Los personajes no me pertenecen.

Saludos. Espero que les esté gustando el fic y gracias por el feedback y los reviews.


El viaje a la Tierra.

Hermione lo vio llegar y le detuvo.

- ¿Dónde has estado? – exclamó visiblemente preocupada y sonrojándose tratando de no mirar al cuerpo desnudo de su amigo - ¿Qué le ha pasado a tu ropa? Estás herido…

- Por ahí… - dijo evasivamente Harry tratando de huir

- ¡No me mientas! – ella hizo que unas piezas de tela le cubrieran - Se que no has estado estudiando por el patio Harry, estas saliendo del colegio ¿A dónde? – Harry no podía evadir a Hermione tendría que decirle la verdad

- Yo necesito dormir, tuve un mal encuentro con unos espíritus furiosos – Hermione lo miró incrédula – te lo puedo contar todo mañana, pero hoy ya es muy tarde y estoy muy cansado.

- Bien, mañana me contarás absolutamente todo – dijo Hermione mirando a sus ojos

- Absolutamente todo – dijo Harry mirándola también a los ojos

- Pero iras a la enfermería no a tu habitación - dijo ella – estas muy malherido Harry.

Harry dejó de luchar y ser llevado a la enfermería. Llamaron a la puerta y la enfermera les abrió. Al examinar a Harry se alarmó

- ¡Oh no! Esto es terrible, terrible… - murmuraba mientras iba de aquí para allá buscando frascos y los vendajes volaban al lado de Harry

- ¿Qué pasa? – preguntó preocupada Hermione. Harry se sentía cada vez peor.

- Estas no son heridas normales – dijo la enfermera aplicando pociones en las heridas de Harry – solo pudieron haber sido causadas por un Djin – Hermione ahogó un grito

- ¿Qué? – dijo Harry

- Pero no hay Djins en esta parte de Marte… ¿No? – dijo Hermione muy preocupada, pero la enfermera se limitó a murmurar hechizos mientras pasaba su varita por las heridas de Harry, que ahora se sentía que se quemaba por dentro.

- Creo que tendremos que ponerte en cuarentena. Hay que comprobar que no has sido corrompido – en ese momento Harry vomitó, sentía que iba a desfallecer pronto

- ¿Corrompido? – preguntó Harry débilmente

- Tenemos que comprobar que no está dentro de ti – dijo la enfermera mientras Hermione sollozaba. – Toma esto. Te ayudara a descansar y fortalecer tu cuerpo para evitar que se propague la infección. Será mejor que vayas a tu habitación – le dijo a Hermione – este chico debe descansar. Puedes visitarlo mañana – dijo al ver que Hermione no se pensaba mover. A regañadientes se marchó a su habitación y Harry cayó en un sopor dejando atrás el mundo real.

En el año 17 los exploradores comenzaron a reportar criaturas en forma de espíritus nativas de Marte, posiblemente alguna raza muerta, pero lo que más llamaba la atención era su definitiva malignidad hacia los humanos. Entonces se vetó todo contacto con aquellas criaturas, que para la suerte de muchos permanecían en los desiertos rojos y cuevas subterráneas. Las llamaron Djin y los había de tipo humanoide y otros parecidos a animales, aunque ninguno conocido por el hombre. En la primera guerra de Marte se aliaron con el mago tenebroso Bryn el maligno en un numeroso ejército que destruía todo a su paso, siendo después reducidos a los desiertos del cono sur cerca del círculo polar y las cuevas del Tarso. Todo humano que tuviese contacto con un Djin tenía que ser reportado al departamento de salubridad, pues las heridas solían ser altamente infecciosas y en muchos casos los Djin tomaban posesión del cuerpo de herido consumiéndolo o llevándolo a la locura.

Harry estaba soñando otra vez con la puerta, caminando a través de la sala circular, entrando a la sala en forma de catedral donde habían esferas, pero esta vez había algo diferente, Voldemort estaba torturando a Sirius. Harry despertó bañado en sudor y gritando. Su cicatriz le quemaba y su cuerpo parecía estar en llamas. Le dolía el pecho. La enfermera se acercó y le dio más poción para dormir, pero Harry sólo simuló tomársela. Necesita hablar con Sirius. Cuando se aseguró que la enfermera había vuelto a su habitación Harry se las arregló para salir sin hacer ruido. Ya estaba bien entrada la noche y estaba muy débil para recorrer todo el camino hasta la habitación.

