T.C – ¡Cori! ¿Por qué lo has hecho?, ¿Por queeeeeee?

Cori estaba como muerta en los brazos de T.C, con los ojos cerrados y con el suelo y las manos de T.C llenas de sangre.

T.C - ¡no te me mueras Cori! ¡Aguanta!

T.C había pedido una ambulancia por radio y no había tardado mucho en llegar, T.C salio del supermercado corriendo detrás de la camilla de Cori en la que se la llevaban con oxigeno y con un montón de tubos que la estaban poniendo.

Cuando llegaron al hospital T.C se encontró con Piter el hermano de Cori.

Piter - ¡dios mío T.C ¡ ¿Qué ha pasado? ¿Por qué estas así, lleno de sangre?

T.C – Piter, Piter.

T.C no era capaz de explicarse de la desesperación de tan solo pensar que podía perder a Cori.

Piter - ¡tranquilo, Tranquilo, dime! ¿Qué ha pasado?

T.C - ¡Cooo, Coo….ri, Cori!

Piter empezó a ponerse un poco nervioso

Piter- ¡T.C me estas diciendo que esta sangre es de Cori!

T.C - ¡si!

Piter - ¡dios mío! ¿Dónde esta? ¿Qué ha pasado?

T.C – ¡esta en quirófano!

T.C rompió a llorar cuando vio como Piter salía corriendo hacia el quirófano, T.C puso sus manos en su cara y apoyado en la pared se dejo caer al suelo.

Al cabo de unos minutos en el hospital aparecieron el padre y los hermanos de Cori al igual que los de T.C.

Terry - ¿Cómo esta Cori hijo?

El padre de T.C le había cogido entre sus brazos apretándolo contra el en señal de apoyo mientras que T.C no paraba de echarse la culpa de lo que había pasado

T.C le contó a su padre lo que había pasado como pudo cuando vieron como Piter salía con lágrimas en los ojos.

T.C - ¿Cómo esta?

Piter - ¡esta grave!

T.C comenzó a desesperarse de nuevo

Piter - ¡ha perdido mucha sangre y no creo que pase de esta noche!

John - ¡no, mi niña no!

Piter - ¡papa lo siento!

T.C - ¿puedo entrar a verla?

Piter - ¡si!

T.C - ¿esta consciente?

Piter - ¡no esta en coma!

T.C fue a la habitación donde tenían a Cori y cuando la vio tumbada en la cama indefensa débil, y enchufada a tantas máquinas se le cayo el alma a los pies, saco fuerzas de donde pudo y se sentó en la cama junto con Cori y con su mano agarrada comenzó ha hablarla.

T.C - ¡perdóname! No puedo seguir hablando, no puedo. ¡Yo tengo la culpa! Yo tenia que estar hay y no tu. ¡Yo debería estar en coma y no tú! Cori ¿por favor, te lo pido, despierta? ¡Sin ti mi vida no tiene sentido, toda mi vida eres tu! No puedo seguir contándote mas, como me ha dicho el medico, ¡ya te he contado todo! Necesito que tú sigas esta historia. ¡Despierta!

Las lagrimas no paraban de caer por lo azules ojos de T.C, como cada día desde que Cori había ingresado en el hospital.

Piter – T.C ¡deberías descansar un poco! Vete a casa y duerme un poco

El hermano de Cori presentaba en su gesto con señal de dolor pero no tan grande como el que presentaba T.C, nadie de la familia de T.C se atrevía a acercarse y hablar del tema ya que se les caía el alma ver como T.C sufría por Cori.

T.C - ¡no! ¿¡¡¡Y si se despierta!!!? ¿¡¡¡Y si yo no estoy aquí cuando eso pase!!!?

La voz de T.C se volvió más triste según iba hablando y de sus ojos comenzaban a caer otra vez lágrimas.

Piter se acerco a su amigo poniendo sus manos sobre sus hombros en forma de consuelo, intento ser lo mas fuerte posible ya que por dentro estaba sufriendo también mucho.

Piter – T.C, ¡tienes que descansar!

T.C – ¡no! Piter, no puedo descansar, no quiero dejarla sola ni un momento.

T.C no había ido a casa en toda la semana que Cori llevaba ingresada, su madre le había llevado ropa para que se pudiera cambiar.

Lo mas lejos que había salido de la habitación de Cori era a la cafetería que se encontraba una planta mas abajo y cuando lo había hecho había sido obligado por su madre para que comiera algo o para hablar con alguno de los agentes responsables del caso de los atacantes de Cori que aunque alguno ya había sido detenido, el que había disparado había logrado escapar.

