Iba a degustar el elixir de los dioses.

Nami sintió el calor de la boca de Zorro. De pronto, sintió la humedad de la boca de Zorro y una electricidad recorrió por completo su cuerpo. Era un leve toque. No fuerte, pero era lo suficiente bueno como para casi correrse casi en el acto.

Entre lo excitada que estaba, y como lamia eso Zorro, no sabía si estaba muerta y estaba en el paraíso o por el contrario estaba en el pecaminoso infierno.

Zorro parecía un hombre sediento en el desierto. Recogía todo líquido que emanaba de la fuente. Era un líquido un tanto fuerte y dulzón para su gusto, pero sabroso. El mejor sabor del mundo.

Nami no paraba de retorcerse. Estaba disfrutando como nunca. Si seguía a así, caería desmayada por hiperventilación. De tanto gemir. Ya le daba igual que la oyeran. Estaba fuera de sí.

Zorro añadió a su lengua, un dedo. Lo introdujo en la vagina y Nami hizo un pequeño espasmo. No se lo esperaba. Era áspero y largo. Lo flexiono un poco y Nami volvió a gemir fuerte. Estaba tocando su punto sensible.

Lo movió un poco e introdujo otro más. Pero esta vez movió cada uno para un lado, tocando cada dedo una parte del interior de la vagina.

Nami tuvo que taparse la boca para no gritar.

"¿Te gusta?" Preguntó dudando. Evidentemente sabía la respuesta. La notaba en sus dedos.

"Hi... hijo... putt...ahhhhhhhh." No terminó, ya que movió más rápido los dedos.

Nami llegó al clímax en ese momento. Arqueo la espalda sintiendo los pequeños espasmos. Le llegó el orgasmo más brutal de su vida. Cayó rendida en la cama cuando cesaron.

Cuando se dio cuenta, Zorro había desaparecido. Mejor así. Estaba avergonzada por su comportamiento y no sabía como mirarle al día siguiente.

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Es cortito, lo sé. Sorry.

Woooooooh! Record de reviews! Esto me ha dado muchas fuerzas y como agradecimiento... CAPII!

Gracias a todas. Sois unos cielines... y mis suministradoras principales de subidón subidón SUBIDON... pa escribir... mal pensadas. Jajaja

Ale, al tajo.

Electric Goddness-12: la concienpolla es la gran protagonista del día, por lo que parece. Dice que esta alagada, pero que dejen de decirle cosas y que vayan al tema, que con el otro es un soseras y desespera con él. Necesita otro tío más perverso. Jejeje. Gracias y pasemos por el pichicologo... nos espera el doctor Zorro. Jejeje besotes.

Dened01: ya somos dos adictas. Aunque ahora que lo pienso, tengo demasiadas. Todas sanas, realmente, pero muchas. ^^ ZoNa, Zorro, Zoro, Ronoa, Roronoa, el cazador de piratas, los reviews y el marimo. Ah, ahora se unió la concienpolla. Ay, y no quiero dejar a ninguno. S.O.S jejeje. Bienvenida al club de adictos. Aquí tiene su dosis. Espero disfrute. ^^ Un besote y gracias.

Scott Young: ale, otra más. Bien, dominaremos el mundo, mi querida concienpolla. Muhahahaha. Disfruta y espero verte por aquí más veces. ^^ Un beso y gracias.

Monkey D Ana: todos necesitan un psicólogo... están un poco locos. Pero bueno, es lo divertido. Otra más que se une al club, no? Bien! Adeptas! Disfruta! Gracias y un besote.

GrizGreen: yo sigo pensando en como no se perdió igualmente... será la cura para su problema de orientación extra rápida? Lo dudo. Y si, la perversa es la suya. Como dicen, las mosquitas muertas son las peores, y este tiene pinta de ser más reprimido y más desatado al momento. Jejeje ^^ disfruta y gracias guapa. Un beso.

Mugii-Mugii: nooo!... no mueras que te lo pierdes! Me alegro que tu mente este satisfecha. Gracias a todas por alimentar a la mia. Jejeje cada uno da lo que recibe... y viceversa. Jejeje no seas mala con los que no postean reviews... (Solo dales sin que se enteren, no vayan a denunciarnos por conspiración o algo así...jijiji) gracias guapa y un besote.

Mona di Luci: Hala, otra más ha caído en las redes de la malvada concienpolla... jijiji bien, otra para nuestras filas y conquistar el mundo y ser los amos perversos del mundo. Jijiji. Vale, estoy mu mal, lo sé. Demasiada emoción y azúcar... paro ya de comer chocolate y uvas. ^^ Gracias por la dosis y aquí tienes la tuya. En paz. Un beso y gracias.

Pues eso, gracias a todos. Un beso y ya saben... yo no pido pan, no pido dinero (aunque si... jejeje, bah, dejarlo, el euro/dólar está sobrevalorado) prefiero ricos y suculentos reviews rellenos de palabras. ^^

Un beso y disfruten.