- Accio esfera – dijo. Pronto una bola de cristal llegó hasta su mano. En un aula vacía llamó a Sirius. No sabía qué hora era en la tierra y no le importaba. Pero Sirius no respondía. Llamó a Ron y le contó lo que había visto. – Lo peor es que no sé donde lo tiene – Harry sentía una opresión en el pecho. Necesitaba salvar a Sirius

- Yo si – Harry lo miró sorprendido – Estuve averiguando desde que me contaste el sueño el otro día para que se lo contara a Dumbledore y el lugar que describes se parece al Departamento de Misterios en el Ministerio de Magia

- ¿Seguro?

- Bastante - afirmó Ron – aquí son las 5 de la tarde, pero no te ves bien Harry – dijo

- Necesito que le preguntes a Hagrid...

- No está – al ver la cara de Harry le explicó – si ustedes dos hablaran más conmigo les hubiera dicho que la noche de mi TIMO de astrología intentaron apresarlo y el huyó del castillo y McGonagall está en San Mungo.

- ¡Qué!

- ¿Ya intentaste llamarlo con la esfera?

- Si…

- Intenta de nuevo

- Bien. - Harry se desconectó de Ron y volvió a llamar a Sirius, pero lo único que consiguió fue a Kreacher quien le dijo que su amo no estaba y lo dejó hablando solo. Harry volvió a hablar con Ron – No está. Voldemort lo tiene. Dime cómo llegar al Ministerio de magia

- Harry, ¿Cómo vas a venir a la Tierra?

- No te preocupes por eso

- Bien, entonces nos veremos allá

- Ron…

- No te dejaré solo en esto – dijo Ron resuelto – nos vemos en la entrada para visitantes…

Dicho esto Harry decidió reunir fuerzas para salir del castillo al patio exterior para volar a Ciudad Imperial y de ahí tomar el ascensor a la Tierra. Pero en el pasillo se topó con Hermione quien volvía para tratar de entrar a la enfermería a hurtadillas.

- ¡Harry! – exclamó con voz apagada para que nadie lo oyera - ¿Qué haces fuera de la enfermería?

- Voldemort tiene a Sirius, tengo que ir a la Tierra – Harry se inclinó para vomitar – Debo llegar…

- ¡Estas delirando!

- ¡No lo estoy! – dijo Harry en un tono subido –

- ¿Y cómo planeas llegar allá? Primero tendríamos que ir a la embajada en ciudad Imperial y nos tomaría al meno horas en escoba y no podemos aparecernos…

- No tienes que venir – dijo Harry pensando que tal vez como un fénix podría llegar, pero no tenía fuerzas como para cargar a Hermione –

- No te voy a dejar luchar solo Harry – dijo Hermione realmente ofendida.

- Entonces vámonos porque estamos perdiendo tiempo

Hermione murmuraba diferentes maneras de cómo llegar rápidamente a la embajada pero cada una era menos probable que la otra. Aunque Harry era el enfermo ella era la que tenía cara delirante. Estaban afuera del castillo al lado del lago. Harry no sabía siquiera si podría transformarse como estaba entonces Hermione con cara de desquiciada lo sobresaltó.

- ¡Lo tengo! Ya sé como llegaremos a la embajada

- ¿Y?

- Le pediremos al dragón…

- ¿Acaso te poseyó un Djin? ¿No que no se meten en cosas mundanas? Mucho menos sabemos siquiera como llamarlo

- Tú eres de la casa dragón

- Eso no significa que sepa Draconio

A pesar que el marciano antiguo poseía parte del dialecto Draconio nadie había oído hablar a los dragones desde el año 11 fuera de los diez. Con las generaciones posteriores el idioma cambio tal que apenas si se reconocían algunas palabras del dialecto original y el Draconio quedó como un idioma de leyenda.