Piter salió de la habitación y dejo a T.C solo con Cori.

Cuando salió se encontró con que la madre de T.C y que su padre estaban afuera.

Piter había estudiado medicina y estaba trabajando en el mismo hospital en el que estaba Cori como ya habréis podido observar.

Jhon - ¡hijo! ¿Cómo esta tu hermana?

Piter – ¡igual! No hay mejoría papa, pero de momento no hay que alarmarse. El que me preocupa ahora es T.C ¡lo veo muy mal!

Susam - ¡mi hijo esta sufriendo mucho! Quiere mucho a Cori.

¡no la quiero, mama! ¡¡¡la amo!!! Es mi vida.

T.C acababa de salir por la puerta ya que había escuchado voces en el pasillo

Susam se acerco a su hijo y le dio un fuerte abrazo.

Susam - ¡hijo, tienes que ser fuerte!

T.C - ¡no, mama! No pienso ser fuerte, por que se va ha poner bien y cuando lo haga, no pienso perderla nunca mas, ¡ya la perdí una vez! Y no pienso perderla de nuevo, ¡¡¡¡¡me niego!!!!!.

T.C se dio la vuelta y entro de nuevo en la habitación de Cori se sentó en la cama y la cogió la mano, como había hecho día tras día.

La noche llego y T.C se quedo con ella en el hospital.

Apenas dormía se pasaba toda la noche leyendo algún libro o revisando algún informe de la comisaría, ya que aunque no iba a trabajar pedía que le llevaran los informes al hospital para tener algo que hacer.

Esa mañana fue como todas T.C, sentado en la ventana mirando el cuerpo inmóvil de Cori que se encontraba con un montón de cables unidos a una vía que tenia puesta en el brazo y una especie de tubo que la rodeaba la cabeza del que salían dos pequeños tubos que tenia introducidos en sus fosas nasales.

Piter - Buenos días, T.C.

T.C – Buenos días.

Piter fue directo a la cama de Cori, con una linterna pequeñita observo sus pupilas, a continuación cogió su mano y puso sus dedos en la muñeca de Cori tomándola el pulso. Soltó su mano con cuidado encima de la cama y cogió su carpeta de metal e izo sus anotaciones, seguidamente poso la carpeta encima de la mesita que estaba junto a cama de su hermana se acerco a la misma y con una mano agarro el respaldo y la otra la poso en la cama, se inclino y le dio un dulce beso en la frente y después la susurró algo en el oído, tan bajito que solo ella podría oírlo.

Piter le dirigió una mirada a T.C y después se despidió de el.

T.C se aparto de la ventana y se acerco a la cama, cogió la mano de Cori y comenzó ha hablarla.

¡buenos días, preciosa! ¿qué tal estas hoy? Jahh, ¡no se por que te lo pregunto! Si ya se que no estas bien cuando estas hay tumbada sin poder moverte. Pero es que aun tengo la esperanza de que cuando te lo pregunte vas ha abrir esos ojos negros que me vuelven loco y me vas ha contestar.- estoy bien T.C- con una sonrisa en tus labios y.........

T.C de repente dejo de hablar ya que había notado como Cori había apretado ligeramente su mano.

No podía creérselo se había movido.

Este se acerco más a Cori.

¿puedes oírme?

Los dedos de la mano de Cori comenzaron a moverse entre la mano de T.C

¡si! Lo sabia, sabia que te ibas a poner bien, ¡Lo sabia!

Cori comenzó ha hacer un leve movimiento de la cabeza en señal de que se estaba despertando. T.C empezó a ponerse nervioso hasta que al final Cori abrió los ojos y le vio.

Cori - ¿donde estoy?

T.C – ¡en el hospital, Cori!

Cori colocándose una mano en su cabeza en señal de que tenia un pequeño mal estar.

Cori - ¡enserio! ¿Es usted mi medico?

T.C - ¡que! ¡Cori, soy T.C!

Cori – ¿T.C? no lo siento, no le conozco ¿y quien es Cori?

En ese momento Piter entro por la puerta y cuando vio a su hermana despierta se abalanzo hacia ella y la abrazo pero ella parecía no reconocerlo.

Piter - ¡Cori! ¿Cómo estas?

Cori – bien, supongo. ¿Me pregunta a mí?

Piter – ¡Dios mío! T.C ¿puedes salir de la habitación?