- No necesitas hablar Draconio – explicó rápidamente Hermione – Sólo los verdaderos marcianos son dragones y sólo un verdadero marciano puede llamar al dragón

- Hermione, tu eres más marciana que los que yo y que muchos en esta escuela – dijo Harry. La cicatriz le seguía molestando – Tenemos que irnos

- Yo… - Hermione miró a su malherido amigo y se decidió. Se acercó al borde del lago que reflejaba a una de las pequeñas lunas en su superficie – Awa, por favor ayúdanos a salvar a nuestro amigo en la Tierra – dijo Hermione pero nada pasó. Lágrimas corrían por su mejilla, con las escobas jamás llegarían a tiempo para salvar a Sirius

- Awa – murmuró Harry – Tal vez debemos hablarle en marciano antiguo.

- No se marciano antiguo… - dijo Hermione pero en eso de la superficie del lago salió la enorme figura del dragón quien después de dar una vuelta en círculo aterrizó frente a los dos asombrados terrícolas.

- Nosotros… - pero Harry no terminó la oración. De una extraña manera supo que el dragón quería que se montaran en él. Harry supo que Hermione también había visto lo mismo en su mente. Ambos montaron al dragón quien despegó con increíble velocidad rumbo al norte.

Desde la ventana del castillo Kaede vio como se iban en el cielo bajo las lunas de Marte. Al parecer había subestimado el poder de aquellos terrícolas.

Recostado sobre las escamas del dragón Harry sintió como mejoraba. Y de repente Hermione gritó detrás: "Debemos saltar". Harry no lo pensó dos veces y saltó con ella. Hermione logró hacer un escudo que los protegió de golpearse en el suelo. Estaban frente a la embajada. Las calles estaban desiertas. Harry aseguró tener todo a mano: su varita y la Destino Verde.

- Debí saberlo – dijo Hermione viendo a Harry que parecía mucho mejor y sin visibles heridas – la magia elemental de agua también sirve para curar heridas, espero recordarlo para mi TIMO –

- Genial. Creo que ya no tendré que pasar cuarentena. ¿Cómo entraremos? – Hermione intentó abrir la puerta con un hechizo paro nada pasó. Obviamente los brujos ponían hechizos de seguridad. CRACK. Harry había aventado una piedra a la ventana más cercana - ¿A qué no pensaron en eso? – brincaron con cuidado de no cortarse.

Hermione activó el ascensor a la Tierra y en un abrir y cerrar de ojos estaban en Londres. – Bien – Harry pensaba tirar algo más por otra ventana pero Hermione lo detuvo y quitó el seguro de la puerta. Salieron. Era temprano en la noche en la Tierra y Hermione llamó un taxi. Se montaron y dieron la dirección. Qué manera tan muggle de llegar al Ministerio de Magia.

Poco tiempo después de llegar a la dirección provista por Ron este apareció montado en un esquelético caballo alado de los que tiraban los carruajes de Hogwarts. Él y Ginny, Neville y Luna Lovegood.

- ¡Ron! – exclamó iracundo Harry al ver tal multitud

- También estamos felices de verte – dijo Ginny molesta

- Insistieron en venir. – Nada de lo que dijo Harry sirvió para convencerlos de no ir con él. Así que no le quedó más remedio que aceptar la ayuda.

Ron tomó el liderazgo y los llevó por el Ministerio de Magia hasta el piso del Departamento de Misterios. A partir de ahí era como si Harry estuviera en uno de sus sueños. Entraron al salón circular, a la sala de los cerebros, otra vez al salón circular y ahora estaban donde el velo. Harry estaba intrigado por aquel velo pero la Destino Verde comenzó a pesar y brillar ligeramente.

- ¿Qué es eso? – preguntó Neville cuando lograron salir de ahí señalando la espada

- La Destino Verde – dijo Harry viendo como la espada dejaba de brillar

- Creo que a tu espada no le gusta el velo – dijo Luna mientras el cuarto giraba

Luego la puerta que no se abrió y después el conocido trayecto. Por fin llegaron al lugar repleto de las pequeñas esferas para encontrar que Sirius no estaba ahí. Ron señaló que una esfera tenía el nombre de Harry y como siempre de tonto, Harry la tocó provocando la aparición de los mortífagos. Había caído en la trampa de Voldemort. Querían la profecía que tenía en sus manos. Harry los entretuvo el tiempo suficiente para coordinar un escape. Haciendo añicos las demás profecías Neville, Hermione y él lograron atravesar la puerta de regreso al salón de los relojes pero Hermione la selló y los demás no estaban ahí. Dos de los mortífagos entraron Harry se deshizo de uno pero el otro casi atrapa a Hermione, Neville hizo un desastre tratando de desarmarlo y todo terminó cuando el mortífagos cayó por manos de Hermione. Ahora su cabeza pasaba de bebé a viejo.

Harry volvió a hacer una estupidez al llamar a todo pulmón a los demás. Ahora el mortífago con cabeza de bebé los perseguía. Fueron a otra sala, pero no a tiempo pues dos mortífagos más entraron. Con un "Impedimenta" los acorralaron y mientras uno llamaba a los demás Hermione lo silenció y Harry petrificó al otro, pero el que estaba silenciado le lanzó un hechizo a Hermione que no volvió en sí, pateó a Neville en la cara rompiéndole su varita y ahora quería la profecía. Harry aprovechó que se distrajo y también lo petrificó. Neville le confirmó que Hermione seguía con vida y ayudó a llevarla negándose a dejar solo a Harry. Habían entrado en la sala circular que giraba y antes de tratar una puerta, entró Ron, riendo estúpidamente, Ginny, malherida de un tobillo y Luna, que estaba ilesa y le explicó a Harry lo que les había pasado.

Mientras trataban de encontrar la salida, Bellatrix los alcanzó y entraron en la primera sala que encontraron y sellaron la puerta. Mientras sellaban las demás, Luna no tuvo tiempo y salió volando y ahora estaba igual que Hermione. Estaban en la sala de los cerebros y Ron como borracho dijo

- De verdad Harry son cerebros, mira – dijo – ¡Accio cerebro!

Todo parecía en cámara lenta. Hasta los mortífagos se quedaron mirando la escena. Lamentablemente los tentáculos del cerebro estaban estrangulando a Ron y Harry, para distraer a los mortífagos, salió con la profecía en alto para que Neville ayudara a Ron. La treta fue exitosa, solo que Harry no vio donde pisaba y terminó cayendo al fondo de la sala del velo. Diez mortífagos tenían acorralado a Harry, la espada se sentía pesada pero no tenía chance en contra de los mortífagos. Y el valiente pero tonto Neville entra a su rescate con su nariz sangrante. Bellatrix lo estaba torturando. Harry se sentía acorralado y estaba a punto de entregar la profecía cuando los miembros de la Orden del Fénix entraron lanzando hechizos y dando tiempo a Harry para ver cómo estaba Neville.

- Toma, - dijo pasándole su varita

- Pero Harry… - Neville no pudo decir más pues Harry fue agarrado por uno de los mortífagos y lo estaba ahogando. Así que Neville le clavó la varita de Harry en el ojo y antes de que el mortífago hiciera algo, Harry recordó que tenía a la Destino Verde y lo golpeó con la vaina de la espada.

- Muy buena esa – le dijo a Neville sacando la varita del ojo del mortífago–

Pronto Dolohov le lanzó un tarantallegra a Neville y trató de hacerle el mismo hechizo que lanzó a Hermione a Harry pero este se protegió con la espada e increíblemente esta evitó lo peor del hechizo. Cuando Dolohov intentó algo más Sirius lo atacó y antes de que el primero tratara de conjurar el hechizo nuevamente Harry le lanzó un petrificus totalus.

Más allá Tonks tenía problemas con Bellatrix. Sirius ordenó a Harry llevarse a Neville y la profecía y fue a encarar a su prima. Tratando de ayudar a Neville, Malfoy los agarró, pero Harry pudo liberarse de él y Remus fue en su ayuda. Otra vez Harry y Neville intentaron huir, pero un hechizo los hizo caer y romper la profecía. Luego Dumbledore aparece. Estaban salvados. Pero dos duelistas no se habían percatado de la llegada de Dumbledore. Bellatrix y Sirius seguían luchando. Él esquivó un primer rayo rojo, burlándose de ella sólo para ser golpeado por un segundo y comenzó a caer…


¿Y? Por cierto, para aclarar un djinn es un genio en la literatura árabe, pueden leer Las mil y una noches. Los djin marcianos no son lo mismo que los terrícolas :)